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EL CAMINO DEL BIENESTAR PERSONAL
 

p Debido a que en el socialismo, la masa fundamental de la riqueza es patrimonio de todo el pueblo y se encuentra en la propiedad socialista estatal, su multiplicación es un deber vital de todos los trabajadores. Este vínculo directo de los intereses individuales de los miembros de la sociedad socialista con sus intereses conjuntos, colectivos, se fortalece, porque la riqueza familiar y personal depende de la riqueza social. Esto significa que cuanto mayor es el volumen del producto social global y la riqueza nacional en conjunto, con tanta mayor plenitud la sociedad puede, con las demás condiciones iguales, satisfacer las necesidades personales de sus miembros y tanto más alto es el nivel de vida de los trabajadores.

p Al distribuir la riqueza social en el socialismo no hay ni puede haber otro rasero que no sea la participación personal de los miembros de la sociedad en su creación y la cantidad y la calidad del trabajo que invierten en la obra común. En el socialismo, todos los ciudadanos están unidos por el principio común: de cada uno, según sus capacidades; a cada uno, según su trabajo.

p Pero la distribución según el trabajo no significa que se debe dividir todo lo producido entre los ciudadanos. Se trata de que el proceso de producción debe continuar mañana, y pasado mañana, y dentro de un año. Si se lo interrumpe, aunque sea por unas cuantas semanas, la gente comenzará a perecer a causa de las privaciones materiales. Por consiguiente, al distribuirse la riqueza, hay que dejar en la propiedad social los medios de producción recién creados. De otro modo no habrá socialismo ni producción ulterior en general.

p Pero tampoco se puede distribuir de una vez todos los artículos de consumo según el trabajo. La sociedad necesita las reservas de emergencia para el caso de calamidades 39 naturales o complicaciones internacionales. Necesita, además, no pocos medios para mantener las fuerzas armadas, capaces de defender el país en caso de agresión. Tiene que mantener también el aparato de administración pública y de orden público. Por último, cada uno de nosotros tiene demandas tales que no puede satisfacer individualmente. Para su satisfacción deben existir fondos sociales de consumo, que constituven una gran conquista del socialismo.

p Para persuadirnos de la gran importancia que tienen los fondos sociales de consumo, basta enumerar las demandas que satisfacemos, merced a ellos, gratuitamente o en condiciones ventajosas.

p Es, ante todo, la demanda de la instrucción general, que en nuestra sociedad no sólo es accesible para todos, sino que es obligatoria para cada niño normal. Se culmina felizmente el paso de la enseñanza de ocho grados a la enseñanza secundaria completa y obligatoria.

p La demanda de la instrucción profesional y técnica, media especializada y superior y de la preparación para la actividad científica se satisface en la URSS también en plena medida y en correspondencia con las capacidades y los afanes de cada uno. No es de extrañar que en nuestro país de cada tres ciudadanos uno estudie.

p Se presta una gran atención a la protección de la salud de la población. Precisamente merced a los fondos de consumo público, la preocupación del Estado soviético por la salud y la longevidad de los trabajadores es muy eficiente. En los años de Poder soviético ha aumentado considerablemente el promedio de vida de la gente en nuestro país, reduciéndose la mortalidad infantil.

p El Estado socialista costea también una parte considerable de los gastos necesarios para satisfacer las demandas de vivienda, comunales, culturales y de otra índole de la población. El alquiler de vivienda en nuestro país no restituye ni la mitad de gastos para el mantenimiento de las casas residenciales, sin hablar ya de los que se hacen para la construcción de viviendas. Lo mismo se refiere a los clubes, Palacios de Cultura, cinematógrafos, teatros de ópera y drama y otros focos culturales.

p Entre los fondos sociales de consumo ocupan un lugar especial los gastos para la asistencia social a los 40 trabajadores, es decir el pago de pensiones de todo género, distintos subsidios y vacaciones de turno y por embarazo, así como el costeo parcial de plazas en los sanatorios, casas de descanso, campamentos turísticos, etc.

p Estamos acostumbrados, desde la infancia, a emplear los fondos sociales de consumo y no notamos todos estos bienes vitalmente importantes como no vemos el aire que respiramos. En efecto, estos fondos son necesarios como el aire, para cada soviético, pero, a diferencia del aire, no constituyen un don de la naturaleza, sino que son fruto del trabajo y tienen cierta valoración en metálico.

