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GUAYANA
Y LA CUENCA DEL ORINOCO
 

REPARTO DE LAS GUAYANAS Y SUERTE
DE LOS ABORIGÉNES

p Siguiendo la tradición, los geógrafos del siglo XIX unieron con la denominación común de Guayana el macizo de las Guayanas, las depresiones del litoral, toda la cuenca del Orinoco, la orilla izquierda del Río Negro y el bajo Amazonas; en total, unos 2.400.000 km2. Tras la desintegración del imperio colonial español y la separación del Brasil de Portugal, Guayana fue repartida primero entre cinco Estados. La mayor parte le tocó a la efímera república de la Gran Colombia, y cuando ésta se desmembró, a su vez, quedaron seis para entrar en el reparto. La zona occidental de Guayana pasó a Colombia; la septentrional y central, a Venezuela, y la meridional, al Brasil. La parte más pequeña, la oriental, quedó en poder de Francia (Guayana francesa). La parte noreste, que antes pertenecía en su totalidad a Holanda, fue dividida entre ella e Inglaterra, que se adueñÂó de las cuencas de los ríos Essequibo, Demerara y Berbice (Guayana británica), dejando a Holanda la región comprendida entre los ríos Courantyne y Maroní (Guayana holandesa o Surinam, según el nombre del río, en cuya desembocadura se construyó el centro colonial de Paramaribo).

p Probablemente, Guayana jamás estuvo densamente poblada, pero, en todo caso, en el siglo XVI contaría con muchos centenares de miles de habitantes, si no eran varios millones; ahora, en todas las Guayanas no residirán más de varios miles de indios. Los conquistadores, los bandeirantes y los piratas exterminaron a masas incontables de indígenas que residían en el litoral marítimo y en las orillas de los grandes ríos. Y donde quedaron supervivientes, que se salvaron adentrándose en el territorio, llegaban misioneros que, con la "palabra divina”, les llevaban, lo mismo que en todas partes, epidemias. Tras los misioneros seguían los cazadores de esclavos, que se encubrían con la careta de contratistas de mano de obra, particularmente de niños "para servicios domésticos, si la esclavitud estaba prohibida por la ley”.

p La “cristianización” y “civilización” dieron lugar a que las Guayanas quedaran casi despobladas. Aun con todo, antes de comenzar el siglo XX, los Estados que se repartieron las Guayanas 333 no podían ponerse de acuerdo en cuanto a las fronteras de sus posesiones. Discutían en torno a decenas, incluso centenas de miles de kilómetros cuadrados de territorio que, en verdad, había sido ya recorrido en muchas direcciones por los colonizadores, pero estaba casi inexplorado. Discutían por las cuencas de ríos grandes y pequeños y por el reparto de todo el Orinoco. En relación con las discrepancias fronterizas, es claro que se debía estudiar no sólo la hidrografía, sino también el relieve de las Guayanas, sobre todo las divisorias entre las cuencas fluviales.

Los exploradores de las Guayanas estaban de hecho, y a menudo también en derecho, al servicio de los Estados coloniales o eran invitados por los gobiernos de los Estados sudamericanos en primer orden para reunir datos relativos a la delimitación de sus posesiones. Es claro que a los exploradores se les recomendaba reunir datos no sólo del relieve y de la red fluvial del país, sino también cualquier otro dato geográfico o etnográfico, mas, por regla general, no se concedían medios especiales para ello. A menudo las sumas necesarias eran desembolsadas por las sociedades y establecimientos científicos, a cuyas espaldas se encontraban los capitalistas interesados en la expansión económica a los países de Latinoamérica. Algunos naturalistas eran enviados a Sudamérica por las academias, universidades y museos para reunir muestras de historia natural, y otros obtenían medios para viajar, reunir colecciones y venderlas a los museos y a particulares.

LOS HERMANOS ROBERTO Y RICARDO SCHOMBURGK

p Para los años 30 del siglo XIX fueron exploradas a grandes rasgos sólo las zonas periféricas de las Guayanas: el río Orinoco más abajo del Casiquiare (mas no su delta), una estrecha zona del litoral, el bajo Amazonas y el Río Negro (mas no sus afluen-* tes septentrionales). El macizo de las Guayanas, gran parte de la depresión de Guayana, la orilla izquierda de Río Negro y el bajo Amazonas eran una laguna en el mapa, pese a que habían sido visitados varias veces por los buscadores de Eldorado.

