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PARTICULARIDADES DEL PROCESO
DE TRABAJO EN EL SOCIALISMO
 

p Bajo el capitalismo, los medios de producción actúan como capital constante, como instrumento de explotación de los obreros asalariados. En el socialismo dejan de ser capital y actúan como fondos de producción que pertenecen a los trabajadores. Los medios de producción se han convertido de instrumento de explotación del trabajo asalariado en base material de la producción, que persigue el objetivo de satisfacer cada vez más las demandas sociales y personales de los trabajadores organizados de modo socialista.

p Los fondos de producción se diferencian del capital fijo por su pertenencia (son patrimonio de los propios trabajadores), la fuente de su desarrollo (no son resultado de la explotación, sino de la actividad creadora de los trabajadores), el objetivo de su utilización en el proceso de producción (no el enriquecimiento de unos cuantos, sino la consecución de los mejores resultados productivos en aras del desarrollo multilateral de todos los miembros de la sociedad), el modo y las formas de funcionamiento (no las partes aisladas y opuestas mutuamente de la producción social, sino los elementos interrelacionados indisolublemente del único proceso de producción) y por el carácter de desarrollo y empleo (no espontáneo, sino armónico).

p La modificación de la naturaleza socioeconómica de los 65 factores materiales de producción tiene una gran importancia tanto para su desarrollo sucesivo como para la organización de su empleo. Esto se ha reflejado, ante todo, en los medios de trabajo. La propiedad social ha formado las premisas objetivas para despertar el interés universal por su perfeccionamiento y desarrollo, ya que se han convertido de medios de la subordinación real del trabajo al capital en medios de una subordinación cada vez mayor de las fuerzas de la naturaleza a la sociedad de los trabajadores.

p Ni los bloqueos económicos ni las guerras devastadoras impuestas por el imperialismo han podido detener el crecimiento acelerado de la fuerza productiva, la energía física y hasta el poderío intelectual que se consigue en el socialismo a cuenta de los medios técnicos de trabajo. En el período comprendido entre los años 1928 y 1969, la proporción de la fabricación de los medios de producción en el total de la producción industrial de la URSS aumentó de un 39,5 al 73,8%. El abastecimiento eléctrico del trabajo por obrero creció en los años de Poder soviético más de 40 veces. Según la apreciación de valor, los fondos fijos de producción de la industria fueron en el año 1969 más de 68,3 veces mayores que en el año 1913. Durante el octavo quinquenio (1966-1970) se pusieron en explotación más de 1.500 importantes empresas industriales. Los fondos fijos de producción en la economía nacional, en conjunto, crecieron en un 50%.

p Numerosas organizaciones de investigación científica, proyección y diseño y empresas industriales trabajan sistemáticamente en la creación y el dominio de máquinas y equipos modernos y altamente productivos e introducen la tecnología, la mecanización y la automatización progresivas de la producción. Sólo en los años 1969-1970 fueron diseñados y construidos 5.700 modelos de máquinas, equipos y aparatos y alrededor de 2.000 tipos de aparatos de precisión.

p La generación de energía eléctrica ascendió en el año 1970 a 740 mil millones de kW/h. Se desarrollan a un ritmo acelerado otros sectores que determinan el progreso técnico. En la industria de construcciones mecánicas se operan importantes cambios estructurales, que aseguran el crecimiento preponderante de la producción de líneas automáticas y semiautomáticas y de aparatos y medios de automatización, en particular, de la técnica de cómputo.

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p "En la industria —dijo A. N. Kosyguin en el XXIV Congreso del PCUS— se han operado grandes cambios cualitativos, basados en la aplicación de los logros modernos de la ciencia y la técnica”. La combinación orgánica de las ventajas del socialismo con las colosales posibilidades de la revolución científico-técnica es un acelerador gigantesco de nuestro avance hacia la fase superior del comunismo.

p Los resultados de la actividad económica de la sociedad soviética en los últimos años evidencian patentemente los éxitos alcanzados en el acrecentamiento del potencial productivo-económico del país.

p Los EE.UU. pudieron duplicar la renta nacional en veinte años; Inglaterra, en más de treinta años, y la RFA, en casi quince años. La Unión Soviética necesitó para ello, a pesar de las enormes dificultades, diez años.

p El volumen de la producción industrial de nuestro país se duplicó en ocho años y medio, mientras que el de los EE.UU., en dieciocho años; el de Inglaterra, en veintidós años, y el de la RFA, en más de once años.

