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LA EXPEDICIÓN
ECUATORIAL FRANCESA
DE LA CONDAMINE
 

QUIENES COMPONÍAN LA EXPEDICIÓN Y COMO
MIDIERON EL ARCO DEL MERIDIANO

p La Academia de Ciencias Francesa envió en 1736 dos expediciones para medir el arco del meridiano: una a Laponia, hacia el Polo Norte, y la otra a la zona ecuatorial de Perú con el fin de esclarecer, con los datos que se obtuvieran, la verdadera forma de la Tierra. Encabezaba la primera expedición el académico Pedro Luis Moreau de Maupertues, destacado físico, astrónomo y geodesista. Para jefe de la expedición ecuatorial fue designado, gracias a sus relaciones con los medios de las finanzas y la corte, el adjunto Carlos María de la Condamine. Mas, para jefe científico de la misma, se nombró al académico Pedro Bouguer, insigne y erudito sabio.

p El Gobierno español dio su conformidad para los trabajos de la expedición francesa en el Perú y hasta envió a ésta a dos marinos: Jorge Juan y Santacilla y Antonio de Ulloa  [304•37 .

p La expedición desembarcó en Portobello, en la costa septentrional del istmo de Panamá, cruzó el istmo y pasó de Panamá a la bahía de Manta (1° de lat. S.), donde se quedaron la Condamine y Bouguer, y los demás se encaminaron a Guayaquil, conviniendo en reunirse en Quito. Al norte de la bahía de Manta, en la zona del cabo Pasado, se sumó a la Condamine el rico terrateniente criollo Pedro Vicente Maldonado, geógrafo y cartógrafo aficionado que compuso un mapa bastante exacto de gran parte de la provincia de Quito (era natural de la ciudad de Riobamba, situada en el valle del alto Pastaza, tributario del Amazonas).

p Maldonado enseñÂó bien a sus nuevos amigos la vertiente pacífica de la zona ecuatorial y luego, remontando el río Esmeraldas  [304•38 , que él ya había explorado antes, llevó a la Condamine a la ciudad de Quito.

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Había que medir por triangulación el arco de tres grados del meridiano que cruza el Ecuador por una zona de altas montañas, poco más o menos, entre los paralelos de las ciudades de Ibarra y Cuenca, al norte y al sur de Quito. Maldonado halló la superficie más cómoda para medir la base del triángulo, a 20 kilómetros de Quito, en 1736; pero la Condamine no desplegó los trabajos de triangulación hasta julio de 1737 y los terminó en julio de 1739. En marzo de 1743 Bouguer y la Condamine hicieron observaciones astronómicas simultáneas en los puntos septentrional y meridional del meridiano elegido y, merced a ello, "obtuvieron la posibilidad de averiguar con exactitud incontrovertible la verdadera magnitud del arco del meridiano en tres grados" (C. de la Condamine). Luego Bouguer fue al norte, a Bogotá, descendió por el río Magdalena al mar y regresó a Francia.

NAVEGACIÓN DE LA CONDAMINE POR
EL AMAZONAS

p La Condamine eligió su camino por el Amazonas abajo: valiéndose del hermano mayor de Maldonado, influyente jesuíta, obtuvo permiso para sacar copia del mapa de Samuel Fritz y quiso comprobarlo personalmente. El jesuíta le dio cartas de recomendación para los misioneros que operaban en el Amazonas. Pedro Maldonado descendió de Quito al MarañÂón por el Pastaza e hizo la primera descripción de este río. La Condamine siguió otro derrotero (junio-julio de 1743): anduvo 30 km al sur desde la ciudad de Loja (4° de lat. S.) y descendió en una balsa con un criado negro por el río montañoso Chinchipe y por el MarañÂón, cruzando la angostura de Manseriche hasta llegar a la misión de Borja, ya en el valle del Amazonas.

p Cuatro días después de haber recibido en la misión piraguas con remeros indios, la Condamine arribó a las proximidades de la desembocadura del Ucayalí, a la misión donde le esperaba Maldonado. Es curioso que el criollo, que conocía de sobra la vertiente oriental de los Andes Ecuatorianos, aconsejara a la Condamine la ruta del Chinchipe y el MarañÂón abajo, por parecerle más seguro en todos los sentidos. Pero en la zona comprendida entre Loja y Borja residen "cazadores de cráneos" que aun hoy son el terror de los turistas.

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El único “peligro” durante la navegación por el Amazonas al mar podía ser sólo el tedio, y la Condamine lo ahuyentó, según sus propias palabras, merced a que se había determinado con antelación a levantar un mapa del curso del Amazonas, con lo que se procuró ".. .un recurso contra la inacción en que me hubiera sumido una navegación tranquila, que por falta de variedad en los objetos que contemplábamos, aunque fuesen nuevos, hubiera llegado a hacerse fastidiosa.. .”  [306•39  En la desembocadura del Ñapo, la Condamine hizo en la noche del 1 de agosto observaciones astronómicas y midió con relativa exactitud las coordenadas del lugar. Eso les permitió a él y a Maldonado levantar un mapa bastante fiel del Solimóes superior y del bajo Amazonas, es decir, de las mismísimas partes del gran río que Fritz dibujara de manera esquemática y errónea. Y para levantar el del Amazonas superior utilizaron, además de los datos de Fritz y los suyos propios, los mapas que hicieran los jesuítas del vastísimo territorio de Loreto. En septiembre de 1743, luego de dos meses de navegación, los viajeros llegaron a Belem. Y a Francia arribaron a comienzos de 1745. En 1748 Maldonado fue elegido miembro de varias instituciones científicas europeas, incluida la Real Sociedad Londinense. Este mismo año, habiendo cumplido sólo cuarenta, Maldonado se contagió de sarampión en Londres y falleció. La Condamine y Bouguer publicaron el uno contra el otro en distintos años extensos informes de lacerante carácter polémico sobre los resultados de los trabajos de medición del arco del meridiano. En 1751 la Condamine publicó el Diario de un viajero al Ecuador, y entre 1752 y 1754 dos suplementos para este trabajo. Incluyó en él, además de sus observaciones personales, copiosos datos etnográficos de los indios del Amazonas que le facilitaron unos misioneros.

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Notes

 [304•37]   Los dos marinos recibieron también la misión de presentar un informe secreto del estado de la colonia y una descripción de la geografía política del virreinato del Perú. Además, publicaron juntos en francés el libro Viaje histórico a América del Sur, Amsterdam, 1752.

 [304•38]   En el Esmeraldas precisamente ofreció Maldonado a la Condamine la posibilidad de observar cómo reunían los indios y los negros a él supeditados la lechosa savia de los árboles del caucho y cómo daban a éste la elaboración primaria. El informe que la Condamine envió a París sobre este tema en 1738 (con muestras adjuntas) inaugura el primer capítulo de la tradicional "historia del caucho”.

 [306•39]   Carlos María de la Condamine. Viaje
a la América Meridional, Buenos
Aires—México, 1942, pág. 47.