DE LAS TIERRAS
MAGALLANIGAS
EL INGLES DRAKE ANTE LAS COSTAS
DE LA PATAGONIA
p Francisco Drake, el "pirata de hierro de la reina Isabel”, zarpó de Inglaterra en noviembre de 1577 al mando de una flotilla de cuatro navios y comenzó una campaña marítima contra los españoles que tuvo la fortuna de llegar a ser la segunda vuelta al mundo. Las intenciones del propio Drake no llegaban a tanto. El se había propuesto abrirse paso por el estrecho de Magallanes al Océano Pacífico para saquear las ciudades del litoral americano y detener las naves españolas cargadas de valiosas mercancías.
p Los ingleses arribaron al La Plata en abril de 1578 y avanzaron lentamente al sur, entrando en los golfos y bahías que visitara ya Magallanes. Avecinábase el invierno. Experto marino, Drake sabía que el otoño y el invierno eran en las latitudes de cuarenta y cincuenta grados las estaciones menos propicias para la navegación, sobre todo por aguas casi inexploradas. A fines de mayo, un navio quedó totalmente inservible, y Drake ordenó prenderle fuego.
p Durante los breves anclajes frente a las costas de Patagonia y la invernada en la bahía de San Julián (junio-mediados de agosto de 1578), el sacerdote Francisco Fletcher, que iba con Drake, observó a los patagones y proporcionó datos de ellos más fidedignos que Pigafetta. Coincide únicamente la caracterización positiva de los patagones: "Eran gente bondadosa y se apiadaron tanto de nosotros como jamás habíamos visto entre los cristianos. Nos traían comida y parecían dichosos de complacernos... Es cierto que se distinguen por su altura, recia complexión, fuerza y potente voz. Pero no son, ni mucho menos, unos monstruos como nos habían contado de ellos: hay ingleses de no menos talla que el más alto de ellos...”
En la bahía de San Julián, donde Magallanes mandó decapitar a los cabecillas de los sublevados, Drake ejecutó a Tomás Dowty, acusado de haberse confabulado. No es posible cerciorarse de si fue Dowty el culpable o si hubo realmente alguna confabulación. Mas se sabe por varios testimonios que "el pirata de hierro" 308 odiaba a Dowty y tenía creído que éste atentaba a su honor y a su vida por dos razones: primero, Dowty había acusado antes al hermano de Drake de haber cometido un robo, y segundo^en una ocasión había conjurado un temporal contra la flotilla. ¡Es un hechicero! ¡Todo eso sale de su arca!"
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El 17 de agosto de 1578 los navios zarparon de la bahía de San Julián, y el 20 de agosto estaban ya delante de la entrada del estrecho de Magallanes, junto al cabo Vírgenes. Pero necesitaron tres días más para tomar bien el viento y entrar en el estrecho, tras de doblar el cabo.
LA TIERRA DEL FUEGO ES UN ARCHIPIÉLAGO
p Los ingleses comenzaron a avanzar por un "canal angosto, sinuoso y lleno de peligros" sin perder de vista las dos margenes. La mar estaba muy picada y caía una lluvia torrencial; de tiempo en tiempo soplaban violentas rachas de viento. Al día siguiente arribaron a "tres islotes”. Escampó, y Drake desembarco con varios marineros en una isla grande (probablemente, el saliente septentrional de la Tierra del Fuego). Aquí los ingleses vieron por primera vez gente, a juzgar por la descripción de Metcher, indios de a pie”, los onas, tribu emparentada con los patagones, y más al sur, "indios de canoa" (alacalufes o yaganes). Algunos pero pocos, se cubrían el cuerpo con pieles de guanaco, y los otros, hombres y mujeres, iban desnudos. Eran de mediana estatura y recia complexión. "No vimos allí m pueblos, ni campos, ni ganado; sólo a ellos deambular... deteniéndose en un sitio sólo el tiempo necesario para recoger, matar y comer tocio lo que sirve de alimento”. Los pobladores de la Tierra del tuego se resguardaban de la intemperie en deplorables chozas. Mas, para ser de toscos salvajes, los enseres nos parecieron hechos con mucha maña y hasta elegancia. Las canoas son de corteza de árbol sin embrear ni calafatear, simplemente cosidas las junturas con jirones de piel de foca, pero tan bien que no hacen agua. De corteza son también las tazas y los cubos. Los cuchillos están hechos de grandes conchas con los bordes partidos y luego afilados en piedras”.