p Los fondos fijos de producción en la economía de la URSS se duplicaron en ocho años, mientras que en la de los EE.UU., en veintidós años; en la de Inglaterra, en diecinueve años, y en la de la RFA, en diez años.

p "A este paso avanza la economía socialista —subrayó A. N. Kosyguin en su informe al XXIV Congreso del PCUS—•. Ello constituye una prueba fehaciente del carácter progresivo y dinámico del desarrollo de nuestra economía nacional. La economía de ninguno de los países capitalistas conoce un dinamismo semejante".

p En las condiciones de producción socialista cambió sustancialmente el papel de los objetos de trabajo, que han dejado de constituir la base material del capital circulante y se encuentran en giro no en aras de absorber cantidades cada vez mayores de trabajo no remunerado, lo que les era propio bajo el capitalismo. Componen la parte circulante de los londos de producción. El proceso de su movimiento se subordina, en definitiva, a la ley económica fundamental del socialismo. Toda la sociedad está interesada ahora en acelerar su circulación y en utilizarlos más racionalmente. Las posibilidades de la satisfacción de las demandas de la sociedad son tanto mayores, cuanto menos tiempo ocupa la 67 circulación de los objetos de trabajo (desde su entrada en la empresa hasta la obtención de artículos) y cuanto mayor es su utilización.

p Con el desarrollo de la producción socialista cambia notablemente la composición material de los objetos de trabajo. Crece la proporción de materias primas y productos semiacabados más convenientes para su transformación en producción acabada. Aumenta la producción de materiales más sólidos y rentables. Se eleva, en particular, la calidad de los metales ferrosos, se amplía el surtido y crece la producción de tipos más rentables de laminado, tuberías y artículos metálicos y se aplican más activamente la estandardización y la unificación de piezas. Adquiere importancia práctica cada vez mayor la creación de objetos sintéticos de trabajo con propiedades dadas de antemano. Todo esto contribuye al crecimiento del potencial productivo y presenta demandas elevadas a su utilización.

p Las reservas productivas tienen la mayor proporción (más del 70%) en la composición de los fondos circulantes de la industria. Están formadas por materia prima, materiales básicos y productos semiacabados comprados (un 45,8%), materiales auxiliares, combustible y líquidos inflamables (un 8,1%), piezas de recambio (un 4%), herramientas, inventario auxiliar y otros artículos de poco valor, sujetos a rápido desgaste (un 9,8%), etc. Otro componente importante de los fondos circulantes son la producción inacabada y los productos semiacabados de elaboración propia (más de un 24%).

p En nuestro tiempo han adquirido colosales proporciones las dimensiones, la potencia y la velocidad del movimiento de los mecanismos obreros y ha crecido la precisión del cumplimiento de las operaciones. Las empresas se pertrechan con medios técnicos cada vez más complejos. La aparición de cada nuevo tipo de máquinas acentúa y profundiza la división social del trabajo, así como la división del trabajo dentro de los sectores de la industria. En la fabricación de ciertos tipos de producción participan centenares de empresas.

p Como resultado, el proceso de producción presenta demandas tales al factor subjetivo que no puede satisfacer por separado ningún trabajador. Pero el trabajador aislado 68 ha abandonado para siempre la esfera del trabajo. El carácter cooperativista del trabajo en la producción maquinizada significa la sustitución de los trabajadores aislados por el obrero colectivo, con sus numerosos órganos, funciones y subfunciones.

p Por trabajador colectivo se entiende el personal obrero combinado, unificado, que garantiza el proceso de producción. En las condiciones presentes éste actúa en las empresas como personal de producción industrial que incluye a obreros de distinta composición profesional, aprendices, ingenieros, peritos y empleados.

p La consolidación de las relaciones de producción socialistas y la transformación de la esencia socioeconómica de los factores materiales de producción han dado lugar a cambios profundos en el portador del trabajo productivo: el obrero colectivo. Estas conquistas históricas han convertido al obrero, de un simple agente del proceso de producción y objeto de explotación, en fuerza dirigente de todo el desarrollo social.

p La situación cualitativamente nueva de los trabajadores en el sistema de producción social determina su interés vital por la mayor utilización de los factores materiales y personales de producción y por la movilización de todas las reservas que aumentan la eficacia del trabajo social. Al mismo tiempo, convierte en tarea de todo el pueblo la preocupación por el perfeccionamiento de la composición profesional y de calificación de la mano de obra, la elevación de su fuerza productiva y su completa utilización productiva en las condiciones de la intensidad socialmente normal del trabajo.

p El surgimiento y el desarrollo del trabajador colectivo dieron lugar a la ampliación del concepto del trabajo productivo y su portador: el obrero productivo. "Ahora, para trabajar productivamente ya no es necesario tener una intervención manual directa en el trabajo; basta con ser órgano del obrero colectivo, ejecutar una de sus subfunciones"  [68•18 . En este caso, el concepto del trabajo colectivo cuadra con el obrero colectivo considerado como colectividad  [68•19 .

