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PREFACIO
 

p El problema de la riqueza no es nuevo. Ha centrado su atención en él la ciencia económica burguesa, que puede ser calificada, globalmente, ciencia del enriquecimiento de los capitalistas.

p Sin embargo, la economía política burguesa, incluso en el período clásico de su evolución, cuando contenía elementos científicos, puesto que los intereses del progreso social coincidían en cierta medida con los de la clase naciente de los capitalistas, no se atrevió a arrancar por completo el velo a la fuente verdadera de la riqueza capitalista. Esta fuente es la explotación del trabajo asalariado y el saqueo de los pueblos. Según la definición figurada de Marx, el capitalismo recién nacido emanaba inmundicia y sangre de todos sus poros. Sus ideólogos estaban interesados en no descubrir, sino, por lo contrario, encubrir este aspecto tan repugnante del capital, lo que precisamente hacen con gran tesón hasta nuestros días, presentando la actual sociedad burguesa como una sociedad de "prosperidad general" y declarando " 6 popular" al capitalismo. A pesar de las tentativas de endulzar el capitalismo, las masas trabajadoras refuerzan la lucha contra la riqueza burguesa y por la transición revolucionaria al régimen auténticamente popular, al socialismo.

p El problema de la riqueza ocupó un lugar notable en las obras de los clásicos del marxismo, maestros y dirigentes de los trabajadores del mundo entero. G. Marx, F. Engels y V. I. Lenin ofrecieron una definición precisa de la riqueza como resultados acumulados del trabajo y mostraron que la riqueza debía pertenecer legítimamente a la población obrera, que en realidad la creaba.

p "Se elabore o no cierto producto como mercancía —dice Carlos Marx en El Capital—, él es siempre una forma material de riqueza, un valor de uso destinado a servir para el consumo individual o productivo"  [6•1 .

p Tras la forma material de la riqueza, Marx y Engels descubrieron su contenido social-económico y demostraron que la acumulación de la riqueza capitalista conduciría inevitablemente la sociedad a la revolución socialista. En El Capital se dictó la sentencia de muerte al régimen de los explotadores: "Le llega la hora a la propiedad privada capitalista. Los expropiadores son expropiados"  [6•2 . Cien años más tarde, en toda una serie de países de Europa, Asia y América se acabó, en una u otra forma, con la riqueza burguesa. La lucha contra el capitalismo acrece y culminará inevitablemente con el triunfo completo del socialismo en todo el planeta.

p Al estudiar la riqueza en estrecha relación con el modo de producción, Marx, Engels y Lenin también dedicaron una gran atención a los problemas de su desarrollo después del triunfo de la revolución socialista. Sus tesis teóricas referentes a estos problemas y su pronóstico científico adquieren especial importancia para los países que se han sacudido la dependencia colonial y eligen el camino de desarrollo independiente. Los pueblos de estos países saben bien qué es la riqueza capitalista. Durante muchos años padecían hambre y trabajaban para que se enriqueciesen los 7 colonizadores y los explotadores locales. La doctrina marxistaleninista es la antorcha que ilumina el camino de los trabajadores hacia la libertad, el bienestar y la felicidad verdadera.

p Las tesis teóricas de los clásicos del marxismo sobre la riqueza no han perdido tampoco su vigencia en el período de transición gradual del socialismo al comunismo. Esta transición supone la creación de la abundancia, es decir, una multiplicación reiterada de la riqueza social como condición necesaria del bienestar completo y del desarrollo multilateral de cada miembro de la sociedad. Se comprende, por eso, el creciente interés por el problema de la riqueza socialista.

p El XXIV Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética dedicó una gran atención a este problema. El Congreso aprobó las Directrices para el plan quinquenal de fomento de la economía de la URSS de 1971 a 1975. Este importantísimo documento del Partido Comunista da a conocer, en forma concisa, las orientaciones principales de los esfuerzos creadores del pueblo soviético en el curso del noveno quinquenio.

p "La tarca principal del quinquenio —se subraya en las Directrices del XXIV Congreso del PCUS— consiste en asegurar un ascenso considerable del nivel de vida material y cultural del pueblo sobre la base de un rápido ritmo de desarrollo de la producción socialista, del aumento de su eficacia, del progreso científico-técnico y del incremento acelerado de la productividad del trabajo".

p El cumplimiento de esta tarea supone que cada soviético comprenda claramente su lugar en la lucha por el comunismo. La riqueza de la sociedad socialista se asemeja a un océano que, lejos de poder evaporarse, se hace cada vez más grande, pues afluyen a él millones de ríos que traen frutos del trabajo creador de los soviéticos. La aclaración de la esencia de la riqueza popular, su contenido e importancia, del proceso de su creación y de las vías de su multiplicación contribuirá a una lucha bien orientada por la gran eficacia de la producción. Como se señala en las resoluciones del XXIV Congreso del PCUS, esta lucha "debe convertirse de hecho en la condición más importante de la gestión socialista de la economía, en el contenido fundamental de la 8 emulación socialista de todas las colectividades productoras, de millones de trabajadores"  [8•3 .

p El presente trabajo tiene como objeto esclarecer los problemas principales de la riqueza socialista desde las posiciones de la herencia teórica de los clásicos del marxismoleninismo y de las resoluciones del Partido Comunista de la Unión Soviética. Estos problemas son muy numerosos, lo que no ha podido menos de reflejarse en la plenitud de su análisis y ha obligado a limitarse a citar ejemplos principalmente de la esfera de la industria. Estos ejemplos se refieren tanto a la URSS en conjunto como a las repúblicas federadas concretas.

Aquí se plantean ciertos problemas nuevos, poco examinados en la correspondiente literatura. Entre ellos figuran, por ejemplo, las cuestiones del papel de las empresas en la creación de la riqueza social; del modo de medir el grado en que la colectividad laboral emplea sus posibilidades para aumentar la riqueza popular; del influjo del nivel de organización de la empresa sobre la utilización de su potencial económico, etc. El autor confía en que el estudio de estos problemas beneficiará también al desarrollo de la economía nacional.

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Notes

[6•1]   C. Marx. El Capital. C. Marx y F. Engels. Obras, ed. en ruso, t. 24, pág. 154.

[6•2]   Ibid., t. 23, pág. 773.

[8•3]   Materiales del XXIV Congreso del PCUS, ed. en ruso, pág. 474.