En cruzar el estrecho tardaron mas de dos semanas. Cuando los ingleses salieron al Océano Pacífico, Drake quiso torcer al norte, pero una tempestad los detuvo mucho tiempo. Tan pronto como nos vimos en este mar, que para nosotros ^ fue Furioso, comenzó tan violento temporal como aún no conocíamos... (de día; no veíamos la luz del sol, ni de noche la Luna y las estrellas... 309 De tiempo en tiempo se divisaban las montañas próximas.. ^ luego se perdieron de vista... Perdimos a nuestros compañeros”. Un navio desapareció, y otro, lanzado por la tempestad de nuevo al estrecho, salió al Atlántico y tornó a Inglaterra.
p La tempestad duró cincuenta y dos días, hasta fines de octubre, y en todo ese tiempo sólo hubo dos días de tregua. "De súbito calmóse todo como tocado por mano de santo: las montañas recuperaron su beatífico aspecto, el cielo sonreía, el mar estaba sumiso, pero los hombres habíanse extenuado y necesitaban descansar”. El solitario navio (el Gamo Dorado, de 100 Tm) se encontró después del temporal, según la medición de Drake, a 5 7° 20’ de latitud sur y parece ser que fondeó por allí entre unas islas.
El cabo de Hornos, extremo punto meridional del archipiélago de la Tierra del Fuego, se encuentra a 56° de latitud sur. Basándose en eso, algunos historiadores ingleses deducen que Drake descubrió una isla pequeña cuyo extremo es el cabo de Hornos, si bien el fondeadero pudo haber sido cualquier otra isla meridional de las esparcidas por una extensión de más de 600 kilómetros al noroeste del susodicho cabo. Con el mismo fundamento pueden afirmar los historiadores españoles que el cabo de Hornos lo descubrió Hoces, pues vio en 1526 "el fin de la Tierra" a los 55° de latitud sur. Pero aun sin atribuirle el descubrimiento del cabo de 310 Hornos, el "pirata de hierro" hizo otro de importancia capital: demostró que la Tierra del Fuego no es parte del continente antartico, sino un archipiélago; que, tras una isla grande, hay un grupo de islas más pequeñas, y detrás de éstas se extiende una vasta superficie de agua; y que, por consiguiente, del Océano Atlántico al Pacífico puede pasarse no sólo por el estrecho de Magallanes, sino más al sur también, bordeando la Tierra del Fuego [310•40 .
DRAKE FRENTE A LAS COSTAS OCCIDENTALES
DE HISPANOAMÉRICA
p Drake fue de las islas meridionales a la de Valparaíso, esperando reunirse con los navios perdidos, como tenían convenido de antemano. A fines de noviembre, el Gamo Dorado ancló junto a la isla Chiloé, poblada de araucanos "huidos del continente por la crueldad de los españoles”. Estos indios tenían motivos de sobra para desconfiar de los europeos, y cuando Drake desembarcó con diez marineros armados, los indios los forzaron a alejarse, matando a dos ingleses. Pero, más al norte, los indios chilenos recibieron con muestras de amistad a los ingleses y hasta les facilitaron un práctico para guiarlos a Valparaíso. De aquí Drake empezó a asaltar naves españolas cuyas tripulaciones se creían fuera de todo peligro en las aguas del Pacífico, pues aún no habían arribado a ellas piratas extranjeros.