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p En la pequeña producción mercantil, los resultados de la actividad laboral dependían principalmente del propio trabajador, mientras que el desarrollo de la división social del trabajo ha conducido a que cada uno de los obreros por separado no crea ya un producto acabado. Cumple únicamente ciertas operaciones en el proceso muy diversificado del trabajo social, cuyo resultado definitivo puede medirse sólo por sus inversiones conjuntas, necesarias para una u otra producción. En cualquier objeto, por muy insignificante que sea, está invertido el trabajo de muchos hombres de distintas profesiones y especialidades, distinta calificación y distintos grupos sociales.

p En estas condiciones, el éxito del proceso de producción depende de varios factores. Es importante, en particular, que el obrero colectivo y, por consiguiente, cada trabajador por separado tenga el nivel necesario de calificación y que la duración y la intensidad del trabajo durante el cumplimiento de cada una de las funciones y subfunciones del personal obrero combinado sean supeditadas al principio de la correspondencia. En las condiciones del trabajo individual, la diferencia entre los parámetros de la mano de obra se manifestaba sólo en los resultados de la producción de los propios trabajadores que actuaban por separado, mientras que durante el trabajo cooperativista, al infringirse el principio de la correspondencia, se perjudica todo el proceso de producción.

p Por ejemplo, en la industria de construcciones mecánicas, las estadías durante los turnos constituyen de un 13 a un 18% del tiempo de su duración, lo que se debe, en la mayoría de los casos, a las infracciones de la cooperación del trabajo. Esto significa que se gasta improductivamente casi una quinta parte de todo el tiempo de trabajo. A escala de nuestra industria, tales pérdidas son iguales a la labor de 5 ó 6 millones de trabajadores anuales. Fácilmente se puede hacer una idea del peso de estas pérdidas, si se tiene en cuenta que la fábrica de automóviles de poca cilindrada Komsomol Leninista (Moscú), debido a la estadía de un minuto de equipos en cada turno, puede dejar de fabricar durante un año 150 automóviles menos de lo previsto. En la primera fábrica de relojes, un minuto del tiempo perdido conduce anualmente a la pérdida de más de 10.000 rublos.

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p El crecimiento del nivel cultural y técnico y el mejoramiento de la composición profesional y de calificación de los trabajadores se determinan, ante todo, por la necesidad productiva y deben corresponder a las demandas del proceso de producción. Si, supongamos, la industria necesita un millón de ingenieros y cuatro millones de peritos, precisamente debe ser preparada esta cantidad. La falta de correspondencia de la composición de la mano de obra^ colectiva a las demandas de la producción social repercutirá inevitablemente de modo negativo en su eficacia.

p La composición de la mano de obra colectiva cambia bajo la influencia del progreso científico-técnico y social. Estos cambios consisten en un crecimiento relativamente más rápido del número de ingenieros y peritos y la disminución del de empleados. En cuarenta años del desarrollo industrial de nuestro país (de 1928 a 1969), la proporción de ingenieros y peritos en el número total del personal ocupado en la industria aumentó de un 3 a un 12%, mientras que la de los empleados disminuyó de un 6 a un 4%. Ha crecido con particular rapidez la proporción de los trabajadores dedicados principalmente al trabajo intelectual. Su número aumentó de 2.900.000 en el año" 1926 a 27.400.000 en el año 1967 y sigue creciendo.

p La regla típica es la rápida elevación del nivel de instrucción general de todas las categorías de trabajadores. Lo evidencian los siguientes datos (cuadro 2):

p Cuadro 2

Número de personas con instrucción superior y media (completa e incompleta) por cada mil habitantes  [70•20 

