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LOS TRABAJADORES SON LA PRINCIPAL
FUERZA PRODUCTIVA
 

p Los instrumentos de producción, los medios técnicos desempeñan, sin duda, un papel importante y cada vez mayor en la creación de la riqueza nacional. Pero el papel decisivo ha pertenecido siempre y pertenecerá a los 148 trabajadores. Ellos fabrican y ponen en funcionamiento los instrumentos de trabajo y crean los bienes materiales. Para esto son necesarios los hábitos laborales, la experiencia productiva y los conocimientos.

p "La primera fuerza productiva de toda la humanidad —subrayaba Lenin— es el obrero, el trabajador"  [148•2 . He ahí por que en el año 1919, en un ambiente de desbarajuste económico, causado al país por las guerras imperialista y civil, Lenin escribiera que la tarea principal era salvar a la clase obrera, salvar a los trabajadores, la principal fuerza productiva. Si salvamos a la clase obrera, lo restableceremos y multiplicaremos todo, decía Lenin. Y esta previsión del jefe de los trabajadores se ha cumplido por completo.

p En los años de Poder soviético, en nuestro país se ha formado un obrero colectivo cualitativamente nuevo. En las empresas industriales está representado, en lo fundamental, por el personal industrial de producción.

p Como muestran las cifras, en la composición del obrero industrial colectivo corresponde una gran proporción a los ingenieros y peritos. Al mismo tiempo, en el curso del progreso técnico fue cambiándose cualitativamente la composición de los propios obreros. Aumenta su nivel cultural y técnico, crece el número de especialistas altamente calificados y se forman obreros de un amplio perfil productivo.

p Sólo en los años del octavo quinquenio, según los datos de los cálculos de la composición profesional de las empresas industriales, realizados en agosto de 1965 y en agosto de 1969, el número de maquinistas, motoristas y sus auxiliares creció en más de 100.000 personas; de torneros, en casi 200.000 personas; de electricistas, en 120.000 personas; de ajustadores de aparatos automáticos y máquinas-herramienta, en 65.000 personas, etc. Disminuyó, al mismo tiempo, el número de ocupados en trabajos pesados: picadores, picadores-cargadores, entibadores y laboreros, en 33.000 personas; preparadores de la tierra de moldear, en 1.000 personas; herreros y sus auxiliares dedicados a la forja a mano, en 9.000 personas; portadores-transportadores, en 28.000 personas, etc.

p El paso de la producción mecanizada a la automatizada 149 exige que los obreros tengan conocimientos técnicos y de ingeniería. No es casual que ya a comienzos del octavo quinquenio alrededor de 200.000 especialistas con enseñ anza media especializada trabajaban en la industria de la URSS como obreros altamente calificados.

p El crecimiento de las demandas presentadas al nivel de instrucción general y técnica de los trabajadores de la producción socialista se convierte en una necesidad objetiva. Sin esto es imposible crear y emplear eficientemente la base material y técnica del comunismo y asegurar el aumento indeclinable de nuestra riqueza.

p La revolución científico-técnica presenta exigencias elevadas a la preparación general, profesional y económica de todos los cuadros de la economía nacional y, ante todo, de los obreros. El paso a la producción mecanizada y, posteriormente, a la automatizada conduce a que el centro de gravedad de la actividad laboral se traslade del trabajo manual al intelectual. En la fábrica Lijachov, por ejemplo, la proporción de las inversiones del tiempo de trabajo en las operaciones, en que el trabajo manual se combina orgánicamente con el intelectual, asciende al 64%. Adquiere una importancia cada vez mayor el ajuste de las máquinas, su manejo y el mando del proceso de producción. Aumenta la responsablidad por los equipos complejos y caros, así como por todo el proceso de producción, en cuyo eslabón inalienable se convierte cada uno de los puestos de trabajo. El obrero debe orientarse bien en el ambiente complejo y cambiante de la producción. Surge la necesidad objetiva de variar el trabajo, a lo que coadyuva la dominación de las profesiones afines y el simultáneo de profesiones y funciones laborales, típico de la producción mecanizada compleja y, particularmente, automatizada. Todo esto impone el conocimiento de las bases científicas, técnicas, organizativas y económicas de producción, los principios de estructuración de los procesos tecnológicos, las condiciones de trabajo, etc. He ahí por que casi todos los trabajadores de la URSS estudian en una u otra forma.

