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MEDIDA DE LA RIQUEZA
 

p Al crear y aplicar los instrumentos de trabajo, los hombres desarrollan y perfeccionan sin cesar el proceso de producción en conjunto y cada uno de sus elementos simples, es decir, los factores concretos. Se perfecciona ininterrumpidamente la fuerza de trabajo, se complican y se hacen más eficaces los medios de trabajo y se diversifican los objetos de trabajo. La primera ley determinante de este desarrollo es la ley del ahorro del tiempo.

p "Tanto para el individuo aislado como para la sociedad —escribía Marx—, el ahorro del tiempo es el que determina su desarrollo, su consumo y su actividad en todos los aspectos. Todo ahorro se reduce, en última instancia, al ahorro del tiempo"  [57•8 .

p Esta ley tiene un carácter universal, es decir, actúa en todas las formaciones socioeconómicas. El tiempo, como forma del ser de la materia, siempre ha tenido una importancia primordial para el desarrollo de la sociedad. "El tiempo —subrayaba Marx— es el espacio del desarrollo humano”. Los resultados de la producción y de toda la actividad vital de los hombres dependen de cómo se emplea este espacio.

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p Antes de la victoria de la revolución socialista, esta ley actúa como una fuerza espontánea y una tendencia dominante del desarrollo de la sociedad que se infringe constantemente. Incluso en el capitalismo, cuando la divisa de la burguesía consiste en la famosa fórmula de "el tiempo es oro”, el ahorro del tiempo constituye un producto auxiliar del afán de ganancia. Los explotadores tratan de usurpar el ahorro del tiempo, igual que otros bienes.

p Otra es la situación en el socialismo. Aquí la sociedad procura conscientemente ahorrar el tiempo, considerando esto como una premisa necesaria para la multiplicación de la riqueza social y el desarrollo de los trabajadores en todos los aspectos. Se cumple la previsión de C. Marx de que, sobre la base de una producción colectiva, "el ahorro del tiempo, igual que una distribución armónica del tiempo de trabajo por los distintos sectores de la producción, sigue constituyendo la primera ley económica. ..

p Esto se convierte en una ley incluso en un grado mucho mayor"  [58•9 .

p El ahorro del tiempo de trabajo tiene primordial importancia para el crecimiento de la riqueza de la sociedad socialista.

p ¿Por qué esto es así?

p El trabajo productivo vivo, además de crear nuevos valores materiaies, sirve, junto con la naturaleza, de fuente de riqueza y de su esencia creadora. En este caso, la base del producto acabado son las materias primas, los productos acabados, las piezas, etc. En el proceso de producción se gastan los instrumentos de trabajo, etc., en cuya creación fue invertido también, en su tiempo, un trabajo. Todo esto significa que en el nuevo producto se trasfieren los gastos del trabajo. Al propio tiempo, en este producto se materializa el trabajo invertido en su creación inmediata.

p Esta propiedad del trabajo (la de trasferir el trabajo materializado anteriormente y crear un nuevo valor) se determina por su carácter doble, a cuyo descubrimiento Marx concedió una excepcional importancia para comprender los procesos económicos.

p Por una parte, el trabajo se realiza en una forma 59 concreta, necesaria para crear determinados valores de uso, y actúa, en esta cualidad suya, como un trabajo concreto.

p Por otra parte, todo proceso de trabajo es un proceso de utilización de la fuerza de trabajo y de gasto de la energía física e intelectual del hombre. Este gasto de la fuerza de trabajo del hombre en general, típico de todo trabajo, independientemente de la forma concreta de la actividad laboral Marx lo llamó trabajo abstracto.

p Así pues, el trabajo concreto es el trabajo de cierto tipo, mientras que el abstracto es el trabajo humano en general. El trabajo concreto y el trabajo abstracto son las dos caras de una misma medalla. Al crear los valores de uso, el trabajo concreto trasfiere, simultáneamente, al nuevo producto el trabajo abstracto materializado en los medios de producción y materializa nuevas masas del trabajo abstracto. No permite desaparecer sin dejar huella a la energía humana, que se gasta en el proceso de producción. Cualquiera que sea el tipo de riqueza material que consideremos, en él se materializa obligatoriamente el trabajo humano.

p Pero el proceso de trabajo transcurre en el tiempo.

p "El ser cuantitativo del trabajo —señalaba Marx— es el tiempo de trabajo, exactamente igual que el ser cuantitativo del movimiento es el tiempo"  [59•10 . Debido a que en el proceso de trabajo los hombres interaccionan no sólo con la naturaleza, sino también entre sí, y a que este proceso se opera en las condiciones socioeconómicas determinadas, el trabajo constituye también la medida natural y social del trabajo.

p Si el tiempo de trabajo es el ser vivo del trabajo y su medida, éste sirve también de medida de los productos de trabajo en que se materializa. Por eso, la riqueza representa un tiempo inmóvil de trabajo.

p Según la definición de Marx, toda riqueza materialmente sólida es sólo una materialización pasajera del trabajo social, "la cristalización del proceso de producción que se mide por el tiempo, es decir, por la medida del movi- miento"  [59•11 .