p La estrecha relación, diariamente perceptible del bienestar personal de los trabajadores con la riqueza social se realiza no sólo a través de los fondos sociales de consumo, sino también mediante la distribución, según el trabajo, en forma de salario. Esta forma de distribución es una expresión de la ley económica objetiva, debida, en primer lugar, a que en el socialismo aún no existe la abundancia de bienes materiales, que constituye una premisa importantísima para la distribución según las necesidades. En segundo lugar, las propias necesidades no se han formado todavía en correspondencia con las normas de consumo científicamente argumentadas y que garanticen el desarrollo del hombre en todos los aspectos. Ciertos miembros de la sociedad pierden todavía su salud, consumiendo en exceso alcohol, etc. En tercer lugar, el trabajo en la economía social no se ha convertido aún en una necesidad primordial de cada miembro de la sociedad apto para el trabajo.

p Se necesita aún el estímulo material personal y colectivo del trabajo en la producción social.

p Actualmente no podemos renunciar aún a la distribución según el trabajo y pasar a la satisfacción de todas nuestras necesidades a través de los fondos sociales. Para esto no se han creado todavía las premisas materiales ni organizativas. Es un problema complejo, que se irá resolviendo paso a paso a medida que se cree la base material y técnica del comunismo, se transformen las relaciones socialistas en relaciones comunistas y se eduque al nuevo hombre.

p Lenin enseña que la fase inferior del comunismo supone ”. . . el trabajo social con la contabilidad, el control y la vigilancia más rigurosos por parte de la vanguardia 41 organizada, de la parte avanzada de los trabajadores, debiendo fijarse, por cierto, tanto la medida del trabajo como la de su remuneración"  [41•7 . Lenin enfocaba la distribución como "método, instrumento y medio de elevación de la producción"  [41•8 .

p La distribución según el trabajo en forma del salario seguirá siendo durante mucho tiempo, todavía, una necesidad objetiva. El partido, se dice en el Programa del PCUS, arranca de la tesis leninista de que la edificación del comunismo debe basarse en el principio del interés material.

p Si el salario se considere en unidad con los fondos sociales de consumo, se hará del todo evidente que en el socialismo, como preveían los fundadores del marxismo, "el productor individual obtiene de la sociedad —después de hechas las obligadas deducciones— exactamente lo que le ha dado"  [41•9 . Por eso, la satisfacción de las demandas de la población, tanto mediante el salario como a través de los fondos sociales, está ligada directamente al nivel de desarrollo y a la eficacia de la producción material social.

p "En nuestro país —dice L. I. Brézhnev—, los problemas científico-técnicos y de producción se resuelven en una ligazón indisoluble con el desvelo por el crecimiento incesante del bienestar del pueblo. En esto estriba la diferencia de principio entre el socialismo y el capitalismo..."

p En el año 1950 producimos una renta nacional por la suma de 56 mil millones de rublos, mientras que los fondos sociales de consumo fueron de 13 mil millones de rublos. En el año 1960, estos índices ascendieron, respectivamente, a 145 y 27,3 mil millones y, en el año 1971, a 304,1 y 68,6 mil millones de rublos.

p El salario también se halla en igual dependencia directa respecto del aumento de la renta nacional producida. En el período de 1950 a 1969, el promedio mensual del salario en metálico de los obreros y empleados de la industria creció de 70,8 a 127,7 rublos; el de los de la construcción, de 60,5 a 42 139,9 rublos y el de los ocupados en las empresas agropecuarias estatales, de 38,3 a 93,2 rublos. Si se toma toda la economía nacional, en conjunto, el salario aumentó de 64,2 a 116,9 rublos, es decir, casi se duplicó. En 1970 constituyó ya alrededor de 122 rublos.

p Si se examina la dependencia del consumo personal de la población de nuestro país respecto de la renta nacional producida, se puede apreciar el siguiente cuadro: en el año 1960, la renta nacional fue de 145 mil millones de rublos y para el consumo se gastaron 104,5 mil millones de rublos, comprendido el consumo personal de la población (93,9 mil millones de rublos). En el año 1969, estos índices ascendieron, respectivamente, a 261,7; 187,5 y 166,2 mil millones de rublos.

p La dependencia del bienestar personal de los trabajadores respecto del desarrollo de la producción social se manifestó de modo muy palmario en el octavo quinquenio.

