p La Conferencia de toda Rusia del POSDR declara:
p 1) El Gobierno Provisional es, por su carácter, un órgano de dominación de los terratenientes y de la burguesía;
p 2) este gobierno y las clases por él representadas se hallan ligados de modo indisoluble, económica y políticamente, al imperialismo ruso y anglo-francés;
p 3) inclusive el programa anunciado por él lo cumple de modo incompleto y sólo bajo la presión del proletariado revolucionario y, en parte, de la pequeña burguesía;
p 4) las fuerzas de la contrarrevolución burguesa y terrateniente que se organizan, encubriéndose con la bandera del Gobierno Provisional y, con la evidente cooperación de éste, han iniciado ya el ataque contra la democracia revolucionaria; por ejemplo: el Gobierno Provisional difiere la convocatoria de elecciones a la Asamblea Constituyente, pone obstáculos al armamento general del pueblo, impide que toda la tierra pase a manos del pueblo, le impone el método terrateniente de solución del problema agrario, frena la implantación de la jornada de ocho horas, favorece la agitación contrarrevolucionaria (de Guchkov y Cía.) en el ejército, organiza a los altos oficiales contra los soldados, etc.;
p 5) el Gobierno Provisional, que protege las ganancias de los capitalistas y los terratenientes, no es capaz de adoptar medidas revolucionarias en el campo de la economía (abastecimiento, etc.), medidas imprescindibles e impostergables ante la amenaza de una inminente catástrofe económica;
p 6) al mismo tiempo, este gobierno se apoya actualmente en la confianza y en el acuerdo directo con el Soviet de diputados obreros y soldados de Petrogrado, que es hasta el momento la 117 organización dirigente para la mayoría de los obreros y de los soldados, es decir, del campesinado;
p 7) cada paso del Gobierno Provisional, tanto en la política exterior como en la interior, abrirá los ojos a los proletarios de la ciudad y del campo y a los semiproletarios y obligará a las distintas capas de la pequeña burguesía a elegir una u otra posición política.
p Partiendo de las tesis expuestas, la conferencia resuelve:
p 1) Es necesaria una prolongada labor de esclarecimiento de la conciencia de clase del proletariado y de cohesión de los proletarios de la ciudad y del campo contra las vacilaciones de la pequeña burguesía, pues sólo esa labor garantizará el feliz paso de todo el poder del Estado a manos de los Soviets de diputados obreros y soldados o de otros órganos que expresen directamente la voluntad de la mayoría del pueblo (los órganos de administración local, la Asamblea Constituyente, etc.).
p 2) Para ello es preciso desplegar una actividad múltiple dentro de los Soviets de diputados obreros y soldados, aumentar su número, consolidar sus fuerzas y aglutinar en su seno a los grupos proletarios internacionalistas de nuestro partido.
p 3) Para afianzar y ampliar de inmediato las conquistas de la revolución en cada lugar, es necesario, apoyándose en una firme mayoría de la población local, desarrollar, organizar e intensificar en todos los sentidos las iniciativas de abajo, orientadas a hacer efectivas las libertades, a destituir a las autoridades contrarrevolucionarias y a poner en práctica medidas de carácter económico, tales como el control de la producción y de la distribución, etc.
p 4) La crisis política del 19-21 de abril, originada por la nota del Gobierno Provisional, demostró que el partido gubernamental de los demócratas constitucionalistas, al organizar de hecho a los elementos contrarrevolucionarios tanto en el ejército como en la calle, pasa a los intentos de fusilamiento de obreros. Como consecuencia de esta situación inestable, derivada de la dualidad de poderes, la repetición de tales tentativas es inevitable, y el partido del proletariado está obligado a decir enérgicamente al pueblo que es necesario organizar y armar al proletariado, lograr su más estrecha unión con el ejército revolucionario, romper con la política de confianza en el Gobierno Provisional, para conjurar el serio e inminente peligro de fusilamientos en masa del proletariado, como los que tuvieron lugar en París en los días de junio de 1848.
p Publicada el 10 de mayo (27 de abril) de 1917 en el num. 42 de “Pravda”.
Notes