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p La teoría leninista de Ja verdad se encuentra orgánicamente vinculada a todo el conocimiento científico del mundo. Toda verdad es nna verdad del conocimiento. La verdad surge, la crea el hombre en el proceso del conocimiento real del mundo; es el producto de dicho proceso y, al mismo tiempo, ella misma es un proceso. Este importante aspecto prueba la honda fundamentación científica do la leoría de la verdad del materialismo dialéctico.

p La doctrina de la verdad en la filosofía del marxismo-leninismo os el fruto de la generalización teórica del desarrollo de toda la época moderna, de sus regularidades expresadas en el conocimiento científico, en resultados determinantes del desarrollo de las ciencias sociales, naturales y matemáticas. Filosofía es época expresada en conceptos. Interpretamos osla tesis no concibiéndola como expresión directa, en conceptos de la filosofía de la realidad social, sino como consecuencia de un reflejo indirecto y complejo. Esto es justo con más razón con respecto a la gnoseología, corno ciencia filosófica especial que estudia el conocimiento y, en particular, con respecto a la leoría de la verdad. Si decirnos que la teoría leninista es producto y resultado del desarrollo de toda una época histórica, esto significa que es el resultado de la sintetización científica de las leyes del conocimiento del mundo, "el producto, la suma y conclusión" del propio proceso de desarrollo de los conocimientos. La búsqueda de la verdad no es ir a la caza del resplandeciente pájaro de fuego que vive fuera del tiempo y el espacio, en un inundo fabuloso e irreal. De la misma forma, el conocimiento de la verdad no consiste —como se dice en oposición a las interpretaciones simplificadas— en buscarla directamente en los propios objetos físicos, en el propio núcleo atómico o dentro del "testigo de sondeo” de las partículas elementales. La verdad no descansa en el fondo del mar ni gira en torno al núcleo de las radiogalaxias.

p La verdad es una categoría gnoseológica y su contenido constituye el contenido de todo el mundo material 51 en desarrollo, uo en su existencia malerial directa, sino en su reflejo en el proceso cognoscitivo, en los resultados del conocimiento científico con toda su complejidad y contradicciones, emergiendo en loda la variedad do las materias científicas. La verdad no se inserta desde fuera en el procoso del conocimiento ni surge dentro del sujeto cognoscente in sich und fiir sich, sino, como ya hemos dicho, surge y se crea en el propio proceso cognoscitivo, es su resultado y su más alta expresión.

p V. I. Lenin expone y desarrolla esta idea-, principalmente con relación a la teoría del conocimiento en su conjunto. Señala que en lógica, la historia del pensamiento debe coincidir a grandes rasgos con las leyes del pensamiento, o coloca esta tesis íntegramente en la teoría del conocimiento, considerándola expresión concentrada de toda la historia del conocimiento. Al indicar de forma especial las áreas del saber de las que debe formarse la teoría del conocimiento, V. I. Lenin señala en Cuadernos filosóficos la historia de la filosofía, la historia de ciertas ciencias, la historia del desarrollo intelectual del niño, la historia del desarrollo mental de los animales, la historia del idioma, la psicología, la filosofía de los órganos sensoriales y resume: en una palabra, la historia del conocimiento en general, toda la esfera del cono cimiento. Un tal planteamiento del problema, cuyas raíces calan hondamente en las doctrinas gnoseológicas más progresistas del pensamiento filosófico mundial, imprime un profundo carácter científico a la teoría del conocimiento del materialismo dialéctico desdo sus posiciones de partida.

p Es lógico que esto tenga importancia determinante también para la teoría de la verdad del materialismo dialéctico y no sólo por su natural subordinación a la teoría del conocimiento en su conjunto, sino también por la misma naturaleza de la verdad, primero, como categoría gnoseológica y, segundo, como resultado generalizador, como expresión concentrada del propio proceso del conocimiento. Debemos subrayar aquí que la verdad como proceso rio es un proceso de conocimiento en general, no es homologa de todo el conocimiento (este importante aspecto se examina especialmente más 52 adelante al definir la verdad); la verdad es el resultado científico de lodo el proceso del conocimiento, su producto sintelizador, expresarlo en conceptos y categorías que desentrañan la esencia objetiva de los fenómenos y las leyes objetivas de la realidad en evolución. Hay cierta razón para decir que la verdad es la expresión de la esencia del proceso del conocimiento, cuyo contenido abarca todos sus aspectos y componentes, incluso los que no pertenecen a la esencia como contenido principal y determinante.