p Saqueado que hubo Valparaíso, Drake tomó rumbo al norte, siguiendo la verdadera dirección de la costa, y no al noroeste, como se mostraba en los mapas españoles que fueron a parar a manos de los ingleses. Sólo la costa peruana estaba allí relativamente bien dibujada (tal vez fueran copias de los mapas hechos antes de las expediciones chilenas de Valdivia y las navegaciones que él organizó). Cuando el Gamo Dorado cruzó el trópico de Capricornio, los piratas se aproximaron a los puertos de embarque de la plata peruana al Panamá. Los españoles se encontraban en tierra, igual que en el mar, fuera de todo peligro y transportaban las preciosas cargas sin protección alguna. Varios de esos cargamentos transportados por tierra pasaron sin dificultad a manos de los piratas, que desembarcaban para el pillaje. En Callao, puerto de Lima, estaban fondeados treinta navios españoles, algunos bien pertrechados. Drake se internó con el Gamo Dorado en la ensenada y pasó allí toda la noche entre enemigos. Los marineros de 311 los navios contiguos hablaban en voz alta de las embarcaciones que acababan de salir rumbo a Panamá. Drake levó anclas por la mañana, dio alcance a la nave que más había despertado su interés y la abordó: llevaba un cargamento de oro y plata cuya cuenta duró seis días....
Frente a las costas de Centroamérica y México Drake obraba con más cautela y se alejaba de los puertos grandes, ya que la noticia de sus correrías volaba más rauda que él navegaba. Su ruta posterior, costeando América del Norte, y su navegación alrededor del mundo no son tema de este libro.
SARMIENTO Y LA TENTATIVA DE COLONIZAR
LAS TIERRAS DE MAGALLANES
p Pedro Sarmiento de Gamboa, ducho navegante y, además, muy instruido para su tiempo, se sumó a la expedición peruana de Alvaro Mendaña de Neira, quien buscó en el Pacífico el continente Austral (1567-1569), participó en el descubrimiento de las islas Salomón, mandó en viaje de vuelta una de las dos naves de la expedición y rindió cuenta de ella.
p En 1579 zarpó de Callao una escuadra rumbo al sur para interceptar el paso a Drake en su regreso (los españoles no creían, claro está, que repetiría la navegación de Magallanes alrededor del mundo), explorar detenidamente el estrecho y poner en claro si se podía construir alguna fortificación en sus costas. Sarmiento, capitán de uno de los navios, levantó el mapa de la costa de Chile. "Gracias a él, el mapa de las costas de Chile reproducía ya a grandes rasgos su verdadera forma" (E. Reclus). Debido al mal tiempo, frecuente en Chile meridional, a la escasez de provisiones y al descontento de la tripulación, el almirante de la escuadra dio la orden de retorno. Sarmiento no obedeció y prosiguió la exploración del Archipiélago de Chile. A los 50° de latitud sur descubrió la "gran isla Madre de Dios”, pero, como se demostró en el siglo XIX, la isla en que desembarcó y a la que puso el nombre de Madre de Dios era relativamente pequeña. Sarmiento no se percató de que la parte septentrional, más grande, de la nueva isla estaba separada de la meridional, más pequeña, por un estrecho [311•41 . Exagerando notablemente los siguientes 312 descubrimientos de Sarmiento, Reclus escribe: "Habiendo abordado el archipiélago Magallánico cerca de la gran isla Madre de Dios, exploró minuciosamente todas las tierras que lo separaban del estrecho, estudiando los canales, las bahías y las ensenadas, fijando la posición exacta de los puertos, sondeando las profundidades, midiendo las montañas, describiendo el régimen de los vientos, de las corrientes y de las mareas: la mayor parte de las denominaciones que él dio han quedado en la nomenclatura geográfica”.
p En 1580, cuando Sarmiento pasaba por el estrecho de Magallanes, exploraba sus ramificaciones y desembarcaba una y otra vez en tierra, llegó a la conclusión de que en aquella zona se podía no sólo construir una fortaleza, sino establecer también una colonia. En la orilla continental de la parte levantina del estrecho, Sarmiento vio a unos patagones. Valíanse éstos de arco y flechas para cazar, pero ya tenían caballos y habían pasado a ser "gente de a caballo" y no ya "indios de a pie" [312•42 .
