[1] Emacs-File-stamp: "/home/ysverdlov/leninist.biz/es/1974/SR230/20060303/099.tx" Emacs-Time-stamp: "2010-01-16 21:36:38" __EMAIL__ webmaster@leninist.biz __OCR__ ABBYY 6 Professional (2006.03.03) __WHERE_PAGE_NUMBERS__ top __FOOTNOTE_MARKER_STYLE__ [0-9]+ __FOOTNOTE_MARKER_SEQUENCE__ continuous [BEGIN] __SERIES__ Progreso. El socialismo hoy __AUTHOR__ E. Lazutkin __TITLE__ El Socialismo y la Riqueza __TEXTFILE_BORN__ 2006-03-03T08:12:19-0800 __TRANSMARKUP__ "Y. Sverdlov" __PUBL__ Editorial Progreso __PUBL_CITY__ Moscú [2] __TRANSLATED_BY__ Traducido del ruso por O. Razinkov

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© H:i,aaTejiiiCTBO ..üporpecc'', 1974 r.

(C) Traducción al español~

Editorial Progreso

__YEAR__ 1974 [3] __ALPHA_LVL1__ ANOTACIÓN

En el libro se describe, en forma de divulgación científica, el contenido de la riqueza en el socialismo, la relación entre la riqueza social e individual y el proceso de su creación en la sociedad socialista.

El autor demuestra que la fuente más importante de la riqueza socialista y la premisa principal del triunfo del socialismo sobre el capitalismo y de la elevación del bienestar del pueblo es el aumento de la eficacia de la producción y, en primer lugar, el crecimiento de la productividad del trabajo. En el libro se ofrece una argumentación científica de la necesidad de observar un riguroso régimen de ahorro. Se presta especial atención al progreso científico-técnico, la reforma económica y la organización científica del trabajo, la producción y la administración.

El autor ha empleado las investigaciones sociológicas y los datos sobre el progreso de la economía de la URSS y el desarrollo del individuo en la sociedad socialista.

__PRINTERS_P_3_COMMENT__ 1* [4] ~ [5] __ALPHA_LVL1__ PREFACIO

El problema de la riqueza no es nuevo. Ha centrado su atención en él la ciencia económica burguesa, que puede ser calificada, globalmente, ciencia del enriquecimiento de los capitalistas.

Sin embargo, la economía política burguesa, incluso en el período clásico de su evolución, cuando contenía elementos científicos, puesto que los intereses del progreso social coincidían en cierta medida con los de la clase naciente de los capitalistas, no se atrevió a arrancar por completo el velo a la fuente verdadera de la riqueza capitalista. Esta fuente es la explotación del trabajo asalariado y el saqueo de los pueblos. Según la definición figurada de Marx, el capitalismo recién nacido emanaba inmundicia y sangre de todos sus poros. Sus ideólogos estaban interesados en no descubrir, sino, por lo contrario, encubrir este aspecto tan repugnante del capital, lo que precisamente hacen con gran tesón hasta nuestros días, presentando la actual sociedad burguesa como una sociedad de "prosperidad general" y declarando " 6 __RUNNING_HEADER_LEFT__ E. LAZUTKIN popular" al capitalismo. A pesar de las tentativas de endulzar el capitalismo, las masas trabajadoras refuerzan la lucha contra la riqueza burguesa y por la transición revolucionaria al régimen auténticamente popular, al socialismo.

El problema de la riqueza ocupó un lugar notable en las obras de los clásicos del marxismo, maestros y dirigentes de los trabajadores del mundo entero. G. Marx, F. Engels y V. I. Lenin ofrecieron una definición precisa de la riqueza como resultados acumulados del trabajo y mostraron que la riqueza debía pertenecer legítimamente a la población obrera, que en realidad la creaba.

"Se elabore o no cierto producto como mercancía —dice Carlos Marx en El Capital—, él es siempre una forma material de riqueza, un valor de uso destinado a servir para el consumo individual o = productivo"^^1^^.

Tras la forma material de la riqueza, Marx y Engels descubrieron su contenido social-económico y demostraron que la acumulación de la riqueza capitalista conduciría inevitablemente la sociedad a la revolución socialista. En El Capital se dictó la sentencia de muerte al régimen de los explotadores: "Le llega la hora a la propiedad privada capitalista. Los expropiadores son = expropiados"^^2^^. Cien años más tarde, en toda una serie de países de Europa, Asia y América se acabó, en una u otra forma, con la riqueza burguesa. La lucha contra el capitalismo acrece y culminará inevitablemente con el triunfo completo del socialismo en todo el planeta.

Al estudiar la riqueza en estrecha relación con el modo de producción, Marx, Engels y Lenin también dedicaron una gran atención a los problemas de su desarrollo después del triunfo de la revolución socialista. Sus tesis teóricas referentes a estos problemas y su pronóstico científico adquieren especial importancia para los países que se han sacudido la dependencia colonial y eligen el camino de desarrollo independiente. Los pueblos de estos países saben bien qué es la riqueza capitalista. Durante muchos años padecían hambre y trabajaban para que se enriqueciesen los _-_-_

~^^1^^ C. Marx. El Capital. = C. Marx y F. Engels. Obras, ed. en ruso, t. 24, pág. 154.

~^^2^^ Ibid., t. 23, pág. 773.

7 __RUNNING_HEADER_RIGHT__ PREFACIO colonizadores y los explotadores locales. La doctrina marxistaleninista es la antorcha que ilumina el camino de los trabajadores hacia la libertad, el bienestar y la felicidad verdadera.

Las tesis teóricas de los clásicos del marxismo sobre la riqueza no han perdido tampoco su vigencia en el período de transición gradual del socialismo al comunismo. Esta transición supone la creación de la abundancia, es decir, una multiplicación reiterada de la riqueza social como condición necesaria del bienestar completo y del desarrollo multilateral de cada miembro de la sociedad. Se comprende, por eso, el creciente interés por el problema de la riqueza socialista.

El XXIV Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética dedicó una gran atención a este problema. El Congreso aprobó las Directrices para el plan quinquenal de fomento de la economía de la URSS de 1971 a 1975. Este importantísimo documento del Partido Comunista da a conocer, en forma concisa, las orientaciones principales de los esfuerzos creadores del pueblo soviético en el curso del noveno quinquenio.

"La tarca principal del quinquenio —se subraya en las Directrices del XXIV Congreso del PCUS— consiste en asegurar un ascenso considerable del nivel de vida material y cultural del pueblo sobre la base de un rápido ritmo de desarrollo de la producción socialista, del aumento de su eficacia, del progreso científico-técnico y del incremento acelerado de la productividad del trabajo".

El cumplimiento de esta tarea supone que cada soviético comprenda claramente su lugar en la lucha por el comunismo. La riqueza de la sociedad socialista se asemeja a un océano que, lejos de poder evaporarse, se hace cada vez más grande, pues afluyen a él millones de ríos que traen frutos del trabajo creador de los soviéticos. La aclaración de la esencia de la riqueza popular, su contenido e importancia, del proceso de su creación y de las vías de su multiplicación contribuirá a una lucha bien orientada por la gran eficacia de la producción. Como se señala en las resoluciones del XXIV Congreso del PCUS, esta lucha "debe convertirse de hecho en la condición más importante de la gestión socialista de la economía, en el contenido fundamental de la 8 emulación socialista de todas las colectividades productoras, de millones de = trabajadores"^^3^^.

El presente trabajo tiene como objeto esclarecer los problemas principales de la riqueza socialista desde las posiciones de la herencia teórica de los clásicos del marxismoleninismo y de las resoluciones del Partido Comunista de la Unión Soviética. Estos problemas son muy numerosos, lo que no ha podido menos de reflejarse en la plenitud de su análisis y ha obligado a limitarse a citar ejemplos principalmente de la esfera de la industria. Estos ejemplos se refieren tanto a la URSS en conjunto como a las repúblicas federadas concretas.

Aquí se plantean ciertos problemas nuevos, poco examinados en la correspondiente literatura. Entre ellos figuran, por ejemplo, las cuestiones del papel de las empresas en la creación de la riqueza social; del modo de medir el grado en que la colectividad laboral emplea sus posibilidades para aumentar la riqueza popular; del influjo del nivel de organización de la empresa sobre la utilización de su potencial económico, etc. El autor confía en que el estudio de estos problemas beneficiará también al desarrollo de la economía nacional.

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~^^3^^ Materiales del XXIV Congreso del PCUS, ed. en ruso, pág. 474.

[9] __NUMERIC_LVL1__ Capítulo I __ALPHA_LVL1__ LA RIQUEZA SOCIALISTA
EN MANOS DE LOS TRABAJADORES __ALPHA_LVL2__ ¿NIEGA EL SOCIALISMO LA RIQUEZA?

Después de realizar en el año 1937 el primer vuelo sin escala de la historia de la URSS a los EE.UU., los pilotos V. Chkálov, G. Baidukov y A. Beliakov regresaron a Europa en el transatlántico "Normandía''. El interés hacia los magníficos aviadores soviéticos fue enorme, se les hacía una multitud de variadísimas preguntas. Un millonario estadounidense le preguntó a V. Chkálov:

— ¿Es usted rico?

— Sí, soy muy rico.

— Y ¿en qué se expresa su riqueza? —insistió el hombre de negocios.

— Tengo 170 millones —contestó Chkálov.

— ¡170 millones! ¿Rublos o dólares? —profirió perplejo el norteamericano.

— No —dijo el representante del País de los Soviets—, tengo 170 millones de personas que trabajan para mí, así como yo trabajo para ellas.

Con esta respuesta fue expresada una profunda verdad vital. Pero, para poder apreciarla como es debido, hay que llegar a comprender mejor qué es la riqueza.

10

Unos economistas incluyen en la riqueza social los bienes materiales acumulados, todo el volumen del producto social global, fabricado en un período concreto, las riquezas naturales y hasta el clima. Otros entienden por riqueza sólo los bienes materiales acumulados y los recursos naturales utilizados. (Esta explicación figura en casi todos los manuales de estadística y Economía política). Los terceros refieren a la riqueza sólo los bienes materiales acumulados.

Esta diferencia de opiniones se debe al planteamiento impreciso del problema. ¿De qué riqueza se trata? Cabe distinguir, en primer lugar, la riqueza en la amplia acepción de la palabra, es decir, la que abarca a todos los bienes de que disponen los hombres de una u otra manera, comprendidos los dones de la naturaleza e incluso sus propias capacidades. En segundo lugar, la ciencia económica destaca la riqueza social o nacional (popular), vinculada de modo indisoluble con el trabajo y mediatizada por éste.

"Nada que no corresponda a esta actividad, es decir al trabajo —señala Marx—, no es riqueza social, sino un elemento natural, pura y = simplemente"^^1^^.

Los recursos naturales, aunque constituyen la base lógica de la actividad vital de los hombres, se incluyen en la riqueza social únicamente cuando están incorporados a la actividad económica social.

Marx decía que las capacidades de trabajo de los hombres o sea "la pericia de la población'', eran "la acumulación principal de la riqueza y el fruto más importante del trabajo pretérito''. Pero, renglón seguido añadía que este fruto no existía de por sí, sino en el propio trabajo vivo, es decir no constituía una riqueza, sino su fuente = activa^^2^^.

El producto social constituye el conjunto de los bienes materiales, creados en un período determinado, y es una importantísima parte de la riqueza nacional. El producto social aumenta la riqueza nacional en la medida en que la envergadura de la producción supera el consumo.

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~^^1^^ C. Marx. El Capital. = C. Marx y F. Engels. Ob. cit, t. 26, parte III, pág. 446.

~^^2^^ Ibid., pág. 306.

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El problema está en que la producción encierra siempre el consumo: se gastan materias primas, combustible y otros objetos de trabajo, máquinas y otros medios de trabajo, así como la fuerza de trabajo y los artículos de consumo, necesarios para su reproducción. Por eso, el aumento de la riqueza es el resultado precisamente de la superación de la producción respecto del consumo y no de cualquier producción en general.

La riqueza no es una magnitud invariable. Por una parte, se consume constantemente y, por otra, se complementa incesantemente. La ``inmovilidad'' aparente de la riqueza se asemeja, según la expresión figurada de Marx, a una estación de pasajeros siempre llena, pero siempre con nuevos viaje- ros"^^3^^. La fuente de este relleno es el plusproducto que se crea en el proceso de la reproducción ampliada.

Así pues, por riqueza se entiende todo el conjunto de bienes materiales y espirituales acumulados, creados, descubiertos o adaptados para satisfacer ciertas demandas humanas. El producto social global es todo lo fabricado en un período concreto, mientras que la riqueza nacional o social es el conjunto de todos los valores de que dispone la sociedad en un período determinado, independientemente de cuando fueron creados. El producto social global de la URSS en 1960 fue de 304 mil millones de rublos, mientras que la riqueza nacional, valorada aproximadamente según su coste completo, de 431 mil millones de rublos. Estos valores son la condición imprescindible de existencia de la sociedad humana, con la particularidad de que el papel principal lo desempeña la riqueza material, pues los hombres, antes de que se dediquen a una obra científica o artística, deben beber, comer, vestirse, calzarse y tener vivienda y otras condiciones indispensables para la vida.

Por su destino y uso, los bienes materiales se dividen en: medios de producción y artículos de consumo. Entre los primeros se encuentran los instrumentos de trabajo y materias primas, compuestas por los objetos de trabajo a los que se ha aplicado ya el trabajo humano a fin de incorporarlos al proceso de producción. A los segundos pertenecen alimentos, ropa, calzado, casas de vivienda y otros bienes análogos.

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~^^3^^ Ibid., pág. 292.

12

Los artículos de consumo tienen primordial importancia para la reproducción de la vida, mientras que el desarrollo de la sociedad en conjunto, su potencial económico y la magnitud de la riqueza dependen en gran medida de la fabricación de los medios de producción. "Las épocas económicas se distinguen no por lo que se produce, sino cómo se produce, con qué medios de = trabajo"^^4^^.

Entre las riquezas materiales se encuentran también el oro y la plata, como encarnación del dinero universal, y otros valores que constituyen los tesoros. En caso de necesidad, estos valores pueden convertirse en objetos de trabajo, artículos de consumo y medios de circulación, útiles para el cambio por cualquier mercancía: desde naranjas hasta naves cósmicas. Por eso, V. I. Lenin enseña a los trabajadores soviéticos que es necesario cuidar y multiplicar la reserva de oro y otras reservas monetarias y utilizarlas sensatamente para luchar contra el capitalismo.

En el curso del progreso social se hace cada vez más importante la riqueza espiritual, es decir, los conocimientos científicos y de ingeniería y la experiencia de los hombres en la esfera de producción acumulados previamente y creados en cada año nuevo. El signo distintivo de este tipo de riqueza no es otra cosa que el índice de desarrollo de la principal fuerza productiva de la sociedad: los trabajadores.

Los componentes esenciales de la riqueza espiritual son las obras de arte, literatura, cine, etc. En los años de la Gran Guerra Patria, el pueblo soviético no escatimó esfuerzos para salvar estos tipos de riqueza de los invasores fascistas. Lo hacía comprendiendo que salvaba la dignidad nacional de su Patria.

Todos los tipos de riqueza, que se hallan dentro del giro económico o del uso cultural, se consumen de una u otra manera. El consumo es un elemento necesario de reproducción de la vida. Por consiguiente, para asegurar la actividad vital normal de la sociedad, todos los tipos de riqueza deben reproducirse constantemente. Debido a que el desarrollo de la sociedad socialista supone una satisfacción cada vez mayor de las demandas materiales y culturales de sus miembros, la riqueza debe restituirse en magnitudes cada vez _-_-_

~^^4^^ Ibid., t. 23, pág. 191.

13 mayores. Por eso, en general la riqueza no se puede suprimir. Sólo es posible modificar su forma social y el carácter de atribución.

La riqueza está ligada indisolublemente a la propiedad, es decir, a las relaciones entre los hombres en cuanto a los medios de producción y otros tipos de riqueza.

Desde el surgimiento de la propiedad privada (esto sucedió hace 809 mil años, en el período de la descomposición del régimen primitivo), la riqueza se concentró invariablemente en manos de unas cuantas personas, que poseían los medios de producción y disponían de todo lo necesario para mantener su dominación.

Al caracterizar la civilización desarrollada bajo la dominación de la propiedad privada, Engels escribía: "La codicia vulgar ha sido la fuerza motriz de la civilización desde sus primeros días hasta hoy; su único objetivo determinante es la riqueza, otra vez la riqueza y siempre la riqueza, pero no la de la sociedad, sino la de tal o cual miserable indi- viduo"^^5^^.

La concentración de los medios de producción y de toda la riqueza nacional en manos de la burguesía constituye la base económica de la explotación del trabajo asalariado y de la transformación de la población obrera en fuentes de enriquecimiento de los capitalistas.

En las condiciones de la propiedad burguesa, la riqueza social reviste la forma específica del capital y está representada como una enorme concentración de mercancías en manos de un puñado de explotadores.

Por ejemplo, en los EE.UU. de hoy día, la parte principal de la riqueza nacional pertenece a doscientas familias de multimillonarios. En el país capitanean, de hecho, sesenta familias, entre las cuales se destaca un grupito más reducido aún de supermultimillonarios que son reyes no coronados de los EE.UU. y tratan de imponer su voluntad a todo el mundo. Son 20 ó 25 grupos financieros monopolistas que concentran más de un tercio de todo el capital de las sociedades anónimas de los EE.UU. El más importante es el grupo de Morgan, cuyo capital personal supera los 7.000 millones _-_-_

~^^5^^ F. Engels. = El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. C. Marx y F. Engels. Op cit., t. 21, pág. 176.

14 de dólares. Además, este grupo ejerce un control sobre un capital mayor de G5.000 millones de dólares, invertido en distintos sectores de la economía. Le cede poco el grupo de Rockefeller que controla igual masa de capital por acción. El grupo de Dupont, que dispone de un capital de más de 20.000 millones de dólares, es un siniestro pulpo financiero.

En Inglaterra, la parte leonina de la riqueza nacional pertenece a un 2% de propietarios. Es análoga la situación observada en Francia y otros países capitalistas desarrollados.

La dominación de la propiedad burguesa conduce a que el obrero se incorpora al proceso de producción capitalista sin poseer nada que no sea su fuerza de trabajo. Al gastar su fuerza de trabajo, abandona este proceso. Recibe en cambio únicamente lo necesario para el restablecimiento de su fuerza de trabajo y la producción posterior de la plusvalía de que dispone el capitalista. El consumo individual de los obreros no es más que un elemento de la reproducción del capital.

Cuando el capital no necesita de mano de obra, condena a los trabajadores al desempleo y a la miseria absoluta. En el año 1970, a pesar de los grandes pedidos militares, en los EE.UU. había (incluso según datos oficiales) 5.000.000 de desempleados. Según los datos de las organizaciones sindicales estadounidenses, a fines del año 1971, el número de desocupados ascendió en el país a 7.000.000 de personas (un 8% del número de ocupados), con la particularidad de que entre los negros, ya a comienzos del año 1971, cada tercera persona apta para el trabajo sufría a causa del desempleo. En Inglaterra, el número de desempleados se aproxima a un millón de personas, en Francia ha superado las 500.000 personas. De cada tres franceses de hasta 25 años de edad uno busca trabajo.

Igual que cien años atrás, en la actual sociedad burguesa, el único patrimonio que el obrero posee es: su capacidad de trabajo. Está condenado a vender su fuerza de trabajo, que se convierte de este modo en una propiedad del capital, igual que aperos. En estas condiciones, el obrero pertenece a sí mismo únicamente cuando lucha contra la esclavitud capitalista.

La revolución socialista pone fin a la riqueza burguesa que condena al grueso de la población a desempeñar el papel de trebejo miserable del capital.

15

El socialismo no niega, ni mucho menos, la riqueza en general, pero no admite su concentración en manos de unos cuantos y su crecimiento a cuenta de la explotación del pueblo trabajador. Esta idea fue formulada claramente ya en el Manifiesto del Partido Comunista hace más de 120 años: "El rasgo distintivo del comunismo no es la abolición de la propiedad en general, sino la abolición de la propiedad burguesa''. Al arrancar el poder a los explotadores y convertir los medios de producción en propiedad social, la revolución socialista transforma la riqueza en patrimonio de los propios trabajadores. Estas fueron precisamente las consecuencias de la Gran Revolución Socialista de Octubre.

__ALPHA_LVL2__ NATURALEZA Y COMPOSICIÓN
DE LA RIQUEZA SOCIALISTA

La riqueza de la sociedad socialista, a diferencia de la sociedad capitalista, está representada no sólo por las masas de mercancías. Por añadidura, no está concentrada en manos de la minoría, sino que constituye una verdadera riqueza popular y está representada por diversos valores materiales y espirituales, de los que muchos ya no tienen una forma mercantil. Estos valores son patrimonio o bien directamente de todo el pueblo, o bien de cierta colectividad de trabajadores o de familia, o bien de determinados ciudadanos.

En el primer caso, nuestra riqueza es de propiedad estatal socialista. Todos los miembros de la sociedad socialista son iguales respecto a esta riqueza. Nadie de ellos puede disponer de esta riqueza por separado. La poseen en común. El Estado popular, o los órganos por él autorizados actúan, en nombre de todos los miembros de la sociedad, como administradores inmediatos de esta riqueza.

En el segundo caso, la riqueza es un bien colectivo ( koljosiana, cooperativa). Los miembros de la hacienda colectiva o de la cooperación de consumo administran esta riqueza a través de la asamblea general, la reunión de mandatarios y los organismos elegidos por las mismas.

Cuando la riqueza es un bien individual de los trabajadores, todos los miembros de la familia o algunos de ellos disponen de ella.

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Así pues, la riqueza socialista es un bien social y personal. Esta disimilitud de la forma social de la riqueza tiene una base objetiva. La envergadura de la socialización de la riqueza no depende del capricho de alguien, sino del carácter y modo de utilización y del valor de la riqueza.

"Por primera vez en la historia —dijo A. N. Kosyguin, Presidente del Consejo de Ministros de la URSS, en el XXIV Congreso del PCUS—, el socialismo convierte la riqueza de la sociedad en riqueza para todos los miembros de ella. Esta es una de las fuentes del heroísmo laboral de los soviéticos, de su fidelidad a los ideales del comunismo, una de las bases de la unidad indestructible del partido y el pueblo".

Los revisionistas del marxismo se pronuncian por la transformación de la propiedad socialista estatal en propiedad de las colectividades laborales. Esto conduciría a la pérdida del contenido popular de la propiedad social, a la oposición de unas empresas a otras y al resurgimiento de la lucha competitiva entre ellas. Como resultado, se frenaría el desarrollo de la economía nacional y se pondrían en peligro las bases vitales del socialismo.

No es casual que la propiedad socialista estatal sea objeto del ataque furioso de los enemigos empedernidos del socialismo: los sionistas, perros de presa del imperialismo internacional. Estos, al predicar "nuevos modelos del socialismo'', el "socialismo mercantil'', etc., los consideran, según la definición del Secretario General del Partido Comunista de los EE.UU., G. Hall, como medio necesario para "crear túneles ideológicos clandestinos" y aplicar la "contrarrevolución silenciosa".

En la sociedad socialista no debe existir la oposición del Estado a las colectividades laborales. En las condiciones de un socialismo desarrollado, el Estado es el órgano de todo el pueblo, creado por los propios trabajadores para cumplir sus tareas generales y administrar inmediatamente la producción social a escala nacional. Hasta el paso completo a la fase superior del comunismo, la administración del desarrollo económico, político, social y cultural de la sociedad sólo es posible en las condiciones del fortalecimiento del Estado de todo el pueblo, bajo la dirección del Partido Comunista.

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Las propuestas de entregar las empresas en propiedad de las colectividades laborales no son nuevas. Se hacían ya en los primeros años de Poder soviético y fueron calificadas de anarcosindicalismo, bajo el cual se entiende una corriente oportunista y hostil a los intereses del proletariado en el movimiento sindical y que introduce en los sindicatos concepciones y acciones anarquistas. El anarcosindicalismo rechaza la dirección política por parte de la vanguardia de la clase obrera, los partidos comunistas, mantiene una actitud hostil ante la lucha política de los trabajadores y ve el objetivo final en el paso de los medios de producción a los sindicatos o "colectividades de productores''. Desenmascarando tales propuestas, Lenin señalaba: ".. .toda legitimación, directa o indirecta, de la propiedad de los obreros de una fábrica o profesión determinada sobre su producción especial, o de sus derechos a debilitar o frenar las disposiciones del poder estatal constituye la mayor tergiversación de los principios fundamentales del Poder soviético y la renuncia completa al = socialismo"^^6^^.

En la propiedad socialista estatal se encuentran los tipos de riqueza de los que depende la vida de todo el pueblo. Los trabajadores los emplean para sus necesidades comunes. Entre estos tipos de riqueza figuran, ante todo, los medios principales de producción: empresas industriales, agropecuarias, de transporte, comunales, comerciales y otras. Son asimismo patrimonio de todo el pueblo las instituciones (con todas sus riquezas) científicas, culturales, de sanidad pública, de instrucción, las de servicios sociales y comunales, los órganos de administración y de protección del orden público, así como los medios de defensa y las reservas materiales y monetarias.

Un tipo especial de riqueza es la tierra con su suelo fértil, bosques, subsuelos y cuencas fluviales. Los recursos naturales incorporados ya a la actividad económica corresponden a la riqueza real, mientras que los que se puede utilizar aún, a la riqueza potencial. Por ejemplo, los árboles de una selva son, en potencia, según Marx, valores de uso.

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~^^6^^ V. I. Lenin. = El control obrero y la nacionalización de la industria. Obras Completas, 5a ed. en ruso, t. 36, pág. 481.

__PRINTERS_P_17_COMMENT__ 2—622 18

El territorio de la Unión Soviética es de 2.240, 22 millones de hectáreas, de las cuales 2.227,5 millones compone la superficie terrestre. El 1 de noviembre de 1969, los bienes raíces ocupaban 546,2 millones de hectáreas, de las cuales 223,3 millones correspondían a los campos labrados. La tierra es el medio más importante de producción en la agricultura, la base de la garantía de la actividad vital de todo el pueblo.

La tercera parte del territorio de la Unión Soviética está cubierta de bosques, que ocupan casi 750 millones de hectáreas. La reserva total de plantaciones forestales de la URSS es aproximadamente de 80.000 millones = de~m3.

La tierra soviética es inconmensurablemente rica. En el mundo no hay Estados iguales a la Unión Soviética en cuanto a territorio, macizos forestales y riqueza del subsuelo. Hasta la Revolución de Octubre fue estudiado, en el aspecto geológico, sólo un 10% del territorio del país; hasta 1929, un 18%, mentras que actualmente, los geólogos han recorrido ya casi toda nuestra tierra. Como resultado, la Unión Soviética ocupa el primer lugar del mundo en cuanto a las reservas exploradas de mineral de hierro y manganeso, cobre, plomo, cinco, niquel, bauxitas, volframio, mercurio, azufre, etc. Sólo en los años del octavo quinquenio (1966--1970), el volumen de los trabajos de prospección geológica se incrementó en más de un 33%. Los geólogos han descubierto más de 170 yacimientos de combustible líquido y de gas. Se han estudiado, y este proceso continúa, otros recursos minerales. Merced a un colosal aumento de los recursos naturales explorados se ha multiplicado y sigue creciendo el volumen de la producción de todos los sectores de la industria de extracción.

Los fondos fijos de producción, que forman la base material de toda la producción social, constituyen un tipo valiosísimo de la riqueza nacional soviética. Estos fondos son los medios de producción (máquinas, equipos, edificios e instalaciones de destino productivo, medios de transporte, etc.) que se utilizan en el curso de varios ciclos de producción o hasta de varios años. Según una valoración previa, el 1 de enero de 1970 su coste ascendía a 422 mil millones de rublos. Estos fondos constituyen la mayor parte (el 61,7%) de todos los fondos fijos.

Desde el tercer quinquenio (1938--1941), los fondos fijos de producción del país son indivisiblemente propiedad 19 socialista. La mayor parte de ellos son los fondos fijos de producción de la industria (20S mil millones de rublos), lo que testimonia el carácter industrial de nuestra economía y el papel rector de la industria socialista en toda la economía nacional.

La valoración de los fondos fijos de producción de la agricultura es de 84 mil millones de rublos. Estos fondos se hallan a disposición de los sovjoses (más de 14.000) y otras empresas agropecuarias estatales, así como de los koljoses.

En la Unión Soviética hay 34.700 koljoses que son organizaciones cooperativas de campesinos, agrupados voluntariamente para gestionar en común la gran producción agropecuaria socialista sobre la base de los medios de producción sociales y del trabajo colectivo.

De acuerdo con la Constitución de la URSS, la tierra se atribuye a los koljoses, según acto estatal, en usufructo gratuito y a perpetuidad. Todas las tierras de koljoses, estén en usufructo social o sirvan de hacienda auxiliar, son patrimonio de todo el pueblo. Para desarrollar la producción social, los koljoses crean, utilizan planificadamente y completan los fondos fijos y circulantes de producción. Estos fondos no se distribuyen entre los koljosianos y constituyen, junto con la propiedad socialista estatal de la tierra, la base económica del régimen koljosiano. En el período de 1960 a 1969, estos fondos crecieron considerablemente. Hacia comienzos del año 1972, su valor ascendió a 67.000 millones de rublos. Los koljoses aportan un 49% de toda la producción mercantil agropecuaria (el 57% de la producción de la agricultura propiamente dicha y un 44% de la producción ganadera).

Junto con los fondos de producción y los recursos naturales incorporados a la actividad económica, las reservas sociales de los medios de producción forman parte de la riqueza nacional de la URSS. Todos estos tipos de riqueza, en conjunto, constituyen los fondos de destino productivo. La segunda mitad de la riqueza son los fondos de consumo, entre los cuales figuran, ante todo, los fondos improductivos de satisfacción conjunta de las necesidades de la población (sanidad pública, instrucción, cultura, construcción de viviendas y esfera de servicios culturales y comunales), así como los fondos de consumo directamente social (de las 20 instituciones de investigación científica, órganos financiero-- crediticios, órganos de administración y de defensa). Hacia el 1 de enero de 1972, todos los fondos fijos improductivos de la economía nacional soviética (a los precios de 1955) constituían 298 mil millones de rublos. El fondo de satisfacción de las necesidades individuales de la población que comprende los bienes domésticos individuales y las reservas sociales de los artículos de consumo es asimismo una importante parte de la riqueza nacional.

La composición de la riqueza nacional puede ser representada esquemáticamente en la siguiente forma:

Riqueza nacional fondos de destino productivo fondos de consumo Fondos fijos de producción Recursos naturales incorporados a la actividad económica Fondos circulantes materiales Reservas sociales de los medios de producción Fondos fijos improductivos de satisfacción común de las necesidades de la población Fondos de consumo social inmediato Artículos de satisfacción de las necesidades personales Reservas sociales de los artículos de consumo

Los explotadores, que dominaban en Rusia antes de la Gran Revolución Socialista de Octubre, recurrían a todas las artimañas para multiplicar sus riquezas. Pero, el pueblo vencedor obtuvo en herencia literalmente ruinas y miseria. El país arrancado a la burguesía, a los terratenientes e intervencionistas recordaba, según la definición figurada de Lenin, a un hombre golpeado hasta dejarle medio muerto. Se tuvo que crear la economía de la URSS sobre ruinas y rescoldos.

En el año 1921, el volumen de producción global de la industria no alcanzó siquiera a un tercio de lo fabricado en 1913. Al mismo nivel se encontraba el tráfico de mercancías por ferrocarril. El país, capaz de alimentar por sus recursos naturales y humanos, a medio mundo, sufría hambre.

21

En comparación con el año 1921, desde el cual empezó, en realidad, el desarrollo de la economía nacional soviética, la riqueza de la URSS ha aumentado en proporciones astronómicas.

Incluso en comparación con el año 1913, con el período en que las tempestades destructoras de la primera guerra mundial, la intervención y la guerra civil no habían afectado aún a Rusia, se aprecia que la riqueza nacional soviética se ha multiplicado decenas de veces merced al trabajo creador de los obreros, koljosianos y la intelectualidad popular. Por ejemplo, los fondos fijos de producción de todos los sectores de la economía nacional fueron, en el año 1972, 21 veces mayores que en 1913 (los fondos de la industria, 70,3 veces). Y esto, a pesar de que los bárbaros fascistas alemanes infirieron, en los años de la segunda guerra mundial, un gigantesco daño al País Soviético: destruyeron y quemaron por completo o en parte 1.710 ciudades y poblados y más de 70.000 aldeas; quemaron y destruyeron más de 6.000.000 de edificios, privando de casa a unas 25.000.000 de personas; destruyeron 31.850 empresas industriales, 65.000 kilómetros de líneas ferroviarias, 4.100 estaciones de ferrocarril y 36.000 instituciones de correo y telégrafo, estaciones telefónicas y otras empresas de comunicaciones; arrasaron y saquearon decenas de miles de koljoses y sovjoses; sacrificaron, quitaron y llevaron a Alemania 7.000.000 de caballos, 17.000.000 de cabezas de ganado vacuno,~20.000.000 de cerdos y 27.000.000 de ovejas y cabras. Además, los hitlerianos destruyeron y saquearon 40.000 hospitales y otras instituciones médicas, 84.000 escuelas, establecimientos de enseñanza media especializada y superior e institutos de investigación científica y 43.000 bibliotecas públicas.

Al valor del año 1941, el daño causado a la economía de la URSS y a ciudadanos particulares (pérdidas a causa de la destrucción directa o saqueo de bienes) fue de 679 mil millones de rublos, comprendidas las pérdidas de las empresas e instituciones estatales, iguales a 287; las de los koljoses, a 181; las de los habitantes de la ciudad y del campo, a 192, y las de las organizaciones sociales, a 19 mil millones de rublos. Cabe tener en cuenta, además, que los gas.tos del Estado soviético para la guerra contra la Alemania fascista, así como contra el Japón y las pérdidas de ingresos que, 22 debido a la ocupación, tuvieron las empresas y organizaciones estatales y cooperativas, los koljoses y la población de la Unión Soviética, se calculan en la suma superior a 1.890 mil millones de rublos (al valor del año 1941; en escala vieja).

Pese a estas colosales pérdidas, el pueblo soviético ha sabido multiplicar en brevísimos plazos la riqueza nacional de su Patria. En el año 1972, el producto social global ascendió a 715 mil millones de rublos, o sea fue catorce veces mayor que en el año 1936. Hacia 1973, los fondos fijos de producción aumentaron, con respecto al período prerrevolucionario, veintitrés veces, constituyendo por su valor el 70% del capital fijo de producción de los EE.UU.

Los fondos de producción constituyen la base material del incremento de la riqueza social. Esta base se fortaleció considerablemente en los años del octavo quinquenio. En el período de los años 1965--1970, los fondos fijos de producción aumentaron el 50%. Al propio tiempo, se operaron cambios cualitativos en su composición gracias a la puesta en función de medios de producción más perfectos y rentables técnicamente y del desarrollo preferencial de los sectores que determinan el progreso técnico. En el quinquenio, el volumen de la producción industrial, en conjunto, creció el 50%, mientras que la producción de energía eléctrica, el 54%; la de construcciones mecánicas y tratamiento de metales, en el 74%, la de la industria petroquímica, en el 78%, y la de fabricación de aparatos de precisión, casi en el 100%. Como resultado, aumentó sensiblemente el potencial económico del país. Su acrecentamiento repercute positivamente en el incremento de la producción de mercancías de consumo popular. Esta última aumentó anualmente, en el curso del quinquenio, un 8,3% contra un 6,3% de incremento de los años del lustro precedente. Entre los artículos de consumo crece la proporción de las mercancías de uso duradero.

Al pasar la riqueza a manos de los trabajadores, se aceleró verticalmente el desarrollo económico del país.

Un rasgo característico del país del socialismo es la nivelación del desarrollo económico de todas sus regiones. Esto significa que la riqueza de las regiones anteriormente atrasadas crece a ritmo más acelerado, y el proceso de su industrialización avanza con mucha mayor rapidez que en las regiones 23 centrales. Esta práctica corresponde plenamente al programa nacional del Partido Comunista de la Unión Soviética.

Ya antes de conquistar el poder, los comunistas de Rusia proclamaron el establecimiento de la igualdad política de las naciones, la liquidación de todos los tipos de opresión nacional, el derecho de las naciones a la autodeterminación, es decir, a la solución independiente del problema de su destino, y proclamaron el rumbo al desarrollo de cada nación en todos los aspectos a fin de lograr una igualdad real de los pueblos.

Poco tiempo después del triunfo de la Gran Revolución Socialista de Octubre, al haber acabado con la intervención imperialista y la guerra civil, el pueblo trabajador del País de los Soviets, compuesto por más de cien naciones y nacionalidades, decidió crear la Unión indestructible de repúblicas libres. El 30 de diciembre del año 1922, el I Congreso de los Soviets de la URSS aprobó por unanimidad la Declaración y el Tratado sobre la formación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

En la Unión Soviética, que agrupa a quince repúblicas federadas, actúan paralelamente dos tendencias: la del desarrollo de las naciones y la de su acercamiento mutuo. La base económica común de estas tendencias son el crecimiento de la riqueza social, la profundización de la división socialista del trabajo y la comunidad de los intereses económicos.

En los años de desarrollo socialista, en la Unión Soviética se ha formado y fortalecido la amistad inquebrantable de los pueblos que es la fuente importantísima de la fuerza e invencibilidad del socialismo. El gran pueblo ruso ha ayudado a alcanzar las cumbres del progreso moderno a todos los pueblos y nacionalidades anteriormente atrasados. En el año 1970, el volumen total de la producción industrial de la URSS, en conjunto, superó al de 1913 en 92 veces, mientras que de la RSS de Bielorrusia, en 101 veces; de la RSS de Moldavia, en 146 veces; de la RSS de Kazajia, en 146 veces; de la RSS de Armenia, en 184 veces y de la RSS de Kirguizia, en 188 veces.

En todas las repúblicas y regiones nacionales se han formado sus propios cuadros altamente calificados, capaces de cumplir las tareas más complejas del desarrollo de la producción, la ciencia y la técnica. Más de 50 pueblos han 24 creado, en los años de Poder Soviético, su propia escritura y desarrollado su literatura nacional. La enseñanza escolar se practica en 65 lenguas de naciones y pueblos del país. Cada república federada tiene su Academia de Ciencias, numerosos institutos de investigación científica, teatros y estudios cinematográficos nacionales. En los años de Poder soviético, muchas repúblicas federadas han superado, en cuanto al nivel de instrucción superior, a países capitalistas desarrollados tales como Francia, Inglaterra, Italia y la RFA. A cada 10.000 habitantes corresponde: en Francia, 96 estudiantes; en Inglaterra, 83; en Italia, 70 y en la RFA, 48, mientras que en la RSS de Moldavia, 124; en la RSS de Turkmenia, 131; en la RSS de Tadzhikia, 134; en la RSS de Kazajia, 152; en la RSS de Bielorrusia, 154; en la RSS de Kirguizia, 161; en la RSS de Uzbekia, 189; en la RSS de Azerbaidzhán, 192 y en la RSS de Armenia, 214.

Muchos de los pueblos anteriormente atrasados, apoyándose en la ayuda fraternal del gran pueblo ruso, han materializado, en medio siglo, la transición del feudalismo al socialismo, eludiendo el camino tormentoso del desarrollo capitalista. Al visitar el Uzbekistán soviético, el escritor indúe Pandit Sunderlal dijo: "Si Uzbekistán se ha convertido, en las condiciones del régimen soviético, en un país altamente desarrollado —¡y esto es así!—, el régimen soviético es el mejor del mundo".

La renta nacional tiene una importancia decisiva para el crecimiento de la riqueza social. Representa la parte del producto social global que queda después de descontar el valor de los medios de producción gastados en el proceso de creación de este producto. La renta nacional comprende el producto necesario, destinado a satisfacer las demandas de los trabajadores de la producción material, y el producto adicional con la cual se satisfacen las demás necesidades de la sociedad. La renta nacional se crea anualmente por el trabajo de los ocupados en la producción material y se gasta para la acumulación (de 20 a 25%) y el consumo (de 75 a 80%). Así pues, la renta nacional constituye la fuente de acrecentamiento de la riqueza tanto social como individual.

Merced al carácter universal del trabajo y al crecimiento indeclinable de su productividad en el socialismo, el ritmo de aumento de la renta nacional es, en nuestro país, más de 25 dos veces superior al de los países capitalistas. En el año 1970, en la URSS la renta nacional superó en 46,7 veces a la del año 1913. Sólo en el período de 1960 a 1970, la renta nacional creció de 154 mil millones a 266.300 millones de rublos. En 1971, en la industria se creó una renta nacional por la suma de 159.000 millones de rublos; en la agricultura, de 61.000 millones; en el suministro material y técnico, de 34.000 millones; en la construcción, de 33.200 millones y en el transporte y las comunicaciones, de 16.600 millones de rublos. De la suma total de la renta nacional, producida en 1972 (304.100 millones de rublos) fueron invertidos en la economía nacional 299.300 millones de rublos, de los cuales 212.200 millones se gastaron para el consumo, comprendido el consumo propio de la población (187.200 millones de rublos).

Renta nacional de la URSS (en miles de millones de rublos) 143,3 190,5 221,5 285,2 369 099-1.jpg 1960 1965 1967 1970 1975 (plan) s^^| acumulación | | consumo

Las ventajas del socialismo sobre el capitalismo se manifiestan, en forma concentrada, en unos ritmos más altos de crecimiento de la renta nacional. En el período de 1951 a 1972, la renta nacional aumentó en la URSS en 5,8 veces; en la RFA en 3,5 veces; en Francia e Italia en 3 veces, y en los EE.UU. en 2 veces."

26

Las inversiones básicas en la economía nacional tienen una importancia decisiva para la multiplicación de la riqueza socialista, comprendida la renta nacional. Las inversiones básicas crean la base material para la ampliación de la producción socialista, aceleran el ritmo del progreso científicotécnico, aumentan los fondos fijos de destino improductivo (viviendas, instituciones de servicios culturales y comunales, de sanidad pública, instrucción, etc.) y conducen a la elevación del bienestar del pueblo.

En cincuenta años (1918--1968), únicamente las inversiones centralizadas estatales en la economía de la URSS fueron de (a precios comparativos) 537 mil millones de rublos, con la particularidad de que su envergadura crece considerablemente cada quinquenio. Por ejemplo, en los años del primer quinquenio (1929--1932) fueron invertidos 6.200 millones de rublos, mientras que en el lustro de 1966 a 1970, 352 mil millones.

En los años del octavo quinquenio, las inversiones fueron un 40% mayores que en el lustro precedente (1961--1965) y permitieron aumentar sensiblemente las posibilidades de multiplicación de la riqueza social. Basta decir que en el período comprendido entre los años 1966 y 1970 fueron puestos en explotación nuevos medios de producción de energía eléctrica (54 millones de kilovatios), acero (18 millones de Tm), abonos minerales (33 millones de Tm) y cemento (17 millones de Tm); la longitud de los principales gasoductos aumentó en 25.000 km.

Crecieron los potenciales de producción de artículos de consumo en la industria: de calzado de cuero, en 148 millones de pares; de artículos de punto, en 400 millones de unidades, etc.

Se aplicaron importantes medidas necesarias para fortalecer la base material y técnica de la agricultura. Esto repercutió positivamente en la elevación del rendimiento de cultivos agrícolas y de la ganadería. El promedio anual de la producción global de la agricultura en los años 1965--1970 aumentó un 21% con respecto a los años 1961--1965. Es un incremento de peso. Sólo en 1970, el volumen de la producción agropecuaria creció, a precios comparativos, en 6.900 millones de rublos, ascendiendo a 85.800 millones de rublos.

La ampliación de las inversiones de capital es típica para 27 todas las regiones del país. Si las inversiones del período del primer quinquenio en la región de Moscú se toman por 100 unidades, en el segundo quinquenio constituyeron ya 219 y en el quinto, 554 unidades. En el sexto quinquenio, su volumen superó al del primer quinquenio 11 veces, y en el séptimo quinquenio, 16 veces.

Las inversiones en la economía nacional de las repúblicas federadas menos desarrolladas crecen a un ritmo aún más elevado. En la URSS en conjunto, la puesta en explotación de todos los fondos fijos en 1970 fue aproximadamente 13 veces mayor que en 1940, mientras que en la RSS de Bielorrusia, 15 veces; en la RSS de Kirguizia, más de 19 veces, en la RSS de Uzbekia, casi 20 veces; en la RRS de Kazajia, 21,5 veces y en la RSS de Moldavia, 118 veces.

Merced a las gigantescas inversiones, que crecen con cada quinquenio, en el fomento de la economía y la cultura de todas las repúblicas federadas, se ha creado en ellas un fuerte potencial económico. El desarrollo de la división del trabajo ha conducido a que sus economías hayan comenzado a completarse mutuamente. Cada una de las repúblicas desarrolla, en conjunto, tanto la industria como la agricultura, teniendo en cuenta sus riquezas naturales, recursos materiales y laborales y experiencia acumulada. Debido a esto, el desarrollo múltiple de la economía se combina con su especialización por repúblicas. La RSS de Bielorrusia se ha convertido, por ejemplo, en una república de gran producción química. Al propio tiempo, ocupa un notable lugar en la producción total de la URSS de tractores y automóviles, aparatos de precisión y de radio, máquinas-herramienta y líneas automáticas. En la RSS de Uzbekia se han creado 100 sectores nuevos de la industria, comprendida la producción de maquinarias agrícolas, necesarias para el cultivo de algodón. En la RSS de Georgia han cobrado desarrollo la metalurgia, las construcciones mecánicas, la construcción de tornos, las industrias química y electrotécnica y otros sectores industriales. La RSS de Letonia proporciona un 25% de la producción de la URSS de vagones para ferrocarriles electrificados, un 20% de la fabricación de radiorreceptores, un 25% de lámparas de alumbrado, etc.

Los pequeños pueblos han obtenido un mayor provecho, que se elevaron del régimen patriarcal a las cumbres del 28 progreso. La República Socialista Soviética Autónoma de Buriatia, por ejemplo, construye aviones, fabrica diversos medios técnicos, vagones, autogrúas, motores eléctricos y aparatos de precisión complejos. En la República Socialista Soviética Autónoma de Mordovia se han desarrollado los sectores que determinan el progreso técnico: electrotecnia, construcción de aparatos de precisión, fabricación de maquinaria química y otros.

El presente quinquenio, el noveno (1971--1975), ha inaugurado una etapa cualitativamente nueva de creación de la riqueza social. Anteriormente eran los factores extensivos los que tenían principal importancia para la ampliación de los volúmenes de producción, y el desarrollo iba a lo ancho a cuenta de la nueva construcción industrial y del aumento del número de trabajadores, mientras que en el noveno quinquenio adquieren principal significado los factores intensivos, o sea, la utilización completa de los potenciales de producción existentes, la introducción de las realizaciones de la ciencia y la técnica y el crecimiento de la productividad del trabajo.

Estas particularidades del nuevo quinquenio han hallado su nítida expresión en las tareas fundamentales del fomento de la economía de la URSS de los años 1971--1975, planteadas en las Directrices del XXIV Congreso del PGUS. Se proyecta obtener todo el incremento de la producción industrial en las empresas existentes sin aumentar el número de trabajadores. La producción agropecuaria crecerá anualmente, como término medio, un 20--22%, con la reducción simultánea del número de ocupados. La renta nacional aumentará en el quinquenio en un 40%, (se prevé que el 80%, por lo menos, de este aumento se obtendrá a cuenta de la elevación de la productividad del trabajo).

Esto no significa, claro está, que en el presente quinquenio se reducirán las construcciones básicas. Por lo contrarío, las inversiones en la economía nacional se amplían un 36--40%. Su volumen total constituirá una gigantesca suma: alrededor de 500 mil millones de rublos. Esto es casi tanto, como en 1970 costaban todos los fondos fijos de producción. Pero, la orientación de las inversiones será algo distinta, lo que dará lugar a modificaciones esenciales en la composición de nuestra riqueza nacional. En medida considerable se destinan al reequipamiento técnico de la 29 economía nacional, en correspondencia con las demandas de la actual revolución científico-técnica.

En las Directrices del XXIV Congreso del PCUS se prevé aumentar los potenciales, ante todo, en las empresas en funcionamiento, mediante la introducción de la nueva tecnología, la modernización y la sustitución de equipos anticuados y la aplicación de otras medidas que permitan aumentar la producción, sin extender, como regla, las áreas de producción, con gastos menores y en plazos más breves, en comparación con la nueva construcción.

Se desarrollan a ritmo acelerado los sectores que determinan el progreso técnico: la generación de energía eléctrica, la industria química, las construcciones mecánicas y, particularmente, la fabricación de aparatos de precisión, de medios de automatización y técnica de mando. Se operan nuevos cambios en el emplazamiento de las fuerzas productivas a cuenta de la asimilación activa de las zonas septentrionales y orientales del país, ricas en recursos naturales. Como regla, en las ciudades importantes se suspenderá el emplazamiento de nuevas empresas industriales, a excepción de las obras vinculadas con los servicios públicos y la economía comunal.

En el noveno quinquenio, el partido se orienta firmemente al fortalecimiento de la base material y técnica de la agricultura en todos los aspectos, lo que es la premisa decisiva para una satisfacción cada vez mayor de las demandas de productos alimenticios por la población, y de materia prima por la industria. Sólo las inversiones del Estado en el desarrollo de la agricultura, comprendidas la construcción de obras necesarias para la producción, de viviendas y de edificios de servicio cultural-social, así como la adquisición de medios técnicos, serán de 82.200 millones de rublos.

El volumen de inversiones en el mejoramiento consecuente de las condiciones de trabajo y de vida de los soviéticos y en una satisfacción aún mayor de sus demandas, en pro de su desarrollo multifacético, es más grande que en el quinquenio precedente. La tarea fundamental del quinquenio consiste precisamente en asegurar un auge considerable del nivel de vida material y cultural del pueblo.

Las inversiones de cada república son sobre la base de la gestión económica y planificación a escala de la URSS. 099-2.jpg 30 Muchas obras en construcción importantes se han convertido en un verdadero símbolo de amistad fraternal de los pueblos de la URSS. La reconstrucción de Tashkent, azotado por un terremoto, fue declarada obra de todo el pueblo. Muchos pueblos de la URSS han construido en común las centrales hidroeléctricas de Bratsk y Nurek, el Canal de Karakum, las fábricas de automóviles de Togliatti y del Kama. El Secretario General del GC del PCUS, L. I. Brézhnev, en su discurso pronunciado en la reunión solemne celebrada en Tbilisi con motivo del 50 aniversario de la RSS de Georgia, expresó en los siguientes términos los pensamientos actuales de los soviéticos de todas las nacionalidades: "Todos nosotros, cualquier que sea la república en que vivamos, somos patriotas soviéticos, hijos de una Patria socialista. Nuestra tierra natal, nuestra Patria, son inmensos espacios, extendidos desde el Océano Pacífico hasta el Mar Báltico y desde el Océano Glacial Ártico hasta el Pamir y el Cáucaso. Y todo lo que han creado en esta tierra las manos del hombre —magníficas ciudades, gigantescos complejos industriales, trigales en flor, cascadas de centrales eléctricas y valores de la cultura espiritual— todo esto es fruto del trabajo común, es nuestro patrimonio común, patrimonio del pueblo soviético".

El noveno quinquenio es el período del sucesivo desarrollo acelerado de la industria de las repúblicas federadas. El volumen de la producción industrial global de la Unión Soviética aumentará de 1971 a 1975, un 42--46%; en la RSFSR, un 44--47%; en la RSS de Ucrania, un 38--41%; en la RSS de Bielorrusia, el 53--56%; en la RSS de Uzbekia, un 46--49%; en la RSS de Kazajia, el 57--60%; en la RSS de Turkmenia, el 55--58%; en la RSS de Moldavia, el 56--59% y en la RSS de Armenia, el 60--63%.

El crecimiento impetuoso del volumen de inversiones presenta mayores exigencias a su empleo racional. Para aumentar la riqueza social es particularmente importante reducir los plazos de diseño, construcción y asimilación de los potenciales de nuevas empresas. Las investigaciones de los científicos soviéticos y la experiencia de vanguardia muestran que existen posibilidades reales para reducir en dos años los plazos de construcción de las grandes empresas. Como resultado, el volumen de la producción sin terminar 31 disminuiría en las obras de destino productivo de todo el país en 6-8 mil millones de rublos, lo que permitiría elevar la renta nacional de 4 a 5 mil millones de rublos. La reducción de los plazos de asimilación de los nuevos potenciales de producción en dos años ofrecerá la posibilidad de aumentar la producción en 20 mil millones de rublos anuales. En este caso la renta nacional crecerá en 10 mil millones de rublos.

En las Directrices del XXIV Congreso del PCUS se prevé elevar sensiblemente la eficacia de las inversiones. Es importante obtener el incremento máximo de la producción por cada rublo invertido.

Las resoluciones del XXIV Congreso del PCUS se cumplen felizmente. En dos años del noveno quinquenio (años 1971 y 1972), la producción industrial aumentó en 54.000 millones de rublos (15%), y la renta nacional, en 26.200 millones (10%). La puesta en función de los fondos fijos en toda la economía nacional constituyó alrededor de 170.000 millones de rublos, alcanzando a comienzos de 1973 su volumen total 850.000 millones de rublos (casi siete veces más que en 1940).

En 1972, la riqueza nacional de la URSS (sin contar la tierra y los bosques) ascendió a 1.500.000 millones de rublos, creciendo veinte veces respecto del año 1913. Y eso cuando en los años de la Gran Guerra Patria, el pueblo soviético había perdido no menos de un 30% de su riqueza nacional.

Al analizar la naturaleza de la riqueza en el socialismo, vemos que ésta es patrimonio de los trabajadores y se considera con justa razón perteneciente al pueblo. Por su composición material, la riqueza es muy variada. Contiene todo lo necesario para satisfacer las necesidades de producción, de defensa y otras que experimenta todo el Estado, así como las crecientes demandas materiales y culturales de los soviéticos.

__ALPHA_LVL2__ LA RIQUEZA DE LA SOCIEDAD,
DE LA FAMILIA Y DEL INDIVIDUO.
SU UNIDAD Y DIFERENCIAS

En el socialismo existen distintos tipos de propiedad de la riqueza. Esto se debe a la dependencia objetiva de las formas de propiedad y las relaciones de producción en 32 conjunto respecto del nivel de desarrollo y del carácter de las fuerzas productivas. En el socialismo, fase primaria del comunismo, es imposible socializar todos los elementos de la riqueza. Más aún, es evidente que también en la fase superior del comunismo, en que dominará ilimitadamente la propiedad popular única sobre los medios de producción, los medios de uso personal irán pasando de la propiedad social a la propiedad individual.

Nos preguntamos: ¿cuáles son las proporciones de distribución de la riqueza en el socialismo entre distintas formas de propiedad? No es fácil contestar con exactitud matemática a esta pregunta.

La riqueza es extremadamente multiforme, siendo difícil darle una apreciación única y definitiva. De eso se valen los economistas y sociólogos burgueses. Cuando les conviene, incluyen en la riqueza las acciones, papeles de Estado y otros títulos de valor que circulan en divorcio de los valores reales y constituyen un capital ficticio. Exageran con frecuencia el valor de los recursos naturales para ``aumentar'' la suma total de la riqueza nacional y mostrar el "carácter progresivo" del capitalismo, supuestamente capaz de aumentarla a altos ritmos.

En el capitalismo se hacen muchas alteraciones, al calcular aquella parte de la renta nacional que va a parar, de uno u otro modo, a manos de los trabajadores en calidad de pago por su única mercancía: la fuerza de trabajo.