1939 1959 1970 Toda la población activa Instrucción superior completa 13 33 65 Instrucción superior incompleta, media y media incompleta 110 400 588 En total, tienen instrucción superior y media 123 433 653 71 1939 1959 1970 Trabajadores de la ciudad Instrucción superior y media (completa e incompleta) 242 564 748 Trabajadores del campo Instrucción superior y media (completa e incompleta) 63 316 499

p El crecimiento de la maestría profesional y de la calificación, la disminución del número de trabajadores manuales, sobre todo, de los ocupados en los trabajos pesados, el aumento del número y de la proporción de los que manejan las máquinas o trabajan con su ayuda, la elevación del papel del trabajo intelectual y la ampliación del perfil de preparación laboral con el aumento simultáneo del número de profesiones elevan el grado del arte de la población, a lo cual concedían una importancia extraordinaria los clásicos del marxismo.

p Así pues, el socialismo introduce profundos cambios cualitativos en el contenido socioeconómico de los factores principales del proceso de producción y ofrece un vasto campo para su perfeccionamiento en aras de la elevación del potencial económico-productivo.

p Las particularidades de los factores materiales y personales en el socialismo hallan su reflejo en el modo de combinación de la mano de obra con los medios de producción y en el contenido del proceso laboral. El conocimiento de estas particularidades tiene una gran importancia para aumentar la riqueza popular sobre la base de la elevación de la eficacia de la producción social.

p En el socialismo, los medios de producción son patrimonio común, pertenecen a los propios productores en conjunto, pero a ninguno de ellos por separado. Por consiguiente, los trabajadores están vinculados de modo indisoluble con la colectividad. La fuerza de trabajo de cada hombre, tomada por separado, puede emplearse, como excepción, sólo en la hacienda personal auxiliar y en la economía 72 doméstica, aunque en éstas se observa también la cooperación familiar del trabajo. La fuerza individual de trabajo se manifiesta, por lo general, como fuerza parcial de trabajo del obrero colectivo y puede emplearse productivamente sólo en la composición de la fuerza de trabajo combinada de este último.

p Por consiguiente, la particularidad originaria típica del proceso laboral en la producción socialista consiste en la unión de la fuerza combinada de trabajo del obrero colectivo con los medios de producción socialmente aplicados y pertenecientes a este mismo obrero. La base de esta unión es la dependencia económico-productiva de cada uno de los trabajadores respecto de la colectividad, y la comunidad de los intereses materiales de los trabajadores. La esencia de estos intereses expresa el objetivo de la sociedad socialista: una satisfacción cada vez mayor de las demandas materiales e inquietudes culturales de toda la sociedad en aras del desarrollo multilateral de todos sus miembros.

p En los primeros años de Poder soviético, Lenin hizo constar ya lo siguiente: "Por primera vez, después de siglos de trabajo para los demás, de trabajo, bajo el yugo, para los explotadores, se tiene la posibilidad de trabajar para sí mismo y de trabajar beneficiándose de todas las conquistas de la cultura y de la técnica más moderna"  [72•21 .

p De este modo ya en el socialismo, la combinación de la fuerza de trabajo con los medios de producción se basa en la comunidad y la interdependencia de los intereses económicos de los trabajadores. Por consiguiente, el proceso de producción se organiza, se orienta y se regula por sus esfuerzos mancomunados en aras de la elevación del bienestar de todos. En la sociedad burguesa, el trabajo vivo es sólo un medio necesario para acrecentar la riqueza de unos cuantos. "En la sociedad comunista, el trabajo acumulado no es más que un medio de ampliar, enriquecer y hacer más fácil la vida de los trabajadores"  [72•22 .

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p En el socialismo, debido al desarrollo insuficiente tanto de los factores materiales como del propio factor subjetivo, es desigual aún la situación de los trabajadores en el proceso de producción. Muchos trabajadores no comprenden de igual modo, ni mucho menos, la comunidad de intereses de la empresa y de los obreros, comunidad que es lógicamente evidente del todo. En el presente es necesario todavía un complicado sistema especial de relaciones organizativas y económicas, merced al cual se hace perceptible la ligazón existente entre los intereses de cada trabajador y los de toda la sociedad.

p ”. . .Crear nuevas formas de relaciones sociales entre los hombres —señalaba Lenin—, crear formas y procedimientos nuevos de atracción de los hombres al trabajo, es tarea que exige muchos años, decenas de años"  [73•23 .

p En la creación de tales formas en la fase inferior del comunismo desempeñan un papel importante las relaciones monetario-mercantiles de acuerdo con su nuevo contenido. Mediatizan tanto la unión de los trabajadores con los medios de producción como todo el movimiento del proceso de producción y la distribución de sus resultados, así como las relaciones entre las colectividades laborales y entre los trabajadores. Esta circunstancia tiene un significado esencial en la fase inferior del comunismo y debe tenerse en cuenta siempre en el trabajo organizativo y económico. De otro modo son inevitables los errores. El empleo consecuente de las relaciones monetario-mercantiles, objetivamente necesarias, en la dirección de la economía nacional constituye, en particular, uno de los rasgos más importantes de la reforma económica.