p Las halagüeñas deducciones de Sarmiento sobre la naturaleza de las tierras de Magallanes estaban en completa congruencia con las intenciones del Gobierno. En 1584 llevó al estrecho a centenares de soldados y colonos, y entre éstos, a varias decenas de mujeres. Se construyeron dos “ciudades” nuevas: la de Nombre de Jesús, junto a la entrada atlántica del estrecho, y la de San Felipe, a la mitad del mismo y donde vuelve a ser más angosto, al sudeste de la península de Brunswick. San Felipe debía ser el centro de una nueva colonia agraria, y allí se alojaron 400 personas, entre ellas 30 mujeres. Sarmiento no podía dejarles reservas de provisiones, pero les ofreció semillas para los campos, cosa que hizo, y retornó a España.
p En 1587, el pirata inglés Tomás Cavendish pasaba por el estrecho de Magallanes hacia el Océano Pacífico. En la entrada no lo detuvo nadie (no está muy clara la suerte que corrió la guarnición de Nombre de Jesús). En medio del estrecho vio las ruinas de la ciudad de San Felipe y los cadáveres de los colonos, denominándola Puerto Hambre. En tres años habían muerto todos los habitantes de San Felipe, ya que las semillas traídas de España no germinaron.
313En junio de 1834, el navio Beagle, en que navegaba Carlos Darwin, abandonó Puerto Hambre. "Llevábamos rumbo al sur, descendiendo por un sombrío paso.. , [313•43 Oscuras nubes desgarradas bogaban raudas por encima de las montañas, envolviéndolas desde la cumbre hasta casi la falda... Anclamos... cerca de Monte Sarmiento, oculto ya por las nubes. Al pie mismo de las altas y casi perpendiculares orillas de nuestra pequeña ensenada había un wigwam desierto, y sólo él nos recordó que a veces se atreve el hombre a llegar a estas desoladas regiones... Las rocas, el hielo, la nieve, el viento y el agua, peleando entre sí, y a veces también contra el hombre, reinan aquí con soberanía absoluta... Por la mañana nos deleitamos contemplando el velo de niebla elevarse poco a poco de Sarmiento y descubrirlo a nuestra vista. Este monte es uno de los más altos de Tierra del Fuego... Su falda está poblada de umbríos bosques, por encima de los cuales se extiende la nieve hasta la misma cima... Varios glaciares descienden sinuosos desde la franja superior de las nieves hacia la orilla del mar”.
“TIERRA DE LA VIRGEN" O ISLAS SEBALDINAS
(DE FALKLAND)
Cavendish, que había tornado a Inglaterra después de dar la vuelta al mundo, intentó pasar de nuevo al Océano Pacífico por el estrecho de Magallanes a fines de 1591. Mandaba uno de los navios el conocido expedicionario polar Juan Davis. Pero Cavendish fue lanzado a comienzos de 1592 por una tempestad al este, y en la travesía de vuelta a Inglaterra murió en el Océano Atlántico. La nave de Davis, separada por la tempestad de las demás, encalló a los 52° de latitud sur en una tierra desconocida que resultó ser un archipiélago. Según una versión, fue Davis quien la denominó "islas de la Virgen" en honor de la reina “virgen” Isabel. Según otra, fue el pirata Richard Hawkins quien la denominó así "en honor de su señora reina" [313•44 . En 1594 314 navegaba él hacia el estrecho de Magallanes y fue también desviado al este por una tempestad. Entonces fue a lo largo de la costa septentrional de la "Tierra de la Virgen" y dio de ella una descripción que los navegantes del siglo XVIII reconocen "bastante buena" (L. A. Bougainville) y "muy detallada" (J. Cook). Hawkins no se percató de que la "Tierra de la Virgen" se divide en dos islas grandes. Le pareció que allí crecían árboles, y en la orilla vio luces. Los navegantes que desembarcaron en las islas en el siglo XVII las encontraron inhabitables; pero es posible que durante la visita de Hawkins hubiera allí gente de algún navio naufragado o, lo que es menos probable, fugitivos de las poblaciones levantadas en Sarmiento. Los árboles que vio Hawkins fueron sin duda una ilusión óptica: de lejos tomó por bosque los arbustos y la alta hierba.