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p En la producción mercantil, en que funciona la mano de obra de distinta calificación y existe cierto aislamiento de los productores, el tiempo laboral, como medida social de la riqueza, actúa en su forma irracional: el valor. Esta forma halla su expresión en el material monetario y se manifiesta como precio. Con la particularidad de que los gastos de trabajo individuales y muy distintos por su calidad, diñase, se reducen, en el proceso de intercambio, a un denominador común. Este denominador "es el empleo de esa fuerza de trabajo simple que todo hombre común posee, por término medio, en su cuerpo, sin necesidad de una especial educación"  [60•12 .

p Al actuar durante la producción de cierto valor de uso en su forma concreta, cada forma de trabajo se diferencia cualitativamente del otro. Pero, a pesar de todas estas diferencias, los tipos de trabajo poseen un rasgo común: cada uno de los tipos concretos de trabajo es, al mismo tiempo, un trabajo abstracto. Por eso, todos los tipos de trabajo invertido racionalmente resultan una sustancia del valor.

p El producto social global fabricado en nuestra economía nacional en el año 1969 se estimó en 587 mil millones de rublos, de los cuales 261.700 millones correspondían al nuevo valor o la renta nacional, mientras que 325.300 millones, al valor de los medios de producción empleados.

p Por consiguiente, la expresión de valor del producto social global significa el trabajo de todos los ocupados en la producción material, invertido en el año 1969, así como el trabajo de los años pasados, materializado en las máquinas, productos semiacabados, piezas y otros factores materiales de producción utilizados y trasladados al nuevo producto global.

p Para la creación del valor de uso tiene una gran importancia la calidad del trabajo invertido, mientras que la magnitud del valor se determina por la cantidad del trabajo confrontable con el promedio del trabajo simple.

p Cuando decimos que una mesa cuesta 27 rublos, esto significa que en su fabricación se invierte igual cantidad del tiempo de trabajo (si la intensidad del trabajo es 61 socialmente normal) que en la extracción de oro cuyo " representante" son 27 rublos.

p En la producción mercantil socialista, el trabajo es, simultáneamente, un proceso de fabricación de los valores de uso y de creación del valor. Su doble carácter halla su manifestación en el doble carácter del proceso de producción. Para este proceso lo importante es cómo se realiza el trabajo y lo qué él produce. No menos importante es cuánto tiempo dura el trabajo y cuáles son los gastos de la energía humana necesarios para crear unos u otros valores de uso.

p Se comprende que, para las demás condiciones iguales, la sociedad es tanto más rica cuanto mayor cantidad produce en una unidad de tiempo.

p Por ejemplo, según los datos del balance intcrsectorial, para la producción de alimentos se gasta, en la economía de la Unión Soviética, la labor de 32.400.000 trabajadores anuales (en la agricultura, 23.800.000; en la industria alimentaria, 2.600.000; en otros sectores de la industria, 1.700.000; en el transporte, el abastecimiento y el comercio, 4.300.000). Para la fabricación de ropa y calzado se invierte la labor de 8.700.000 trabajadores anuales. Así pues, para alimentar, vestir y calzar a la población de nuestro país, deben trabajar todo el año más de 41 millones de personas, es decir, más de un 37% de todos los ocupados en la economía nacional.

p Sólo para la producción de carne y sus derivados se gasta la labor de 9.200.000 trabajadores anuales. Estos gastos influyen, en medida decisiva, en los precios de los correspondientes valores de uso. La elevación sucesiva de la productividad del trabajo permitirá satisfacer mejor, con sus inversiones mínimas, las demandas de la población en cuanto a estos importantes productos alimentarios. Simultáneamente se irán disminuyendo sus precios.

p "La riqueza real —escribía Marx— consiste en. . . crear en el menor tiempo posible la mayor plétora posible de riqueza material"  [61•13 .

p En las empresas de Moscú y otras ciudades de nuestro país se ha desplegado últimamente un movimiento de masas por la utilización altamente productiva de cada minuto del 62 tiempo de trabajo. ¿Por qué? Puesto que el tiempo es irreversible y, por consiguiente, el tiempo de trabajo no utilizado productivamente es una riqueza perdida para siempre.