La sociedad socialista no está interesada, ni mucho menos, en la deformación del cuadro real de la vida económica del país, comprendida la distribución de la riqueza. Si surgen, a veces, ciertas imprecisiones, repercuten muy negativamente en los cálculos de plan. Por eso, los organismos estatales, que responden por la veracidad del cuadro económico del país y, ante todo, la Dirección Central de Estadística, adjunta al Consejo de Ministros de la URSS, y sus órganos en las localidades perfeccionan constantemente los métodos de cálculo de la riqueza.

Para confrontar distintos tipos de riqueza se utiliza la valoración de los fondos fijos de producción, los fondos circulantes de producción, las reservas de mercancías y los bienes de la población. La tierra, su subsuelo y los bosques 33 se incluyen en los fondos fijos de producción y se valoran convencionalmente.

Esta valoración de la riqueza social fue efectuada por primera vez con gran detalle en el año 1936, es decir, cuando en la Unión Soviética fue construido ya, en lo fundamental, el socialismo. Sus resultados mostraron que el 90% de todos los fondos de producción del país, comprendidos la tierra y los bosques, eran ya un patrimonio de todo el pueblo, se encontraban en la propiedad socialista estatal y se utilizaban por la clase obrera en correspondencia con los planes de desarrollo del país; un 8,7% pertenecía a los koljoses y cooperativas; un 1,1% estaba en propiedad personal de los koljosianos y un 0,2%, en propiedad de los campesinos y artesanos individuales.

Los fondos fijos constituyen, en el Estado soviético, el 68% del valor de la riqueza nacional; las reservas de los fondos circulantes, un 23% y los bienes personales de la población, un 9%. Si se toma en consideración que los fondos fijos y circulantes se encuentran en la propiedad social, será evidente el significado del triunfo del socialismo. Este triunfo ha dado lugar a que la masa fundamental de la riqueza nacional se haya convertido en riqueza de toda la sociedad. Una parte considerable de la riqueza se concentra asimismo en las haciendas colectivas y las agrupaciones cooperativas. En propiedad personal se encuentran principalmente los artículos de uso.

La riqueza que es un patrimonio personal se subdivide, a su vez, en la familiar y la individual. La primera está compuesta por artículos de uso común, que constituyen accesorios necesarios de la economía doméstica y de la hacienda personal auxiliar, poseídas en usufructo por la mayoría de koljosianos, obreros de los sovjoses y otras categorías de trabajadores que viven en el campo. La riqueza directamente personal se compone por los objetos de uso individual de cada trabajador y sus ahorros laborales.

Distintas formas sociales de la riqueza nacional tienen en la sociedad socialista rasgos típicos comunes que determinan su unidad. Esta consiste en que todos los tipos de riqueza han sido creados por los trabajadores libres de la explotación y pertenecen de uno u otro modo a los propios trabajadores. Por eso está excluida la utilización de la riqueza para la __PRINTERS_P_33_COMMENT__ 3—622 34 explotación del trabajo ajeno. Debido a que la riqueza tiene origen laboral y pertenece a los trabajadores, la protegen los órganos de poder estatal.

La unidad de las distintas formas sociales de la riqueza no excluye la existencia de diferencias esenciales entre las mismas. La riqueza que constituye el patrimonio de todo el pueblo está exclusivamente en posesión común de los miembros de la sociedad, mientras que los propietarios de la riqueza cooperativo-koljosiana son colectividades concretas. La riqueza familiar es patrimonio de la familia, es decir de la célula cívica primaria de la sociedad. Por último, la riqueza personal es patrimonio de cada uno de los ciudadanos.

La diferencia entre las formas sociales de la riqueza por su grado de socialización y, por consiguiente, de administración, posesión y usufructo tiene una importancia de principio. Muestra que la riqueza fundamental y determinante es la de todo el pueblo, utilizada en provecho de todos los trabajadores. Junto con los objetos de la propiedad cooperativokoljosiana constituye directamente la riqueza social. La Constitución de la URSS obliga a todos los miembros de la sociedad a preocuparse, ante todo, de la conservación y multiplicación de la riqueza social directa, que sirve de base económica de la sociedad socialista y desempeña el papel rector y determinante respecto a las demás formas de riqueza.

El menoscabo de la forma popular de la riqueza es típico de los revisionistas de derecha que tergiversan el marxismo y promueven a primer plano la propiedad cooperativa, de grupo. Si se comparte su punto de vista, resulta que en cualquier país capitalista, con un movimiento cooperativo más o menos desarrollado existen elementos del socialismo. En realidad, la cooperación no constituye de por sí una forma socialista de gestión económica. Su carácter se determina por la forma de propiedad que domina en el país y por los que capitanean en ella. Por eso, bajo el capitalismo, la cooperación es una empresa capitalista colectiva. La cooperación se convierte en una forma socialista de la economía con la instauración de la dictadura del proletariado, cuando los medios de producción pertenecen a los trabajadores, mientras que la propia cooperación pasa a ser una agrupación de trabajadores libres de la explotación.

35

Al subrayar el papel rector y determinante de la propiedad socialista estatal, el Partido Comunista de la Unión Soviética estima, al propio tiempo, que no se puede menospreciar la propiedad colectiva. "La forma koljosiana —está escrito en el Programa del PCUS— responde plenamente al nivel y a las necesidades del desarrollo de las fuerzas productivas contemporáneas en el campo, permite aplicar con eficacia la nueva técnica y las realizaciones de la ciencia y aprovechar de modo racional los recursos de mano de obra. El koljós compagina los intereses personales de los campesinos con los intereses sociales, de todo el pueblo, así como el interés individual y el colectivo por los resultados de la producción, y brinda grandes posibilidades de aumento de los ingresos y del bienestar de los campesinos sobre la base del crecimiento de la productividad de su trabajo... El koljós es para los campesinos una escuela de comunismo''.

Los fondos indivisibles constituyen una parte importantísima de la riqueza koljosiana. Entre ellos figuran los fondos fijos y circulantes de producción, así como los fondos fijos de destino improductivo. Esta riqueza social cimienta los intereses comunes de los miembros del koljós y excluye la posibilidad de la transformación de la propiedad colectiva en propiedad privada.

El crecimiento de los fondos indivisibles es el índice principal de la multiplicación de la riqueza social de los koljoses. En el período comprendido entre los años 1932 (año del triunfo del régimen koljosiano en la aldea soviética) y 1969, los fondos indivisibles aumentaron 107 veces. Su proporción en la propiedad social de los koljoses constituye el 99%, mientras que la de las cuotas de miembro, nada más que un 1%, con la particularidad de que las acumulaciones socialistas ascienden, en el valor total de los fondos indivisibles, a más del 95%, en tanto que las cuotas de ingreso, que otrora colocaron los cimientos de la riqueza social, no alcanzan el 5%.

Sólo el propio koljós, sus órganos de administración pueden disponer de los bienes koljosianos y sus medios pecuniarios. "El koljós —se dice en los nuevos Estatutos modelo de las haciendas colectivas soviéticas— no admite el empleo de medios para alcanzar los objetivos no relacionados con su actividad.

__PRINTERS_P_35_COMMENT__ 3* 36

Los miembros del koljós culpable de la destrucción, deterioro o pérdida de los bienes koljosianos, así como de la utilización arbitraria de tractores, automóviles, máquinas agrícolas y ganado de labor, y que han causado un perjuicio material al koljós, deben indemnizarlo".

La riqueza social es patrimonio de los trabajadores que pueden utilizarla y administrarla en el orden establecido por la ley.

La riqueza que se encuentra en propiedad personal, se basa en el trabajo de los ciudadanos en la producción social. En parte depende también (principalmente en el campo) del trabajo en la hacienda personal auxiliar. Esta hacienda sigue constituyendo en el socialismo una necesidad objetiva. Como ha demostrado el ejemplo de la República Popular China, los intentos de suprimirla por vía administrativa sólo impiden el desarrollo de la economía socialista.

En la Unión Soviética, la hacienda personal auxiliar es productora de una cantidad considerable de artículos agropecuarios. Su proporción en la producción total, aunque va disminuyendo, sigue siendo bastante grande todavía. En el año 1950 produjo el 44% de hortalizas, y en el año 1968, el 41% y, respectivamente el 67 y el 38% de carne; el 75 y el 38% de leche, y el 89 y el 60% de huevos.

Empero, también en el campo, comprendidos los koljoses, el trabajo de los ciudadanos en la economía social viene convirtiéndose cada vez más en la fuente principal de su riqueza personal. En el futuro, a medida que crezcan la productividad del trabajo y la propia riqueza social, la hacienda personal auxiliar irá perdiendo gradualmente su importancia económica.

Así pues, la propiedad personal se distingue en el sentido cualitativo, ya en la fase inferior del comunismo, respecto de la propiedad privada. Es una propiedad, fruto de trabajo, principalmente de los artículos de uso personal y familiar. Se vincula inmediatamente con las dos formas de propiedad social y se encuentra bajo su influencia directa.

El noveno quinquenio es una nueva etapa importante de desarrollo armónico de la propiedad social y personal de nuestro pueblo. Las Directrices del XXIV Congreso del PCUS, para el plan quinquenal de fomento de la economía de la URSS de los años 1971--1975, prevén el crecimiento de 37 la riqueza en todas sus formas sociales. Se proyecta aumentar un 37--40% la renta nacional del país, lo que se conseguirá a cuenta de las formas sociales de la economía. El volumen de la producción industrial superará al observado de 1965 a 1970 en un 42--46%. El ritmo de producción de artículos de consumo, cuya masa fundamental pasa, a través de la red comercial, a la propiedad personal, será más elevado que el de fabricación de medios de producción. Los índices del crecimiento constituirán respectivamente el 44--48% y el 41--45%.

La propaganda burguesa vio en ello una ``renuncia'' del Gobierno soviético a la orientación anterior al crecimiento preferente de la fabricación de los medios de producción (I subdivisión) frente a la de los medios de consumo (II subdivisión). Este adelanto de la I subdivisión de la producción social respecto a su II subdivisión es una ley objetiva de la reproducción ampliada. Esta ley, igual que otras leyes económicas del socialismo, se observa rigurosamente por el partido y el Gobierno soviético. En algunos sectores de la economía nacional, incluso en los grandes sectores como lo es la industria, puede haber otra correlación entre los ritmos de crecimiento de la fabricación de medios de producción y de artículos de consumo. El partido ha considerado siempre el crecimiento preferencial de la I subdivisión frente a la II subdivisión no como un objetivo en sí, sino como un medio necesario para elevar el potencial económico del país en provecho de los trabajadores. Actualmente, la industria soviética ha entrado en una nueva fase de su desarrollo y puede fabricar en cantidades cada vez mayores artículos de consumo, sin perjuicio de la industrialización ulterior de toda la economía nacional.

En las Directrices del XXIV Congreso del PCUS se dice que la tarea fundamental de la industria en el noveno quinquenio consiste en ampliar y perfeccionar la base industrial del desarrollo de la economía socialista, sobre todo, de la agricultura y de los sectores vinculados con la misma, en elevar el nivel técnico y la eficacia de la producción y mejorar radicalmente la calidad de la producción.

En las Directrices se subraya, al propio tiempo, la necesidad de dirigir el desarrollo de todos los sectores de la industria para satisfacer más plenamente las demandas 38 vitales del pueblo soviético. Para alcanzar este objetivo se prevé una elevación más rápida del peso específico de la industria productora de mercancías de uso popular, materia prima, máquinas y equipos necesarios para su fabricación.

__ALPHA_LVL2__ EL CAMINO DEL BIENESTAR PERSONAL

Debido a que en el socialismo, la masa fundamental de la riqueza es patrimonio de todo el pueblo y se encuentra en la propiedad socialista estatal, su multiplicación es un deber vital de todos los trabajadores. Este vínculo directo de los intereses individuales de los miembros de la sociedad socialista con sus intereses conjuntos, colectivos, se fortalece, porque la riqueza familiar y personal depende de la riqueza social. Esto significa que cuanto mayor es el volumen del producto social global y la riqueza nacional en conjunto, con tanta mayor plenitud la sociedad puede, con las demás condiciones iguales, satisfacer las necesidades personales de sus miembros y tanto más alto es el nivel de vida de los trabajadores.

Al distribuir la riqueza social en el socialismo no hay ni puede haber otro rasero que no sea la participación personal de los miembros de la sociedad en su creación y la cantidad y la calidad del trabajo que invierten en la obra común. En el socialismo, todos los ciudadanos están unidos por el principio común: de cada uno, según sus capacidades; a cada uno, según su trabajo.

Pero la distribución según el trabajo no significa que se debe dividir todo lo producido entre los ciudadanos. Se trata de que el proceso de producción debe continuar mañana, y pasado mañana, y dentro de un año. Si se lo interrumpe, aunque sea por unas cuantas semanas, la gente comenzará a perecer a causa de las privaciones materiales. Por consiguiente, al distribuirse la riqueza, hay que dejar en la propiedad social los medios de producción recién creados. De otro modo no habrá socialismo ni producción ulterior en general.

Pero tampoco se puede distribuir de una vez todos los artículos de consumo según el trabajo. La sociedad necesita las reservas de emergencia para el caso de calamidades 39 naturales o complicaciones internacionales. Necesita, además, no pocos medios para mantener las fuerzas armadas, capaces de defender el país en caso de agresión. Tiene que mantener también el aparato de administración pública y de orden público. Por último, cada uno de nosotros tiene demandas tales que no puede satisfacer individualmente. Para su satisfacción deben existir fondos sociales de consumo, que constituven una gran conquista del socialismo.

Para persuadirnos de la gran importancia que tienen los fondos sociales de consumo, basta enumerar las demandas que satisfacemos, merced a ellos, gratuitamente o en condiciones ventajosas.

Es, ante todo, la demanda de la instrucción general, que en nuestra sociedad no sólo es accesible para todos, sino que es obligatoria para cada niño normal. Se culmina felizmente el paso de la enseñanza de ocho grados a la enseñanza secundaria completa y obligatoria.

La demanda de la instrucción profesional y técnica, media especializada y superior y de la preparación para la actividad científica se satisface en la URSS también en plena medida y en correspondencia con las capacidades y los afanes de cada uno. No es de extrañar que en nuestro país de cada tres ciudadanos uno estudie.

Se presta una gran atención a la protección de la salud de la población. Precisamente merced a los fondos de consumo público, la preocupación del Estado soviético por la salud y la longevidad de los trabajadores es muy eficiente. En los años de Poder soviético ha aumentado considerablemente el promedio de vida de la gente en nuestro país, reduciéndose la mortalidad infantil.

El Estado socialista costea también una parte considerable de los gastos necesarios para satisfacer las demandas de vivienda, comunales, culturales y de otra índole de la población. El alquiler de vivienda en nuestro país no restituye ni la mitad de gastos para el mantenimiento de las casas residenciales, sin hablar ya de los que se hacen para la construcción de viviendas. Lo mismo se refiere a los clubes, Palacios de Cultura, cinematógrafos, teatros de ópera y drama y otros focos culturales.

Entre los fondos sociales de consumo ocupan un lugar especial los gastos para la asistencia social a los 40 trabajadores, es decir el pago de pensiones de todo género, distintos subsidios y vacaciones de turno y por embarazo, así como el costeo parcial de plazas en los sanatorios, casas de descanso, campamentos turísticos, etc.

Estamos acostumbrados, desde la infancia, a emplear los fondos sociales de consumo y no notamos todos estos bienes vitalmente importantes como no vemos el aire que respiramos. En efecto, estos fondos son necesarios como el aire, para cada soviético, pero, a diferencia del aire, no constituyen un don de la naturaleza, sino que son fruto del trabajo y tienen cierta valoración en metálico.

La estrecha relación, diariamente perceptible del bienestar personal de los trabajadores con la riqueza social se realiza no sólo a través de los fondos sociales de consumo, sino también mediante la distribución, según el trabajo, en forma de salario. Esta forma de distribución es una expresión de la ley económica objetiva, debida, en primer lugar, a que en el socialismo aún no existe la abundancia de bienes materiales, que constituye una premisa importantísima para la distribución según las necesidades. En segundo lugar, las propias necesidades no se han formado todavía en correspondencia con las normas de consumo científicamente argumentadas y que garanticen el desarrollo del hombre en todos los aspectos. Ciertos miembros de la sociedad pierden todavía su salud, consumiendo en exceso alcohol, etc. En tercer lugar, el trabajo en la economía social no se ha convertido aún en una necesidad primordial de cada miembro de la sociedad apto para el trabajo.

Se necesita aún el estímulo material personal y colectivo del trabajo en la producción social.

Actualmente no podemos renunciar aún a la distribución según el trabajo y pasar a la satisfacción de todas nuestras necesidades a través de los fondos sociales. Para esto no se han creado todavía las premisas materiales ni organizativas. Es un problema complejo, que se irá resolviendo paso a paso a medida que se cree la base material y técnica del comunismo, se transformen las relaciones socialistas en relaciones comunistas y se eduque al nuevo hombre.

Lenin enseña que la fase inferior del comunismo supone ''. . . el trabajo social con la contabilidad, el control y la vigilancia más rigurosos por parte de la vanguardia 41 organizada, de la parte avanzada de los trabajadores, debiendo fijarse, por cierto, tanto la medida del trabajo como la de su = remuneración"^^7^^. Lenin enfocaba la distribución como "método, instrumento y medio de elevación de la produc- ción"^^8^^.

La distribución según el trabajo en forma del salario seguirá siendo durante mucho tiempo, todavía, una necesidad objetiva. El partido, se dice en el Programa del PCUS, arranca de la tesis leninista de que la edificación del comunismo debe basarse en el principio del interés material.

Si el salario se considere en unidad con los fondos sociales de consumo, se hará del todo evidente que en el socialismo, como preveían los fundadores del marxismo, "el productor individual obtiene de la sociedad —después de hechas las obligadas deducciones— exactamente lo que le = ha dado"^^9^^. Por eso, la satisfacción de las demandas de la población, tanto mediante el salario como a través de los fondos sociales, está ligada directamente al nivel de desarrollo y a la eficacia de la producción material social.

"En nuestro país —dice L. I. Brézhnev—, los problemas científico-técnicos y de producción se resuelven en una ligazón indisoluble con el desvelo por el crecimiento incesante del bienestar del pueblo. En esto estriba la diferencia de principio entre el socialismo y el capitalismo..."

En el año 1950 producimos una renta nacional por la suma de 56 mil millones de rublos, mientras que los fondos sociales de consumo fueron de 13 mil millones de rublos. En el año 1960, estos índices ascendieron, respectivamente, a 145 y 27,3 mil millones y, en el año 1971, a 304,1 y 68,6 mil millones de rublos.

El salario también se halla en igual dependencia directa respecto del aumento de la renta nacional producida. En el período de 1950 a 1969, el promedio mensual del salario en metálico de los obreros y empleados de la industria creció de 70,8 a 127,7 rublos; el de los de la construcción, de 60,5 a _-_-_

~^^7^^ V. I. Lenin. = El socialismo utópico y el socialismo científico. O.C., t. 40, pág. 33.

~^^8^^ V. I. Lenin. = Discurso en la III Conferencia nacional sobre alimentos (16 de junio de 1921). O.C., t. 43, pág. 359.

~^^9^^ C. Marx. = Crítica del programa de Golha. C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 19, pág. 18.

42 139,9 rublos y el de los ocupados en las empresas agropecuarias estatales, de 38,3 a 93,2 rublos. Si se toma toda la economía nacional, en conjunto, el salario aumentó de 64,2 a 116,9 rublos, es decir, casi se duplicó. En 1970 constituyó ya alrededor de 122 rublos.

Si se examina la dependencia del consumo personal de la población de nuestro país respecto de la renta nacional producida, se puede apreciar el siguiente cuadro: en el año 1960, la renta nacional fue de 145 mil millones de rublos y para el consumo se gastaron 104,5 mil millones de rublos, comprendido el consumo personal de la población (93,9 mil millones de rublos). En el año 1969, estos índices ascendieron, respectivamente, a 261,7; 187,5 y 166,2 mil millones de rublos.

La dependencia del bienestar personal de los trabajadores respecto del desarrollo de la producción social se manifestó de modo muy palmario en el octavo quinquenio.

En el período comprendido entre los años 1966 y 1970, la renta nacional creció en 77,2 mil millones de rublos. Esta suma es igual a la que constituyó toda la renta nacional en el año 1953. Como resultado, nuestro país pudo aumentar las inversiones en todos los sectores de la economía nacional, fortalecer su capacidad defensiva, ampliar la ayuda a los pueblos en lucha contra el imperialismo y a los países poco desarrollados y resolver una serie de importantes problemas sociales.

En el año 1968, el salario mínimo se elevó a 60 rublos. Aumentaron las pensiones, y se ampliaron las ventajas para los trabajadores de las regiones apartadas. Los koljosianos comenzaron a cobrar un pago garantizado en metálico mensualmente, mientras que antes los ingresos se distribuían al final del año a cuenta de medios restantes. La remuneración de su trabajo creció en el quinquenio un 42%, lo que contribuyó esencialmente a la nivelación de la vida de la población del campo y de la urbe. En conjunto, los ingresos reales por habitante aumentaron en el quinquenio un 33%, es decir, el 3% más de lo previsto por las Directrices del XXIII Congreso del Partido. En el período de los años 1966 a 1970, la remuneración del trabajo en metálico creció en 225 mil millones de rublos, y los pagos y subsidios a cuenta de los fondos sociales de consumo, en 98 mil 43 millones de rublos, es decir, más del 50%. En el año 1970, a cada habitante le correspondieron de los fondos sociales de consumo, como término medio, 262 rublos, frente a 182 rublos en el año 1965. Este crecimiento lo percibe palpablemente cada soviético.

Tomemos, por ejemplo, el problema de las viviendas. Desde el año 1966 hasta 1970 se pusieron en explotación más de 500 millones de~m2 de la superficie habitable. Cada año se trasladan a nuevas casas 11 millones de personas. Se mejoró la asistencia médica a la población. El destacamento de médicos aumentó en 120.000 personas, y el número de plazas en los hospitales, en 448.000 unidades. Se amplió la red de instituciones culturales. Se desarrolló activamente la instrucción pública. La instrucción secundaria es accesible para todos. El número de estudiantes creció en el quinquenio en 812.000 personas. Todo esto es una consecuencia directa del aumento de la riqueza social.

El desarrollo de la producción socialista y el crecimiento de la riqueza social van acompañados de modificaciones progresivas, que se operan no sólo en la envergadura, sino también en la estructura del consumo individual. Lo acreditan convincentemente los datos que se dan en la pág. 44.

Los datos del cuadro muestran que en el ingreso global de las familias obreras crece sistemáticamente la proporción de pagos y subvenciones, que se obtienen de los fondos sociales de consumo.

En la estructura de los gastos han aumentado notablemente las acumulaciones individuales, que se utilizan para comprar artículos de uso prolongado. Ha crecido en especial la proporción de los gastos para los servicios culturales y comunales a cuenta de los fondos sociales de consumo.

¿Por qué la sociedad socialista se encarga de satisfacer las demandas de instrucción, protección de la salud pública y asistencia social? ¿Por qué gasta miles de millones de rublos para mejorar las condiciones de vivienda y los servicios culturales de la población, pagar subsidios, pensiones y becas y mantener instituciones infantiles precscolares? ¿No sería mejor repartir estos miles de millones de rublos en forma de salario adicional? Ningún ciudadano sensato de nuestro país diría: "Sí, sería mejor. . ."

44 Modificaciones de la estructura de ingresos y gastos de las familias de obreros industriales de Moscú, Leningrado, Jarkov, cuenca del Donéis y regiones de Gorki, de Sverdlovsk y de Ivánovo (en %%) Años 1922 1940 1971 El ingreso global 100 100 100 comprendidos: salarios de los miembros de la familia, 87,7 78,5 74,2 pensiones, becas, subsidios y otros pagos y subvenciones a cuenta de los fondos sociales de consumo ( comprendidas la instrucción y el tratamiento médico gratuitos, etc.) 2,0 15,3 22,4 otros ingresos 10,3 6,2 3,4 Total del ingreso utilizado 100 100 100 comprendidos: alimentación 45,6 52,4 35,7 ropa y calzado 26,1 11,9 15,1 mueble y artículos do uso cultural y doméstico 1,1 2,2 6,0 combustible y materiales de alumbrado 12,5 1,3 0,3 servicios culturales y comunales, 7,4 19,2 22,8 comprendidos: instrucción, tratamiento médico y otros servicios gratuitos a cuenta de los fondos sociales de consumo 0,9 9,2 13,6 pago de alquiler y mantenimiento de casas particulares 2,3 3,2 2,5 acumulaciones (incremento de dinero contante y de depósitos en las cajas de ahorro, etc.) 2,2 3,5 4,4 impuestos 0,3 3,4 7,2 demás gastos 9,2 6,1 8,5

Los fondos sociales de consumo se han convertido para todos nosotros en algo a que nos hemos acostumbrado y que necesitamos en extremo. Su papel, lejos de disminuir, irá aumentando a cada nuevo paso hacia la fase superior del comunismo. En el año 1960, su proporción en el fondo total 45 de consumo constituyó el 26%, y en el año 1968, más del 30%.

En el período de los años 1950 a 1970, estos fondos casi se quintuplicaron.

¿Qué significa esto en la práctica?

Por ejemplo, a finales del año 1950, en las instituciones infantiles preescolares se encontraban 1.200.000 niños, mientras que en 1970, 9.300.000 niños. En este mismo período, el número de alumnos de las escuelas de instrucción general aumentó casi el 50%, el de los establecimientos de la enseñanza media especializada, creció de 1,3 a 4,4 millones, y el de los estudiantes de los centros docentes superiores, de 1,2 a 4,6 millones de personas. Alrededor de 79 millones de personas, en total, fueron abarcadas por la instrucción de todos los tipos.

Tomemos otro grupo de edad: a los jubilados. En el año 1941 cobraban jubilación tan sólo 4.000.000 de personas, ascendiendo su número en el año 1970 a cerca de 41.000.000 de personas. Aproximadamente en la misma proporción creció la cuantía de las pensiones.

Mediante el salario se satisfacen principalmente las necesidades individuales, mientras que un sistema desarrollado de fondos sociales de consumo permite satisfacer con mayor eficacia las importantes demandas sociales, con la particularidad de que de esto se benefician, ante todo, los grupos de trabajadores de baja y mediana remuneración.

En el año 1970, cada familia soviética recibió, por término medio, a cuenta de los fondos sociales de consumo, alrededor de 1.000 rublos. Pero, si hubiéramos distribuido estos fondos, igual que el salario, en forma monetaria, según el trabajo, a cada familia de pocos ingresos le correspondería no 1.000 rublos, sino una suma mucho menor. ¿Y, si se implantara, por añadidura, la asistencia médica pagada, la instrucción pagada, etc.? Ello no desembocaría en una nivelación de las diferencias sociales, sino en su ahondamiento con todas las consecuencias derivadas de ello. Habría reaparecido gente analfabeta y poco instruida, aumentado la mortalidad y disminuido el promedio de longevidad.

Los servicios gratuitos que se prestan a la población a cuenta de los fondos sociales, constituyen el procedimiento 46 más humano y colectivista de satisfacción de las necesidades. Estos servicios influyen notablemente en el nivel cultural y de instrucción general de los trabajadores, la conservación y el fortalecimiento de su salud, el aumento de su capacidad de trabajo y la nivelación de las condiciones de vida de las familias.

Todo esto demuestra que el crecimiento de los fondos sociales de consumo constituye una de las garantías fundamentales de los derechos constitucionales más importantes de los soviéticos: el derecho a la instrucción, el derecho al trabajo y el derecho a la asistencia social. A estos fondos les pertenece el futuro.

En el fortalecimiento de la ligazón del bienestar personal de los ciudadanos con la producción social tiene una gran importancia la reforma económica que se aplica en nuestro país por resolución del Pleno del CC del PCUS, celebrado en septiembre de 1965. La reforma fue ratificada por el XX11I Congreso del Partido. La reforma ha permitido vincular más estrechamente el salario no sólo con los resultados de la labor del propio trabajador, sino también con los balances generales de la actividad económica de la colectividad laboral. Al mismo tiempo, las nuevas condiciones de la planificación y del estímulo económico ofrecen una posibilidad para que todas las empresas, que trabajan normalmente, creen considerables fondos necesarios para aplicar medidas socioculturales y construir viviendas. Ya ahora muchas empresas y koljoses tienen sus profilactorios, casas de descanso, sanatorios, instituciones preescolares, campamentos de pioneros. Los obreros, empleados y koljosianos perciben el mejoramiento de sus condiciones de vivienda y los servicios que se les prestan en la esfera cultural, etc. Esto se opera merced a la creciente preocupación que muestra no sólo el Estado, sino también las empresas. El partido y el Gobierno se desvelan constantemente por fortalecer la unidad de los intereses de cada trabajador con los de la colectividad laboral y de la sociedad en conjunto.

El salario y los pagos de los fondos sociales de consumo, tomando en consideración el índice de precios, forman los ingresos reales de los trabajadores. Su crecimiento constante, debido a la elevación de la eficacia de la producción social, es la base del aumento del nivel de vida del pueblo.

47

En el año 1970, los ingresos reales por habitante crecieron, írente al año 1940, cuatro veces.

El noveno plan quinquenal de fomento de la economía nacional de 1971 a 1975, cuyas bases fueron aprobadas por el XXIV Congreso del PCUS, abrió nuevas perspectivas para el crecimiento de la riqueza social del país y del bienestar del pueblo.

La tarea principal del quinquenio en curso consiste en mejorar considerablemente el nivel material y cultural de vida del pueblo, manteniendo el alto ritmo de desarrollo de la producción socialista y de elevación de su eficacia. Esta tarea ha hallado su encarnación concreta en los índices del plan económicamente argumentados e interrelacionados. Por ejemplo, la renta nacional crecerá, en el quinquenio en curso, un 37--40%. Esto significa que, si en el año 1970 la renta nacional constituyó 266,3 mil millones de rublos, su cuantía en el año 1975 se aproximará a 400 mil millones de rublos. El producto social global ascenderá, a finales del quinquenio, a 900 mil millones de rublos, aproximadamente.

Cabe señalar que, en vísperas de la Gran Guerra Patria (1940) su cuantía apenas ascendía a 70 mil millones de rublos.

Esta grandiosa envergadura de la producción social permitirá cumplir la tarea fundamental del quinquenio: asegurar un considerable ascenso del nivel de vida material y cultural del pueblo con el crecimiento simultáneo de las inversiones, los gastos necesarios para la defensa y para la ayuda fraternal a los pueblos que luchan contra el imperialismo, por la paz, la democracia y el socialismo.

Entre los años 1971 y 1975, los ingresos reales por habitante aumentarán un 30%, aproximadamente. El promedio del salario de los obreros y empleados crecerá un 20--22% y la remuneración del trabajo de los koljosianos en la hacienda social de los koljoses, un 30--35%, lo que testimonia que el partido sigue manteniendo su rumbo consecuente de acercamiento del nivel de vida de los trabajadores de la ciudad y del campo.

Los fondos sociales de consumo siguen constituyendo una fuente importante del crecimiento del bienestar de los soviéticos. Los servicios y subsidios que se prestan a cuenta de 48 estos fondos a la población aumentarán de 64 mil millones de rublos (1970) a 90 mil millones de rublos (1975).

Las viviendas se construirán en una escala mayor aún que en el octavo quinquenio. La superficie total de nuevas casas residenciales, que se construirán en los años 1971--1975, llegará a 565--575 millones de~m2. Aumentará la calidad de la construcción, mejorarán el planeamiento, el acabado y la instalación de los apartamientos de vivienda.

Se proyecta aplicar varias medidas para seguir desarrollando los servicios comunales a la población, la salud pública, la cultura física y los deportes.

En el quinquenio en curso siguen progresando la instrucción pública y la cultura socialista. Se presta especial atención al perfeccionamiento del sistema de servicios culturales a la población. Hacia el año 1975 se culminará, en lo fundamental, la edificación de las Gasas de la Cultura en los centros de distrito, y de las instituciones cultural-educativas en todos los poblados importantes. Todo esto acredita la profunda argumentación de la tesis formulada en las Directrices del XXIV Congreso del PCUS para el plan quinquenal de fomento de la economía de la URSS de 1971 a 1975: "Cuanto mayor sea la renta nacional, más rico será nuestro país, tanto mejor vivirá cada soviético".

El XXIV Congreso del PCUS, en su resolución tomada respecto al Informe del Comité Central, reconoció posible y necesario efectuar un viraje más profundo de la economía hacia el cumplimiento de las tareas multifacéticas, relacionadas con la elevación del bienestar del pueblo. Este rumbo tomado por el partido determina no sólo la tarea principal del noveno quinquenio, sino también la orientación general del fomento económico del país a largo plazo.

[49] __NUMERIC_LVL1__ Capítulo II __ALPHA_LVL1__ LA CREACIÓN DE LA RIQUEZA
EN LA SOCIEDAD SOCIALISTA __ALPHA_LVL2__ EL TRABAJO ES EL PADRE DE LA RIQUEZA,
Y LA TIERRA Y LA NATURALEZA SON SU MADRE

Cualquier elemento que tomemos de la riqueza, estará relacionado, de una u otra manera, con la naturaleza y el trabajo. Engels señaló que la función principal del trabajo consistía precisamente en convertir en riqueza el material de la naturaleza.

Marx comparaba la tierra y la naturaleza con un recipiente que contenía en sí "los valores de uso que por medio de la industria se pretende extraer de = ella"^^1^^.

Según la doctrina económica del marxismo, el contenido fundamental del proceso de producción y su esencia creadora los constituye, cualesquiera que sean las condiciones socioeconómicas, el proceso de trabajo que se efectúa en una interacción de los hombres con la naturaleza. En el curso de este proceso, los hombres influyen en la naturaleza y adaptan los objetos de la misma a la satisfacción de sus propias necesidades.

_-_-_

~^^1^^ C. Marx. = El Capital. C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 26, parte II, pág. 265.

__PRINTERS_P_49_COMMENT__ 4—622 50

El proces de producción puede ser representado por el siguiente esquema:

Trabajadores de , Instrumentos | Objeto de __ Producción la producción ~"~ de trabajo J trabajo ~ = acabada = =

Para todos los tipos y formas individuales de producción, sus elementos fundamentales son siempre "la actividad encaminada a un fin, o sea el propio trabajo, su objeto y sus medios"^^2^^.

En el proceso de producción, distintas situaciones elementales de la actividad laboral desempeñan un papel desigual. Los medios de trabajo son los más importantes entre los factores materiales. Son instrumentos de la influencia del hombre en la naturaleza y expresan el grado de dominación sobre ella. Esto determina su papel decisivo en el progreso económico. "Lo que distingue a las épocas económicas unas de otras —señalaba Marx— no es lo que se hace, sino cómo se hace, con qué instrumentos de trabajo se hace. Los instrumentos de trabajo no son solamente el barómetro indicador del desarrollo de la fuerza de trabajo del hombre, sino también el exponente de las condiciones sociales en que se trabaja"^^3^^. Los medios de trabajo determinan el nivel de organización del trabajo, la producción y la administración.

A medida que se mecanizan y se automatizan los procesos de producción, los obreros, en vez de influir inmediatamente en los objetos de trabajo, pasan cada vez más a ejercer un control sobre el trabajo de las máquinas y los mecanismos. La modificación de las funciones laborales conduce a los cambios en la división y la cooperación del trabajo, la organización de los lugares de trabajo y las atenciones a los mismos, el régimen de trabajo y descanso, la preparación de los trabajadores y otros elementos de la actividad organizativa.

Tomemos, por ejemplo, la Primera fábrica estatal de cojinetes (Moscú). Fueron organizados en ella tres talleres automatizados complejos que proporcionan cerca de la mitad de su producción. El nivel técnico de producción de estos talleres es cualitativamente otro, más elevado que en _-_-_

~^^2^^ Ibid., t. 23, pág. 189.

~^^3^^ Ibid., pág. 191.

51 otros sectores. Por eso, en la actividad organizadora se presta especial atención a la garantía del trabajo ininterrumpido de las líneas automáticas. Entretanto, en las condiciones de la producción mecanizada y, con mayor razón, manual, el objeto de la organización es principalmente el trabajo relacionado con el cumplimiento de operaciones tecnológicas concretas. Por el carácter de la influencia sobre los objetos de trabajo, los medios de trabajo se subdividen en medios mecánicos, que representan "el sistema óseo y muscular de la producción" (máquinas, equipos, instrumentos, etc.), medios que forman "el sistema vascular de la producción" (tubería, etc,), medios de transmisión que forman su "sistema nervioso" y edificios e instalaciones ``(cuerpo de la = producción'')^^4^^.

Los medios de producción, en conjunto, constituyen un organismo productivo de cuyo carácter y nivel de organización dependen la envergadura, la actividad y los resultados del proceso de producción.

En la industria socialista, todo el conjunto de medios de trabajo está representado por los fondos fijos de producción industrial. De su valor total, que para el 1 de enero de 1970 equivalía a 208 mil millones de rublos, correspondía a los edificios, un 29,5%; a las instalaciones, un 21,7%; a las máquinas y equipos de trabajo, un 25%; a los motores y equipos, un 8,5%; a los dispositivos de transmisión, un 8,6%; a los aparatos y dispositivos de medición y registro, y los equipos de laboratorio, un 1,1%, y a los medios de transporte, un 4,5%.

Entre todos los medios de trabajo, los principales son aquellos que ejercen un influjo directo sobre el objeto de trabajo y determinan el proceso de producción tecnológico. Es una parte activa de los fondos fijos de producción. Estos fondos constituyen el eslabón medio entre el hombre y la naturaleza.

Los objetos de trabajo constituyen, a diferencia de los medios de trabajo, todo aquello a que está dirigido el trabajo del hombre y desempeñan un papel pasivo. Se dan inmediatamente por la naturaleza como, por ejemplo, el pescado en los depósitos naturales, o el bosque virgen, o bien representan los objetos de la naturaleza que han sido _-_-_

~^^4^^ Ibid.

__PRINTERS_P_51_COMMENT__ 4* 52 sometidos ya a la acción del trabajo humano. En el último caso, los objetos de trabajo representan la materia prima o material crudo. Estos se subdividen en materiales que forman el cuerpo del producto acabado y materiales auxiliares. Los últimos bien desaparecen por completo durante el proceso de producción (por ejemplo, el combustible), bien se adhieren al "cuerpo del producto" (los colorantes), bien contribuyen al funcionamiento de los medios de trabajo (por ejemplo, los lubrificantes). La diferencia entre el material básico y el auxiliar desaparece, en cierto sentido, en la industria química y otros varios sectores específicos de producción en los que ninguna materia prima queda como sustancia del pro- ducto^^5^^.

Los elementos materiales de la producción pueden representar tanto los medios de trabajo como los objetos de trabajo. Por ejemplo, el instrumento en manos de un obrero es un medio de trabajo. Pero, el mismo instrumento en su proceso de fabricación es un objeto del trabajo. La máquina es un medio importantísimo de trabajo. Pero, durante su diseño y construcción, constituye tan sólo un objeto del trabajo. La permanencia de los medios de trabajo en calidad de objetos del trabajo es relativa y temporal, interrumpiéndose en cuanto se acabe el proceso de su fabricación.

Son muchos también los frutos del trabajo que pueden servir, en el proceso de producción, tanto de medios de trabajo como de materia prima, mientras que el producto preparado para el consumo puede volver a convertirse en medio de su propia producción. Entre estos productos figuran el carbón, que se consume en el proceso de su propia extracción, los equipos de tratamiento de metales, que se emplean en la industria de construcciones mecánicas, etc. Muchos artículos de consumo pueden convertirse en materia prima, necesaria para la fabricación de otros productos (por ejemplo, la uva para la producción del vino, los frutos para la producción de jugos y conservas). Todo esto se explica por la gran variedad de las propiedades de cada artículo y su utilidad para los distintos modos de uso.

Entre las condiciones materiales de la producción la tierra ocupa un lugar especial. Es un medio universal de _-_-_

~^^5^^ Ibid., pág. 193.

53 trabajo, aunque sea por ofrecer una esfera de acción al proceso de trabajo y un lugar necesario para la actividad laboral del obrero. La tierra constituye, además, un medio importantísimo de producción en la agricultura.

Por muy grande que sea la importancia de los medios de trabajo y otros factores materiales, en el proceso de producción el papel decisivo pertenece al factor subjetivo, es decir, a la actividad laboral del hombre. Su trabajo constituye un principio activo y un contenido creador de cualquier proceso de producción. Los elementos materiales, comprendidos los medios de trabajo, se incorporan a este proceso y se ponen en movimiento merced a este trabajo. Los medios de trabajo son, en esencia, una continuación peculiar y un reforzamiento de los órganos del hombre que éste pone en acción para comunicar a la sustancia natural una forma aplicable para su propia vida. Incluso una computadora electrónica moderna, por muy misteriosa que parezca a un hombre común, es un instrumento peculiar del cerebro humano y un intensificador de sus funciones.

Al influir con los medios de trabajo sobre los objetos de trabajo en el proceso de producción, los hombres los modifican en correspondencia con el fin planteado. La actividad laboral convierte el objeto de trabajo en un producto acabado; el trabajo se materializa en forma de valor de uso, destinado a satisfacer ciertas demandas. Este proceso crea no sólo los artículos de uso. Una parte de los objetos de trabajo, al salir del proceso de producción, se convierte en medios de trabajo y se reincorpora a este proceso, ya con esta nueva cualidad.

La enorme mayoría de los objetos de trabajo, como por ejemplo, los productos semiacabados, piezas y muchas materias primas, son a su vez, resultado del proceso laboral pasado.

El trabajo está contenido en casi todos los objetos de trabajo, sin hablar ya de los artículos acabados. Si los productos de trabajo no participan en el proceso de producción o de consumo, debido a ciertas causas, esto significa que se pierde inútilmente el trabajo materializado en ellos.

"La máquina que no sirve en el proceso de trabajo, es una máquina inútil. Además, se expone a la acción destructora del metabolismo natural. El hierro se oxida, la madera 54 se pudre. La hebra no tejida o devanada es algodón echado a perder. El trabajo vivo tiene que hacerse cargo de estas cosas, revivirlas, convertirlas de valores de uso potenciales en valores de uso reales y activos. Lamidos por el fuego del trabajo, devorados por éste como cuerpos suyos, fecundados en el proceso de trabajo según sus funciones profesionales y su destino, estos valores de uso son absorbidos de un modo provechoso y racional, como elementos de creación de nuevos valores de uso, de nuevos productos aptos para ser absorbidos a su vez, como medios de vida por el consumo individual o por otro nuevo proceso de trabajo, si se trata de medios de = producción"^^6^^.

Pero, no hay que olvidar que las dimensiones de la riqueza dependen no sólo de la actividad laboral y la correcta utilización de los productos de trabajo, sino también del correcto empleo de los recursos naturales.

"La naturaleza —subrayaba Marx— es la fuente de los valores de uso (¡que son los que verdaderamente integran la riqueza material!), ni más ni menos que el trabajo, que no es más que la manifestación de una fuerza natural, de la fuerza de trabajo del = hombre"^^7^^.

La existencia de gigantescas riquezas naturales no excluye, ni mucho menos, que se las trate con espíritu ahorrativo, es decir, de buen amo.

Un cálculo minucioso de los recursos naturales, su empleo racional y su protección frente al despilfarro constituyen una de las premisas más importantes, necesarias para multiplicar la riqueza de la sociedad socialista. Por esta razón el Programa del PCUS subraya la necesidad de luchar contra la erosión del suelo, utilizar racionalmente, restablecer y multiplicar las riquezas forestales, fluviales y otros dones de la naturaleza.

Los bienes raíces no son ilimitados. Además, el desarrollo industrial del país da lugar, por lo común, a cierta reducción de las superficies cultivadas, ya que año tras año crecen las áreas destinadas para las necesidades no agrícolas ( construcción industrial, extracción de minerales, construcción de _-_-_

~^^6^^ Ibid., pág. 194.

~^^7^^ C. Marx. = Crítica del programa de Gntha. C. Marx y F. Engcls. Op. cit., t. 19, pág. 13.

55 carreteras, aeródromos y obras hidráulicas y creación de depósitos de agua artificiales). El cuidado de la tierra, significa, en primer lugar, la conservación e incluso la multiplicación de los bienes raíces, en particular, de los campos labrados con ayuda de la aplicación de distintas medidas de mejoramiento del suelo. Los soviéticos se preocupan constantemente de esto. Por otra parte, el cuidado de la tierra significa procurar aumentar su fertilidad económica, es decir, la capacidad de producir cada vez más en un mismo área. El socialismo crea para esto premisas muy favorables, con el desarrollo de la construcción de maquinaria agrícola, de la industria de abonos minerales y otros sectores de la economía nacional, necesarios para formar una firme base material y técnica de la economía agropecuaria. En el socialismo se desarrollan intensamente todos los sectores de la ciencia, en ligazón estrecha con la práctica de la producción de los koljoses y los sovjoses. Todo esto asegura el mejoramiento de las medidas agronómicas, de la fertilidad y del empleo intensivo de los bienes raíces. Como resultado, sólo en diez años (1960--1970) aumentó un 17,2% la producción obtenida de igual área. Si los soviéticos no se hubiesen preocupado de la tierra como enseñaba Lenin, para obtener la producción agropecuaria igual a la de 1970, conservando la fertilidad del año 1960, se habrían necesitado casi 130 millones de hectáreas de tierra más que la utilizada realmente en la URSS. En el noveno quinquenio (1971--1975), merced a una mayor atención hacia el aumento de la fertilidad del suelo, se ahorrarán 15--18 mil millones de rublos, lo que equivale a un 13--16% de la suma total de inversiones a efectuar durante este período en la agricultura.

No es menos importante utilizar racionalmente las plantaciones forestales. El bosque no sólo suministra madera, sino que influye esencialmente en el clima, el régimen acuático y la fauna. Casi tres quintas partes de nuestros bosques sirven actualmente para la explotación. Sobre esta base se desarrolla intensamente la industria forestal.

Es importante también repoblar intensamente los bosques y proteger el "oro verde" contra incendios, insectos y empantanamiento.

El empleo incorrecto de los recursos naturales frena el crecimiento de la riqueza social. Por eso, nuestro Estado se 56 desvela por la protección de la naturaleza y ha promulgado varias leyes al respecto.

En todo el mundo inquietan seriamente las deficiencias existentes en el empleo de los depósitos de agua. En algunas partes, a causa de la construcción de obras hidráulicas, se ha obstaculizado el paso de peces a los desovaderos, lo que ha repercutido negativamente en las riquezas pesqueras. Es mayor aún el daño que ocasiona el ensuciamiento de los depósitos de agua con desechos industriales y aguas servidas.

La II sesión del Soviet Supremo de la URSS de la octava legislatura (diciembre de 1970) aprobó los Fundamentos de la legislación acuática que entraron en vigor el 1 de septiembre de 1971. Estos enseñan a cuidar y utilizar racionalmente el agua, que es un don inapreciable de la naturaleza. Si no se preocupa la conservación y la purificación del agua y su reproducción, se pueden agotar los recursos de este líquido vitalmente importante. En tal caso se necesitaría hacer enormes inversiones para restablecer lo que la naturaleza ofrece a los hombres gratuitamente. Por eso, la ley puso bajo la protección del Estado popular los recursos acuáticos del país, determinó las reglas científicamente argumentadas de su utilización y estableció una responsabilidad rigurosa por el ensuciamiento y el despilfarro del agua.

Proteger la naturaleza significa preocuparse de que esta fuente importante de nuestra riqueza sea inagotable.

Esto es particularmente importante para las regiones de la parte europea de la RSFSR, con su industria desarrollada y los recursos naturales relativamente escasos. La proporción de ellos en el total de los recursos de combustible y energéticos del país constituye nada más que un 0,2%; en el de los recursos de aguas potables superficiales, un 2,2%, etc.

Las Directrices del XXIV Congreso del PCUS para el plan de fomento de la economía de la URSS de los años 1971 a 1975 dedican especial atención al empleo racional de los recursos naturales y a una protección mayor de la naturaleza. Se prevé, por ejemplo, un sistema de medidas llamadas a mejorar la economía forestal, utilizar con mayor plenitud los recursos forestales y las tierras del fondo estatal y elevar 57 la fertilidad del suelo, así como la productividad y la composición cualitativa de los bosques. En los años del quinquenio se repoblarán los bosques y se plantarán bosques de protección en un área de hasta 12 millones de hectáreas y se desaguarán bosques en un área de 1.300 mil hectáreas. Se mejora la protección de los bosques contra los incendios.

El XXIV Congreso del PCUS prestó atención a la necesidad de elevar la responsabilidad de las empresas, instituciones y organizaciones por el empleo racional de los recursos naturales —la tierra, las aguas, la atmósfera y los minerales—, así como por la reproducción del mundo vegetal y animal. Es una nueva prueba convincente del desvelo constante del partido por la multiplicación de la riqueza social y por el bien del pueblo.

__ALPHA_LVL2__ MEDIDA DE LA RIQUEZA

Al crear y aplicar los instrumentos de trabajo, los hombres desarrollan y perfeccionan sin cesar el proceso de producción en conjunto y cada uno de sus elementos simples, es decir, los factores concretos. Se perfecciona ininterrumpidamente la fuerza de trabajo, se complican y se hacen más eficaces los medios de trabajo y se diversifican los objetos de trabajo. La primera ley determinante de este desarrollo es la ley del ahorro del tiempo.

"Tanto para el individuo aislado como para la sociedad —escribía Marx—, el ahorro del tiempo es el que determina su desarrollo, su consumo y su actividad en todos los aspectos. Todo ahorro se reduce, en última instancia, al ahorro del = tiempo"^^8^^.

Esta ley tiene un carácter universal, es decir, actúa en todas las formaciones socioeconómicas. El tiempo, como forma del ser de la materia, siempre ha tenido una importancia primordial para el desarrollo de la sociedad. "El tiempo —subrayaba Marx— es el espacio del desarrollo humano''. Los resultados de la producción y de toda la actividad vital de los hombres dependen de cómo se emplea este espacio.

_-_-_

~^^8^^ C. Marx. = Manuscritos económicos. 1867--1858. C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 46, parte I, pág. 117.

58

Antes de la victoria de la revolución socialista, esta ley actúa como una fuerza espontánea y una tendencia dominante del desarrollo de la sociedad que se infringe constantemente. Incluso en el capitalismo, cuando la divisa de la burguesía consiste en la famosa fórmula de "el tiempo es oro'', el ahorro del tiempo constituye un producto auxiliar del afán de ganancia. Los explotadores tratan de usurpar el ahorro del tiempo, igual que otros bienes.

Otra es la situación en el socialismo. Aquí la sociedad procura conscientemente ahorrar el tiempo, considerando esto como una premisa necesaria para la multiplicación de la riqueza social y el desarrollo de los trabajadores en todos los aspectos. Se cumple la previsión de C. Marx de que, sobre la base de una producción colectiva, "el ahorro del tiempo, igual que una distribución armónica del tiempo de trabajo por los distintos sectores de la producción, sigue constituyendo la primera ley económica. ..

Esto se convierte en una ley incluso en un grado mucho mayor"^^9^^.

El ahorro del tiempo de trabajo tiene primordial importancia para el crecimiento de la riqueza de la sociedad socialista.

¿Por qué esto es así?

El trabajo productivo vivo, además de crear nuevos valores materiaies, sirve, junto con la naturaleza, de fuente de riqueza y de su esencia creadora. En este caso, la base del producto acabado son las materias primas, los productos acabados, las piezas, etc. En el proceso de producción se gastan los instrumentos de trabajo, etc., en cuya creación fue invertido también, en su tiempo, un trabajo. Todo esto significa que en el nuevo producto se trasfieren los gastos del trabajo. Al propio tiempo, en este producto se materializa el trabajo invertido en su creación inmediata.

Esta propiedad del trabajo (la de trasferir el trabajo materializado anteriormente y crear un nuevo valor) se determina por su carácter doble, a cuyo descubrimiento Marx concedió una excepcional importancia para comprender los procesos económicos.

Por una parte, el trabajo se realiza en una forma _-_-_

~^^9^^ Ibid.

59 concreta, necesaria para crear determinados valores de uso, y actúa, en esta cualidad suya, como un trabajo concreto.

Por otra parte, todo proceso de trabajo es un proceso de utilización de la fuerza de trabajo y de gasto de la energía física e intelectual del hombre. Este gasto de la fuerza de trabajo del hombre en general, típico de todo trabajo, independientemente de la forma concreta de la actividad laboral Marx lo llamó trabajo abstracto.

Así pues, el trabajo concreto es el trabajo de cierto tipo, mientras que el abstracto es el trabajo humano en general. El trabajo concreto y el trabajo abstracto son las dos caras de una misma medalla. Al crear los valores de uso, el trabajo concreto trasfiere, simultáneamente, al nuevo producto el trabajo abstracto materializado en los medios de producción y materializa nuevas masas del trabajo abstracto. No permite desaparecer sin dejar huella a la energía humana, que se gasta en el proceso de producción. Cualquiera que sea el tipo de riqueza material que consideremos, en él se materializa obligatoriamente el trabajo humano.

Pero el proceso de trabajo transcurre en el tiempo.

"El ser cuantitativo del trabajo —señalaba Marx— es el tiempo de trabajo, exactamente igual que el ser cuantitativo del movimiento es el = tiempo"^^10^^. Debido a que en el proceso de trabajo los hombres interaccionan no sólo con la naturaleza, sino también entre sí, y a que este proceso se opera en las condiciones socioeconómicas determinadas, el trabajo constituye también la medida natural y social del trabajo.

Si el tiempo de trabajo es el ser vivo del trabajo y su medida, éste sirve también de medida de los productos de trabajo en que se materializa. Por eso, la riqueza representa un tiempo inmóvil de trabajo.

Según la definición de Marx, toda riqueza materialmente sólida es sólo una materialización pasajera del trabajo social, "la cristalización del proceso de producción que se mide por el tiempo, es decir, por la medida del movi- miento"^^11^^.

_-_-_

~^^10^^ C. Marx. = Contribución a la crítica de la economía política. C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 13, pág. 16.

~^^11^^ C. Marx. = El Capital. C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 20, parte III, pág. 446.

60

En la producción mercantil, en que funciona la mano de obra de distinta calificación y existe cierto aislamiento de los productores, el tiempo laboral, como medida social de la riqueza, actúa en su forma irracional: el valor. Esta forma halla su expresión en el material monetario y se manifiesta como precio. Con la particularidad de que los gastos de trabajo individuales y muy distintos por su calidad, diñase, se reducen, en el proceso de intercambio, a un denominador común. Este denominador "es el empleo de esa fuerza de trabajo simple que todo hombre común posee, por término medio, en su cuerpo, sin necesidad de una especial = educación"^^12^^.

Al actuar durante la producción de cierto valor de uso en su forma concreta, cada forma de trabajo se diferencia cualitativamente del otro. Pero, a pesar de todas estas diferencias, los tipos de trabajo poseen un rasgo común: cada uno de los tipos concretos de trabajo es, al mismo tiempo, un trabajo abstracto. Por eso, todos los tipos de trabajo invertido racionalmente resultan una sustancia del valor.

El producto social global fabricado en nuestra economía nacional en el año 1969 se estimó en 587 mil millones de rublos, de los cuales 261.700 millones correspondían al nuevo valor o la renta nacional, mientras que 325.300 millones, al valor de los medios de producción empleados.

Por consiguiente, la expresión de valor del producto social global significa el trabajo de todos los ocupados en la producción material, invertido en el año 1969, así como el trabajo de los años pasados, materializado en las máquinas, productos semiacabados, piezas y otros factores materiales de producción utilizados y trasladados al nuevo producto global.