p El crecimiento del nivel cultural y técnico viene acompañado de la elevación de la eficacia del trabajo y del bienestar de los trabajadores. Según los cálculos del académico S. Strumilin, en el año 1960, gracias al crecimiento del nivel 150 de instrucción y calificación se obtuvo un 24% de la renta nacional (33.700 millones de rublos). Las investigaciones realizadas en varias fábricas de Moscú han demostrado que el cumplimiento de las normas de rendimiento y, por consiguiente, el salario de los obreros dependen directamente no sólo de la preparación profesional, sino también del nivel de instrucción general.

p Antes de la revolución, el analfabetismo era el destino del grueso de la población. En el año 1926, incluso en la región de Moscú sólo el 50% de habitantes de edad de 9 a 49 años sabían leer y escribir. Actualmente, el analfabetismo está liquidado por completo. En los años de Poder soviético, la cantidad de escuelas secundarias incompletas ha aumentado en la región 19 veces y la de las completas, 20 veces. Culmina el paso a la instrucción media general. Se amplía la red de escuelas-internado.

p Se presta gran atención a la instrucción general y especial de la juventud trabajadora. El número total de alumnos de las escuelas de la juventud obrera y rural aumentó de 768.000 personas en el año escolar 1940/41 a 3.925.000 en el año escolar 1970/71.

p En muchas regiones de la URSS, toda la base material de la cultura fue destruida por los ocupantes fascistas alemanes. Su restablecimiento comenzó inmediatamente después de liberadas estas regiones. En el período posbélico se han creado las premisas favorables para la instrucción general y especial tanto de la joven generación como de la población adulta.

p En todas las regiones de nuestro país, la principal fuerza productiva crece tanto en el sentido cuantitativo como en el cualitativo. Según datos del censo del año 1959, tenían instrucción superior y media (comprendida la media incompleta) el 38,6% de obreros, mientras que en el año 1970 esta cifra ascendió al 55%. Entre los trabajadores del campo estos índices fueron, respectivamente, de un 6,3% y del 49,9%. El aceleramiento del progreso científico-técnico conduce lógicamente al crecimiento intenso del número de trabajadores científicos, ingenieros, peritos, agrónomos y otros especialistas de calificación superior y media. En el octavo quinquenio, en el país se abrieron más de 60 nuevos centros docentes superiores, comprendidas 9 universidades.

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p Es difícil sobreestimar la importancia que tiene la planificación social, que empezaron a practicar durante el octavo quinquenio muchas empresas, para aumentar la capacidad física y moral de los trabajadores. En la actividad práctica de las colectividades laborales adquieren una importancia cada vez mayor las escuelas de trabajo comunista.

p Se perfecciona de año en año la composición de los cuadros obreros. Los establecimientos de instrucción profesional y técnica proporcionan anualmente a la economía de la URSS más de 1.600.000 obreros calificados. De 1940 a 1970, estos establecimientos prepararon en total más de 25 millones de obreros calificados.

p En el noveno quinquenio se presta gran atención al desarrollo de la principal fuerza productiva, al perfeccionamiento de la capacidad física y moral de los soviéticos. Las Directrices del XXIV Congreso del PCUS prevén elevar sucesivamente el nivel de instrucción y calificación de los trabajadores, en correspondencia con los requisitos de la revolución científico-técnica. Se refuerza el trabajo de orientación profesional de los alumnos, teniendo en cuenta las inclinaciones de la juventud y la necesidad de cuadros calificados que experimenta la economía nacional. Se ha proyectado un sistema de medidas de elevación de la calidad de preparación y mejoramiento de la educación ideológicopolítica de los estudiantes de los centros docentes de todos los tipos. Se presta especial atención a la preparación de especialistas en las nuevas esferas del desarrollo de la ciencia y la técnica, así como para los sectores dé producción en proceso de rápido desarrollo y para la esfera de servicios.

