COMO SISTEMA DE CATEGORÍAS
GNOSEOLOGÍCAS
p La verdad sólo tiene una forma verdadera de existir: su sistema científico.
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p Como ya se ha dicho, la teoría leninista de la verdad es una doctrina lógicamente estructurada y consecuente. Partiendo de ella, de las importantes ideas y tesis de la verdad promovidas y formuladas por V. I. Lenin, examinaremos aquí como variante, un sistema determinado de categorías gnoseológicas que caracterizan el concepto general de la verdad y forman su correspondiente estructura, en consonancia con los logros y las exigencias cien tífico-metodológicas actuales.
p Aún siendo sistema de formas y categorías teóricas, componentes lógicos del concepto general de la verdad, este sistema actúa corno una. de las formas superiores del pensamiento científico, tcórico-abstracto, condición indispensable para cualquier teoría verdaderamente científica. La teoría científica de la verdad, precisamente por tratar de la verdad, y no de construcciones lógico—formales, 92 se revela, como sistema de categorías gnoseológicas conceptuales o formas lógicas superiores, cuyas raíces penetran profundamente (en el plano genético y en el gnoseológico general) en el contenido real de los objetos del mundo material, sus propiedades y sus interrelacioncs reales.
p El sistema de categorías gnoseológicas que forma la estructura conceptual de la verdad es complejo y multifacético y refleja, en el área de las altas abstracciones científicas y mediante la esfera do las categorías del proceso del conocimiento científico, toda la variedad del mundo circundante, de sus diferentes nexos y relaciones que, sin embargo, se expresan en categorías especiales, precisamente generalizadoras. El polifonismo de la realidad que se quiere conocer debe hallar inevitable y lógicamente su expresión en el polifonismo de la verdad como sistema de categorías que descubren su contenido rico, multifacético y concreto.
p La naturaleza de los conceptos más generales, abstractos, verdaderamente científicos se determina por el caudal de su contenido concreto. El conocimiento de lo concreto de la realidad en toda su complejidad y multiformidad y en su movimiento constante exige inevitablemente la creación de nuevos y nuevos conceptos y definiciones, que van conociendo cada vez más íntegra y profundamente la naturaleza de los objetos que se investigan. Es la marcha del pensamiento de lo abstracto a lo concreto, cuando el conocimiento se desarrolla mediante la síntesis, de lo simple a lo complejo y, después, a lo más complejo. En este camino, el hombre crea un sistema de diferentes definiciones abstractas o de conceptos aislados, necesarios para la formación del conceplo concreto dado, lo que significa el proceso de sintetización do esas definiciones como conceptos parciales en un concepto único, generalizado, concreto y nuevo. Es el camino real para crear en la ciencia conceptos y categorías de suma importancia, determinantes. C. Marx señala que precisamente por ese camino se crea el concepto concreto general, como rico conjunto con innumerables definiciones y relaciones. "Lo concreto lo es precisamente —dice— por ser la síntesis de muchas 93 definiciones y, por consiguiente, la unidad do lo diverso" [93•1 . V. I. Lenin expresó maravillosamente esa misma idea. Destaca en esto plano las ideas racionales de Hegel y señala especialmente: "La suma infinita de los conceptos, leyes, ote,., generales brinda lo concreto en su integridad" [93•2 . Todo esto se refiere totalmente al sentido gnoseológico-conceptual del concepto general de la verdad, cuyo significado multifacético concreto so revela en el conjunto de las definiciones generales.
p La combinación mecánica y la vinculación externa de los conceptos no forman aún la estructura real de ningún objeto cognoscitivo complejo. Estructura es un determinado sistema como dirigido por una cierta idea única, por el nexo interno, orgánico de sus elementos, gracias a lo cual puede decirse que dicho sistema es la unidad de la diversidad. Con relación a los sistemas conceptuales complejos, subrayar esto tiene importancia mayor debido a que el nexo interno de los conceptos determinantes no toma siempre, ni con mucho, una forma clara y unívoca, sino que tiene con frecuencia un cará cter complejo, do interacción de varias ideas y principios. Sin embargo, en todos los casos, se trata precisamente de la vinculación interna, sobre su base, de todos los elementos determinantes; en este caso, de los conceptos más importantes, que forman, en su conjunto, la estructura del objeto investigado. Esta tesis teórica general determina las correspondientes exigencias para la construcción de la estructura de la verdad como concepto general y fundamental, llamado a constituirse en sistema único y, al mismo tiempo, multiforme de definiciones concretas orgánicamente vinculadas. Es el sistema de las ideas y principios determinantes que subyacen la diversidad de conceptos básicos que revelan los diversos aspectos del concepto general de la verdad, de los vínculos y las interrelacioncs en I re ellos y el sistema en su conjunto, sistema do términos y definiciones necesarios que determinan los conceptos y sus 94 relaciones, y que forma el armazón lingüístico de todo este complejo sistema conceptual.
