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Capítulo V
LA RIQUEZA SOCIALISTA, EL TIEMPO LIRBE
Y EL DESARROLLO DEL INDIVIDUO
 
[introduction]
 

p El desarrollo de la producción y el aumento de la riqueza no constituyen el propio fin de la sociedad. La producción material en el socialismo no existe de por sí, sino para satisfacer las demandas sociales y personales de los trabajadores. La elevación de la eficacia de la producción socialista y el acrecentamiento de la riqueza nacional son los medios necesarios para satisfacer cada vez más plenamente las demandas materiales y culturales en constante crecimiento del pueblo.

p Este desarrollo exige no sólo la satisfacción máxima posible de las demandas, sino también el tiempo necesario para una libre actividad vital, vinculada directamente con el perfeccionamiento y la aplicación creadora de las capacidades físicas e intelectuales. El tiempo libre y el dote de utilizarlo racionalmente constituyen una premisa indispensable para el desarrollo multilateral del individuo. En la sociedad que avanza hacia el comunismo, el objetivo final del crecimiento de la riqueza es aumentar el tiempo libre para todos los trabajadores y asegurar su uso eficiente para 200 su desarrollo multifacético. Así pues, el tiempo libre puede ser considerado el criterio supremo que permite juzgar la eficacia de la producción y el carácter progresivo del ré gimen socioeconómico.

p En la doctrina económica de Marx, Engels y Lenin se dedica principal atención al análisis del modo capitalista de producción de aquel entonces. Al mismo tiempo, como se señala en las tesis del CG del PCUS con motivo del 150 aniversario de Carlos -Marx, en su doctrina económica, además de una investigación circunstanciada de las categorías de tiempo, que reflejan los procesos de producción, circulación y reproducción, se presta atención también a la categoría del tiempo libre por el cual se entiende el tiempo que "no se destinará a un trabajo directamente productivo, sino que se dedicará a los ocios, a los placeres, a la libre iniciativa y al desarrollo personal"  [200•1 .

p Si el tiempo de trabajo es "la sustancia creadora de la riqueza y la medida de los gastos que exige su producción”, el tiempo libre es "la verdadera riqueza, la riqueza real"  [200•2 .

p El tiempo libre no puede ser considerado en manera alguna como tiempo de ociosidad o de asueto irreflexivo. Esta comprensión es típica de algunos sociólogos burgueses. Según su opinión, el tiempo libre no está llenado de nada y constituye un sinónimo de aburrimiento. Teniendo miedo a la automatización compleja de la producción, incompatible con el capitalismo, tratan de infundir la idea de que junto con ella llegaría la "era de ociosidad universal de la humanidad”, lo que puede conducir a la destrucción total de la civilización.

p Simultáneamente, es un craso error, identificar el tiempo libre con todo el tiempo extralaboral, considerando que el tiempo de vida del hombre consiste sólo del trabajo y el descanso. Este enfoque pierde de vista las diferencias de principio que existen entre el capitalismo y el socialismo e imposibilita el conocimiento y el mejoramiento de la vida social, así como la aceleración del desarrollo multilateral del individuo en la sociedad socialista.

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p Al analizar los límites de la jornada laboral, Marx destacaba el tiempo libre que existe en el marco de las veinticuatro horas. El tiempo libre es el espacio y la medida de la libre actividad vital, que no se determina por las necesidades materiales o naturales físicas, sino por los intereses del desarrollo y la aplicación de las capacidades espirituales y físicas. Así pues, el tiempo libre se manifiesta como criterio sintetizador del ahorro del tiempo en conjunto y como índice importantísimo de lo variado que son la actividad de la gente y su nivel de vida. A semejanza del tiempo de trabajo, el tiempo libre no se da una vez para siempre. Su distribución entre distintos grupos sociales, así como su volumen y estructura se determinan en grado decisivo por el régimen socioeconómico. A la vez, el tiempo libre refleja los elementos típicos de uno u otro sistema de relaciones de producción y otras relaciones sociales. Esto lo convierte en una importanísima categoría socioeconómica.

