p La exactitud de la apreciaci�n que hemos dado aqu� del sentimental Sismondi y de su actitud respecto del cient�ficamente “objetivo” Ricardo, es confirmada por completo por el juicio de 200 Marx en el segundo tomo de Teor�as de la plusval�a, aparecido en 1905 (Theorien �ber den Mehrwert, II, B., I. T., S. 304 u. ff. Bemerkungen �ber die Geschichte der Entdeckung des sogenannten Ricardoschen Gesetzes [200•* ). Oponiendo Ricardo, como hombre de ciencia, a Malthus, a quien considera un miserable plagiario, abogado a sueldo de los potentados y sicofante desvergonzado, Marx dice:
“Ricardo refuta el modo de producci�n en general, como el m�s conveniente para la creaci�n de riqueza, y para su �poca tiene raz�n. Quiere la producci�n por la producci�n misma, y est� en lo justo. Quien pretenda afirmar, como han hecho algunos adversarios sentimentales de Ricardo, que la producci�n como tal no constituye un fin, olvida que la producci�n por la producci�n misma no significa sino el desarrollo de las fuerzas productivas humanas, o sea, el desarrollo de la riqueza de la naturaleza humana, como fin en s�. Quienes, como Sismondi, contraponen a este fin el bienestar del individuo, s�lo afirman en realidad que se debe frenar el desarrollo de la especie para asegurar el del ser humano; que, por ejemplo, no se deber�a aceptar ninguna guerra, ya que en todas las guerras perecen indefectiblemente muchas personas. Sismondi tiene raz�n solamente en lo que se refiere a los economistas que pretenden paliar o negar este antagonismo”. (S. 309). Desde su punto de vista, Ricardo tiene todo el derecho de comparar a los proletarios con las m�quinas, con las mercanc�as, en la producci�n capitalista. “Es ist dieses stoisch, objektiv, u�ssenschaftlich.” “(Esto es estoico, objetivo, cient�fico”) (S. 313). Se comprende que este juicio es v�lido s�lo para una �poca determinada, a comienzos del siglo XIX.
Notes
[199•***] Escrito para la edici�n de 1908. (Ed.)
[200•*] Teor�as de la plusval�a, t. II, parte I, p�gs. 304 y siguientes. Observaciones sobre la historia del descubrimiento de la llamada leu de Wcnrdo. V�ase C. Marx, �b. cit., t. IV, Historia critica de la teor�a de la plusval�a, p�gs. 405 y 407. (Ed.)