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Lucha del materialismo y el idealismo en la sociedad esclavista
 

p Los primeros intentos de interpretar el mundo como un roáo se hicieron ya en las sociedades esclavistas del Antiguo Oriente: en China, la India y Egipto. Fueron las primeEss doctrinas filosóficas. Y como el mundo puede ser interpretado, comprendido, desde las posiciones del materialismo o desde las del idealismo, ya en el primer momento se entabló una encarnizada lucha entre estas dos corrientes, que expresaba, como saben ustedes, intereses diametralmente opuestos. Y esta lucha prosiguió en todas las etapas de la historia de la filosofía.

p En la sociedad esclavista, la filosofía alcanzó su máximo desarrollo en la Grecia Antigua”. Según la expresión de Engels, en ella apareció ya en el siglo VI a.n.e. el 21 materialismo espontáneo originario. Sus representantes consideraban que el principio original del mundo era algo definidamente corporal. Por ejemplo, el filósofo Tales (alrededor de 624-547 a.n.e.) veía ese “principio” material en el agua, y su discípulo Anaxímenes de Mileto (siglo VI a.n.e), en el aire. Era una concepción ingenua, pero justa en lo fundamental: los filósofos afirmaban que el mundo no ha sido creado por ninguna fuerza suprema, divina, sino que tiene una base natural, material.

p Esta concepción fue desarrollada por Heráclito (alrededor de 540-480 a.n.e.). El filósofo decía que el mundo no ha sido creado por Dios ni por el hombre, sino que ha existido y existirá eternamente. Para Heráclito, el "principio" de todo lo existente es "el fuego eternamente vivo”. "Este Cosmos —escribía—, el mismo para todo lo existente, no ha sido creado por ningún Dios ni por ningún hombre, sino que ha sido, es y será siempre un fuego eternamente vivo, que ora se enciende, ora se apaga”. Lenin valoró esta tesis de Heráclito como una buena exposición del principio del materialismo dialéctico  [21•1 .

p Heráclito es uno de los fundadores del método dialéctico. A él precisamente pertenecen las palabras, hechas proverbiales, de que todo pasa y todo cambia. El mundo no permanece inmutable, está en desarrollo eterno. Expresó la genial conjetura de la lucha de los contrarios como fuente del desarrollo del mundo. Todos estos pensamientos de Heráclito han sido muy apreciados por los clásicos del marxismo-leninismo.

p La filosofía de Demócrito (alrededor de 460-370 a.n.e.), a cuya doctrina volveremos más de una vez en las páginas de este libro, fue la conquista suprema del materialismo antiguo. Demócrito formuló la excelente idea de la estructura atómica de la materia, que quedó demostrada científicamente, en la práctica, sólo dos mil quinientos años después. La creación del materialismo atomista fue una verdadera hazaña científica de Demócrito.

p De acuerdo con su doctrina, la base de todo lo existente son los átomos y el vacío. Demócrito consideraba que los átomos eran partículas materiales indivisibles y desprovistas de calidad, que se diferenciaban entre sí por su forma. 22 Estas partículas se mueven eternamente en el vacío, uniéndose o, por el contrario, desuniéndose. Resultado de ello es la diversidad de fenómenos que existe en el mundo. Todo aparece en él de manera natural, como consecuencia del movimiento lógico y necesario de los átomos.

p Según la doctrina de Demócrito, "ninguna cosa surge sin causa, sino que todo surge sobre una base y como consecuencia de la necesidad”. Con semejante planteamiento de la cuestión, no puede haber ninguna fuerza sobrenatural, divina: todo tiene sus causas materiales. Y no es sorprendente que la filosofía de Demócrito suscitara la ira de los idealistas, en particular de Platón (427-347 a.n.e.), filósofo de la Grecia Antigua. Lenin señalaba que la lucha del materialismo y el idealismo en toda la historia de la filosofía puede ser considerada como una lucha entre la "línea de Demócrito" (el materialismo) y la "línea de Platón" (el idealismo).