p Lo fundamental en este planteamiento del problema consiste en que la investigación de la verdad, su aná lisis como categoría gnoseológica, debe basarse í ntegramente en el estudio del contenido do "toda la esfera del conocimiento”, para destacar así la esencia del proceso del conocimiento y expresar esta esencia en definiciones gnoseológicas de la propia verdad.

p En la comprensión de la esencia y las leyes del proceso cognoscitivo señalaremos a continuación los aspectos que tienen importancia determinante para comprender la verdad como categoría gnosoológica.

p El proceso del conocimiento no representa el desarrollo lógico de las propias categorías cognoscitivas; esto no es el hegeliano ritmo inmanente de conceptos, sino un proceso de desarrollo de la actividad consciente del hombre en forma de ciencia, como forma de conciencia social. Por consiguiente, el proceso del conocimiento tiene carácter social. Y esto significa que su avance viene condicionado por todo el conjunto de las relaciones sociales y, como factor determinante, por la prá ctica histórico-social de los hombres. Por ello, en la teoría leninista de la verdad hallan su sintetización todos Jos resultados superiores del proceso del conocimiento científico del mundo, conocimiento que se desarrolla sobre la base de la práctica social de los hombres. De esa forma, la práctica actúa en calidad do base decisoria en el conocimiento de la verdad como proceso, corno objetivo decisivo del conocimiento de la verdad y como criterio de la veracidad do las teorías científicas. Pero esta significación resolutaria de la práctica para toda la teoría de la verdad se pone de manifiesto no directamente, 53 sino a través de lodo el proceso del conocimiento en su especificidad y autonomía relativa, a través de sus leyes del desarrollo, en el proceso del despliegue de todo su contenido.

p Por supuesto que en una serie de casos, la práctica y, en particular, la de la lucha de clases, puede también operar directamente como criterio de la voracidad de las ideas y doctrinas políticas; pero la teoría filosófica do la verdad generaliza y revela la función de la práctica como criterio mediante el proceso cognoscitivo y sus formas concretas, entre ollas, su manifestación en calidad de criterio de la veracidad de las ideas políticas, de las directrices programáticas y tácticas de los diferentes partidos políticos.

p La unidad entre la práctica social y el proceso cognoscitivo es el fundamento primario y definitivo de toda la teoría de la verdad del materialismo dialéctico.

p Prosigamos. La teoría marxista-leninista del conocimiento contempla el proceso cognoscilivo en todo su aspecto contradictorio dialéctico, cuyas regularidades son el reflejo, en los rasgos más importantes y decisorios, de las leyes del desarrollo del propio mundo material. V. I. Lcnin señalaba de forma especial quo si el pensamiento en su desarrollo es el reflejo de las leyes de la realidad que tienen carácter dialéctico, entonces también debe someterse a las leyes dialécticas.

p Para analizar las regularidades dialécticas del conocimiento es preciso tomar -como resumen, como su lógica y como expresión concentrada— todo el proceso histórico del conocimiento en su conjunto. Pero precisamente la lógica del proceso, no su historia. Esta distinción y la correspondiente diferenciación entre lo lógico y lo histórico se hace siempre en función de su unidad. Sin embargo, considerando que precisamente el conocimiento verdadero constituye la esencia de todo el proceso cognoscitivo, su resumen y resultado concluyentc, de aquí se desprende que la lógica del proceso histórico del conocimiento se manifiesta precisamente en calidad de formas y categorías del verdadero conocimiento o de la auténtica verdad. Nos parece que osla tesis es sumamente importante y, en base al principio de la unidad de 54 lo lógico y lo histórico en el conocimiento, permite revelar la dialéctica (la de la lógica dialéctica del conocimiento) del desarrollo del proceso del conocimiento como conocimiento de la verdad.

p Al mismo tiempo, esto tiene otro aspecto importante: el proceso del conocimiento verdadero aparece como proceso dialéctico y, por ello, la comprensión científica de la verdad significa la revelación de su dialéctica como proceso, del carácter dialéctico de todas las categorías y conceptos que expresan el proceso del conocimiento de la verdad y caracterizan a la propia verdad como proceso.