Para la creación del valor de uso tiene una gran importancia la calidad del trabajo invertido, mientras que la magnitud del valor se determina por la cantidad del trabajo confrontable con el promedio del trabajo simple.

Cuando decimos que una mesa cuesta 27 rublos, esto significa que en su fabricación se invierte igual cantidad del tiempo de trabajo (si la intensidad del trabajo es _-_-_

~^^12^^ Ibid., t. 23, p\'ag. 53.

61 socialmente normal) que en la extracción de oro cuyo " representante" son 27 rublos.

En la producción mercantil socialista, el trabajo es, simultáneamente, un proceso de fabricación de los valores de uso y de creación del valor. Su doble carácter halla su manifestación en el doble carácter del proceso de producción. Para este proceso lo importante es cómo se realiza el trabajo y lo qué él produce. No menos importante es cuánto tiempo dura el trabajo y cuáles son los gastos de la energía humana necesarios para crear unos u otros valores de uso.

Se comprende que, para las demás condiciones iguales, la sociedad es tanto más rica cuanto mayor cantidad produce en una unidad de tiempo.

Por ejemplo, según los datos del balance intcrsectorial, para la producción de alimentos se gasta, en la economía de la Unión Soviética, la labor de 32.400.000 trabajadores anuales (en la agricultura, 23.800.000; en la industria alimentaria, 2.600.000; en otros sectores de la industria, 1.700.000; en el transporte, el abastecimiento y el comercio, 4.300.000). Para la fabricación de ropa y calzado se invierte la labor de 8.700.000 trabajadores anuales. Así pues, para alimentar, vestir y calzar a la población de nuestro país, deben trabajar todo el año más de 41 millones de personas, es decir, más de un 37% de todos los ocupados en la economía nacional.

Sólo para la producción de carne y sus derivados se gasta la labor de 9.200.000 trabajadores anuales. Estos gastos influyen, en medida decisiva, en los precios de los correspondientes valores de uso. La elevación sucesiva de la productividad del trabajo permitirá satisfacer mejor, con sus inversiones mínimas, las demandas de la población en cuanto a estos importantes productos alimentarios. Simultáneamente se irán disminuyendo sus precios.

"La riqueza real —escribía Marx— consiste en. . . crear en el menor tiempo posible la mayor plétora posible de riqueza = material"^^13^^.

En las empresas de Moscú y otras ciudades de nuestro país se ha desplegado últimamente un movimiento de masas por la utilización altamente productiva de cada minuto del _-_-_

~^^13^^ Ibid., t. 2(i, parte III, pág. 2G5.

62 tiempo de trabajo. ¿Por qué? Puesto que el tiempo es irreversible y, por consiguiente, el tiempo de trabajo no utilizado productivamente es una riqueza perdida para siempre.

En diferentes épocas históricas, la ley del ahorro del tiempo se ha manifestado en distintas formas y ha influido en la producción de diferentes modos (la coacción directa al trabajo, la lucha competitiva, el lucro, etc.). El resultado de su acción en la esfera productiva es siempre la reducción del ciclo de producción y del tiempo de trabajo. Correspondientemente aumenta el tiempo libre. Bajo el capitalismo, la burguesía considera monopolio suyo el tiempo libre y trata de convertir toda la ganancia obtenida a cuenta del crecimiento de la productividad del trabajo en un tiempo adicional de trabajo, que se realiza en la ganancia. En el socialismo, el tiempo libre constituye de por sí una riqueza del que disfrutan los trabajadores. A primera vista, esta riqueza es imperceptible, pero su importancia acrece a cada año. Él concepto del tiempo libre no significa todo el tiempo extralaboral, sino aquella parte suya que queda a disposición de los trabajadores para "descansar, superarse y ejercer sus derechos como hombre, miembro de familia y = ciudadano"^^14^^.

Si el tiempo en general es un espacio del desarrollo humano, el tiempo libre constituye la parte singularmente importante de este espacio. Esto lo muestra palmariamente el esquema del presupuesto general del tiempo (cuadro 1).

Al subrayar que en la fase superior del comunismo, la riqueza real será la fuerza productiva desarrollada de todos los individuos, Marx dedujo: "Entonces, la medida de la riqueza no será ya, ni mucho menos, el tiempo de trabajo, sino el tiempo = libre"^^15^^.

Ya en el socialismo, el tiempo libre se convierte, en medida de la riqueza social. Se trata de que el tiempo libre aumenta en función directa con la elevación de la productividad del trabajo y del crecimiento de la riqueza social y desempeña, al mismo tiempo, un papel importante en la creación de bienes materiales, constituyendo la premisa necesaria para "el pleno desarrollo del individuo que influye _-_-_

~^^14^^ V. I. Lenin. Nueva ley fabril. O.C., t. 2, pág. 299.

~^^15^^ C. Marx. = Manuscritos económicos. 1867--1858. C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 46, parte II, pág. 217.

63 Cuadro 1 Fondo general del tiempo de los trabajadores tiempo de trabajo (de un 24 a un 25%) tiempo extralaboral (del 76 al 75%) tiempo relacionado con el trabajo en la producción tiempo necesario para el trabajo casero y otros quehaceres tiempo necesario para la satisfacción de las demandas fisiológicas naturales tiempo libre Tiempo de trabajo Traslado al lugar Compra de víveres Cuidado personal Cumplimiento de efectivo de trabajo y reCompra de artícuAlimentación ( comencargos sociales Intervalos reglagreso del mismo los no alimentiprendido el tiemAutodidáctica mentados en el Gastos del tiempo cios po de comida en Educación de hijos trabajo Estadías y gastos desde la entrada en la empresa hasPreparación de comida el trabajo) Descanso y diversiones improductivos del tiempo de trabajo ta el comienzo del trabajo y desde la terminación del Cuidado del local, mueble, aparatos Actividad creadora y de aficionados mismo hasta la saCuidado de ropa, calCultura física y delida zado portes Cuidado de niños Estudios Trabajo en la hacienda personal auxiliar Demás gastos 64 inversamente, a su vez, como la fuerza productiva más grande, en la fuerza productiva del = trabajo"^^16^^.

El que en el curso del desarrollo de la formación comunista viene acreciendo el papel del tiempo libre no disminuye, ni mucho menos, la importancia del tiempo de trabajo, que seguirá constituyendo siempre, hasta después de la extinción de la producción mercantil y la supresión del valor de cambio, "la sustancia creadora de la riqueza y la medida de los gastos que exige su = producción"^^17^^.

__ALPHA_LVL2__ PARTICULARIDADES DEL PROCESO
DE TRABAJO EN EL SOCIALISMO

Bajo el capitalismo, los medios de producción actúan como capital constante, como instrumento de explotación de los obreros asalariados. En el socialismo dejan de ser capital y actúan como fondos de producción que pertenecen a los trabajadores. Los medios de producción se han convertido de instrumento de explotación del trabajo asalariado en base material de la producción, que persigue el objetivo de satisfacer cada vez más las demandas sociales y personales de los trabajadores organizados de modo socialista.

Los fondos de producción se diferencian del capital fijo por su pertenencia (son patrimonio de los propios trabajadores), la fuente de su desarrollo (no son resultado de la explotación, sino de la actividad creadora de los trabajadores), el objetivo de su utilización en el proceso de producción (no el enriquecimiento de unos cuantos, sino la consecución de los mejores resultados productivos en aras del desarrollo multilateral de todos los miembros de la sociedad), el modo y las formas de funcionamiento (no las partes aisladas y opuestas mutuamente de la producción social, sino los elementos interrelacionados indisolublemente del único proceso de producción) y por el carácter de desarrollo y empleo (no espontáneo, sino armónico).

La modificación de la naturaleza socioeconómica de los _-_-_

~^^16^^ Ibid., pág. 221.

~^^17^^ C. Marx. = El Capital. C. Marx y F. Engels. Op. cit, t. 26, parte III, pág. 205.

65 factores materiales de producción tiene una gran importancia tanto para su desarrollo sucesivo como para la organización de su empleo. Esto se ha reflejado, ante todo, en los medios de trabajo. La propiedad social ha formado las premisas objetivas para despertar el interés universal por su perfeccionamiento y desarrollo, ya que se han convertido de medios de la subordinación real del trabajo al capital en medios de una subordinación cada vez mayor de las fuerzas de la naturaleza a la sociedad de los trabajadores.

Ni los bloqueos económicos ni las guerras devastadoras impuestas por el imperialismo han podido detener el crecimiento acelerado de la fuerza productiva, la energía física y hasta el poderío intelectual que se consigue en el socialismo a cuenta de los medios técnicos de trabajo. En el período comprendido entre los años 1928 y 1969, la proporción de la fabricación de los medios de producción en el total de la producción industrial de la URSS aumentó de un 39,5 al 73,8%. El abastecimiento eléctrico del trabajo por obrero creció en los años de Poder soviético más de 40 veces. Según la apreciación de valor, los fondos fijos de producción de la industria fueron en el año 1969 más de 68,3 veces mayores que en el año 1913. Durante el octavo quinquenio (1966--1970) se pusieron en explotación más de 1.500 importantes empresas industriales. Los fondos fijos de producción en la economía nacional, en conjunto, crecieron en un 50%.

Numerosas organizaciones de investigación científica, proyección y diseño y empresas industriales trabajan sistemáticamente en la creación y el dominio de máquinas y equipos modernos y altamente productivos e introducen la tecnología, la mecanización y la automatización progresivas de la producción. Sólo en los años 1969--1970 fueron diseñados y construidos 5.700 modelos de máquinas, equipos y aparatos y alrededor de 2.000 tipos de aparatos de precisión.

La generación de energía eléctrica ascendió en el año 1970 a 740 mil millones de kW/h. Se desarrollan a un ritmo acelerado otros sectores que determinan el progreso técnico. En la industria de construcciones mecánicas se operan importantes cambios estructurales, que aseguran el crecimiento preponderante de la producción de líneas automáticas y semiautomáticas y de aparatos y medios de automatización, en particular, de la técnica de cómputo.

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"En la industria —dijo A. N. Kosyguin en el XXIV Congreso del PCUS— se han operado grandes cambios cualitativos, basados en la aplicación de los logros modernos de la ciencia y la técnica''. La combinación orgánica de las ventajas del socialismo con las colosales posibilidades de la revolución científico-técnica es un acelerador gigantesco de nuestro avance hacia la fase superior del comunismo.

Los resultados de la actividad económica de la sociedad soviética en los últimos años evidencian patentemente los éxitos alcanzados en el acrecentamiento del potencial productivo-económico del país.

Los EE.UU. pudieron duplicar la renta nacional en veinte años; Inglaterra, en más de treinta años, y la RFA, en casi quince años. La Unión Soviética necesitó para ello, a pesar de las enormes dificultades, diez años.

El volumen de la producción industrial de nuestro país se duplicó en ocho años y medio, mientras que el de los EE.UU., en dieciocho años; el de Inglaterra, en veintidós años, y el de la RFA, en más de once años.

Los fondos fijos de producción en la economía de la URSS se duplicaron en ocho años, mientras que en la de los EE.UU., en veintidós años; en la de Inglaterra, en diecinueve años, y en la de la RFA, en diez años.

"A este paso avanza la economía socialista —subrayó A. N. Kosyguin en su informe al XXIV Congreso del PCUS—•. Ello constituye una prueba fehaciente del carácter progresivo y dinámico del desarrollo de nuestra economía nacional. La economía de ninguno de los países capitalistas conoce un dinamismo semejante".

En las condiciones de producción socialista cambió sustancialmente el papel de los objetos de trabajo, que han dejado de constituir la base material del capital circulante y se encuentran en giro no en aras de absorber cantidades cada vez mayores de trabajo no remunerado, lo que les era propio bajo el capitalismo. Componen la parte circulante de los londos de producción. El proceso de su movimiento se subordina, en definitiva, a la ley económica fundamental del socialismo. Toda la sociedad está interesada ahora en acelerar su circulación y en utilizarlos más racionalmente. Las posibilidades de la satisfacción de las demandas de la sociedad son tanto mayores, cuanto menos tiempo ocupa la 67 circulación de los objetos de trabajo (desde su entrada en la empresa hasta la obtención de artículos) y cuanto mayor es su utilización.

Con el desarrollo de la producción socialista cambia notablemente la composición material de los objetos de trabajo. Crece la proporción de materias primas y productos semiacabados más convenientes para su transformación en producción acabada. Aumenta la producción de materiales más sólidos y rentables. Se eleva, en particular, la calidad de los metales ferrosos, se amplía el surtido y crece la producción de tipos más rentables de laminado, tuberías y artículos metálicos y se aplican más activamente la estandardización y la unificación de piezas. Adquiere importancia práctica cada vez mayor la creación de objetos sintéticos de trabajo con propiedades dadas de antemano. Todo esto contribuye al crecimiento del potencial productivo y presenta demandas elevadas a su utilización.

Las reservas productivas tienen la mayor proporción (más del 70%) en la composición de los fondos circulantes de la industria. Están formadas por materia prima, materiales básicos y productos semiacabados comprados (un 45,8%), materiales auxiliares, combustible y líquidos inflamables (un 8,1%), piezas de recambio (un 4%), herramientas, inventario auxiliar y otros artículos de poco valor, sujetos a rápido desgaste (un 9,8%), etc. Otro componente importante de los fondos circulantes son la producción inacabada y los productos semiacabados de elaboración propia (más de un 24%).

En nuestro tiempo han adquirido colosales proporciones las dimensiones, la potencia y la velocidad del movimiento de los mecanismos obreros y ha crecido la precisión del cumplimiento de las operaciones. Las empresas se pertrechan con medios técnicos cada vez más complejos. La aparición de cada nuevo tipo de máquinas acentúa y profundiza la división social del trabajo, así como la división del trabajo dentro de los sectores de la industria. En la fabricación de ciertos tipos de producción participan centenares de empresas.

Como resultado, el proceso de producción presenta demandas tales al factor subjetivo que no puede satisfacer por separado ningún trabajador. Pero el trabajador aislado 68 ha abandonado para siempre la esfera del trabajo. El carácter cooperativista del trabajo en la producción maquinizada significa la sustitución de los trabajadores aislados por el obrero colectivo, con sus numerosos órganos, funciones y subfunciones.

Por trabajador colectivo se entiende el personal obrero combinado, unificado, que garantiza el proceso de producción. En las condiciones presentes éste actúa en las empresas como personal de producción industrial que incluye a obreros de distinta composición profesional, aprendices, ingenieros, peritos y empleados.

La consolidación de las relaciones de producción socialistas y la transformación de la esencia socioeconómica de los factores materiales de producción han dado lugar a cambios profundos en el portador del trabajo productivo: el obrero colectivo. Estas conquistas históricas han convertido al obrero, de un simple agente del proceso de producción y objeto de explotación, en fuerza dirigente de todo el desarrollo social.

La situación cualitativamente nueva de los trabajadores en el sistema de producción social determina su interés vital por la mayor utilización de los factores materiales y personales de producción y por la movilización de todas las reservas que aumentan la eficacia del trabajo social. Al mismo tiempo, convierte en tarea de todo el pueblo la preocupación por el perfeccionamiento de la composición profesional y de calificación de la mano de obra, la elevación de su fuerza productiva y su completa utilización productiva en las condiciones de la intensidad socialmente normal del trabajo.

El surgimiento y el desarrollo del trabajador colectivo dieron lugar a la ampliación del concepto del trabajo productivo y su portador: el obrero productivo. "Ahora, para trabajar productivamente ya no es necesario tener una intervención manual directa en el trabajo; basta con ser órgano del obrero colectivo, ejecutar una de sus = subfunciones"^^18^^. En este caso, el concepto del trabajo colectivo cuadra con el obrero colectivo considerado como = colectividad^^19^^.

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~^^18^^ Ibid., t. 23, pág. 517.

~^^19^^ Ibid.

69

En la pequeña producción mercantil, los resultados de la actividad laboral dependían principalmente del propio trabajador, mientras que el desarrollo de la división social del trabajo ha conducido a que cada uno de los obreros por separado no crea ya un producto acabado. Cumple únicamente ciertas operaciones en el proceso muy diversificado del trabajo social, cuyo resultado definitivo puede medirse sólo por sus inversiones conjuntas, necesarias para una u otra producción. En cualquier objeto, por muy insignificante que sea, está invertido el trabajo de muchos hombres de distintas profesiones y especialidades, distinta calificación y distintos grupos sociales.

En estas condiciones, el éxito del proceso de producción depende de varios factores. Es importante, en particular, que el obrero colectivo y, por consiguiente, cada trabajador por separado tenga el nivel necesario de calificación y que la duración y la intensidad del trabajo durante el cumplimiento de cada una de las funciones y subfunciones del personal obrero combinado sean supeditadas al principio de la correspondencia. En las condiciones del trabajo individual, la diferencia entre los parámetros de la mano de obra se manifestaba sólo en los resultados de la producción de los propios trabajadores que actuaban por separado, mientras que durante el trabajo cooperativista, al infringirse el principio de la correspondencia, se perjudica todo el proceso de producción.

Por ejemplo, en la industria de construcciones mecánicas, las estadías durante los turnos constituyen de un 13 a un 18% del tiempo de su duración, lo que se debe, en la mayoría de los casos, a las infracciones de la cooperación del trabajo. Esto significa que se gasta improductivamente casi una quinta parte de todo el tiempo de trabajo. A escala de nuestra industria, tales pérdidas son iguales a la labor de 5 ó 6 millones de trabajadores anuales. Fácilmente se puede hacer una idea del peso de estas pérdidas, si se tiene en cuenta que la fábrica de automóviles de poca cilindrada Komsomol Leninista (Moscú), debido a la estadía de un minuto de equipos en cada turno, puede dejar de fabricar durante un año 150 automóviles menos de lo previsto. En la primera fábrica de relojes, un minuto del tiempo perdido conduce anualmente a la pérdida de más de 10.000 rublos.

70

El crecimiento del nivel cultural y técnico y el mejoramiento de la composición profesional y de calificación de los trabajadores se determinan, ante todo, por la necesidad productiva y deben corresponder a las demandas del proceso de producción. Si, supongamos, la industria necesita un millón de ingenieros y cuatro millones de peritos, precisamente debe ser preparada esta cantidad. La falta de correspondencia de la composición de la mano de obra^ colectiva a las demandas de la producción social repercutirá inevitablemente de modo negativo en su eficacia.

La composición de la mano de obra colectiva cambia bajo la influencia del progreso científico-técnico y social. Estos cambios consisten en un crecimiento relativamente más rápido del número de ingenieros y peritos y la disminución del de empleados. En cuarenta años del desarrollo industrial de nuestro país (de 1928 a 1969), la proporción de ingenieros y peritos en el número total del personal ocupado en la industria aumentó de un 3 a un 12%, mientras que la de los empleados disminuyó de un 6 a un 4%. Ha crecido con particular rapidez la proporción de los trabajadores dedicados principalmente al trabajo intelectual. Su número aumentó de 2.900.000 en el año" 1926 a 27.400.000 en el año 1967 y sigue creciendo.

La regla típica es la rápida elevación del nivel de instrucción general de todas las categorías de trabajadores. Lo evidencian los siguientes datos (cuadro 2):

Cuadro 2

Número de personas con instrucción superior y media (completa e incompleta) por cada mil = habitantes^^20^^

1939 1959 1970 Toda la población activa Instrucción superior completa 13 33 65 Instrucción superior incompleta, media y media incompleta 110 400 588 En total, tienen instrucción superior y media 123 433 653 _-_-_

~^^20^^ Comunicado de la Dirección Central de Estadística de la URSS, Pravda, 17.IV, 1971.

71 1939 1959 1970 Trabajadores de la ciudad Instrucción superior y media (completa e incompleta) 242 564 748 Trabajadores del campo Instrucción superior y media (completa e incompleta) 63 316 499

El crecimiento de la maestría profesional y de la calificación, la disminución del número de trabajadores manuales, sobre todo, de los ocupados en los trabajos pesados, el aumento del número y de la proporción de los que manejan las máquinas o trabajan con su ayuda, la elevación del papel del trabajo intelectual y la ampliación del perfil de preparación laboral con el aumento simultáneo del número de profesiones elevan el grado del arte de la población, a lo cual concedían una importancia extraordinaria los clásicos del marxismo.

Así pues, el socialismo introduce profundos cambios cualitativos en el contenido socioeconómico de los factores principales del proceso de producción y ofrece un vasto campo para su perfeccionamiento en aras de la elevación del potencial económico-productivo.

Las particularidades de los factores materiales y personales en el socialismo hallan su reflejo en el modo de combinación de la mano de obra con los medios de producción y en el contenido del proceso laboral. El conocimiento de estas particularidades tiene una gran importancia para aumentar la riqueza popular sobre la base de la elevación de la eficacia de la producción social.

En el socialismo, los medios de producción son patrimonio común, pertenecen a los propios productores en conjunto, pero a ninguno de ellos por separado. Por consiguiente, los trabajadores están vinculados de modo indisoluble con la colectividad. La fuerza de trabajo de cada hombre, tomada por separado, puede emplearse, como excepción, sólo en la hacienda personal auxiliar y en la economía 72 doméstica, aunque en éstas se observa también la cooperación familiar del trabajo. La fuerza individual de trabajo se manifiesta, por lo general, como fuerza parcial de trabajo del obrero colectivo y puede emplearse productivamente sólo en la composición de la fuerza de trabajo combinada de este último.

Por consiguiente, la particularidad originaria típica del proceso laboral en la producción socialista consiste en la unión de la fuerza combinada de trabajo del obrero colectivo con los medios de producción socialmente aplicados y pertenecientes a este mismo obrero. La base de esta unión es la dependencia económico-productiva de cada uno de los trabajadores respecto de la colectividad, y la comunidad de los intereses materiales de los trabajadores. La esencia de estos intereses expresa el objetivo de la sociedad socialista: una satisfacción cada vez mayor de las demandas materiales e inquietudes culturales de toda la sociedad en aras del desarrollo multilateral de todos sus miembros.

En los primeros años de Poder soviético, Lenin hizo constar ya lo siguiente: "Por primera vez, después de siglos de trabajo para los demás, de trabajo, bajo el yugo, para los explotadores, se tiene la posibilidad de trabajar para sí mismo y de trabajar beneficiándose de todas las conquistas de la cultura y de la técnica más = moderna"^^21^^.

De este modo ya en el socialismo, la combinación de la fuerza de trabajo con los medios de producción se basa en la comunidad y la interdependencia de los intereses económicos de los trabajadores. Por consiguiente, el proceso de producción se organiza, se orienta y se regula por sus esfuerzos mancomunados en aras de la elevación del bienestar de todos. En la sociedad burguesa, el trabajo vivo es sólo un medio necesario para acrecentar la riqueza de unos cuantos. "En la sociedad comunista, el trabajo acumulado no es más que un medio de ampliar, enriquecer y hacer más fácil la vida de los = trabajadores"^^22^^.

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~^^21^^ V. I. Lenin. = ¿Cómo debe organizarse la emulación? O.C., t. 35, pág. 196.

~^^22^^ C. Marx y F. Engels. = Manifiesto del Partido Comunista. Op. cit., t. 4, pág. 439.

73

En el socialismo, debido al desarrollo insuficiente tanto de los factores materiales como del propio factor subjetivo, es desigual aún la situación de los trabajadores en el proceso de producción. Muchos trabajadores no comprenden de igual modo, ni mucho menos, la comunidad de intereses de la empresa y de los obreros, comunidad que es lógicamente evidente del todo. En el presente es necesario todavía un complicado sistema especial de relaciones organizativas y económicas, merced al cual se hace perceptible la ligazón existente entre los intereses de cada trabajador y los de toda la sociedad.

''. . .Crear nuevas formas de relaciones sociales entre los hombres —señalaba Lenin—, crear formas y procedimientos nuevos de atracción de los hombres al trabajo, es tarea que exige muchos años, decenas de = años"^^23^^.

En la creación de tales formas en la fase inferior del comunismo desempeñan un papel importante las relaciones monetario-mercantiles de acuerdo con su nuevo contenido. Mediatizan tanto la unión de los trabajadores con los medios de producción como todo el movimiento del proceso de producción y la distribución de sus resultados, así como las relaciones entre las colectividades laborales y entre los trabajadores. Esta circunstancia tiene un significado esencial en la fase inferior del comunismo y debe tenerse en cuenta siempre en el trabajo organizativo y económico. De otro modo son inevitables los errores. El empleo consecuente de las relaciones monetario-mercantiles, objetivamente necesarias, en la dirección de la economía nacional constituye, en particular, uno de los rasgos más importantes de la reforma económica.

El empleo de las relaciones monetario-mercantiles, en las condiciones de la unificación de las fuerzas individuales de trabajo en una fuerza combinada de trabajo del obrero colectivo y de la unión de este último con los medios de producción, no significa, ni mucho menos, la compraventa de la fuerza de trabajo. Los trabajadores de la producción, siendo, al mismo tiempo, propietarios colectivos de los medios de producción, no pueden comprarse a sí mismos su _-_-_

~^^23^^ V. I. Lenin. = De la destrucción de un régimen secular a la creación de otro nuevo. O.C., t. 40, pág. 316.

74 propia fuerza de trabajo, ni venderla a sí mismos. El contenido de la forma de contratación y despido de la mano de obra en el socialismo no consiste en la compraventa de la fuerza de trabajo, sino en la unidad de los intereses del individuo y la colectividad. Es una de las manifestaciones esenciales de las relaciones económicas iguales entre los miembros de la sociedad socialista. Las relaciones de valor deforman en cierto grado la manifestación de la esencia del proceso de la producción socialista, sin eliminarla, ya que los elementos principales del proceso laboral —la fuerza de trabajo y los medios de producción— se han unido sobre la base de su naturaleza social común. En el proceso de producción, el trabajador, como propietario colectivo de los medios de producción, dispone, junto con otros miembros de la sociedad, de su fuerza de trabajo, como conjunta, mientras que su labor adquiere un carácter inmediatamente social. La participación personal en el trabajo social se convierte en única fuente de satisfacción de las demandas del hombre. El socialismo crea, por primera vez, la posibilidad de desarrollar la actividad creadora, la iniciativa y la emulación en una envergadura verdaderamente masiva e incorporar a la mayoría de los trabajadores a la labor ".. .que les permita manifestarse en todo su valor, desarrollar sus capacidades, revelar los talentos que en el pueblo forman un manantial inagotable y que el capitalismo pisoteaba, oprimía y ahogaba por miles y = millones"^^24^^.

La liberación de las masas trabajadoras de la explotación no significa que cada trabajador pueda actuar a su antojo en la producción. Está vinculado indisolublemente en el sentido económico y social con la sociedad, cuyo aparato u órganos electivos orientan todo el desarrollo de la vida material y espiritual en correspondencia con los intereses de la edificación del comunismo.

La segunda particularidad importante de la unión de la fuerza de trabajo con los medios de producción en el socialismo es que, junto con la mano de obra que funciona en la producción social, una parte considerable de la población activa queda ocupada aún fuera de la producción _-_-_

~^^24^^ V. I. Lenin. = ¿C\'omo debe organizarse la emulación? O.C., t. 35, pag. 195.

75 social: en la hacienda personal auxiliar y en la economía doméstica. Es una peculiar "reminiscencia objetivamente necesaria" de la vieja sociedad. Según la estimación sumaria de los gastos de trabajo en la URSS, de 130.500.000 habitantes de edad apta para el trabajo, alrededor de 60 millones de trabajadores anuales están ocupados en este sector no socializado de la producción = material^^25^^. La unión de la fuerza que trabaja en la hacienda personal auxiliar y la economía doméstica con los medios de producción se opera sobre la base de la propiedad personal y los intereses individuales, con la particularidad de que son frecuentes los casos cuando una misma fuerza de trabajo funciona tanto en la producción social como en la hacienda personal auxiliar o la economía doméstica. Este funcionamiento doble de la fuerza de trabajo no puede menos de tenerse en cuenta en la labor de organización de la economía para dirigir la producción social.

En esencia, el proceso de la producción socialista es un proceso de creación de los valores de uso necesarios para la sociedad y que constituyen, en su unidad con el producto de la hacienda personal auxiliar, el producto social conjunto, es decir, una parte importantísima de la riqueza nacional. Debido a que las demandas de la sociedad vienen acrecentándose en la medida de su satisfacción, la sociedad socialista trata de crear, en el proceso de producción, un producto social conjunto mayor que el obtenido en el año anterior. Esto tiene una gran importancia para la ampliación y el mejoramiento de la base material de la producción, para el aumento del fondo de los medios vitales de los trabajadores ocupados en la producción material, para el desarrollo de la esfera improductiva sin la cual no puede existir la sociedad socialista, para el fortalecimiento de la capacidad defensiva del país y para el cumplimiento por nuestro pueblo de su deber internacionalista.

En el proceso de la reproducción socialista se restituyen los medios gastados de producción. En la expresión de valor, esta parte del producto social conjunto forma el fondo de restitución. Al mismo tiempo, para los trabajadores ocupados en la producción material se restituye el fondo de medios _-_-_

~^^25^^ La sociología en la URSS, cd. en ruso, t. II, 1966, pág. 222.

76 vitales que constituyen el producto necesario y se crea el plusproducto. El fondo de medios vitales y el plusproducto forman, en conjunto, a diferencia del fondo de restitución, el producto neto de la sociedad, o la renta nacional. En el año 1970, este producto constituyó, en el producto social global, creado en nuestro país, la suma de 266.300 millones de rublos, o sea, aproximadamente un 44,5%. El 55,5% restante corresponde al fondo de restitución.

La creación del plusproducto no ha sido inventada por el socialismo. "Trabajo sobrante, como trabajo que excede de la medida de las necesidades dadas, debe existir = siempre"^^26^^. El socialismo convierte el plusproducto en patrimonio de los trabajadores y elimina el antagonismo entre el trabajo necesario y plustrabajo, por una parte, y el producto, por otra.

El objetivo inmediato de la producción socialista consiste no sólo en restituir el producto consumido, sino también en crear el plusproducto que pertenece por completo a los trabajadores y sólo a ellos.

La cuestión a quién pertenece el plusproducto es la determinante para aclarar la diferencia entre el capitalismo y el socialismo.

En sus observaciones al libro de Bujarin La economía del período de transición (1920), Lenin subrayó la inconsistencia de la definición del socialismo como producción cuyo objetivo consistía en satisfacer las demandas sociales (en oposición a la producción capitalista que se realizaba en aras de la ganancia).

"De eso no ha resultado nada —señala Lenin—. La ganancia también satisface las demandas ``sociales''. Había que decir: "Allí donde el plusproducto no se destina para la clase de propietarios, sino para todos los trabajadores y sólo para = ellos~''~''^^27^^.

En nuestro país, el plusproducto, igual que el producto necesario, satisface las demandas de los trabajadores. Con la particularidad de que la masa considerable del plusproducto vuelve a sus productores no sólo por vías indirectas, como a los miembros de la sociedad, sino también _-_-_

~^^26^^ C. Marx. = El Capital. C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 25 parte II págs. 385--386.

~^^27^^ Colección leninista XI, ed. en ruso, pág. 381.

77 directamente. Esto se explica por que el nivel de vida de los trabajadores crece constantemente, y una parte del plusproducto se invierte en la ampliación del fondo de medios vitales. Como resultado, cierta parte del plusproducto del año presente pasa al producto necesario del año que viene.

Así pues, el fondo de medios vitales de los trabajadores de la producción material que constituye el producto necesario, aunque se determine en el socialismo por las condiciones históricas concretas y el nivel existente de consumo, no es estable, ni mucho menos. Su carácter dinámico contribuye al desarrollo multifacético de las capacidades físicas y espirituales de los trabajadores.

La producción socialista no es simplemente una fabricación de mercancías necesarias para la sociedad, sino de mercancías que tienen un valor de uso y un valor. Debido a esto, el proceso de producción representa la unidad del proceso laboral y el de creación del valor. Pero, a diferencia del capitalismo, el aumento del valor no constituye su motor, ni mucho menos. Bajo el capitalismo, los valores de uso se producen "pura y simplemente porque son y en cuanto son la encarnación material, el soporte del valor de cambio"^^28^^. Por el contrario, en el socialismo, el objetivo inmediato de la producción consiste en crear una masa máxima posible de valores de uso de alta calidad, necesarios para la sociedad, mientras que la elevación del valor tiene sentido únicamente porque refleja una masa mayor de valores de uso. En este caso, el valor no es objetivo, sino medio de cálculo de los gastos del trabajo y de estímulo de su ahorro, así como de medición del volumen de los distintos tipos de valores de uso producidos. El valor .permite confrontar los gastos de producción con sus resultados y ayuda a lograr los resultados máximos en las condiciones concretas de producción.

El dinero en el socialismo, lejos de constituir la esencia del proceso de producción, como lo es en el capitalismo, es una de las formas de medición de las magnitudes de producción y del movimiento del producto social. Siendo una expresión irracional del tiempo laboral, permite reducir a un denominador común los gastos de los medios de _-_-_

~^^28^^ C. Marx. El Capital. G. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 23, pág. 197.

78 producción y la fuerza de trabajo, por una parte, y los resultados de producción, por otra.

Así pues, el valor recién creado representa el tiempo de trabajo, materializado en el producto. Este tiempo, que ha cobrado cuerpo, obtiene su expresión irracional en forma de dinero. Con la particularidad de que el resultado útil del trabajo será tanto mayor cuanto mayor es la diferencia entre la expresión de valor del producto social conjunto, por una parte, y el fondo de restitución, junto con el de medios vitales, por otra. Debido a que el fondo de restitución desempeña el papel constante en la creación del valor, el resultado del proceso de producción, dadas las demás condiciones iguales, se determina por la diferencia entre el producto neto (renta nacional) y el producto necesario (fondo de medios vitales).

En el año 1969, por ejemplo, la renta nacional, creada en la industria, fue de 140.300 millones de rublos; el promedio anual del salario, agregando los pagos y subsidios a cuenta de los fondos sociales, 2.028 rublos, y la cantidad de ocupados en la industria, 31.200.000 personas. Así pues, el fondo de medios vitales de los trabajadores de la industria fue igual a 63.273.600.000 rublos (31.200.000x2.028). El plusproducto creado por ellos fue de 77.026.400.000 rublos (140.300.000.000—63.273.600.000).

El proceso de la producción socialista tiene un sentido social únicamente cuando la renta nacional es mayor que el producto necesario. En caso contrario, el proceso de producción no puede repetirse sobre una base ampliada, lo cual es ajeno al socialismo. Por consiguiente, el trabajo productivo en el socialismo no es simplemente un trabajo en la producción material, sino un trabajo en la producción material y creador del plusproducto de que se apropia la sociedad.

La fórmula general del movimiento de la producción socialista no puede ser = D—D1, = como en el capitalismo, sino PSc0—PSc1, = donde el = PSc0 es el producto social conjunto que ha entrado en la fase de la producción social, mientras que PSc1 = es el producto social conjunto fabricado en el año en curso. El plusproducto constituirá la diferencia entre PSc1 y PSc0, = o la diferencia entre el producto conjunto final, por una parte, y el fondo de restitución de los medios 79 de producción, gastados para su creación, y el producto necesario, por otra.

Puesto que en el socialismo son objetivamente necesarias las relaciones monetario-mercantiles, los gastos para la producción y sus resultados tienen una valoración monetaria. Todo el proceso de la producción socialista se mediatiza, de una u otra manera, por las relaciones monetario-mercantiles. Como resultado, el proceso de trabajo tiene también un carácter doble. Por una parte, constituye un proceso de creación de los valores de uso necesarios para la sociedad, lo que es el rasgo determinante de la producción socialista. Por otra parte, sigue siendo un proceso de creación del valor, lo que desempeña un papel supeditado respecto de la creación de valores de uso. Este carácter doble e interiormente contradictorio del proceso de trabajo en el socialismo exige que los valores de uso no se creen a cualquier precio, sino con el gasto mínimo del trabajo vivo y pretérito, cuya expresión irracional es el valor.

El producto social inicial, que aseguraba la producción industrial en el año 1968, fue igual, aproximadamente, a 288 mil millones de rublos. Lo componían los fondos fijos y circulantes de producción, utilizados en el proceso de producción y que formaron el fondo de restitución, igual a 229 mil millones de rublos, y el fondo de medios vitales del personal ocupado en la producción industrial que ascendía a 59 mil millones de rublos. Como resultado del proceso de producción, la industria creó en el año 1968 un producto global por la suma total de 356 mil millones de rublos. Por consiguiente, la expresión total del plusproducto es de 356 — 288 = 68 mil millones de rublos. Los cálculos análogos demuestran que este producto ascendió en el año 1969 a 77 mil millones de rublos.

El trabajo en el socialismo hay que considerarlo también en su aspecto cualitativo, es decir, como el trabajo que crea los valores de uso, y también en su aspecto cuantitativo, fijado en el valor. Con la particularidad de que el tiempo invertido en la producción de cierto valor de uso debe ser, por lo común, un tiempo socialmente necesario.

Esto significa que la fuerza de trabajo debe ser utilizada sólo en las condiciones socialmente normales, es decir cuando los medios de trabajo no se han anticuado en el sentido 80 moral, mientras que los objetos de trabajo son de la debida calidad. De otro modo son inevitables el aumento de los gastos del tiempo de trabajo y la disminución de la fuerza productiva del trabajo, con todas las consecuencias negativas que se derivan de ello para la sociedad.

El carácter de la propia fuerza de trabajo desempeña un papel importante en el proceso de producción. En la especialidad en que se emplea, la fuerza de trabajo "debe reunir el grado medio de aptitud, destreza y = rapidez"^^29^^. Con la particularidad de que los propios trabajadores y los organizadores de la producción deben preocuparse de que los gastos de la fuerza de trabajo se realicen con una intensidad socialmente normal del trabajo y de que no se pierda en vano un solo minuto del tiempo de trabajo. De otro modo se robarían a sí mismos. Están interesados de igual manera en el gasto ahorrativo de los medios de producción, ya que estos últimos participan cada vez más, con el desarrollo del progreso técnico, en la creación del valor.

Si, por ejemplo, una fábrica de construcciones mecánicas tiene una técnica anticuada, tiene insuficiente mano de obra calificada y se le suministra metal de mala calidad, el gasto de trabajo por unidad de su producción y sus gastos de producción pueden ser mayores en un 50--100% de los que se observan, como término medio, en todo el sector. Como resultado, tal empresa no puede ser rentable y, por consiguiente, no creará los fondos de estímulo económico. Su colectividad resultará en condiciones peores que las de otras empresas. Al mismo tiempo, su trabajo insatisfactorio causará daño a toda nuestra sociedad, ya que los altos gastos de producción en esta empresa repercutirán negativamente, en definitiva, en la magnitud de la renta nacional.

La ley del desarrollo de la producción socialista es el máximo del producto conjunto apropiado por la sociedad con el mínimo de gastos del trabajo vivo y pretérito. En estas condiciones, la norma del plusproducto ( pjj ) no muestra el grado de explotación del trabajo, como en el capitalismo, sino la intensidad de crecimiento del producto social global y la ampliación de las posibilidades para una satisfacción cada vez mayor de las demandas de toda la sociedad.

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~^^29^^ Ibid., pág. 207.

81

Por ejemplo, la norma del plusproducto, expresada en tanto por ciento, fue en el año 19G8, en nuestra industria: pi = (68:59) x 100 = 115%. En el año 1969 ascendió al 121% [(77:63,6) x 100]. Su crecimiento significa que aumentaron las posibilidades para cumplir las tareas socioeconómicas maduradas de nuestra sociedad. Como resultado, en el año 1970 aumentó un 4% el promedio mensual del salario en metálico de los obreros y empleados de la economía nacional. Añadiendo los pagos y subsidios a cuenta de los fondos sociales de consumo, la remuneración fue de 164 rublos frente a los 158 rublos del año 1969. El crecimiento de la norma y, por consiguiente, de la masa del plusproducto a cuenta de la elevación de la eficacia de la producción permitió, a nuestra sociedad, aplicar una serie de otras medidas importantes sin sobrecargar el presupuesto estatal y conservándose una circulación monetaria estable.

La reproducción de la fuerza de trabajo se asegura en el socialismo a cuenta del producto necesario y del plusproducto. El producto necesario actúa en forma de salario y de fondos sociales de consumo, que disponen los trabajadores que componen la fuerza conjunta de trabajo (población activa). Los gastos de la sociedad para la elevación de los salarios y otros índices del nivel de vida de la población activa se extraen del plusproducto.

Al hablar del plustrabajo como trabajo de sobremedida de las demandas dadas, Marx tenía en cuenta que el nivel de éstas constituía, para cada período de producción, una magnitud ofrecida por el período anterior de producción. Pero esta magnitud no es ideal, sino que aumenta siempre en la sociedad socialista, que tiende a satisfacer las demandas de los trabajadores según las normas de consumo científicamente argumentadas, que garantizan el desarrollo armónico, en todos los aspectos, del organismo humano normal.

__ALPHA_LVL2__ EL PAPEL DE LA EMPRESA PRODUCTORA SOCIALISTA
EN LA CREACIÓN DE LA RIQUEZA SOCIAL

La producción social en el socialismo está distribuida por las empresas que tienen una autonomía económica operativa.

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La empresa socialista de producción es el eslabón principal de la economía de la URSS. Su actividad se estructura sobre la combinación de la dirección centralizada con la independencia económica y la iniciativa de las empresas. A las dos formas de la propiedad socialista corresponden los dos tipos de empresas (estatales y cooperativas). En nuestro país hay 50.000 empresas industriales, 16.000 organizaciones de construcción y montaje, 14.300 sovjoses, así como organizaciones de transporte y otras empresas de la esfera de producción material. Además de las empresas estatales, existen 34.700 koljoses y numerosas organizaciones interkoljosianas.

Todas las empresas socialistas forman un sistema único de economía nacional, llamado a acrecentar la riqueza social de acuerdo con las demandas materiales e inquietudes culturales crecientes del pueblo. La actividad de cada una de las empresas está subordinada, en fin de cuentas, a este mismo objetivo.

Debido a que el proceso de producción en la empresa y sus relaciones con la economía nacional se mediatizan por las relaciones monetario-mercantiles, los gastos y los resultados de la actividad productiva se calculan en forma natural y de valor.

Las particularidades y reglas principales, propias del proceso de la producción socialista en conjunto, son típicas también del proceso de producción de cada una de las empresas. Pero, también en este caso ellas se manifiestan en categorías económicas específicas que expresan las relaciones entre cada trabajador y la colectividad laboral, así como entre esta última y la sociedad en conjunto.

El coste tiene una importancia fundamental entre las categorías económicas que caracterizan la actividad de la empresa. El coste es la expresión monetaria de los gastos hechos por la empresa para la fabricación de su propia producción y caracteriza los esfuerzos de los miembros de la colectividad laboral, tendientes al ahorro de los factores materiales y personales de producción. El coste es el elemento de partida para la formación del precio.

Al mismo tiempo, el coste expresa las relaciones entre la colectividad laboral y la sociedad. Al definir la ganancia como la diferencia entre el precio de venta y el coste, la 83 sociedad fija a la colectividad laboral la norma de gastos por unidad de producción, con la particularidad de que los gastos de trabajo se establecen, en el coste, en forma del salario, calculado directamente en la empresa. Al reglamentar el salario, la ganancia y el impuesto sobre la circulación, la sociedad puede transferir cierta parte del valor recién creado directamente para satisfacer las necesidades de todo el pueblo. "Deducida la cantidad de trabajo que pasa al fondo social, cada obrero recibe, por consiguiente, de la sociedad tanto como lo que le ha = entregado"^^30^^.

En el aspecto cuantitativo, el coste representa el volumen de gastos sin cuyo resarcimiento la empresa no podrá renovar el proceso de producción incluso sobre una misma base. Partiendo de eso, a las empresas se les establecen metas de plan en cuanto a ganancia. Así pues, la sociedad, representada por el Estado y sus organismos económicos, controla el trabajo de la colectividad laboral, la orienta al empleo eficiente de los factores de producción y obliga a observar las inversiones de trabajo socialmente necesarias.

La diferencia entre el valor, que halla su expresión monetaria en el precio al por menor, y todos los tipos de gastos para la producción y la venta de sus resultados forma el ingreso neto de la sociedad que no se debe confundir tanto con el producto neto (renta nacional) como con el plusproducto. El ingreso neto se diferencia del primero porque no incluye los gastos para el salario, y del segundo, porque comprende una parte del producto necesario que se utiliza por los trabajadores de la producción material a través de los fondos sociales de consumo.

En el año 1969, la producción industrial global fue de 381 mil millones de rublos. Los gastos materiales (fondo de restitución de los medios de producción invertidos) fueron iguales a 241 mil millones de rublos. Por consiguiente, la renta nacional creada en la industria fue equivalente a 140 mil millones de rublos. Si se tiene en cuenta que de esta suma fue pagado el salario al personal ocupado en la industria, y su fondo total constituyó 48 mil millones de rublos, el ingreso neto será de 140 — 48 = 92 mil millones de rublos. El plusproducto resultará menor que el ingreso neto. Esta _-_-_

~^^30^^ V. I. Lenin. = El Estado y la revolución. O.C., t. 33, pág. 92.

84 diferencia será igual a la magnitud de los fondos sociales de consumo que se utilizan por el personal de la producción industrial. Supongamos que los pagos y subsidios a cuenta de estos fondos son de 15 mil millones de rublos. Por consiguiente, el plusproducto creado por el trabajo del obrero colectivo de la industria durante el año concreto será igual a 92 — 15 = 77 mil millones de rublos.

En la realidad concreta, el ingreso neto de la sociedad se manifiesta como impuesto sobre la circulación que forma inmediatamente el ingreso neto centralizado del Estado, y la ganancia, o el ingreso neto, de las empresas socialistas.

Desde 1960 hasta I9G9, las acumulaciones en metálico de nuestra economía nacional (sin los koljoses) aumentaron de 65,2 a 121,7 mil millones de rublos (a cuenta de la ganancia, de 25,2 a 72,7 mil millones y a cuenta del impuesto sobre la circulación, de 31,3 a 44,5 mil millones de rublos).

La ganancia en el socialismo es una parte del ingreso neto que el Estado destina planificadamente, a través de los precios de venta, a las empresas en forma de pluses al coste. La ganancia se utiliza para estimular a los trabajadores y permite a las colectividades laborales perfeccionar y desarrollar constantemente las empresas. La ganancia es una importantísima categoría estimulante, destinada a unir en el sentido económico los intereses de la colectividad laboral con los de la sociedad. No tiene nada que ver, a excepción de su denominación, con la ganancia capitalista que es una forma de apropiación de la plusvalía por la clase burguesa.

La ganancia de la empresa socialista no constituye, ni mucho menos, una expresión monetaria del plusproducto. Es menor que este último por la parte que se incluye, en forma de impuesto sobre la circulación, directamente en el ingreso neto centralizado del Estado. Al mismo tiempo, la ganancia comprende una parte del producto necesario, ya que se destina para remunerar adicionalmente el trabajo altamente productivo y para otras formas del fondo de medios vitales, que necesitan los miembros de la colectividad laboral. La ganancia no es el objetivo del socialismo, sino un medio conscientemente utilizado para que las empresas alcancen un mejor resultado de producción en bien de toda la sociedad, comprendida la propia colectividad laboral.

La ganancia de balance se forma como resultado 85 sintetizador de la actividad productiva y financiera de la empresa. La componen: 1) la ganancia obtenida de la venta de mercancías producidas, 2) la ganancia obtenida de la realización de otros artículos y del cumplimiento de trabajos (por ejemplo, los servicios del transporte automotor) y 3) la ganancia obtenida de las operaciones no relacionadas con la realización.

Supongamos que la producción mercantil de la empresa ha sido, en precios mayoristas, de 17.500.000 rublos, mientras que su coste, 15.400.000 rublos. La ganancia que se obtiene a cuenta de la venta de esta producción será igual a 2.100.000 rublos (17.500.000—15.400.000). La ganancia obtenida de la realización del resto de la producción constituirá 30.000 rublos, y de las operaciones no relacionadas con la realización, 20.000 rublos. Entonces, la ganancia total (de balance) se expresará en 2.150.000 rublos (2.100.000 + + 30.000 + 20.000).

Reflejando la unidad de intereses personales y sociales de los trabajadores, la ganancia se distribuye respectivamente entre la sociedad, la colectividad y sus miembros. La sociedad la obtiene, ante todo, en forma de pagos fijados (de renta), con cuya ayuda se descuenta el excedente de la ganancia que se obtiene merced a las condiciones económico-productivas más favorables. Tiene una gran importancia el pago por los fondos, que contribuye a la mejor utilización de los fondos fijos de producción y los medios circulantes materiales. Luego, a cuenta de la ganancia se paga la tasa de interés por el crédito bancario.

La ganancia calculada de la empresa se destina para la creación de los fondos de estímulo económico (de desarrollo de la producción, de estímulo material, de medidas socioculturales y de construcción de viviendas), así como para otros objetivos económicos (financiación de las inversiones centralizadas, amortización de los créditos bancarios, crecimiento de los medios circulantes de la empresa, restitución de pérdidas debidas a la actividad que no crea bienes materiales y formación de la reserva de las organizaciones superiores). La distribución de la ganancia en las condiciones de reforma económica se muestra en el esquema dado a continuación (cuadro 3). Una gran proporción corresponde al resto disponible de la ganancia que se transfiere al Estado 86 Ganancia de balance de la empresa Cuadro 3 Ganancia que se distribuye en orden especial y queda a disposición de la empresa Pagos de primera urgencia de la empresa Para la formación de los fondos de estimulo económico Utilización subsiguiente de la ganancia Fondo de arPago por los Fondo de Amortización del tículos de amplio fondos fijos de estímulo macrédito para las inconsumo producción y terial versiones del capiDo la realizalos medios cirFondo de tal ción de nuevos culantes greumedidas socioInversiones centipos de mercanlados culturales y tralizadas cías de la química doméstica De la producTasa de interés por el crédito bancade construcción de viviendas Amortización de la deuda que se lleva a nuevo ejerción de mercanrio Fondo de cicio, formada rescías de consumo Pagos fijadesarrollo de pecto a los créditos popular y de destino producdos (de renta) la producción bancarios, destinados para la nueva tivo a base de producción, y la elematerias primas vación de la calino standardizadas 'de cuero y dad, la seguridad y la duración de pieles artículos Incremento de los medios circulantes propios Gastos para el mantenimiento de las instituciones culturales y de las colonias de pioneros Reserva necesaria para prestar ayuda financiera Financiación de los demás gastos Resto disponible de la ganancia que debe ser transferido al presupuesto 87 (en 1969, este resto constituyó un 35% de toda la ganancia de las empresas que trabajaban en las nuevas condiciones).

Al distribuirse la ganancia de balance, se descuenta de ella la ganancia obtenida de las haciendas agropecuarias auxiliares, de la venta de nuevos tipos de mercancías de la química doméstica, de la producción de mercancías de consumo popular y de las demás mercancías fabricadas de materias primas no standardizadas de cuero, piel y peletería. De acuerdo con las decisiones del Consejo de Ministros de la URSS, esta parte de la ganancia queda en las empresas y se distribuye en orden especial.

Supongamos que la parte de la ganancia que se destina para la distribución es de 2.100.000 rublos, el pago por los fondos fijos de producción y los medios circulantes regulados, 290 mil rublos, los pagos fijados al presupuesto, 260 mil rublos, el pago de la tasa de interés por el crédito bancario, 10 mil rublos. Entonces, la ganancia calculada será de 2.100.000 — 290.000 — 260.000—10.000 = 1.540.000 rublos. De la ganancia calculada se forman, según las normas establecidas, los fondos de estímulo económico. Además, se han descontado 600 mil rublos al fondo de estímulo material, 200 mil rublos al fondo de medidas socioculturales y de construcción de viviendas y 400 mil rublos al fondo de desarrollo de la producción.

La parte restante (340 mil rublos) se distribuye en el siguiente orden: 90 mil rublos para la financiación de las inversiones centralizadas; 20 mil rublos para la amortización de la deuda que se lleva a nuevo ejercicio, formada respecto a los créditos bancarios, destinados para la nueva producción y la elevación de la calidad y seguridad de artículos; 30 mil rublos para el incremento de los medios circulantes propios de la empresa; 20 mil rublos para el mantenimiento de las instituciones culturales; 40 mil rublos para el descuento a la reserva de la organización superior. Como resultado, el resto disponible de la ganancia que debe ser aportado al presupuesto es: 340 — 90 — 20 — 30 — 20 — — 40= 140 mil rublos.

En el año 1969, la ganancia de las empresas industriales que trabajaban según el nuevo sistema de planificación y estímulo económico fue de 44.100 millones de rublos. De su suma total fue transferido al presupuesto el 60%, 88 comprendido un 19% en orden de pago por los fondos fijos y los medios circulantes. Los pagos de renta (fijados) constituyeron un 5%. A disposición de las empresas quedó un 40% ue toda la ganancia (un 15% fue invertido en los fondos de estímulo económico, y un 14% en la financiación de las obras básicas).

Junto con el salario, la ganancia forma la producción neta de la empresa que refleja el volumen del valor recién creado (renta nacional), considerado directamente en la empresa. Así pues, la producción neta es una parte aislada de la renta nacional. Durante la formación de precios económicamente fundamentada actúa como un índice de valor importantísimo de la labor de la colectividad laboral.

La relación directa, existente entre la producción neta y la renta nacional, permite utilizar este índice como criterio para valorar la participación de la colectividad laboral en la elevación de la eficacia de toda la producción social y en la creación de la riqueza de la sociedad.

__ALPHA_LVL2__ COMO SE MIDE LA APORTACIÓN DE LA COLECTIVIDAD
LABORAL AL AUMENTO DE LA RIQUEZA POPULAR

Como ya se demostrara, el proceso de producción en el socialismo sigue siendo una unidad entre el proceso de trabajo y el de creación del valor. Esto significa que las empresas individuales elaboran diferentes productos (maquinaría, combustible, artículos de consumo, etc.) que posee distintas propiedades de uso y distintos valores de uso. Lo común para todos los tipos de la producción consiste en que son portadores del tiempo de trabajo, materializado en ellos, y tienen cierto valor en dependencia de la cantidad y la calidad del trabajo gastado para su fabricación.

La cantidad del trabajo (vivo y pasado) invertido en la producción depende de la estructura de ésta, así como de la cantidad de materiales y de fondos por unidad de producción. Es evidente que el valor de lo producido por la empresa en un período del tiempo depende directamente del número de los trabajadores de la misma y del nivel de su calificación; de la composición y el valor de los fondos fijos de producción; de la cantidad y el valor de la materia prima, 89 materiales, energía y servicios de producción consumidos. A su vez, el valor de la producción que se tiene en cuenta en la empresa, se divide en dos partes: el valor transferido (valor de amortización, materia prima, materiales, energía, servicios) y valor recién creado, o producción neta (ganancia y salario de los obreros de la empresa en cuestión).

El volumen de la producción neta de la empresa depende en medida considerable del número de trabajadores de profesiones y calificaciones concretas y de la composición de los fondos de producción.

La capacidad de la empresa de crear valores de uso, necesarios para la sociedad y, por consiguiente, el valor constituye el potencial económico de la empresa. Con la particularidad de que tiene sentido no ya el valor en general, sino solamente el valor recién creado, que aumenta en "efecto el ingreso de la sociedad. El valor transferido, que expresa los gastos de los medios de producción, no hace más rica a la sociedad. Para las demás premisas iguales, la disminución o el aumento de la producción neta significa cambios correspondientes de la magnitud del aporte de la colectividad dada a la creación de la renta nacional.

El plusproducto y, por consiguiente, la renta nacional serán tanto mayores cuanto menor es relativamente el tiempo corriente y estancado de trabajo que se materializa en el producto creado. Por eso, el grado de utilización del potencial económico de las empresas es el índice más importante de la eficacia de la actividad económica productiva tanto de las empresas como de toda la economía nacional. Esta eficacia muestra con suficiente veracidad con qué plenitud emplea la colectividad laboral sus posibilidades para aumentar la riqueza social.