p El empleo de las relaciones monetario-mercantiles, en las condiciones de la unificación de las fuerzas individuales de trabajo en una fuerza combinada de trabajo del obrero colectivo y de la unión de este último con los medios de producción, no significa, ni mucho menos, la compraventa de la fuerza de trabajo. Los trabajadores de la producción, siendo, al mismo tiempo, propietarios colectivos de los medios de producción, no pueden comprarse a sí mismos su 74 propia fuerza de trabajo, ni venderla a sí mismos. El contenido de la forma de contratación y despido de la mano de obra en el socialismo no consiste en la compraventa de la fuerza de trabajo, sino en la unidad de los intereses del individuo y la colectividad. Es una de las manifestaciones esenciales de las relaciones económicas iguales entre los miembros de la sociedad socialista. Las relaciones de valor deforman en cierto grado la manifestación de la esencia del proceso de la producción socialista, sin eliminarla, ya que los elementos principales del proceso laboral —la fuerza de trabajo y los medios de producción— se han unido sobre la base de su naturaleza social común. En el proceso de producción, el trabajador, como propietario colectivo de los medios de producción, dispone, junto con otros miembros de la sociedad, de su fuerza de trabajo, como conjunta, mientras que su labor adquiere un carácter inmediatamente social. La participación personal en el trabajo social se convierte en única fuente de satisfacción de las demandas del hombre. El socialismo crea, por primera vez, la posibilidad de desarrollar la actividad creadora, la iniciativa y la emulación en una envergadura verdaderamente masiva e incorporar a la mayoría de los trabajadores a la labor ".. .que les permita manifestarse en todo su valor, desarrollar sus capacidades, revelar los talentos que en el pueblo forman un manantial inagotable y que el capitalismo pisoteaba, oprimía y ahogaba por miles y millones"  [74•24 .

p La liberación de las masas trabajadoras de la explotación no significa que cada trabajador pueda actuar a su antojo en la producción. Está vinculado indisolublemente en el sentido económico y social con la sociedad, cuyo aparato u órganos electivos orientan todo el desarrollo de la vida material y espiritual en correspondencia con los intereses de la edificación del comunismo.

p La segunda particularidad importante de la unión de la fuerza de trabajo con los medios de producción en el socialismo es que, junto con la mano de obra que funciona en la producción social, una parte considerable de la población activa queda ocupada aún fuera de la producción 75 social: en la hacienda personal auxiliar y en la economía doméstica. Es una peculiar "reminiscencia objetivamente necesaria" de la vieja sociedad. Según la estimación sumaria de los gastos de trabajo en la URSS, de 130.500.000 habitantes de edad apta para el trabajo, alrededor de 60 millones de trabajadores anuales están ocupados en este sector no socializado de la producción material  [75•25 . La unión de la fuerza que trabaja en la hacienda personal auxiliar y la economía doméstica con los medios de producción se opera sobre la base de la propiedad personal y los intereses individuales, con la particularidad de que son frecuentes los casos cuando una misma fuerza de trabajo funciona tanto en la producción social como en la hacienda personal auxiliar o la economía doméstica. Este funcionamiento doble de la fuerza de trabajo no puede menos de tenerse en cuenta en la labor de organización de la economía para dirigir la producción social.

p En esencia, el proceso de la producción socialista es un proceso de creación de los valores de uso necesarios para la sociedad y que constituyen, en su unidad con el producto de la hacienda personal auxiliar, el producto social conjunto, es decir, una parte importantísima de la riqueza nacional. Debido a que las demandas de la sociedad vienen acrecentándose en la medida de su satisfacción, la sociedad socialista trata de crear, en el proceso de producción, un producto social conjunto mayor que el obtenido en el año anterior. Esto tiene una gran importancia para la ampliación y el mejoramiento de la base material de la producción, para el aumento del fondo de los medios vitales de los trabajadores ocupados en la producción material, para el desarrollo de la esfera improductiva sin la cual no puede existir la sociedad socialista, para el fortalecimiento de la capacidad defensiva del país y para el cumplimiento por nuestro pueblo de su deber internacionalista.

