p Sería erróneo examinar las relaciones interimperialistas sólo como una cadena de incesantes conflictos, fricciones y contradicciones. Es necesario tener en cuenta también la otra tendencia: el afán de los imperialistas por aliarse, por unificar sus fuerzas.
p La historia del imperialismo conoce no pocos intentos de unificación internacional de las fuerzas reaccionarias para aplastar el movimiento obrero y de liberación nacional y para consumar el pillaje colonial pese a la rivalidad y competencia mutuas entre las potencias participantes en esta clase de uniones.
p V.I. Lenin indicaba que al imperialismo le son inherentes “dos tendencias: una que hace inevitable la alianza de todos los imperialistas y otra que enfrenta unos imperialistas a otros...” [98•36 Ambas tendencias, singularmente entrelazadas, caracterizan las relaciones interimperialistas también en América Latina posbélica.
p En los años 1960-1970 el capital monopolista con especial ahínco procura crear un frente único para defender sus intereses clasistas y asegurar las condiciones para seguir explotando los recursos naturales y humanos de los países en desarrollo, para salvar al capitalismo. Es así que surgen diferentes agrupaciones y bloques imperialistas, organismos de un colonialismo colectivo, al igual que múltiples 99 acuerdos entre unas u otras potencias rectoras del mundo capitalista.
p El capital monopolista, además de organismos financieros internacionales controlados por estados imperialistas: el Banco Internacional de Reconstrucción y Desarrollo (BIRD), la Asociación Internacional de Fomento (AIF), la Sociedad Financiera Internacional (SFI) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), creó entidades especiales para coordinar sus relaciones con America Latina, tales como ADELA, el Comité europeo de cooperación con América Latina (dentro del MCE) y otras agrupaciones a nivel trasnacional, privadas o con participación del Estado, para la “colaboración” con América Latina, el Comité franco-germanoccidental para los problemas de los paises en desarrollo, etc. Además, como se indicara antes, los monopolios de diferentes países actúan frecuentemente en conjunto en la construcción de unas u otras obras en América Latina, en las concesiones de créditos y de “ayuda” técnica, etc.
p Múltiples hechos indican que las oligarquías financieras de diferentes potencias imperialistas procuran confabularse para seguir explotando en común a los países latinoamericanos y aplastar el movimiento nacional liberador en la región.
p Sin embargo, todos estos intentos, estos afanes “unionistas” del imperialismo no pueden eliminar las discrepancias que lo corroen. La alianza entre las potencias imperialistas, escribía V.I. Lenin, “es una alianza de pájaros de presa cada uno de los cuales trata de arrebañar algo a los demás" [99•37 .
p Pese a todos los acuerdos sobre “colaboración” y “coordinación” cada potencia imperialista, cada monopolio se preocupa ante todo por materializar sus propios planes expansionistas en América Latina y, por eso, las contradicciones, las fricciones en el campo imperialista se sobreponen a los intentos de actuar formando un “frente común”.
p Los esfuerzos de los capitalistas, por más grandes que sean, no pueden eliminar las contradicciones imperialistas. “El acrecentado poderío de los monopolios internacionales se dice en el informe del Comité Central del PCUS al XXV Congreso del partido ha hecho más implacable aún la competencia. Los gobiernos de los países capitalistas intentan repetidas veces 100 limar las contradicciones... Pero la naturaleza del imperialismo hace que cada cual quiera obtener ventajas a expensas de los otros e imponerles su voluntad. Las discrepancias se manifiestan en formas nuevas, y las contradicciones brotan con más virulencia" [100•38 .
Las formas y métodos concretos de la pugna interimperialista pueden cambiar y varían constantemente en dependencia de nuevos fenómenos y factores múltiples; pero, por las leyes inherentes al imperialismo, ella es ineluctable. Y el ascenso incontenible de la lucha revolucionaria y antimperialista en el continente irá agravando y profundizando las contradicciones interimperialistas.
Notes
[98•36] V. I. Lenin. Informe sobre política extenor en la sesión conjunta del Comité Ejecutivo Central de toda Rusia v del Soviet de Moscú. 14 de mavo de ¡918. O. C., t. 36, p. 332.
[99•37] V. I Lenin. Discurso en lu reunión de presiden I ex de los comités ejecutivos distritales, subdislritules v rurales de la provincia de Moscú. O. C., I. 41, p. 350.
[100•38] L. I. Brézhnev. Informe del Comité Central del PC US r las ¡ureas inmediatas del pan ido en la política interior y eMcnor, p. 37.