p Desde las posiciones de la teoría leninista de la verdad, toda esta estructura no puede contemplarse ni aparecer en calidad de sistema canonizado, con esencia inmutable y más aún en cuanto al contenido concreto de sus multiformes elementos. Aquí, lo básicamente importante, determinante del carácter del análisis de la verdad como sistema de categorías gnoseológicas es la cuestión de la correlación entre los métodos especiales de investigación modernos y la dialéctica como metodología universal del conocimiento científico.
p En la época contemporánea y en relación con el progreso científico y científico-técnico general y las exigencias nuevas, multilaterales, que se plantean a las investigaciones científicas efectivas, los diferentes métodos parciales y especiales se han desarrollado extensamente y se aplican con eficiencia, tanto en las ciencias naturales como en las matemáticas y en el conjunto de las materias sociales. Aquí se incluyen los métodos de la cibernética, del modelaje matemático, los estadístico-probabilísticos, métodos sistémico-estructurales y una serie de otros, cuya importancia en diferentes áreas del conocimiento ha sido demostrada brillante e indiscutiblemente por la ciencia y la práctica contemporáneas. Del citado hecho se extraen con frecuencia deducciones infundadas acerca de un cierto papel absoluto de tales métodos e incluso de rebaja o negación del significado metodológico de la dialéctica materialista, alegando que sus principios son “inadecuados” al conocimiento contemporáneo. Es claro que un tal nihilismo respecto a la dialéctica es insolvente, lo mismo que el nihilismo o la subestimación de los métodos especiales modernos. Se trata del establecimiento de una correcta correlación entre el método de la dialéctica materialista y los métodos especiales de investigación, derivada de su papel real en el proceso cognoscitivo contemporáneo.
p Mantenemos el punto de vista de que la relación entre la dialéctica y los métodos especiales no es relación de exclusión mutua ni relación de subordinación y absorción ni de empleo paralelo, independiente, 95 recíprocamente aislado. La esencia de la relación mutua de la dialéctica, como metodología universal del conocimiento, y el conjunto de métodos parciales y especiales consiste — como evidencia el proceso real del conocimiento científico— en su interacción armónica en el proceso del conocimiento en constante desarrollo. Los principios metodológicos universales de la dialéctica materialista iriteraccionan de manera racional y armónica con todos los métodos especiales, cuyos lugar, papel y significado en el conocimiento de la verdad pueden establecerse sobre la base de las ideas y tesis metodoló gicas universales de la dialéctica y en relación con ellas [95•3 .
p Los métodos especiales enunciados no tienen en este sentido carácter estrecho y parcial. Expresan algunos aspectos generales, nexos y relaciones de diferentes conjuntos de objetos. Sin embargo, no sustituyen a la dialéctica ni pueden hacerlo. Por su sentido y carácter no revelan la esencia contradictoria y dinámica del mundo circundante, de sus procesos materiales y espirituales; no analizan ni desentrañan las regularidades del desarrollo del mundo, incluso el desarrollo continuo del propio conocimiento humano, el conocimiento de la verdad como proceso con toda su complejidad y carácter contradictorio. Todo esto es competencia de la dialéctica como teoría y metodología del conocimiento, universales y ú nicas en este sentido.
p En el proceso del conocimiento multifacético do la verdad realizado observando los principios de la dialé ctica en función de metodología general, la revelación de su estructura lógica, su análisis como sistema en conjunto y de los nexos de sus conceptos-componentes determinantes tiene un alto significado heurístico. Los conceptos (como definiciones concretas) que muestran diferentes aspectos de la verdad en tanto que de categoría fundamental aparecen, en el enfoque sistemo-estructural, en su unidad y variedad de sus relaciones, en su integridad y no en forma aislada. La manifestación de la 96 estructura lógica del concepto general de la verdad permite, no sólo establecer el significado de cada uno de sus elementos, sino también de presentar de forma clara y exacta el objeto en su conjunto, revelar la unidad de su contenido como unidad de la variedad, lo que no puede lograrse mediante la simple enumeración de definiciones aisladas, sin vinculación alguna. La construcción de un sistema integral de conceptos, cuya formación también es un proceso determinado, muestra la presencia de los llamados "puntos débiles" en el sistema, de conceptos-eslabones subdesarrollados y, a veces, ausentes, los cuales no pueden o casi no pueden descubrirse fuera del sistema general. De este modo, se establece con plena claridad la vía del sucesivo desarrollo del sistema y de la teoría del objeto analizado.