p En el proceso de la reproducción socialista se restituyen los medios gastados de producción. En la expresión de valor, esta parte del producto social conjunto forma el fondo de restitución. Al mismo tiempo, para los trabajadores ocupados en la producción material se restituye el fondo de medios 76 vitales que constituyen el producto necesario y se crea el plusproducto. El fondo de medios vitales y el plusproducto forman, en conjunto, a diferencia del fondo de restitución, el producto neto de la sociedad, o la renta nacional. En el año 1970, este producto constituyó, en el producto social global, creado en nuestro país, la suma de 266.300 millones de rublos, o sea, aproximadamente un 44,5%. El 55,5% restante corresponde al fondo de restitución.

p La creación del plusproducto no ha sido inventada por el socialismo. "Trabajo sobrante, como trabajo que excede de la medida de las necesidades dadas, debe existir siempre"  [76•26 . El socialismo convierte el plusproducto en patrimonio de los trabajadores y elimina el antagonismo entre el trabajo necesario y plustrabajo, por una parte, y el producto, por otra.

p El objetivo inmediato de la producción socialista consiste no sólo en restituir el producto consumido, sino también en crear el plusproducto que pertenece por completo a los trabajadores y sólo a ellos.

p La cuestión a quién pertenece el plusproducto es la determinante para aclarar la diferencia entre el capitalismo y el socialismo.

p En sus observaciones al libro de Bujarin La economía del período de transición (1920), Lenin subrayó la inconsistencia de la definición del socialismo como producción cuyo objetivo consistía en satisfacer las demandas sociales (en oposición a la producción capitalista que se realizaba en aras de la ganancia).

p "De eso no ha resultado nada —señala Lenin—. La ganancia también satisface las demandas “sociales”. Había que decir: "Allí donde el plusproducto no se destina para la clase de propietarios, sino para todos los trabajadores y sólo para ellos ” ”  [76•27 .

p En nuestro país, el plusproducto, igual que el producto necesario, satisface las demandas de los trabajadores. Con la particularidad de que la masa considerable del plusproducto vuelve a sus productores no sólo por vías indirectas, como a los miembros de la sociedad, sino también 77 directamente. Esto se explica por que el nivel de vida de los trabajadores crece constantemente, y una parte del plusproducto se invierte en la ampliación del fondo de medios vitales. Como resultado, cierta parte del plusproducto del año presente pasa al producto necesario del año que viene.

p Así pues, el fondo de medios vitales de los trabajadores de la producción material que constituye el producto necesario, aunque se determine en el socialismo por las condiciones históricas concretas y el nivel existente de consumo, no es estable, ni mucho menos. Su carácter dinámico contribuye al desarrollo multifacético de las capacidades físicas y espirituales de los trabajadores.

p La producción socialista no es simplemente una fabricación de mercancías necesarias para la sociedad, sino de mercancías que tienen un valor de uso y un valor. Debido a esto, el proceso de producción representa la unidad del proceso laboral y el de creación del valor. Pero, a diferencia del capitalismo, el aumento del valor no constituye su motor, ni mucho menos. Bajo el capitalismo, los valores de uso se producen "pura y simplemente porque son y en cuanto son la encarnación material, el soporte del valor de cambio"  [77•28 . Por el contrario, en el socialismo, el objetivo inmediato de la producción consiste en crear una masa máxima posible de valores de uso de alta calidad, necesarios para la sociedad, mientras que la elevación del valor tiene sentido únicamente porque refleja una masa mayor de valores de uso. En este caso, el valor no es objetivo, sino medio de cálculo de los gastos del trabajo y de estímulo de su ahorro, así como de medición del volumen de los distintos tipos de valores de uso producidos. El valor .permite confrontar los gastos de producción con sus resultados y ayuda a lograr los resultados máximos en las condiciones concretas de producción.

p El dinero en el socialismo, lejos de constituir la esencia del proceso de producción, como lo es en el capitalismo, es una de las formas de medición de las magnitudes de producción y del movimiento del producto social. Siendo una expresión irracional del tiempo laboral, permite reducir a un denominador común los gastos de los medios de 78 producción y la fuerza de trabajo, por una parte, y los resultados de producción, por otra.