Davis retornó a Inglaterra antes de que Hawkins zarpara hacia el estrecho y, claro, dio en seguida la noticia del descubrimiento. Pero no es probable que ésta trascendiera al extranjero. Por eso el holandés Sebald (Sebastián) de Weert, desviado por un violento temporal al este del estrecho, al ver allí tierra creyó que aún era desconocida. Tras de navegar a lo largo de parte de su costa occidental, se convenció de que tenía delante un grupo de islas y les puso el nombre de Sebaldinas. Los navegantes del siglo XVII también denominaban así la isla principal (doble) y los islotes contiguos, al noroeste. Cuando las embarcaciones holandesas e inglesas con rumbo al Océano Pacífico en torno a Sudamérica se aproximaban a las islas Sebaldinas, o Tierra de la 315 Virgen, unas veces las identificaban, y otras las divisaban, tomándolas probablemente en el segundo caso por un saliente del Antartico.
DESCUBRIMIENTO DEL CABO DE HORNOS
POR LOS HOLANDESES
p A mediados de 1615, un grupo de comerciantes de la ciudad holandesa de Hornos envió dos naves, la Endracht y la Hoorn, mandadas ambas por el ducho capitán Guillermo Gornelio Schouten, en busca de especias a las Molucas por ruta occidental. El comisario de la expedición era Jacobo Le Maire. La nave Hoorn ardió en el Atlántico, y la tripulación pasó a la Endracht. Cuando los marineros buscaban un paso al Pacífico por el sur del estrecho de Magallanes [315•45 , vieron el 24 de enero de 1616, junto a los 55° de latitud sur, hacia el oeste, una tierra montañosa cubierta de nieve en pleno verano, el saliente sudeste de la Tierra del Fuego, y al este otra tierra desconocida, aún más alta y también cubierta de nieve (la cima tiene más de 1.100 m de altura). Las dos tierras estaban divididas por un “buen” estrecho, que Schouten denominó de Le Maire. El 25 de enero los holandeses se aproximaron a esta nueva tierra y se creyeron que tenían delante un pico del continente Austral que denominaron, en honor de los Estados Generales de los Países Bajos, "Tierra de los Estados”. Desde allí la Endracht tomó rumbo al suroeste. " Encontramos la mar muy agitada—escribe Schouten [315•46 —, y el agua de un intenso color azul, lo que nos infundía la seguridad de que estábamos en el Gran Mar Austral. Nos alegramos mucho, pues creímos que habíamos descubierto una ruta desconocida hasta hoy... Hacia la tarde (29 de enero) volvimos a ver tierra al noroeste. Era toda de altas montañas cubiertas de nieve y acababa en una aguda punta que denominamos cabo de Hornos...” Pero Schouten midió la latitud con el erróneo resultado de 57°40’ de latitud sur (en vez de 56°).
316p Así quedó definitivamente demostrado que la Tierra del Fuego es una isla, y no un saliente del Antartico, y que al sur de ella hay un estrecho entre los dos océanos. La ruta en torno al cabo de Hornos es mucho más larga que por el estrecho de Magallanes, pero más cómoda para los veleros, ya que con vientos contrarios hay más anchura para maniobrar, y durante las tempestades, más seguridad, pues las naves pueden anclar en muchas bahías resguardadas de la costa meridional de la Tierra del Fuego [316•47 .
p Le Maire y Schouten suponían que el cabo de Hornos es el extremo sur de la isla principal de la Tierra del Fuego. Pero en 1624 el navegante holandés Jacobo Ermite, que descubrió junto a la Tierra del Fuego el golfo de Nassau, vio que el cabo de Hornos se encuentra en la isla meridional extrema del grupo Ermite.
En 1643, el navegante holandés Enrique Brouwer dio la vuelta a "Tierra de los Estados" y demostró que es una isla pequeña (ha conservado el nombre).