p Si el tiempo de trabajo refleja la naturaleza y los distintos aspectos de las relaciones económicas en el proceso de producción, en el tiempo libre se concentran las mismas relaciones al margen de este proceso. En combinación con otros parámetros del tiempo de la actividad vital de los hombres, fuera de la producción, el tiempo libre caracteriza las condiciones de vida de la población, su consumo, la reproducción de la capacidad física y espiritual, el grado de desarrollo multilateral de la actividad de la gente, la actividad social de los hombres y la orientación de la misma.

p Las investigaciones de los científicos soviéticos han establecido que en el tiempo libre figuran todos los gastos del tiempo para los siguientes tipos de la actividad vital:

p el cumplimiento de los deberes estatales, que no son profesionales, y de las misiones sociales;

p la actividad creacional;

p la educación filial;

p los estudios y la autoeducación;

p la cultura física y los deportes;

p el trabajo de afición;

p el descanso y las diversiones.

p Esta enumeración de los tipos de actividad vital libre permite ver que el tiempo libre, como categoría 202 socioeconómica, tiene múltiples funciones  [202•3 ”. Ante todo, es un espacio de la actividad social y estatal de los hombres. No es menos importante la función de la actividad creacional, de la educación de la nueva generación, del desarrollo del intelecto y perfeccionamiento físico, así como del cambio de tipos de actividad vital.

p El tiempo libre se considera una categoría universal, ya que en cualquier sociedad se gasta tiempo para satisfacer las demandas intelectuales y sociales, así como para el perfeccionamiento físico. Pero esta universalidad se manifiesta de modo específico en cada formación socioeconómica concreta y aun en cada una de las fases de su desarrollo.

p El pensador de la antigüedad Séneca decía que "el esclavo debe trabajar y dormir”. Los feudales trataban de aplicar esta fórmula a los siervos de la gleba, mientras que la burguesía, al proletariado. En la Rusia zarista, el tiempo de trabajo se reglamentaba hasta el siglo XX por el decreto de Pedro I, del 5 de abril del año 1722, que había definido sus límites (de las 4 horas 30 minutos de la madrugada hasta las 7 de la noche). En todas las formaciones explotadoras, el tiempo libre, en el sentido propio del término, es monopolio de los sectores pudientes de la población.

p Marx señalaba que "la clase obrera, aún fuera del proceso inmediato de trabajo, es una propiedad del capital, igual que los instrumentos de trabajo inanimados, y, en ciertos límites, incluso el consumo individual es nada más que un elemento del proceso de reproducción del capital"  [202•4 . Bajo 203 el capitalismo, la clase obrera pertenece a sí misma ú nicamente cuando lucha por su liberación o se está preparando para esta lucha. En la sociedad capitalista moderna, igual que cien años atrás, la burguesía trata de seguir monopolizando el tiempo libre, creándolo mediante la transformación de toda la vida de las masas en tiempo de trabajo.

p Merced a las conquistas de la clase obrera, los trabajadores de los países capitalistas han logrado reducir los lí mites del tiempo de trabajo. En los países desarrollados, el progreso técnico, al penetrar en el trabajo doméstico, disminuye el tiempo necesario para este último. Todo esto condiciona un aumento formal del tiempo de asueto de la población obrera. Pero, debido a que el objetivo de la producción consiste en la apropiación por el capital del tiempo de trabajo suplementario, sigue constituyendo una tradición invariable "la creación del tiempo libre, por una parte, y su transformación en trabajo adicional, por otra"  [203•5 . La burguesía hace todo lo posible para poner al servicio del capital el progreso científico-técnico y social. Trata de organizar el asueto de los trabajadores de modo que estén lejos de la lucha de clase y restablezcan sus fuerzas en medida suficiente para continuar el trabajo intenso, necesario para la creación de la plusvalía. Por eso, el crecimiento del tiempo de asueto de ciertos grupos ocupados en la economía capitalista no significa, ni mucho menos, que se haya anticuado la tesis citada de Marx. Esta tesis pierde su vigor sólo después del triunfo de la revolución socialista.