p Así pues, el valor recién creado representa el tiempo de trabajo, materializado en el producto. Este tiempo, que ha cobrado cuerpo, obtiene su expresión irracional en forma de dinero. Con la particularidad de que el resultado útil del trabajo será tanto mayor cuanto mayor es la diferencia entre la expresión de valor del producto social conjunto, por una parte, y el fondo de restitución, junto con el de medios vitales, por otra. Debido a que el fondo de restitución desempeña el papel constante en la creación del valor, el resultado del proceso de producción, dadas las demás condiciones iguales, se determina por la diferencia entre el producto neto (renta nacional) y el producto necesario (fondo de medios vitales).

p En el año 1969, por ejemplo, la renta nacional, creada en la industria, fue de 140.300 millones de rublos; el promedio anual del salario, agregando los pagos y subsidios a cuenta de los fondos sociales, 2.028 rublos, y la cantidad de ocupados en la industria, 31.200.000 personas. Así pues, el fondo de medios vitales de los trabajadores de la industria fue igual a 63.273.600.000 rublos (31.200.000x2.028). El plusproducto creado por ellos fue de 77.026.400.000 rublos (140.300.000.000—63.273.600.000).

p El proceso de la producción socialista tiene un sentido social únicamente cuando la renta nacional es mayor que el producto necesario. En caso contrario, el proceso de producción no puede repetirse sobre una base ampliada, lo cual es ajeno al socialismo. Por consiguiente, el trabajo productivo en el socialismo no es simplemente un trabajo en la producción material, sino un trabajo en la producción material y creador del plusproducto de que se apropia la sociedad.

p La fórmula general del movimiento de la producción socialista no puede ser D—D1, como en el capitalismo, sino PSc0—PSc1, donde el PSc0 es el producto social conjunto que ha entrado en la fase de la producción social, mientras que PSc1 es el producto social conjunto fabricado en el año en curso. El plusproducto constituirá la diferencia entre PSc1 y PSc0, o la diferencia entre el producto conjunto final, por una parte, y el fondo de restitución de los medios 79 de producción, gastados para su creación, y el producto necesario, por otra.

p Puesto que en el socialismo son objetivamente necesarias las relaciones monetario-mercantiles, los gastos para la producción y sus resultados tienen una valoración monetaria. Todo el proceso de la producción socialista se mediatiza, de una u otra manera, por las relaciones monetario-mercantiles. Como resultado, el proceso de trabajo tiene también un carácter doble. Por una parte, constituye un proceso de creación de los valores de uso necesarios para la sociedad, lo que es el rasgo determinante de la producción socialista. Por otra parte, sigue siendo un proceso de creación del valor, lo que desempeña un papel supeditado respecto de la creación de valores de uso. Este carácter doble e interiormente contradictorio del proceso de trabajo en el socialismo exige que los valores de uso no se creen a cualquier precio, sino con el gasto mínimo del trabajo vivo y pretérito, cuya expresión irracional es el valor.

p El producto social inicial, que aseguraba la producción industrial en el año 1968, fue igual, aproximadamente, a 288 mil millones de rublos. Lo componían los fondos fijos y circulantes de producción, utilizados en el proceso de producción y que formaron el fondo de restitución, igual a 229 mil millones de rublos, y el fondo de medios vitales del personal ocupado en la producción industrial que ascendía a 59 mil millones de rublos. Como resultado del proceso de producción, la industria creó en el año 1968 un producto global por la suma total de 356 mil millones de rublos. Por consiguiente, la expresión total del plusproducto es de 356 — 288 = 68 mil millones de rublos. Los cálculos análogos demuestran que este producto ascendió en el año 1969 a 77 mil millones de rublos.

p El trabajo en el socialismo hay que considerarlo también en su aspecto cualitativo, es decir, como el trabajo que crea los valores de uso, y también en su aspecto cuantitativo, fijado en el valor. Con la particularidad de que el tiempo invertido en la producción de cierto valor de uso debe ser, por lo común, un tiempo socialmente necesario.

p Esto significa que la fuerza de trabajo debe ser utilizada sólo en las condiciones socialmente normales, es decir cuando los medios de trabajo no se han anticuado en el sentido 80 moral, mientras que los objetos de trabajo son de la debida calidad. De otro modo son inevitables el aumento de los gastos del tiempo de trabajo y la disminución de la fuerza productiva del trabajo, con todas las consecuencias negativas que se derivan de ello para la sociedad.