p En el período comprendido entre los años 1966 y 1970, la renta nacional creció en 77,2 mil millones de rublos. Esta suma es igual a la que constituyó toda la renta nacional en el año 1953. Como resultado, nuestro país pudo aumentar las inversiones en todos los sectores de la economía nacional, fortalecer su capacidad defensiva, ampliar la ayuda a los pueblos en lucha contra el imperialismo y a los países poco desarrollados y resolver una serie de importantes problemas sociales.

p En el año 1968, el salario mínimo se elevó a 60 rublos. Aumentaron las pensiones, y se ampliaron las ventajas para los trabajadores de las regiones apartadas. Los koljosianos comenzaron a cobrar un pago garantizado en metálico mensualmente, mientras que antes los ingresos se distribuían al final del año a cuenta de medios restantes. La remuneración de su trabajo creció en el quinquenio un 42%, lo que contribuyó esencialmente a la nivelación de la vida de la población del campo y de la urbe. En conjunto, los ingresos reales por habitante aumentaron en el quinquenio un 33%, es decir, el 3% más de lo previsto por las Directrices del XXIII Congreso del Partido. En el período de los años 1966 a 1970, la remuneración del trabajo en metálico creció en 225 mil millones de rublos, y los pagos y subsidios a cuenta de los fondos sociales de consumo, en 98 mil 43 millones de rublos, es decir, más del 50%. En el año 1970, a cada habitante le correspondieron de los fondos sociales de consumo, como término medio, 262 rublos, frente a 182 rublos en el año 1965. Este crecimiento lo percibe palpablemente cada soviético.

p Tomemos, por ejemplo, el problema de las viviendas. Desde el año 1966 hasta 1970 se pusieron en explotación más de 500 millones de m2 de la superficie habitable. Cada año se trasladan a nuevas casas 11 millones de personas. Se mejoró la asistencia médica a la población. El destacamento de médicos aumentó en 120.000 personas, y el número de plazas en los hospitales, en 448.000 unidades. Se amplió la red de instituciones culturales. Se desarrolló activamente la instrucción pública. La instrucción secundaria es accesible para todos. El número de estudiantes creció en el quinquenio en 812.000 personas. Todo esto es una consecuencia directa del aumento de la riqueza social.

p El desarrollo de la producción socialista y el crecimiento de la riqueza social van acompañados de modificaciones progresivas, que se operan no sólo en la envergadura, sino también en la estructura del consumo individual. Lo acreditan convincentemente los datos que se dan en la pág. 44.

p Los datos del cuadro muestran que en el ingreso global de las familias obreras crece sistemáticamente la proporción de pagos y subvenciones, que se obtienen de los fondos sociales de consumo.

p En la estructura de los gastos han aumentado notablemente las acumulaciones individuales, que se utilizan para comprar artículos de uso prolongado. Ha crecido en especial la proporción de los gastos para los servicios culturales y comunales a cuenta de los fondos sociales de consumo.

¿Por qué la sociedad socialista se encarga de satisfacer las demandas de instrucción, protección de la salud pública y asistencia social? ¿Por qué gasta miles de millones de rublos para mejorar las condiciones de vivienda y los servicios culturales de la población, pagar subsidios, pensiones y becas y mantener instituciones infantiles precscolares? ¿No sería mejor repartir estos miles de millones de rublos en forma de salario adicional? Ningún ciudadano sensato de nuestro país diría: "Sí, sería mejor. . ."

44 Modificaciones de la estructura de ingresos y gastos de las familias de obreros industriales de Moscú, Leningrado, Jarkov, cuenca del Donéis y regiones de Gorki, de Sverdlovsk y de Ivánovo (en %%) Años 1922 1940 1971 El ingreso global 100 100 100 comprendidos: salarios de los miembros de la familia, 87,7 78,5 74,2 pensiones, becas, subsidios y otros pagos y subvenciones a cuenta de los fondos sociales de consumo (comprendidas la instrucción y el tratamiento médico gratuitos, etc.) 2,0 15,3 22,4 otros ingresos 10,3 6,2 3,4 Total del ingreso utilizado 100 100 100 comprendidos: alimentación 45,6 52,4 35,7 ropa y calzado 26,1 11,9 15,1 mueble y artículos do uso cultural y doméstico 1,1 2,2 6,0 combustible y materiales de alumbrado 12,5 1,3 0,3 servicios culturales y comunales, 7,4 19,2 22,8 comprendidos: instrucción, tratamiento médico y otros servicios gratuitos a cuenta de los fondos sociales de consumo 0,9 9,2 13,6 pago de alquiler y mantenimiento de casas particulares 2,3 3,2 2,5 acumulaciones (incremento de dinero contante y de depósitos en las cajas de ahorro, etc.) 2,2 3,5 4,4 impuestos 0,3 3,4 7,2 demás gastos 9,2 6,1 8,5

p Los fondos sociales de consumo se han convertido para todos nosotros en algo a que nos hemos acostumbrado y que necesitamos en extremo. Su papel, lejos de disminuir, irá aumentando a cada nuevo paso hacia la fase superior del comunismo. En el año 1960, su proporción en el fondo total 45 de consumo constituyó el 26%, y en el año 1968, más del 30%.