p En este plano se presenta una difícil tarea. Si lo lógico del conocimiento, como verdadero, es la expresión concentrada de lo histórico, para su revelación y análisis se necesita tomar todo el proceso histórico del conocimiento del mundo. Dicho análisis dehe abarcar todas las formas y categorías: de hecho, todo el contenido principal de este gigantesco proceso mundial del conocimiento. Sin embargo, la cuestión no está en que la solución del problema dado sea prácticamente irreal, sino en el esquematismo de esta comprensión. El análisis de todo el proceso del conocimiento es una tarea de la teoría del conocimiento en su conjunto, en tanto que la teoría de la verdad analiza los resultados científicos del conocimiento que aparecen en formas lógicas objetivo-conceptuales que, debido a esa substancialidad, tienen un carácter verdadero. Todo el proceso del conocimiento, como objeto de la teoría del conocimiento en su conjunto, incluye en sí toda su complejidad y carácter contradictorio, la variedad de sus caminos y revueltas; no sólo aspectos hipotéticos, sino también falsos, diferentes formas de error que surgen inevitablemente en el curso general del conocimiento, lo que tiene relación sólo indirecta con su contenido verdadero y sus formas, e incluso puede carecer en absoluto de cualquier vínculo con la verdad.

p Cuando Hegel decía que "la verdad no es una moneda acuñada que puede entregarse ya hecha para guardarla en el bolsillo”, indicaba que en el proceso del complejo camino de su conocimiento ocurro con 55 frecuencia el entrelazamiento y hasta la fusión de lo verídico y lo falso. Pero advirtió con sutileza y acierto que esto no quiere decir que lo falso sea un aspecto o parte integrante de lo verdadero. Incluso "en el dicho "en cada mentira hay parte de verdad”, aunque las dos están aparentemente juntas, se comportan como el agua y el aceite, no se mezclan"   [55•25 . Todo esto no tiene nada de común con las afirmaciones relativistas acerca do la "fusión" de lo verdadero y lo falso, de la ausencia de fronteras y diferencias precisas entre ellos. En otro tiempo, como se sabe, las figuras de la sociedad pragmalista italiana denominada pomposamente “Leonardo” llegaron a afirmar que la mentira y la verdad eran idénticas, lo que de hecho es una renuncia al problema de la verdad.

p En este plano, la comprensión de la lógica del proceso histórico en la teoría de la verdad deviene, si no más estrecha, sí más es(riela que la teoría del conocimiento en su conjunto. Aquí no deben analizarse las formas lógicas e ii general, como I ales —aunque sea en su intervinculación y su dependencia de la realidad material cu desarrollo y la práctica social, como se exige en la teoría del conocimiento del materialismo dialéctico—, sino las categorías lógicas y su contenido objetivamente verdadero, y, si se quiere, sub specie veritatis, desde el punto de vista de la verdad, como formas y categorías que expresan diferentes aspectos de la verdad como proceso en constante desarrollo.

p Aquí es sumamente importante la siguiente tesis de V. 1. Lenin respecto a la apreciación del carácter veraz de las formas cognoscitivas precisamente como categorías lógicas. V. I. Lenin, que subrayaba reiteradamente la justedad de la comprensión hegcliana de las formas lógicas como formas del contenido vivo y real de la propia realidad, señalaba especialmente que "no es^ la psicología ni la fenomenología del espíritu, sino la ló gica, el problema de la verdad"   [55•26 . Al explicar esta tesis tan importante que presenta un nuevo aspecto cn^la comprensión de la verdad, Lenin dice que para la lógica — en este alto significado suyo no hasla la "descripción 56 de las formas del pensamiento”, lo misino que no hasta tampoco "la descripción histórico-natural de los fenómenos del pensamiento”. Para la lógica es necesaria "la conformidad con la verdad"  [56•27 . Por ello, el proceso cognoscitivo, como contenido real de la teoría de la verdad, aparece en formas y categorías lógicas que expresan el resultado científico, es decir, objetivamente verdadero, de este proceso, en consonancia con cada una de sus etapas históricas.

p En la teoría de la verdad no hay necesidad de examinar toda la historia del conocimiento del mundo por el hombre. Es preciso revelar su lógica y expresarlo en las correspondientes categorías lógicas. Pero esto no significa que haya que ir paso a paso, comenzando por la ciencia antigua, localizando las categorías lógicas en que —con diferente gradación— se expresa el contenido objetivamente verdadero del conocimiento. C. Marx ya indicaba que el estudio de las formas superiores del desarrollo es un método teórico correcto y que constituye la clave para el estudio de sus estadios anteriores.