p El carácter de la propia fuerza de trabajo desempeña un papel importante en el proceso de producción. En la especialidad en que se emplea, la fuerza de trabajo "debe reunir el grado medio de aptitud, destreza y rapidez"  [80•29 . Con la particularidad de que los propios trabajadores y los organizadores de la producción deben preocuparse de que los gastos de la fuerza de trabajo se realicen con una intensidad socialmente normal del trabajo y de que no se pierda en vano un solo minuto del tiempo de trabajo. De otro modo se robarían a sí mismos. Están interesados de igual manera en el gasto ahorrativo de los medios de producción, ya que estos últimos participan cada vez más, con el desarrollo del progreso técnico, en la creación del valor.

p Si, por ejemplo, una fábrica de construcciones mecánicas tiene una técnica anticuada, tiene insuficiente mano de obra calificada y se le suministra metal de mala calidad, el gasto de trabajo por unidad de su producción y sus gastos de producción pueden ser mayores en un 50-100% de los que se observan, como término medio, en todo el sector. Como resultado, tal empresa no puede ser rentable y, por consiguiente, no creará los fondos de estímulo económico. Su colectividad resultará en condiciones peores que las de otras empresas. Al mismo tiempo, su trabajo insatisfactorio causará daño a toda nuestra sociedad, ya que los altos gastos de producción en esta empresa repercutirán negativamente, en definitiva, en la magnitud de la renta nacional.

p La ley del desarrollo de la producción socialista es el máximo del producto conjunto apropiado por la sociedad con el mínimo de gastos del trabajo vivo y pretérito. En estas condiciones, la norma del plusproducto ( pjj ) no muestra el grado de explotación del trabajo, como en el capitalismo, sino la intensidad de crecimiento del producto social global y la ampliación de las posibilidades para una satisfacción cada vez mayor de las demandas de toda la sociedad.

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p Por ejemplo, la norma del plusproducto, expresada en tanto por ciento, fue en el año 19G8, en nuestra industria: pi = (68:59) x 100 = 115%. En el año 1969 ascendió al 121% [(77:63,6) x 100]. Su crecimiento significa que aumentaron las posibilidades para cumplir las tareas socioeconómicas maduradas de nuestra sociedad. Como resultado, en el año 1970 aumentó un 4% el promedio mensual del salario en metálico de los obreros y empleados de la economía nacional. Añadiendo los pagos y subsidios a cuenta de los fondos sociales de consumo, la remuneración fue de 164 rublos frente a los 158 rublos del año 1969. El crecimiento de la norma y, por consiguiente, de la masa del plusproducto a cuenta de la elevación de la eficacia de la producción permitió, a nuestra sociedad, aplicar una serie de otras medidas importantes sin sobrecargar el presupuesto estatal y conservándose una circulación monetaria estable.

p La reproducción de la fuerza de trabajo se asegura en el socialismo a cuenta del producto necesario y del plusproducto. El producto necesario actúa en forma de salario y de fondos sociales de consumo, que disponen los trabajadores que componen la fuerza conjunta de trabajo (población activa). Los gastos de la sociedad para la elevación de los salarios y otros índices del nivel de vida de la población activa se extraen del plusproducto.

Al hablar del plustrabajo como trabajo de sobremedida de las demandas dadas, Marx tenía en cuenta que el nivel de éstas constituía, para cada período de producción, una magnitud ofrecida por el período anterior de producción. Pero esta magnitud no es ideal, sino que aumenta siempre en la sociedad socialista, que tiende a satisfacer las demandas de los trabajadores según las normas de consumo científicamente argumentadas, que garantizan el desarrollo armónico, en todos los aspectos, del organismo humano normal.

* * *
 

Notes

 [68•18]   Ibid., t. 23, pág. 517.

 [68•19]   Ibid.

 [70•20]   Comunicado de la Dirección Central de Estadística de la URSS, Pravda, 17.IV, 1971.

 [72•21]   V. I. Lenin. ¿Cómo debe organizarse la emulación? O.C., t. 35, pág. 196.

 [72•22]   C. Marx y F. Engels. Manifiesto del Partido Comunista. Op. cit., t. 4, pág. 439.

 [73•23]   V. I. Lenin. De la destrucción de un régimen secular a la creación de otro nuevo. O.C., t. 40, pág. 316.

 [74•24]   V. I. Lenin. ¿Cómo debe organizarse la emulación? O.C., t. 35, pag. 195.

 [75•25]   La sociología en la URSS, cd. en ruso, t. II, 1966, pág. 222.

 [76•26]   C. Marx. El Capital. C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 25 parte II págs. 385-386.

 [76•27]   Colección leninista XI, ed. en ruso, pág. 381.

 [77•28]   C. Marx. El Capital. G. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 23, pág. 197.

 [80•29]   Ibid., pág. 207.