¿Cómo se puede medir el empleo del potencial económico de las empresas?

Veamos esto conforme a los elementos concretos del proceso de producción.

El empleo incompleto de los fondos fijos de producción en el proceso de producción conduce, por lo común, bien a la producción relativamente menor por unidad del tiempo y, por consiguiente, por unidad del coste de los instrumentos de trabajo, bien a la necesidad de tener una cantidad suplementaria de instrumentos de trabajo, ya que se debe 90 fabricar, a pesar de todo, el volumen planificado de la producción. En uno y otro caso, el empleo incompleto de los instrumentos de trabajo en el tiempo da lugar al encarecimiento de la producción debido al aumento de la parte de amortización en su precio de coste. El encarecimiento de la producción significa la rebaja de la ganancia de la empresa, así como la disminución relativa de la renta nacional en el producto social global. El volumen mayor de los fondos fijos de producción conduce al aumento del pago por su utilización y —en combinación con la rebaja de la ganancia— a la disminución de la rentabilidad del trabajo de la empresa. La utilización indebida de los instrumentos de trabajo trae aparejadas las inversiones suplementarias y la disminución de su eficacia económica. Respecto a la sociedad en conjunto, todo esto modera el ritmo del progreso económico y social.

Un empleo más completo de los objetos de trabajo significa el aceleramiento del proceso de producción a cuenta de la reducción del número y de la duración de las interrupciones que se registran al pasar de una operación a otra.

Por muy rápido que sea el proceso de producción, existirá siempre la producción inacabada, ya que es necesario adquirir materias primas, materiales y otros fondos circulantes, así como remunerar el trabajo de los obreros. El coste de la producción inacabada tiene su valor mínimo tope, condicionado por la duración del ciclo de operación, el coste de las materias primas, materiales y otros componentes e irá aumentando a medida que se prolongue el ciclo de producción, ya que durante las interrupciones entre las operaciones tecnológicas se van acrecentando las reservas de materias primas, materiales y semifabricados. El aumento de la producción inacabada significa para la empresa, ante todo, el acrecentamiento de los medios circulantes con todas las consecuencias económicas derivadas de ello. Es necesario pagar por los medios de producción suplementarios incluidos en el proceso productivo. Como resultado disminuye el índice de la rentabilidad del trabajo de la empresa y, correspondientemente, el volumen del fondo de estímulo y otros fondos de la empresa formados a cuenta de la ganancia.

El aumento de la producción inacabada conduce a gastos suplementarios en el almacenamiento de materias primas, 91 materiales, productos semiacabados y artículos acabados, lo que repercute directa o indirectamente en el coste de la producción, aumentándolo. Por último, para el funcionamiento de la empresa con una magnitud relativamente más alta de los medios circulantes, que figuran siempre en el proceso productivo, se necesitan mayores inversiones. Todo esto repercute de modo negativo en los intereses de la sociedad.

La utilización incompleta de la fuerza productiva del trabajo en la producción material infiere asimismo un daño económico. Las pérdidas directas del tiempo de trabajo, que se expresan en horas muertas debido a las causas organizativas y otras, se pagan de una u otra manera. Es completamente comprensible que el pago de la parte no utilizada del tiempo de trabajo conduce al encarecimiento de la producción con todas las consecuencias correspondientes. Además, las pérdidas del tiempo de trabajo repercuten inmediatamente en el volumen de la producción.

El empleo indebido de la maestría del trabajador también conduce al encarecimiento de la producción. Por ejemplo, el obrero de la 5a categoría, al cumplir el trabajo de la 2a categoría, cobra por el mismo trabajo más que el obrero de la 2a categoría.

En las condiciones de pago a destajo, si el obrero trabaja con insuficiente intensidad y no cumple las normas fijadas de rendimiento, no cobra un pago suplementario directo. Esto conduce a la disminución de la productividad del trabajo en la empresa. En este caso se tiene que incorporar la mano de obra suplementaria para cumplir el volumen establecido del trabajo. Por consiguiente, surgen gastos suplementarios: aumenta el salario. Además, se eleva relativamente la parte que corresponde en el coste de la producción a los gastos convencionalmente constantes.

Semejante apreciación tiene su sentido, pero padece de defectos importantes. Es que, el potencial de producción de la empresa, que se toma como base de estimación, se determina partiendo de los recursos existentes y la nomenclatura fijada de la producción. Si cambia la nomenclatura, siendo iguales los recursos existentes, cambia asimismo el potencial de producción de la empresa. En esto se manifiesta cierta imperfección de la estimación de las posibilidades de la empresa a través de su potencial de producción.

92

Además, los índices de los potenciales de producción de algunas empresas, sobre todo de las de distintos sectores de la industria, resultan prácticamente incomparables debido a que son distintas las medidas del volumen de producción: naturales, convencionalmente naturales y de valor. El sistema de formación de precios, la cantidad de materiales por unidad de producción, la cantidad del trabajo invertido por unidad de producción y la cantidad de fondos gastados por unidad de producción influyen esencialmente en la magnitud del potencial de producción de las empresas. Esto también hace incomparable el índice del potencial de producción.

Estos defectos no los tiene el método de apreciación de la actividad de la empresa a través del índice del potencial económico y el grado de su utilización.

Debido a que el potencial económico se determina por la suma de la ganancia máxima posible ( Gm) y del salario máximo posible ( Sm ), el coeficiente de su utilización puede ser definido a través de la relación de la producción neta creada realmente ( Pr + Sr ) a la producción máxima posible. Esta relación se expresa por la siguiente fórmula:

pe ~

El numerador de esta fórmula puede ser calculado fácilmente sobre la base de los datos de contaduría. El denominador se calcula basándose en la medición del nivel organizativo de producción. La Gm se calcula partiendo de la rentabilidad general y de los datos sobre el volumen de los fondos fijos de producción y de los medios circulantes materiales, así como del grado de su utilización. El salario máximo se calcula teniendo en cuenta la composición cualitativa de la mano de obra óptima y del grado de su empleo.

Supongamos que la ganancia anual real del taller mecánico de una fábrica ha sido de 388,8 mil rublos, mientras que el salario anual real, 285,6 mil rublos. La ganancia máxima posible, teniendo en cuenta el empleo óptimo de los fondos fijos de producción, los objetos de trabajo y la mano de obra, resultó igual a 1.032.000 rublos, mientras que el salario máximo (calculado), a 540 mil rublos.

93

En este caso el coeficiente de utilización del potencial económico será:

388,8 + 285,6 Cl>e= 1.032 + 540 -°-0,427

Esto significa que, debido a unas u otras causas ( principalmente de carácter organizativo), la colectividad laboral de este taller supo utilizar el potencial económico en menos de la mitad. A consecuencia de ello, el salario resultó casi dos veces menor del posible, y la ganancia en casi tres veces menor que la máxima. En conjunto, esta colectividad realizó las posibilidades que le había ofrecido la sociedad para aumentar la renta nacional (y, por consiguiente, la riqueza social) sólo en un 42,7%.

Merced a que en el índice de utilización del potencial económico se emplean magnitudes relativas, este índice ofrece una estimación más objetiva de la eficacia del trabajo de las colectividades laborales y las grandes posibilidades para un análisis comparativo.

Debido a que la magnitud de la ganancia y del salario se determina, para las demás condiciones iguales, por la intensidad de explotación de los fondos fijos de producción, la velocidad del movimiento de los objetos de trabajos y la plenitud del empleo de la fuerza de trabajo global, es fácil comprender que el coeficiente de utilización del potencial económico se halla en dependencia directa de la intensidad de la producción y de su eficacia. El crecimiento de este índice ofrece el medio para la solución de muchos problemas relacionados con la multiplicación de nuestra riqueza.

[94] __NUMERIC_LVL1__ Capítulo III __ALPHA_LVL1__ LA ELEVACIÓN DE LA EFICACIA
DE LA PRODUCCIÓN SOCIAL ES LA FUENTE
MAS IMPORTANTE DE LA RIQUEZA SOCIALISTA __ALPHA_LVL2__ ESENCIA DE LA EFICACIA
DE LA PRODUCCIÓN Y SUS ÍNDICES

La elevación de la eficacia de la producción es una condición imprescindible del crecimiento de la riqueza social y la premisa más importante para el cumplimiento de las tareas programáticas de la edificación del comunismo y el triunfo del socialismo en su emulación histórica con el capitalismo.

"La atención principal en todos los eslabones de la planificación y de la dirección de la economía —se subraya en el Programa del PCUS— debe centrarse en utilizar del modo más racional y eficaz los recursos materiales, de mano de obra y financieros y las riquezas naturales y eliminar los gastos superfluos y las pérdidas. Conseguir, en beneficio de la sociedad, el mayor resultado con el menor gasto es una ley inmutable de la edificación económica".

La riqueza social del país, de una república o región depende, ante todo, del nivel de su desarrollo industrial y de la eficacia del trabajo de las empresas. Por eso, junto con el desarrollo y el ensanchamiento de la producción indus-

95 __RUNNING_HEADER_RIGHT__ LA ELEVACIÓN DE LA EFICACIA DE LA PRODUCCIÓN. . . trial, se presta especial atención a la elevación de la eficacia del trabajo de la industria, eslabón principal de la producción social..

La solución del problema de elevación indeclinable y rápida de la eficacia de la producción industrial viene condicionada por numerosos factores de orden técnico, económico, social y organizativo, que rigen en toda la industria y en cada una de las empresas. Para elevar orientadamente la eficacia de la producción industrial y aplicar correcta y oportunamente las medidas necesarias en esta esfera se debe tener una idea clara sobre el papel y la importancia de cada una de las medidas, sobre su interrelación e interdependencia y, por último, sobre la accesibilidad relativa y la conveniencia económica de su realización. No hay que olvidar que, a la par de las reservas de valor general, en todos los sectores de la industria y en todas las empresas existen sus reservas específicas, determinadas por las particularidades de la producción concreta.

Para la actividad práctica tiene una gran importancia hacerse una idea teóricamente acertada del problema de la eficacia de la producción material en conjunto y del mecanismo de influjo de los aspectos y condiciones individuales de esta última sobre la formación de los índices de la eficacia. Las leyes generales y particulares de la producción moderna se manifiestan de manera muy diferente. Sólo un trabajador que posee conocimientos teóricos puede orientarse en su variedad, destacar los factores decisivos y determinar, sobre esta base, su propia actividad en la lucha por los resultados máximos con los gastos mínimos.

El efecto de cualquier acción o proceso se expresa siempre en algún resultado. Este puede expresarse en la producción, la velocidad alcanzada, el potencial, la productividad, la ganancia obtenida, etc.

Cuando hablamos de la eficacia de las mismas acciones y procesos, tenemos en cuenta siempre la relación del resultado a gastos producidos para conseguirlo. Tanto los resultados como los gastos pueden medirse con las unidades más diversas. Por ejemplo, la eficacia de la construcción de máquinas la juzgamos por la relación entre el potencial y la velocidad desarrolladas y los gastos de combustible, energía, materiales. La eficacia de los gastos producidos se determina 96 por la magnitud de la ganancia obtenida con relación a estos gastos, etc.

Por eficacia de la producción material se entiende la razón de la cantidad de bienes producidos, teniendo en cuenta su aspecto cualitativo, a la cantidad del trabajo invertido. Si se trata inmediatamente de la producción industrial, su eficacia (E) se expresará por la siguiente relación:

E = Cantidad y calidad de la producción o del trabajo Inversiones del trabajo pretérito y vivo en dicha producción o trabajo ~

Claro que, en este caso se toma en consideración no toda la producción, sino aquella que corresponde a las necesidades de la sociedad y cuyo consumo contribuye al desarrollo multilateral de los miembros de ésta.

Es así precisamente como planteaban la cuestión de la eficacia de la producción comunista los fundadores del marxismo. Engels escribía que en la sociedad comunista "la utilidad de los diferentes objetos de uso, balanceados entre sí y en relación con la cantidad de trabajo necesaria para producirlos, determinará en definitiva el = plan"^^1^^.

Esta confrontación directa es imposible aún en la fase inferior del comunismo. En esta fase se tiene que confrontar de modo indirecto, en expresión monetaria, distintos gastos de trabajo y distintos tipos de productos. En estas condiciones, por eficacia económica se comprende, generalmente, la misma razón, en la que el numerador y el denominador se expresan en rublos.

La eficacia de la producción industrial puede ser elevada a cuenta de los siguientes factores: a) aumento de la producción de la misma calidad y con gastos invariables; b) elevación de la calidad de la producción, siendo el volumen de la misma invariable y los gastos iguales; c) disminución de las inversiones del trabajo vivo y pretérito, materializado en los instrumentos y objetos de trabajo, conservándose el volumen y la calidad de la producción; d) aumento de la producción con la elevación simultánea de su calidad y la _-_-_

~^^1^^ F. Engels. = Anti-Dühring. C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 20, pág. 321.

97 disminución de los gastos. En el último caso se logra la mayor eficacia.

Es evidente que la eficacia económica de la producción puede cambiarse a cuenta de la simple modificación de los precios mayoristas. En realidad, esto se observa con frecuencia cuando es necesario redistribuir los recursos financieros entre los sectores de la producción, cuando surge la necesidad de estimular económicamente una u otra producción, etc. En todos estos casos halla su reflejo la política estatal de precios. Pero, independientemente de los precios y de su formación, existe siempre el afán de elevar la eficacia. Los hombres ocupados en la producción material tendrán siempre por delante la tarea de aumentar la producción, mejorar su calidad y disminuir los gastos de producción.

Esta tarea es de particular importancia en las condiciones actuales de desarrollo de la sociedad soviética. Es por eso precisamente porque, como se señala en las Directrices del XXIV Congreso del Partido, "en todo el país ha desplegado el fecundo trabajo orientado a elevar la eficacia de la producción, utilizar más plenamente los adelantos de la revolución científico-técnica, intensificar la producción y mejorar sobre esta base los índices económicos en la industria, la agricultura y el transporte".

A primera vista, el problema de la elevación de la eficacia de la producción parece simple. Surge la idea de que para el crecimiento incesante de la eficacia de la producción basta aplicar medidas de ahorro del trabajo y materiales, aumentar la rentabilidad de los medios técnicos y mejorar la calidad de la producción. En la mayoría de los casos, para ello existen las premisas técnicas y organizativas. Es más, los procesos de producción van mecanizándose y automatizándose constantemente, merced a lo cual aumenta la producción y mejora su calidad, queda disponible una parte de obreros y se multiplica la productividad de su trabajo. Sin embargo, no todas las medidas semejantes, ni mucho menos, resultan eficaces. Así pues, desde el punto de vista económico, en una serie de casos, no se ha justificado la introducción de la línea automática de tratamiento mecánico del segmento del émbolo, aunque se haya aumentado la productividad del trabajo.

__PRINTERS_P_97_COMMENT__ 7—622 98

¿Por qué ocurre eso? ¿Por qué son posibles los casos de aplicación de medidas económicamente injustificadas, aunque sus resultados visibles sean positivos?

El problema es que, el aumento de la producción y el mejoramiento de su calidad no se operan por sí mismos, sino que exigen gastos de trabajo y de medios. El ahorro del trabajo vivo se asegura, generalmente, a cuenta de la elevación relativa de los gastos del trabajo pretérito y, viceversa, el mejoramiento de la calidad de la producción exige gastos suplementarios del trabajo para las operaciones adicionales o para el mejoramiento de la calidad de la materia prima y los materiales primarios. Por consiguiente, la eficacia de la producción material se elevará sólo en el caso en que los resultados sean mayores que los gastos necesarios para conseguirlos. Desde el punto de vista metodológico, el problema de la eficacia económica se reduce, en definitiva, a la confrontación del crecimiento de los gastos y el mejoramiento de los resultados de la producción, debido a estos gastos.

Supongamos que la producción anual de una empresa vale 1.000.000 de rublos. Los gastos de producción son de 900 mil rublos. En este caso, la eficacia económica de la

J HAA

producción es igual a -^- = 1,1 rublo, es decir, cada rublo de gastos asegura 10 kopeks de incremento. En la empresa se han aplicado las medidas de ampliación de la producción, creciendo el valor de producción a 1.500.000 rublos, y los gastos, a 1.390.000 rublos. La eficacia económica de producción se ha disminuido a t' ^= 1,08 rublos. Después de la aplicación de estas medidas, la producción sigue siendo relativamente eficiente. Pero, las propias medidas de aumento de la producción no están justificadas en el sentido económico, ya que han conducido al crecimiento de los gastos que se hacen por unidad de producción.

Esto nos dice que hay que distinguir la eficacia económica de la propia producción y la eficacia de las medidas aplicadas. La puesta en funcionamiento de una línea automática resulta económicamente ineficaz si aumentan los gastos por unidad de producción. Cada rublo de inversiones en la creación de la línea aporta con frecuencia un 99 incremento de 15--16 kopeks anuales, mientras que la mecanización y la automatización en todo el país surten un efecto igual a 20--30 kopeks, como término medio, por un rublo de inversiones básicas.

Debido a que la eficacia de la producción refleja los resultados de la actividad multifacética de las colectividades laborales, la expresa todo un sistema de índices. Estos índices interrelacionados se utilizan tanto en los sectores de la industria como en las empresas por separado. ¿Qué significan ellos?

El índice de la eficacia general de la producción se determina como la razón del valor de la producción fabricada o = vendida^^2^^ durante el año a los gastos de producción anuales del sector o la empresa.

El índice de la rentabilidad de los fondos es la razón del valor de la producción fabricada o vendida durante el año al valor de los fondos de producción del sector o la empresa. Este índice caracteriza la eficacia económica de los fondos fijos y circulantes y su utilización o, en otros términos, el grado de empleo del trabajo pretérito, materializado en los edificios industriales, instalaciones, equipos tecnológicos, materia prima, materiales, semifabricados, etc.

El índice de la rentabilidad general de la producción es la razón de la ganancia obtenida por el sector o la empresa a los gastos habidos en el período correspondiente.

El índice de la rentabilidad de los fondos de producción es la razón de la ganancia anual, obtenida por el sector de la industria o la empresa, al valor de sus fondos de producción. Este índice ha sido establecido sobre la base de la decisión de la reunión plenaria del CC del PCUS, celebrada en septiembre del año 1965. Refleja tanto la eficacia de los propios fondos y su utilización como el nivel de toda la actividad económica de las empresas y los sectores de la industria y, en relación con el pago por los fondos, _-_-_

~^^2^^ La categoría "producción vendida" se ha puesto en giro en los últimos años en correspondencia con las nuevas condiciones de la planificación y el estímulo económico de la producción en la industria. Su destino principal estriba en estimular las empresas a que fabriquen sólo la producción necesaria para la economía nacional y en surtido y nomenclatura necesarios, producción que tenga demanda y pueda ser vendida.

100 Emacs-File-stamp: "/home/ysverdlov/leninist.biz/es/1974/SR230/20060303/199.tx" __EMAIL__ webmaster@leninist.biz __OCR__ ABBYY 6 Professional (2006.03.03) __WHERE_PAGE_NUMBERS__ top __FOOTNOTE_MARKER_STYLE__ [0-9]+ __FOOTNOTE_MARKER_SEQUENCE__ continuous constituye un potente resorte económico de elevación de la eficacia de la producción.

Coeficiente de la eficacia económica de las inversiones básicas.

El aumento de la producción industrial puede ser asegurado tanto construyendo nuevas empresas como ampliando y reforzando en el aspecto técnico las empresas existentes. El ahorro del trabajo vivo y la elevación de su productividad se logran a cuenta de la introducción de nuevos medios técnicos, la tecnología progresiva y la aplicación de toda una serie de medidas de perfeccionamiento de la organización y la administración de la producción.

Todo ello exige, ante todo, las inversiones únicas o básicas, que deben garantizar el efecto necesario.

Se diferencian las eficacias económicas absoluta y relativa de las inversiones básicas. El índice de la eficacia absoluta se determina como la razón de todo el resultado a la magnitud de las inversiones básicas que lo han determinado. Por ejemplo, en la construcción de una fábrica han sido invertidos 3 millones de rublos. La producción de la fábrica equivale a la suma de 3,5 millones de rublos anuales y aporta una ganancia igual a 500 mil rublos. En este caso, el coeficiente de la eficacia absoluta será igual a -j- = 1,16, es decir, por cada rublo de las inversiones básicas se obtendrá una producción por valor de 1 rublo 16 kopeks. El coeficiente de la rentabilidad absoluta de estas mismas inversiones básicas será igual a YQQQ ~ 0,166. A cuenta de la ganancia, las inversiones básicas se resarcirán en 3.COO ,, _ •gÜQ- = 6 anos.

El mismo procedimiento sirve para determinar la eficacia absoluta de las inversiones básicas en cualesquiera medidas tomadas por separado: asimilación de los nuevos medios técnicos y tecnología, etc.

El índice de la eficacia económica se determina en los casos en que es necesario confrontar distintas variantes de las inversiones básicas, destinadas para conseguir un mismo objetivo. Por ejemplo, la fabricación de cierta cantidad de la producción puede ser asegurada construyendo una nueva empresa o ampliando las existentes. Una misma producción 101 se puede fabricar con ayuda de distintas máquinas, que se diferencian por el valor, el rendimiento y la rentabilidad. Con mayor frecuencia, el empleo de una máquina potente y productiva permite disminuir el coste de la producción, pero la compra o la fabricación de esta máquina exige gastos únicos relativamente más grandes. La ampliación de la empresa existente puede costar menos que la construcción de la nueva, pero la nueva empresa tiene más posibilidades de emplear los medios técnicos novísimos y la tecnología progresiva y obtener, sobre esta base, una producción de más alta calidad y de bajo coste.

Cabe considerar económicamente racionales sólo aquellas inversiones básicas que garantizan un incremento de 10 a 30 kopeks y más por cada rublo de las mismas.

Los índices mencionados reflejan a rasgos más generales y característicos la esencia de la eficacia económica de la producción. En el trabajo de planificación económica se emplean varios índices particulares que tienen en cuenta los rasgos específicos de las industrias concretas y de las tareas que se debe cumplir. El crecimiento del volumen físico de la renta nacional, dada de antemano su composición natural, se considera, por lo común, como el criterio de la eficacia económica a escala de la economía nacional. Por analogía con este índice, el aumento de la producción neta puede ser tomado como criterio de la eficacia de la empresa.

__ALPHA_LVL2__ EL CRECIMIENTO INDECLINABLE
DE LA PRODUCTIVIDAD DEL TRABAJO ES LA DIRECCIÓN
GENERAL PARA ELEVAR LA EFICACIA
DE LA PRODUCCIÓN

Al determinar las vías de desarrollo de la economía nacional en el noveno quinquenio, el XXIV Congreso del PCUS destacó la elevación de la eficacia de la producción y la aceleración del crecimiento de la productividad del trabajo como las premisas más importantes para cumplir la tarea principal del quinquenio.

Las posibilidades de la simple ampliación de la producción son cada vez más limitadas. Se necesitan inversiones crecientes para la esfera no productiva, que satisface las 102 númerosas demandas de los soviéticos. Además, en el presente quinquenio se reducen las posibilidades de incorporar la mano de obra suplementaria. "Por consiguiente —dijo L. I. Brézhnev en el XXIV Congreso del PCUS—, lo principal con que podemos contar es con una mayor eficiencia de la producción".

Son particularmente elevadas las exigencias que se presentan en este sentido a la industria. En las Directrices del XXIV Congreso del PCUS se dice que es necesario " asegurar en cada rama de la industria el incremento de la producción a expensas, ante todo, de elevar su eficacia y de utilizar de modo más pleno las reservas económicas internas''. Para conseguir este objetivo se proyecta aplicar todo un sistema de medidas, entre las cuales figuran, en particular, el perfeccionamiento de la estructura de la producción y de las proporciones intersectoriales e intrasectoriales; la ampliación de la especialización y la cooperación de la producción; la elevación del nivel técnico, la rentabilidad y la calidad de todos los tipos de la producción; un empleo más eficiente de los potenciales de producción y de los fondos fijos y el mejoramiento del uso de los materiales, el combustible y la energía eléctrica y térmica.

El crecimiento de la productividad del trabajo tiene importancia decisiva para todo el sistema de medidas necesarias para elevar la eficacia de la producción. En las Directrices del XXIV Congreso del Partido se prevé aumentar la productividad del trabajo en la industria durante el quinquenio en un 36--40% y obtener a cuenta de ello el 87--90% del incremento total de la producción. Se proyecta mantener el ritmo particularmente alto de crecimiento de la productividad del trabajo en los sectores principales de la industria: la química, en el 70%; la petroquímica, en el 50%; las construcciones mecánicas, del 50 al 80% y la energía eléctrica, en un 40%.

El XXIV Congreso del PCUS consideró necesario reforzar el interés de las empresas y asociaciones productivas por aumentar la producción necesaria para la sociedad, sobre todo la nueva producción, perfecta técnicamente, y por acelerar la elevación de la productividad del trabajo, para que la producción de las empresas existentes crezca sin aumentar el número de trabajadores.

103

Así pues, el crecimiento de la productividad del trabajo es la orientación general de elevación de la eficacia de la producción. Esto se comprende, ya que el trabajo es la fuente creadora de la riqueza del pueblo.

La fuerza productiva del trabajo concreto se determina por su capacidad de crear los nuevos valores de uso de calidad necesaria y ahorrar, además, el trabajo vivo y pretérito. Por eso, la productividad del trabajo depende no sólo del grado de empleo del propio trabajo vivo, sino también de los medios de producción a que da vida este último. Los índices de la productividad del trabajo expresan el grado de eficacia de la actividad productiva racional durante un período concreto. Se tiene en cuenta también la creación de los valores de uso y el ahorro del trabajo pretérito que se utiliza en el curso de esta actividad.

En el proceso de producción los dos aspectos del trabajo se hallan en interacción indisoluble: como concreto, el trabajo crea los correspondientes valores de uso y traslada a la producción creada el valor de los medios de producción y, como abstracto, el trabajo materializa nuevas masas de la fuerza de trabajo humana que se gasta.

Marx subrayaba que, cualesquiera que fuesen las condiciones sociales de producción, el índice esencial del crecimiento de la productividad del trabajo es la disminución de la "cantidad total del trabajo absorbida por la = mercancía"^^3^^.

"El aumento de la productividad del trabajo —se señala en El Capital— consiste precisamente en disminuir la parte del trabajo vivo y aumentar la del trabajo pretérito, pero de tal modo que disminuya la suma total del trabajo contenido en la = mercancía.~.~."^^4^^ Con la particularidad de que, según Marx, en el producto del trabajo maquinizado, los gastos absolutos del trabajo pretérito por unidad de producción también deben disminuirse.

Los fundadores del marxismo consideraban que el aumento de la fuerza productiva del trabajo social era una ley económica universal, "según la cual los gastos de producción se disminuyen constantemente, mientras que el trabajo vivo se hace cada vez más productivo y, por consiguiente, _-_-_

~^^3^^ Véase C. Marx. El Capital. = C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 25, parte I, pág. 287.

~^^4^^ Ibid., pág. 286,

104 el tiempo laboral, materializado en los productos se desvaloriza = constantemente.~.~."^^5^^, es decir, se disminuye. Así pues, el resultado y la expresión del aumento de la productividad social del trabajo es la disminución de los gastos de producción, la reducción de todo el tiempo de trabajo, materializado en las mercancías. Sólo a esta condición la sociedad se hace más rica, en efecto.

Marx subrayaba que "la productividad del trabajo en general = al máximo del producto, con el mínimo del trabajo; de ahí, en la medida de lo posible, el abaratamiento de las = mercancías"^^6^^.

La productividad del trabajo es la expresión concentrada del nivel de desarrollo y del grado de utilización de los instrumentos de trabajo, los objetos de trabajo y la capacidad de los trabajadores que es la fuerza productiva principal. Es una expresión sintética del progreso de la técnica, la tecnología, la organización y la economía de la producción. En este sentido, la productividad del trabajo constituye un criterio de la eficacia de la producción social.

En nuestra práctica, la productividad del trabajo se determina, como regla, sólo por los gastos del trabajo vivo o por la producción en unidad del tiempo de trabajo. Pero este índice refleja sólo una función del trabajo concreto, es decir, su capacidad de crear valores de uso, y puede ser considerado, en cierto sentido, como productividad individual. De acuerdo con su contenido económico, este índice tiene una gran importancia para determinar la necesidad que existe en cuanto a los recursos de trabajo, el cálculo del balance de la mano de obra, el fondo del salario y algunos otros índices.

Investigando el proceso de producción, los clásicos del marxismo-leninismo demostraron que con la aplicación de las máquinas y el desarrollo de la división social del trabajo el proceso de trabajo adquiere un carácter sucial, con la particularidad de que en el proceso de producción material se emplea cada vez más el trabajo pretérito, materializado en los medios de producción. En relación con ello adquiere especial importancia la capacidad del trabajo concreto de no _-_-_

~^^5^^ Archivo de Marx y Engels, ed. en ruso, t. IV, pág. 43.

~^^6^^ Ibid., t. II (VII), pág. 125.

105 sólo producir los valores de uso necesarios con los gastos menores de la fuerza de trabajo que actúa en el momento dado, sino que, trasladar a la unidad de producción creada la parte mínima posible del trabajo pretérito. Como se ve de las tesis de los clásicos del marxismo, el crecimiento verdadero de la productividad del trabajo en la sociedad se logra con el ahorro del trabajo tanto vivo como materializado. Sólo a esta condición puede crecer la riqueza social.

El valor del producto social global creado en la URSS en el año 1969, es de 587 mil millones de rublos. El trabajo pretérito (fondo de restitución) fue igual a 325.300 millones de rublos. Por consiguiente, a la renta nacional le correspondieron 261.700 millones de rublos. Pero, si los trabajadores hubieran ido gastando menos económicamente el trabajo pretérito, y sus gastos no hubieran constituido 325.300 millones, sino 370 mil millones de rublos, la renta nacional no habría sido de 261.700 millones, sino 217 mil millones de rublos. Y viceversa, 1% del ahorro suplementario de los gastos materiales aumentaría la renta nacional en 3.200 millones de rublos más.

La división de la producción social en sectores y empresas interrelacionados hace que la productividad del trabajo dependa no sólo de las operaciones finales, sino de todas las fases precedentes del proceso de producción. La productividad del trabajo se convierte en un fenómeno social que da una idea de lo que cuesta a la sociedad la fabricación del producto concreto y se determina por los gastos del trabajo conjunto (es decir, todo el trabajo vivo y materializado).

La productividad social del trabajo expresa la eficacia del trabajo invertido en el producto durante el proceso general de su creación en todos los sectores o fases de la producción social.

Según el eslabón de la producción material en que se realiza la medición, la productividad social del trabajo se presenta en forma de productividad única (típica de la empresa concreta y sus subdivisiones), parcial (sectorial o regional) y general (productividad nacional que refleja los gastos y su efecto a escala de todo el país), así como internacional (típica del sistema mundial en conjunto).

La productividad local del trabajo refleja la eficacia del trabajo empleado en los sectores concretos de la 106 producción social, mientras que la productividad nacional, a escala del Estado. Por eso, esta última repercute directa e inmediatamente en la magnitud de la riqueza nacional y el ritmo de su crecimiento.

La productividad social del trabajo puede expresarse por la razón del tiempo de trabajo a los resultados de la producción. Su destino es mostrar los gastos conjuntos del trabajo para la producción de los valores de uso en la sociedad concreta o en el eslabón concreto de la producción social, independiente de las correlaciones de cambio existentes entre estos valores.

La producción social del trabajo y el valor están interrelacionados indisolublemente como causa y efecto.

"Dicho en términos generales —señalaba Marx—: cuanto mayor sea la capacidad productiva del trabajo, tanto más corto será el tiempo de trabajo necesario para la producción de un artículo, tanto menor la cantidad de trabajo cristalizada en él y tanto más reducido su valor. Y por el contrario, cuanto menor sea la capacidad productiva del trabajo, tanto mayor será el tiempo de trabajo necesario para la producción de un artículo y tanto más grande el valor de éste. Por tanto, la magnitud del valor de una mercancía cambia en razón directa a la cantidad y en razón inversa a la capacidad productiva del trabajo que en ella se in- vierte"^^7^^.

De los gastos de todo el trabajo se puede juzgar por el coste y el ahorro del tiempo de trabajo estancado y variable, es decir, por la ganancia y su distribución. Empero, se debe tener en cuenta que el coste y, con más razón, la ganancia no se encuentran en dependencia directa respecto de la productividad social del trabajo. Esta relación se mediatiza por la expresión monetaria, irracional, del tiempo de trabajo. Además, se deforma por el influjo de los gastos no laborales (multas y otras sanciones económicas, modificaciones infundadas de precios, etc.). Por último, el coste no permite juzgar de la correlación entre los gastos del trabajo vivo y pretérito y del ahorro de todo el tiempo de trabajo, ya que constituye sólo una parte de los gastos de producción sociales.

Así pues, la productividad del trabajo es el grado de _-_-_

~^^7^^ C. Marx. El Capital. = C. Marx y F. Engels. Op. dt., t. 23, pág. 49.

107 eficacia de la actividad productiva de los trabajadores. Puede ser individual y social. La primera caracteriza unilateralmente la eficacia del trabajo vivo en la creación de los valores de uso concretos; la segunda muestra los gastos de trabajo conjuntos a cuya cuenta se crean estos valores de uso.

La medición, el análisis y el aumento de la productividad social del trabajo en el socialismo adquieren particular importancia, ya que con el triunfo de la revolución se ha operado un cambio cardinal de la relación entre el trabajo pretérito (acumulado) y vivo (en acción). Actualmente, los medios de producción, que representan el trabajo acumulado, no se oponen a los trabajadores como capital. La población trabajadora los emplea para sus objetivos, con la particularidad de que la envergadura del trabajo pretérito que funciona en la producción crece cada año en proporciones gigantescas.

Es muy importante ahorrar y emplear más racionalmente los gastos del trabajo pretérito, materializado en los equipos, combustible, energía eléctrica, etc. Para la producción de 1 Tm de acero se invierten, en total, 34 hombre-horas del trabajo social, con la particularidad de que los gastos de trabajo en la propia producción Martin constituyen nada más que 4 hombre-horas. El resto está materializado en los materiales primarios, el combustible, la energía eléctrica, etc. En algunos sectores, los gastos del trabajo pretérito constituyen más del 80--90% de los gastos totales (completos)' de trabajo que requiere la fabricación de artículos.

En el año 1950, un 1% del ahorro del trabajo pretérito a escala de toda la economía nacional soviética significaba el ahorro de 700 millones de rublos, mientras que en el año 1970, esta cifra se aproximó a 3.500 millones de rublos.

El ahorro del trabajo pretérito adquiere una importancia cada vez mayor, ya que crece de año en año su proporción en los gastos globales para la producción.

El que el carácter del trabajo se hace cada vez más social significa el crecimiento de la importancia de la productividad social del trabajo. En la fase superior del comunismo, el cálculo de ésta en el tiempo de trabajo será una cosa tan corriente como es ahora el cálculo del coste.

"La utilidad de los diferentes objetos de uso, 108 balanceados entre sí y en relación con la cantidad de trabajo necesaria para producirlos —escribía Engels—, determinará en definitiva el plan. . . este balanceo entre el efecto útil y el gasto de trabajo para elaborar el plan de producción, será lo que en una sociedad comunista quede en pie del concepto del valor de la economía = política.~.~."^^8^^

En la fase socialista del desarrollo del comunismo siguen en pie todavía las categorías mercantiles y tiene una gran importancia el valor. Empero, el empleo de las categorías mercantil-monetarias según su nuevo contenido adquirido en el socialismo no excluye la necesidad de medir minuciosamente no sólo la productividad individual del trabajo, sino también la social. Al contrario, la medición de los gastos completos de trabajo permitirá utilizar, con una argumentación económica mayor aún, las categorías del valor.

En la práctica, para medir la productividad del trabajo directamente en el lugar de trabajo se emplea, como regla, el método natural cuya esencia se expresa en la fórmula: __MISSING__ formula la = donde F es la fabricación de la producción, que constituye el índice de la productividad individual del trabajo;

P es la cantidad de la producción fabricada, en expresión natural;

Tt es el tiempo de trabajo gastado para la fabricación de esta producción.

Debido a que los índices naturales de fabricación de ciertos tipos de producción son incomparables, se considera que la medida principal de la productividad del trabajo es el volumen de la producción global (en precios mayoristas) de la empresa, calculada por trabajador del personal productivo de la = industria^^9^^.

Por producción global de la empresa se entiende el volumen global de la producción sin la circulación interior de _-_-_

~^^8^^ F. Engels. Anti-Dühring. = C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 20, pág. 321.

~^^9^^ Entre el personal productivo de la industria figuran obreros, ingenieros, peritos, empleados, el personal de servicio y aprendices.

109 fábrica^^10^^. Si, por ejemplo, todo el volumen de la producción se valora en 2 millones de rublos, siendo gastados 0,5 millones para las necesidades de la propia empresa, la producción global será de 1,5 millones de rublos.

Debido a la aplicación de la reforma económica ha adquirido una amplia difusión el índice de fabricación anual de la producción mercantil (vendida) (en precios mayoristas del 1 de julio de 1967) calculada por trabajador medio del personal productivo de la industria.

Además de este índice, en la Unión Soviética se emplea, en caso de necesidad (por ejemplo, si cambia el fondo de calendario del tiempo de trabajo), el índice de la productividad del trabajo por hora. Este índice es una expresión más exacta del crecimiento de la productividad del trabajo. El siguiente ejemplo permite juzgar las diferencias que existen entre la productividad del trabajo por año y por horaden el año 1972, la productividad del trabajo por año superó a la del año 1913 en 20,9 veces, mientras que la productividad por hora, 30 veces; en la agricultura, estas cifras fueron, respectivamente, 5,4 y más de 6 veces y en el transporte, 11,9 y 17 veces.

__ALPHA_LVL2__ IMPORTANCIA DEL CRECIMIENTO DE LA PRODUCTIVIDAD
DEL TRABAJO PARA EL TRIUNFO DEL COMUNISMO

Desde los primeros días del triunfo de la Gran Revolución Socialista de Octubre, Lenin llamó la atención del partido y de todos los trabajadores al problema de la productividad del trabajo.

En el año 1918 se inició el estudio de la productividad del trabajo. Los datos recolectados se publicaban en la revista Estadística del trabajo, órgano del Comisariado del Pueblo del Trabajo de la RSFSR. El 4 de enero de 1919, el decreto leninista ratificó El estatuto de la estadística industrial corriente del Estado que introdujo en la práctica el cálculo y el análisis estadístico de la productividad del trabajo.

_-_-_

~^^10^^ La circulación interior de la fábrica es el empleo de los artículos de fabricación propia para las necesidades de la producción industrial.

110

El problema del crecimiento de la productividad ocupaba la mayor atención de Lenin también en los años posteriores. Lenin enseñaba siempre luchar por el "logro de resultados prácticos en el sentido de aumentar la productividad del trabajo, ahorrar el trabajo humano y salvaguardar los productos.~.~.''^^11^^

"El comunismo —subrayaba Lenin— comienza cuando los obreros sencillos sienten una preocupación —abnegada y más fuerte que el duro trabajo— por aumentar la productividad del trabajo, por salvaguardar cada pud de grano, de carbón, de hierro y demás productos que no están destinados directamente a los que trabajan ni a sus ``allegados'', sino a personas ``ajenas'', es decir, a toda la sociedad en conjunto.~.~.''^^12^^

Señalando que el comunismo debía ser argumentado en el sentido económico, Lenin estimaba que la garantía decisiva de su triunfo era precisamente el aumento de la productividad del trabajo.

"El aumento de la productividad del trabajo —escribía Lenin— constituye una de las tareas cardinales, ya que sin ello es imposible el paso definitivo al = comunismo"^^13^^.

Ya en sus obras tempranas, dedicadas al desarrollo del capitalismo en Rusia, Lenin prestaba una gran atención a la productividad del trabajo. Demostró en aquel período que el criterio decisivo del progreso económico era el crecimiento de la productividad del trabajo. Posteriormente, al analizar en todos los aspectos el gigantesco material documental, llegó a la conclusión genial de que "la productividad del trabajo es, en última instancia, lo más importante, lo decisivo para el triunfo del nuevo régimen social. El capitalismo consiguió una productividad del trabajo desconocida bajo el feudalismo. Y el capitalismo podrá ser y será definitivamente derrotado porque el socialismo logra una nueva productividad del trabajo muchísimo más = alta"^^14^^.

En la elaboración teórica y la organización práctica del _-_-_

~^^11^^ V. I. Lenin. = Primera variante del artículo "Las tarcas inmediatas del Poder soviético''. O.C., t. 36, pag. 148.

~^^12^^ V. I. Lenin. = Una gran iniciativa. O.C., t. 39, pág. 22.

~^^13^^ V. I. Lenin. = Proyecto de Programa del PC(b) de Rusia. O.C., t. 38, pág. 97.

~^^14^^ V. I. Lenin. = Una gran iniciativa. O.C., t. 39, pág. 21.

111 cumplimiento de esta tarea Lenin partía de la ley del ahorro del tiempo, descubierta por Marx.

Debido a que ya en la fase inferior del comunismo, en el socialismo, el desarrollo de todos los miembros de la sociedad en todos los aspectos se convierte en objetivo, la ley del ahorro del tiempo adquiere una importancia decisiva para la construcción del futuro comunista. El ahorro del tiempo permite aumentar la riqueza y ampliar los límites del tiempo libre, utilizando los mismos recursos.

El tiempo libre se forma sobre la base de la producción material y en dependencia del nivel de su desarrollo y ejerce, al mismo tiempo, una influencia inversa sobre la misma. El hombre que emplea para su desarrollo multilateral una cantidad suficiente de^ tiempo libre, perfecciona y acelera constantemente el proceso de producción y mejora la calidad de los artículos.

El hecho de que en los años de Poder soviético la productividad del trabajo haya crecido en muchas veces constituye no sólo una causa, sino también un efecto del aumento del tiempo libre y de la preocupación por el desarrollo intelectual y físico de los soviéticos. El tiempo libre adquiere una importancia cada vez mayor para el crecimiento ulterior de la productividad del trabajo y de la eficacia de la producción social. Para cumplir las tareas planteadas por el partido hay que elevar la cultura del empleo del tiempo libre.

En la esfera de la producción material, la ley del ahorro del tiempo está ligada indisolublemente con la ley del crecimiento de la productividad del trabajo que rige en todas las formaciones. El avance progresivo de cualquier formación socioeconómica se vincula imprescindiblemente con estas leyes. Cada una de las formaciones posteriores ofrece un campo más vasto para su acción.

Como resultado, la nueva formación vence a la anterior con ayuda de una productividad del trabajo más alta. El carácter y la envergadura de acción de la ley del crecimiento de la productividad del trabajo se determinan por el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producción dominantes.

En los países capitalistas, en los que domina la propiedad privada sobre los medios de producción, esta ley no tiene, según las palabras de Marx, una importancia incondicional. 112 Bajo el capitalismo, la fuerza productiva "aumenta no cuando se ahorre trabajo vivo en general, sino solamente cuando se ahorre una parte mayor de trabajo retribuido que la que añade de trabajo = pretérito.~.~."^^15^^

Bajo el capitalismo, la fuerza productiva del trabajo se desarrolla a saltos, y la ley del crecimiento de la productividad del trabajo se infringe constantemente. La ampliación o la reducción de la producción depende del volumen del trabajo no retribuido, apropiado por el burgués, dueño de la producción, y de la magnitud de la ganancia. Además, la contradicción fundamental del capitalismo (entre el cará cter social del proceso de producción y la apropiación capitalista privada) da origen a la contradicción entre el cará cter organizado de la producción en la empresa concreta y la anarquía de la producción social en conjunto. Todo ello conduce a las crisis económicas y a los conflictos políticos que no pueden dejar de repercutir en la productividad del trabajo.

El aumento de la productividad del trabajo en las condiciones capitalistas ha significado siempre y significa la elevación del grado de explotación de los trabajadores y el crecimiento de la norma de la plusvalía, que asciende en los países capitalistas desarrollados al 300--400% y más.

La revolución socialista suprime el conflicto entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción. A las fuerzas productivas que se emplean por la sociedad socialista les corresponde la propiedad social sobre los medios de producción, lo cual cambia, como hemos visto, todo el carácter del proceso de trabajo.

Como resultado, ya en la fase inferior del comunismo, los obreros, los koljosianos y todos los trabajadores están interesados vitalmente por elevar la productividad del trabajo. De eso depende directa e indirectamente tanto su nivel de vida como todo el poderío de su Patria socialista. La ley objetiva de la creciente productividad del trabajo, propia de todas las formaciones, actúa en este caso como una ley de elevación indeclinable de la productividad del trabajo. Esto significa que el trabajo en el socialismo es cada año más productivo. El aumento intenso de las demandas de la _-_-_

~^^15^^ C. Marx. El Capital. = C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 25, parte I, pág. 288.

113 sociedad socialista, la emulación económica con el capitalismo, la necesidad de fortalecer la capacidad defensiva de la comunidad socialista y ayudar a los países que emprenden el camino no capitalista de desarrollo convierten el problema del alto ritmo de crecimiento de la productividad del trabajo en un problema de importancia vital. El socialismo crea todas las premisas objetivas, necesarias para resolver este problema. Estas premisas comprenden, en particular, el afianzamiento de la propiedad social sobre los medios de producción y la supresión de la explotación del hombre por el hombre, el desarrollo planificado de la economía nacional, el incesante progreso técnico y el interés de los trabajadores por los mejores resultados de la producción.

En los 52 años de Poder soviético, la productividad del trabajo por hora creció en la URSS, frente al año 1913, en la industria, 26 veces; en el transporte ferroviario, 15 veces y en la agricultura, 6 veces.

En el año 1969, en comparación con el año 1928, en que comenzamos la amplia construcción del socialismo, la producción anual fue más alta en la industria, en 14,4 veces; en la construcción, en 10,5 veces y en el transporte ferroviario, en 9,7 veces.

La productividad del trabajo en las repúblicas federadas por separado crecía también rápidamente.

El ritmo más alto de crecimiento de la productividad del trabajo se observó en los años del primer quinquenio (1929-- 1932) y en particular en los años del segundo quinquenio (1933--1937), cuando ella aumentaba cada año, respectivamente, un 8,9 y un 11,8%. En el período de posguerra, la productividad del trabajo crecía a un ritmo acelerado en los períodos comprendidos entre los años 1951 y 1955 y de 1956 a 1960. Posteriormente, este ritmo comenzó a disminuir debido a varias causas, reveladas por las reuniones plenarias del CC del PCUS, celebradas en septiembre de 1965 y diciembre de 1969. Merced a las medidas adoptadas en estas reuniones plenarias y en el XXIV Congreso del PCUS, el crecimiento de la productividad del trabajo ha vuelto a acelerarse.

A pesar de que haya tenido lugar la disminución del crecimiento de la productividad del trabajo, el promedio del ritmo anual del rendimiento en la industria de la URSS ha __PRINTERS_P_113_COMMENT__ 8—022 114

Ritmo de crecimiento de productividad del trabajo en la industria

(en %% respecto del año 1950)

URSS 199-1.jpg 1950 1955 1960 1965 1970 sido y sigue siendo más elevado que en cualquier país capitalista desarrollado. En el período de los años 1917 a 1967, el promedio del incremento anual de la productividad del trabajo en la URSS fue de 5,3%, mientras que en los EE.UU., de 2,6%; en Inglaterra, de 1,3% y en Francia, de 2%.

En el año 1969, frente al año 1950, el volumen de producción por un trabajador de la industria constituyó: en la URSS, el 316%; en los EE.UU., el 179%; en Inglaterra, el 170%; en Francia, el 262% y en la RFA, el 245%.

La productividad del trabajo en la industria de la Rusia prerrevolucionaria (comprendida la industria pequeña y artesana) fue más baja aproximadamente 9 veces que en los EE.UU.; 4,9 veces que en Inglaterra; 4,7 veces que en Alemania y más de 3 veces que en Francia. En los primeros años de Poder soviético, la productividad del trabajo era peor aún. Pero, merced al alto ritmo de crecimiento de la misma, la URSS superó, en cuanto a este índice en la industria, a todos los países capitalistas desarrollados y redujo 4,5 veces la diferencia existente entre la URSS y los EE.UU.

Merced al alto ritmo de crecimiento de la productividad del trabajo, en los años de Poder soviético aumentó bruscamente la producción industrial y la magnitud de la renta nacional.

El volumen de la producción industrial del país en el año 1970 fue 91 veces mayor que en el año 1913.

115

Hace mucho ya que la Unión Soviética ocupa, por el volumen de la producción industrial, el primer lugar en Europa y el segundo lugar en el mundo. En el año 1913, el volumen de la producción industrial del Imperio Ruso apenas llegaba a un 12,5% del volumen correspondiente de los EE.UU., mientras que en el año 1971 la producción industrial de la URSS constituyó ya el 75% de la norteamericana.

En el año 1971, a la URSS le correspondía casi una quinta parte de la producción industrial mundial. La Rusia prerrevolucionaria lanzaba en el año 1913 sólo poco más de un 4% de la misma.

El crecimiento indeclinable de la productividad del trabajo nos permitió curar en brevísimos plazos las heridas causadas por la guerra.

Tomemos a título de ejemplo la región de Kalinin. La ocupación fascista alemana infirió un gigantesco daño a su economía. Sólo las pérdidas materiales directas constituyeron 26.700 millones de rublos.

Las ventajas del régimen socialista y la ayuda fraternal de los trabajadores de otras zonas del país permitieron restablecer en breve plazo la riqueza social y el potencial económico que tenía la región antes de la guerra. A comienzos del octavo quinquenio, su producción industrial era ya 6 veces mayor que en el año 1940 y 35 veces mayor que antes de la revolución. La región tiene desarrolladas las industrias de construcciones mecánicas y de tratamiento de metales. Han sido creadas las potentes industrias química y de artes gráficas. Se desarrollan las empresas tradicionales de la industria ligera.

El aumento de la productividad del trabajo ha sido y sigue siendo una premisa importantísima para acrecentar el poderío industrial de nuestro país.

Si la metalurgia soviética se hubiera desarrollado a ritmos norteamericanos, en el año 1967 se habrían fundido nada más que 17 millones de Tm de acero. En realidad, la Unión Soviética produjo seis veces más de acero, y en 1970 esta producción ascendió a 116 millones de Tm.

Dado el volumen actual de la producción, cada uno por ciento del incremento de la productividad del trabajo asegura una producción industrial complementaria por la suma de 4.100 millones de rublos, es decir, más que toda la __PRINTERS_P_115_COMMENT__ 8* 116 producción industrial obtenida en Rusia en el año 1917. El aumento de la productividad del trabajo en un uno por ciento surte en distintos sectores un efecto desigual, pero siempre esencial. Asegura, por ejemplo, la generación de casi 7.500 millones de kW/h de energía eléctrica y la producción de 1.200.000 Tm de acero, más de 9.200 automóviles, 4.600 tractores y 6.800.000 pares de calzados.

El ahorro que se logra merced a la elevación de la productividad del trabajo conduce lógicamente a que aumenten la renta nacional y la envergadura de la reproducción ampliada socialista y se consiga la abundancia de bienes materiales.

Las ventajas en cuanto al ritmo de la elevación de la productividad del trabajo aseguran a la Unión Soviética, frente a los EE.UU., un aumento más rápido del producto social global y de la renta nacional.

En el período de los años 1951 a 1969, el ritmo medio anual de incremento de la productividad del trabajo en la industria fue en la URSS de 6,2% y en los EE.UU., de 3,1%. Como resultado, el ritmo de incremento de la renta nacional fue igual, respectivamente, a un 8,7% y un 3,7%.

En 1950, la magnitud de la renta nacional de la URSS constituyó un 31% de la de los EE.UU., mientras que en 1969, ya el 65%.

La URSS ha logrado una superioridad considerable, frente a los EE.UU., en cuanto al ritmo de incremento de la producción de toda una serie de mercancías de consumo popular. En el período de los años 1951 a 1969, el promedio del incremento anual de la producción de calzado de cuero fue en la URSS de 22.800.000 pares, mientras que en los EE.UU., de 3.100.000 pares, y de azúcar molida (a base de materias primas nacionales), respectivamente, de 355.000 y 105.000 Tm.

La fabricación de ciertas mercancías en los EE.UU. disminuye constantemente. Al mismo tiempo, en la URSS se observa su crecimiento. Por ejemplo, el promedio del incremento anual de producción de tejidos de algodón fue en la URSS de 182 millones de~m2, mientras que en los EE.UU. su fabricación se ha reducido a 122 millones de~m2; en cuanto a los tejidos de lana, estos índices fueron, respectivamente, de +22.300.000 y —14.600.000 metros lineales, y en cuanto a la grasa animal, de +30.800 y —12.200 Tm.

117

Los ejemplos mencionados prueban que el crecimiento incesante de ¡a productividad del trabajo es la premisa decisiva del desarrollo de la economía socialista y del triunfo de socialismo en la emulación económica con el capitalismo.

En el período de los años 1917 a 1967, es decir en los 50 años de Poder soviético, se obtuvo, a cuenta de la elevación de la productividad del trabajo, casi tres cuartas partes del incremento total de la producción industrial, o sea un volumen para cuya producción, dada la productividad invariable del trabajo, se necesitaría incorporar complementariamente a más de 250 millones de personas. En los años del octavo quinquenio, la elevación de la productividad del trabajo desempeñó un papel aún mayor en el aumento del volumen de la producción industrial. En el año 1970 se obtuvo, merced a este factor, el 84% del incremento de la producción industrial.

En los años de Poder soviético, debido al crecimiento de la productividad del trabajo, ha aumentado más de tres veces la producción global de la agricultura, reduciéndose la proporción de los ocupados en esta esfera de 75% a un 30%.

El crecimiento de la productividad del trabajo no sólo permite aumentar los bienes materiales, sino que asegura la reducción de su coste, ya que disminuye el tiempo de trabajo socialmentc necesario para su fabricación. Debido a ello, el crecimiento de la productividad del trabajo constituye la premisa decisiva de incremento de la eficacia de la producción, es decir la fabricación de la producción complementaria •—metal, máquinas, calzado y otros artículos necesarios para la sociedad— a cuenta de los mismos fondos de producción.

En otros términos, elevando la productividad del trabajo, utilizamos con mayor eficiencia las fuerzas productivas del país y aumentamos constantemente los bienes materiales, con menores gastos de producción. Esto crea las premisas reales para reducir la jornada laboral y aumentar el bienestar de los soviéticos, para satisfacer al máximo sus crecientes demandas.

El crecimiento de la productividad del trabajo tiene suma importancia para fortalecer el potencial militar económico del país y salvaguardar la paz en la tierra.

118

Mucho antes de las guerras mundiales, desencadenadas por los imperialistas, los fundadores del marxismo establecieron la dependencia creciente de la organización militar respecto de la economía. "Nada hay que tanto dependa de las condiciones económicas previas como, precisamente, el ejército y la marina. El armamento, la composición del ejército, la organización, la táctica y la estrategia dependen, ante todo, del grado de producción imperante y del sistema de = comunicaciones"^^16^^.

El problema del vínculo de la guerra con la economía ha atraído reiteradas veces la atención de Lenin. "La guerra —escribía él— es una simple prolongación de la política por otros medios''. Pero, la propia política es la expresión concentrada de la economía, y es fácil comprender que los conflictos militares arraigan en el terreno económico y crecen del mismo. Al mismo tiempo, los éxitos y los reveses en la guerra se determinan por el estado de la economía, su desarrollo, movilidad y vitalidad.