LOS INGLESES Y LOS FRANCESES EN LA
"TIERRA DE MAGALLANES"
p En 1669, el capitán inglés Juan Narborough salió de corso rumbo a las costas de Hispanoamérica, y en 1670 entró en el estrecho de Magallanes. Mejoró considerablemente el mapa^ del estrecho, sobre todo de su parte occidental, de unos 300 kilómetros de longitud, y determinó mejor que Sarmiento la dirección general y la configuración de la costa de Chile Meridional. Tenía un aspecto tan desolador y desértico que Narborough la denominó "Desierto Meridional”.
p En el Pacífico, Narborough tomó rumbo al norte y arribó a la ciudad de Valdivia, costeando Chile Meridional, e intentó explorar toda la costa. Para conocer con algún detalle los archipiélagos chilenos y la costa frontera del continente, una de las más quebradas del mundo, se necesitaban años, y Narborough navegó por allí meses contados; sin llegar a cumplir su misión, por causa 317 que uno de sus compañeros tildó de “vergonzosas”, tornó a Inglaterra en 1671.
p La cuenta rendida, escrita en estilo de entretenimiento por algún literato, sirvió, a pesar de todo, a los exploradores posteriores, incluido Carlos Darwin, quien dedica palabras de respeto a Narborough con motivo del cuadro que describió del "Desierto Meridional”. Y la descripción de la primera vez que Narborough vio pingüinos (“Diríase que caminan chiquillos con baberos blancos”) se ha hecho clásica.
p En 1689 salió del Támesis, por encargo de lord Falkland, rumbo al sur del Atlántico, el capitán Juan Strong. A comienzos de 1690 se vio frente a la costa septentrional de la "Tierra de la Virgen”, que se tenía aún por una punta del continente Austral. Bordeándola, Strong descubrió un estrecho lleno de islotes que va de noreste a suroeste y divide este territorio en dos islas grandes. Strong lo denominó estrecho de Falkland, y en el siglo XVIII los ingleses pusieron los nombres de Falkland Oriental y Falkland Occidental a las dos islas que divide.
p A últimos del siglo XVII y comienzos del XVIII aparecieron en aguas magallánicas navegantes franceses, conocidos con el nombre de los malouinos, o sea, oriundos de la ciudad de Saint Malo, "patria de los corsarios franceses”. El primero que zarpó de Saint Malo (en 1698) hacia las costas de Perú por el estrecho de Magallanes fue Gouin Beauchéne. Retornando a Francia por el estrecho de Drake en enero de 1701, Beauchéne se dio cuenta de que, debido a un error de cálculo de Schouten, el cabo de Hornos está en los mapas mucho más al sur que en realidad. Al no encontrar luego el estrecho de Le Maire, también mal colocado en el mapa, Beauchéne pasó al Atlántico, prosiguió rumbo más al este y, torciendo al norte, descubrió a los 53° de latitud sur el islote de Beauchéne. Siguió rumbo al norte y fondeó en la más oriental de las islas Sebaldinas, desembarcó y vio "un paraje húmedo y sin bosque con lagos de agua dulce y muchos ánades, cercetas, patos y chochaperdices”. No cabe duda de que desembarcó en la Falkland Oriental. Después de Beauchéne visitaron a menudo el archipiélago los malouinos, por lo que los franceses comenzaron a denominarlo islas Malvinas.
p Los franceses iban al Océano Pacífico por dos rutas: rodeando el cabo de Hornos y por el estrecho de Magallanes. Marcand, capitán de la nave Bárbara, entró en 1713 en el estrecho, se internó en una “bahía” al sur de la península de Brunswick, pero resultó ser la confluencia del “canal” de Bárbara, lleno de islotes, por el que salió a la costa suroeste del archipiélago de Tierra 318 del Fuego, en el océano. Los españoles denominaron posteriormente isla de Santa Inés a todo el terreno separado por el “ canal” del falso saliente de la isla mayor [318•48 .
p El descubrimiento de Marcand tenía también importancia en el plano de la navegación: el “canal” de Bárbara daba al capitán de la nave la posibilidad de elegir rumbo cuando hiciese mal tiempo y, a juicio de Bougainville, que lo exploró por segunda vez, "acortaba mucho el tiempo de paso por el estrecho de Magallanes”.