p Platón dividía el mundo en dos: el de las "substancias eternas" (ideas) y el de las "cosas mutables”. De acuerdo con sus concepciones, las ideas son "el ser verdadero”, algo primario. Y las cosas que nos rodean no son más que "sombras de las ideas”. Platón expresaba este pensamiento con la comparación siguiente. El cautivo que se pasa toda su vida en una cueva no tiene la posibilidad de ver lo que ocurre fuera, donde alumbra el sol y se mueven personas “verdaderas”. Sólo ve sus sombras en la pared. Lo mismo les ocurre a quienes viven en el mundo. Igual que el cautivo, sólo conocen sombras. Las cosas reales que encuentran no son más que sombras del mundo “verdadero”: el mundo de las ideas. Como habrán podido convencerse, Lenin tenía plena razón al decir que todo eso no es más que un archiabsurdo misticismo  [22•1  de las ideas.

p Platón sentó las bases de la llamada filosofía del idealismo objetivo. Para comprender por qué se llama así debe tenerse en cuenta que “objeto” es, en general, lo que existe fuera del hombre, independientemente de su conciencia, 23 y a lo que está dirigida su actividad. El materialismo considera que el mundo existe objetivamente, es una realidad objetiva. En cambio, el idealismo del tipo de Platón afirma que es la idea la que existe objetivamente.

p Platón luchó abiertamente contra los materialistas, en particular contra Demócrito. Tenía el propósito de comprar todas las obras de éste, declarándolas “ateas”, y exigía la pena de muerte para su autor.

p Las opiniones político-sociales de Platón tienen el mismo carácter reaccionario. Veía el "Estado ideal" en la república esclavista aristocrática. A su juicio, la esclavitud era algo natural y necesario: Dios “dispuso” convertir a unos en esclavos y a otros en señores, en esclavistas. Ahora, amigos lectores, les será fácil comprender por qué los reaccionarios de todos los tiempos han citado y citan a Platón como a un hombre que comparte sus ideas.

p Uno de los filósofos más destacados de la Grecia Antigua fue Aristóteles (384-322 a.n.e.). Era discípulo de Platón, pero sometió a una acerba crítica la parte reaccionaria de la filosofía de su maestro: la doctrina sobre las “ideas”. Con ello hizo una gran aportación a la crítica del idealismo, oponiéndole argumentos de importancia. Por ejemplo, Platón consideraba que la esencia de las cosas u objetos está en las “ideas”. Aristóteles le replicó justamente: la esencia no puede encontrarse fuera de las cosas. Está en ellas mismas. Por eso, la filosofía debe estudiar el mundo de las cosas reales, dando de lado el "misticismo de las ideas" de Platón.

p Aristóteles admitía la existencia objetiva de las cosas, de la materia. Pero consideraba ésta como un principio rutinario, inerte; dicho con otras palabras, como un principio privado de actividad, inactivo. El filósofo estimaba que el principio activo es la “forma”. Además, Aristóteles afirmaba que existe "la forma de todas las formas”, "el primer motor”, es decir, la causa productora final: Dios. Lenin indicaba que Aristóteles vacilaba entre el materialismo y el idealismo.

En una breve charla es imposible hablarles con detalle de los filósofos de la Grecia Antigua y de Roma; mas importa aclarar lo principal: allí se crearon la forma originaria de la filosofía materialista —el materialismo espontáneo—y el enfoque dialéctico ingenuo de los fenómenos 24 de la realidad. Por cuanto la ciencia empezaba entonces a nacer y no se habían reunido aún suficientes datos científicos, las concepciones de los filósofos materialistas de la antigüedad tenían sólo, como regla general, el carácter de intuiciones geniales. Era una concepción del mundo ingenua, pero, en esencia, correcta.

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Notes

[21•1]   Véase V. Lenin. Obras, t. 38, pág. 347.

[22•1]   Misticismo (del latín mystíca, misterio): creencia religiosa en la comunicación directa del hombre con el mundo de ultratumba. Se emplea, en general, para designar algo enigmático, incomprensible e inexplicable.