La ley de la relación mutua entre la guerra y la economía actúa con particular fuerza en nuestra época.

La revolución técnica en la esfera militar acelera las transformaciones en los medios de conducción de la guerra y hace particularmente agudo el problema del desgaste moral del material bélico y del mantenimiento constante en completa- disposición de combate. Plantea de nueva manera el problema de la movilización militar económica del país y amplía inconmensurablemente las posibilidades de la influencia destructora mutua en la economía de las partes beligerantes.

En estas condiciones adquiere una importancia extraordinaria el factor del tiempo y el aseguramiento económico de la completa preparación del país al combate ya en el tiempo de paz.

Una carga particularmente grande recae sobre los sectores principales: la metalurgia, las construcciones mecá nicas, la construcción de aparatos de precisión, la energética y las industrias de combustible, química y radioelectrónica.

A pesar de los gigantescos éxitos del socialismo en la emulación económica con el capitalismo, el alto ritmo de _-_-_

~^^16^^ F. Engels. = Anti-Dühring, ed. en ruso, Moscú, 1969, pág. 167.

119 crecimiento de la productividad del trabajo en nuestro país sigue constituyendo una necesidad vital. Ésto se debe a que la emulación no ha finalizado, ni mucho menos, sino que ha entrado en su fase decisiva. Es más, el problema del ritmo de crecimiento de la productvidad del trabajo adquiere una importancia aún mayor debido a que por una serie de causas, se hace cada vez más agudo el problema de aseguramiento de la economía nacional con los recursos laborales. Ya en el año 1970, en algunos sectores y zonas de nuestro país se sentía insuficiencia de mano de obra. Mientras tanto, el aumento del volumen de la producción no se dicta sólo por la emulación económica con el capitalismo y las necesidades de defensa, sino también por las demandas interiores del país: la necesidad de crear la base material y técnica del comunismo y elevar sucesivamente el nivel de vida del pueblo. Hoy, igual que en los primeros años del Poder soviético, el crecimiento de la productividad del trabajo sigue siendo la premisa principal del triunfo del comunismo.

__ALPHA_LVL2__ EL CRECIMIENTO INDECLINABLE DEL NIVEL DE VIDA
DE LOS TRABAJADORES ES UNA LEY DEL SOCIALISMO

El nivel de vida, que caracteriza el bienestar del pueblo, es un concepto complejo que comprende todas las condiciones en las que transcurre la actividad vital de la gente. Entre estas condiciones figuran los ingresos de los trabajadores, formados del salario real y los ingresos obtenidos a través de los fondos sociales de consumo. Un índice importante del nivel de vida es el grado en que la población está dotada de viviendas y artículos de uso y goza de servicios culturales, comunales, deportivos, balnealógicos y medicinales. La duración del tiempo de trabajo y libre tiene una importancia esencial y cada vez mayor en el sistema de índices del bienestar del pueblo.

Los índices del nivel de vida, por muy diferentes que sean, los determinan en última instancia el régimen social y las relaciones de producción dominantes, por un lado, y el nivel de la productividad del trabajo, por el otro.

El triunfo de la Gran Revolución Socialista de Octubre y el afianzamiento de las relaciones de producción basadas 120 en la propiedad social de los medios de producción han convertido todos los valores materiales y culturales en patrimonio de los trabajadores.

Es una ley del socialismo la organización armónica de la producción "para asegurar el completo bienestar y el desarrollo multilateral libre de todos los miembros de la socie- dad"^^17^^.

Distribución de la renta nacional de la URSS (en miles de millones de rublos) 840 ~ 1166 circulaciones - 80 Incremento del fondo de viviendas y de instituciones culturales, comunales y de sanidad - 62 acumulaciones de producción - 186 circulaciones - 64 ciencia - 41 ¡ncrem entcTde I fondo" de viviendas "y de instituciones culturales, comunales y ____________de sanidad - 50_____ mantenimiento de personas no aptas para el trabajo - 80 acumulaciones de produccio'n - 136 sanidad pública, necesidades culturales y domésticas - 199 ciencia - 22 mantenimiento de personas no aptas para el trabajo - 53 sanidad pública, necesidades culturales y domésticas - 126 consumo de los trabajadores - 518 consumo de los trabajadores - 389 Séptimo quinquenio Octavo quinquenio

En estas condiciones, el crecimiento de la productividad del trabajo en la producción social es la premisa inmediata de elevación del nivel de vida y de la prosperidad del pueblo.

Tomemos, por ejemplo, el salario. En el capitalismo, el salario es una forma metamorfoseada del precio y del valor de la íuerza de trabajo. Por lo común, el salario es más bajo que el valor de esta mercancía específica, ya que los capitalistas tratan de mantenerlo siempre a un nivel mínimo. La _-_-_

~^^17^^ V. I. Lenin. = Lucha política y politiquería. O.C., t. 6, pág. 232.

121 burguesía utiliza el crecimiento de la productividad del trabajo sólo como medio necesario para elevar el grado de explotación de los trabajadores, ya que este crecimiento conduce siempre al aumento de la norma de la plusvalía. Por eso, los obreros conscientes de las empresas capitalistas estiman con justa razón que la elevación de la productividad del trabajo está enfilada contra los intereses de los trabajadores. Los obreros logran a veces defender sus intereses vitales sólo en una intensa lucha de clase.

En el socialismo, en que los medios de producción y todo el producto social pertenecen a los trabajadores, el salario tiene un contenido completamente distinto. En el socialismo rige la ley de la distribución según el trabajo, y el salario constituye una forma de manifestación de esta ley. El salario es una parte de la renta nacional que el Estado del pueblo destina para el consumo individual de los trabajadores. El salario se distribuye entre ellos en dependencia de la cantidad y la calidad del trabajo invertido por cada uno en la creación del producto social = global^^18^^.

El nivel y el dinamismo del salario se determinan en el socialismo por el aporte laboral de cada uno a la producción social, por un lado, y la magnitud de la renta nacional, por otro. Tiene una gran importancia no sólo el volumen físico total de la renta nacional, sino también la composición de la renta, ya que el salario sólo es la expresión dineraria de aquella parte del producto social que se destina para el consumo individual de los trabajadores. Por eso, es importante que la renta nacional no sea sólo lo suficientemente grande. Es necesario que se observe en ella la debida correlación entre los medios de producción y los artículos de uso.

En el año 1970, la industria soviética produjo 30 veces más artículos de uso que la industria de la Rusia zarista en 1913 (por habitante, 20 veces más). Al mismo tiempo, los ingresos reales de los obreros de la industria y la construcción por trabajador crecieron en ocho veces y los de los campesinos, en doce veces.

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~^^18^^ En ciertos eslabones de la economía social pueden observarse durante cierto tiempo desviaciones de la ley de la distribución según el trabajo que se deben a distintas causas. Pero estos fenómenos parciales no niegan dicha ley, sino acreditan que es necesario conocerla más a fondo y correlacionar mejor con ella la distribución.

122

Debido a que los ingresos reales de la población, para un nivel dado de precios, se determinan inmediatamente por los ingresos monetarios, se puede juzgar de la dependencia de estos últimos respecto de la productividad del trabajo por el siguiente ejemplo. Si la productividad del trabajo en la industria soviética hubiera permanecido a nivel del año 1913, dado el número actual de los trabajadores de este sector de la economía nacional, su producción global habría constituido en el año 1970 no ya 412.600 millones de rublos, sino 18,5 veces menos, es decir, nada más que 22.200 millones. Si la correlación entre el valor recién creado y el valor transferido de los medios de producción hubiera sido igual a 1:1 (dentro de la producción global), la magnitud de la renta nacional constituiría sólo 11.100 millones de rublos. Si hasta se hubiera podido destinar para el consumo de los trabajadores toda la renta (lo que está excluido a fuerza de las leyes de la reproducción ampliada), también en este caso a cada trabajador le habría correspondido anualmente menos de 356 rublos.

Pero, en 1970, el promedio del salario de los obreros industriales, agregando los pagos y subvenciones a cuenta de los fondos sociales de consumo, constituyó en realidad 2.145 rublos. He ahí lo que proporcionó a los trabajadores el crecimiento de la productividad de su trabajo.

En el octavo quinquenio, los ingresos de los trabajadores iban aumentando a un ritmo acelerado. Las Directrices del XXIII Congreso del PCUS, sobre el crecimiento del salario medio, fueron cumplidas antes del plazo fijado, en cuatro años. En los año 1966--1970, el promedio del salario creció en el país un 26% en vez de un 20% proyectado por las Directrices.

Esto se debe a que en el quinquenio pasado fueron aplicadas importantes medidas sociales: elevado hasta 60 rublos el salario mínimo y aumentados los sueldos de tarifa y los sueldos base de los trabajadores poco retribuidos de varias categorías. Hacia el año 1969 fue elevado sensiblemente el salario de las categorías medianamente retribuidas de los trabajadores de la construcción y la industria de materiales de construcción. Los sueldos de tarifa de los obreros de construcción aumentaron un promedio de 25%. Teniendo en cuenta la revisión de las normas anticuadas y reducidas artificialmente después de la introducción de las nuevas reglas 123 de remuneración del trabajo, su salario medio debe acrecentar un 12%. Los medios presupuestarios que se destinan para ello anualmente constituyen alrededor de 1.500 millones de rublos. En cuanto a las condiciones de tarifa de la remuneración del trabajo, los trabajadores de construcción forman parte actualmente de los de las ramas principales de la economía nacional.

Se destinan medios considerables para ampliar las ventajas concedidas a las personas que trabajan en las zonas del Extremo Norte y las localidades equiparadas a ellas. Se han introducido coeficientes que garantizan la elevación del salario de los obreros y empleados de las regiones de Extremo Oriente, Siberia Oriental y Norte Europeo.

Al mismo tiempo se ha disminuido la magnitud del impuesto de utilidades para varias categorías de trabajadores.

Se han mejorado las pensiones y los seguros sociales. Los pagos y subvenciones a la población a cuenta de los fondos sociales de consumo constituyeron, en el año 1970, 64 mil millones de rublos, frente a 41.900 millones en el año 1965, aumentándose por habitante de 182 a 262 rublos.

En cuanto a toda la economía nacional, los ingresos reales por habitante crecieron en el quinquenio un 33%, en vez de un 30 previsto en el plan.

La productividad del trabajo ejerce un influjo inmediato no sólo en los ingresos monetarios de la población. Es una premisa importantísima necesaria para rebajar el coste de la producción y, por consiguiente, los precios de mercancías. Por eso, en el socialismo los trabajadores están vitalmente interesados por el crecimiento de la productividad del trabajo, no sólo como propietarios de los medios de producción, sino también como consumidores.

Es una ley el que la productividad del trabajo debe crecer a ritmo más rápido que los ingresos monetarios de la población. Los soviéticos comprenden que es necesario observar rigurosamente esta ley, ya que la renta nacional, formada a cuenta del crecimiento de la productividad del trabajo, se destina no sólo para aumentar el consumo individual, sino también para ampliar los fondos sociales de consumo, que desempeñan un papel cada vez mayor en la elevación del nivel de vida de los trabajadores. Además, una parte considerable de la renta nacional (alrededor de un 25%) se 124 invierte en la acumulación, que constituye una premisa imprescindible de la producción ampliada socialista.

Cabe tener en cuenta también que la renta nacional es la fuente del financiamiento de la esfera que no produce bienes materiales. De la renta se extraen los medios necesarios para fortalecer la capacidad defensiva y prestar ayuda internacional a los pueblos que luchan contra el capitalismo.

El ritmo de crecimiento de la productividad del trabajo en la industria de la URSS aventaja, por lo común, el aumento del salario. Pero hay casos en que esta correlación se altera en algunos eslabones de la producción social. Esta situación significa la falta de correspondencia entre los ingresos monetarios de la población y su garantía mercantil, y puede originar el crecimiento de los precios, sobre todo en el mercado no organizado.

Uno de los índices esenciales del crecimiento de los ingresos monetarios consiste en que aumentan los depósitos que hacen los trabajadores en las cajas de ahorro. En el año 1940, la suma total de estos depósitos fue de 725 millones de rublos, ascendiendo en el año 1970 a 46 mil millones.

Si la suma de depósitos se confronta con las reservas mercantiles en la red minorista de las organizaciones comerciales, resulta que a finales del año 1940 estas reservas, en todo el país, superaban a la suma de depósitos en 911 millones de rublos, es decir, más de dos veces, mientras que en el año 1968, por lo contrario, los depósitos superaron a las reservas en 3.287 millones de rublos. En el año 1969, esta diferencia ascendió a 6.800 millones de rublos. Todo ello testimonia el crecimiento intenso de la capacidad adquisitiva de los trabajadores de la URSS y la gigantesca capacidad del mercado soviético.

Las medidas adoptadas por el partido en los últimos años y que se están aplicando actualmente, de acuerdo con las Directrices del XXIV Congreso del PCUS para el plan quinquenal de fomento de la economía de la URSS de los años 1971 a 1975, mejoran esencialmente el equilibrio de toda la economía nacional. Al mismo tiempo, siguen aumentándose, los ingresos de la población.

El crecimiento de la riqueza social y de la productividad del trabajo ha permitido ampliar considerablemente la red 125 comercial, que tiene una gran importancia para aumentar el nivel de vida, ya que más del 80% de bienes materiales (en expresión monetaria) se suministra para el uso personal de la población a través del comercio minorista. El desarrollo de este último exige recursos suplementarios y grandes inversiones básicas y corrientes. El número de empresas comerciales minoristas de la URSS aumentó de 407.200 en el año 1940 a 682.000 en el año 1970.

El número de empresas de alimentación pública creció, respectivamente, de 87.600 a 237.300 unidades. Simultá neamente, el volumen de la circulación mercantil minorista del comercio estatal y cooperativo aumentó de 17.500 millones a 155.200 millones de rublos.

Se han modificado esencialmente las correlaciones en la composición de los productos alimentarios que consumen los trabajadores. Lo confirman los datos comparativos del consumo de los principales productos alimentarios antes de la revolución y actualmente por las familias de los obreros de la fábrica algodonera de Glújov (cuadro 4).

Cuadro 4 Consumo de los principales producios alimentarios por las familias de los obreros de la fábrica algodonera de Glújov antes de la revolución y en la actualidad (en %%) Productos 1909 1958 1966 Productos panificados, calculados en harina; harina; granos y pastas alimenticias 100 94 92 Carne; productos derivados de carne y tocino calculado en carne 100 360 480 Pescado y productos de pescado, comprendidas conservas calculadas en pescado 100 Creció 6,9 veces Creció 9,6 veces Leche y productos lácteos; aceite animal, calculado en leche 100 473 Creció 5,8 veces Huevos 100 Creció 11 veces Creció 30 veces 126

En los años posbélicos se han operado cambios sustanciales en la estructura del consumo. Por cada miembro de la familia obrera se consume más que en el año 1940: carne y productos derivados, 2,2 veces; leche y productos lácteos, 2,3 veces; huevos, 3 veces; hortalizas, 2 veces y frutas y bayas, 6 veces. El consumo de pan, artículos panificados y harina se ha disminuido casi un 40%.

En el octavo quinquenio (1966--1970) se amplió considerablemente el surtido de mercancías y mejoró su calidad.

Se sobrecumplieron las tareas planteadas por el XXIII Congreso del Partido de crecimiento de la circulación mercantil, cuyo volumen se amplió en el quinquenio casi el 50%. Aumentó la venta a la población de ropa y calzado y artículos de uso duradero —televisores, neveras, muebles—, así como productos alimenticios más nutritivos.

Como resultado, el consumo de carne y productos derivados por habitante aumentó un 17%; de leche y productos lácteos, un 22%; de huevos, el 23%; de pescado y productos de pescado, un 33%; de azúcar, el 14%; de hortalizas y cucurbitáceos, un 31%; cíe frutas y bayas, el 18%; de tejidos, un 12%; de géneros de punto, un 31% y de calzado de cuero, un 29%. La demanda de mercancías principales de uso cultural y doméstico se satisface casi por completo.

En el año 1960, a cada 1.000 personas correspondían 129 radiorreceptores y tocadiscos, mientras que en el año 1969, 193; televisores, respectivamente, 22 y 127; lavadoras, 13 y 123, y neveras, 10 y 71. Se le dedica gran atención a la satisfacción de las demandas de materiales de construcción. Se han mejorado los servicios comerciales a la población.

La multiplicación de la riqueza social sobre la base del crecimiento de la productividad del trabajo ha permitido al partido y al Gobierno prestar una atención cada vez mayor a la solución del problema de viviendas. En el período de los años 1918 a 1970 fueron puestos en explotación, en total, 2.435.900.000 m2 de la superficie habitable comprendidos 1.009,1 millones en el séptimo y el octavo quinquenios. Las viviendas se han hecho más cómodas. La mayoría de las familias de obreros y empleados tienen actualmente apartamentos confortables.

En los años del octavo quinquenio, las inversiones bá sicas en la construcción de viviendas en la URSS fueron de 127 70 mil millones de rublos. Como resultado se construyeron casas residenciales con una superficie total de 518 millones de~m2. En los últimos diez años se mudaron a nuevas casas más de 100 millones de ciudadanos soviéticos.

Puesta en explotación de casas residenciales durante los quinquenios (en millones de m2 de la superficie útil) 518,5 56,9 67,7 81,6 200,9 240,5 474,1 490,6 I II III IV V VI Vil VIII 1929--1932 1933--1937 1938--1941 1946--1950 1951--1955 1956--1960 1961--1965 1966--1970

La envergadura de la construcción de viviendas en Moscú es verdaderamente grandiosa. El territorio de la ciudad se ha ampliado de 177 km2 a casi 1.000 km2. Cada tres años se pone en explotación una nueva superficie habitable igual a todo el fondo de viviendas del Moscú prerrevolucionario. En las nuevas casas reciben apartamentos cada año más de 400.000 personas. Así que el refrán "Moscú no se construyó de golpe" ha perdido en grado considerable su sentido anterior. En Moscú se ha creado una economía urbana prácticamente nueva y dotada de los medios técnicos modernos.

El XXIV Congreso del PCUS planteó la tarea de convertir a Moscú en una ciudad ejemplar. Moscú pasa a ser ya una de las ciudades más urbanizadas del mundo. Los éxitos productivos y económicos de los trabajadores de la capital iban acompañados en el octavo quinquenio de un desarrollo continuo de la variada economía urbana.

128

Las inversiones básicas en el desarrollo de la economía de la capital han constituido en los años de Poder soviético más de 30 mil millones de rublos. Ha cambiado el aspecto de Moscú. En la capital se han erigido edificios monumentales y de destino cultural y comunal: el Palacio de los Congresos del Kremlin cuya sala principal da cabida a 6.000 personas, los cinematógrafos ``Rusia'' y '``Cosmos'', el museo panorámico "Batalla de Borodinó'', el centro de televisión en Ostánkino con la torre de TV más alta del mundo (533 metros), los hoteles ``Rusia'', ``Minsk'' y otros, varios supermercados y aeropuertos. El nuevo plan general de desarrollo de Moscú prevé convertirla en 20 años en una ciudad de planeamiento cómodo, arquitectura perfecta y alto nivel de urbanización y de condiciones sanitarias e higiénicas de vida de la población.

El crecimiento de la riqueza social sobre la base de la elevación de la productividad del trabajo constituye la premisa decisiva, necesaria no sólo para aumentar los ingresos reales de los trabajadores, sino también para desarrollar la cultura, la ciencia y el arte, que son en nuestro país patrimonio del pueblo.

En el curso de la edificación del comunismo se operan esenciales cambios estructurales de la sociedad, determinados por la política del partido, tendiente al acercamiento mutuo de la clase obrera, el campesinado y la intelectualidad y a la superación gradual de las diferencias sustanciales entre la ciudad y el campo y entre el trabajo intelectual y manual.

Crece intensamente el nivel cultural de la clase obrera que ha sido y sigue siendo la principal fuerza productiva de la sociedad. "En nuestro país —dijo L. I. Brézhnev en el XXIV Congreso del PCUS— aumenta constantemente el número de obreros que conocen su oficio a la perfección y que, poseyendo ya instrucción secundaria, siguen estudiando y dominando las conquistas avanzadas de la ciencia y la cultura. Como regla, tales obreros son políticamente activos y consideran como propios los intereses de la empresa y de todo el Estado. A estos obreros trata de igualarse toda la masa de los trabajadores soviéticos".

Se operan profundos cambios cualitativos en el campesinado koljosiano. También entre la intelectualidad 129 prosiguen las transformaciones progresivas. Se hace cada vez más evidente el proceso del acercamiento mutuo de la clase obrera, el campesinado y la intelectualidad. Una premisa importante de este proceso es el auge cultural que se observa en el país.

Merced a la elevación indeclinable de la productividad del trabajo, la sociedad acrecienta cada año sus posibilidades laborales y materiales para la ampliación de la esfera de producción de bienes inmateriales y el florecimiento de la creación espiritual. Sólo sobre esta base la proporción de los ocupados en la esfera de producción de bienes inmateriales, respecto al número total de los trabajadores, ha podido aumentar en la URSS de un 11,7% en el año 1940 a un 21,6% en el año 1969. Al mismo tiempo, los gastos para las medidas socioculturales crecieron de 4.700 millones de rublos en el año 1940 a 64.400 millones de rublos en el año 1969, constituyendo más de un 24% de la renta nacional del país.

Por eso el País de los Soviets se ha convertido no sólo en un país sin analfabetos, sino también en un Estado que da orientaciones al desarrollo de varias esferas de la creación científica y artística en el mundo. En la Unión Soviética trabaja la cuarta parte de todos los científicos del mundo.

La elevación de la productividad del trabajo tiene una importancia extraordinaria para el aumento del tiempo libre y la reducción de la jornada laboral.

Cada hombre dispone de 24 horas al día y de 168 horas a la semana. Para cada uno el año común tiene 8.760 y el bisiesto 8.784 horas. En esto termina la igualdad provisional entre los hombres. La longevidad humana es ya una magnitud individual que no se determina por un destino misterioso, sino por las condiciones sociales completamente reales. Por ejemplo, los cambios cardinales de las condiciones de trabajo y de todo el "clima social" en los años de Poder soviético han sido la causa de que la longevidad media de la población de nuestro país haya aumentado de 32 años en los años 1896--1897 a 70 años en el año 1969.

En la sociedad burguesa, el obrero no pertenece a sí mismo incluso cuando está fuera de la empresa capitalista. "La clase obrera —señalaba Marx—, aun fuera del proceso directo de trabajo, es atributo del capital, ni más ni menos que los instrumentos inanimados. Hasta su consumo __PRINTERS_P_129_COMMENT__ 9---622 130 individual es, dentro de ciertos límites, un mero factor en el proceso de reproducción del = capital"^^19^^. Por eso, el tiempo libre en la sociedad capitalista es un monopolio de los explotadores y se crea "a costa de convertir la vida toda de las masas en tiempo de = trabajo"^^20^^. En la sociedad capitalista, el obrero pertenece a sí mismo sólo cuando lucha por su liberación o se prepara para esta lucha.

El socialismo cambia cardinalmente la situación de la población obrera, el carácter social del trabajo y el modo de vida. El objetivo del progreso social en el socialismo consiste en satisfacer cada vez más las demandas materiales e inquietudes espirituales de los trabajadores y su desarrollo en todos los aspectos, a medida del crecimiento de la producción social. Al acabar con la explotación y establecer que el trabajo es obligatorio para todos, el socialismo ratifica el derecho universal al tiempo libre.

El desarrollo industrial de toda la economía y el crecimiento de la productividad del trabajo constituyen la premisa importantísima de aumento del tiempo libre. Sobre esta base se reduce el tiempo de trabajo y aumenta, correspondientemente, el tiempo extralaboral. La elevación simultánea de la eficacia del trabajo en la producción material permite acrecentar la masa del trabajo en la esfera de los servicios a la población. Esto disminuye los gastos de tiempo necesario para satisfacer las demandas cotidianas y aumenta, en correspondencia, el tiempo libre. El crecimiento de la productividad del trabajo sobre la base del desarrollo industrial se extiende también a la esfera de la economía doméstica y auxiliar personal, lo que a su vez da lugar al aumento del tiempo libre.

El Partido Comunista aplica consecuentemente el rumbo a la duración óptima de la jornada laboral, en correspondencia con las condiciones de producción objetivas y las tareas económicas y políticas. La jornada laboral en la URSS constituye, por término medio, 6,67 horas y es la más corta del mundo. En comparación con el año 1913, la jornada laboral se ha reducido en un tercio. La duración de la semana laboral se ha disminuido, correspondientemente, _-_-_

~^^19^^ C. Marx. El Capital. = C. Marx y F. Engels. Op. cit, t. 23, pág. 586.

~^^20^^ Ibid., pág. 539.

131 de 59,4 a 39,4 horas, mientras que en los EE.UU. constituye no menos de 40,7, en la RFA 44,1 y en Inglaterra 46,9 horas. Después del paso a la jornada laboral de siete y seis horas, el tiempo extralaboral de los trabajadores de nuestro país ha aumentado de 750 a 800 horas, frente al año 1913, y en unas 300 horas, respecto del año 1957.

En la República Sudafricana y otros países de régimen racista sigue siendo una herencia penosa del colonialismo la gran duración de la jornada laboral en las condiciones del desempleo y de la superpoblación agraria masiva. En las ex colonias, que siguen permaneciendo bajo la presión económica del capital extranjero y se orientan a las potencias imperialistas, sigue existiendo la discriminación económica según el indicio racial o nacional. En ellos, los trabajadores europeos cobran por un trabajo igual de 10 a 30 veces más que los aborígenes. No es de extrañar, por eso, que, si la longevidad media en los países capitalistas desarrollados supera, por lo común, a 70 años, entre la población nativa de muchos países de África apenas llega a 31--41 años. En Rodesia, por ejemplo, la longevidad media de la población nativa es menos de 50 años, mientras que la de la población blanca, es igual a 70 años.

En la sociedad socialista, el crecimiento del bienestar de los trabajadores depende directamente de la riqueza nacional.

Los hechos demuestran que, cuanto más se aplican los principios leninistas de dirección de la economía y las normas de la vida social, con tanta mayor eficacia se desarrolla la producción social y tanto más elevado es el ritmo del progreso técnico, económico y social.

Los gastos que hace el Estado soviético para desarrollar la instrucción, la cultura, el arte popular, la cultura física y los deportes son de dominio público.

Sólo durante el octavo quinquenio los gastos del Estado para la educación, la ciencia y la cultura crecieron de 17.500 millones de rublos en el año 1965 a 24.500 millones en el año 1970. Los gastos para la ciencia aumentaron de 7 a 11 mil millones de rublos.

Mejoran cada año los servicios culturales a la población. En el año 1913, el total de estudiantes era de 10.600.000 personas; en el año 1940, de 47.600.000 y en el año 1970, de 79.600.000 personas. La cantidad de bibliotecas públicas __PRINTERS_P_131_COMMENT__ 9* 132 creció, respectivamentne, de 14.000 a 95 y 128 mil; la tirada de libros de 99 millones a 462 y 1.362 millones de ejemplares y la tirada de periódicos, de 3 a 38 y 141 millones de ejemplares.

El desarrollo multilateral del hombre para la sociedad socialista es una necesidad objetiva, debido al crecimiento de la productividad del trabajo, constituye una premisa importantísima de utilización eficiente de la base material y técnica del comunismo que está creando el pueblo soviético.

La disminución de las enfermedades y de la mortalidad, sobre todo la infantil, y una longevidad mayor de los trabajadores son índices importantes del bienestar del pueblo.

Los ideólogos burgueses, tratando de justificar al capitalismo, afirman que la causa principal de muchas enfermedades es. . . el progreso técnico. En realidad, el estado de salud de los trabajadores depende de los factores socioeconómicos, de las condiciones de trabajo y de vida y de todo el modo de vida.

No es el progreso técnico, sino el capitalismo el que tiene la culpa de que de 3.500 millones de habitantes de la tierra 1.500 millones sufren a causa del hambre o insuficiencia constante de alimentos. Hasta en los países capitalistas adelantados, el número de personas que necesitan vivienda o mejoramiento de las condiciones de vida, lejos de disminuir, va creciendo. No es el progreso técnico, sino su utilización por los capitalistas la que trae aparejados la intensificación excesiva del trabajo, el ensuciamiento de la atmósfera de las ciudades y la contaminación de las aguas. Es precisamente la propiedad privada la que conduce a la elevación del pago por la asistencia médica y la hace inaccesible para la mayoría de los trabajadores.

Antes de la revolución, la organización de la sanidad pública en Rusia era muy deficiente. Debido a las condiciones antisanitarias y a la falta de asistencia médica, en la provincia de Smolensk de cada tres niños uno moría sin llegar a cumplir un año.

El Poder soviético empezó a preocuparse de la salud de los trabajadores. En el año 1940, el número de médicos en la región de Smolensk creció cuatro veces, y de instituciones médicas, siete veces. La base material de la sanidad pública destruida por los fascistas, está restablecida ya hace mucho 133 y ampliada. En la región funcionan 140 hospitales con 12.000 camas, así como 15 sanatorios, dispensarios y casas de descanso. En comparación con el período prerrevolucionario, el número de médicos ha crecido quince veces. La mortalidad de la población disminuyó cuatro veces, mientras que la longevidad ha aumentado dos veces.

En los años de Poder soviético se han operado importantes cambios en el estado de la sanidad pública de las zonas periféricas de Rusia anteriormente atrasadas. En el año 1940, a cada 10.000 habitantes de la RSS de Kirguizia les correspondían 3,8 médicos, mientras que en el año 1970, 20,7; en la RSS de Kazajia estas cifras son de 4,3 y 21,9 y en la RSS de Turkmenia de 7,6 y 21,4.

Aunque la URSS se rezague, en varios índices técnicoeconómicos, respecto de los países capitalistas desarrollados, los aventaja en cuanto a los índices más importantes de la salud del hombre. Anualmente, de cada 1.000 personas mueren, como término medio, en la URSS 7-8, en los EE.UU. 9-10 y en Francia, Inglaterra y la REA, 11--12 personas. En los años de Poder soviético, la mortalidad ha disminuido en nuestro país cuatro veces (la mortalidad infantil, diez veces).

El mejoramiento de-la vida de los soviéticos no fue asegurado automáticamente sólo por el triunfo de la revolución socialista. Para esto se han necesitado gigantescos gastos materiales y laborales que son posibles únicamente a base del crecimiento indeclinable de la productividad del trabajo y de la elevación de la eficacia de la producción. Entre estos gastos figuran las inversiones necesarias para construir locales de producción espaciosos y confortables, así como para la protección del trabajo y la técnica de seguridad, la estética de producción, la vivienda moderna, el desarrollo del sistema de salud pública, las construcciones deportivas, los clubes, etc. Para que la producción material pueda realizar todas estas inversiones y hacer pasar un número necesario de trabajadores a la esfera que no produce bienes materiales, es necesario luchar por los resultados máximos posibles de la producción, con el mínimo de gastos del trabajo vivo y pretérito. Es importante también elevar la productividad del trabajo en la esfera que no produce bienes materiales. Pues la tarea principal del noveno quinquenio, determinada por las Directrices del XXIV Congreso del PCUS, consiste en 134 asegurar un considerable ascenso del nivel de vida material y cultural del pueblo basándose en los altos ritmos de desarrollo de la producción socialista, la mayor eficacia de la misma, el progreso científico-técnico y el crecimiento acelerado de la productividad del trabajo.

De acuerdo con las resoluciones del XXIV Congreso del PCUS, en la Unión Soviética se está aplicando un vasto programa de medidas sociales que exige gigantescos gastos materiales y laborales. Los ingresos reales por habitante crecerán en el quinquenio, aproximadamente, un 30%. Se prevé el aumento sucesivo del salario mínimo. Si se tome en consideración que esta medida atañe a varios millones de personas, es fácil comprender que para su aplicación se necesitarán miles de millones de rublos. Pero no se trata sólo de dinero.

El crecimiento de los ingresos reales de la población supone aumentar considerablemente los recursos de mercancías de alta calidad y surtido necesario. Se duplica nuevamente el volumen de los servicios a la población. Las Directrices prevén la estabilidad de los precios de mercancías de consumo popular y de las tarifas del pago de servicios y la disminución posterior de los precios de mercancías, a medida que vayan acumulándose los recursos mercantiles. Siguen creciendo a un mayor ritmo que el salario los pagos y subvenciones a la población a cuenta de los fondos sociales. En el año 1972, la suma total de estos pagos y subvenciones constituyó 72,8 mil millones y se acercará en el año 1975 a 90 mil millones de rublos.

Los ingresos obtenidos por habitante a cuenta de los fondos sociales de consumo crecieron de 24 rublos en 1940 a 295 rublos en 1972, y ascenderán en 1975 a 353 rublos. El monto total de los fondos en 1972 está calculado partiendo del número de habitantes (247 millones).

En el noveno quinquenio se realiza un gran trabajo para seguir mejorando las condiciones de trabajo y pertrechar a las empresas con los medios modernos de protección de trabajo y de técnica de seguridad. Continúan desarrollándose los sistemas de salud pública, instrucción pública, preparación de cuadros y educación de niños y adolescentes. Se decidió aumentar las pensiones a los obreros, empleados y koljosianos y los estipendios a los estudiantes.

135

Se hace mucho para crear a los soviéticos aún mejores condiciones de vida y de vivienda. Intensamente se construyen viviendas en la ciudad y el campo y se mejora el confort de los apartamentos. En la vida cotidiana, comprendida la de los poblados obreros y rurales se utilizan con mayor amplitud la energía eléctrica y el gas.

En las Directrices del XXIV Congreso del PCUS ocupan un lugar notable las medidas de aproximación del nivel de vida de la población urbana y rural. Para conseguir este objetivo, los salarios de los koljosianos se acercan esencialmente a los de las categorías correspondientes de los obreros, lo que supone el crecimiento acelerado de la productividad del trabajo en los koljoses. En el campo se desarrollan a ritmo más acelerado la circulación de mercancías y los servicios a la población. Se amplía la construcción de carreteras y se mejora el transporte automotor.

El Partido Comunista y el Estado Soviético se preocupan especialmente de que se ahorre el tiempo de la población y se alivie el trabajo en la economía domestica. En el noveno quinquenio mejoran todas las formas de servicios comerciales y se amplía la red de empresas de alimentación pública, sobre todo en la producción. Continúa la industrialización del trabajo doméstico, para lo cual aumenta la fabricación de máquinas de uso doméstico. Mejoran los servicios de transporte a la población y la comunicación telefónica.

En el año 1928, el gran poeta soviético V. Mayakovski dijo, por boca de Iván Kózyrev, uno de sus protagonistas:

Es muy justo
~ ~ ~ nuestro
~ ~ ~ ~ ~ ~ Poder soviético.

Estudiando y aplicando las Directrices del XXIV Congreso del PCUS, cada soviético repite con orgullo estas magníficas palabras.

En las Directrices del XXIV Congreso del partido vemos una preocupación verdaderamente leninista por el hombre y por una satisfacción cada vez mayor de las demandas de los soviéticos, en aras de su desarrollo multifacético. Esta preocupación descansa en un firme fundamento económico. Lo fortalece el alto ritmo de crecimiento de la productividad del trabajo en todos los sectores de la economía nacional. 136 Esta productividad aumentará durante el quinquenio en la industria, un 36--40%; en la agricultura, un 37--40%: en la construcción, un 36--40% y en el transporte ferroviario, un 23%. Si en el séptimo quinquenio el incremento medio anual del rendimiento en la industria fue de 4,6% y en el octavo, de 5,8%, en el noveno quinquenio se eleva a 6,3-7%. La dinámica del incremento en la agricultura (en los mismos períodos) es la siguiente: 3,4 6,2 y 6,5-7%.

El amplio programa social, trazado en las Directrices del XXIV Congreso del PCUS, aumenta la importancia del crecimiento de la productividad del trabajo en las ramas productoras de artículos de uso. En las empresas de la industria ligera ella debe elevarse el 34%; y de las industrias alimenticia, pesquera, de carne y láctea, entre 30 y 33%. Se presta una gran atención a la fabricación de artículos de consumo popular en las empresas productoras de medios de producción. Todo ello permitirá aumentar durante el quinquenio la fabricación de artículos de uso entre 44 y 48% y la de los medios de producción, entre 41 y 45%.

Los éxitos logrados en el octavo quinquenio y las coló sales perspectivas trazadas por el XXIV Congreso del PCUS no constituyen, ni mucho menos, la meta máxima para el pueblo soviético. ''. . .Inmediatamente después de realizada la igualdad de todos los miembros de la sociedad con respecto a la posesión de los medios de producción —señalaba Lenin— surgirá de manera inevitable ante la humanidad la cuestión de seguir adelante, de pasar de igualdad formal a la igualdad de hecho, es decir a la aplicación de la regla: "De cada cual, según su capacidad; a cada cual, según sus nece- sidades"^^21^^.

Para alcanzar este gran objetivo se necesitarán aún gigantescos gastos materiales y laborales. Tanto el objetivo final —transición a la fase superior del comunismo— como las tareas intermedias, que cumple la sociedad socialista, exigen que la productividad del trabajo vaya creciendo al ritmo más alto posible. La elevación de la eficacia de la producción social y el aumento considerable de la productividad del trabajo en todos los sectores es el principal eslabón de toda la cadena de tareas económicas.

_-_-_

~^^21^^ V. I. Lenin. = El Estado y la revolución. O.C., t. 33, pág. 99.

[137] __NUMERIC_LVL1__ Capítulo IV

__ALPHA_LVL1__ VÍAS Y PREMISAS DE ELEVACIÓN
DE LA EFICACIA DE LA PRODUCCIÓN SOCIAL __ALPHA_LVL2__ [introduction]

Únicamente perfeccionando el proceso de producción, se puede multiplicar la riqueza nacional a base de la elevación de la eficacia de la producción social.

Se trata, ante todo, de la elevación del nivel técnico y del mejoramiento de los instrumentos de trabajo. Es importante elevar la potencia y rentabilidad de los principales equipos tecnológicos: máquinas, mecanismos, aparatos, instrumentos y accesorios. El aumento de su potencia es una premisa para disminuir los gastos de trabajo, aumentar el rendimiento y, por consiguiente, disminuir la parte que corresponde al salario en el coste de la producción. La elevación de la rentabilidad de los medios de producción es, ante todo, la disminución de los gastos necesarios para construirlos y explotarlos y, por lo tanto, la reducción de los gastos materiales por unidad de producción.

Perfeccionar los objetos de trabajo significa mejorar la calidad de materias primas, materiales y productos 138 semiacabados y abaratarlos. De ello dependen la calidad y el coste de la producción acabada. El mejoramiento de los elementos materiales de la producción constituye, en última instancia, una tarea de las ciencias naturales y técnicas, la ingeniería y la tecnología.

El perfeccionamiento de la fuerza de trabajo, como conjunto de capacidades físicas y morales del hombre de crear los bienes materiales, supone la elevación de su instrucción general y del nivel de preparación profesional, física y sicológica para el trabajo en condiciones determinadas, y su educación en el espíritu de la disciplina laboral socialista y de la actitud creadora ante el trabajo. Todo esto son importantes tareas sociales.

Mas, por muy perfectos que sean los factores sociales y personales de la producción, tomados por separado, no asegurarán de por sí una alta eficacia de la producción. Es importante organizar racionalmente su interacción, impedir horas muertas, asegurar un rápido avance de los objetos de trabajo de una operación a otra, emplear lo máximo posible la potencia de las máquinas, etc. Estas ya son tareas de los organizadores de la producción y de los economistas.

Toda la variedad de factores que influyen en la elevación de la eficacia de la producción y el aumento de la riqueza social puede ser reducida convencionalmente a cinco grupos principales: los factores técnicos, relacionados con el progreso de la ciencia, la técnica y la tecnología; los factores sociales, orientados al perfeccionamiento de la principal fuerza productiva y al mejoramiento de las relaciones entre los trabajadores; los factores organizativos, que aseguran la interacción productiva de los elementos de producción y la organización científica de la producción y administración; los factores económicos, orientados a la elevación del interés material de los trabajadores por los mejores resultados del trabajo y, por último, los factores naturales, que dependen de las condiciones naturales de la producción y de las riquezas naturales. Todos ellos no actúan aisladamente, sino en conjunto. Para aclarar el problema planteado por nosotros conviene estudiar estos factores por separado.

139 __ALPHA_LVL2__ EL DESARROLLO DE LA BASE TÉCNICA
DE LAS EMPRESAS ES EL FUNDAMENTO MATERIAL
DEL CRECIMIENTO DE LA EFICACIA DE LA PRODUCCIÓN

Con la aparición de las máquinas la producción de bienes materiales y su eficacia comenzaron a depender en medida cada vez mayor del pertrechamiento técnico de las empresas y de la cantidad y calidad de los medios de producción que se emplean. A mediados del siglo XIX, Marx advirtió ya que con el desarrollo de la producción maquinizada, la creación de la riqueza verdadera iba dependiendo menos del tiempo de trabajo y de la cantidad del trabajo invertido que de la potencia de agentes que se ponían en acción en el curso del tiempo de trabajo, agentes que constituían de por sí una productividad poderosa.

En las condiciones de la revolución científico-técnica, comenzada a mediados del siglo XX, esta tesis de Marx adquiere particular resonancia.

La revolución científico-técnica se utiliza no sólo por los países socialistas, sino también por los países desarrollados del mundo capitalista. Pero los objetivos, los métodos y los efectos de su utilización en estos últimos son completamente distintos que en los países del socialismo. El capitalismo emplea las realizaciones de la ciencia y la técnica para reforzar la explotación en aras del enriquecimiento de los multimillonarios y del fortalecimiento de su dominación, fabricar nuevos tipos de armas (coheto-nucleares, químicas, bacteriológicas) y ampliar la agresión. Esto es particularmente típico del imperialismo norteamericano. En el Documento Fundamental de la Conferencia Internacional de los partidos comunistas y obreros celebrada en el año 1969 se subraya que "los acontecimientos de los últimos diez años han mostrado con mayor crudeza aún la catadura del imperialismo norteamericano como explotador y gendarme mundial, enemigo implacable de los movimientos liberadores".

Al mismo tiempo, la revolución científico-técnica agrava más aún las contradicciones del capitalismo moderno. Eleva el grado de explotación, aumenta el desempleo, constituyendo un desastre para los trabajadores, y conduce a la agudización de la contradicción entre el trabajo y el capital. Se hacen más hondas también las contradicciones entre los países 140 capitalistas desarrollados y los Estados dependientes de ellos. Se acentúan asimismo las contradicciones entre los propios países desarrollados, ya que la revolución científico-técnica conduce al cambio de la correlación de íucr/as entre ellos y aumenta la desigualdad de desarrollo del capitalismo.

Todo esto acelera el proceso de descomposición del capitalismo como sistema y convierte en necesidad vital el paso revolucionario del capitalismo al socialismo.

La revolución científico-técnica en la sociedad socialista conduce a la creación de la base material y técnica del comunismo y a la superación de las diferencias esenciales entre el trabajo intelectual y manual, y entre la ciudad y el campo. El progreso técnico en todos los sectores de la economía nacional se ha convertido en resorte importantísimo del crecimiento de la productividad del trabajo. En los años del octavo quinquenio aseguró del 55 al 60% del incremento total de la productividad del trabajo en la industria.

Hace más de medio siglo Lenin dijo en el III Congreso del Komsomol que la economía soviética debía desarrollarse "sobre una base técnica moderna, fundada en la ciencia y en la técnica modernas, en la electricidad''. Lenin señaló: "Es preciso emplear por doquier más máquinas, pasar al empleo de las máquinas con la mayor amplitud = posible"^^1^^. En los años de Poder soviético, la maquinaria se ha convertido en base de desarrollo de la producción social de nuestro país.

La ciencia soviética hace un gran aporte a la elevación del nivel técnico de producción. Sus realizaciones permiten cumplir muchas tareas técnicas y de ingeniería. En los años del octavo quinquenio se han creado e introducido en la producción conjuntos de máquinas altamente productivos y nuevos procesos tecnológicos.

Sólo en el período de los años 1968 a 1970 han sido creados 8.690 nuevos tipos de máquinas, equipos y aparatos y más de 3.000 nuevos instrumentos de precisión y medios de automatización.

En varios sectores de la industria con procesos _-_-_

~^^1^^ V. I. Lenin. = VIII Congreso de los Soviets de Rusia, O.C., t. 42, pág. 153.

141 tecnológicos complejos se introducen los sistemas automatizados de gestión de la producción.

Las conquistas verdaderamente sensacionales de la cosmonáutica soviética acreditan el acrecentamiento de las posibilidades científico-técnicas de la industria soviética.

El pertrechamiento energético del trabajo es la expresión más sintetizada del nivel técnico alcanzado. Determina en grado considerable el nivel técnico de la producción, del que depende el ahorro del trabajo vivo y pretérito. Según los cálculos, en el último decenio, a cada uno por ciento del incremento del pertrechamiento eléctrico del trabajo en la industria le correspondía un 0,75-0,80% del incremento de la productividad del trabajo. En las empresas que tienen pocos medios técnicos y, por consiguiente, un bajo pertrechamiento eléctrico del trabajo, el coste de la producción es cuatro, cinco y hasta diez veces más alto que en las empresas con equipos modernos.

En los años de Poder soviético, el pertrechamiento energético del trabajo en la industria ha aumentado casi 30 veces, y el pertrechamiento eléctrico, más de 40 veces (durante el octavo quinquenio, el 50%).

El noveno quinquenio ofrece nuevas perspectivas de desarrollo de la energía eléctrica. De acuerdo con las Directrices del XXIV Congreso del PCUS, continúa la amplia construcción de centrales hidroeléctricas. Se acrecientan los potenciales de las centrales eléctricas térmicas. Se presta gran atención a la energética atómica. Hacia el año 1975, el potencial de las centrales eléctricas atómicas crecerá en 6-8 millones de kW. Esta cifra supera en cinco veces la suma del potencial de las centrales eléctricas construidas según el plan GOELRO. A finales del quinquenio, la generación del fluido superará la cifra de un billón de kW/h. Las líneas de transmisiones eléctricas de corriente continua de una potencia de 1.500.000 y unificarán los sistemas energéticos del Este y Oeste, lo que tendrá una importancia extraordinaria para el empleo intenso de la energía eléctrica en la producción y la vida cotidiana en todas partes del país. Sobre esta base se irán introduciendo con mayor amplitud los procesos electrotecnológicos. Simultáneamente, se realiza la concentración y la centralización racional de la producción de vapor y agua caliente. Todo esto dará lugar a la liquidación 142 gradual de las pequeñas centrales eléctricas y al aumento de la eficacia de la propia producción energética.

El crecimiento intenso de la producción industrial es típico de todas las zonas de la URSS, en particular, de las regiones periféricas anteriormente atrasadas de Rusia.

Una empresa típica de la industria soviética es la fábrica "Fréser'', en la que funcionan 32 líneas automáticas y semiautomáticas y dos líneas mecanizadas complejas de tratamiento mecánico y térmico de herramientas. La mayoría de estas líneas fueron construidas por los obreros de la fábrica. En el período de los años 1966 a 1969, la fábrica introdujo alrededor de 200 nuevos procesos tecnológicos y organizó la fabricación en serie de 34 tipos de herramientas y equipos nuevos. Esto permite ahorrar anualmente 300.000 rublos.

A cuenta del perfeccionamiento de la técnica en todos los aspectos, el incremento medio anual de la productividad del trabajo en la fábrica "Fréser" se elevó de un 5-6% en los años 1961--1965 a un 8,5-9,5% en los años 1966--1970. La colectividad de la empresa cumplió antes del plazo fijado, en octubre de 1969, la meta del plan quinquenal en cuanto al crecimiento de la productividad del trabajo.

Los cambios cualitativos en el pertrechamiento técnico de las empresas vienen acompañados de una ampliación considerable del surtido de la producción y del mejoramiento de sus propiedades de uso. Por ejemplo, en las empresas de la región de Moscú se ha empezado a fabricar vagones del metro, automóviles, locomotoras Diesel, equipos para las industrias química y metalúrgica, máquinas y aparatos de precisión complicadísimos, nuevos tipos de producción química y las más diversas mercancías de consumo popular.

El trabajo de los inventores y racionalizadores también ejerce una influencia sustancial en la elevación de la eficacia de la producción. La cantidad de inventos y propuestas de racionalizadores, introducidos en la economía de la URSS, aumentó de 202.000 en el año 1940 a 3.414.000 en el año 1970.

La suma de ahorro alcanzado en la fábrica Komsomol Leninista merced a la introducción de propuestas de racionalizadores e inventos constituyó en el año 1969 alrededor de un millón de rublos y en el año 1970, 1.100.000 rublos. El efecto de la aplicación de las medidas organizativas y 143 técnicas fue igual, en los mismos años, a 1.800.000 rublos y 2 millones de rublos.

A pesar de los éxitos considerables, nuestro país está rezagado todavía, con respecto a algunos países capitalistas desarrollados, en el pertrechamiento técnico de varios sectores de la producción.

Como se señaló en la disposición del CC del PCUS y del Consejo de Ministros de la URSS sobre la elevación de la productividad del trabajo en la industria y la construcción (1966), una de las causas de este atraso reside en la indebida utilización de las inversiones básicas. Su mayor parte se invierte en la construcción de edificios y otras obras, y sólo la tercera parte se destina para completar la parte más activa de los fondos fijos de producción. Son insuficientes todavía las inversiones en la automatización, que es la fase superior de la mecanización.

Una de las vías más importantes de ahorro del trabajo social son la mecanización y la automatización de la producción auxiliar, sobre todo de los trabajos de transporte y almacenamiento, de carga y descarga. En ellos está ocupada una cantidad muy grande de obreros cuya mayoría trabaja sin ayuda de los medios de mecanización.

El ejemplo de la fábrica de cojinetes N° 1 testimonia que existen grandes posibilidades para ahorrar el tiempo de trabajo. En esta fábrica, los medios de control automático han sustituido el trabajo de 2.500 inspectores. Cada aparato de control sustituye de 3 a 10 trabajadores. La productividad de los aparatos automáticos de control y clasificación supera a la de accesorios manuales en siete veces.

Entre los factores técnicos del crecimiento de la eficacia de la producción tiene una gran importancia el perfeccionamiento de la tecnología. En los años del octavo quinquenio se introdujeron procesos tecnológicos de alta eficacia: físico-químicos, electrofísicos, electrónicos, etc. Esto contribuyó al aceleramiento de los procesos de producción y al ahorro de trabajo y materiales necesarios para la fabricación de los artículos.

El noveno quinquenio es una nueva y muy importante etapa del perfeccionamiento técnico de la producción.

Las Directrices del XXIV Congreso del PCUS prevén acelerar el ritmo del progreso científico-técnico mediante el 144 amplio desarrollo de las investigaciones en las ramas más prometedoras de la ciencia y la reducción de los plazos de introducción de los resultados de las investigaciones en la producción. Se proyecta sustituir en gran escala el trabajo manual por el mecanizado.

Para esto se crean y se introducen instrumentos de trabajo, materiales y procesos tecnológicos nuevos en principio y que superan, por sus índices técnico-económicos, a los mejores modelos nacionales y extranjeros.

Tiene una gran importancia el que las Directrices del XXIV Congreso prevén acelerar la sustitución y la modernización de las máquinas y unidades moralmente anticuadas, para lo cual aumenta la proporción de los descuentos de amortización y se limita la proporción de las reparaciones generales poco eficientes.

Simultáneamente se toman medidas para elevar el nivel técnico y la eficacia de la modernización y la separación de la técnica. En particular, se pasará gradualmente de la preparación descentralizada de bloques, unidades y piezas a la organización de su fabricación especializada en las empresas productoras de los medios técnicos correspondientes.

Se proyecta dar término a la mecanización compleja de los procesos de producción más importantes en la industria, la construcción, la agricultura y el transporte. Aumenta el potencial de cada una de las principales unidades tecnológicas, teniendo en cuenta su rentabilidad.

Se dedica especial atención a la fabricación y la introducción de equipos automáticos con mando numérico programado. Las empresas productoras de los medios técnicos asumirán la responsabilidad de que éstos sean dotados de piezas y blo'ques de recambio, así como por sus cualidades de explotación.

La disminución de los gastos materiales en la industria en un uno por ciento aumenta la renta nacional en 2.500 millones de rublos. He ahí porque es necesario elevar la exactitud y disminuir el peso de piezas brutas, introducir la colada de precisión, aplicar métodos progresivos de prensado, estampado y soldadura, perfeccionar los procesos tecnológicos y fortalecer la disciplina tecnológica y económica.

En los últimos años, más de la mitad del incremento de la fundición de acero y las dos terceras partes del incremento 145 de la producción de laminado fueron obtenidos en las empresas siderúrgicas gracias a la intensificación de los procesos tecnológicos. Merced a ello, el coeficiente de utilización del volumen útil de los altos hornos, en muchas fá bricas metalúrgicas de la URSS, es más alto que en los EE.UU. y otros países capitalistas.

Perfeccionando la tecnología de tratamiento de metales, se puede lograr un ahorro considerable del trabajo, sobre todo introduciendo los métodos progresivos de fundición, estampado y soldadura. El tratamiento de metales por prensado, muleteado y laminado ahorra un 18--20% de metal y aumenta la productividad del trabajo del 50 al 100%.

En el noveno quinquenio se presta una gran atención al empleo de piezas brutas de precisión. Esto se comprende. En la industria de construcciones mecánicas aumentan de dos a tres veces el coeficiente de utilización de metal, reduciéndose, al mismo tiempo, cinco o seis veces los gastos de trabajo para el tratamiento mecánico. Este último se sustituye más y más por el estampado lo que permite ahorrar en cada millón de toneladas del laminado transformado 250.000 Tm de metal y el trabajo de 30.000 obreros y reducir en 15.000 unidades la cantidad de máquinas-herramienta ocupadas en este proceso. Sin embargo, el coeficiente de utilización del laminado en la industria de construcciones mecánicas es aun poco alto. En la tecnología de la producción le corresponde una gran proporción al corte, en detrimento de los métodos progresivos de tratamiento de metales: prensado, estampado, extrusión, muleteado y soldadura.

Las Directrices del XXIV Congreso del PCUS prevén una amplia introducción de los procesos tecnológicos progresivos. El desarrollo de la química y la electrónica permite acelerar, en el noveno quinquenio, la elaboración y la asimilación industrial de nuevos procesos de la tecnología química, basados en el empleo de la electrónica.

Para aumentar la eficacia de la producción tiene gran importancia la reducción de la cantidad de materiales por unidad de producción, sin perjudicar su calidad, Habilidad y durabilidad. Para esto se lleva a cabo un gran trabajo de mejoramiento de las características cualitativas de las materias primas y materiales iniciales y de su utilización más __PRINTERS_P_145_COMMENT__ 10—622 146 compleja. Se presta gran atención a la creación y asimilación de nuevos materiales, más rentables. Siguen desarrollándose y se introducen en la producción métodos eficientes de endurecimiento de metales y otros materiales industriales y se amplía su surtido.

El PCUS ha tomado importantes medidas para acelerar el desarrollo de la industria química. Esto permitirá aumentar sensiblemente, ya en los próximos años, la envergadura de la quimización de la economía nacional y lograr nuevos éxitos en el ahorro del trabajo social. Actualmente, quizá no exista, un sector de la economía nacional en que los productos de la industria química no sean materiales de importancia. En la industria de construcciones mecánicas estos productos compiten con los metales, en la del textil sustituyen el algodón y la lana, y en la construcción, los materiales más difundidos. Los productos químicos sintéticos —alcohol y ácidos grasos— ahorrarán no pocas materias primas alimenticias de valor.

Se sigue prestando gran atención al mejoramiento de la calidad de la producción. Para esto se eleva el nivel científico-técnico de las normas, se renuevan las condiciones técnicas y se sustituyen los índices anticuados.

