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INTRODUCCIÓN A LAS RESOLUCIONES
DE LA VII CONFERENCIA
(CONFERENCIA DE ABRIL)
DE TODA RUSIA DEL POSD(b)R
 

p Camaradas obreros:

p La Conferencia de toda Rusia del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, unido por el Comité Central y denominado comúnmente Partido Bolchevique, ha terminado.

p La conferencia ha adoptado acuerdos muy importantes sobre todas las cuestiones fundamentales de la revolución, cuyo texto reproducimos íntegro más abajo.

p La revolución está en crisis, como pudo verse en las calles de Petrogrado y de Moscú del 19 al 21 de abril. Lo ha reconocido el Gobierno Provisional. Lo ha reconocido el Comité Ejecutivo del Soviet de diputados obreros y soldados de Petrogrado. Lo confirma una vez más, en el momento en que escribimos estas líneas, la dimisión de Guchkov.

p La crisis del poder, la crisis de la revolución, no es casual. El Gobierno Provisional es un gobierno de latifundistas y capitalistas, unidos por el capital ruso y anglo-francés y obligados a continuar la guerra imperialista. Pero los soldados están extenuados por la guerra, ven cada vez más claramente que ésta se hace en interés de los capitalistas, no quieren la guerra. Y, al mismo tiempo, se cierne sobre Rusia, igual que sobre otros países, el amenazador fantasma de una horrible bancarrota, de la falta de pan y de la completa ruina económica.

p El Soviet de diputados obreros y soldados de Petrogrado se ha metido asimismo en un atolladero al concluir un acuerdo con el Gobierno Provisional y apoyar a éste, al apoyar el empréstito y, por consiguiente, la guerra. El Soviet responde por el Gobierno Provisional y, al ver la situación sin salida, se ha embrollado también a causa de su acuerdo con el gobierno de los capitalistas.

p En este gran momento histórico en que está en juego todo el porvenir de la revolución, en que los capitalistas se debaten entre la desesperación y la idea de ametrallar a los obreros, nuestro partido se dirige al pueblo y en los acuerdos de su conferencia le dice:

p Hay que comprender qué ciasen impulsan la revolución. Hay 142 que tener en cuenta serenamente sus diferentes aspiraciones. El capitalista no puede seguir el mismo camino que el obrero. Los pequeños propietarios no pueden confiar plenamente en los capitalistas ni decidirse todos y en el acto a una estrecha alianza fraternal con los obreros. Sólo comprendiendo la diferencia de estas clases podrá encontrarse un camino acertado para la revolución.

p Y los acuerdos de nuestra conferencia sobre todas las cuestiones fundamentales de la vida popular establecen una diferenciación precisa entre los intereses de las distintas clases, muestran que es imposible en absoluto salir del atolladero con una política de confianza en el gobierno de los capitalistas o apoyando a ese gobierno.

p La situación es inusitadamente difícil. No hay más que una salida: el paso de todo el poder del Estado a los Soviets de diputados obreros, soldados, campesinos, etc., en toda Rusia, de abajo arriba. Sólo si el poder pasa a manos de la clase obrera y ésta es apoyada por la mayoría de los campesinos podrá esperarse un rápido restablecimiento de la confianza de los obreros de otros países, una poderosa revolución europea que rompa el yugo del capital y destruya las férreas tenazas de la criminal matanza de los pueblos. Sólo si el poder pasa a manos de la clase obrera y ésta es apoyada por la mayoría de los campesinos podrá tenerse la firme esperanza de que todas las masas trabajadoras depositarán la más plena confianza en este poder y se alzarán unánimemente, como un solo hombre, para efectuar una abnegada labor de restructuración de toda la vida popular en interés de las masas trabajadoras y no de los capitalistas y latifundistas. Sin esta labor abnegada, sin una gigantesca tensión de las fuerzas de todos y de cada uno, sin la firmeza y la decisión de reorganizar la vida de manera nueva, sin la organización más rígida y la disciplina camaraderil de todos los obreros y de todos los campesinos pobres, sin todo eso no hay salida.

p La guerra ha colocado a toda la humanidad al borde del abismo. Los capitalistas se lanzaron a la guerra y son impotentes para salir de ella. Todo el mundo se halla ante la catástrofe.

p Camaradas obreros: Se acerca el instante en que los acontecimientos exigirán de vosotros un heroísmo nuevo—un heroísmo de millones y decenas de millones de seres—, mayor aún que en los días gloriosos de la revolución de febrero y de marzo. Preparaos.

p Preparaos y tened presente que si junto con los capitalistas pudisteis vencer en unos cuantos días con una simple explosión de la ira popular, para triunfar en la lucha contra los capitalistas hace 143 falta algo más. Para una victoria de ese género, para que los obreros y los campesinos pobres tomen el poder, para que se mantengan en él y lo utilicen con acierto hace falta organización, organización y organización.

p Nuestro partido os ayuda como puede, ante todo, haciéndoos comprender la diferente situación de las distintas clases y su distinta fuerza. A ello están consagrados los acuerdos de nuestra conferencia. Sin esta comprensión clara, la organización no significa nada. Sin organización es imposible la acción de millones de seres, es imposible todo éxito.

p No creed en las palabras. No os dejéis arrastrar por las promesas. No exageréis vuestras fuerzas. Organizaos en cada fábrica, en cada regimiento y en cada compañía, en cada barriada. Realizad un trabajo perseverante de organización cada día, cada hora; trabajad vosotros mismos, ya que esta labor no puede confiarse a nadie. Conseguid con vuestra labor que las masas vayan depositando su plena confianza en los obreros de vanguardia paulatina, firme e indestructiblemente. Ese es el contenido fundamental de todos los acuerdos de nuestra conferencia. Esa es la enseñanza principal de todo el curso de la revolución. En eso consiste la única garantía del éxito.

p Camaradas obreros: Os exhortamos a realizar una labor difícil, seria y tesonera, que una al proletariado consciente, revolucionario, de todos los países. Este camino, y sólo éste, conduce a la salida, a salvar a la humanidad de los horrores de la guerra, del yugo del capital.

p Publicado el 16 (3) de mayo de ¡917 como anejo al núm. 13 del periódico "Soldátskaya Pravda".

T. ül, págs. 454-457. 144

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Notes