p Este principio metodológico tiene carácter universal, lo que permite transmitir su significado también al análisis del proceso cognoscitivo en general. Los estadios superiores contienen el resultado concentrado del conocimiento precedente y, desde el punto de vista de la verdad, su análisis constituye el análisis de los resultados sintetizados y el resumen de todo el conocimiento anterior. Todos los postulados realmente veraces creados en el conocimiento precedente conservan su importancia en el desarrollo sucesivo, forman parte del acervo del conocimiento científico del mundo. Por ello, el análisis de las formas y estadios superiores del conocimiento no sólo permite comprender la esencia de las formas anteriores por ser clave para tal comprensión, sino que es, además, básicamente suficiente para establecer las leyes del conocimiento verdadero en general y para la revelación de la lógica del propio conocimiento de la verdad.

p En este sentido recordemos un interesante pensamiento de Hegel, expuesto en la Fenomenología del es- 57 píritu. Consiste en que en un alto escalón del conocimiento, el hombre no precisa del estudio detallado y especial de los anteriores informaciones y resultados del conocimiento. ”Cada individuo debe también recorrer por su contenido los escalones de la instrucción del espíritu universal, pero ahora como formas ya dejadas por el espíritu, como etapas de un camino ya trabajado y nivelado; por consiguiente, con relación a los conocimientos vemos que aquello que en tiempos anteriores ocupaba el espíritu adulto de los hombres, se reduce ahora a conocimientos, ejercicios y hasta juegos de muchachos y, en los éxitos pedagógicos vemos la historia de la instrucción de todo el mundo como en un breve y premioso ensayo"   [57•28 . Esta regularidad es de importancia exclusiva para la elaboración del método científico, racional do estudio de los complejos procesos del propio conocimiento. Nosotros podríamos incluso llamarlo ley gnoseogenética descubierta por Hegel, por cierta analogía con la ley biogenética de Hacckel. l’or ello, el conocimiento profundo y multifacético de las formas desarrolladas y las etapas superiores del movimiento, incluyendo los fenómenos del conocimiento, parecen ya incluir también el conocimiento —en forma lógica generalizada— de las fundamentales formas y estadios precedentes, como etapas del camino ya recorridas y trabajadas en el pasado. A esto se suma, por supuesto, otro aspecto de la citada regularidad. Al analizar el proceso del conocimiento en sus formas y manifestaciones superiores, establecemos que para su logro hay que pasar, de manera comprimida, los momentos esenciales de los estadios primarios y precedentes, pero precisamente en forma comprimida, concentrada y sumaria.

p Todo esto determina la necesidad de que en la teoría de la verdad se dé la generalización de los resultados superiores del conocimiento científico del mundo, el análisis de la dialéctica del proceso del conocimiento y de su carácter contradictorio interno y profundo, en sus formas lógicas superiores, que brinda al mismo tiempo 58 la expresión concentrada de la lógica de lodo el anterior desarrollo del conocimiento   [58•29 .

p Con vistas u esta comprensión del proceso del conocimiento, cuyos resultados científicos forman el proceso de conocimiento de la verdad, nos detendremos en un punto más de carácter básico general. Tiene, por supuesto, gran valor la investigación de la dialéctica de los conceptos de las ciencias por separado, es decir, de las formas que expresan, con más adecuación el contenido concreto verdadero del conocimiento. Pero al mismo tiempo, la realización de tales investigaciones no basta para el estudio de los problemas de la teoría del conocimiento en su conjunto, donde deben obtenerse resultados referentes ex principo a todo el proceso del conocimiento, a todas sus esferas. Por ello, en el estudio del problema de la verdad , es indispensable el análisis de las leyes dialécticas del desarrollo tanto de las ciencias sociales como de las naturales y las matemáticas. Este análisis permitirá llegar a conclusiones gnoseoló gicas generales que constituyen el contenido de la teoría de la verdad en su significado universal. En lo tocante a las "verdades matemáticas" o las "verdades econó micas”, deben considerarse formas concretas de la verdad como categoría gnoseológica con significado general y universal en lodo el proceso del conocimiento, que al mismo tiempo, se presenta con multitud de formas de manifestación en las diferentes materias científicas.

