p Esta pregunta, por lo general, se contesta muy simplemente: la contrarrevolución no existe en absoluto, o no sabemos dónde está. En cambio, sabemos muy bien que el poder está en manos del Gobierno Provisional, controlado por el Comité Ejecutivo Central (CEC) del Congreso de los Soviets de diputados obreros y soldados de toda Rusia. Tal es la respuesta habitual.
p La crisis política de ayer /!l, como la mayoría de las crisis que arrancan todo lo convencional y destruyen todas las ilusiones, ha dejado como herencia las ruinas de las ilusiones expresadas en esa respuesta, que acabamos de citar, a las cuestiones fundamentales de toda revolución.
p Existe un ex miembro de la II Duma de Estado, un tal Aléxinski, a quien los eseristas y los mencheviques, los partidos dominantes en los Soviets de diputados obreros, soldados y campesinos, se han negado a admitir en el Comité Ejecutivo del Soviet de diputados obreros y soldados mientras no se rehabilite, es decir, mientras no rehabilite su honor.
p ¿Qué significa esto? ¿Por qué el Comité Ejecutivo, pública y formalmente, ha negado su confianza a Aléxinski y le ha exigido que se rehabilite, o sea, lo ha calificado de deshonesto?
p Porque Aléxinski se ha hecho tan famoso por sus calumnias que, en París, los periodistas de diversos partidos lo han calificado de difamador. Aléxinski no ha querido rehabilitar su honor ante el Comité Ejecutivo y prefirió ocultarse en el periódico de Plejánov Edinstvo, colaborando en él, al principio bajo iniciales, y después —envalentonado—abiertamente.
p Ayer, 4 de julio, por la tarde, algunos bolcheviques fueron prevenidos por amigos de que Aléxinski había comunicado al Comité de Periodistas de Petrogrado una nueva infamia. La mayoría de los notificados no prestaron ninguna atención al aviso, pues sólo sentían desprecio y repugnancia por Aléxinski y su “trabajo”. Pero un bolchevique, Dzhugashvili (Stalin), miembro del Comité Ejecutivo Central, que conocía de antiguo, por ser socialdemócrata georgiano, al camarada Chjeídze, le habló a éste en una reunión del CEC de la nueva campaña infame, calumniosa, de Aléxinski.
184p Sucedía esto a altas horas de la noche, pero Ohjeídze declaró que el CEC no permanecería indiferente ante la difusión de calumnias por personas que temen a los tribunales y a las investigaciones del CEC. En su nombre, como presidente del CEC y en nombre de Tsereteli, como miembro del Gobierno Provisional, Chjeídze habló inmediatamente por teléfono a todas las redacciones invitándolas a no publicar las calumnias de Aléxinski. Chjeídze le dijo a Stalin que la mayoría de los periódicos expresaron su conformidad con él y que únicamente Edinstvo y Riech "dieron la callada por respuesta" durante algún tiempo (no hemos visto Edinatvo, y Riech no ha reproducido la calumnia). Finalmente, la calumnia apareció sólo en las páginas de un pequeño periódico amarillo totalmente desconocido para la mayoría de las personas cultas, Zhivoie Slovo^^80^^, núm. 51 (404), cuyo redactor y editor firma con el nombre de A. M. Umanski. Ahora los calumniadores responderán ante los tribunales. En este aspecto, el asunto es simple y no tiene complicaciones.
p El absurdo de la calumnia salta a la vista: un tal Ermólenko, alférez del 16" regimiento de tiradores siberianos, había sido “enviado” (?) "el 25 de abril a la retaguardia del 6° ejército, para hacer propaganda en favor de una rápida conclusión de la paz por separado con Alemania”. Evidentemente, el sujeto es un prisionero de guerra evadido del cautiverio, sobre el cual el “documento” publicado en Zhivoie Slovo agrega: "Ermólenko aceptó la misión debido a la insistencia de los compañeros" (!!).
p ¡Esto es ya suficiente para juzgar la confianza que merece tal sujeto, lo bastante deshonesto para aceptar semejante "misión"!... El testigo es, sin duda, una persona deshonesta. ¿Y qué ha declarado este testigo?
p Lo siguiente: "Los oficiales del Estado Mayor Central alemán, Schiditski y Lübers, le comunicaron que el mismo género de propaganda realizan en Rusia el agente del Estado Mayor Central alemán, presidente de la sección ucraniana de la Liga para la liberación de Ucrania^^81^^, A. Skóropis-Ioltujovski y Lenin. A Lenin se le encargó emplear todas sus fuerzas en minar la confianza del pueblo ruso en el Gobierno Provisional".
p De tal modo, los oficiales alemanes, para inclinar a Ermólenko en favor de su acción deshonesta, le mintieron desvergonzadamente acerca de Lenin, quien, como es sabido por todos y declarado oficialmente por el Partido Bolchevique, ¡¡siempre se opuso-a la paz por separado con Alemania de la manera más resuelta y absoluta!! La mentira de los oficiales germanos es tan evidente, grosera y absurda que ninguna persona que sepa leer podría dudar ni un minuto de que es mentira. Y cualquier persona al corriente de la vida política dudará todavía menos de que la comparación de Lenin con un 185 loltujovski (?) cualquiera y con la Liga para la liberación de Ucrania es un absurdo que salta a la vista, pues tanto Lenin como todos los internacionalistas declararon muchas veces, públicamente, no tener nada que ver con esta sospechosa Liga socialpatriota, precisamente durante la guerra.