p El sentido y significado de la creación del sistema de conceptos científicos que expresan el contenido multilateral y concreto de los objetos investigados, especialmente de los de más alta complejidad —entre los que se encuentra de lleno el propio concepto general de la verdad—, se revelan, en fin de cuentas, sólo desde las posiciones de la comprensión dialéctica de tales sistemas, como de todo el proceso cognoscitivo en general. La estructura es la invariante del sistema; por consiguiente, la correlación dada y el vínculo de los conceptos cfue constituyen el sistema tienen un significado invariable y determinado. Pero éste jamás debe ser absolutizado, aunque fuera de dicha constancia de nexos y relaciones de conceptos, la estrucLura prácticamente desaparece. La metodología dialéctica permite contemplar las estructuras conceptuales en su persistencia real y concreta que determina y expresa el carácter del sistema dado y, al mismo tiempo, en su dinamismo, en su mutabilidad histórica y lógica. El sistema de las categorías gnoseologicas que forman la estructura de tan complejo concepto como el concepto general de la verdad no se presenta con formas rígidas e inmutables. Por el contrario, se trata de un sistema históricamente en desarrollo y, por ejemplo, el conjunto de definiciones que forman el concepto “verdad” en Aristóteles no puede ser comparado con el sistema de categorías de la lógica de Hegel, 97 cuya dialéctica mioma también constituye su principal característica. Aquí conserva toda su fuerza el principio de la lógica dialéctica: el principio de la unidad de lo lógico y lo histórico en el conocimiento científico.
p El dinamismo interno cala todo el sistema de conceptos de la verdad: la verdad como proceso, como un complejo conjunto de categorías gnoseologicas. Está en su propia esencia, en todas sus ideas y principios, conceptos y variadas formas de su manifestación. Todos sus componentes, los conceptos, se desarrollan y enriquecen sin cesar con un nuevo contenido del conocimiento y la existencia. La verdad como proceso de creación del cuadro científico del mundo se desarrolla, por ello, a tenor con el proceso mismo de todo el conocimiento del mundo, constituyendo su núcleo interno, apareciendo como su cristalización lógica en las correspondientes categorías y definiciones. Y aquí el hombre, como sujeto cognoscente, en su actividad creadora enriquece, concreta y crea nuevas categorías y elementos de la estructura de la verdad como concepto extenso y generalizado.
p El dinamismo de la verdad como concepto, como cuadro científico del mundo con su desarrollo histórico y lógico 110 contradice en absoluto su certidumbre como estructura dada, lo concreto del contenido de sus categorías y sus correspondientes formas lingüísticas. La relatividad del conocimiento es, al mismo tiempo, la certidumbre de la verdad y de todos sus componentes, de la verdad como resultado histórico-concreto del nivel de conocimientos logrado en su conjunto, cuya objetividad se fundamenta en el desarrollo histórico dado de la prá ctica social. Esta certidumbre es precisamente la característica y la expresión de una estructura concreta de la verdad como invariante conocido, relativo, más exactamente, relativamente histórico del sistema de sus conceptos y categorías determinantes. Por consiguiente, se plantea directamente la tarea de dar una estructura a la verdad como concepto complejo y sintético, como sistema de categorías gnoseologicas con un significado totalmente determinado, relativamente constante desde el punto de vista de una época entera del conocimiento científico. Una tal estructura es la manifestación fáctica del 98 aparato conceplual que caracteri/a los multiformes aspee tos de la verdad y constituye el análisis de los diversos nexos y relaciones de los elementos de este aparato, cs> decir, de los propios conceptos desarrollados en el proceso histórico del conocimiento. Se manifiesta como proceso de creación del sistema de los conceptos que forman la verdad, lo que determina de esta manera su estructura lógica interna como resultado del desarrollo histórico —lo subrayarnos una vez más— del conocimiento de la propia verdad. La construcción del sistema de conceptos que forman la estructura de la verdad debe ser llevada hasta su estricto final lógico: la formulación de las definiciones de todos los conceptos más importantes, lo que, a su vez, significa la elaboración de la correspondiente terminología, es decir, el consiguiente esquema terminológico en calidad de componente indispensable de cualquier teoría científica.