En las Directrices del XXIV Congreso del PCUS se destaca, en especial, la tarea del perfeccionamiento técnico de la producción. Se unificarán y normalizarán los bloques y piezas de máquinas y mecanismos de aplicación intersectorial y de instrumentos y equipos tecnológicos y la tipización de la tecnología de su fabricación.

Este sistema de medidas promete una enorme ganancia económica, un ahorro de tiempo.

En el noveno quinquenio, el pueblo soviético dará un gran paso en el cumplimiento de la principal tarea económica. Se crea un sistema omnímodo de máquinas. A la par de sus eslabones energéticos, tecnológicos y de transporte ocupará un lugar importante el eslabón de mando.

La reestructuración de la administración sobre la nueva base técnica supone una amplia introducción de computadoras. Por eso se ha planteado la tarea de dominar la fabricación en serie de medios altamente productivos de la técnica de cómputo, de computadoras pequeñas y de medios de transmisión de la información.

147

Un rasgo característico de la política técnica del partido en el noveno quinquenio es la solicitud no sólo por la realización de los logros del pensamiento científico-técnico, sino también por su multiplicación a base del desarrollo acelerado de las investigaciones fundamentales y aplicadas.

En particular, se asegura la teoretización sucesiva de los problemas de la matemática y la cibernética para un empleo más vasto en la economía nacional de métodos matemáticos y de medios técnicos electrónicos de cómputo, y para la automatización de los procesos de producción y el perfeccionamiento del mando. Se desarrollan intensamente las investigaciones en la física nuclear, la física del cuerpo sólido y los semiconductores, la electrónica cuántica y la física de bajas temperaturas a fin de crear nuevos materiales y métodos eficaces de su tratamiento. Se supone la asimilación industrial de reactores a base de neutrones rá pidos, la solución de los problemas de la síntesis termonuclear y la elaboración de toda una serie de otros problemas científicos importantes, lo que crea una premisa necesaria para un avance aún mayor de la revolución científico-técnica.

Al determinar las perspectivas de fomento de la economía nacional de los años 1971 a 1975, el partido tuvo en cuenta que, en la esfera del progreso científico-técnico es donde se encuentra precisamente uno de los frentes principales de la emulación económica de los dos sistemas. Por eso, el desarrollo de la ciencia y la técnica y la amplia introducción de las realizaciones científico-técnicas en la producción constituyen no sólo la tarea técnico-económica central, sino también una importante tarea política. El feliz cumplimiento de esta tarea presenta aun mayores exigencias a la actividad de las organizaciones del partido, sindicales y sociales, a todos nuestros cuadros.

__ALPHA_LVL2__ LOS TRABAJADORES SON LA PRINCIPAL
FUERZA PRODUCTIVA

Los instrumentos de producción, los medios técnicos desempeñan, sin duda, un papel importante y cada vez mayor en la creación de la riqueza nacional. Pero el papel decisivo ha pertenecido siempre y pertenecerá a los __PRINTERS_P_147_COMMENT__ 10* 148 trabajadores. Ellos fabrican y ponen en funcionamiento los instrumentos de trabajo y crean los bienes materiales. Para esto son necesarios los hábitos laborales, la experiencia productiva y los conocimientos.

"La primera fuerza productiva de toda la humanidad —subrayaba Lenin— es el obrero, el = trabajador"^^2^^. He ahí por que en el año 1919, en un ambiente de desbarajuste económico, causado al país por las guerras imperialista y civil, Lenin escribiera que la tarea principal era salvar a la clase obrera, salvar a los trabajadores, la principal fuerza productiva. Si salvamos a la clase obrera, lo restableceremos y multiplicaremos todo, decía Lenin. Y esta previsión del jefe de los trabajadores se ha cumplido por completo.

En los años de Poder soviético, en nuestro país se ha formado un obrero colectivo cualitativamente nuevo. En las empresas industriales está representado, en lo fundamental, por el personal industrial de producción.

Como muestran las cifras, en la composición del obrero industrial colectivo corresponde una gran proporción a los ingenieros y peritos. Al mismo tiempo, en el curso del progreso técnico fue cambiándose cualitativamente la composición de los propios obreros. Aumenta su nivel cultural y técnico, crece el número de especialistas altamente calificados y se forman obreros de un amplio perfil productivo.

Sólo en los años del octavo quinquenio, según los datos de los cálculos de la composición profesional de las empresas industriales, realizados en agosto de 1965 y en agosto de 1969, el número de maquinistas, motoristas y sus auxiliares creció en más de 100.000 personas; de torneros, en casi 200.000 personas; de electricistas, en 120.000 personas; de ajustadores de aparatos automáticos y máquinas-- herramienta, en 65.000 personas, etc. Disminuyó, al mismo tiempo, el número de ocupados en trabajos pesados: picadores, picadores-cargadores, entibadores y laboreros, en 33.000 personas; preparadores de la tierra de moldear, en 1.000 personas; herreros y sus auxiliares dedicados a la forja a mano, en 9.000 personas; portadores-transportadores, en 28.000 personas, etc.

El paso de la producción mecanizada a la automatizada _-_-_

~^^2^^ V. I. Lenin. = Sesión extraordinaria del pleno del Soviet de Moscú (3 de abril de 1919), O.C., t. 38, pág. 359.

149 exige que los obreros tengan conocimientos técnicos y de ingeniería. No es casual que ya a comienzos del octavo quinquenio alrededor de 200.000 especialistas con enseñ anza media especializada trabajaban en la industria de la URSS como obreros altamente calificados.

El crecimiento de las demandas presentadas al nivel de instrucción general y técnica de los trabajadores de la producción socialista se convierte en una necesidad objetiva. Sin esto es imposible crear y emplear eficientemente la base material y técnica del comunismo y asegurar el aumento indeclinable de nuestra riqueza.

La revolución científico-técnica presenta exigencias elevadas a la preparación general, profesional y económica de todos los cuadros de la economía nacional y, ante todo, de los obreros. El paso a la producción mecanizada y, posteriormente, a la automatizada conduce a que el centro de gravedad de la actividad laboral se traslade del trabajo manual al intelectual. En la fábrica Lijachov, por ejemplo, la proporción de las inversiones del tiempo de trabajo en las operaciones, en que el trabajo manual se combina orgánicamente con el intelectual, asciende al 64%. Adquiere una importancia cada vez mayor el ajuste de las máquinas, su manejo y el mando del proceso de producción. Aumenta la responsablidad por los equipos complejos y caros, así como por todo el proceso de producción, en cuyo eslabón inalienable se convierte cada uno de los puestos de trabajo. El obrero debe orientarse bien en el ambiente complejo y cambiante de la producción. Surge la necesidad objetiva de variar el trabajo, a lo que coadyuva la dominación de las profesiones afines y el simultáneo de profesiones y funciones laborales, típico de la producción mecanizada compleja y, particularmente, automatizada. Todo esto impone el conocimiento de las bases científicas, técnicas, organizativas y económicas de producción, los principios de estructuración de los procesos tecnológicos, las condiciones de trabajo, etc. He ahí por que casi todos los trabajadores de la URSS estudian en una u otra forma.

El crecimiento del nivel cultural y técnico viene acompañado de la elevación de la eficacia del trabajo y del bienestar de los trabajadores. Según los cálculos del académico S. Strumilin, en el año 1960, gracias al crecimiento del nivel 150 de instrucción y calificación se obtuvo un 24% de la renta nacional (33.700 millones de rublos). Las investigaciones realizadas en varias fábricas de Moscú han demostrado que el cumplimiento de las normas de rendimiento y, por consiguiente, el salario de los obreros dependen directamente no sólo de la preparación profesional, sino también del nivel de instrucción general.

Antes de la revolución, el analfabetismo era el destino del grueso de la población. En el año 1926, incluso en la región de Moscú sólo el 50% de habitantes de edad de 9 a 49 años sabían leer y escribir. Actualmente, el analfabetismo está liquidado por completo. En los años de Poder soviético, la cantidad de escuelas secundarias incompletas ha aumentado en la región 19 veces y la de las completas, 20 veces. Culmina el paso a la instrucción media general. Se amplía la red de escuelas-internado.

Se presta gran atención a la instrucción general y especial de la juventud trabajadora. El número total de alumnos de las escuelas de la juventud obrera y rural aumentó de 768.000 personas en el año escolar 1940/41 a 3.925.000 en el año escolar 1970/71.

En muchas regiones de la URSS, toda la base material de la cultura fue destruida por los ocupantes fascistas alemanes. Su restablecimiento comenzó inmediatamente después de liberadas estas regiones. En el período posbélico se han creado las premisas favorables para la instrucción general y especial tanto de la joven generación como de la población adulta.

En todas las regiones de nuestro país, la principal fuerza productiva crece tanto en el sentido cuantitativo como en el cualitativo. Según datos del censo del año 1959, tenían instrucción superior y media (comprendida la media incompleta) el 38,6% de obreros, mientras que en el año 1970 esta cifra ascendió al 55%. Entre los trabajadores del campo estos índices fueron, respectivamente, de un 6,3% y del 49,9%. El aceleramiento del progreso científico-técnico conduce lógicamente al crecimiento intenso del número de trabajadores científicos, ingenieros, peritos, agrónomos y otros especialistas de calificación superior y media. En el octavo quinquenio, en el país se abrieron más de 60 nuevos centros docentes superiores, comprendidas 9 universidades.

151

Es difícil sobreestimar la importancia que tiene la planificación social, que empezaron a practicar durante el octavo quinquenio muchas empresas, para aumentar la capacidad física y moral de los trabajadores. En la actividad práctica de las colectividades laborales adquieren una importancia cada vez mayor las escuelas de trabajo comunista.

Se perfecciona de año en año la composición de los cuadros obreros. Los establecimientos de instrucción profesional y técnica proporcionan anualmente a la economía de la URSS más de 1.600.000 obreros calificados. De 1940 a 1970, estos establecimientos prepararon en total más de 25 millones de obreros calificados.

En el noveno quinquenio se presta gran atención al desarrollo de la principal fuerza productiva, al perfeccionamiento de la capacidad física y moral de los soviéticos. Las Directrices del XXIV Congreso del PCUS prevén elevar sucesivamente el nivel de instrucción y calificación de los trabajadores, en correspondencia con los requisitos de la revolución científico-técnica. Se refuerza el trabajo de orientación profesional de los alumnos, teniendo en cuenta las inclinaciones de la juventud y la necesidad de cuadros calificados que experimenta la economía nacional. Se ha proyectado un sistema de medidas de elevación de la calidad de preparación y mejoramiento de la educación ideológicopolítica de los estudiantes de los centros docentes de todos los tipos. Se presta especial atención a la preparación de especialistas en las nuevas esferas del desarrollo de la ciencia y la técnica, así como para los sectores dé producción en proceso de rápido desarrollo y para la esfera de servicios.

Se amplía considerablemente la preparación de obreros en los centros de enseñanza profesional y técnica, sobre todo en las localidades rurales. La juventud obtendrá una profesión, por lo común, antes de incorporarse al trabajo. A finales del noveno quinquenio, en las escuelas profesionales y técnicas, que preparan a obreros calificados de profesiones más complicadas y dan, al mismo tiempo, instrucción secundaria, se admitirán de 300 a 400 mil personas. Durante el quinquenio, a las filas de obreros calificados se incorporarán 9 millones de graduados en los establecimientos de enseñanza profesional y técnica.

152

Merced al gran aumento del nivel técnico de producción en el noveno quinquenio, la ciencia irá penetrando más enérgicamente en la producción. A la composición del obrero colectivo se incorporan cada vez más no sólo los obreros y peritos, sino también los científicos. Por otra parte, a los obreros les atrae, en grado creciente, la obra creadora científico-técnica. Como previeron los clásicos del marxismo, la producción comienza a convertirse en una aplicación tecnológica de la ciencia. Sobre esta base, los cambios del contenido del trabajo vienen acompañados de la superación gradual de las diferencias esenciales entre el trabajo manual e intelectual; se modifica la situación de los trabajadores en la producción y se borran las facetas sociales.

El partido ha concedido siempre una gran importancia a la educación económica, al fortalecimiento de la conciencia de dueño en cada trabajador.

"Sería erróneo pensar —dijo L. I. Brézhnev en el XV Congreso del Komsomol— que sólo los grandes científicos y dirigentes tengan relación con las leyes económicas. Estas leyes, si se las comprende debidamente, dictan la lógica de conducta no sólo al administrador, al científico o técnico, sino a cada obrero y koljosiano".

La enseñanza económica de los cuadros se hace cada vez más concreta y orientada; se lleva a cabo más activamente la propaganda del progreso técnico. En las importantes empresas industriales, en los distritos y ciudades de las regiones se realizan la preparación y capacitación económica de los cuadros dirigentes, trabajadores de los servicios económicos, ingenieros, peritos, obreros y empleados.

Las universidades populares tienen esencial importancia en la propaganda de los conocimientos económicos y el progreso técnico a fin de alcanzar la productividad del trabajo máxima posible. Merced a la aplicación de la reforma económica ha aumentado el número de universidades, donde se estudian los problemas de la economía y del progreso técnico. Las cuestiones del progreso científico-técnico, del crecimiento de la productividad del trabajo y de la organización científica del trabajo se esclarecen con suficiente amplitud en la prensa, por radio y TV.

"El desarrollo de la gran producción socialista moderna y la revolución científico-técnica en esta producción —dijo 153 el Secretario General del CC del PCUS, L. I. Brézhnev, en la reunión solemne del CC del Partido Comunista de Kazajstán y del Soviet Supremo de la RSS de Kazajia, dedicada al 50 aniversario de esta república federada— presentan a todos los trabajadores de la industria y la agricultura nuevas exigencias serias a la elevación de la cultura del trabajo, la organización y la disciplina laboral, a la capacidad de emplear la nueva técnica de modo racional y con la máxima eficacia. Sin esto perderían su valor, en medida considerable, las más grandes inversiones en el desarrollo sucesivo de nuestra economía. Sin esto no podríamos garantizar el progreso necesario para cumplir nuestra principal tarea socioeconómica: creación de la base material y técnica del comunismo".

__ALPHA_LVL2__ EL PAPEL DE LA ORGANIZACIÓN
Y ADMINISTRACIÓN DE LA PRODUCCIÓN

Es importante no sólo tener fuerzas productivas desarrolladas, sino también utilizarlas con eficacia. La condición necesaria para ahorrar el trabajo social y alcanzar su productividad máxima es el perfeccionamiento de la organización del trabajo, la producción y la administración sobre una base científica. "Para el Poder soviético —subraya Lenin— es la organización del trabajo en cualquiera de las grandes empresas y en cualquiera de las comunidades aldeanas la que constituye precisamente el problema más importante, fundamental y candente de toda la vida so- cial"^^3^^.

En las condiciones actuales, el nivel de organización de la producción determina no sólo el grado de empleo de los recursos laborales y materiales, sino también, en gran medida, el ritmo de progreso técnico. Si la elevación de la eficacia de la producción sobre la base de su intensificación es la tendencia estratégica decisiva del desarrollo de nuestra economía, la organización científica de la producción y administración es la premisa necesaria para avanzar en esta dirección.

_-_-_

~^^3^^ V. I. Lenin. = Variante del articulo Las tareas inmediatas del Poder soviético. O.C., t. 36, pág. 147.

154

La experiencia de muchas empresas muestra que la reserva fundamental del ahorro del trabajo consiste en una utilización más eficiente del tiempo de trabajo sobre la base del perfeccionamiento de la división y la cooperación del trabajo, merced al mejoramiento de los servicios prestados en el proceso de producción, al empleo de los procedimientos y métodos de trabajo racionales, al perfeccionamiento de la normación y a la elevación de la disciplina de producción.

El perfeccionamiento de la organización de la producción permite eliminar las pérdidas del tiempo de trabajo, que se deben a causas organizativas (falta de materia prima, materiales, herramientas, documentación técnica, espera de los medios elevadores y de transporte, espera de instrucciones, etc.). La experiencia de las empresas de vanguardia muestra que merced al mejoramiento de la organización del trabajo se puede reducir dos veces, como mínimo, las pérdidas del tiempo de trabajo. Esto podría aumentar la productividad del trabajo industrial, en conjunto, cerca de 6-7%.

La organización científica del trabajo ocupa cada vez más lugar en la labor diaria de las empresas y aporta ya resultados positivos. Merced a la aplicación de los principios de la organización científica del trabajo en las empresas de la región de Moscú, por ejemplo, se ahorran anualmente decenas de millones de rublos. En particular, en la fábrica de fibra química de Klin, el promedio del incremento anual de la producción global constituyó, en el período de los años 1966 a 1969, un 5,7%, mientras que el del crecimiento de la productividad del trabajo, un 8,1%. Durante este período quedó disponible el 9,6% del total del personal (la mitad, debido a la organización científica del trabajo).

Un elemento importantísimo de la organización científica del trabajo consiste en perfeccionar los procedimientos y métodos de trabajo. Cuanto más racionales son estos últimos, tanto menos tiempo de trabajo se gasta —para las demás condiciones iguales— para una u otra operación y con tanta mayor intensidad se emplean los medios de producción. Merced a los movimientos racionales y al debido empleo de herramientas y accesorios, los obreros de vanguardia gastan para cumplir el mismo volumen de trabajo de un 20 a un 23% menos de tiempo que otros.

155

La experiencia de vanguardia de los obreros, su destreza y hábitos constituyen una fuente inagotable del ahorro del trabajo. Por ejemplo, en el año 1969, en la fábrica de refrigeradores, de Moscú, se analizaron los gastos del tiempo por operaciones. En cada uno de los puestos de trabajo se estudiaron procedimientos concretos de cumplimiento de cada operación concreta. Después de eso se seleccionaron los procedimientos más racionales. Merced a la aplicación de la normación técnicamente argumentada y de otras medidas, la experiencia de vanguardia se convirtió en patrimonio de todos.

Es inconcebible perfeccionar la organización del trabajo sin mejorar su normación. Lenin exigía establecer argumentadamente "normas de trabajo y lograr a toda costa su cumplimiento''^^4^^. Se han hecho no pocas cosas en este sentido. Pero, en la industria están vigentes más de un 20% de normas estadísticas experimentales cuya calidad es muy baja. Cada uno de los diez obreros a destajo no cumple las normas de rendimiento. Esto se debe, por lo común, a los defectos de la organización de trabajo.

Las condiciones de trabajo ejercen una influencia esencial en el nivel de la productividad. Con una buena iluminación, aire puro, falta de ruido y vibración y temperatura normal se crean las premisas favorables para la velocidad del trabajo y, por consiguiente, su eficacia. La práctica muestra que en varios casos, durante el control de calidad de piezas de cojinetes, el aumento del alumbrado de 54 a 215 luxes (para las demás condiciones iguales) eleva la productividad un 12,5%.

Perfeccionando la organización del trabajo, las empresas e instituciones han acumulado no poca experiencia positiva. En muchas fábricas importantes se han formado subdivisiones de plantilla que se ocupan de la organización científica del trabajo (en los ministerios trabajan en esta dirección centros especiales). En la confección y aplicación de los planes de organización científica del trabajo toman parte activa grupos y brigadas creacionales.

Pero, esto es sólo el comienzo. En las Directrices del _-_-_

~^^4^^ V. I. Lenin. = A la lucha contra la crisis de combustible. O.C., t. 39, pág. 307.

156 XXIV Congreso del PCUS se subraya la necesidad de aplicar al máximo la organización científica del trabajo. Se ha de lograr por doquier que se trabaje sistemáticamente para elevar el nivel de organización de la producción.

"Es completamente evidente —subrayó L. I. Brézhnev en la reunión solemne del CC del Partido Comunista de Kazajstán y del Soviet Supremo de la RSS de Kazajia, dedicada al 50 aniversario de esta república—• que la elevación máxima posible de la cultura del trabajo no es sólo una empresa de enorme importancia, sino también de enorme envergadura. Para realizarla debidamente se necesitará el trabajo tesonero de todo nuestro partido, de todos los organismos de nuestro Poder soviético, de los sindicatos y otras organizaciones sociales".

El aumento del nivel organizativo de las empresas es una premisa necesaria para ahorrar no sólo el trabajo vivo, sino también el trabajo pretérito, materializado en los medios de producción. Es particularmente importante mejorar su empleo, ya que la gigantesca máquina de producción, creada en los años de Poder soviético, no está cargada aún por completo en cuanto al tiempo y al potencial.

El XXIV Congreso del PCUS llamó especial atención a la necesidad de utilizar con mayor eficacia los potenciales de producción y los fondos fijos. Las Directrices del Congreso obligan a las colectividades laborales a aumentar la producción por cada unidad de los fondos fijos, empleando en mayor envergadura máquinas y equipos, elevando el coeficiente del número de turnos, liquidando las horas muertas, reduciendo los plazos de asimilación de nuevos potenciales de producción e intensificando sucesivamente los procesos de producción.

En un pasado no lejano, el alto ritmo de desarrollo de la producción industrial se determinaba en medida considerable por el acrecentamiento de las inversiones y de los potenciales de producción. En la Unión Soviética se presta atención a que estos potenciales se empleen con la mayor plenitud posible.

El bajo nivel de utilización de los fondos fijos de producción conduce a grandes pérdidas. Desde el punto de vista de la economía nacional, la elevación del coeficiente del número de turnos y el aumento del tiempo de trabajo de los equipos 157 ofrecen un colosal ahorro de la fuerza de trabajo y de los factores de producción materiales. El paso de las empresas industriales al trabajo continuo y hasta al trabajo en dos turnos completos acelerará verticalmente el movimiento de los fondos circulantes y permitirá aumentar considerablemente el rendimiento de los mismos potenciales de producción. Además, la elevación del coeficiente del número de turnos contribuiría a la concentración de las inversiones en los tipos de producción nuevos, en principio, y permitiría realizar con dificultades menores el reequipamiento técnico de las empresas existentes.

Se trata de que la elevación de este coeficiente en unas empresas permitirá encargarles por cierto tiempo, por entero o parcialmente, el programa de producción de otras empresas análogas, en las que se podrá realizar un reequipamiento técnico necesario sin que se perjudique el volumen total de la producción.

Claro que el paso de las empresas a la semana laboral continua de cinco días con dos de asueto no es una cosa fácil y exige una preparación técnico-organizativa, económica y social. Pero, en las condiciones de la revolución científicotécnica, este paso es vitalmente necesario y completamente realizable.

La industria soviética ha acumulado una rica experiencia de trabajo en las condiciones de la semana laboral continua de cinco días con dos de asueto. Este régimen de trabajo existe en todas las empresas en las que la labor continua se determina por las particularidades del proceso de producción, así como en algunos otros sectores de la economía nacional. Se han encontrado los gráficos óptimos del número de turnos y las medidas necesarias para compensar inconveniencias relacionadas con el trabajo en los turnos de noche y dominicales. Merece atención la experiencia del trabajo de las empresas con régimen continuo en otros países socialistas. Esta experiencia confirma que no hay barreras insuperables que impidan establecer este régimen.

El paso al régimen continuo de trabajo corresponde por completo a las demandas que se presentan en la actualidad a la utilización de equipos.

"En la etapa actual del progreso científico-técnico —dijo A. N. Kosyguin, en la reunión electoral de representantes 158 de la circunscripción de la ciudad de Moscú, celebrada el 10 de junio de 1970 y dedicada a las elecciones al Soviet Supremo de la URSS—, debido a la rápida renovación de las construcciones de máquinas y al descubrimiento de nuevos procesos tecnológicos, las máquinas, los tornos y aparatos existentes invejecen rápidamente, en el sentido moral. Este proceso hace particularmente urgente la tarea de elevar la intensidad de utilización de los equipos, aumentar al máximo el tiempo de su trabajo y emplear con mayor plenitud su rentabilidad''. El cumplimento de esta tarea, junto con el cambio del régimen de trabajo de las empresas, supone un perfeccionamento sistemático de la organización de la producción.

En su informe presentado al XXIV Congreso del PCUS, A. N. Kosyguin dijo: "A la par de la mecanización del trabajo hay que mejorar sistemáticamente la organización de la producción y del trabajo, difundir los métodos laborales avanzados y reducir drásticamente las pérdidas de tiempo de trabajo.. . Debemos prestar una atención particular al mejoramiento de la organización de los trabajos auxiliares, en particular, del transporte y la carga, donde se puede dejar disponible un gran número de obreros, para emplearlo en los procesos fundamentales de la producción".

La base de la organización racional de la producción consiste en su especialización. La práctica moderna muestra que en las empresas especializadas el coste de la producción es varias veces menor que en las universales, y la productividad del trabajo es, por lo común, de dos a tres veces más alta que en las empresas no especializadas.

A pesar de las evidentes ventajas económicas que ofrece la especialización, su desarrollo va a la zaga del ritmo de progreso técnico. Esto se explica, ante todo, por la unificación insuficiente de las piezas de máquinas y bloques. La superación de este defecto permitirá utilizar ampliamente los tipos más eficientes de especialización —por piezas y tecnológica— con la concentración simultánea de la producción en una cantidad menor de fábricas ejecutoras.

Puede aportar un gran provecho la especialización por piezas de la producción de aplicación sectorial. Por ejemplo, su realización en la industria pesada de construcciones mecánicas permitiría concentrar la fabricación de bloques en 159 una cantidad mucho menor de fábricas y disminuir el coste de artículos un 9--10%. La especialización surte un efecto no menor también en otros sectores. En relación con que las Directrices del XXIV Congreso del PCUS proyectan un desarrollo intenso del pertrechamiento técnico de las empresas, merece una seria atención la organización de la reparación de equipos. Por eso se adoptan medidas para construir empresas y talleres especializados en reparación. Esto permitirá emplear en la reparación medios técnicos altamente productivos y tecnología progresiva. El efecto será doble: aumentarán la rentabilidad y la calidad de la reparación.

En las Directrices del XXIV Congreso del Partido se prevé un sistema de medidas análogo en cuanto a la especialización de la producción de herramientas. Esta producción está dispersada, todavía, en medida considerable, por numerosos talleres instrumentales de las empresas. Los métodos de fabricación de herramientas son, en muchos casos, anticuados, debido a lo cual este último resulta ser "de oro" en cuanto a su coste.

Además de la especialización, Lenin concedía una gran importancia al factor del crecimiento de la productividad social del trabajo tal como es la combinación de la producción. Las principales ventajas de la combinación son las siguientes: consecutividad del tratamiento de los objetos de trabajo y aceleramiento del ciclo de producción; utilización completa de las propiedades materiales de los objetos de trabajo; mejor empleo de los instrumentos de trabajo y de la mano de obra; ahorro del transporte, construcciones, etc.

La creación de las asociaciones de producción y científico-productivas ofrece nuevas posibilidades para elevar el nivel técnico y organizativo de la producción.

La fusión de empresas dispersas y, con frecuencia, pequeñas, en asociaciones, no es una simple medida administrativa formal. En el marco de la asociación se desarrolla la combinación de las industrias especializadas que abre un vasto campo para la elevación del nivel técnico, organizativo, económico y social de desarrollo de la producción en la URSS.

Al determinar las tareas de elevación del nivel organizativo de producción en el noveno quinquenio, el XXIV Congreso del PCUS llamó la atención a la necesidad de concentrar y cooperar la producción, especializar las empresas 160 y crear grandes asociaciones y complejos industriales, teniendo en cuenta las particularidades de los sectores concretos.

La creación de las asociaciones productivas está dictada por la necesidad candente de seguir desarrollando las fuerzas productivas de la sociedad socialista. Constituyen una forma importantísima de concentración de la producción en las condiciones actuales. He ahí por que el XXIV Congreso del PCUS señaló: "Es preciso orientarse más firmemente hacia la creación de asociaciones y complejos industriales, que en lo futuro deberán convertirse en los eslabones fundamentales de la producción social con régimen de autogestión financiera".

Las grandes asociaciones de producción disponen de buenas posibilidades para el aceleramiento del progreso técnico, el mayor empleo de todos los recursos de la producción y la especialización de la misma, así como la organización científica del trabajo, de la producción y administración. Al mismo tiempo, permiten resolver mejor los problemas sociales tan complejos como son la construcción de viviendas, el desarrollo de los fondos sociales de consumo, la superación de las diferencias esenciales entre el trabajo manual e intelectual, etc.

En un período relativamente corto (alrededor de cinco años), en la URSS han sido creadas y funcionan bien 1.400 asociaciones de las que forman parte más de 14.000 empresas industriales con un número total de trabajadores igual a 7.700.000 personas. En las grandes asociaciones figuran, además de las empresas productoras, las organizaciones de investigación científica, de proyección y diseño. Todo esto permite elevar la producción socialista a un nivel cualitativamente nuevo, necesario para crear la base material y técnica del comunismo.

Reviste una gran importancia la disposición del CC del PCUS y del Consejo de Ministros de la URSS Sobre derlas medidas para seguir perfeccionando la administración de la industria. Esta disposición, adoptada en el año 1973, ofrece un vasto campo para desarrollar las asociaciones de producción como principales subdivisiones de la producción social que aplican la autogestión financiera.

La disposición resuelve, en unidad orgánica, los problemas básicos como son la simplificación de la estructura 161 orgánica y el mejoramiento del estilo del trabajo del aparato, la formación de premisas para elevar la eficacia de la producción y acelerar el progreso científico-técnico y el desarrollo sucesivo de los métodos de gestión económica.

La producción moderna crece a ritmo acelerado, complicándose en gran medida los nexos económicos, debido a lo cual aumenta constantemente el volumen de la información necesaria para la gestión. En estas condiciones, la racionalización de la gestión constituye un medio particularmente importante, necesario para aumentar la eficacia del trabajo del pueblo. Por eso, el partido y el Gobierno llevan a cabo un gran trabajo de elevación del nivel de gestión de los procesos económicos. En todos los eslabones de gestión de la producción social se introducen los sistemas automatizados de mando (SAM) y la organización científica del trabajo. En octubre de 1969, el CC del PCUS y el Consejo de Ministros de la URSS adoptaron la disposición Sobre las medidas de perfeccionamiento y abaratamiento del aparato administrativo, cuyo cumplimiento ha permitido reducir sensiblemente los gastos necesarios para mantener dicho aparato. Se ha comenzado su profunda reestructuración y realización de la revolución técnica en esta esfera importante de actividad mediante la introducción de los sistemas automatizados de mando de la producción. Se perfeccionan la estructura de los órganos sectoriales de gestión económica y el estilo y métodos de su trabajo. Aporta resultados positivos la reestructuración organizativa de la gestión de las industrias química, petrolera, del carbón, etc.

El Ministerio de Aparatos de Precisión, Medios de Automatización y Sistemas de Mando ha sido uno de los primeros en introducir los sistemas automáticos de mando. Sus funcionarios, al haber analizado las posibilidades de 146 empresas del sector, descubrieron grandes reservas de elevación de la productividad del trabajo y de aumento de la producción. Como resultado, estas empresas asumieron compromisos suplementarios de crecimiento de la venta de mercancías y de la ganancia, respectivamente en 55 y 29 millones de rublos.

Según los cálculos de los especialistas, la introducción del sistema automático de mando sectorial permite disminuir el coste de la producción de las empresas del ministerio en __PRINTERS_P_161_COMMENT__ 11—622 162 un 6%, por término medio. Los gastos para la creación del sistema se resarcen en un año.

El XXIV Congreso del PCUS dedicó especial atención al perfeccionamiento de la gestión. En las Directrices del Congreso para el plan quinquenal de fomento de la economía de la URSS de los años 1971 a 1975 se traza un programa científicamente argumentado de mejoramiento de la actividad de los ministerios y otros eslabones de gestión sectorial.

De acuerdo con las decisiones del Congreso, en la actividad administrativa se asegura una amplia aplicación de métodos y medios técnicos modernos, comprendidos los SAM.

El nivel de desarrollo y la eficacia del sistema de gestión, igual que de toda la producción social, dependen especialmente de la preparación, distribución y empleo de cuadros. Por eso, el XXIV Congreso del PCUS prestó atención a la necesidad de mejorar la preparación y capacitación de todos los organizadores de producción, comprendidos los dirigentes Superiores.

En el presente se necesita particularmente un enfoque científico del asunto. Esto no es simplemente uno de los rasgos, sino la esencia del estilo leninista de trabajo. En los primeros años de Poder soviético, cuando el partido sentía una aguda escasez de cuadros altamente calificados, y muchos de los dirigentes eran propensos, según dijera Lenin, a " sustituir (o, más bien, creer que se puede sustituir)" la falta de conocimientos "por el celo, el apresuramiento, etc.'', hasta en aquellos tiempos duros, el partido exigía de sus cuadros un enfoque científico del problema.

Caracterizando las vías de perfeccionamiento del trabajo del aparato del partido y del Estado, Lenin señalaba: ".. . Tenemos que fijarnos a toda costa como tarea. . . comprobar que la ciencia no quede reducida a letra muerta o a una frase de moda (cosa que, no hay por qué ocultarlo, ocurre con demasiada frecuencia entre nosotros), que la ciencia se convierta efectivamente en carne y sangre nuestra, que llegue a ser plena y verdaderamente un elemento integrante de la vida = diaria"^^5^^. El partido leninista supo cumplir esta tarea _-_-_

~^^5^^ V. I. Lenin. = Más vale poco y bueno. O.C., t. 45, pág. 391.

163 difícil en extremo. Esto constituyó una garantía de los grandes éxitos del pueblo soviético en la edificación del socialismo y la multiplicación de la riqueza del pueblo.

__ALPHA_LVL2__ COMO INFLUYE EL NIVEL ORGANIZATIVO
DE LA EMPRESA EN LA UTILIZACIÓN
DE SU POTENCIAL ECONÓMICO

Debido a que la tarea principal de la organización y gestión de la producción consiste en la utilización máxima posible de instrumentos de trabajo, objetos de trabajo y el propio trabajo vivo, el nivel organizativo de la empresa determina inmediatamente el empleo de su potencial económico. La medición y el análisis del nivel organizativo pueden dar una respuesta directa a la pregunta: ¿cuáles son las posibilidades no utilizadas que dispone la colectividad para aumentar la riqueza del pueblo? Veamos primero estas reservas conforme a los fondos fijos de producción.

Según el nuevo sistema de planificación y estímulo económico, la magnitud de la ganancia depende directamente de los fondos de producción que se forman, como se sabe, de los fondos fijos y medios materiales circulantes. Es notorio también que en distintas empresas estos fondos se utilizan de diferente manera. Esto conduce a distintos resultados.

Si el principal equipo tecnológico se emplea con mayor plenitud, se logra el mismo resultado que durante la elevación de su potencia y productividad a cuenta de la modernización y reforma. Pero estas últimas exigen grandes inversiones y tiempo. Para emplear mejor los equipos existentes es suficiente, generalmente, aplicar medidas organizativas que casi no exigen inversiones sustanciales.

Es importante, por ejemplo, poner en completa correspondencia el carácter y la envergadura del parque de equipos con el carácter y el volumen de la producción. La gran falta de correspondencia en este sentido es típica particularmente para las empresas de construcciones mecánicas y de tratamiento de metales. Merced al progreso técnico, la producción de estas empresas se renueva constantemente, ampliá ndose su nomenclatura. Esto conduce inevitablemente a las desproporciones en la carga de los equipos. Unos tipos de 164 éstos resultan sobrecargados, mientras que otros, semicargados. La salida es única: perfeccionar la planificación del programa de producción, utilizando los principios de cooperación y especialización. En la práctica no son pocos casos en que, en una fábrica faltan ciertos equipos, mientras que en otra estos equipos no se emplean plenamente.

La industria soviética ha acumulado no poca experiencia en la esfera de la concentración y especialización de la producción. Sobre la base de pequeñas empresas dispersas se organizan grandes asociaciones productoras, en las que se crean premisas favorables para la estrecha especialización de algunas industrias y la amplia cooperación entre ellas. Esto conduce, por lo común, a una elevación vertical de todos los índices de la eficacia de la producción.

Las improductividades de equipos y de obreros dentro de los turnos se deben a menudo a los defectos del suministro material y técnico, de los servicios a los obreros, de la organización del trabajo, la reparación de equipos, etc. En las empresas elaboradoras de la industria pesada y ligera existen alrededor de veinte causas que dan origen a las horas muertas. Son principalmente las causas interiores, de carácter organizativo.

Para mejorar orientadamente el empleo de equipos y del tiempo de trabajo es insuficiente conocer la magnitud total de pérdidas. Es necesario establecer con precisión las causas de su origen y tener posibilidad de intervenir enérgicamente en la regulación de la producción. Estas tareas se cumplen bien con ayuda del sistema automatizado de cálculo y control. El dispositivo automático o semiautomático de despacho o regulación de servicio fija todas las paradas de equipos y las clasifica simultáneamente por sus causas de surgimiento. Se calcula el tiempo improductivo de cada una de las máquinas-herramienta, líneas automáticas, etc. El dispositivo comunica sobre el paro de equipos al punto de despacho y al servicio correspondiente. Se hace evidente quiénes son los culpables de las horas muertas, lo que disciplina esencialmente el trabajo del personal y ayuda a suprimir los defectos de organización y gestión de la producción. La experiencia del empleo de semejantes dispositivos muestra su gran eficacia. Ya en los primeros dos o cuatro meses del trabajo de los dispositivos, las improductividades de los equipos se 165 reducen de un 40 al 60%, mientras que la productividad del trabajo de los obreros crece un 8--12%.

El cálculo y el control automatizados de la producción son parte de distintos sistemas de mando automatizado que se confeccionan y se introducen actualmente en muchas empresas del país. Los sistemas de mando automatizados, basados en la utilización de los medios técnicos de información y de cómputo electrónico cobrarán, sin duda, en un futuro inmediato, un gran desarrollo y se difundirán por todas partes. Sin esperar la solución de todos los problemas metodológicos, técnicos, matemáticos y de otra índole, relacionados con la introducción del sistema de mando automático, se puede aplicar ya ahora sus elementos en todas las empresas.

Por ejemplo, utilizando la experiencia acumulada y las recomendaciones metodológicas aprobadas, se puede emplear en todas las empresas el cálculo y el control automatizados del trabajo de los equipos; mecanizar en muchos aspectos el cómputo de la planificación del trabajo y del salario; confeccionar los planes anuales óptimos de producción, los planes óptimos de carga de equipos, de corte de materiales, etc.

Tiene una gran importancia el nivel de empleo organizativo de los fondos circulantes. En las empresas se acumulan no pocas veces grandes reservas de materia prima, materiales, productos scmiacabados y producción acabada, se crean reservas incompletas y se superan los volúmenes admisibles de la producción inacabada. Las dimensiones reales de los fondos circulantes son, en estos casos, infundadamente grandes y superan mucho las normas establecidas. Como regla, las reservas de los medios circulantes que superan la norma son, en realidad, ``congeladas'' y permanecen en la empresa como una carga muerta.

El ejemplo que sigue aclara la importancia que tienen estas circunstancias para el empleo del potencial económico de la empresa. Supongamos que los fondos de producción de la empresa equivalentes a un millón de rublos consisten de les fondos fijos (800 mil rublos) y fondos circulantes (200 mil rublos); el coeficiente de utilización de los fondos fijos Cff=0,35, y el coeficiente de organización del movimiento de objetos de trabajo Cot=0,2. En este caso la ganancia ha sido de 000 mil rublos al año, y la rentabilidad (R), 0,6. Para obtener esta ganancia fueron utilizados realmente 800X0,35= 166 280 mil rublos de los fondos fijos y 200X0,2=40 mil rublos de los fondos circulantes.

Así pues, al utilizar completamente los fondos de producción, para obtener una ganancia igual a 600 mil rublos, a la empresa le bastaría los fondos de producción iguales a 320 mil rublos. En este caso, a cada rublo de los fondos de producción le corresponderían 1,88 rublos de ganancia, en vez de 0,6 rublos, obtenidos en realidad. El coeficiente de rentabilidad de los fondos, igual a 1,88, es máximo para esta empresa en las condiciones del sistema de precios vigente, la nomenclatura de la producción, etc. Disponiendo de los fondos de producción de un millón de rublos, si se los utiliza por completo y existen las condiciones técnicas de producción invariables, la empresa podría obtener una ganancia de 1,88X1.000=1.880 mil rublos al año y no 600 mil rublos obtenidos en realidad.

Ninguna producción y ninguna creación del valor son posibles sin la participación del trabajador. La magnitud del potencial económico de la empresa dependerá plenamente de la fuerza de trabajo combinada de que dispone la empresa. En correspondencia, el gtado de utilización del potencial económico de la empresa también se determinará completamente por el grado de empleo de esta fuerza de trabajo por todos sus parámetros.

El trabajo del obrero de la producción material se caracteriza por tres elementos: la duración (tiempo de trabajo), la complejidad (o la calidad) y la velocidad que se manifiesta en la intensidad de trabajo y la habilidad.

El tiempo de trabajo (o el fondo del tiempo de trabajo) se reglamenta en la URSS por el Código de leyes del trabajo. Esta reglamentación existe para distintas categorías de trabajadores, según el carácter de la labor y las particularidades de la producción. El tiempo de trabajo se mide en horas.

La complejidad del trabajo es un concepto relacionado con la categoría del valor. Como señalaba Marx, el trabajo más complicado que el trabajo social medio es una manifestación de la fuerza de trabajo, cuya formación exige gastos más elevados y tiempo mayor de trabajo que la formación de la fuerza simple de trabajo. Por eso, los gastos de trabajo completo se materializan —durante los períodos iguales con el trabajo simple— en los valores relativamente más altos. 167

''. . .En todo proceso de creación del valor, el trabajo complejo debe reducirse siempre al trabajo social medio, verbigracia un día de trabajo complejo a x días de trabajo sim- ple"^^6^^.

Al estimar la fuerza de trabajo combinada de la empresa desde el punto de vista de su capacidad para crear el valor, debemos tomar en consideración obligatoriamente la capacidad de los trabajadores para cumplir la labor de determinada complejidad. Esta capacidad se manifiesta, en última instancia, en la calificación de los trabajadores ocupados en la producción. En la práctica existente para evaluar la maestría de los obreros se emplea el sistema de categorías de calificación. El medidor relativo de la calificación de los obreros es su coeficiente de tarifa o tabla de tarifas por hora. Si, por ejemplo, la tabla de tarifas por hora del obrero de cuarta categoría es igual a 95 kopeks, y la del obrero de segunda categoría, a 49 kopeks, esto significa (o, al menos, debe significar) que la calificación del primer obrero es 1,94 veces más alta que la del segundo obrero. Lo mismo se refiere a la categoría de los ingenieros, peritos y empleados. Para nosotros es importante la circunstancia de que el obrero de la cuarta categoría, al cumplir el trabajo de la complejidad correspondiente, crea por unidad de tiempo un nuevo valor mayor en 1,94 veces que el creado por el obrero de la segunda categoría, que cumple el trabajo referido por su complejidad a la segunda categoría.

Veamos ahora la tercera componente del trabajo, su velocidad, a través de la cual también se realiza la fuerza productiva del trabajo. Cumpliendo un mismo trabajo con ayuda de los medios técnicos iguales y según la misma tecnología, dos obreros pueden tener un rendimiento distinto, cumplir la operación en plazos distintos. Esto se debe a que un obrero trabaja con mayor intensidad que otro, aplica los procedimientos avanzados de trabajo y no hace movimientos sobrantes, mientras que otro trabaja sin reflexionar ni reconcentrarse.

La velocidad del trabajo puede medirse por el rendimiento de obreros por hora o en magnitudes relativas: el cumplimiento de normas de rendimiento y de normas de _-_-_

~^^6^^ C. Marx. El Capital. = C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 23, pág. 209.

168 tiempo. Si se toma por unidad el cumplimiento de las normas de rendimiento por los obreros de vanguardia y se considera que éstos trabajan con la intensidad normal, se puede deducir de su rendimiento el grado de velocidad del trabajo de otros. Por otro, todos los obreros del sector cumplen la norma de rendimiento en 110%, como término medio, mientras que los obreros de vanguardia, en 135%. El coeficiente de velocidad en el sector (Cv) será en este caso igual a (Gv)

La capacidad potencial de los obreros de la empresa para el trabajo y, por consiguiente, para crear el nuevo valor se determina: por su número (N), el fondo disponible del tiempo de trabajo (Tt), calificación calculada a base del sueldo medio por hora Si, y la intensidad normal de trabajo calculada a base del coeficiente progresivo medio de cumplimiento de las normas de rendimiento y normas de tiempo (Cpm). Esta magnitud puede ser representada en forma matemática por el producto NTtShCpm

El contenido económico de esta magnitud es el salario anual máximo posible (Sm) de los obreros a condición del empleo completo (sin horas muertas y pérdidas) del fondo del tiempo de trabajo, la plena correspondencia de la complejidad de los trabajos que se realizan a la calificación de los obreros y el cumplimiento de las normas de rendimiento por todos los obreros a nivel de los obreros de vanguardia.

Es evidente que los recursos de la empresa hallarán su mejor aplicación cuando todos los tipos de los fondos fijos de producción se empleen por completo en el tiempo y por su potencia, correspondientemente con sus parámetros técnicos y tecnológicos, cuando las reservas y la producción inacabada no superen los volúmenes económicamente argumentados y cuando se utilicen por completo la capacidad de los obreros para el trabajo en los límites del fondo reglamentado de tiempo y la intensidad normal de trabajo.

Todo lo expuesto muestra la dependencia directa que existe entre el mejoramiento del empleo del potencial económico de la producción y los índices generalmente aceptados de la eficacia económica como son el incremento de la ganancia, el crecimiento de la productividad del trabajo, el aumento de la rentabilidad de los fondos de producción, etc. Por 169 ejemplo, en algunas empresas la elevación del coeficiente Cpe —que caracteriza el nivel organizativo— en un uno por ciento asegura el aumento de la ganancia en 1,5--1,8%; el crecimiento de la productividad del trabajo en 1--1,1% y de la rentabilidad de los fondos de producción en 1,2--1,5% y la disminución del coste de la producción en 0,2--0,4%.

La magnitud del potencial económico de la empresa puede ser distinta. Se determina por las dimensiones de la empresa, su nivel técnico, la tecnología que se aplica, la composición cualitativa y la estructura de los elementos fundamentales de producción y, por último, los precios vigentes de producción. Es lógico que debemos procurar elevar el potencial económico de las empresas y la industria en conjunto sobre la base de su ampliación y el progreso técnico. Pero debemos igualmente tratar de utilizar en mayor grado los recursos de que disponen las empresas industriales. El éxito depende por entero del nivel y del estado de organización del trabajo, la producción y la gestión.

__ALPHA_LVL2__ LA REFORMA ECONÓMICA Y LA EFICACIA
DE LA PRODUCCIÓN. LA UNIDAD DE ESTÍMULOS
MATERIALES Y MORALES

Lenin concedía extraordinaria importancia a los estímulos materiales y morales de la actividad laboral. Hay que construir el comunismo, escribía Lenin, ".. .no directamente sobre el entusiasmo, sino valiéndose del entusiasmo engendrado por una gran revolución, sobre el interés personal, sobre la ventaja personal, a base de la autogestión financiera. .. El interés personal eleva la = producción"^^7^^. El trabajo de vanguardia en la producción debe ser estimulado en el sentido material. Lenin veía la fuente inagotable del auge económico en la combinación de los intereses de la sociedad con los de la colectividad y de cada uno de los trabajadores.

Los legados leninistas han hallado su expresión concentrada en la reforma económica que tiende a fortalecer la unidad de los intereses de cada trabajador, empresa y sociedad en conjunto, a reforzar la iniciativa y el interés de las _-_-_

~^^7^^ V. I. Lenin. = El cuarto aniversario de la Revolución de Octubre. O.C., t. 41, págs. 151--152.

170 colectividades de las empresas por acelerar el progreso^ técnico, por utilizar al máximo los recursos de producción y aumentar la eficacia de la producción.

Las bases de la reforma económica fueron señaladas por la reunión plenaria del CG del PCUS, celebrada en septiembre del año 1965.

El objetivo principal de las medidas correspondientes consistía en poner ''. . .el sistema de dirección planificada y los métodos de gestión económica en correspondencia con las tareas de la construcción del comunismo, seguir desarrollando los aspectos y ventajas más importantes del modo socialista de producción y asegurar, de esta manera, el rápido avance. . . de la economía por el camino del comunismo".

Era necesario considerar en mayor medida las demandas que presentan las leyes económicas y elevar el nivel científico de planificación y gestión inmediata de la producción. Se exigía combinar más estrechamente la dirección centralizada estatal con el desarrollo de la iniciativa económica local y la actividad de las colectividades laborales, lo que asegura la utilización de las ventajas del modo socialista de producción.

"La esencia de la reforma —dijo en una de sus intervenciones A. N. Kosyguin— consiste en perfeccionar la planificación centralizada para elevar la iniciativa y el interés de las colectividades de las empresas por el empleo máximo posible de los recursos de producción y el aumento de la eficacia de la producción y en valerse del sistema de estímulos económicos para aunar los intereses de cada trabajador y cada empresa y los de la sociedad en conjunto".

La reforma económica persigue, ante todo, el objetivo de aumentar el nivel científico de planificación estatal de desarrollo de la economía. En las condiciones actuales es necesario que los ritmos de crecimiento de la producción y las proporciones fundamentales sean óptimos y aseguren una satisfacción cada vez mayor de las demandas materiales y culturales de la sociedad, que crecen sin cesar.

Es importante que en los planes de fomento de la economía nacional y, ante todo, de desarrollo de la industria se prevea todo lo necesario para una rápida utilización de las realizaciones de la ciencia y la técnica en la producción. Al mismo tiempo, los planes pueden responder a las necesidades 171 del desarrollo de la sociedad sólo si se confeccionan con arreglo a la perspectiva del progreso científico-técnico.

El crecimiento del aparato productivo y la complicación de los nexos económicos aumentan el papel de los planes de perspectiva. Es necesario que se conozcan de antemano —y para un período más o menos prolongado— no sólo las posibilidades de desarrollo de toda la economía nacional, sino también las de cada una de las empresas. Precisamente en esta dirección ha sido elaborado el plan quinquenal de los años 1971 a 1975, cuyas tareas fundamentales han sido planteadas oportunamente a las empresas.

Además del perfeccionamiento sucesivo y el mejoramiento de la argumentación técnico-económica de los planes es importante el sistemático pronóstico científico del desarrollo de la ciencia y la técnica. Esto contribuirá a la estabilidad de los planes aprobados por los ministerios, excluirá de su prá ctica el método de pruebas y errores y permitirá combinar con mayor estrechez los índices concretos del plan.

Para la URSS, con sus vastas extensiones, es de suma importancia combinar racionalmente la planificación sectorial y territorial.

Por último, para perfeccionar la planificación y elevar la argumentación económica de los planes se proyecta crear un sistema de normas científicamente fundamentadas de consumo de los recursos materiales y del trabajo vivo en la producción social, lo que preparará las condiciones necesarias para aumentar la eficacia de la producción en cada uno de los eslabones de la economía nacional.

Es importante que la reforma económica, además de perfeccionar la planificación, prevé un sistema de medidas de ampliación de la independencia económica y de elevación de la iniciativa de las empresas, necesaria para conseguir los mejores resultados. La empresa productora, siendo el principal núcleo económico, debe estar libre de una tutela meticulosa por parte de los organismos superiores y de toda intervención administrativa subjetivista en su actividad.

Las condiciones necesarias para aumentar la independencia económica operativa de las empresas existen y estriban en el crecimiento de la concentración de la producción, la ampliación de los vínculos directos entre las empresas, la elevación del nivel de preparación de cuadros dirigentes, 172 la conciencia y la actividad política elevada de la clase obrera.

La reunión plenaria del CG del PCLJS celebrada en septiembre de 1965 previo un sistema de medidas orientado a suprimir la reglamentación excesiva de la actividad económica de las empresas, suministrar a las mismas los medios necesarios para el desarrollo de la producción y ampliar los derechos de las colectividades laborales, lo que está garantizado por la ley.

Una importante parte de la reforma económica consiste en el fortalecimiento y el desarrollo sucesivos de la autogestión financiera y el reforzamiento del estímulo de la producción sobre la base de las categorías económicas del socialismo como son el precio, la rentabilidad, el premio y el crédito. El empleo activo de los resortes económicos debe aumentar el interés de las colectividades por obtener el efecto máximo con gastos mínimos y por utilizar en medida cada vez mayor los fondos de producción y los recursos laborales.

Con la implantación de la autogestión financiera se vinculan estrechamente las medidas necesarias para aumentar el interés de los obreros y empleados por el mejoramiento de los resultados generales de la actividad productiva económica de la empresa, lo que fortalece la base económica de la democracia de producción, amplía la independencia de las empresas y eleva la iniciativa de los trabajadores en la gestión económica.

La reforma económica desarrolla los principios leninistas de la dirección de la economía. Desarrolla y precisa, conforme a las condiciones actuales, los principios del centralismo democrático, el interés material de los trabajadores por elevar la eficacia de la producción social, así como el carácter científico de la planificación y la argumentación económica de las decisiones administrativas.

El desarrollo de los principios leninistas de gestión de la economía halló su encarnación real en las medidas concretas, trazadas por la reunión plenaria del CC del PCLJS celebrada en septiembre de 1965. En particular, la ampliación de la independencia económica de las empresas ha conducido a la revisión de los índices que se establecen para la empresa desde arriba. La tarea ha sido doble: era importante, por un lado, liberar a las empresas de una reglamentación excesiva 173 de su actividad y, por otro, reforzar el interés por la elevación de la eficacia de la producción.

Para cumplir esta tarea era necesario encontrar un sistema de índices que asegurase la mayor influencia sobre la producción social, en aras de obtener los resultados máximos, con gastos mínimos.

En el nuevo sistema de índices, el primer lugar lo ocupa el volumen de la producción vendida. Este índice ha sustituido el de la producción global, cuya importancia sigue siendo muy grande para la economía nacional.

El índice de la producción vendida refleja no sólo el volumen de la producción, sino también la correspondencia del surtido a las demandas que presenta la sociedad. Vincula con mayor estrechez la producción con el consumo, permite al consumidor influir más en la producción y expresa el reconocimiento social de la necesidad de la producción fabricada.

Una consideración mayor de las demandas de las leyes económicas del socialismo, comprendidas las de la circulación mercantil-monetaria, ha determinado la necesidad de elevar el papel del índice de rentabilidad de la producción. Su destino tiene como objeto orientar a las empresas al logro de la mayor eficacia de la producción para el bien de la sociedad socialista.

Una parte de la ganancia de las empresas se destina para la formación de los fondos de ampliación de la producción, el financiamiento de las inversiones, el incremento de los medios circulantes, el mantenimiento de las organizaciones de investigación científica y de proyección y diseño, la creación de los fondos de estímulo y otras necesidades de las colectividades laborales.

La correlación entre las ganancias planeada y real, tomada en relación con los fondos de producción y los medios circulantes reglamentados, caracteriza el aporte que hace cada una de las empresas al logro del efecto económico general y al crecimiento de la renta neta del país, que constituye la fuente de la reproducción ampliada y de la elevación del bienestar del pueblo. La base real del aumento de la rentabilidad de la producción es el crecimiento incesante de la productividad del trabajo y la disminución del coste de la producción.

174

Debido a que en el socialismo el Estado incluye conscientemente, en orden de normación, la ganancia en el precio de venta de la producción de la empresa, esta ganancia expresa ciertas demandas que presenta la sociedad a la eficacia de la actividad económica de la colectividad laboral. La ganancia refleja en cierto grado el aporte que hace cada una de las empresas a la reducción de los gastos sociales de producción y al crecimiento de la renta nacional. Por otra parte, la ganancia es la fuente de la remuneración suplementaria de las colectividades laborales y de cada uno de los trabajadores por los mejores resultados de su actividad y es un factor esencial de la elevación del interés material de los trabajadores por obtener resultados máximos, con gastos mínimos. Así pues, la ganancia expresa la relación entre la colectividad laboral y la sociedad en conjunto, es decir, la relación entre una parte y un todo en el único organismo económico socialista.

