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¿CON QUE CONTARON
LOS DEMÓCRATAS CONSTITUCIONALISTAS
AL RETIRARSE DEL MINISTERIO?^^77^^
 

p Esta pregunta surge espontáneamente. Para responder de manera justa a los acontecimientos con una táctica definida, hay que interpretarlos con acierto. ¿Cómo entender, pues, la retirada de los demócratas constitucionalistas?

p ¿Despecho? ¿Desacuerdo de principios en el problema deUcrania? No, por supuesto. Sería ridículo sospechar en los demócratas constitucionalistas un apego a los principios o en la burguesía la capacidad de actuar por despecho.

p No. La retirada de los demócratas constitucionalistas sólo puede interpretarse como el resultado de un cálculo. ¿En qué consiste este cálculo?

p En que para gobernar un país que ha realizado una gran revolución y aún no puede tranquilizarse y que, además, la ha realizado durante una guerra imperialista de alcances mundiales, son necesarias la iniciativa y la fuerza, enormemente audaces, históricamente grandiosas, plenas de entusiasmo sin límites, de una clase revolucionaria de verdad. O reprimir a esa clase por la violencia —tal como predican los demócratas constitucionalistas desde el 6 de mayo—o confiarse a su dirección. O pactar con el capital imperialista, y entonces hay eme lanzarse a una ofensiva, ser un obediente sirviente del capital, someterse a su dominio, abandonar las utopías sobre la abolición de la propiedad de la tierra sin indemnizaciones (véanse los discursos de Lvov contra el programa de Chernov en la versión de Birzhovka); o estar contra el capital imperialista, y entonces hay que proponer sin tardanza las condiciones concretas de paz a todos los pueblos, pues todos los pueblos están agotados por la guerra; hay que atreverse a levantar y saber levantar la bandera de la revolución mundial proletaria contra el capital, no de palabra, sino con hechos; hay que promover la revolución en la misma Rusia del modo más resuelto.

p Los demócratas constitucionalistas son hombres de negocios, hombres prácticos, tanto en los asuntos comerciales, en las finanzas, en la defensa del capital, como en la política. Han calculado con exactitud la situación, que es objetivamente revolucionaria. No se 182 oponen a las reformas y aceptan repartir el poder con los reformistas Tsereteli y Chernov. Pero con reformas no se remedia la situación. No existen reformas capaces de remediar la situación de crisis: poner fin a la guerra y salir del desbarajuste económico.

p Y los demócratas constitucionalistas, desde el punto de vista de su clase, de la clase de los imperialistas explotadores, han calculado bien: al marcharnos presentamos un ultimátum. Sabemos que los Tsereteli y los Chernov no confían ahora en la clase verdaderamente revolucionaria, no quieren seguir ahora una política verdaderamente revolucionaria. Los asustaremos un poco. Sin los demócratas constitucionalistas significa sin la ayuda del capital anglonorteamericano, poderoso en todo el mundo, significa hacer la revolución también contra él. ¡No lo afrontarán los Tsereteli y los Chernov; no se atreverán! ¡Cederán ante nosotros!

p Y si no lo hacen, aunque se inicie una revolución contra el capital, se malogrará y volveremos.

p Así han calculado los demócratas constitucionalistas. Repetimos: desde el punto de vista de la clase de los explotadores, es un buen cálculo.

p Si los Tsereteli y los Chernov hubiesen adoptado el punto de vista de la clase explotada—y no el de la vacilante pequeña burguesía—habrían respondido al acertado cálculo de los demócratas constitucionalistas con una adhesión acertada a la política del proletariado revolucionario.

p Escrita el 3 (16) de julio de 1917.

p Publicado el 28 (15) de julio de 1917 en el núm. 2 de "Prolelárskoe Dielo".

T. 32, págs. 406-407.

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Notes