p El socialismo cambia de modo cardinal la situación de la población obrera, el carácter social del trabajo y el modo de vida. La satisfacción cada vez mayor de las demandas materiales e inquietudes espirituales de los trabajadores^ a medida del crecimiento de la producción social y el desarrollo de los mismos en todos los aspectos, se convierte en objetivo del progreso social. Liberando a los trabajadores de la explotación y la opresión y afirmando la universalidad del trabajo, el socialismo afianza de este modo el derecho general al tiempo libre.

p En la sociedad socialista, en la que los trabajadores actúan en la producción para su propio bien, en condiciones 204 cada vez más dignas de la naturaleza humana, el aumento del tiempo libre es el objetivo consciente de la sociedad. Cnanto más intensamente se fabrica inmediatamente el producto social, tanto mayores posibilidades existen para ampliar los marcos del tiempo libre y distribuirlo de modo igual entre lodos los miembros de la sociedad. Esta es la ley objetiva de la sociedad que avanza hacia el socialismo. En esta sociedad, el ahorro del tiempo de trabajo es igual al aumento del tiempo libre.

p El aumento del tiempo libre, su distribución igual entre todos los grupos sociales y demográficos y su empleo eficaz para el desarrollo multifacético y la aplicación de las capacidades, dotes y talentos de los hombres constituyen importantes tareas programáticas de los partidos comunistas y los gobiernos de los países socialistas. En la sociedad socialista, en la que el tiempo libre se convierte en patrimonio de todos los trabajadores, sus funciones se amplían sin cesar y se emplean activamente para dirigir los procesos sociales a fin de acelerar el paso a la fase superior del comunismo.

p El volumen del tiempo libre depende en grado decisivo de los demás componentes del presupuesto del tiempo que constituyen los gastos imprescindibles de éste, entre los cuales tiene importancia determinante el tiempo de trabajo. El Partido Comunista aplica consecuentemente el rumbo a la duración óptima del tiempo de trabajo, de acuerdo con las condiciones objetivas de la producción y las tareas económicas y políticas. La duración media de la semana laboral de todos los obreros y empleados en la economía de la URSS es de 39,4 horas. Su duración en el año 1913, sólo en las empresas de la gran industria, superó las 58,5 horas. En los países capitalistas modernos, la semana laboral efectiva, sin contar el desempleo parcial, es igual a 45-50 y más horas.

p Después del paso a la jornada laboral de seis y siete horas, realizado en la URSS en los años 1958-1963, el tiempo extralaboral de los trabajadores del país aumentó en 750-800 horas, frente al año 1913, y en 300 horas, más o menos, frente al año 1957. El tiempo libre ha aumentado más aún. Las investigaciones de los años 1959-1965 demostraron que el tiempo libre de los obreros creció en este 205 período de 20 a 40%. Ya antes del paso a la semana laboral de cinco días con dos de asueto, el fondo anual del tiempo libre se aproximó al del tiempo de trabajo. El tiempo libre constituía de un 14 a un 28,9% del fondo semanal del tiempo extralaboral.

p Merced al paso a la jornada laboral reducida, en los años del septenio (1959-1965), el incremento del tiempo libre de los obreros y empleados ocupados en la economía de la URSS fue por trabajador, unas 400 horas al año. Si se toma en consideración que a finales del septenio en la economía de la URSS trabajaban, en total, 77 millones de obreros y empleados, el incremento general del tiempo libre a cuenta del paso a la jornada laboral reducida y la racionalización de las inversiones de otros tipos del tiempo absoluto asciende a 30 mil millones de horas. Es una colosal riqueza que se utiliza con mayor eficacia cada año.

p El paso a la semana laboral de cinco días con dos de asueto, realizado en los años 1968-1970, de acuerdo con las decisiones del XXIII Congreso del PCUS, ha ofrecido nuevas posibilidades para aumentar el tiempo libre.