El efecto económico de la actividad de la empresa, representado por la ganancia, depende de numerosos factores productivos económicos: la productividad del trabajo, el ahorro de elementos materiales de la producción, el giro de los medios fijados a la empresa, etc. Por eso se supone que a través de los índices de ganancia y rentabilidad la sociedad puede influir en el empleo activo de todos estos factores por la colectividad laboral.

Pero, la ganancia no puede ser un índice exclusivo, ya que está vinculada no sólo con la acción de las leyes objetivas, sino también con los factores subjetivos. En particular, en el nivel de la rentabilidad y la magnitud de la ganancia influye sensiblemente la fundamentación económica de los precios de venta. La ganancia puede obtenerse también merced a la ampliación del volumen de la producción vendida, a cuenta del crecimiento del número de obreros, es decir, debido al aumento de los gastos del trabajo vivo y pretérito.

La eficacia del estímulo económico se determina por el grado en que éste se vincula con la planificación centralizada y asegura la unidad de los intereses colectivos y personales con los de la sociedad. Antes que nada, es importante la dependencia directa de la magnitud de medios que se encuentran a disposición de las colectividades respecto 175 del mejoramiento o empeoramiento de los índices fundamentales de su actividad. Los descuentos destinados para los fondos de estímulo económico deben aumentarse en el marco del ritmo de crecimiento de la ganancia. Es una de las premisas principales, necesarias para aumentar los ingresos centralizados de la sociedad y establecer las debidas proporciones entre la renta nacional, la acumulación y el consumo, entre los ingresos de los trabajadores y los recursos de mercancías a escala de toda la economía nacional.

En la URSS, el Estado realiza un gran trabajo de mejoramiento de los métodos de estímulo económico, encaminado a la elevación del interés de las colectividades por el perfeccionamiento técnico y organizativo de la producción, la rápida introducción de los resultados del progreso técnico en la producción y el crecimiento de la productividad del trabajo. Se ha reconocido necesario vincular el sistema de estímulo con la elaboración y el cumplimiento de los planes quinquenales.

El noveno plan quinquenal (1971--1975) constituye la base de la plena autogestión financiera de las colectividades. Se acrecienta el papel de los ministerios en la planifi-" cación y su responsabilidad por la misma, así como su interés por la formación de los fondos de estímulo económico, teniendo en cuenta las tareas del sector y la elevación de la eficacia de su producción.

La reunión plenaria del CC del PCUS celebrada en septiembre de 1965 determinó las firmes argumentaciones económicas de la distribución de la ganancia entre la colectividad laboral y la sociedad. Sirve para esta argumentación la magnitud de los fondos de producción que utiliza la empresa, debido a lo cual se ha establecido el pago por los fondos. Los fondos de producción han sido y siguen siendo patrimonio de todo el pueblo. La sociedad representada por el Estado los destina a las colectividades laborales para que éstas los utilicen productivamente. Por eso, el resultado de su actividad debe atribuirse no sólo a la colectividad laboral, sino también a la sociedad en conjunto, mientras que el pago por los fondos se convierte en una fuente importante de completación de los ingresos del presupuesto estatal. Esta categoría fortalece el vínculo entre los intereses económicos de los trabajadores y la sociedad en conjunto.

176

Una parte importante del nuevo sistema de planificación y estímulo económico es el conjunto de medidas encaminadas a fortalecer la autogestión financiera. Este sistema de medidas desarrolla y precisa, en las nuevas condiciones históricas, las ideas leninistas de que el socialismo se lo debe construir no sólo sobre el entusiasmo revolucionario, sino también sobre el interés material de los trabajadores por los mejores resultados de la producción.

La autogestión financiera es el método fundamental de dirección planificada de las empresas socialistas, que vincula orgánicamente los intereses del Estado y los intereses personales de los trabajadores. Este método se basa en la confrontación de los resultados de la producción con sus gastos, en el estímulo material de los mejores resultados y control, que supone la responsabilidad material. En las condiciones actuales, las empresas de autogestión financiera y sus dirigentes deben responder plenamente por los resultados económicos del trabajo. Las ideas leninistas sobre la autogestión financiera hallan su consecuente aplicación práctica y adquieren una importancia cada vez mayor para el perfeccionamiento de las relaciones de producción y el cumplimiento de muchas tareas de la edificación del comunismo.

En la esfera del fortalecimiento y desarrollo de la autogestión financiera, la reforma económica asegura la formación de las condiciones en las que las empresas puedan resolver independientemente los problemas del perfeccionamiento de la producción. Para esto en las empresas se forman fondos de desarrollo de la producción a base de deducciones de las ganancias y de una parte de descuentos de amortización, destinados al restablecimiento completo de los fondos fijos.

Simultáneamente se pasa gradualmente de los préstamos a fondos perdidos para las obras básicas al crédito a largo plazo. Esto aumenta el interés de los dirigentes por utilizar con el mayor ahorro los medios destinados para la construcción y les obliga a resolver los problemas del desarrollo de la producción con las inversiones mínimas, poner en función oportunamente nuevas obras y acelerar el logro de su potencial proyectado.

La utilización de los fondos de producción tiene una 177 importancia decisiva para elevar la eficacia de la actividad de las empresas. Es importante despertar el interés de las colectividades laborales por aumentar la producción y, correspondientemente, la ganancia por cada rublo de los fondos de producción destinados a ellas. Para alcanzar este objetivo, las normas de pago de los fondos de producción se establecen para un período prolongado. A cada una de las empresas que trabajan normalmente se le asegura la posibilidad de —al haber transferido una parte de la ganancia al presupuesto estatal en concepto de pagos por los fondos— reservarse otra parte de la misma, necesaria para formar los fondos de estímulo y cubrir los gastos planificados.

Así pues, la magnitud de los fondos de estímulo y los de desarrollo de la empresa depende directamente del empleo de los medios nacionales, entregados a las colectividades laborales.

La eficacia de la producción depende en gran medida de la certeza y el ahorro con que se emplean los medios circulantes de las empresas. Antes de la aplicación de la reforma económica, cualquier insuficiencia de los medios circulantes se resarcía a cuenta del presupuesto estatal, lo que socavaba los principios de la autogestión financiera. La reforma ha elevado la responsabilidad económica por el empleo de los medios circulantes, entregados a las empresas. Ha previsto la renuncia a la completación irrevocable de los medios circulantes a cuenta del presupuesto estatal. Las empresas pueden aumentar los medios circulantes ú nicamente a expensas de la ganancia o del crédito que se les concede para esto.

Junto con el fortalecimiento de la independencia económica de las empresas y la elevación de su interés por el empleo de los fondos de producción, se consolidan también los principios de autogestión financiera en las relaciones entre las empresas. Esto asegura la estricta observancia de los compromisos asumidos en cuanto a los suministros de mercancías y al crecimiento del interés material por el cumplimiento de las cláusulas de los acuerdos. De este modo se consolidan las relaciones de producción socialistas entre las colectividades de trabajadores.

Una parte inalienable del sistema de medidas encaminadas al fortalecimiento y desarrollo de la autogestión __PRINTERS_P_177_COMMENT__ 12---622 178 financiera son las medidas de elevación del interés material de las colectividades laborales, de cada una de las subdivisiones de la empresa y de cada uno de los trabajadores por el mejoramiento de los resultados generales del trabajo.

La tarea consiste en orientar la actividad de las colectividades laborales a la búsqueda y movilización de las reservas necesarias para elevar la eficacia de la producción, aumentar la rentabilidad y, finalmente, asegurar el crecimiento de toda la renta nacional.

El fortalecimiento de la autogestión financiera aumenta esencialmente el papel de las colectividades laborales y consolida económicamente las bases democráticas de gestión de la producción socialista.

Debido al aumento del papel de los resortes económicos y las categorías mercantil-monetarias y de acuerdo con su nuevo contenido, ha adquirido gran importancia el problema de la formación de los precios. En el Programa del PCUS se señala que los precios deben reflejar cada vez más los gastos de trabajo socialmente necesarios y asegurar a cada empresa que trabaja de modo normal el resarcimiento de los gastos de producción y circulación y la ganancia. La reforma económica es un avance hacia la realización prá ctica de esta tesis programática.

En las condiciones de autogestión financiera completa, los precios se convierten en una necesidad vital. El precio es una expresión importantísima de los gastos sociales de producción.

La reforma de los precios mayoristas, aplicada en el año 1967, y el perfeccionamiento ulterior de los mismos permiten determinar, con fundamento cada vez mayor, el nivel de rentabilidad de la = industria^^8^^. El grueso de los precios vigentes está calculado de modo que cada una de las empresas pueda formar, a cuenta de la ganancia, después de haber liquidado sus cuentas con el Estado, el _-_-_

~^^8^^ Para mejorar el sistema de formación de los precios, el Comité de Precios, adjunto al Comité Estatal de Planificación, fue transformado a finales del año 1969 en Comité Estatal de Precios del Consejo de Ministros de la URSS. Existen también los correspondientes comités de repúblicas. Adjuntas a los comités ejecutivos de los Soviets regionales (territoriales), existen secciones de precios. Se fortalecen los órganos de formación de los precios también en las empresas.

179 fondo de desarrollo de la producción y los fondos de estímulo. Se ha elevado el papel de los precios también en la solución de los problemas relacionados con el mejoramiento de la calidad de la producción, lo que contribuye al perfeccionamiento de los índices económicos del trabajo de las empresas. La determinación de la conveniencia económica de las decisiones que se adoptan y de su correspondencia a las tarcas de la edificación del comunismo constituye la garanlía de una alta eficacia de la producción social. La ligazón indisoluble de la gestión administrativa con los métodos económicos y de la planificación centralizada con la ampliación de la iniciativa de las colectividades y asociaciones productoras y de los órganos locales garantizará la elevación del nivel de gestión de la producción de acuerdo con las tareas de la edificación del comunismo.

Además del perfeccionamiento de la planificación y el amplio empleo de los métodos económicos de estímulo de la producción, una parte importantísima de la reforma económica la constituye el sistema de medidas de perfeccionamiento de la organización y la gestión de la producción industrial.

El perfeccionamiento de las formas organizativas de gestión de la economía nacional sobre la base del principio leninista del centralismo democrático es una necesidad objetiva. Esto emana de las demandas que presenta el desarrollo de las fuerzas productivas y de las relaciones de producción socialistas.

La producción industrial moderna exige que la dirección de la técnica, la economía y las investigaciones científicas esté unida al proceso inmediato de producción. Esta unidad puede ser asegurada sólo sobre la base de la aplicación consecuente del principio sectorial de gestión.

La resolución de los problemas económicos de producción y técnicos más importantes de desarrollo de las empresas, asociaciones y del sector en conjunto en un solo órgano de prestigio facilita esencialmente la actividad económica productiva de las empresas.

Debido a la necesidad de combinar la dirección planificada centralizada con el desarrollo de la iniciativa de las repúblicas federadas y de los órganos locales, así como, teniendo en cuenta las particularidades productivas y __PRINTERS_P_179_COMMENT__ 12* 180 técnicas de los sectores concretos de la industria, han sido creados ministerios industriales sectoriales de toda la Unión, de toda la Unión y republicano y únicamente republicano.

La línea del PCUS para el desarrollo máximo posible de la iniciativa de las repúblicas federadas en la esfera de la economía y la cultura halló su expresión en la concesión de nuevos derechos en el terreno de la planificación, la construcción de obras básicas, el íinanciamiento y el salario.

La reunión plenaria del CC del PCUS celebrada en septiembre de 1965 ha desbrozado el camino para que los principios de la autogestión financiera penetren en la actividad de los ministerios, lo que vincula con mayor estrechez los intereses de los funcionarios de estos organismos con los de las empresas, por una parte, y con los del Estado (la sociedad en conjunto), por otra.

El desarrollo de los métodos económicos de dirección de la industria cambia el carácter de las relaciones entre las empresas y los organismos superiores.

Un rasgo típico del nuevo sistema de gestión de la industria es la ampliación de los derechos de las empresas al empleo de los medios circulantes, los descuentos de amortización y los medios obtenidos de la venta de los equipos excedentes y anticuados y otros valores materiales.

La reunión plenaria del CG del PCUS celebrada en septiembre de 1965 introdujo sustanciales cambios cualitativos en el sistema de organización de la gestión de la industria. Se han formado nuevas condiciones para la actividad de las empresas, asociaciones productivas y ministerios. En estas condiciones, las funciones de la gestión administrativa de la industria se compaginan con un reforzamiento sensible de los métodos de autogestión financiera y de los estímulos económicos, con la ampliación de los derechos económicos y la iniciativa de las empresas y las asociaciones productivas.

El sistema de medidas fijado por dicha reunión plenaria y encaminado a mejorar la gestión ha cambiado también esencialmente la administración de los suministros materiales y técnicos. Los ministerios industriales son actualmente los poseedores principales de los fondos. Estos ministerios distribuyen los recursos entre los consumidores departamentales. La realización de los fondos está a cargo de las 181 direcciones principales de suministro y venta y los órganos territoriales de suministros técnico-materiales.

Para la dirección general de los suministros técnicomateriales ha sido instituido el Comité Estatal de Suministro Técnico-Material del Consejo de Ministros de la URSS (este comité es de toda la Unión y republicano). El comité debe asegurar, además del cumplimiento de los planes de suministro, los suministros cooperados intersectoriales y el control sobre el cumplimiento oportuno de los planes de entrega de la producción.

Adquieren una importancia cada vez mayor los vínculos directos y estables entre las empresas suministradoras y los consumidores de la producción.

La disposición del Gobierno soviético Sobre las medidas de mejoramiento del suministro técnico-material a la economía nacional (abril de 1969) trazó un programa de desarrollo de estos vínculos. Se ha proyectado también el paso al suministro de ciertos tipos de producción sin crear los fondos (ciertos materiales de construcción, artículos técnicos de goma, etc.). Se amplía el suministro a través del comercio mayorista.

A fin de elevar la disciplina que imponen los acuerdos económicos, el Gobierno soviético adoptó varias disposiciones sobre el suministro de la producción y sobre la responsabilidad material de las empresas y organizaciones por el incumplimiento de las metas y compromisos y por la infracción de las reglas del suministro.

Así pues, el nuevo sistema de gestión económica está orientado a mejorar la organización de la gestión y a reforzar los métodos económicos de dirección de la industria. Este sistema se basa en la combinación de la planificación estatal única con la autogestión financiera completa de las empresas, la dirección sectorial centralizada con la amplia iniciativa económica local y el principio del mando único con la elevación del papel de las colectividades laborales. Este sistema responde plenamente a las necesidades del desarrollo de la economía de la URSS y permite utilizar con ]a máxima eficacia las ventajas del modo socialista de producción.

La reforma ha probado su vitalidad. Ha puesto en acción ya no pocas reservas. A medida de la profundización de la 182 reforma y el perfeccionamiento de su mecanismo, de acuerdo con las decisiones del XXIV Congreso del PCUS, las nuevas condiciones de gestión económica van influyendo más activamente aún en la producción.

La reforma económica es el acelerador eficiente del crecimiento de la riqueza social. Hay que considerarla como todo un sistema de medidas encaminadas al perfeccionamiento máximo posible de las relaciones de producción socialistas, del acuerdo con las demandas que presentan las fuerzas productivas en proceso de rápido desarrollo.

La reforma ha pasado el período preparatorio. Se han llevado a cabo los trabajos de búsqueda y las discusiones científicas, determinado los principios y las direcciones básicas de la reforma y realizado varios experimentos en cuyo curso se fueron perfeccionando y aprobando distintos elementos de la reforma.

Desde el año 1965 comienza la primera etapa de aplicación de la reforma. Esta etapa se caracteriza por el paso gradual de las empresas de la industria y del transporte a las nuevas condiciones de planificación y estímulo. Hacia finales de la primera etapa (1970), las estipulaciones principales de la reforma comienzan a extenderse a las empresas estatales de la agricultura, la construcción, el comercio y otros sectores de la economía nacional. Al mismo tiempo, en el período de los años 1965 a 1970 se efectúa una comprobación masiva de la eficacia de la reforma, se descubren sus puntos débiles y se adoptan medidas para elevar el nivel de la gestión económica en cada uno de los eslabones de la economía socialista.

El noveno quinquenio es también una nueva etapa de desarrollo de la reforma. La tarea fundamental de este período es elaborar definitivamente un sistema de planificación y estímulo económico que asegure la elevación indeclinable de la eficacia de toda la economía nacional, la intensificación de la producción y el aceleramiento sustancial del ritmo del crecimiento de la productividad del trabajo. Es necesario emplear todos los factores que contribuyan al crecimiento intenso de la producción y, en primer lugar, las realizaciones de la revolución científico-técnica.

En la nueva etapa, la reforma económica se extenderá a toda la economía nacional, comprendida la esfera de 183 servicios. La reforma se profundizará. Los métodos económicos de gestión, que en la primera etapa afectaban principalmente las empresas y sus subdivisiones importantes, se introducirán tanto en los eslabones superiores de la producción social (asociaciones, direcciones principales y ministerios) como en los pequeños sectores productores, comprendidos los puestos de trabajo. El desarrollo de la reforma conducirá, en definitiva, a la creación de un amplio sistema estable de movilización no sólo de las reservas superficiales, sino también de las reservas profundas de crecimiento de la riqueza social.

Este desarrollo de la reforma supone el perfeccionamiento de la planificación y gestión de la economía nacional, el mejoramiento de la actividad de los cuadros de ingenieros, economistas y dirigentes y el perfeccionamiento de la técnica, la organización, los métodos y el estilo de su trabajo.

Ya en su primera etapa (1965--1970), el nuevo sistema de planificación y estímulo económico mostró que encerraba grandes posibilidades para utilizar al máximo las ventajas del modo socialista de producción. Ha permitido, en particular, mejorar las proporciones de desarrollo de la economía nacional, elevar la eficacia de la producción y acelerar el ritmo de crecimiento económico. La renta nacional, que se destina al consumo y la acumulación, aumentó de 190.500 millones de rublos en el año 1965 a 266.300 millones en el año 1970. Su incremento en el octavo quinquenio constituyó un 41%, mientras que en el lustro precedente (1961--1965) fue de 37%. Se aceleró el ritmo de crecimiento del nivel de vida de los trabajadores, y se crearon las premisas necesarias para utilizar más racionalmente los recursos materiales y laborales del país.

La práctica muestra que allí donde existe una ligazón estrecha entre el estímulo material y los índices cualitativos, aumentan la productividad del trabajo y la rentabilidad. Por ejemplo, a cada operario de la fábrica ``Dinamo'' se le fijó la meta quinquenal en horas-norma. Esta meta se calcula partiendo del crecimiento planificado de la producción y teniendo en cuenta el rendimiento logrado ya por el obrero. Los obreros que cumplen y sobrecumplen estas metas reciben premios mensuales. El estímulo de los 184 contramaestres y obreros se coordina estrechamente. A los contramaestres se les pagan primas, si el sector cumple el plan, lo que depende, a su vez, del cumplimiento de las metas individuales por los obreros.

En la fábrica de fibra química de Klin se lia establecido el orden, según el cual las primas a los ingenieros y peritos se disminuyen, si los gastos reales de trabajo superan a los establecidos por las normas. Esto aumenta la responsabilidad de los ingenieros y peritos por el estado de la organización de la producción y del trabajo y por la utilización de las reservas del crecimiento de la productividad del mismo.

Las medidas adoptadas para poner las formas y métodos de gestión de la economía nacional de acuerdo con la etapa actual de desarrollo de la economía soviética han repercutido positivamente en las relaciones de producción. Ha crecido la actividad de los cuadros de la economía. Todos los trabajadores participan con creciente amplitud en la solución de los problemas económicos. En las nuevas condiciones de gestión económica se ha detenido la disminución del rendimiento de los fondos. En la RSFSR, este rendimiento en las empresas de supeditación republicana creció en el octavo quinquenio el 12%. Se desarrolla y se perfecciona continuamente, de acuerdo con las demandas del progreso socioeconómico, el sistema socialista de planificación.

"Al mismo tiempo~—dijo A. N. Kosyguin en el XXIV Congreso del PCUS—, la experiencia acumulada ha permitido revelar los aspectos de la reforma económica que deben ser precisados y desarrollados. Es evidente la necesidad de seguir perfeccionando los métodos de planificación y de estímulo y los criterios apreciativos de la actividad de las empresas y asociaciones, con el fin de intensificar la influencia de la reforma en el aceleramiento del progreso científico-técnico, en la mejoría cualitativa de la producción y en el aumento de la productividad del trabajo y conseguir que las empresas, asociaciones y ministerios estén más interesados en obtener tareas del plan más elevadas. Esto es ahora lo principal".

El mecanismo de la reforma económica que actuaba en Ja primera etapa no siempre obligaba a las colectividades 185 laborales a preocuparse del desarrollo intenso de la producción.

Últimamente se ha realizado un gran trabajo experimental a fin de perfeccionar el nuevo sistema de planificación y de estímulo económico. La experiencia acumulada dice que es necesario vincular orgánicamente el mecanismo de la reforma económica con la productividad del trabajo, el coste y la calidad de la producción.

Para conseguir este objetivo, las Directrices del XXIV Congreso del PCUS prevén aumentar el interés de las empresas por incrementar la producción necesaria para el país.

Junto con el perfeccionamiento del sistema general de formación de los fondos de estímulo no es menos importante usarlos racionalmente sobre la base de la buena organización del mecanismo fabril de gestión económica. En los últimos años se hace mucho en este sentido. Además de las subdivisiones productivas, al sistema de autogestión financiera se incorporan los servicios y las secciones de la dirección de las fábricas. Se experimenta la llamada autogestión financiera personal, que contribuye a la disminución de los gastos de trabajo y materiales en cada puesto de trabajo. Es importante que esta labor se convierta en norma de la actividad diaria de cada una de las colectividades laborales.

El fondo de estímulo material es del 10 al 15% del fondo total del salario. Por eso, se debe perfeccionar las formas y sistemas del salario base y fortalecer los vínculos de éste con los índices de la autogestión financiera, en particular con la productividad del trabajo, el coste y la calidad de la producción. Además del empleo del salario a destajo, allí donde el rendimiento depende en medida decisiva de los esfuerzos individuales y colectivos de los trabajadores, conviene usar cada vez más los elementos del salario a destajo en las condiciones de la remuneración por tiempo. Esto permitirá lograr que la remuneración de los obreros que cobran por tiempo, así como de los ingenieros, peritos y empleados corresponda lo más posible a la norma real de trabajo.

No es menos importante aplicar debidamente las primas por la elevación del rendimiento, el ahorro de. los medios 186 materiales y el aumento de la calidad de la producción. No son raros aún los casos de empleo de las primas como pluses mecánicos al salario. A veces, los organizadores del trabajo complican tanto el sistema de primas que los obreros no pueden comprender por qué las reciben. Los sistemas del salario deben ser lo bastante flexibles y sencillos. Para conseguirlo cabe incorporar más a los propios obreros a la elaboración de los reglamentos de premiación y hacerlos públicos en toda la colectividad.

Merece una atención especial el problema de la premiación de los dirigentes y especialistas principales. En los sectores fundamentales de la economía de la URSS se trata de poner la mayor parte de primas a los dirigentes en función del crecimiento de la productividad del trabajo, la reducción del coste y la elevación de la calidad de la producción.

La reunión plenaria del CC del PCUS celebrada en diciembre de 1969 y el XXIV Congreso del PCUS plantearon en toda su talla el problema de la responsabilidad por los resultados de la actividad productiva. Esto se vincula directamente con las relaciones de autogestión financiera entre las empresas. La imperfección de estas relaciones constituye con frecuencia una de las causas cardinales del trabajo arítmico de las empresas, con todas las consecuencias que se derivan de ello. Por eso, los trabajadores de muchas empresas estiman que deben ser más duras las sanciones por el daño que se infiere a la producción no sólo a consecuencia de la infracción de los acuerdos económicos, sino también debido a otras causas (piezas defectuosas, ausentismo, no observancia de las normas, infracciones de la disciplina de producción). Merecen atención las propuestas publicadas en la prensa acerca de la disminución de los sueldos a los dirigentes económicos y técnicos que responden por uno u otro daño inferido. A fin de rcfor/ar el control público sobre su trabajo conviene determinar periódicamente la calificación de los dirigentes, ingenieros y peritos, con la participación de los representantes de las colectividades.

"Fortalecer al máximo la disciplina estatal en todos los eslabones de la economía nacional —llama, en sus Directrices, el XXIV Congreso del PCUS—, observar 187 rigurosamente la legalidad socialista en las relaciones económicas. Elevar la responsabilidad de cada dirigente de la economía por el oportuno cumplimiento de los planes y tareas establecidos, por la calidad de la producción, por el gasto racional y con criterio ahorrativo de los medios y recursos materiales, por la utilización adecuada de las instalaciones y materias primas, por el cumplimiento de todas las entregas de cooperación en los plazos fijados y por la observancia de la disciplina tecnológica".

En la fábrica de medios automáticos térmicos de Moscú se decidió privar de premios a todos quienes se han ausentado del trabajo sin causas justificadas, aunque sea una vez durante el año. Se privaba de recompensa también el que pedía la cuenta sin causas justificadas, aunque sea un día antes de terminarse el año. Como resultado, la cantidad de casos de ausentismo disminuyó, en un año, casi un 40%, mientras que las pérdidas del tiempo de trabajo por la misma causa se redujeron casi tres veces.

En la fábrica de excavadoras de Kalinin, la recompensa por los resultados anuales se disminuye en 50%, si el trabajador se ha ausentado al trabajo una vez al año, y no se paga en general, si él se ha ausentado dos veces.

Las primas son un medio importante de elevación de la velocidad del trabajo. Si el obrero de la fábrica de relojes N° 2 (Moscú) sobrecumple las normas a nivel de la proporción media, la recompensa por los resultados anuales se aumenta un 10%, pero si él sobrecumple las normas en grado mucho mayor, es decir, por encima del porcentaje medio, este aumento es del 20%.

Muchas empresas utilizan con buen resultado el interés material para ahorrar el trabajo pretérito, para hacer que cada trabajador cuide ios bienes del pueblo. Por ejemplo, en la fábrica de aleaciones duras de Moscú se premia a los trabajadores por la disminución de los desechos. Los prensadores se estimulan por la disminución de la cantidad de desechos en pedazos de volframio y cobalto. Como resultado, las pérdidas de materias primas se redujeron en un año un 6-7%, mientras que la obtención de artículos de cada prensa aumentó por turno un 12%, como término medio.

La discusión nacional de la carta del CC del PCUS, del Consejo de Ministros de la URSS, del Consejo Central de 188 la Unión de Sindicatos de la Unión Soviética y del CG del Komsomol Sobre el mejoramiento del empico de las reservas de la producción y el re forzamiento del régimen de ahorro en la economía nacional ha mostrado la decisión de los trabajadores de poner en acción todas las posibilidades de crecimiento de la productividad del trabajo. El Partido Comunista y el Gobierno soviético procuran que los esfuerzos de las masas se consoliden con la buena organización del trabajo. Podría servir a este fin un sistema argumentado de medición del nivel de organización. Este sistema aquilataría el influjo del nivel de organización sobre la productividad del trabajo y otros índices económicos, así como las medidas de estímulo por el perfeccionamiento de la organización del trabajo, de la producción y la gestión. La comprobación experimental de las bases metodológicas de esta apreciación, elaboradas por el Instituto de Economía de la Academia de Ciencias de la RSS de Kazajia, ofrece resultados prometedores. Permite utilizar constantemente los medios de influjo económico, administrativo y moral para el uso altamente productivo de cada minuto del tiempo de trabajo, cada máquina-hora y cada gramo de materia prima y combustible.

Los estímulos morales del trabajo altamente productivo y de la multiplicación de la riqueza social se encierran en el propio régimen socialista, en el que el pueblo trabajador no es sólo el agente de la producción, sino también su dueño colectivo. El trabajo para sí y para su sociedad es la fuente de tales estímulos de la multiplicación de la riqueza nacional que no ha conocido ni ha podido conocer el capitalismo.

A los obreros de las empresas capitalistas les amenaza siempre, como la espada de Damocles, el desempleo. Es típico el cartel que los periodistas soviéticos vieron en una de las empresas de los EE.UU.: "Muévase, parezca vivo, de otro modo le sustituirán por un botón".

No es casual que la mayoría absoluta de los obreros norteamericanos, cuando se les preguntó qué sentían al oír la palabra "automatización'', contestasen expresivamente: ``Miedo''.

Sólo en las condiciones del trabajo socialista, verdaderamente libre, el estímulo se manifiesta como el interés 189 directo de los trabajadores por los mejores resultados de la producción.

Encauzando el desarrollo del país por el camino de la fase superior del comunismo, el PCUS trata sistemá ticamente de elevar el papel de las colectividades laborales.

La reunión plenaria del CC del PCUS celebrada en septiembre de 1965 previo todo un sistema de medidas de ampliación de la independencia económica operativa de las empresas, de desarrollo de su iniciativa y espíritu emprendedor y de aumento del papel de las colectividades laborales. De acuerdo con las decisiones de dicha reunión plenaria, se adoptó el Reglamento de la empresa socialista estatal de producción. En este documento se subraya que la empresa es el núcleo primario de la producción social. No es sólo un eslabón técnico-económico que cumple los planes productivos y financieros, sino también un complejo organismo social, una colectividad cuyos intereses se vinculan indisolublemente con los de toda la economía nacional.

La experiencia de muchas organizaciones del partido de las empresas industriales y de numerosas colectividades laborales les ha permitido deducir que el propio estímulo material debe ejercer obligatoriamente un fuerte influjo moral. Esto se refiere tanto al llamado decimotercer salario como a otras formas de premiación. En estas empresas, el estímulo moral se refuerza, a su vez, con el incentivo material.

Como se señalaba en el XXIV Congreso del PCUS, en las condiciones de reforma económica es particularmente importante acentuar la atención a los estímulos morales de la producción, al fortalecimiento de la disciplina laboral, a la formación de la actitud ante el trabajo como ante un deber patriótico, del sentimiento de responsabilidad por la situación en la empresa, obra en construcción o institución, al uso máximo de las amplias posibilidades que ofrece en este sentido el nuevo sistema de estímulo económico de la producción.

"Nuestro deber —dijo L. I. Brézhnev en el XXIV Congreso del PCUS— es llevar más plenamente a la práctica los preceptos leninistas, conseguir que todos los obreros, koljosianos e intelectuales sean luchadores conscientes por 190 la aplicación de la política económica del partido, que actúen como verdaderos estadistas, manifestando plenamente su capacidad, su iniciativa y su buen sentido económico".

En las condiciones de la revolución científico-técnica crecen las demandas que se presentan a los cuadros de todos los eslabones. Por eso, las organizaciones del partido procuran que cada trabajador observe el mandato de Lcnin: "Administra con cuidado y escrupulosamente el dinero, administra económicamente, abandona la pereza, no robes, observa la mayor disciplina en el = trabajo"^^9^^.

Lenin subrayó reiteradas veces la importancia que tenían el espíritu ahorrativo socialista y la actitud consciente de amo, hacia la riqueza del pueblo. En la aplicación de este precepto le corresponde un papel importante al trabajo de educación. La educación del criterio ahorrativo —enseña el partido—, debe ocupar el mismo lugar que la educación laboral.

Los Fundamentos de la legislación de la URSS y de las repúblicas federadas sobre el trabajo, aprobados por el Soviet Supremo de la URSS en julio de 1970, ofrecen gigantescas posibilidades para fortalecer y desarrollar la actitud comunista ante el trabajo. En este documento se reflejan las grandes conquistas sociales de los trabajadores de la URSS y se formulan con precisión las normas de las relaciones mutuas entre los obreros y empleados en la esfera económica nacional de la vida social. El único acto legislativo nacional sobre el trabajo absorbió todas las estipulaciones legislativas que reglamentaban el trabajo y las puso en correspondencia con las demandas y condiciones actuales de la producción social y del progreso científicotécnico, del crecimiento indeclinable del bienestar y la cultura de los soviéticos y del desarrollo sucesivo de la democracia socialista. Todo el contenido de esta acta contribuye al crecimiento de la productividad del trabajo.

Un medio importante de la educación comunista y del aceleramiento del ritmo de crecimiento de la productividad del trabajo es la emulación, cuyas vías de desarrollo fueron _-_-_

~^^9^^ V. I. Lenin. = Las tareas inmediatas del Poder soviético. O.C., t. 36, pág. 174.

191 trazadas por Lenin ya en los primeros meses de Poder soviético. En el año 1919, a iniciativa de los comunistas y simpatizantes del ferrocarril Moscú-Kazán, que decidieron organizar sábados rojos comunistas a fin de restablecer la economía lo más rápido posible, comenzó a desenvolverse en todo el país un nuevo movimiento histórico por la mayor aportación laboral al progreso de la joven República Soviética.

En el trabajo Una gran iniciativa, de un modo genial Lenin sintetizó teóricamente las primeras experiencias de este movimiento, al escribir que los sábados rojos comunistas eran "la iniciativa consciente y voluntaria de los obreros. .. en la creación de condiciones socialistas en la economía y en la = vida''^^10^^.

Lenin calificó de "comienzo efectivo del = comunismo"^^11^^ la nueva actitud hacia el trabajo, que se manifestó en los sábados rojos. Veía con sagacidad que "el comunismo representa una productividad del trabajo más alta que la del capitalismo, una productividad obtenida voluntariamente por obreros conscientes y unidos, que tienen a su servicio una técnica = moderna"^^12^^.

Al surgir con el triunfo de la Gran Revolución Socialista de Octubre, la emulación fue desarrollándose y profundizándose cada año, calando todos los aspectos de la actividad de los soviéticos. En el año 1971 participaron en ella más de 70 millones de personas. De ellos, alrededor de 40 millones se incorporaron al movimiento por el trabajo comunista.

La emulación socialista es, en efecto, una fuerza motriz de desarrollo de la sociedad soviética. Ejerce un influjo eficaz sobre la economía, el crecimiento de la riqueza nacional, el perfeccionamiento de las relaciones sociales, el desarrollo político de la sociedad soviética y la educación estética de los trabajadores.

Las funciones principales de la emulación en la sociedad socialista son el desarrollo en los trabajadores de la actitud comunista hacia el trabajo; el perfeccionamiento de las _-_-_

~^^10^^ V. I. Lenin. O.C., t. 39, pág. 18.

~^^11^^ Ibid. p\'ag. 22.

~^^12^^ Ibid.

192 relaciones de producción del socialismo; la introducción de la organización científica del trabajo, la producción y la administración; la incorporación de las grandes masas trabajadoras a la dirección de todos los asuntos de la sociedad; el desarrollo de la actividad política y creadora de los obreros, koljosianos e intelectuales; el fortalecimiento del colectivismo y del modo socialista de vida y la formación del hombre de la sociedad comunista.

Las nuevas perspectivas de desarrollo de la economía y la cultura del País de los Soviets, trazadas por el XXIV Congreso del PCUS, son, al mismo tiempo, perspectivas de la emulación socialista. Sus orientaciones más importantes en el noveno quinquenio consisten en acelerar el progreso científico-técnico, fortalecer el colectivismo socialista y aumentar la eficacia de la producción social. Estas orientaciones son las principales en el desarrollo de las fuerzas productivas y de las relaciones de producción y en la obtención del resultado máximo de la actividad multifacética de los soviéticos.

Desarrollando la emulación y perfeccionando su organización, el Partido Comunista de la Unión Soviética aspira crear en cada colectividad un ambiente de búsqueda creadora y de intolerancia para con los defectos y el estancamiento. Se le dedica especial atención al desarrollo de las bases democráticas, la extirpación del formalismo, el aumento del papel de las colectividades laborales y la aplicación consecuente de los principios leninistas: el carácter público, la comparatividad de los resultados, la posibilidad de repetición práctica de la experiencia y el reforzamiento del trabajo de vanguardia con los incentivos materiales y morales. La emulación se ha convertido en un método verdaderamente comunista de construcción de la nueva vida.

Esto se ha reflejado magníficamente en el movimiento de masas por el trabajo comunista y en la emulación de todo el pueblo con motivo del centenario del nacimiento de Lenin. Esta emulación fue marcada con la iniciativa de María Ivánnikova, tejedora de la fábrica Frunze que llamó a trabajar el 22 de abril de 1970 a base de la materia prima ahorrada. Esta iniciativa tuvo numerosos adeptos. La propia Ivánnikova cumplió el plan de 4 años y 3 meses en 3 años y 11 meses, fabricó por encima del plan 29.620 193 metros de tejido, cumplió la meta del año 1969 antes del plazo fijado, el 22 de noviembre, y dio por encima del plan 9.680 metros de tejido de alta calidad. Al haber revisado los compromisos anteriormente asumidos, Ivánnikova decidió cumplir el plan quinquenal el 25 de julio de 1970 y fabricar suplementariamente 48.000 metros de tejido. Ivánnikova cumplió su palabra.

Siguiendo su iniciativa, los obreros, ingenieros, peritos, colectividades de brigadas, sectores, talleres y empresas de la capital y otras zonas del país buscan las posibilidades para disminuir el coste de la producción y aumentar la rentabilidad del trabajo. Lo acreditan persuasivamente las obras prácticas de las colectividades laborales que trabajaron el 11 de abril de 1970 a base de los recursos ahorrados y entregaron la producción de este día al fondo del cumplimiento anticipado del quinquenio. En el curso de la emulación con motivo del centenario de Lenin fueron ahorradas grandes masas del trabajo vivo y pretérito y aumentada en mucho la riqueza del pueblo. Él día del centenario del nacimiento de Lenin y el Sábado rojo nacional que le precedió fueron una brillante manifestación de la eficacia de la iniciativa creadora de masas, de la fuerza creadora del socialismo y del papel movilizador de las ideas leninistas. Son características las "campañas de la conciencia obrera" que se practican en las obras en construcción de la región de Moscú. Aquí los propios obreros ejercen el control mutuo de los resultados de su trabajo. Sobre la base de la ayuda mutua camaraderil luchan por que los obreros rezagados alcancen el nivel de los de vanguardia y por lograr altos índices de producción generales.

Las decisiones de la reunión plenaria del CC del PCUS celebrada en diciembre de 1969, y la carta del CC del PCUS, del Consejo de Ministros de la URSS, del Consejo Central de la Unión de Sindicatos de la Unión Soviética y del CC del Komsomol Sobre el mejoramiento del empleo de las reservas de la producción y el reforzamiento del régimen de ahorro en la economía nacional se han convertido en verdadero programa de acción de las colectividades laborales. La discusión de la carta en ellas fue una verdadera revista de las reservas de producción. El trabajo organizador y político, realizado sobre la base de la carta, ha __PRINTERS_P_193_COMMENT__ 13—622 194 desempeñado un importante papel en el cumplimiento de los compromisos asumidos con motivo del centenario del nacimiento de Lenin.

Los obreros de la fábrica de maquinaria agrícola Ujtomski (Liúbertsy), al discutir la carta, presentaron más de 500 propuestas cuya realización ahorrará no menos de un millón de rublos. Igual que millares de otras colectividades, los obreros de esta fábrica manifiestan una verdadera preocupación de dueños por el crecimiento de la riqueza del pueblo, la elevación de la productividad del trabajo, el mejoramiento de la calidad de la producción y la disminución de su coste.

Los compromisos socialistas, asumidos por los trabajadores en honor del XXIV Congreso del PCUS fueron un vasto programa de acción. Por ejemplo, en los compromisos de los moscovitas se señaló todo un sistema de medidas de intensificación de la producción y de elevación de su eficacia. Como resultado, el plan del año 1970, del volumen de venta de la producción de los artículos principales, fue cumplido el 25 de diciembre, y las metas anuales personales, el 1 de diciembre. Merced a la mecanización y automatización y a la introducción de los sistemas automatizados de mando fueron liberados alrededor de 9.000 obreros y empleados. Se comenzó a fabricar 4.300 nuevos tipos y modelos de ropa, género de punto y calzado. La tarea del plan, en cuanto al ritmo de crecimiento de la producción, se sobrecumplió en un 40%. Todo el incremento de la producción fue asegurado a cuenta de la elevación de la productividad del trabajo.

Las colectividades de las empresas de Moscú cumplieron el 7 de noviembre de 1970 el plan quinquenal de 1966-- 1970 en cuanto al volumen de la producción global. En cinco años se produjeron por encima del plan 100.000 Tm de acero y laminado, 4.400 automóviles, más de 40 millones de~m2 de tejidos, 1.800.000 pares de calzado, 3.300.000 unidades de artículos de género de punto, así como aparatos de precisión, medios automáticos y técnica de cómputo por valor de 65 millones de rublos, etc.

En varias empresas se celebran reuniones en las que los obreros rinden cuentas del cumplimiento de los compromisos asumidos. La colectividad de la fábrica de reparación 195 de locomotoras comenzó la revista social de elevación de la eficacia del trabajo de cada uno de los obreros. La iniciativa de los moscovitas encontró un cálido apoyo en muchas empresas de distintas zonas del país.

Merced al perfeccionamiento de ios procesos tecnológicos, a la organización del trabajo y la producción y al empleo de los sistemas eficaces de estímulo material, en la fábrica de construcciones electromecánicas ``Dinamo'' (Moscú) el volumen de la producción vendida aumentó en cuatro años del octavo quinquenio más del 24%; la productividad del trabajo, el 37%, comprendida la de los obreros, en casi un 45%, mientras que el número del personal disminuyó en un 11,9%.

Toda la experiencia del desarrollo de la emulación socialista enseña que el mayor efecto se logra, cuando el trabajo de la colectividad laboral se orienta planificadamente, con arreglo a un sistema, que se extiende a todos los eslabones de producción. Así se hace precisamente, por ejemplo, en la fábrica de automóviles Lijachov (Moscú). En esta fábrica, a comienzos del octavo quinquenio, se tomó el rumbo de aceleramiento del progreso técnico. Se presta especial atención al aumento del nivel técnico, tanto de la producción fundamental como del trabajo de las subdivisiones auxiliares, en primer lugar del trabajo de carga y descarga y de almacenamiento. A la par de la elevación del nivel técnico de la producción, sobre la base de la mecanización y la automatización, se perfecciona la organización de la producción y se mejoran las condiciones de trabajo y de vida. Como resultado, alrededor de 15.000 obreros de la fábrica cumplieron los planes personales del último año del octavo quinquenio el 1 de diciembre de 1970.

Siguiendo la experiencia de las empresas de vanguardia, muchas colectividades eligieron como direcciones principales de la emulación el aceleramiento del progreso técnico, la elevación del nivel organizativo de la producción, un empleo mejor de los fondos fijos y circulantes, el ahorro del tiempo de trabajo y el mejoramiento de la calidad de la producción. Todo esto asegura la obtención de resultados máximos con gastos mínimos y ayuda a multiplicar la riqueza del pueblo.

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En los años del octavo quinquenio, la productividad del trabajo en la industria de Moscú creció un 38%. Dos tercios del crecimiento fueron logrados a cuenta del progreso técnico y un tercio, a cuenta de la elevación del nivel organizativo de las empresas. La ganancia aumentó en el 80%. La ganancia obtenida por encima del plan superó los 700 millones de rublos. El ritmo medio anual de incremento de los índices de volúmenes y de productividad del trabajo aumentaron, frente al quinquenio precedente, en un 50%. El incremento de la producción industrial fue acompañado de cierta reducción del número de trabajadores, índices análogos son típicos en todas las zonas de la URSS.

Una valiosa iniciativa pertenece a los ingenieros y peritos de la fábrica de aparatos de combustible de Noguinsk. Su divisa es: "Un plan creador personal para cada ingeniero y perito''. El movimiento comenzado por ellos permite concentrar los esfuerzos creadores de los tecnólogos, diseñ adores, economistas, contramaestres y dirigentes de talleres y secciones en la solución de los problemas más importantes del progreso científico-técnico y del desarrollo de la producción en conjunto.

En particular, este movimiento permitió introducir en un año y medio, en la propia fábrica de aparatos de combustible, 450 planes creadores. Esto ahorró el trabajo de unos~230 obreros. Más de 160 obreros pasaron del trabajo manual al mecanizado. Sólo a cuenta del cumplimiento de los planes creadores, la productividad del trabajo en la fábrica creció en un 4,6% ahorrándose 4 millones de rublos.

El XXIV Congreso del PCUS fue marcado con un gran auge de la actividad política y productiva de los trabajadores.

Los resultados de la emulación socialista se dejan sentir por todas partes. En el año 1970, el ritmo del crecimiento de la producción vendida fue en todo el país mayor que en el año 1969. Disminuyó verticalmente el número de empresas que no cumplían las metas del plan, en cuanto a los principales índices económicos, y mejoró la calidad de la producción. Se incrementó la rentabilidad.

La celebración del cincuentenario de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas ha sido marcada con un nuevo auge de la emulación socialista. En el curso de la 197 emulación por conmemorar dignamente esta gran fecha han aparecido numerosas y vanadas iniciativas sociopolíticas y laborales. A cuenta de la elevación de la productividad del trabajo, las colectividades de muchas empresas y los trabajadores de las ciudades, regiones, territorios y repúblicas han cumplido antes del plazo fijado los planes del año 1972, acelerado la asimilación de los potenciales de producción de nuevas empresas y lanzado producción por encima del plan.

Los éxitos de los vencedores de la emulación socialista han sido dignados por la Patria. Más de tres mil colectividades de trabajadores han sido condecoradas con insignias de honor conmemorativas del Comité Central del PCUS, del Presidium del Soviet Supremo de la URSS, del Consejo de Ministros de la URSS y del Consejo Central de los Sindicatos de la URSS.

Las nuevas perspectivas grandiosas de desarrollo de la economía y la cultura socialistas, señaladas por el XXIV Congreso del PCUS, inspiran a los soviéticos a nuevas realizaciones en el trabajo creador para el bien de la Patria y de todo el pueblo.

La abundancia comunista es imposible sin el ahorro socialista y la elevación máxima posible de la eficacia de la producción social. "Hoy —dijo L. I. Brézhnev en el informe Sobre el cincuentenario de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas—, la tarea principal consiste en cambiar drásticamente de orientación, en hacer hincapié en los métodos intensivos de administración, asegurando con ello una seria elevación de la eficacia de la economía. Se trata de que la economía aumente en mayor grado a costa de elevar la productividad del trabajo y acelerar el progreso científico-técnico, de aprovechar más y mejor la capacidad de producción existente y acrecentar el efecto de cada rublo invertido en la economía, de cada tonelada de metal, combustible, cemento y abonos empleados.

Aquí está el quid del viraje en la política económica exigido por el XXIV Congreso del partido".

Los moscovitas marchan a la vanguardia de la emulación socialista. Presentaron la iniciativa del cumplimiento del noveno plan quinquenal (1971--1975) antes del plazo fijado y se comprometieron de obtener todo el incremento 198 de la producción industrial a cuenta de la elevación de la productividad del trabajo.

La alta eficacia es la base de la gestión económica socialista en el noveno quinquenio. Se puede conseguirla si cobra una gran envergadura la emulación por la rápida introducción y asimilación de los medios técnicos y la tecnología avanzados, por la elevación del nivel organizativo de la producción y el reforzamiento del régimen de ahorro.

La emulación se desenvuelve en las condiciones de aplicación consecuente de los principios de la reforma económica. Esto ofrece amplias posibilidades para estimular a los trabajadores y colectividades que multiplican la riqueza social. Es importante que se empleen con acierto los criterios apreciativos del aporte de cada trabajador a la causa común del florecimiento de la Patria y que se utilicen plenamente los incentivos materiales y morales.

"El cumplimiento de las tareas económicas —dijo L. I. Brézhnev en su informe La causa de Lenin vive y triunfa— no es para nuestra sociedad un fin en sí, sino un medio. Crear al trabajador las condiciones más propicias para su labor, estudio y descanso, para la mejor aplicación de sus capacidades: he ahí el objetivo principal y el sentido principal de la política que viene aplicando consecuentemente nuestro partido".

La riqueza se halla en la sociedad socialista en manos de los trabajadores. Su nivel de vida actual depende de cómo trabajaron ayer, y el de mañana de cómo trabajan hoy día. El pueblo soviético avanza hacia la fase superior del comunismo, en cuya bandera se lee: "De cada cual, según sus capacidades; a cada cual, según sus necesidades''. La aplicación de este principio fundamental del comunismo supone una actitud ahorrativa ante los bienes del pueblo y la consecución de la máxima productividad del trabajo.

[199] __NUMERIC_LVL1__ Capítulo V __ALPHA_LVL1__ LA RIQUEZA SOCIALISTA, EL TIEMPO LIRBE
Y EL DESARROLLO DEL INDIVIDUO __ALPHA_LVL2__ [introduction]

El desarrollo de la producción y el aumento de la riqueza no constituyen el propio fin de la sociedad. La producción material en el socialismo no existe de por sí, sino para satisfacer las demandas sociales y personales de los trabajadores. La elevación de la eficacia de la producción socialista y el acrecentamiento de la riqueza nacional son los medios necesarios para satisfacer cada vez más plenamente las demandas materiales y culturales en constante crecimiento del pueblo.

Este desarrollo exige no sólo la satisfacción máxima posible de las demandas, sino también el tiempo necesario para una libre actividad vital, vinculada directamente con el perfeccionamiento y la aplicación creadora de las capacidades físicas e intelectuales. El tiempo libre y el dote de utilizarlo racionalmente constituyen una premisa indispensable para el desarrollo multilateral del individuo. En la sociedad que avanza hacia el comunismo, el objetivo final del crecimiento de la riqueza es aumentar el tiempo libre para todos los trabajadores y asegurar su uso eficiente para 200 Emacs-File-stamp: "/home/ysverdlov/leninist.biz/es/1974/SR230/20060303/231.tx" __EMAIL__ webmaster@leninist.biz __OCR__ ABBYY 6 Professional (2006.03.03) __WHERE_PAGE_NUMBERS__ top __FOOTNOTE_MARKER_STYLE__ [0-9]+ __FOOTNOTE_MARKER_SEQUENCE__ continuous su desarrollo multifacético. Así pues, el tiempo libre puede ser considerado el criterio supremo que permite juzgar la eficacia de la producción y el carácter progresivo del ré gimen socioeconómico.

En la doctrina económica de Marx, Engels y Lenin se dedica principal atención al análisis del modo capitalista de producción de aquel entonces. Al mismo tiempo, como se señala en las tesis del CG del PCUS con motivo del 150 aniversario de Carlos -Marx, en su doctrina económica, además de una investigación circunstanciada de las categorías de tiempo, que reflejan los procesos de producción, circulación y reproducción, se presta atención también a la categoría del tiempo libre por el cual se entiende el tiempo que "no se destinará a un trabajo directamente productivo, sino que se dedicará a los ocios, a los placeres, a la libre iniciativa y al desarrollo = personal"^^1^^.

Si el tiempo de trabajo es "la sustancia creadora de la riqueza y la medida de los gastos que exige su producción'', el tiempo libre es "la verdadera riqueza, la riqueza = real"^^2^^.

El tiempo libre no puede ser considerado en manera alguna como tiempo de ociosidad o de asueto irreflexivo. Esta comprensión es típica de algunos sociólogos burgueses. Según su opinión, el tiempo libre no está llenado de nada y constituye un sinónimo de aburrimiento. Teniendo miedo a la automatización compleja de la producción, incompatible con el capitalismo, tratan de infundir la idea de que junto con ella llegaría la "era de ociosidad universal de la humanidad'', lo que puede conducir a la destrucción total de la civilización.

Simultáneamente, es un craso error, identificar el tiempo libre con todo el tiempo extralaboral, considerando que el tiempo de vida del hombre consiste sólo del trabajo y el descanso. Este enfoque pierde de vista las diferencias de principio que existen entre el capitalismo y el socialismo e imposibilita el conocimiento y el mejoramiento de la vida social, así como la aceleración del desarrollo multilateral del individuo en la sociedad socialista.

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~^^1^^ C. Marx. El Capital. = C. Marx y F. Engcls. Op. cit., t. 26, parte III, pág. 264.

~^^2^^ Ibid., pág. 265,

201

Al analizar los límites de la jornada laboral, Marx destacaba el tiempo libre que existe en el marco de las veinticuatro horas. El tiempo libre es el espacio y la medida de la libre actividad vital, que no se determina por las necesidades materiales o naturales físicas, sino por los intereses del desarrollo y la aplicación de las capacidades espirituales y físicas. Así pues, el tiempo libre se manifiesta como criterio sintetizador del ahorro del tiempo en conjunto y como índice importantísimo de lo variado que son la actividad de la gente y su nivel de vida. A semejanza del tiempo de trabajo, el tiempo libre no se da una vez para siempre. Su distribución entre distintos grupos sociales, así como su volumen y estructura se determinan en grado decisivo por el régimen socioeconómico. A la vez, el tiempo libre refleja los elementos típicos de uno u otro sistema de relaciones de producción y otras relaciones sociales. Esto lo convierte en una importanísima categoría socioeconómica.

Si el tiempo de trabajo refleja la naturaleza y los distintos aspectos de las relaciones económicas en el proceso de producción, en el tiempo libre se concentran las mismas relaciones al margen de este proceso. En combinación con otros parámetros del tiempo de la actividad vital de los hombres, fuera de la producción, el tiempo libre caracteriza las condiciones de vida de la población, su consumo, la reproducción de la capacidad física y espiritual, el grado de desarrollo multilateral de la actividad de la gente, la actividad social de los hombres y la orientación de la misma.

Las investigaciones de los científicos soviéticos han establecido que en el tiempo libre figuran todos los gastos del tiempo para los siguientes tipos de la actividad vital:

~el cumplimiento de los deberes estatales, que no son profesionales, y de las misiones sociales;

~la actividad creacional;

~la educación filial;

~los estudios y la autoeducación;

~la cultura física y los deportes;

~el trabajo de afición;

~el descanso y las diversiones.

Esta enumeración de los tipos de actividad vital libre permite ver que el tiempo libre, como categoría 202 socioeconómica, tiene múltiples = funciones^^3^^''. Ante todo, es un espacio de la actividad social y estatal de los hombres. No es menos importante la función de la actividad creacional, de la educación de la nueva generación, del desarrollo del intelecto y perfeccionamiento físico, así como del cambio de tipos de actividad vital.

El tiempo libre se considera una categoría universal, ya que en cualquier sociedad se gasta tiempo para satisfacer las demandas intelectuales y sociales, así como para el perfeccionamiento físico. Pero esta universalidad se manifiesta de modo específico en cada formación socioeconómica concreta y aun en cada una de las fases de su desarrollo.

El pensador de la antigüedad Séneca decía que "el esclavo debe trabajar y dormir''. Los feudales trataban de aplicar esta fórmula a los siervos de la gleba, mientras que la burguesía, al proletariado. En la Rusia zarista, el tiempo de trabajo se reglamentaba hasta el siglo XX por el decreto de Pedro I, del 5 de abril del año 1722, que había definido sus límites (de las 4 horas 30 minutos de la madrugada hasta las 7 de la noche). En todas las formaciones explotadoras, el tiempo libre, en el sentido propio del término, es monopolio de los sectores pudientes de la población.