p Como ya se ha dicho, la teoría leninista de la verdad parte de la importancia decisiva de la práctica, lo que halla su expresión en la propia definición de la verdad. Mas de aquí no se deduce que la categoría de prá ctica debe incluirse directamente en la estructura del concepto general de la verdad. La práctica es una actividad socio-material de los hombres y, por tanto, no pertenece a la esfera lógica que es el sistema de categorías en función de estructura de la verdad. Esto sería una dilución de lo material en lo ideal o el retroceso a la comprensión hegeliana de la práctica como una actividad íntegramente espiritual. Más aún, la inclusión de la práctica en la estructura lógica de la verdad conduciría a que ésta perdiera su misión principal, la de criterio que, por su concepto, se manifiesta en forma de algo distinto, diferente de aquello a lo que sirve de criterio. La cuestión del criterio interno, lógico de la verdad no suplanta de ninguna manera la cuestión del significado decisivo del criterio de la práctica; esto lo examinaremos en un capítulo especial. Aquí subrayamos una vez más que la estructura de la verdad es un sistema de categorías gnoseológicas, esfera del pensamiento teórico, no debiendo confundirse con su fundamento prá cticoontológico.
99p La estructura de la verdad debe expresar por lógica las ideas implícitas en la propia definición de la verdad como concepto general, cuyos variados aspectos debe descubrir dicha estructura. Pero aquí no se trata de una simple enumeración mecánica de las definiciones que figuran directamente en el concepto general de la verdad, en su definición generalizada. Son conceptos que derivan de una tal definición, de su contenido; conceptos que no se dan explícitos, pero que los tiene orgánicamente implícitos y son precisamente los que revelan ese contenido. Más exactamente, están llamados a revelarlo, para lo que deben ser establecidos y formulados especialmente.
p Aquí todavía se manifiesta, de un lado, la vinculación dialéctica de lo lógico y lo histórico en el proceso cognoscitivo: las características más importantes de la verdad, en su desarrollo por el complejo camino de su conocimiento, hallaron su expresión en los correspondientes conceptos, lo que en determinado escalón del desarrollo histórico de los conocimientos permitió formular la definición general de la verdad, como esto ha tenido lugar, en este caso, en la filosofía del materialismo dialéctico. Ahora se plantea la tarea inversa: revelar el contenido del concepto general de la verdad, lógicamente, como desmembrándolo por elementos inmanentes que le son propios y que existen en él de forma implícita. Pero esto, por supuesto, no es un simple regreso al comienzo, sino el complejo camino dialéctico del conocimiento de la verdad: tanto la formulación de su definición general, como la construcción de su estructura constituyen importantes escalones, más exactamente, etapas de su conocimiento y, con ello, del desarrollo de la teoría científica de la verdad.
p La construcción del esquema conceptual significa, al mismo tiempo, la formulación de los conceptos en la forma terminológica adecuada lo que, sin embargo, no requiere que en el esquema se despliegue directamente cada una de las definiciones. Esa tarca se realiza en el proceso del desarrollo de la propia teoría de la verdad, basada en el sistema de categorías fundamentales dado como si fuera su armazón lógico cognoscitivo, en la 100 estructura del concepto general do la verdad, lin razón de cuanto hemos dicho podemos proponer el siguiente esquema posible;, que expresa en j’ornia generalizada la estructura do la verdad como sistema de categorías gnoseológicas que en el conjunto determinan su contenido.
p CONCEPTO GENERAL DE LA VERDAD
p Las ideas y principios básicos en la comprensión de la verdad son: el reflejo creador-activo del mundo objetivo, material por el hombre; el proceso ininterrumpido de creación y desarrollo del cuadro científico del mundo; la esencia contradictoria del proceso del conocimiento y descubrimiento de la verdad, y la práctica histórico-social como base del proceso de creación del cuadro científico del mundo y criterio decisivo de la verdad.
p OBJETIVIDAD Y SUBJETIVIDAD DE LA VERDAD
p Objetividad de la verdad: el reflejo, en formas cognoscitivas, de los objetos y fenómenos del mundo material y la independencia del contenido de las formas verdaderas respecto al hombre y la humanidad.