p El pionero de la exploración científica de la Guayana británica fue el alemán Roberto Germán Schomburgk, que estaba al servicio de Inglaterra. En 1829 vino con negocios a los EE.UU. y luego vivió en las Indias occidentales. La Sociedad de Geografía de Londres le propuso explorar en todos los terrenos la Guayana británica. Mas, como quiera que sus fronteras no estaban demarcadas ni siquiera con aproximación, Roberto Schomburgk amplió extraordinariamente durante los trabajos los marcos del territorio 334 explorado en busca de las fronteras más ventajosas para Inglaterra. Tomó por ayudante a Ricardo Schomburgk, hermano menor suyo, que lo acompañaba en todas sus expediciones y resultó ser un colaborador muy valioso. Ricardo mostraba particular interés por la botánica, y en esta materia se mostró como investigador totalmente independiente.

p En 1835-1839 los hermanos Schomburgk incluyeron en el mapa la cuenca del Essequibo y las zonas adyacentes e inexploradas del oeste. Siguieron todo el curso del Essequibo (970 km) y averiguaron que este caudaloso río cruza de sur a norte unas tierras bajas y cubiertas de selva; que en él y sus afluentes hay numerosos reciales y saltos; que en el curso alto recibe por la izquierda al gran Rupununi, que corta las montañas de Canucu, y, tras una estrecha franja de bosque, extiéndese a ambos lados una árida sabana, la de Rupununi, que llega por el este hasta el curso alto del Essequibo. Cuando los hermanos torcieron al oeste y pasaron al ángulo extremo del norte del Brasil hacia las fuentes del Río Branco, vieron que por allí también se extiende una vasta zona de árida sabana. En esta zona los Schomburgk descubrieron una sierra en forma de arco que es la divisoria entre las fuentes del Río Branco y de los ríos Potaro y Mazaruni, afluentes del Essequibo.

p En 1839 los hermanos Schomburgk descubrieron las montañas de Pacaraima y la mesa montañosa de Roraima, que se eleva al oeste de ellas. Adivinaron que se trataba de la cima del macizo de las Guayanas, pero no pudieron escalarla: las vertientes, casi perpendiculares, se elevan varias centenas de metros por encima del macizo circundante. Caminaron al oeste a lo largo de su falda meridional, elevándose por el valle del río Uraricoera (el mayor afluente del Río Branco) que nace al norte de Serra Parima, a los 4° de latitud norte, salieron al valle del río Padamo, que los condujo al Orinoco superior  [334•3 , bajaron por él y por el Casiquiare al Río Negro y, tras de remontar el Río Branco, retornaron a la Guayana británica. En cuatro años, los Schomburgk recorrieron, en total, unos 5.000 km.

p Entre 1840 y 1844 Roberto y Ricardo Schomburgk hicieron varios viajes más a las Guayanas y siguieron explorando los ríos y el relieve del país, sobre todo las zonas fronterizas. Concretamente, en 1841 exploraron el delta del Orinoco y levantaron los planos de los ríos que fluyen por la parte occidental de la 335 depresión de las Guayanas. Entonces se incluyó también en los mapas el caudaloso Cuyuni, del sistema del Essequibo, en cuyo curso alto habíanse descubierto en 1840 grandes yacimientos de oro (en el río Uruari, zona de El Callao). Trabajaron en el sur del macizo de las Guayanas, junto a la frontera brasileño-británica, e hicieron el mapa del Takutú (una de las fuentes del Río Branco). En 1843-1844 cruzaron la parte meridional de la Guayana británica, desde las fuentes del Rupununi hasta el curso superior del Courantyne y levantaron el plano de este río que, posteriormente, fue en toda su longitud frontera entre las Guayanas británica y holandesa. Los datos geográficos reunidos por los Schomburgk sirvieron de base para todas las exploraciones subsiguientes de la Guayana británica.

Los hermanos Schomburgk reunieron copiosos datos para demarcar no sólo la frontera oriental, con la Guayana holandesa, sino también la meridional y la occidental, con el Brasil y Venezuela. Roberto Schomburgk, que se preparaba para la carrera diplomática al servicio de Gran Bretaña, propuso una frontera muy desventajosa para Venezuela (la denominada línea de Schomburgk). Él litigio fronterizo duró hasta 1899 y fue dirimido a favor de la Gran Bretaña, que agregó a su colonia otros 17.000 km2 de territorio. Pero la zona aurífera de las fuentes del Cuyuni quedó en territorio venezolano. La frontera brasileño-británica definitiva se trazó más tarde, en 1904.

