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III
TURATI Y COMPAÑÍA EN ITALIA
 

p Los números del periódico italiano 77 Soviet a que he aludido confirman cuanto he dicho en el folleto acerca del error del Partido Socialista Italiano, el cual tolera en sus filas a tales miembros e incluso a semejante grupo de parlamentarios. Lo confirma más aún un testigo ajeno, el corresponsal en Roma del periódico liberal burgués The Manchester Guardian (Inglaterra), que en el número del 12 de marzo de 1920 publicó una interviú hecha por él a Turad.

p “...El señor Turati—escribe este corresponsal—supone que el peligro revolucionario no es tan grande como para suscitar temores en Italia. Los maximalistas juegan con el fuego de las teorías soviéticas únicamente para mantener a las masas en estado de agitación y excitación. Sin embargo, estas teorías son nociones puramente legendarias, programas no maduros, inútiles para el uso práctico. Sirven sólo para mantener a las clases trabajadoras en estado de expectación. La misma gente que las emplea como cebo para deslumhrar los ojos proletarios se ve obligada a sostener una lucha cotidiana para conquistar algunas mejoras económicas, con frecuencia insignificantes, a fin de retrasar el momento en que las clases trabajadoras pierdan las ilusiones y la fe en sus mitos predilectos. De ahí ese largo período de huelgas de toda magnitud y por cualquier pretexto, incluidas las últimas huelgas de correos y de ferrocarriles, que hacen todavía más grave la situación del país, ya difícil cíe por sí. El país está irritado por las dificultades dimanantes de su problema aclriático, se siente abrumado por su deuda exterior y por su desmesurada emisión de papel moneda y, sin embargo, está muy lejos aún de comprender la necesidad de asimilar la disciplina de trabajo, única capaz de restablecer el orden y la prosperidad..."

Está claro como la luz del día que el corresponsal inglés se ha ido de la lengua y ha dicho una verdad que, probablemente, ocultan y adornan el propio Turati y sus defensores, cómplices e inspiradores burgueses en Italia. Esta verdad consiste en que las ideas y la labor política de los señores Turati, Treves, Modigliani, Dugoni y Cía. son tal y como los dibuja el corresponsal inglés. Eso es auténtica socialtraición. ¡Cuan elocuente es la sola defensa del orden y de la disciplina para los obreros que padecen la esclavitud asalariada, que trabajan para que se lucren los capitalistas! ¡Y qué conocidos nos son a los rusos todos esos discursos mencheviques! ¡Cuan valiosa es la confesión de que las masas están a favor del Poder soviético! ¡Qué estúpida y trivialmente burguesa resulta la incomprensión del papel revolucionario de las huelgas, que crecen de manera espontánea! Sí, sí, el corresponsal inglés del periódico liberal burgués ha prestado un flaco servicio a los señores Turati y Cía. y ha confirmado de modo excelente cuan justas son las demandas del camarada Bordiga y de sus amigos del periódico 430 // Soviet, los cuales exigen que el Partido Socialista Italiano, si quiere de verdad estar a favor de la III Internacional, expulse con oprobio de sus filas a los señores Turati y Cía. y se transforme en un Partido Comunista tanto por el nombre como por sus actos.

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Notes