p Este régimen de trabajo y de descanso en la sociedad socialista aporta doble beneficio a los trabajadores. Ellos ganan como propietarios colectivos de los medios de producción, ya que se crean las premisas para asegurar mejor el proceso de producción y se disminuyen las pérdidas de jornadas laborales enteras debido a las enfermedades, el ausentismo y otras causas. A la vez, los trabajadores ganan como individuos, ya que se disminuye el tiempo extralaboral relacionado con el trabajo. Además, a cuenta de la introducción de gráficos racionales de los turnos, se reducen los turnos nocturnos.

p Así pues, en los últimos 10 ó 12 años, el incremento total del tiempo libre de todos los obreros y empleados soviéticos es mayor de 50 mil millones de horas anuales.

p La reforma económica ha aumentado el efecto social de la semana laboral de cinco días. Estimulando el interés personal y colectivo de los trabajadores por los resultados finales de la producción, el nuevo sistema de gestión económica aumenta la eficacia del trabajo social y las posibilidades reales de ampliación de los marcos del tiempo libre. La reforma económica elevará en medida aún mayor 206 la cultura del empleo del tiempo libre y su importancia social.

p Empero, no se puede considerar aún que el problema del aumento del fondo del tiempo libre está resuelto. Como se dice en el Programa del PCUS, el paso a la fase superior del comunismo supone la formación del nuevo hombre que posea la concepción del mundo científica, el buen gusto estético, las altas cualidades morales y la perfección física.

p La necesidad de tener el tiempo libre crece a ritmo más rápido que su fondo. La magnitud del tiempo libre de distintos grupos de la población se diferencia aún sensiblemente.

p Un factor esencial, que determina la magnitud del tiempo libre, es el nivel cultural y técnico de los trabajadores y la cuantía en sus ingresos personales por miembro de familia.

p En las presentes condiciones de desarrollo de la URSS, el camino principal de aumento del tiempo libre y de superación de los residuos de la desigualdad social en su distribución es el perfeccionamiento de la estructura del tiempo extralaboral y, ante todo, la reducción de los gastos de tiempo para el trabajo doméstico.

p Se presta jjran atención a la búsqueda de las posibilidades de resolver el problema mediante el crecimiento más rápido del tiempo libre de los trabajadores poco retribuidos que se ocupan de una labor manual o intelectual de poca calificación. Sólo a esta condición ellos pueden superar su atraso. Esta tarea no es sólo de perspectiva, sino también actual. La base material de su solución es la mecanización de conjunto y, posteriormente, la automatización de la producción y la política del partido, que tiende a aumentar el salario mínimo sobre la base del crecimiento acelerado de la productividad del trabajo de las personas poco retribuidas.

p Para superar las diferencias existentes en la distribución del tiempo libre entre los hombres y las mujeres, así como entre los grupos de edad, en la URSS se dedica especial atención al perfeccionamiento de la división intrafamiliar del trabajo y la creación en la familia de una atmósfera de amistad y ayuda mutua que contribuye a la participación igual de sus miembros en el trabajo doméstico.

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p Como reserva esencial para aumentar el tiempo libre se utiliza también la disminución del tiempo necesario para ir al trabajo y regresar de él, recibir facturas y herramientas, etc.

p En los años de Poder soviético se han operado cambios sustanciales no sólo en la magnitud del tiempo libre, sino también en su empleo, de acuerdo con las tareas de la construcción del comunismo.

p En la composición del tiempo libre han aumentado varias veces sus gastos para el desarrollo de las capacidades físicas e intelectuales de los constructores del comunismo, para su actividad creadora y pública. Ha crecido bruscamente la cultura de la organización del asueto y aumentado el gasto de tiempo para la lectura de periódicos, revistas y libros, para ir a exposiciones, museos, teatros y cine. Han aparecido varios elementos nuevos del gasto de tiempo que consisten, por ejemplo, en ver programas televisados, dedicarse al turismo, etc. La Unión Soviética puede enorgullecerse legítimamente no sólo de la jornada laboral más breve, sino también de la estructura más racional del tiempo libre. Esta es la conclusión derivada precisamente de los resultados del examen de los presupuestos del tiempo, realizado en los años 1965-1966 por iniciativa del Centro de Viena de la UNESCO para las ciencias sociales.