LOS EXPLORADORES DE LAS GUAYANAS DE LA
SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XIX

p El naturalista y excelente dibujante polaco Carlos Fernando Appun viajó durante más de diez años (1849-1859) por el sur de Venezuela (Guayana venezolana), explorando principalmente la flora y la fauna del valle del Orinoco y de la parte occidental del macizo de las Guayanas. En 1860 pasó al servicio de Inglaterra y, por encargo de las autoridades coloniales, prosiguió hasta 1868 la investigación iniciada por Ricardo Schomburgk de la flora de la Guayana británica y las regiones colindantes del Brasil. Interesóse por la vida de los indios guáyanos y residió varios meses entre ellos en la cuenca del Río Branco.

p En 1871-1872 Appun exploró el río Mazaruni, donde pereció en un accidente.

p El geólogo inglés Carlos Barrington Brown trabajó en la Guayana británica desde 1868. Además de explorar el subsuelo, levantó el mapa de los ríos, en parte sin explorar en absoluto, 336 avanzando, allí donde era posible, en piragua por aquel territorio sin caminos y bordeando numerosos reciales.

p En 1872, el francés P. F. Montolieu exploró, al servicio de Colombia, el sistema del Orinoco por donde tuerce al norte (a 4° de lat. S.), al circundar el macizo de las Guayanas. En el Orinoco desaguan, además del Guaviare, el gran río Inirida, que tiene una desembocadura común con el Guaviare y el Atabapo. Montolieu fue el primero en llevar al mapa el Inirida y el Atabapo, por el que posteriormente demarcóse un trecho de la frontera venezolano-colombiana.

p En 1877, el francés Julio Nicolás Crevaux levantó el plano del río fronterizo Maroni desde la desembocadura hasta las fuentes, descubrió tras la baja y accesible divisoria (los montes de TumucHumac) el río Jari, último afluente grande, que fluye al sudeste, del Amazonas, y recorrió todo su curso. En 1878-1879 cartografió otro gran río fronterizo, el Oyapok, que desciende, como el Maroni, del macizo de Tumuc-Humac. Volvió a cruzar estos montes, atravesó el Jari superior y halló que al oeste de este río, no lejos, fluye casi paralelo, en la misma dirección sudeste, otro río grande, el Parú. Llevado por su corriente, Crevaux regresó al Amazonas inferior, ligando así lo que cartografió de las Guayanas con los mapas anteriores, bastante exactos, del curso bajo del Amazonas.

p De explorador de las Guayanas, Crevaux convirtióse en explorador del valle del Amazonas. Por lo visto, cumpliendo un encargo de la Sociedad de Geografía de París, de acuerdo con el mando de la Marina francesa, Crevaux remontó en barco el Amazonas hasta la desembocadura del Iza, aún poco explorado (en sus cursos medio y superior se llama Putumayo). Remontó luego la corriente del Putumayo y del Iza casi hasta sus fuentes, en los Andes Colombianos, e hizo su mapa exacto. El breve camino al norte fue suficiente para que pasara al río Caquetá, por cuya corriente descendió y aclaró definitivamente que este río colombiano es el que recibe el nombre de Japurá en el Brasil y lleva sus aguas por la izquierda al Amazonas entre el Iza y el Río Negro (la longitud del Caquetá-Japurá es de 1.928 km).

p En 1880-1881 Crevaux remontó el Magdalena hasta la ciudad de Neiva y, luego de tramontar la Cordillera Oriental, trabajó en la cuenca del río Guaviare, llevándolo al mapa desde sus fuentes hasta su confluencia con el Orinoco. Culminó asimismo la exploración comenzada por Montolieu del Inirida y del Atabapo,

Una vez rellenas varias lagunas del mapa de la zona septentrional del continente, Crevaux decidió explorar la "enigmática 337 región" del Gran Chaco. Esa decisión le costó la vida: en abril de 1882 fue asesinado en lugar y circunstancias no del todo claras; según la versión oficial, le dieron muerte en el río Pilcomayo, que cruza el Gran Chaco, los "indios de a caballo" toba. Probablemente le tomaron por uno de los hombres de la expedición militar argentina de 1881-1882 que mandaba el general Victorica y tenía la misión de apaciguar a los indios del Gran Chaco, los cuales molestaban con sus correrías a los colonos que les arrebataban los territorios de caza y los desalojaban al norte y al oeste, hacia zonas yermas.

SchomburgkR. 1835-44
———^" Simons 1878-84 eacaaran Chatfanjon 1887 —* Rice H. 1907, 12,13,17
.....> Reiss W. y Slübel A. 1868-74
——- Montolieu 1872
> Crevaux 1. 1876-82 395-8.jpg

p En 1877-1879, en la Guayana holandesa operaron los hidrógrafos Zimmerman y Loth. Como quiera que los ríos fronterizos Courantyne y Maroni habían sido ya cartografiados por los ingleses y los franceses, estos holandeses se dedicaron únicamente a cartografiar los ríos Suriname y Saramacca en la parte central de la colonia. Pero los afluentes del Saramacca, el más importante de los cuales es el Coppename, estaban por esos años muy poco 338 explorados, y hasta comienzos del siglo XX la franja occidental de la Guayana holandesa seguía siendo una laguna.