p En diferentes épocas históricas, la ley del ahorro del tiempo se ha manifestado en distintas formas y ha influido en la producción de diferentes modos (la coacción directa al trabajo, la lucha competitiva, el lucro, etc.). El resultado de su acción en la esfera productiva es siempre la reducción del ciclo de producción y del tiempo de trabajo. Correspondientemente aumenta el tiempo libre. Bajo el capitalismo, la burguesía considera monopolio suyo el tiempo libre y trata de convertir toda la ganancia obtenida a cuenta del crecimiento de la productividad del trabajo en un tiempo adicional de trabajo, que se realiza en la ganancia. En el socialismo, el tiempo libre constituye de por sí una riqueza del que disfrutan los trabajadores. A primera vista, esta riqueza es imperceptible, pero su importancia acrece a cada año. Él concepto del tiempo libre no significa todo el tiempo extralaboral, sino aquella parte suya que queda a disposición de los trabajadores para "descansar, superarse y ejercer sus derechos como hombre, miembro de familia y ciudadano"  [62•14 .

p Si el tiempo en general es un espacio del desarrollo humano, el tiempo libre constituye la parte singularmente importante de este espacio. Esto lo muestra palmariamente el esquema del presupuesto general del tiempo (cuadro 1).

p Al subrayar que en la fase superior del comunismo, la riqueza real será la fuerza productiva desarrollada de todos los individuos, Marx dedujo: "Entonces, la medida de la riqueza no será ya, ni mucho menos, el tiempo de trabajo, sino el tiempo libre"  [62•15 .

p Ya en el socialismo, el tiempo libre se convierte, en medida de la riqueza social. Se trata de que el tiempo libre aumenta en función directa con la elevación de la productividad del trabajo y del crecimiento de la riqueza social y desempeña, al mismo tiempo, un papel importante en la creación de bienes materiales, constituyendo la premisa necesaria para "el pleno desarrollo del individuo que influye 63 Cuadro 1 Fondo general del tiempo de los trabajadores tiempo de trabajo (de un 24 a un 25%) tiempo extralaboral (del 76 al 75%) tiempo relacionado con el trabajo en la producción tiempo necesario para el trabajo casero y otros quehaceres tiempo necesario para la satisfacción de las demandas fisiológicas naturales tiempo libre Tiempo de trabajo Traslado al lugar Compra de víveres Cuidado personal Cumplimiento de efectivo de trabajo y reCompra de artícuAlimentación ( comencargos sociales Intervalos reglagreso del mismo los no alimentiprendido el tiemAutodidáctica mentados en el Gastos del tiempo cios po de comida en Educación de hijos trabajo Estadías y gastos desde la entrada en la empresa hasPreparación de comida el trabajo) Descanso y diversiones improductivos del tiempo de trabajo ta el comienzo del trabajo y desde la terminación del Cuidado del local, mueble, aparatos Actividad creadora y de aficionados mismo hasta la saCuidado de ropa, calCultura física y delida zado portes Cuidado de niños Estudios Trabajo en la hacienda personal auxiliar Demás gastos 64 inversamente, a su vez, como la fuerza productiva más grande, en la fuerza productiva del trabajo"  [64•16 .

El que en el curso del desarrollo de la formación comunista viene acreciendo el papel del tiempo libre no disminuye, ni mucho menos, la importancia del tiempo de trabajo, que seguirá constituyendo siempre, hasta después de la extinción de la producción mercantil y la supresión del valor de cambio, "la sustancia creadora de la riqueza y la medida de los gastos que exige su producción"  [64•17 .

* * *
 

Notes

 [57•8]   C. Marx. Manuscritos económicos. 1867-1858. C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 46, parte I, pág. 117.

 [58•9]   Ibid.

 [59•10]   C. Marx. Contribución a la crítica de la economía política. C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 13, pág. 16.

 [59•11]   C. Marx. El Capital. C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 20, parte III, pág. 446.

 [60•12]   Ibid., t. 23, pág. 53.

 [61•13]   Ibid., t. 2(i, parte III, pág. 2G5.

 [62•14]   V. I. Lenin. Nueva ley fabril. O.C., t. 2, pág. 299.

 [62•15]   C. Marx. Manuscritos económicos. 1867-1858. C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 46, parte II, pág. 217.

 [64•16]   Ibid., pág. 221.

 [64•17]   C. Marx. El Capital. C. Marx y F. Engels. Op. cit, t. 26, parte III, pág. 205.