p Para realizar este examen fue creado el proyecto especial Presupuesto del tiempo, en el que tomaron parte, al comienzo, Bulgaria, Bélgica, Polonia, la URSS, los EE.UU., Checoslovaquia, RFA, Francia y Yugoslavia, incorporá ndose posteriormente Cuba, Suecia, Perú, RDA y otros países.

p El que en el proyecto Presupuesto del tiempo participasen los representantes de los países con diferente régimen sociopolítico no pudo menos de provocar una aguda lucha en el proceso de preparación del examen internacional. Se tomaron como base de la metodología la clasificación soviética de los gastos del tiempo y el método soviético de encuesta en combinación con el autorregistro  [207•6 . Al mismo 208 tiempo, se hicieron serias concesiones a los sociólogos burgueses. En particular, en la composición del tiempo de actividad pública fue incluido el tiempo necesario para los ritos religiosos, mientras que el tiempo relacionado con el trabajo figuraba en un apartado con el tiempo de trabajo. Este mismo apartado comprendía el tiempo necesario para la alimentación e intervalo de comida, disminuyéndose respectivamente el tiempo que se destinaba para las necesidades fisiológicas. El tiempo que se gastaba para la educación filial se agrupaba con el tiempo del cuidado de los hijos, lo que aumentaba artificialmente el tiempo de trabajo doméstico y disminuía el tiempo libre.

p Como objeto del examen internacional en la URSS se eligió la ciudad de Pskov en la que fueron recolectados alrededor de 3.000 presupuestos del tiempo. Esta ciudad de 115.000 habitantes es suficientemente típica para muchas ciudades de la Unión Soviética y correspondía por completo a la cuota internacional (de 40 a 200 mil habitantes).

p Entre las personas interrogadas en Pskov, la proporción de los que trabajan fue del 91%; en Jackson (EE.UU.), del 71%, y en Osnabrück (RFA), del 64%. Esto hace poco confrontables los datos medios sobre los elementos concretos del presupuesto del tiempo de los interrogados. Son menos confrontables aún los datos medios sobre el presupuesto del tiempo de las mujeres, ya que en los países capitalistas más de la mitad de las mujeres interrogadas no están ocupadas en la producción social, mientras que en Pskov trabajan el 89% de mujeres.

p A pesar de estos defectos que deforman el cuadro real a favor de los sociólogos burgueses, los datos comparativos del estudio internacional de los presupuestos del tiempo revisten un interés científico y práctico. El análisis previo de estos datos caracteriza varios fenómenos sociales y económicos importantes, a veces comunes para varios países, a veces específicos de un grupo de países.

p Las diferencias que hay entre los países en cuanto al fondo total del tiempo de los trabajadores muestran, ante todo, las grandes conquistas del socialismo en la URSS. A pesar de que el nivel de la productividad del trabajo en la URSS es inferior aún al de los EE.UU., el régimen 209 Cuadro 5 Algunos resultados del estudio internacional de los presupuestos del tiempo de los trabajadores de ambos sexos, según los tipos de gasto del tiempo (en horas, en términos medios por un día de la semana de siete días) Elementos de los gastos del tiempo Pskov (URSS) Jackson (EE.UU.) ¡ Osnabrück (RPA) hombres mujeres hombres mujeres hombres mujeres Tiempo de trabajo (comprendidos los trabajos extra) 6,2 5,7 6,3 4,9 6,5 4,7 Tiempo relacionado con el trabajo (comprendido el que se gasta para ir al trabajo y volver de él) 1,4 1,2 1,1 0,7 0,8 0,7 Trabajo en la economía doméstica 1,0 3,1 0,6 2,4 0,9 2,9 Demás necesidades domésticas 1,2 1,8 1,3 1,9 0,7 1,2 Necesidades fisiológicas 9,3 9,2 9,7 9,9 10,2 10,5 Tiempo libre 4,9 3,0 5,0 4,2 4,9 4,0 comprendidos: Estudios y autoeducación 0,7 0,5 0,1 0,1 0,1 0,1 actividad social 0,1 0,1 0,3 0,3 0,2 0,1 tiempo para espectáculos 0,3 0,3 0,1 0,1 0,1 0,1 deportes y asueto activo 0,7 0,4 0,3 0,3 0,8 0,7 radio 0,2 0,1 0,1 — 0,1 0,1 TV 0,8 0,5 1,9 1,2 1,3 0,9 lectura 1,1 0,6 0,6 0,5 0,6 0,4 descanso pasivo 0,3 0,2 0,3 0,3 0,5 0,5 210 soviético garantiza a los trabajadores la jornada laboral más corta del mundo.