p En 1880-1882 funcionó la comisión venezolano-brasileña para demarcar la frontera del sur del macizo de las Guayanas. La zona más litigiosa era la de las cuencas de los ríos Cotinga (curso superior del Río Branco) y Uraricoera. Durante los trabajos se determinó la divisoria, que pasa por el suroeste y el oeste desde el Roraima hasta Serra Pacaraima; como ya se ha dicho antes, los hermanos Schomburgk recorrieron sólo la falda meridional sin explorar ni la propia sierra ni los pequeños ríos que descienden de ella hacia el sur. Sin embargo, los miembros de esta comisión tampoco se determinaron a bordear la Serra Pacaraima, limitándose únicamente a precisar los mapas del Uraricoera.

p En los años 80 del siglo XIX trabajó en la Guayana británica el etnógrafo Everard Im Thurn, quien se dio a conocer como naturalista y geógrafo, y prosiguió la exploración del noroeste de la cuenca del Essequibo: de los ríos Mazaruni y Cuyuni. Después del descubrimiento de la mesa de Roraima por los hermanos Schomburgk, hubo varias infructuosas tentativas más de escalar su cima, y hasta 1884 no logró hacerlo nadie más que Im Thurn, quien averiguó que "esa inmensa mole de arenisca rosácea, que se eleva sobre todo aquel mundo de terrazas escalonadas y reverdecientes valles”, como lo describiera Roberto Schomburgk, "esta tremebunda roca firme de perpendiculares vertientes" tiene una cima casi plana. Como no poseía una preparación especial, Im Thurn midió la altura con un error de varios centenares de metros. Los turistas y los coleccionadores de orquídeas que escalaron luego muchas veces la Roraima tampoco pudieron, como es natural, corregir el error. A finales del siglo XIX y comienzos del XX los topógrafos se cercioraron de que la mesa de Roraima es la parte más elevada del macizo de las Guayanas, pero dieron de su altura una medición menor que Im Thurn (2.600 m en vez de 2.771 m).

p En 1884-1890, el francés Juan Chaffanjon exploró la parte central del macizo de las Guayanas. Siguió el curso alto del Caura, gran tributario derecho del Orinoco, y en 1886-1887 descubrió aproximadamente a 250 km al suroeste de las fuentes del mismo un pequeño río de varias decenas de metros de anchura que nace en la parte meridional de Serra Parima, cerca de su cumbre (1.200 m). Chaffanjon demostró que se trataba del nacimiento del " caudaloso Orinoco”.

p El geógrafo francés Enrique Coudreau permaneció casi veinte años en Sudamérica. Comenzó a ejercer en 1881 en la Guayana francesa y estuvo allí varias veces. Pero la parte que más le 339 atraía era la zona sudorienta!, poco conocida, del macizo de las Guayanas y los ríos que fluyen desde este macizo al Amazonas inferior. Entre 1883 y 1885 trabajó en el curso alto del Río Branco. Avanzando al este, pasó al Essequibo superior y, luego, siguiendo la divisoria de Serra Acaraí, descubrió al sur de ésta varios arroyos: resultaron ser las fuentes del Trombetas, gran afluente izquierdo del Amazonas, conocido sólo en su curso bajo. En 1889 retornó al Trombetas, mas tampoco acabó entonces de explorarlo.

p Entre 1895 y 1897 Coudreau operó en el Tapajoz, el Xingú y el Tocantins o Araguaya, tres afluentes derechos del Amazonas. Se remontó por cada río aproximadamente hasta los 9° de latitud sur y, concretamente, por el Tapajoz, hasta la confluencia de los dos ríos que lo forman: el Juruena y el San Manuel. Siguió luego por el Juruena hasta el salto de Augusto. Por lo visto, una de las misiones principales de Coudreau era reunir datos para delimitar los Estados brasileños de Para y Mato Grosso (los límites convencionales pasaban a la sazón por zonas casi inexploradas). En 1898 trabajó entre los ríos Araguaya y el Xingú.

En 1899 Coudreau volvió a las Guayanas. Operó primero en el río Jamundá, que desemboca por la izquierda en el Amazonas, más abajo de la gran isla pantanosa de Tupinambaranas, y lo exploró hasta sus fuentes (cerca del Ecuador). Por el Jamundá se trazó la frontera izquierda entre los Estados de Para y Amazonas. Desde allí Coudreau fue por tercera vez al Trombetas, donde falleció de fiebre amarilla. Su esposa y compañera de trabajo terminó en lo fundamental la exploración de la cuenca del Trombetas. Operó principalmente en la parte oriental de la cuenca, en el río Cumina, que nace junto a la frontera meridional de la Guayana holandesa.

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Notes

[334•3]   Como quedó demostrado medio siglo después, los Schomburgk estuvieron poco más o menos a 300 km más abajo del verdadero nacimiento del Orinoco.