p Subjetividad de la verdad: creación de todos los componentes del cuadro científico del mundo —por el hombre como sujeto cognoscente—, en calidad de formas del verdadero conocimiento y sistema de categorías gnoseológicas que constituyen el concepto general de la verdad.
p Objetividad y subjetividad de las formas idiomáticas que expresan los componentes del verdadero conocimiento.
p Interdependencia dialéctica de la objetividad y subjetividad de la verdad y significado determinante del principio de la objetividad.
p LO ABSOLUTO Y LA RELATIVIDAD DE LA VERDAD
p Lo absoluto de la verdad, como posibilidad real del conocimiento completo y exhaustivo del mundo, realizada en el proceso incesante y sin fin de su conocimiento.
p La relatividad de la verdad como conocimiento de diversos aspectos y relaciones de la realidad, como aproximación de los conocimientos, determinado grado de profundización de nuestra conciencia en la inagotable esencia de las cosas, determinado nivel de su desarrollo histórico en la época dada.
p Nexo indestructible entre lo absoluto y lo relativo en el proceso histórico del conocimiento.
101p UNIDAD Y MULTILATERALIDAD DE LA VERDAD
p Unidad y mullilateralidad de la verdad como reflejo de la unidad universal y la multilateralidad del mundo material. Condición multifacética de la verdad y las diferentes esferas y formas de su manifestación.
p LA UNIVERSIDAD Y LO CONCRETO DE LA VERDAD
p La universalidad de la verdad como expresión de la esencia y la unidad de la pluralidad de facetas de los objetos y los fenómenos del mundo circundante, las propiedades y las leyes generales y universales de su desarrollo. La concreción de la verdad como expresión de la concreta variedad del contenido del mundo, de las propiedades y relaciones del conjunto dado de objetos como resultado concreto histórico determinado del conocimiento.
p La intervinculación do lo universal y lo concreto y su carácter contradictorio.
p Debemos subrayar que la cualidad determinante e integrante de la verdad como sistema es su carácter dialéctico como proceso, que determina la esencia de todos sus conceptos y definiciones. Esto, como se sabe, os uno de los rasgos del análisis sistémico.
p Esta estructura conceptual do la verdad (de la definición de los conceptos) puede concebirse en forma del siguiente esquema:
p LA VERDAD COMO PROCESO Objetividad Subjetividad Carácter absoluto Relatividad Universalidad Carácter concreto Unidad Multilateralidad LA PRACTICA COMO CRITERIO DE LA VERDAD
p Se trata del sistema de conceptos básicos y determinantes que revelan en su conjunto el contenido del concepto general de la verdad. Es precisamente un sistema, y no una simple totalidad; todos sus principales elementos están internamente vinculados por el principio de la objetividad de la verdad, la objetividad del conocimiento, que tiene significado general también para el 102 concepto mismo de verdad y para toda la teoría de la verdad. El principio de la contradicción, ligado orgánicamente con el principio de la objetividad, desempeña un papel fundamental en el sistema de los conceptos de la verdad, determina la esencia interna de todos los fenómenos del mundo y del proceso del conocimiento, la esencia de la propia verdad como proceso y de todos sus conceptos y categorías determinantes. Por ello, toda la teoría de la verdad, todo su contenido, los componentes de su sistema y, por consiguiente, toda su estructura están interiormente impregnados de dicho principio, se basan íntegramente en él como en el principio fundamental del verdadero pensamiento científico, dialéctico. De aquí se deduce que el examen de todos los problemas y categorías de la teoría científica de la verdad también se determina íntegramente mediante este principio fundamental.
p El sistema se basa en la práctica como criterio de la verdad y de lodos sus componentes.
Desde dichas posiciones pasamos al análisis de la verdad como sistema de todos los conceptos determinantes aquí mencionados; sistema que no tiene, por supuesto, significado de absoluto ni cimero, sino por el contrario, dinámico y abierto por su misma esencia.
Notes
[93•1] C. Marx. Introducción a los apuntes económicos. 1857-1858. C. Marx y F. Engels. Obras, t. 12, pág. 727.
[93•2] V. I. Lenin. Cuadernos filosóficos, O. C., t. 29, pág. 252.
[95•3] En nuestra monografía colectiva Historia de la dialéctica marxista. Etapa leninista (Moscú, 1973) hemos expuesto y desarrollado esta posición. Véase A guisa de conclusión. Algunos problemas de la teoría de la dialéctica materialista.