p El tiempo efectivo de trabajo, comprendidos los trabajos extra, de los hombres constituía en la URSS, como té rmino medio, en un día de la semana de siete días, 6,1 horas, mientras que en los EE.UU. 6,4 horas. Es sintomático que la mayor proporción de los ocupados en la ciencia, la instrucción y la sanidad pública entre los interrogados se observa en la URSS (un 18,1%) y la menor en la RFA (un 3,5%).

p En la URSS es algo mayor que en los países capitalistas el tiempo relacionado con el trabajo (los hombres gastan 1,4 hora frente a 1,1 hora que se gasta en los EE.UU.). Pero, hay que tener en cuenta que en este grupo está incluido erróneamente el intervalo de comida que en la URSS es de más de 0,5 hora, mientras que en los países capitalistas no existe, como regla. No es de poca importancia el hecho de que en Pskov los lugares de trabajo del 65,1% de interrogados distan de la vivienda hasta 2 km y los de un 30,3%, hasta 2 y 7 km. Por eso, el 66,1% de trabajadores no utiliza el transporte, y el tiempo de ida al trabajo y de vuelta de él constituye, en esencia, el tiempo de paseo y debe ser incluido en el descanso activo. En jackson, por lo contrario, a distancia de hasta 2 km se ubican los lugares de trabajo de la menor parte de interrogados (un 42,7%), con la particularidad de que un tercio de ellos viven a distancia de 7 a 50 km del lugar de trabajo. En las condiciones del intenso tráfico que se observa en los EE.UU., la ida al trabajo en el automóvil propio exige un gasto mayor de energía vital  [210•7 .

p En la magnitud del tiempo relacionado con el trabajo influye esencialmente la proporción de quienes trabajan en casa (en Pskov, un 0,9%, mientras que en Jackson, un 31,3%).

p Son grandes en todas partes los gastos de tiempo para el trabajo doméstico. En Pskov, estos gastos son algo mayores que en Jackson. Esto se explica por varías causas, en particular, por una mayor ocupación de las mujeres soviéticas 211 en la producción social, una menor mecanización de la economía doméstica y porque en los EE.UU. y la RFA la proporción de ocupados en la esfera de servicios es dos veces mayor que en Pskov.

p La magnitud del tiempo libre se determina por el volumen de los demás gastos en el fondo (presupuesto) del tiempo. Las ventajas del socialismo se manifiestan en medida mayor aún en la estructura del tiempo libre. En la URSS, esta estructura se supedita por completo a la necesidad del desarrollo multilateral de los miembros de la sociedad.

p De las 34,3 horas del fondo semanal del tiempo libre de los hombres de Pskov más de la mitad se gasta para el asueto cultural (21,7 horas). En comparación con las ciudades examinadas de otros países, en Pskov se observan los mayores gastos de tiempo para el estudio y la autoeducación. Los hombres trabajadores gastan para esto siete veces más tiempo que los de Jackson (EE.UU.) y Osnabrück (RFA). Estos rasgos son propios también de otros países socialistas. En comparación con Jackson y las ciudades de la RFA y Francia, en Pskov se gasta mucho más tiempo para la lectura y los espectáculos.

p En la URSS, casi han desaparecido los gastos de tiempo para los ritos religiosos, la participación en la actividad de sociedades religiosas y otros tipos de ocupaciones ajenas al régimen socialista. En los países capitalistas, estos gastos son 500 veces mayores y ocupan una parte considerable^ del tiempo libre, constituyendo el tipo principal de la " actividad social".