p A diferencia de las representaciones y las interpretaciones a priori y metafísica-abstractas de lo universal, la teoría leninista do la verdad lo considera la síntesis de las variadas formas de lo concreto, una variedad de definiciones concretas, su fusión y acoplamiento (en el 59 sentido exacto del término latino concresco ). Las características lógicas de la verdad en su comprensión general, como categoría gnoseológica universal no se dan a priori, sirio que son la síntesis de toda la pluralidad concreta de las formas científicas y los resultados logrados en todo el proceso histórico del conocimiento científico. Esto, básicamente, se refiere lo mismo a los resultados del conocimiento de ambas esferas: la naturaleza y la sociedad (en todo el conjunto de sus procesos materiales y espirituales).

p El conocimiento histórico de la verdad y el desarrollo de las representaciones acerca de la verdad misma se produjo principalmente en baso al estudio de los fenómenos naturales y la generalización do los resultados de las ciencias naturales y matemáticas. Esto se refiere a los puntos de partida, al comienzo del conocimiento de la verdad, a todo el desarrollo sucesivo de las ciencias naturales, particularmente en sns períodos de viraje, hasta los procesos modernos, cxccpcionalmente complejos y contradictorios que se dan en el conocimiento del mundo en la época de la revolución científico-técnica del siglo XX. En este camino las ciencias naturales han elaborado un inmenso arsenal de formas y métodos teó ricos que aseguran un conocimiento verdadero de las leyes de la naturaleza, la penetración del raciocinio humano en la esencia real del mundo circundante que, en las consiguientes etapas, condujo a la creación de diversas concepciones de la verdad como resultado de la generalización de estas formas y métodos teóricos. Para la moderna teoría científica de la verdad tienen importancia fundamental: 1) los resultados más generales de todo el desarrollo histórico de las ciencias naturales y matemáticas que obtuvieron la expresión adecuada en las concepciones de la verdad y el análisis de las vías y los métodos de su conocimiento; 2) las formas lógicas del conocimiento verdadero del micro y del macromundo, elaboradas y desarrolladas en la ciencia moderna y, con ello, las ideas racionales de las más modernas concepciones de la verdad, vinculadas al análisis del conocimiento científico, en parlicular (y especialmente) las profundas e interesantes ideas en la comprensión de la 60 verdad mantenidas por los científicos más notables de la actualidad: N. Bolir, A. Einstein, W. Hcisenberg, S. Vavílov y otros que tienen un alto concepto de la importancia de los problemas gnoscológicos en el desarrollo del conocimiento moderno.

p En la esfera de las ciencias sociales y humanitarias, el conocimiento de la verdad marchó en épocas pasadas por caminos más complejos y contradictorios que el de los fenómenos naturales. Por supuesto que por lo menos desde los tiempos de Aristóteles se han vertido en el pensamiento social toda una serie de ideas y tesis valiosas con significación objetiva verdadera, concreta, aunque necesariamente limitadas. Pero en su conjunto, hasta el surgimiento del marxismo, hasta mediados del pasado siglo no hubo en la historia del pensamiento filosófico y sociológico una comprensión veraz de la esencia y las leyes del proceso histórico-social, de la esencia verdadera del hombre. Eso no estaba al alcance ni siquiera de los pensadores más progresivas. Por supuesto, no podía argumentarse la falta de genio creador; se explicaba por la limitación socio-clasista de sus concepciones como ideólogos de las clases explotadoras, por el hecho de no estar interesados en desentrañar hasta el fondo la verdadera naturaleza de las relaciones sociales. Sin embargo, sería teóricamente incorrecto pasar por alto ciertos elementos do la verdad en la revelación de la naturaleza de los fenómenos sociales, existentes en doctrinas sociales anteriores al marxismo.

p El estudio realmente verdadero de las leyes del desarrollo de la sociedad humana aparece con el surgimiento de la filosofía del materialismo dialéctico e histórico en calidad de cosmovisión de la clase obrera, históricamente muy interesada en el conocimiento de la verdadera esencia de los fenómenos sociales. Precisamente desde este momento se inicia la época del conocimiento objetivamente verdadero de la esencia y las leyes del desarrollo de la sociedad humana, y todo el problema teórico de la verdad adquiere un significado práctico de exclusiva importancia. El logro de la verdad en el conocimiento de la sociedad se convierto en Ja condición indispensable para su transformación 61 revolucionaria práctica. Esta laroa cobra co ipso nn significado nuevo, liislórico-mundial. Por ello es totalmente lógica la idea formulada por V. I. Lenin acerca de que el conocimiento de la lógica de la evolución de la existencia social es la tarea más elevada de la humanidad   [61•30 . Con ello todo el problema de la verdad se eleva al rango teórico-práclico, lo que no sólo no reduce su importancia teórica, sino que, por el contrario, la eleva al nivel de las exigencias del momento y las tareas de toda la actividad práctica y la lucha de las fuerzas progresistas y revolucionarias de la sociedad moderna. Las profundas ideas de C. Marx acerca de la necesidad del cambio revolucionario del mundo y, en relación con esto, de un nuevo papel de la filosofía, expuestas en sus famosas Tesis sobre Feuerbach conservan en nuestra é poca toda su importancia de principios.