p En 1763 el Gobierno francés permitió a Luis Antonio Bougainville fundar con sus propios recursos una colonia en las islas Malvinas. Tras de navegar en febrero de 1764 al este, a lo largo de toda la costa septentrional del archipiélago, Bougainville eligió para la población la orilla de la bahía Francoise (hoy de Berkeley). Allí desembarcó a 27 canadienses franceses, que habían abandonado su patria después de la conquista de ésta por los ingleses. En 1765-1766 trajeron a Saint Malo otros dos grupos de colonistas, alcanzando su número unas 150 personas. Antonio José Perneti, que vivió cierto tiempo en la colonia, hizo la primera descripción de la naturaleza del archipiélago. Los compañeros de Bougainville incluyeron las islas Malvinas en el mapa, cuya inexactitud habíase hecho notar. A juzgar por el mapa adjunto a la "vuelta al mundo" de Bougainville, los franceses exploraron todas las costas de la isla oriental; en la occidental habían quedado totalmente sin explorar las costas meridional y occidental.
En enero de 1765 Juan Byron desembarcó en Falkland Oriental [318•49 proclamó el archipiélago posesión inglesa y tomó rumbo, a través del estrecho de Magallanes, alrededor del mundo. En 1766 los ingleses construyeron un fuerte en Falkland Oriental. Como quiera que España pretendía al archipiélago, los franceses renunciaron a sus derechos. El 1 de abril de 1767 Bougainville entregó oficialmente la colonia a los españoles. Fueron muy 319 pocos los colonos que accedieron a quedarse; pero la colonia española duró poco: "Después de la discusión que en torno a su posesión tuvieron Francia, Inglaterra y España, las islas quedaron deshabitadas" (C. Darwin). Considerando el archipiélago posesión suya, los ingleses hicieron una descripción de las costas de Falkland Occidental y "desmembraron de ella" varias islas pequeñas. A comienzos del siglo XIX abandonaron el fuerte, ya que su mantenimiento resultaba demasiado caro, pero retornaron al archipiélago y lo ocuparon en 1833, cuando resultó ser una base cómoda para los cazadores de animales marinos del Antartico. Fue precisamente entonces, cuando el navio Beagle, con Darwin a bordo, visitó en 1833 y 1834 las islas Falkland. Los oficiales del Beagle precisaron el mapa del archipiélago, y Darwin hizo una breve, pero valiosa descripción de su naturaleza en Viajes de un naturalista alrededor del mundo.
LOS INVESTIGADORES DE PATAGONIA EN EL
SIGLO XVIII
p La Patagonia del Norte, la cuenca del Río Negro, fue explorada en parte desde el sur de Chile y La Plata por los colonos españoles y los jesuítas, quienes fundaron allí varias misiones. Entre los jesuitas destaca la extraña figura del médico irlandés Tomás Falkner. En los años 40 del siglo XVIII iba de cirujano en una nave inglesa, enfermó y desembarcó en Buenos Aires para curarse. Cuando sanó, ingresó en la CompañÂía de Jesús. Cerca del año de 1750 fue enviado a civilizar a los patagones, que a la sazón eran gente de a caballo y pasaban de Limay—Río Negro al estrecho de Magallanes. El propio Falkner, que había vivido muchos años entre esos indios, no había ido tan lejos, hasta de la Patagonia central tenía una idea muy confusa, pero recorrió el norte de Patagonia en todas direcciones. Fue concretamente el primero en incluir en el mapa, si bien muy imperfecto, el Río Negro desde su desembocadura hasta la confluencia del Neuquén con el Limay, y el Limay arriba hasta el lago NauelHuapí (allí había establecida una misión jesuítica ligada con Chile). En tanto que médico, el propio Falkner conocía las ciencias naturales, y la descripción que él hizo ofrece interés no sólo para los etnógrafos, sino también para los naturalistas y los geógrafos. Darwin, que se refirió varias veces a su trabajo y comprobó sobre el terreno sus datos geográficos, señala que, por lo común, "son muy exactos”. El libro de Tomás Falkner 320 Descripdon de Patagonia se publicó por primera vez en Inglaterra en 1774.