p En la Unión Soviética, la masa fundamental del tiempo libre de los trabajadores (del 65 al 70%) se destina para el desarrollo del intelecto. Los gastos para el trabajo social, según los exámenes realizados en distintas ciudades, constituyen por término medio, 1,5 hora a la semana (cerca de un 20% de este tiempo se gasta para asistir a las reuniones, sesiones, conferencias). Las formas de la actividad social de los ciudadanos soviéticos atestiguan que ellos participan cada vez más enérgicamente en la administración de los asuntos de la sociedad. En los últimos años ha cobrado particular envergadura el trabajo en los consejos económicos y té cnicos, oficinas de diseño, comités de control popular y organizaciones creacionales. Esta riqueza de contenido del 212 tiempo libre de los soviéticos es típica de todas las repú blicas de la URSS.

p Merced al aumento del tiempo libre en la URSS, la cantidad de estudiantes en las secciones nocturnas y por correspondencia de los establecimientos de enseñanza media especializada creció de 188.000 personas en el año 1940 a 1.829.000 en el año 1970, y en los centros docentes superiores, respectivamente, de 54.000 a 2.338.000 personas. Más de 18.000.000 de trabajadores estudian inmediatamente en la producción y en distintos cursillos.

p Los soviéticos tienen mucho tiempo para el descanso y las diversiones (de la mitad a los dos tercios de todo el tiempo libre semanal). Escuchar la radio, ver programas televisados, leer libros, periódicos y revistas, ir al cine, teatro, museo, etc. —todo esto son distintos tipos de asueto más difundidos en la Unión Soviética.

p Crece cada vez más el número de personas que se dedican a la cultura física y los deportes. Por ejemplo, el tiempo que gastaban para ello los trabajadores del territorio de Krasnoyarsk ascendió en el período de los años 1959 a 1963 a 2,2 horas semanales (hombres) y a 0,5 horas (mujeres).

p Una regularidad del socialismo determinada por su esencia y particularidades de acción de la ley del ahorro del tiempo en la fase inferior de la sociedad comunista consiste no sólo en un aumento, sino también en un empleo cada ver. más eficiente del tiempo libre. A medida del desarrollo económico del país, el tiempo libre cumple cada vez más activamente sus funciones sociales como medio de reproducción ampliada de la capacidad física y moral de los trabajadores y de crecimiento de su actividad creadora.

p Tomando en consideración esta regularidad, igual que la ley del ahorro del tiempo en conjunto, el Partido Comunista y el Gobierno soviético dedican una gran atención al ahorro del tiempo en todas las esferas de la actividad vital de los soviéticos. En el proceso de la edificación del comunismo adquieren una importancia cada vez mayor, además de las reservas del fondo del tiempo libre, las de su uso racional. Estas últimas son reservas intensivas. Actualmente, la estructura del tiempo libre, igual que su magnitud, no responde aún por completo a los intereses de la edificación del comunismo. Los datos medios encierran serias 213 diferencias, típicas de los grupos demográficos y sociales concretos.

p Los intereses de la sociedad soviética exigen aumentar al máximo el nivel de uso racional del tiempo libre. Esto se impone por las nuevas tareas de la construcción del comunismo, trazadas por el XXIV Congreso del PCUS. La primera de ellas consiste en combinar orgánicamente las ventajas del régimen socialista con los adelantos de la revolución científico-técnica. El cumplimiento de esta grandiosa tarea origina la necesidad de pertrechar a los trabajadores con el conocimiento de los fundamentos de la técnica, la economía y la organización del trabajo, de la producción y de la administración.

p Las Directrices del XXIV Congreso del PCUS y la Ley del plan estatal de fomento de la economía de la URSS de los años 1971 a 1975 prevén todo un sistema de medidas que contribuyen al aumento de las reservas del tiempo libre y de las posibilidades para su mejor utilización en bien del desarrollo del individuo. En el noveno quinquenio, el volumen de los servicios comunales crecerá en todo el país, en conjunto, en 2 veces, y en el campo, en 2,8 veces, se mejorará el trabajo de la red comercial y de alimentación pú blica en la ciudad, etc.  [213•8 .