p En el período de los años 1950 a 1970, estos fondos casi se quintuplicaron.

p ¿Qué significa esto en la práctica?

p Por ejemplo, a finales del año 1950, en las instituciones infantiles preescolares se encontraban 1.200.000 niños, mientras que en 1970, 9.300.000 niños. En este mismo período, el número de alumnos de las escuelas de instrucción general aumentó casi el 50%, el de los establecimientos de la enseñanza media especializada, creció de 1,3 a 4,4 millones, y el de los estudiantes de los centros docentes superiores, de 1,2 a 4,6 millones de personas. Alrededor de 79 millones de personas, en total, fueron abarcadas por la instrucción de todos los tipos.

p Tomemos otro grupo de edad: a los jubilados. En el año 1941 cobraban jubilación tan sólo 4.000.000 de personas, ascendiendo su número en el año 1970 a cerca de 41.000.000 de personas. Aproximadamente en la misma proporción creció la cuantía de las pensiones.

p Mediante el salario se satisfacen principalmente las necesidades individuales, mientras que un sistema desarrollado de fondos sociales de consumo permite satisfacer con mayor eficacia las importantes demandas sociales, con la particularidad de que de esto se benefician, ante todo, los grupos de trabajadores de baja y mediana remuneración.

p En el año 1970, cada familia soviética recibió, por término medio, a cuenta de los fondos sociales de consumo, alrededor de 1.000 rublos. Pero, si hubiéramos distribuido estos fondos, igual que el salario, en forma monetaria, según el trabajo, a cada familia de pocos ingresos le correspondería no 1.000 rublos, sino una suma mucho menor. ¿Y, si se implantara, por añadidura, la asistencia médica pagada, la instrucción pagada, etc.? Ello no desembocaría en una nivelación de las diferencias sociales, sino en su ahondamiento con todas las consecuencias derivadas de ello. Habría reaparecido gente analfabeta y poco instruida, aumentado la mortalidad y disminuido el promedio de longevidad.

p Los servicios gratuitos que se prestan a la población a cuenta de los fondos sociales, constituyen el procedimiento 46 más humano y colectivista de satisfacción de las necesidades. Estos servicios influyen notablemente en el nivel cultural y de instrucción general de los trabajadores, la conservación y el fortalecimiento de su salud, el aumento de su capacidad de trabajo y la nivelación de las condiciones de vida de las familias.

p Todo esto demuestra que el crecimiento de los fondos sociales de consumo constituye una de las garantías fundamentales de los derechos constitucionales más importantes de los soviéticos: el derecho a la instrucción, el derecho al trabajo y el derecho a la asistencia social. A estos fondos les pertenece el futuro.

p En el fortalecimiento de la ligazón del bienestar personal de los ciudadanos con la producción social tiene una gran importancia la reforma económica que se aplica en nuestro país por resolución del Pleno del CC del PCUS, celebrado en septiembre de 1965. La reforma fue ratificada por el XX11I Congreso del Partido. La reforma ha permitido vincular más estrechamente el salario no sólo con los resultados de la labor del propio trabajador, sino también con los balances generales de la actividad económica de la colectividad laboral. Al mismo tiempo, las nuevas condiciones de la planificación y del estímulo económico ofrecen una posibilidad para que todas las empresas, que trabajan normalmente, creen considerables fondos necesarios para aplicar medidas socioculturales y construir viviendas. Ya ahora muchas empresas y koljoses tienen sus profilactorios, casas de descanso, sanatorios, instituciones preescolares, campamentos de pioneros. Los obreros, empleados y koljosianos perciben el mejoramiento de sus condiciones de vivienda y los servicios que se les prestan en la esfera cultural, etc. Esto se opera merced a la creciente preocupación que muestra no sólo el Estado, sino también las empresas. El partido y el Gobierno se desvelan constantemente por fortalecer la unidad de los intereses de cada trabajador con los de la colectividad laboral y de la sociedad en conjunto.

p El salario y los pagos de los fondos sociales de consumo, tomando en consideración el índice de precios, forman los ingresos reales de los trabajadores. Su crecimiento constante, debido a la elevación de la eficacia de la producción social, es la base del aumento del nivel de vida del pueblo.