p Al mismo tiempo, el papel determinante de la prá ctica como actividad histórico-social de los hombres, tomada en toda su diversidad de aspectos y manifestaciones, se revela en un grado básicamente igual en el desarrollo tanto de las ciencias naturales, como de las matemáticas y las sociales. Y, al fin de cuentas, de todas las nuevas formas del conocimiento científico en desarrollo. Por ello es completamente natural que la conocida tesis leninista: "El punto de vista de la vida, do la práctica debe ser el punto de vista primero y fundamental de la teoría del conocimiento"  [61•31 , adquiera importancia determinante en el análisis de todos los problemas — generales y especiales— de la teoría de la verdad. La prá ctica histórico-social plantea ante el conocimiento cientí fico tareas siempre nuevas, a las cuales éste puede responder sólo y exclusivamente como conocimiento objetivamente verdadero, lo que conduce necesariamente al planteamiento de nuevos problemas de la propia verdad como categoría gnoseológica; profundiza, amplía y enriquece su contenido, lo que exige que se exprese en los correspondientes aspectos y formas lógicos nuevos. La 62 práctica, fuerza motriz y liase del conocimiento científico, su principal objetivo y criterio decisivo de la verdad, al desplegarse ininlemmipidamenlo en todo el proceso Justorico, determina también de forma directa y más aún indirecta— el desarrollo de la propia verdad, de Ja verdad como proceso, categoría profundamente dinámica que excluye todo dogmatismo, estancamiento y anquilosamicnto del pensamiento y el conocimiento.

Toda la práctica histórica de la humanidad y, anto lodo, la práctica de la época moderna, lodo su profundo, variado y contradictorio contenido, toda la rica experiencia de lucha de las masas por el cambio revolucionario del mundo debe ser generalizado teóricamente en la doctrina leninista de la verdad, basada en el análisis y la sí ntesis de los resultados superiores del conocimiento del mundo circundante. La teoría de la verdad es una parte orgánica importantísima de la teoría del conocimiento; su esfera es la de la actividad cognoscitiva del hombre, el área de las definiciones teóricas y las categorías y formas gnoseológicas, el terreno del pensamiento ló gico, científico-abstracto, no tomado in sich und für sich, sino en dependencia genética de la base socio-histórica y material. La formación y el desarrollo de la teoría científica de la verdad es el resultado de la actividad viva del hombre en la esfera del conocimiento, del hombre que se manifiesta al mismo tiempo como homo faber, homo sapiens y homo creator. El hombro es el creador del conocimiento verdadero, del cuadro científico, en desarrollo constante, del mundo, cuya cristalización lógica aparece en calidad de formas cognoscitivas objetivo-verdaderas que, en su síntesis, constituyen la propia verdad.

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Notes

[55•25]   Hegel. Obras, t. IV, pág. 20.

[55•26]   V. I. Lenin. Cuadernos filosóficos, O. C., t. 29, pag. 156.

[56•27]   Ibíd.

[57•28]   Hegel. Obras, t. IV, pág. 15.

[58•29]   Veamos aquí la siguiente tesis de Hegel que expresa el vínculo interno de los conceptos: conocimiento — verdad — lógica. "Por consiguiente, lo lógico recibo una valoración plena de su significado —dice en La ciencia de la lógica— sólo gracias a que se ha convertido en un resultado de la experiencia de las ciencias. Esta experiencia presenta al espíritu lo lógico como una verdad universal, no lo presenta como gestión especial situada al mismo nivel de otras materias y realidades, sino como esencia de todo este otro contenido" (Hegel. Obras, t V, pág. 39).

[61•30]   Véase V. I. Lenin. Materialismo y empiriocriticismo, O. C., t. 18, pág. 345.

[61•31]   Ibíd, pág. 145.