p En el noveno quinquenio se hace mucho para emplear más racionalmente el tiempo libre a fin de elevar el nivel cultural del pueblo y satisfacer sus crecientes demandas materiales e inquietudes espirituales. Se amplía la red de teatros, cinematógrafos, clubes y bibliotecas; se desarrollan sucesivamente la radiodifusión y la televisión; se presta una gran atención a la creación de mejores condiciones para dedicarse a la cultura física, los deportes y el turismo.

p No son sólo los factores socioeconómicos generales los que influyen en el mejoramiento del empleo del tiempo libre en la sociedad socialista. La distribución y el empleo de este "espacio importantísimo del desarrollo humano" dependen cada vez más de las colectividades laborales. En las condiciones en que 100 días del año corresponden a días festivos y de descanso, en muchas empresas soviéticas se estudia el presupuesto del tiempo.

p Los soviéticos comprenden que saber valorar cada hora 214 del tiempo significa llenarla de un contenido tal que responda tanto a los intereses del individuo como a los de toda la sociedad. "Tanto para un individuo concreto como para la sociedad, el carácter multifacético de su desarrollo, de su consumo y de su actividad depende del ahorro del tiempo —señalaba Marx—. Todo el ahorro se reduce, al fin de cuentas, al ahorro del tiempo"  [214•9 .

p El uso racional del tiempo libre se convierte no sólo en una necesidad social, sino también en una tarea candente de cada soviético. De ella dependen la situación de la gente en la producción y en la sociedad y todo el modo de vida soviético.

p En la presente etapa de la edificación del comunismo en la URSS, la educación de la cultura del empleo del tiempo libre y la capacidad de organizado racionalmente adquieren la misma importancia que la liquidación del analfabetismo en los primeros años de Poder soviético. Sin ello no se puede aprender el comunismo, ni construirlo.

El tiempo libre no sólo es un espejo del socialismo, sino también su fuerza. Los numerosos materiales publicados en la prensa soviética muestran que cuanto más plenamente se aplican los principios leninistas de dirección de la economía y las normas de la vida social, con tanta mayor eficacia se desarrolla la producción social, tanto más racionalmente se emplea el tiempo libre, tanto más influye éste en la fuerza productiva del trabajo y tanto mayor es el ritmo del progreso técnico, económico y social.

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Notes

[200•1]   C. Marx. El Capital. C. Marx y F. Engcls. Op. cit., t. 26, parte III, pág. 264.

[200•2]   Ibid., pág. 265,

[202•3]   La característica del tiempo libre se da en el presente libro a la luz de la acepción marxista-leninista de la libertad. Un enfoque distinto es típico de la sociología burguesa. Incluso sus representantes " venerables”, tales como G. Friedmann y Y. Dumazedicr (Francia), R. Bauer y Robinson (los EE.UU.), separan el tiempo libre de la actividad sociopolítica, reduciéndolo al tiempo de asueto, que, según ellos, no debe vincularse con los asuntos sociales. Toda la sociología burguesa del asueto tiende por su esencia a encontrar los procedimientos y medios necesarios para no permitir que los trabajadores participen en la solución de los problemas sociales y en la actividad política ni que desarrollen y apliquen activamente su intelecto.

El ideal de la organización del asueto consiste, para los sociólogos burgueses, en un sistema de clubes creados bajo el auspicio de la Iglesia, etc.

[202•4]   C. Marx. El Capital, ed. en ruso, t. I, pág. 578.

[203•5]   C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 46, parte II, pág. 221.

[207•6]   En el VI congreso sociológico, celebrado en Evian, incluso los representantes de los EE.UU. John Robertson y Philiph Convers declararon que compartían el concepto del tiempo libre que habían formulado los científicos soviéticos.

[210•7]   En Jackson, el 92% de trabajadores emplean automóviles personales; un 1%, motocicletas y un 6%, bicicletas.

[213•8]   Malcríales del XXIV Congreso del PCUS, ed. en ruso, pág. 276.

[214•9]   C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 46, parte I, pág. 117.