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p En el año 1970, los ingresos reales por habitante crecieron, írente al año 1940, cuatro veces.

p El noveno plan quinquenal de fomento de la economía nacional de 1971 a 1975, cuyas bases fueron aprobadas por el XXIV Congreso del PCUS, abrió nuevas perspectivas para el crecimiento de la riqueza social del país y del bienestar del pueblo.

p La tarea principal del quinquenio en curso consiste en mejorar considerablemente el nivel material y cultural de vida del pueblo, manteniendo el alto ritmo de desarrollo de la producción socialista y de elevación de su eficacia. Esta tarea ha hallado su encarnación concreta en los índices del plan económicamente argumentados e interrelacionados. Por ejemplo, la renta nacional crecerá, en el quinquenio en curso, un 37-40%. Esto significa que, si en el año 1970 la renta nacional constituyó 266,3 mil millones de rublos, su cuantía en el año 1975 se aproximará a 400 mil millones de rublos. El producto social global ascenderá, a finales del quinquenio, a 900 mil millones de rublos, aproximadamente.

p Cabe señalar que, en vísperas de la Gran Guerra Patria (1940) su cuantía apenas ascendía a 70 mil millones de rublos.

p Esta grandiosa envergadura de la producción social permitirá cumplir la tarea fundamental del quinquenio: asegurar un considerable ascenso del nivel de vida material y cultural del pueblo con el crecimiento simultáneo de las inversiones, los gastos necesarios para la defensa y para la ayuda fraternal a los pueblos que luchan contra el imperialismo, por la paz, la democracia y el socialismo.

p Entre los años 1971 y 1975, los ingresos reales por habitante aumentarán un 30%, aproximadamente. El promedio del salario de los obreros y empleados crecerá un 20-22% y la remuneración del trabajo de los koljosianos en la hacienda social de los koljoses, un 30-35%, lo que testimonia que el partido sigue manteniendo su rumbo consecuente de acercamiento del nivel de vida de los trabajadores de la ciudad y del campo.

p Los fondos sociales de consumo siguen constituyendo una fuente importante del crecimiento del bienestar de los soviéticos. Los servicios y subsidios que se prestan a cuenta de 48 estos fondos a la población aumentarán de 64 mil millones de rublos (1970) a 90 mil millones de rublos (1975).

p Las viviendas se construirán en una escala mayor aún que en el octavo quinquenio. La superficie total de nuevas casas residenciales, que se construirán en los años 1971-1975, llegará a 565-575 millones de m2. Aumentará la calidad de la construcción, mejorarán el planeamiento, el acabado y la instalación de los apartamientos de vivienda.

p Se proyecta aplicar varias medidas para seguir desarrollando los servicios comunales a la población, la salud pública, la cultura física y los deportes.

p En el quinquenio en curso siguen progresando la instrucción pública y la cultura socialista. Se presta especial atención al perfeccionamiento del sistema de servicios culturales a la población. Hacia el año 1975 se culminará, en lo fundamental, la edificación de las Gasas de la Cultura en los centros de distrito, y de las instituciones cultural-educativas en todos los poblados importantes. Todo esto acredita la profunda argumentación de la tesis formulada en las Directrices del XXIV Congreso del PCUS para el plan quinquenal de fomento de la economía de la URSS de 1971 a 1975: "Cuanto mayor sea la renta nacional, más rico será nuestro país, tanto mejor vivirá cada soviético".

El XXIV Congreso del PCUS, en su resolución tomada respecto al Informe del Comité Central, reconoció posible y necesario efectuar un viraje más profundo de la economía hacia el cumplimiento de las tareas multifacéticas, relacionadas con la elevación del bienestar del pueblo. Este rumbo tomado por el partido determina no sólo la tarea principal del noveno quinquenio, sino también la orientación general del fomento económico del país a largo plazo.

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Notes

[41•7]   V. I. Lenin. El socialismo utópico y el socialismo científico. O.C., t. 40, pág. 33.

[41•8]   V. I. Lenin. Discurso en la III Conferencia nacional sobre alimentos (16 de junio de 1921). O.C., t. 43, pág. 359.

[41•9]   C. Marx. Crítica del programa de Golha. C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 19, pág. 18.