Tras la expulsión de los jesuítas, cuando los “feligreses” obtuvieron el derecho a penetrar en los territorios profundos de los “salvajes”, se destacaron por las exploraciones del sur de Patagonia los hermanos Antonio y Francisco Viedma. En 1779 fundaron en el curso bajo del Río Negro el poblado de Carmen de Patagones, que fue hasta 1784 base de las exploraciones tanto en el litoral como en el interior del país. Recorrieron, de bahía en bahía, toda la costa patagónica, y en 1782 remontaron el río Santa Cruz hasta sus fuentes, donde uno de los lagos que descubrieron fue denominado, en honor suyo, lago Viedma (1.100 km2). La Cuenta general rendida sobre la provincia de Santa Cruz, que presentaron en 1787, no se sacó de los archivos hasta la proclamación de la República Argentina, y entonces se reparó en los hermanos Viedma. En 1837 se editó en Buenos Aires el libro de Antonio Viedma Diario del viaje por las costas de Patagonia. Posteriormente, cuando se organizó la provincia de Río Negro, su centro fue la ciudad de Viedma, fundada en el curso bajo del Río Negro, en su orilla derecha, frente al poblado de Carmen de Patagones. Después de la expedición de Falkner al norte y de los hermanos Viedma al sur, a comienzos del siglo XIX, sólo la Patagonia Central (cuenca del río Chubut) seguía siendo una laguna en el mapa.
Notes
[310•40] Descubierta en el siglo XIX la Tierra de Graham, península antartica, comenzóse a denominar estrecho de Drake el ancho paso (unos 1.000 km) comprendido entre ella y la Tierra del Fuego.
[311•41] Lo demostró la expedición inglesa de F. King (1826-1830), que descubrió la isla de Wellington. Por eso las islas que están al norte de Madre de Dios, hasta los 47° de latitud sur, llevan en su mayor parte en nuestros mapas denominaciones inglesas.
[312•42] "El caballo fue desembarcado por primera vez en Buenos Aires en 1537; luego la colonia fue abandonada durante cierto tiempo, y los caballos se hicieron baguales... En 1580 se encuentran ya en el estrecho de Magallanes" (C. Darwin).
[313•43] El estrecho de Magdalena, que separa la península suroccidental de la Tierra del Fuego, donde se alza el Monte Sarmiento (2.200 m), de la isla Aracena. Este estrecho fue descubierto poco antes de la expedición realizada en el navio Beagle.
[313•44] Aduce esta versión James Cook en Viajes al polo Sur y alrededor del mundo. Pero se equivocó al atribuir a Hawkins el descubrimiento del archipiélago.
[315•45] En el estrecho podía haber un desagradable encuentro con navios españoles. Además, la CompañÂía holandesa de las Indias orientales había proclamado monopolio suyo la ruta del estrecho de Magallanes, lo mismo que en torno al Cabo de Buena Esperanza, y los negociantes de Hornos no estaban relacionados con ella.
[315•46] En el libro Diario o descripción de una maravillosa navegación ( Amsterdam, 1619), reeditado unas cuarenta veces.
[316•47] ”. . .Con el desarrollo de la navegación a vapor, los barcos surcaban principalmente el estrecho de Magallanes, cuya angostura les permitía el paso, y los veleros doblaban el cabo de Hornos. . .” (C. Vallaux. Geografía general de los mares).
[318•48] En el siglo XIX se demostró que el saliente sudoccidental, uno al parecer, de la isla principal de Tierra del Fuego se divide en tres partes fundamentales: la península de Brecknock, la isla Aracena y la isla de Clarence (al este del “canal”). La isla de Santa Inés, por su parte, "se dividió" en dos: la del sudeste conservó el nombre originario, y a la del noroeste se dio el de “Desolación” (¡en recuerdo de Narborough!) (véase el mapa de la pág. 309).
[318•49] El primer animal que vieron los hombres de Byron al desembarcar fue la zorra lupiforme de Falkland, tan osada y curiosa que los marineros la tomaron por un lobo feroz y se arrojaron al agua.