Y LA LUCHA DE CLASES
p Bajo el influjo del sistema mundial del socialismo se fortalecen todos los torrentes revolucionarios y se intensifica la lucha contra el imperialismo y la reacción. El proceso liberador y la lucha antimperialista se profundizan y acentúan también en América Latina.
p Pese a la asonada fascista en Chile y los desesperados intentos de la reacción interna y exterior de frenar el avance de la historia, masas cada vez más amplias de la población de América Latina se incorporan a la brega antimperialista y democrática.
p El movimiento liberador y antimperialista en las naciones del continente se caracteriza por el planteamiento de nuevas grandes tareas, por un despliegue cada vez más agudo de la lucha entre las fuerzas del progreso y de la reacción. En la etapa actual, cuando en la mayoría de los países de América Latina el capitalismo alcanzó relativo desarrollo, conservando a la vez resabios precapitalistas y la dependencia respecto del capital extranjero, las tareas de la lucha antimperialista revolucionaria se entrelazan más y más con las de la lucha clasista, social.
p Como subraya Rubens Iscaro, marxista y dirigente sindical latinoamericano, “la lucha contra el imperialismo, es decir, contra la dependencia, es en realidad una forma de la lucha de clases" [254•1 .
La experiencia de Cuba demostró convincentemente que ante el movimiento liberador de América Latina se abre la perspectiva socialista.
Notes
[254•1] Rubens Iscaro. Los trabajadores v el nuevo gobierno. Buenos Aires. 1973, p. 12.