p Se amplía considerablemente la preparación de obreros en los centros de enseñanza profesional y técnica, sobre todo en las localidades rurales. La juventud obtendrá una profesión, por lo común, antes de incorporarse al trabajo. A finales del noveno quinquenio, en las escuelas profesionales y técnicas, que preparan a obreros calificados de profesiones más complicadas y dan, al mismo tiempo, instrucción secundaria, se admitirán de 300 a 400 mil personas. Durante el quinquenio, a las filas de obreros calificados se incorporarán 9 millones de graduados en los establecimientos de enseñanza profesional y técnica.

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p Merced al gran aumento del nivel técnico de producción en el noveno quinquenio, la ciencia irá penetrando más enérgicamente en la producción. A la composición del obrero colectivo se incorporan cada vez más no sólo los obreros y peritos, sino también los científicos. Por otra parte, a los obreros les atrae, en grado creciente, la obra creadora científico-técnica. Como previeron los clásicos del marxismo, la producción comienza a convertirse en una aplicación tecnológica de la ciencia. Sobre esta base, los cambios del contenido del trabajo vienen acompañados de la superación gradual de las diferencias esenciales entre el trabajo manual e intelectual; se modifica la situación de los trabajadores en la producción y se borran las facetas sociales.

p El partido ha concedido siempre una gran importancia a la educación económica, al fortalecimiento de la conciencia de dueño en cada trabajador.

p "Sería erróneo pensar —dijo L. I. Brézhnev en el XV Congreso del Komsomol— que sólo los grandes científicos y dirigentes tengan relación con las leyes económicas. Estas leyes, si se las comprende debidamente, dictan la lógica de conducta no sólo al administrador, al científico o técnico, sino a cada obrero y koljosiano".

p La enseñanza económica de los cuadros se hace cada vez más concreta y orientada; se lleva a cabo más activamente la propaganda del progreso técnico. En las importantes empresas industriales, en los distritos y ciudades de las regiones se realizan la preparación y capacitación económica de los cuadros dirigentes, trabajadores de los servicios económicos, ingenieros, peritos, obreros y empleados.

p Las universidades populares tienen esencial importancia en la propaganda de los conocimientos económicos y el progreso técnico a fin de alcanzar la productividad del trabajo máxima posible. Merced a la aplicación de la reforma económica ha aumentado el número de universidades, donde se estudian los problemas de la economía y del progreso técnico. Las cuestiones del progreso científico-técnico, del crecimiento de la productividad del trabajo y de la organización científica del trabajo se esclarecen con suficiente amplitud en la prensa, por radio y TV.

"El desarrollo de la gran producción socialista moderna y la revolución científico-técnica en esta producción —dijo 153 el Secretario General del CC del PCUS, L. I. Brézhnev, en la reunión solemne del CC del Partido Comunista de Kazajstán y del Soviet Supremo de la RSS de Kazajia, dedicada al 50 aniversario de esta república federada— presentan a todos los trabajadores de la industria y la agricultura nuevas exigencias serias a la elevación de la cultura del trabajo, la organización y la disciplina laboral, a la capacidad de emplear la nueva técnica de modo racional y con la máxima eficacia. Sin esto perderían su valor, en medida considerable, las más grandes inversiones en el desarrollo sucesivo de nuestra economía. Sin esto no podríamos garantizar el progreso necesario para cumplir nuestra principal tarea socioeconómica: creación de la base material y técnica del comunismo".

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Notes

[148•2]   V. I. Lenin. Sesión extraordinaria del pleno del Soviet de Moscú (3 de abril de 1919), O.C., t. 38, pág. 359.