Marx señalaba que "la clase obrera, aún fuera del proceso inmediato de trabajo, es una propiedad del capital, igual que los instrumentos de trabajo inanimados, y, en ciertos límites, incluso el consumo individual es nada más que un elemento del proceso de reproducción del = capital"^^4^^. Bajo _-_-_

~^^3^^ La característica del tiempo libre se da en el presente libro a la luz de la acepción marxista-leninista de la libertad. Un enfoque distinto es típico de la sociología burguesa. Incluso sus representantes " venerables'', tales como G. Friedmann y Y. Dumazedicr (Francia), R. Bauer y Robinson (los EE.UU.), separan el tiempo libre de la actividad sociopolítica, reduciéndolo al tiempo de asueto, que, según ellos, no debe vincularse con los asuntos sociales. Toda la sociología burguesa del asueto tiende por su esencia a encontrar los procedimientos y medios necesarios para no permitir que los trabajadores participen en la solución de los problemas sociales y en la actividad política ni que desarrollen y apliquen activamente su intelecto.

El ideal de la organización del asueto consiste, para los sociólogos burgueses, en un sistema de clubes creados bajo el auspicio de la Iglesia, etc.

~^^4^^ C. Marx. El Capital, ed. en ruso, t. I, pág. 578.

203 el capitalismo, la clase obrera pertenece a sí misma ú nicamente cuando lucha por su liberación o se está preparando para esta lucha. En la sociedad capitalista moderna, igual que cien años atrás, la burguesía trata de seguir monopolizando el tiempo libre, creándolo mediante la transformación de toda la vida de las masas en tiempo de trabajo.

Merced a las conquistas de la clase obrera, los trabajadores de los países capitalistas han logrado reducir los lí mites del tiempo de trabajo. En los países desarrollados, el progreso técnico, al penetrar en el trabajo doméstico, disminuye el tiempo necesario para este último. Todo esto condiciona un aumento formal del tiempo de asueto de la población obrera. Pero, debido a que el objetivo de la producción consiste en la apropiación por el capital del tiempo de trabajo suplementario, sigue constituyendo una tradición invariable "la creación del tiempo libre, por una parte, y su transformación en trabajo adicional, por = otra"^^5^^. La burguesía hace todo lo posible para poner al servicio del capital el progreso científico-técnico y social. Trata de organizar el asueto de los trabajadores de modo que estén lejos de la lucha de clase y restablezcan sus fuerzas en medida suficiente para continuar el trabajo intenso, necesario para la creación de la plusvalía. Por eso, el crecimiento del tiempo de asueto de ciertos grupos ocupados en la economía capitalista no significa, ni mucho menos, que se haya anticuado la tesis citada de Marx. Esta tesis pierde su vigor sólo después del triunfo de la revolución socialista.

El socialismo cambia de modo cardinal la situación de la población obrera, el carácter social del trabajo y el modo de vida. La satisfacción cada vez mayor de las demandas materiales e inquietudes espirituales de los trabajadores^ a medida del crecimiento de la producción social y el desarrollo de los mismos en todos los aspectos, se convierte en objetivo del progreso social. Liberando a los trabajadores de la explotación y la opresión y afirmando la universalidad del trabajo, el socialismo afianza de este modo el derecho general al tiempo libre.

En la sociedad socialista, en la que los trabajadores actúan en la producción para su propio bien, en condiciones _-_-_

~^^5^^ C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 46, parte II, pág. 221.

204 cada vez más dignas de la naturaleza humana, el aumento del tiempo libre es el objetivo consciente de la sociedad. Cnanto más intensamente se fabrica inmediatamente el producto social, tanto mayores posibilidades existen para ampliar los marcos del tiempo libre y distribuirlo de modo igual entre lodos los miembros de la sociedad. Esta es la ley objetiva de la sociedad que avanza hacia el socialismo. En esta sociedad, el ahorro del tiempo de trabajo es igual al aumento del tiempo libre.

El aumento del tiempo libre, su distribución igual entre todos los grupos sociales y demográficos y su empleo eficaz para el desarrollo multifacético y la aplicación de las capacidades, dotes y talentos de los hombres constituyen importantes tareas programáticas de los partidos comunistas y los gobiernos de los países socialistas. En la sociedad socialista, en la que el tiempo libre se convierte en patrimonio de todos los trabajadores, sus funciones se amplían sin cesar y se emplean activamente para dirigir los procesos sociales a fin de acelerar el paso a la fase superior del comunismo.

El volumen del tiempo libre depende en grado decisivo de los demás componentes del presupuesto del tiempo que constituyen los gastos imprescindibles de éste, entre los cuales tiene importancia determinante el tiempo de trabajo. El Partido Comunista aplica consecuentemente el rumbo a la duración óptima del tiempo de trabajo, de acuerdo con las condiciones objetivas de la producción y las tareas económicas y políticas. La duración media de la semana laboral de todos los obreros y empleados en la economía de la URSS es de 39,4 horas. Su duración en el año 1913, sólo en las empresas de la gran industria, superó las 58,5 horas. En los países capitalistas modernos, la semana laboral efectiva, sin contar el desempleo parcial, es igual a 45--50 y más horas.

Después del paso a la jornada laboral de seis y siete horas, realizado en la URSS en los años 1958--1963, el tiempo extralaboral de los trabajadores del país aumentó en 750--800 horas, frente al año 1913, y en 300 horas, más o menos, frente al año 1957. El tiempo libre ha aumentado más aún. Las investigaciones de los años 1959--1965 demostraron que el tiempo libre de los obreros creció en este 205 período de 20 a 40%. Ya antes del paso a la semana laboral de cinco días con dos de asueto, el fondo anual del tiempo libre se aproximó al del tiempo de trabajo. El tiempo libre constituía de un 14 a un 28,9% del fondo semanal del tiempo extralaboral.

Merced al paso a la jornada laboral reducida, en los años del septenio (1959--1965), el incremento del tiempo libre de los obreros y empleados ocupados en la economía de la URSS fue por trabajador, unas 400 horas al año. Si se toma en consideración que a finales del septenio en la economía de la URSS trabajaban, en total, 77 millones de obreros y empleados, el incremento general del tiempo libre a cuenta del paso a la jornada laboral reducida y la racionalización de las inversiones de otros tipos del tiempo absoluto asciende a 30 mil millones de horas. Es una colosal riqueza que se utiliza con mayor eficacia cada año.

El paso a la semana laboral de cinco días con dos de asueto, realizado en los años 1968--1970, de acuerdo con las decisiones del XXIII Congreso del PCUS, ha ofrecido nuevas posibilidades para aumentar el tiempo libre.

Este régimen de trabajo y de descanso en la sociedad socialista aporta doble beneficio a los trabajadores. Ellos ganan como propietarios colectivos de los medios de producción, ya que se crean las premisas para asegurar mejor el proceso de producción y se disminuyen las pérdidas de jornadas laborales enteras debido a las enfermedades, el ausentismo y otras causas. A la vez, los trabajadores ganan como individuos, ya que se disminuye el tiempo extralaboral relacionado con el trabajo. Además, a cuenta de la introducción de gráficos racionales de los turnos, se reducen los turnos nocturnos.

Así pues, en los últimos 10 ó 12 años, el incremento total del tiempo libre de todos los obreros y empleados soviéticos es mayor de 50 mil millones de horas anuales.

La reforma económica ha aumentado el efecto social de la semana laboral de cinco días. Estimulando el interés personal y colectivo de los trabajadores por los resultados finales de la producción, el nuevo sistema de gestión económica aumenta la eficacia del trabajo social y las posibilidades reales de ampliación de los marcos del tiempo libre. La reforma económica elevará en medida aún mayor 206 la cultura del empleo del tiempo libre y su importancia social.

Empero, no se puede considerar aún que el problema del aumento del fondo del tiempo libre está resuelto. Como se dice en el Programa del PCUS, el paso a la fase superior del comunismo supone la formación del nuevo hombre que posea la concepción del mundo científica, el buen gusto estético, las altas cualidades morales y la perfección física.

La necesidad de tener el tiempo libre crece a ritmo más rápido que su fondo. La magnitud del tiempo libre de distintos grupos de la población se diferencia aún sensiblemente.

Un factor esencial, que determina la magnitud del tiempo libre, es el nivel cultural y técnico de los trabajadores y la cuantía en sus ingresos personales por miembro de familia.

En las presentes condiciones de desarrollo de la URSS, el camino principal de aumento del tiempo libre y de superación de los residuos de la desigualdad social en su distribución es el perfeccionamiento de la estructura del tiempo extralaboral y, ante todo, la reducción de los gastos de tiempo para el trabajo doméstico.

Se presta jjran atención a la búsqueda de las posibilidades de resolver el problema mediante el crecimiento más rápido del tiempo libre de los trabajadores poco retribuidos que se ocupan de una labor manual o intelectual de poca calificación. Sólo a esta condición ellos pueden superar su atraso. Esta tarea no es sólo de perspectiva, sino también actual. La base material de su solución es la mecanización de conjunto y, posteriormente, la automatización de la producción y la política del partido, que tiende a aumentar el salario mínimo sobre la base del crecimiento acelerado de la productividad del trabajo de las personas poco retribuidas.

Para superar las diferencias existentes en la distribución del tiempo libre entre los hombres y las mujeres, así como entre los grupos de edad, en la URSS se dedica especial atención al perfeccionamiento de la división intrafamiliar del trabajo y la creación en la familia de una atmósfera de amistad y ayuda mutua que contribuye a la participación igual de sus miembros en el trabajo doméstico.

207

Como reserva esencial para aumentar el tiempo libre se utiliza también la disminución del tiempo necesario para ir al trabajo y regresar de él, recibir facturas y herramientas, etc.

En los años de Poder soviético se han operado cambios sustanciales no sólo en la magnitud del tiempo libre, sino también en su empleo, de acuerdo con las tareas de la construcción del comunismo.

En la composición del tiempo libre han aumentado varias veces sus gastos para el desarrollo de las capacidades físicas e intelectuales de los constructores del comunismo, para su actividad creadora y pública. Ha crecido bruscamente la cultura de la organización del asueto y aumentado el gasto de tiempo para la lectura de periódicos, revistas y libros, para ir a exposiciones, museos, teatros y cine. Han aparecido varios elementos nuevos del gasto de tiempo que consisten, por ejemplo, en ver programas televisados, dedicarse al turismo, etc. La Unión Soviética puede enorgullecerse legítimamente no sólo de la jornada laboral más breve, sino también de la estructura más racional del tiempo libre. Esta es la conclusión derivada precisamente de los resultados del examen de los presupuestos del tiempo, realizado en los años 1965--1966 por iniciativa del Centro de Viena de la UNESCO para las ciencias sociales.

Para realizar este examen fue creado el proyecto especial Presupuesto del tiempo, en el que tomaron parte, al comienzo, Bulgaria, Bélgica, Polonia, la URSS, los EE.UU., Checoslovaquia, RFA, Francia y Yugoslavia, incorporá ndose posteriormente Cuba, Suecia, Perú, RDA y otros países.

El que en el proyecto Presupuesto del tiempo participasen los representantes de los países con diferente régimen sociopolítico no pudo menos de provocar una aguda lucha en el proceso de preparación del examen internacional. Se tomaron como base de la metodología la clasificación soviética de los gastos del tiempo y el método soviético de encuesta en combinación con el = autorregistro^^6^^. Al mismo _-_-_

~^^6^^ En el VI congreso sociológico, celebrado en Evian, incluso los representantes de los EE.UU. John Robertson y Philiph Convers declararon que compartían el concepto del tiempo libre que habían formulado los científicos soviéticos.

208 tiempo, se hicieron serias concesiones a los sociólogos burgueses. En particular, en la composición del tiempo de actividad pública fue incluido el tiempo necesario para los ritos religiosos, mientras que el tiempo relacionado con el trabajo figuraba en un apartado con el tiempo de trabajo. Este mismo apartado comprendía el tiempo necesario para la alimentación e intervalo de comida, disminuyéndose respectivamente el tiempo que se destinaba para las necesidades fisiológicas. El tiempo que se gastaba para la educación filial se agrupaba con el tiempo del cuidado de los hijos, lo que aumentaba artificialmente el tiempo de trabajo doméstico y disminuía el tiempo libre.

Como objeto del examen internacional en la URSS se eligió la ciudad de Pskov en la que fueron recolectados alrededor de 3.000 presupuestos del tiempo. Esta ciudad de 115.000 habitantes es suficientemente típica para muchas ciudades de la Unión Soviética y correspondía por completo a la cuota internacional (de 40 a 200 mil habitantes).

Entre las personas interrogadas en Pskov, la proporción de los que trabajan fue del 91%; en Jackson (EE.UU.), del 71%, y en Osnabrück (RFA), del 64%. Esto hace poco confrontables los datos medios sobre los elementos concretos del presupuesto del tiempo de los interrogados. Son menos confrontables aún los datos medios sobre el presupuesto del tiempo de las mujeres, ya que en los países capitalistas más de la mitad de las mujeres interrogadas no están ocupadas en la producción social, mientras que en Pskov trabajan el 89% de mujeres.

A pesar de estos defectos que deforman el cuadro real a favor de los sociólogos burgueses, los datos comparativos del estudio internacional de los presupuestos del tiempo revisten un interés científico y práctico. El análisis previo de estos datos caracteriza varios fenómenos sociales y económicos importantes, a veces comunes para varios países, a veces específicos de un grupo de países.

Las diferencias que hay entre los países en cuanto al fondo total del tiempo de los trabajadores muestran, ante todo, las grandes conquistas del socialismo en la URSS. A pesar de que el nivel de la productividad del trabajo en la URSS es inferior aún al de los EE.UU., el régimen 209 __MISSING__ table Cuadro 5 Algunos resultados del estudio internacional de los presupuestos del tiempo de los trabajadores de ambos sexos, según los tipos de gasto del tiempo (en horas, en términos medios por un día de la semana de siete días) Elementos de los gastos del tiempo Pskov (URSS) Jackson (EE.UU.) ¡ Osnabrück (RPA) hombres mujeres hombres mujeres hombres mujeres Tiempo de trabajo (comprendidos los trabajos extra) 6,2 5,7 6,3 4,9 6,5 4,7 Tiempo relacionado con el trabajo ( comprendido el que se gasta para ir al trabajo y volver de él) 1,4 1,2 1,1 0,7 0,8 0,7 Trabajo en la economía doméstica 1,0 3,1 0,6 2,4 0,9 2,9 Demás necesidades domésticas 1,2 1,8 1,3 1,9 0,7 1,2 Necesidades fisiológicas 9,3 9,2 9,7 9,9 10,2 10,5 Tiempo libre 4,9 3,0 5,0 4,2 4,9 4,0 comprendidos: Estudios y autoeducación 0,7 0,5 0,1 0,1 0,1 0,1 actividad social 0,1 0,1 0,3 0,3 0,2 0,1 tiempo para espectáculos 0,3 0,3 0,1 0,1 0,1 0,1 deportes y asueto activo 0,7 0,4 0,3 0,3 0,8 0,7 radio 0,2 0,1 0,1 — 0,1 0,1 TV 0,8 0,5 1,9 1,2 1,3 0,9 lectura 1,1 0,6 0,6 0,5 0,6 0,4 descanso pasivo 0,3 0,2 0,3 0,3 0,5 0,5 __PRINTERS_P_209_COMMENT__ 14—622 210 soviético garantiza a los trabajadores la jornada laboral más corta del mundo.

El tiempo efectivo de trabajo, comprendidos los trabajos extra, de los hombres constituía en la URSS, como té rmino medio, en un día de la semana de siete días, 6,1 horas, mientras que en los EE.UU. 6,4 horas. Es sintomático que la mayor proporción de los ocupados en la ciencia, la instrucción y la sanidad pública entre los interrogados se observa en la URSS (un 18,1%) y la menor en la RFA (un 3,5%).

En la URSS es algo mayor que en los países capitalistas el tiempo relacionado con el trabajo (los hombres gastan 1,4 hora frente a 1,1 hora que se gasta en los EE.UU.). Pero, hay que tener en cuenta que en este grupo está incluido erróneamente el intervalo de comida que en la URSS es de más de 0,5 hora, mientras que en los países capitalistas no existe, como regla. No es de poca importancia el hecho de que en Pskov los lugares de trabajo del 65,1% de interrogados distan de la vivienda hasta 2 km y los de un 30,3%, hasta 2 y 7 km. Por eso, el 66,1% de trabajadores no utiliza el transporte, y el tiempo de ida al trabajo y de vuelta de él constituye, en esencia, el tiempo de paseo y debe ser incluido en el descanso activo. En jackson, por lo contrario, a distancia de hasta 2 km se ubican los lugares de trabajo de la menor parte de interrogados (un 42,7%), con la particularidad de que un tercio de ellos viven a distancia de 7 a 50 km del lugar de trabajo. En las condiciones del intenso tráfico que se observa en los EE.UU., la ida al trabajo en el automóvil propio exige un gasto mayor de energía = vital^^7^^.

En la magnitud del tiempo relacionado con el trabajo influye esencialmente la proporción de quienes trabajan en casa (en Pskov, un 0,9%, mientras que en Jackson, un 31,3%).

Son grandes en todas partes los gastos de tiempo para el trabajo doméstico. En Pskov, estos gastos son algo mayores que en Jackson. Esto se explica por varías causas, en particular, por una mayor ocupación de las mujeres soviéticas _-_-_

~^^7^^ En Jackson, el 92% de trabajadores emplean automóviles personales; un 1%, motocicletas y un 6%, bicicletas.

211 en la producción social, una menor mecanización de la economía doméstica y porque en los EE.UU. y la RFA la proporción de ocupados en la esfera de servicios es dos veces mayor que en Pskov.

La magnitud del tiempo libre se determina por el volumen de los demás gastos en el fondo (presupuesto) del tiempo. Las ventajas del socialismo se manifiestan en medida mayor aún en la estructura del tiempo libre. En la URSS, esta estructura se supedita por completo a la necesidad del desarrollo multilateral de los miembros de la sociedad.

De las 34,3 horas del fondo semanal del tiempo libre de los hombres de Pskov más de la mitad se gasta para el asueto cultural (21,7 horas). En comparación con las ciudades examinadas de otros países, en Pskov se observan los mayores gastos de tiempo para el estudio y la autoeducación. Los hombres trabajadores gastan para esto siete veces más tiempo que los de Jackson (EE.UU.) y Osnabrück (RFA). Estos rasgos son propios también de otros países socialistas. En comparación con Jackson y las ciudades de la RFA y Francia, en Pskov se gasta mucho más tiempo para la lectura y los espectáculos.

En la URSS, casi han desaparecido los gastos de tiempo para los ritos religiosos, la participación en la actividad de sociedades religiosas y otros tipos de ocupaciones ajenas al régimen socialista. En los países capitalistas, estos gastos son 500 veces mayores y ocupan una parte considerable^ del tiempo libre, constituyendo el tipo principal de la " actividad social".

En la Unión Soviética, la masa fundamental del tiempo libre de los trabajadores (del 65 al 70%) se destina para el desarrollo del intelecto. Los gastos para el trabajo social, según los exámenes realizados en distintas ciudades, constituyen por término medio, 1,5 hora a la semana (cerca de un 20% de este tiempo se gasta para asistir a las reuniones, sesiones, conferencias). Las formas de la actividad social de los ciudadanos soviéticos atestiguan que ellos participan cada vez más enérgicamente en la administración de los asuntos de la sociedad. En los últimos años ha cobrado particular envergadura el trabajo en los consejos económicos y té cnicos, oficinas de diseño, comités de control popular y organizaciones creacionales. Esta riqueza de contenido del __PRINTERS_P_211_COMMENT__ 14* 212 tiempo libre de los soviéticos es típica de todas las repú blicas de la URSS.

Merced al aumento del tiempo libre en la URSS, la cantidad de estudiantes en las secciones nocturnas y por correspondencia de los establecimientos de enseñanza media especializada creció de 188.000 personas en el año 1940 a 1.829.000 en el año 1970, y en los centros docentes superiores, respectivamente, de 54.000 a 2.338.000 personas. Más de 18.000.000 de trabajadores estudian inmediatamente en la producción y en distintos cursillos.

Los soviéticos tienen mucho tiempo para el descanso y las diversiones (de la mitad a los dos tercios de todo el tiempo libre semanal). Escuchar la radio, ver programas televisados, leer libros, periódicos y revistas, ir al cine, teatro, museo, etc. —todo esto son distintos tipos de asueto más difundidos en la Unión Soviética.

Crece cada vez más el número de personas que se dedican a la cultura física y los deportes. Por ejemplo, el tiempo que gastaban para ello los trabajadores del territorio de Krasnoyarsk ascendió en el período de los años 1959 a 1963 a 2,2 horas semanales (hombres) y a 0,5 horas (mujeres).

Una regularidad del socialismo determinada por su esencia y particularidades de acción de la ley del ahorro del tiempo en la fase inferior de la sociedad comunista consiste no sólo en un aumento, sino también en un empleo cada ver. más eficiente del tiempo libre. A medida del desarrollo económico del país, el tiempo libre cumple cada vez más activamente sus funciones sociales como medio de reproducción ampliada de la capacidad física y moral de los trabajadores y de crecimiento de su actividad creadora.

Tomando en consideración esta regularidad, igual que la ley del ahorro del tiempo en conjunto, el Partido Comunista y el Gobierno soviético dedican una gran atención al ahorro del tiempo en todas las esferas de la actividad vital de los soviéticos. En el proceso de la edificación del comunismo adquieren una importancia cada vez mayor, además de las reservas del fondo del tiempo libre, las de su uso racional. Estas últimas son reservas intensivas. Actualmente, la estructura del tiempo libre, igual que su magnitud, no responde aún por completo a los intereses de la edificación del comunismo. Los datos medios encierran serias 213 diferencias, típicas de los grupos demográficos y sociales concretos.

Los intereses de la sociedad soviética exigen aumentar al máximo el nivel de uso racional del tiempo libre. Esto se impone por las nuevas tareas de la construcción del comunismo, trazadas por el XXIV Congreso del PCUS. La primera de ellas consiste en combinar orgánicamente las ventajas del régimen socialista con los adelantos de la revolución científico-técnica. El cumplimiento de esta grandiosa tarea origina la necesidad de pertrechar a los trabajadores con el conocimiento de los fundamentos de la técnica, la economía y la organización del trabajo, de la producción y de la administración.

Las Directrices del XXIV Congreso del PCUS y la Ley del plan estatal de fomento de la economía de la URSS de los años 1971 a 1975 prevén todo un sistema de medidas que contribuyen al aumento de las reservas del tiempo libre y de las posibilidades para su mejor utilización en bien del desarrollo del individuo. En el noveno quinquenio, el volumen de los servicios comunales crecerá en todo el país, en conjunto, en 2 veces, y en el campo, en 2,8 veces, se mejorará el trabajo de la red comercial y de alimentación pú blica en la ciudad, = etc.^^8^^.

En el noveno quinquenio se hace mucho para emplear más racionalmente el tiempo libre a fin de elevar el nivel cultural del pueblo y satisfacer sus crecientes demandas materiales e inquietudes espirituales. Se amplía la red de teatros, cinematógrafos, clubes y bibliotecas; se desarrollan sucesivamente la radiodifusión y la televisión; se presta una gran atención a la creación de mejores condiciones para dedicarse a la cultura física, los deportes y el turismo.

No son sólo los factores socioeconómicos generales los que influyen en el mejoramiento del empleo del tiempo libre en la sociedad socialista. La distribución y el empleo de este "espacio importantísimo del desarrollo humano" dependen cada vez más de las colectividades laborales. En las condiciones en que 100 días del año corresponden a días festivos y de descanso, en muchas empresas soviéticas se estudia el presupuesto del tiempo.

Los soviéticos comprenden que saber valorar cada hora _-_-_

~^^8^^ Malcríales del XXIV Congreso del PCUS, ed. en ruso, pág. 276.

214 del tiempo significa llenarla de un contenido tal que responda tanto a los intereses del individuo como a los de toda la sociedad. "Tanto para un individuo concreto como para la sociedad, el carácter multifacético de su desarrollo, de su consumo y de su actividad depende del ahorro del tiempo —señalaba Marx—. Todo el ahorro se reduce, al fin de cuentas, al ahorro del = tiempo"^^9^^.

El uso racional del tiempo libre se convierte no sólo en una necesidad social, sino también en una tarea candente de cada soviético. De ella dependen la situación de la gente en la producción y en la sociedad y todo el modo de vida soviético.

En la presente etapa de la edificación del comunismo en la URSS, la educación de la cultura del empleo del tiempo libre y la capacidad de organizado racionalmente adquieren la misma importancia que la liquidación del analfabetismo en los primeros años de Poder soviético. Sin ello no se puede aprender el comunismo, ni construirlo.

El tiempo libre no sólo es un espejo del socialismo, sino también su fuerza. Los numerosos materiales publicados en la prensa soviética muestran que cuanto más plenamente se aplican los principios leninistas de dirección de la economía y las normas de la vida social, con tanta mayor eficacia se desarrolla la producción social, tanto más racionalmente se emplea el tiempo libre, tanto más influye éste en la fuerza productiva del trabajo y tanto mayor es el ritmo del progreso técnico, económico y social.

__ALPHA_LVL2__ INFLUJO DEL TIEMPO LIBRE
EN LA RIQUEZA SOCIALISTA

El tiempo libre no existe por sí mismo, sino en una ligazón estrecha con los demás parámetros del tiempo de la actividad vital de los hombres. Es el resultado final de la acción de la ley del ahorro del tiempo en todas las esferas de la vida social. Si el crecimiento de la productividad del trabajo es la expresión concentrada del ahorro del tiempo en la producción material, el aumento del tiempo libre, su _-_-_

~^^9^^ C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 46, parte I, pág. 117.

215 distribución y el grado de su empleo racional pueden considerarse una manifestación concentrada y un criterio sintetizador de la acción de dicha ley económica en conjunto.

En la sociedad socialista, la premisa más importante del aumento del tiempo libre es el desarrollo industrial de toda la economía y el crecimiento de la productividad del trabajo. Sobre esta base se realiza la reducción del tiempo de trabajo y aumenta, correspondientemente, las posibilidades para ampliar los marcos del tiempo libre. Al mismo tiempo, la elevación de la eficacia del trabajo en la producción material permite aumentar la masa del trabajo en la esfera de servicios a la población, lo que reduce los gastos del tiempo necesario para satisfacer las demandas comunales y aumenta, por consiguiente, el tiempo libre. El crecimiento de la productividad del trabajo sobre la base del desarrollo industrial se extiende también a la esfera de la economía doméstica y auxiliar personal, lo que da lugar, también, al mejoramiento de la estructura del presupuesto del tiempo a favor del tiempo libre.

El tiempo libre se basa sobre los gastos de tiempo irrevocables. Una ligazón particularmente estrecha existe entre el tiempo de trabajo y el tiempo libre.

En primer lugar, cuanto más energía —no sólo muscular, sino también espiritual— se gasta durante el tiempo de trabajo, tanto más estrechos deben ser los límites del tiempo de trabajo y más amplios los del tiempo libre.

La reproducción de la fuerza de trabajo supone los gastos de tiempo necesario para satisfacer las demandas fí sicas, "sin las cuales la fuerza de trabajo se negaría en absoluto a funcionar''. A la vez, con el desarrollo de la sociedad crece la importancia del tiempo que el hombre necesita " para perfeccionarse espiritualmente, para cumplir las funciones sociales, para el trato social, para el libre juego de las fuerzas físicas e = intelectuales"^^10^^.

Debido a esto, la jornada laboral tiene límites físicos y morales. Los primeros se deben a que en el curso de las veinticuatro horas la mano de obra necesita "descansar, dormir y satisfacer otras demandas físicas: alimentarse, mantener la limpieza, vestirse, etc''. Los límites morales se _-_-_

~^^10^^ Ibid., t. 23, pág. 274.

216 condicionan porque es necesario objetivamente tener tiempo "para satisfacer las necesidades intelectuales y sociales, cuyo volumen y calidad se determinan por el estado general de la = cultura"^^11^^.

En segundo lugar, la magnitud del tiempo libre, para las demás condiciones iguales, depende directa e inmediatamente de la duración y la eficacia del empleo del tiempo de trabajo. Cuanto menos tiempo gasta la sociedad para la fabricación de bienes materiales que le son necesarios, tanto más tiempo queda para el juego libre de las fuerzas intelectuales y físicas. Al mismo tiempo, la capacidad del trabajo vivo garantiza las premisas materiales necesarias para usar el tiempo libre.

En tercer lugar, el empleo del tiempo libre ejerce el influjo inverso en la eficacia de la utilización del tiempo de trabajo y el desarrollo de la poducción material en conjunto y, por consiguiente,' en el aumento de la riqueza nacional.

Esta función económica del tiempo libre se determina por su papel social como premisa necesaria para el desarrollo de los miembros de la sociedad en todos los aspectos o, como señalara Marx, "para el pleno desarrollo del individuo, desarrollo que, corno la más grande fuerza productiva, influye inversamente, a su vez, en la fuerza productiva del trabajo''. Desde el punto de vista del proceso de producción inmediato, el ahorro del tiempo "puede ser considerado producción del capital básico: este capital básico es el propio = hombre"^^12^^.

En cuarto lugar, en el proceso de la edificación del comunismo viene estrechándose la ligazón entre el tiempo de trabajo y el tiempo libre, operándose su interpenetración.

Como preveían los fundadores del marxismo, "la supresión del antagonismo social permite limitar el tiempo de trabajo con la medida normal de éste, lo que amplía la base del tiempo libre, comunica al trabajo un carácter libre y, por consiguiente, una calidad más = elevada"^^13^^.

Previendo la inevitabilidad de la sustitución del _-_-_

~^^11^^ Ibid., t. 16, págs. 227, 228.

~^^12^^ Ibid., t. 46, parte II, pág. 221.

~^^13^^ Véase ibid., t. 26, parte III, pág. 226.

217 capitalismo por el nuevo régimen social, por el socialismo, en el que el plusproducto se atribuye a la masa obrera, Marx escribía: "En cuanto lo haga, y el tiempo libre deje de existir, merced a ello, en su forma antagónica, resultará que, por una parte, el tiempo necesario de trabajo se medirá por las demandas del individuo social y, por otra, las fuerzas productivas se desarrollarán con tanta rapidez que, no obstante la producción se destine en este caso para crear la riqueza de todos, crecerá el tiempo libre de = todos"^^14^^.

En la medida en que viene formándose la base material y técnica del comunismo, se acentúa el carácter creador del trabajo, que se convierte cada vez más en un campo de juego libre de las capacidades físicas e intelectuales del hombre y en primera necesidad vital del organismo humano sano. El tiempo libre también pasa a formar parte de este campo. Subrayando que en la fase superior de la sociedad comunista, la riqueza real consistiría en una fuerza productiva desarrollada de todos los individuos, Marx escribió: "Entonces, la medida de la riqueza no será ya el tiempo de trabajo, sino el tiempo = libre"^^15^^.

Las tesis teóricas sobre la interrelación del tiempo de trabajo y el tiempo libre, presentadas por Marx en el proceso de teoretización de la doctrina económica, adquieren particular fuerza en las condiciones del triunfo completo y definitivo del socialismo, cuando el desvelo por el aumento máximo posible de la eficacia de la producción social y, a la vez, por el crecimiento y la utilización racional del tiempo libre se convierte en una de las tareas importantes del Partido Comunista y del Estado socialista.

En los años de Poder soviético ha crecido muchas veces la productividad del trabajo, lo que constituye no sólo una causa, sino también una consecuencia del aumento del tiempo libre y el desvelo por el "capital básico" más valioso: el hombre desarrollado en los aspectos físico e intelectual. La necesidad de seguir elevando la productividad del trabajo comunica una importancia mayor aún al tiempo libre, _-_-_

~^^14^^ Ibid., t. 46, parte II, pág. 217.

~^^15^^ Ibid., pág. 218 ".. .El tiempo de trabajo es siempre, aunque el valor de cambio desaparezca, la sustancia creadora de la riqueza y la medida de los gastos que exige su producción''. (Véase G. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 26, parte III, pág. 265).

__PRINTERS_P_217_COMMENT__ 15--622 218 colocandólo en una fila con el tiempo de trabajo. Debido a esto, reviste particular urgencia el estudio de los problemas de las reservas del aumento del tiempo libre y la determinación socialmente necesaria de su magnitud, tanto para la sociedad en conjunto como para los grupos sociales concretos y de los problemas de la elevación de la eficacia de su empleo.

La experiencia práctica de muchas empresas productoras socialistas muestra que cuanto más plenamente se emplean las reservas extensivas e intensivas del tiempo libre, tanto mayores son la capacidad moral y física de los trabajadores y la productividad del trabajo. Esta regularidad objetiva del socialismo halla una especial manifestación en la labor de los obreros de choque y las colectividades del trabajo comunista.

En las condiciones de la producción moderna adquieren una gran importancia los tipos de actividad en el tiempo libre, como los estudios y la autoeducación que aseguran el acrecentamiento del potencial intelectual de los trabajadores. Como ha establecido el académico soviético, S. Strumilin, no sólo la instrucción profesional, sino también la enseñanza general constituyen una premisa necesaria del crecimiento de la productividad del trabajo y de la renta nacional. Según sus cálculos, en la década del 30, la simple alfabetización del obrero durante un año aumentó su productividad del trabajo en un 30%, como término medio. El desarrollo de la instrucción media y superior en la URSS aseguró el incremento de la renta nacional, en el período de los años 1940 a 1960, en más de seis veces y el de la renta neta, en diez veces.

Merced al aumento del tiempo libre, en la URSS ha crecido considerablemente el número de inventores y racionalizadores (555.000 personas en el año 1950 y 3.457.000 personas en el año 1969). La cantidad de inventos y proposiciones racionalizadoras, introducidos en la producción durante este período, aumentó de 655 mil a 3.218 mil.

El trabajador soviético es el dueño verdadero de todos los valores materiales y espirituales que crea. Su intelecto desarrollado es la fuente del progreso económico y social. Los cálculos de los sociólogos muestran que más de la cuarta parte de la renta nacional de la URSS se crea merced al crecimiento del nivel cultural y técnico del pueblo. Sólo en 219 los años del octavo quinquenio, el ahorro total a cuenta de la utilización en la economía nacional de las reservas de la creación técnica de los soviéticos en el tiempo libre fue de 12.500 millones de rublos.

El aumento del tiempo libre y la elevación del nivel de su uso racional estimulan la actividad de los trabajadores en todas las esferas de la vida social. Después del paso a la jornada laboral reducida, los trabajadores dedicaban al trabajo social, por término medio, 1,1 hora a la semana. Cuando se redujo la jornada laboral y se pasó a la semana laboral de cinco días con dos de asueto, estos gastos aumentaron de tres a cinco veces, según la edad y la instrucción.

En la resolución del XXIV Congreso del PCUS sobre el Informe del CC se dice: "El Congreso destaca que la lucha por la construcción del comunismo es inseparable del desarrollo de todos los aspectos de la democracia socialista, del fortalecimiento del Estado soviético y del perfeccionamiento de todo el sistema de la organización de la socie- dad"^^16^^. El Congreso señaló, al mismo tiempo, la necesidad de seguir desarrollando la actividad creadora de los trabajadores.

El aumento del tiempo libre de la sociedad en conjunto y la elevación de la eficacia de su uso tienen una importancia extraordinaria para el crecimiento de la riquieza de la sociedad socialista y el progreso socioeconómico. Se trata del desarollo de la ciencia, de todas las formas de instrucción, de la cultura, de las organizaciones creacionales, etc. En las resoluciones del XXIV Congreso del PCUS se subraya que uno de los factores principales, necesarios para cumplir las tareas de la edificación del comunismo, es el desarrollo de la ciencia soviética. Se ha trazado un amplio programa para elevar la eficacia de la actividad de las organizaciones de investigación, perfeccionar todo el sistema de instrucción de acuerdo con las demandas del desarrollo de la economía, la cultura y la revolución científico-técnica y fortalecer la comunidad de los trabajadores de la ciencia y la cultura y las colectividades laborales.

En los países socialistas viene aumentándose sistemá ticamente, además del fondo semanal y anual del tiempo _-_-_

~^^16^^ Materiales del XXIV Congreso del PCUS, pág. 203.

__PRINTERS_P_219_COMMENT__ 15* 220 libre, el fondo vital de éste, lo que se debe a la reducción de la mortalidad y al crecimiento de la longevidad media de la población, por una parte, y la edad relativamente baja para jubilarse, por otra. El número de jubilados en la Unión Soviética aumentó de 4 millones en el año 1941 a 40 millones en el año 1970. Simultáneamente, el promedio de longevidad de las personas jubiladas creció de tres a cuatro años. Esto significa que ha aumentado muchas veces el fondo total del tiempo libre de este grupo de ciudadanos sovié ticos. Este fondo tiene un gran valor para la sociedad en conjunto.

"...Obraremos acertadamente —dijo L. 1. Brézhnev en el XXIV Congreso del PCUS—, si tomamos medidas para utilizar más ampliamente la experiencia y energía de nuestros veteranos en la actividad social y = laboral"^^17^^. Esto es más importante aún porque la mayor actividad productiva y social de las personas con edad de jubilación es, a la vez, el mejor remedio contra su envejecimiento progresivo.

Examinando la cuestión de la influencia del tiempo libre sobre el desarrollo de los trabajadores ocupados en la producción socialista y el crecimiento de la riqueza, no se puede dejar de señalar la importancia determinante de la base laboral de la formación del individuo. El libre trabajo socialista, pertrechado con los diversos medios técnicos, constituye la esfera del perfeccionamiento incesante de los trabajadores en todos los aspectos y de su formación, como activas personalidades públicas.

Marx señala que en la sociedad capitalista, donde el proceso de trabajo se realiza en aras del acrecentamiento de la plusvalía, y el capital aplasta las potencias creadoras del individuo, el trabajo adicional de las masas no constituye un requisito del desarrollo de la riqueza general, exactamente igual que la ociosidad de unos cuantos no constituye una fuente del acrecentamiento del potencial intelectual.

No es casual que los sociólogos burgueses se esfuercen por separar el tiempo libre del proceso de trabajo y convertirlo en una magnitud absoluta. Por ejemplo, Georges Friedmann, al señalar que el obrero está privado de la alegría del trabajo, considera que únicamente el asueto es el _-_-_

~^^17^^ Ibid., pág. 75.

221 campo del desarrollo del individuo. Su colega, J. Dumazedier, comparte este punto de vista. Los sociólogos norteamericanos también hacen propaganda de concepciones análogas.

Otros sociólogos burgueses, al declarar tiempo de asueto todo el tiempo extralaboral, comprendido el desempleo, aseveran que en el capitalismo los trabajadores lo tienen en abundancia. Estos razonamientos son típicos también de la socialdemocracia germanooccidental.

Únicamente el socialismo convierte tanto el tiempo de trabajo como el tiempo libre en un campo del desarrollo multifacético del individuo y de la manifestación creadora de sus fuerzas espirituales y físicas. Con cada quinquenio crecen en la URSS las posibilidades objetivas para aumentar el tiempo libre y elevar el nivel de su uso racional. Nuevas y amplias perspectivas han trazado en este sentido las Directrices del XXIV Congreso del PCUS para el plan quinquenal de fomento de la economía de la URSS de los años 1971 a 1975.

El Estado soviético se preocupa no sólo de tener favorables premisas objetivas, sino también de usarlas con habilidad. Esto constituye una tarea tanto de los órganos de Estado y organizaciones sociales como de cada uno de los soviéticos.

En todo el país se ha desplegado la emulación por el cumplimiento del noveno quinquenio, el incremento de la producción sin aumentar el número de trabajadores, el mejoramiento de la calidad de la producción, el cumplimiento de las metas de producción sobre la base de los planes de conjunto de elevación de la eficacia del trabajo y la asimilación de nuevos medios técnicos y potenciales de producción antes del plazo fijado. En la disposición Sobre el mejoramiento de la emulación socialista en el sentido organizativo, el CC del PCUS subraya que el desarrollo y el perfeccionamiento de ésta constituyen una premisa importantísima para tener buenos resultados en la aplicación del programa de desarrollo económico y sociopolítico del país, aprobado por el XXIV Congreso del PCUS. Un amplio sistema de medidas proyectadas en la disposición está orientado al empleo aún más activo de la ley del ahorro del tiempo en todas las esferas de la actividad vital de los 222 soviéticos. En realidad, es un sistema de medidas de desarrollo de la actividad creadora de los trabajadores y de elevación de su papel en la vida productiva, en la gestión de todos los asuntos de la sociedad y en el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producción. El cumplimiento de esta disposición exige que se preste una atención aún mayor al uso racional de cada minuto del tiempo de trabajo y libre.

El XXIV Congreso del PCUS subrayó la necesidad de aumentar el papel de las colectividades laborales, estos núcleos principales de la sociedad socialista. "Aquí existe un importante campo de lucha por la elevación de la actividad laboral y social de los soviéticos —dijo L. I. Brézhnev en el informe del CG del PCUS al XXIV Congreso del Partido—. Aquí se forman las nuevas cualidades socialistas de los trabajadores, se establecen las relaciones de amistad y ayuda mutua camaraderil. Responsabilidad de cada uno ante la colectividad y la responsabilidad de la colectividad por cada trabajador: ése es un rasgo inalienable de nuestro modo de = vida"^^18^^.

Como preveían los clásicos del marxismo, el uso racional del tiempo libre ejerce un gigantesco influjo sobre la fuerza productiva del trabajo. Además, el tiempo libre no es sólo un campo del perfeccionamiento del individuo, sino también de su manifestación y del cumplimiento de las funciones sociales por los trabajadores. En las condiciones de la semana laboral de cinco días, sobre todo si se fija un gráfico móvil de los turnos, han crecido y se han complicado las formas de uso del tiempo libre, como son la actividad social, los estudios y la autoeducación, la educación filial y el trato de la gente. Por eso, el empleo completo de las ventajas sociales de la semana laboral de cinco días exige que se preste una atención cada vez mayor a los presupuestos del tiempo de los trabajadores.

En los últimos años se ha desarrollado ampliamente en la URSS la planificación social, que constituye en el presente ,una parte orgánica de los planes quinquenales de las empresas. El Partido Comunista y el Gobierno soviético se desvelan también por asegurar el progreso social efectivo _-_-_

~^^18^^ Ibid., pág. 80.

223 de las colectividades laborales. Esto impone estudiar el tiempo libre (junto con todos los componentes de los presupuestos del tiempo) y elevar la cultura de su uso.

En la URSS se han formado todas las premisas objetivas para la planificación social. En cada región, territorio, ciudad y asociación productiva existen organizaciones de investigación: cátedras de ciencias ^sociales de los centros docentes superiores y medios especializados, institutos de ciencia económica, laboratorios y estaciones de investigación de normas. Los esfuerzos de estas colectividades creadoras se aunan y se orientan a la elaboración y optimización de los presupuestos del tiempo de los trabajadores.

[224] __ALPHA_LVL1__ CONCLUSIÓN

Las épocas históricas del desarrollo del género humano se miden, como regla, por siglos y hasta milenios. Muchos milenios se habían necesitado para que la humanidad pasara del régimen de la comunidad primitiva al de la esclavitud, así como de este último al feudalismo. La historia del feudalismo duró doce siglos (del V al XVII). Pero, en fin de cuentas, éste fue vencido por el modo de producción capitalista, que ofreció posibilidades más amplias de desarrollo de la producción social, la elevación de la productividad del trabajo y el aumento de la riqueza nacional. Pero no tardó en revelarse el carácter históricamente pasajero del capitalismo. Este comenzó a formarse en el siglo XVI, y ya a comienzos del siglo XIX estallaron las crisis económicas de superproducción que pusieron al descubierto las profundas contradicciones entre el carácter social en desarrollo del proceso de producción y los estrechos marcos de las relaciones de propiedad privada. Es la contradicción fundamental del capitalismo que va agravándose en todo momento de su desarrollo y se resuelve sólo por la revolución socialista.

225

La riqueza socialista se afianzó, al comienzo, en una sexta parte de la tierra mediante la expropiación de los explotadores, merced a la cual los trabajadores — creadores verdaderos de la riqueza— se convirtieron en sus propietarios. Esto ocurrió en el año 1917. La proporción que correspondía a la sazón al socialismo en la producción industrial mundial era menos de un 3%. En el año 1920, debido a la intervención extranjera y a la guerra civil, esta proporción se redujo al uno por ciento, pero merced a las ventajas del socialismo ascendió, ya en el año 1937, a un 10%. El socialismo iba manifestando de año en año sus grandes ventajas y fuerza. Los intentos de los imperialistas de acabar con el socialismo mediante la guerra desembocaron en la derrota completa de los destacamentos de choque del imperialismo: la Alemania fascista y el Japón imperialista. Y no podía ser de otra manera. El paso revolucionario del capitalismo al socialismo constituye el contenido fundamental de nuestra época. Es una necesidad candente del desarrollo ulterior de la vida material de la sociedad en el planeta.

Después de la segunda guerra mundial se ha formado el sistema socialista mundial, que se hace cada año más poderoso en el sentido económico y militar. Se fortalecen constantemente sus bases políticas y aumenta su influencia en todos los procesos que se operan en el mundo.

El socialismo garantiza a todos los miembros de la sociedad los derechos iguales de participar en la creación de la riqueza nacional según sus capacidades y disfrutar de los bienes materiales y espirituales creados, de acuerdo con el aporte laboral de cada uno. El fomento armónico, sin crisis, de la economía en bien de los trabajadores, la garantía de sus derechos sociales y políticos, el progreso de una verdadera democracia (que supone una amplia participación de las masas populares en la administración de los asuntos públicos), la igualdad efectiva de las naciones, la amistad entre los pueblos y las posibilidades cada vez mayores para el desarrollo multifacético del individuo: ésta es la enumeración muy incompleta de las ventajas del régimen socialista.

El sistema socialista mundial existe nada más que un cuarto de siglo. Es un período brevísimo en la historia 226 secular de la humanidad. Pero, ya en el presente, cada uno que quiere ver, se convence palmariamente de que el futuro le pertenece al socialismo.

Antes de la segunda guerra mundial, a los países socialistas les correspondía el 17% del territorio y cerca del 9% de la población del mundo, mientras que en 1971, los países del sistema socialista mundial ocupaban alrededor de un 25,9% del territorio en que vivía cerca de un tercio de la humanidad.

En el año 1970, la proporción de los países socialistas en la producción industrial mundial fue aproximadamente de 39%, frente al uno por ciento en el año 1920. La Unión Soviética proporcionó una quinta parte de la producción industrial del mundo.

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Proporción que corresponde a los países socialistas en la producción industrial mundial

La Gran Revolución Socialista de Octubre anunció el comienzo del fin del modo de producción capitalista. Bajo la influencia benéfica de la revolución comenzaron a levantarse a la lucha los pueblos de las colonias y países dependientes. La victoria de la Unión Soviética en la Gran Guerra Patria ha facilitado la lucha de los pueblos de las colonias por su liberación. Después de la segunda guerra mundial se ha hecho realidad el desmoronamiento del sistema colonial del imperialismo. Las victorias de las revoluciones

227 nacional-liberadoras se han convertido, a su vez, en un poderoso factor del hundimiento ulterior del sistema capitalista de producción.

En el año 1970, a los países en desarrollo les correspondía un 7% de la producción industrial del mundo. En medio siglo, los países capitalistas desarrollados han tenido que estrecharse mucho. Fabrican sólo el 54% de la producción industrial mundial. Así pues, la producción industrial de los países socialistas ascendió en el año 1970, aproximadamente, al 70% de la producción industrial de los países capitalistas desarrollados económicamente.

En el lustro de 1966 a 1970, los países socialistas consiguieron notables éxitos. En este período, la producción industrial de los países miembros del Consejo de Ayuda Mutua Económica creció un 49%. El ritmo anual medio de incremento de la producción industrial en estos países fue del 8,3%, mientras que en los países del Mercado Común, de 6,5%, y en los EE.UU., de 3,3%.

En todos los países socialistas han crecido a ritmo acelerado los ingresos reales por habitante, mientras que en los países capitalistas arreció la ofensiva de los explotadores contra el nivel de vida de los trabajadores. Serán aún más considerables los éxitos de los países socialistas en el quinquenio en curso, que ha comenzado con el fortalecimiento de su comunidad sobre la base de la aplicación del Programa complejo de profundizarían y perfeccionamiento de la colaboración y de desarrollo de la integración económica socialista, aprobado en 1971 por la XXV sesión del Consejo de Ayuda Mutua Económica, el que será cumplido por etapas en un período de 15 a 20 años. Este programa, inusitado por su envergadura e importancia histórica, unifica el potencial económico y científico de todos los países del CAME. Los pueblos de los países socialistas vinculan con su cumplimiento la solución de los problemas básicos de la construcción del socialismo y del comunismo, el reforzamiento sucesivo de las posiciones de los países socialistas en el ámbito mundial y el aceleramiento de la victoria en la emulación económica con el capitalismo.

Hace poco más de cien años, los grandes maestros de los trabajadores de todo el mundo Marx y Engels escribían: "Un fantasma recorre Europa, el fantasma del 228 comunismo''. Actualmente, el comunismo es una obra viva de millones de trabajadores. Posee una fuerza atractiva invencible. Si con el capitalismo está ligada indisolublemente la palabra ``guerra''', el comunismo afianza en la tierra una paz eterna.

En la bandera del comunismo, al lado de la palabra paz se lee: trabajo. El trabajo libre para sí y para la sociedad es el elemento determinante de la vida de los pueblos de los países socialistas. Se está haciendo realidad la previsión de los fundadores del marxismo de que en el comunismo las riquezas correrán como un poderoso torrente. Crece de año en año, para el bien de los trabajadores, el ritmo de aumento de la riqueza nacional de los países socialistas.

El comunismo significa una completa igualdad social, ya que su principio fundamental es: "de cada cual, según sus capacidades; a cada cual, según sus necesidades".

El comunismo es una verdadera libertad. Después del triunfo de la revolución y la supresión de la explotación del hombre por el hombre, la principal tendencia del desarrollo de la sociedad consiste en crear las premisas para que cada hombre pueda desarrollar y aplicar libremente sus capacidades creadoras. Con el desarrollo del socialismo se liquida la vieja división del trabajo, que dejaba clavado vitaliciamente al hombre a una sola profesión e incluso a una operación laboral parcial, como ocurre con frecuencia bajo el capitalismo. En el socialismo, el obrero no es sólo un trabajador, sino también un dueño. Se desarrolla la alternación de los tipos de actividad laboral y se amplía la capacidad física y moral de los hombres. El hombre del mañana comunista —desarrollado en todos los aspectos y poseedor de una riquieza espiritual, pureza moral y perfección física— se forma ya actualmente en los países socialistas.

Los soviéticos comparten de buena gana sus adelantos con los trabajadores de otros países socialistas y con los pueblos de Asia, África y América Latina que emprenden el camino de desarrollo independiente. Dondequiera que trabajen los soviéticos —en Bhilái (India), Asuan (RAE), la construcción de carreteras en Afganistán, la exploración de minerales en Pakistán o curando a los enfermos en Etiopía— en todas partes son portadores del colectivismo y 229 sirven a los nobles objetivos del progreso y la amistad de los pueblos.

Los trabajadores del mundo entero vinculan sus mejores esperanzas y anhelos con el sistema socialista mundial y su bastión: la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. La celebración, en diciembre del año 1972, del cincuentenario del primer Estado socialista multinacional de la historia, ha sido una verdadera fiesta para todos los hombres progresistas del mundo. En aquellos días, han llegado a la URSS mensajeros de más de cien países para felicitar al pueblo soviético.

El gran Lenin subrayaba que el socialismo "crea formas nuevas y superiores de convivencia = humana"^^1^^.

A raíz del desarrollo socialista, en la Unión Soviética se ha formado una nueva comunidad histórica de hombres: el pueblo soviético, integrado por clases y grupos sociales socialistas.

Sus rasgos más característicos son el objetivo común —el comunismo—, la unidad de la concepción del mundo —el marxismo-leninismo— y un profundo internacionalismo que se ha convertido de ideal de un puñado de comunistas en norma de conducta de millones de soviéticos de distintas nacionalidades.

Los soviéticos prueban su internacionalismo inquebrantable a diario, con los hechos prácticos, con su lucha por la felicidad de todos los trabajadores y con el apoyo abnegado a todos quienes bregan contra el imperialismo y la reacción.

"La Unión Soviética —dijo Georges Marcháis, Secretario General del CC del Partido Comunista Francés, en el acto solemne dedicado al cincuentenario de la URSS— es, sin duda, la principal fuerza combativa en la lucha contra el imperialismo".

Esta conclusión la confirma brillantemente la ayuda desinteresada que la URSS ha prestado al pueblo vietnamita en el curso de su guerra patriótica por la independencia y la libertad de su Patria, que duró casi treinta años, comprendida la guerra contra el imperialismo agresivo de _-_-_

~^^1^^ V. I. Lenin. = La situación y las tareas de la Internacional Socialista. O.C., t. 26, pág. 40.

230 los EE.UU. La victoria del pueblo vietnamita demostró a todo el mundo que es imposible vencer a un pueblo que lucha por una causa justa, gozando de la ayuda y apoyo de la Unión Soviética y otros países socialistas y de todos los partidarios de la paz. Al mismo tiempo, fue mostrada una vez más la fuerza vital del programa soviético de la paz.

La Unión Soviética ha sido y sigue siendo la antorcha y la abanderada de la lucha de los pueblos por la paz, la democracia y el socialismo.

Los ideales del socialismo, régimen en que la riqueza pertenece a los trabajadores y se utiliza en aras del desarrollo armónico y multifacético de todos los miembros de la sociedad, inspiran hoy día a todos los hombres honestos de la Tierra.

__ALPHA_LVL0__ The End. [END] [231] Prefacio .................... 5 Capítulo I. LA RIQUEZA SOCIALISTA EN MANOS DE LOS TRABAJADORES.............. 9 ¿Niega el socialismo la riqueza?.......... 9 Naturaleza y composición de la riqueza socialista .... 15 La riqueza de la sociedad, de la familia y del individuo. Su unidad y diferencias.............31 El camino del bienestar personal..........38 Capítulo U. LA CREACIÓN DÉLA RIQUEZA EN LA SOCIEDAD SOCIALISTA......~.......49 El trabajo es el padre de la riqueza, y la tierra y la naturaleza son su madre.............49 Medida de la riqueza.............57 Particularidades del proceso de trabajo en el socialismo 64 El papel de la empresa productora socialista en la creación de la riqueza social..............81 Cómo se mide la aportación de la colectividad laboral al aumento de la riqueza popular..........88 Capítulo III. LA ELEVACIÓN DE LA EFICACIA DE LA PRODUCCIÓN SOCIAL ES LA FUENTE MAS IMPORTANTE DE LA RIQUEZA SOCIALISTA.........94 Esencia de la eficacia de la producción y sus índices . . 94 El crecimiento indeclinable de la productividad del trabajo es la dirección general para elevar la eficacia de la producción ...................101 Importancia del crecimiento de la productividad del trabajo para el triunfo del comunismo..........109 El crecimiento indeclinable del nivel de vida de los trabajadores es una ley del socialismo.........119 C a ¡tí tul o IV. VÍAS Y PREMISAS DE ELEVACIÓN DE LA EFICACIA DE LA PRODUCCIÓN SOCIAL......137 El desarrollo de la base técnica de las empresas es el fundamento material del crecimiento de la eficacia de la producción..................139 Los trabajadores son la principal fuerza productiva . . . 147 El papel de la organización y administración de la producción ...................153 Cómo influye el nivel organizativo de la empresa en la utilización de su potencial económico .........163 La reforma económica y la eficacia de la producción. La unidad de estímulos materiales y morales.......169 Capitulo V. LA RIQUEZA SOCIALISTA, EL TIEMPO LIBRE Y EL DESARROLLO DEL INDIVIDUO......199 Influjo del tiempo libre en la riqueza socialista.....214 Conclusión...................224 __NOTE__ (tx-chk-footnotes) (delete-hook 'local-write-file-hooks 'lb-tx-chk-trailing-dash) (progn (setq lbg-ht-update-section-numbers nil) (lb-ht "es/1974/SR231" t ))