Y PEQUEÑOBURGlESAS DE LA LUCHA ANTIIMPERIALISTA
p La década del 60 y la primera mitad de los años 70 transcurrieron bajo el signo de la intensificación de la lucha antimperialista. “En esta zona del mundo señaló la Conferencia Internacional de los Partidos Comunistas y Obreros, celebrada en Moscú en 1969 se desarrollan combativos movimientos democráticos y antimperialistas, así como procesos revolucionarios que abrirán el camino al socialismo" [282•1 . La causa de este ascenso reside, ante todo, en el ahondamiento sucesivo de la crisis de las estructuras socioeconómicas en los países de la región. Enorme influencia han ejercido y ejercen los éxitos del campo socialista, así como el triunfo de la revolución socialista en Cuba.
p Bajo el influjo de estos factores ingresan al movimiento antimperialista nuevas y nuevas fuerzas. Junto con el proletariado y el campesinado, también las capas medias, núcleos de las fuerzas armadas y de la iglesia toman el rumbo de la brega contra el imperialismo. Algunos grupos de la burguesía local que desean terminar con la dependencia impuesta por el capital extranjero manifiestan creciente desconformidad con la política neocolonialista y la manifiestan en forma cada vez más activa. Todo ello fortalece las fuerzas antimperialistas y debilita considerablemente las posiciones del imperialismo.
Sin embargo, las clases y capas no proletarias enfocan la lucha antimperialista de manera distinta que el proletariado. Sus conceptos tergiversan en uno u otro grado los verdaderos fines y tareas de la lucha revolucionaria y antimperialista.
Notes
[282•1] Conferencia hilernaciiinul de los Punidos Comunistas y Obreros. M., 1969, p. 314.