p La grosera mentira de Ermólenko, sobornado por los alemanes, o de los oficiales alemanes, no hubiera merecido la menor atención, si el “documento” no añadiese ciertos "informes recientemente recibidos"—no se sabe quién los recibió, cómo, de dónde, ni cuándo—, según los cuales "el dinero para la agitación se recibe" (¿quién lo recibe?, ¡¡el “documento” teme decir directamente que se acusa a Lenin o se sospecha de él!!, ¡el “documento” no menciona quién “recibe” el dinero!) "por medio de personas de confianza": "los bolcheviques" Fürstenberg (Hanecki) y Kozlovski. Según se dice, hay también pruebas del envío del dinero a través de los bancos, y "la censura militar confirmó un incesante (!) intercambio de telegramas de carácter político y pecuniario entre los agentes germanos y los líderes bolcheviques" (!!).
p De nuevo una mentira tan grosera que salta a la vista. Si hubiera en esto tan sólo una palabra de verdad, cómo pudo haber ocurrido entonces: 1) ¿que Hanecki hace muy poco entrara libremente en Rusia y libremente saliera de ella?; 2) ¿que ni Hanecki ni Kozlovski fueran arrestados antes de que los periódicos publicaran las noticias de sus crímenes? ¿Acaso el Estado Mayor Central, si realmente hubiera tenido en sus manos informes que merecieran confianza sobre envíos de dinero, telegramas, etc., permitiría la difusión de tales rumores a través de Aléxinski y la prensa amarilla, sin arrestar a Hanecki y a Kozlovski? ¿No está claro que tenemos ante nosotros un torpe trabajo de difamadores periodísticos de la más baja estofa y nada más que eso?
p Agreguemos que ni Hanecki ni Kozlovski son bolcheviques, sino miembros del Partido Socialdemócraia Polaco; que Hanecki pertenece al CC de ese partido; que lo conocemos desde el Congreso de Londres (1903) H2, del cual se retiraron los delegados polacos, etc. Los bolcheviques no han recibido ningún dinero de Hanecki ni de Kozlovski. Todo esto es la más grosera y total de las mentiras.
p ¿En qué reside su significado político? En primer lugar: los adversarios políticos de los bolcheviques no pueden prescindir de mentiras y calumnias. Hasta tal punto son viles y bajos estos adversarios.
p En segundo lugar: da respuesta al interrogante planteado en el título de este artículo.
p El informe sobre los “documentos” fue remitido a Kerenski ya el 16 de mayo. Kerenski es miembro del Gobierno Provisional y del 186 Soviet, es decir, de ambos “poderes”. Desde el 16 de mayo hasta el 5 de julio pasó mucho tiempo. Un gobierno digno de su nombre hubiera podido y debido él mismo abrir una investigación sobre los “documentos”, interrogar a los testigos, arrestar a los sospechosos. El poder, los dos “poderes”, el Gobierno Provisional y el CEC, podían y debían haberlo hecho.
p ¡Sin embargo, ambos poderes permanecieron inactivos! Por su parte, al Estado Mayor Central se le descubren ciertas relaciones con Aléxinski, a quien no se admitió por calumniador en el Comité Ejecutivo del Soviet. ¡El Estado Mayor Central justamente cuando los demócratas constitucionalistas se retiraban—por casualidad, seguramente—, permitió la entrega de sus documentos oficiales a Aléxinski para su publicación!
p El poder permanece inactivo. Ni Kerenski, ni el Gobierno Provisional, ni el Comité Ejecutivo del Soviet piensan siquiera en arrestar a Lenin, Hanecki y Kozlovski, si es que son sospechosos. Ayer, 4 de julio, por la noche, Chjeídze y Tsereteli rogaron a los periódicos que no publicaran esa calumnia evidente. Y, al mismo tiempo, más tarde, en la misma noche, Pólovtsev envió a los junkers^^81^^ y cosacos para que asaltaran Pravda, impidieran su salida, detuvieran a los redactores y se apoderaran de los libros (aparentemente, para investigar si figuraba en ellos el sospechoso dinero); y, al mismo tiempo, en el sucio periodicucho amarillo de baja estofa, Zhivoie Slovo, se publicó esa vil calumnia para excitar las pasiones, para cubrir de oprobio a los bolcheviques, para crear una atmósfera de pogromo, para dotar de una justificación plausible al acto de Pólovtsev, de los junkers y los cosacos que asaltaron Pravda.
p Quien no cierre deliberadamente los ojos ante la verdad, no ha de permanecer en el error. Cuando es necesario actuar, ambos poderes están inactivos: el CEC porque "confía" en los demócratas constitucionalistas y teme enojarlos, y éstos no actúan como poder porque prefieren nacerlo entre bastidores.
p La contrarrevolución, que actúa entre bastidores, se nos hace ahora bien visible: son los demócratas constitucionalistas, ciertos círculos del Estado Mayor Central “(los altos mandos del ejército”, como dice la resolución de nuestro partido) y la prensa suspicaz, semiinspirada por las centurias negras. Ellos no permanecen inactivos, “trabajan” unidos; tal es el medio del que surge el ambiente de pogromo, las tentativas de organizar pogromos, los disparos sobre los manifestantes, etc., etc.
p Quien no cierre deliberadamente los ojos ante la verdad no ha de seguir por más tiempo en el error.
p No hay poder, ni lo habrá, hasta que no se asiente sobre una base sólida, pasando a manos de los Soviets. La contrarrevolución se 187 aprovecha de la ausencia de poder para unir a los demócratas constitucionalistas con ciertos altos mandos del ejército y con la prensa de las centurias negras. Tal es la triste, pero innegable realidad.
p ¡Obreros y soldados! ¡Debéis dar prueba de serenidad, firmeza y vigilancia!
p Escrito el 5 (18) de julio de 1917.
p Publicado el 19 (6) de julio de 1917 ni "I.i.stok “Pravdi”".
Notes
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