p Las siguientes son las condiciones prácticas y concretas formuladas por nuestro CC, que harían posible para nuestro partido la “unidad” con los liquidadores.
p Primera condición:
p 1. Las resoluciones generales del partido, de diciembre de 1908 y enero de 1910, sobre el liquidacionismo han quedado confirmadas en forma definitiva y sin reservas precisamente en cuanto se refiere al liquidacionismo.
p Para que esta confirmación sea comprendida por todos los obreros con conciencia de clase de Rusia como algo realmente serio y definitivo, y, de la misma manera, para impedir que se produzcan equívocos de ninguna clase se declara pasible de censura e imposible de tolerar en las filas del POSDR ilegal quien 32 actúe (en particular en la prensa legal) contra la “clandestinidad”, es decir, contra la organización ilegal, quien la califique de “ cadáver”, declare que no existe y que su restauración es una utopía reaccionaria, etc.; en una palabra, aquel que, de un modo <* de otro, rebaje el papel y el significado de la “clandestinidad”.
p Se declara pasible de censura e imposible de tolerar en las filas del partido ilegal quien actúe (particularmente en la prensa legal) contra la "propaganda de la prensa ilegal". Al partido ilegal sólo puede pertenecer quien ayude, sinceramente y con todas sus energías, al desarrollo de la prensa ilegal, de las proclamas ilegales, etc.
p Se declara pasible de censura e imposible de tolerar en las filas del partido ilegal quien propugne, sea en la forma que fuere, en la Rusia actual, el partido obrero “abierto” (es decir, legal), pues ello significaría objetivamente un partido obrero zarista monárquico; quien lance la consigna del "partido abierto" o de la lucha" por él.
p Se declara pasible de censura e imposible de tolerar en las filas del partido ilegal quien actúe en la forma que fuere ( particularmente en la prensa legal) contra las huelgas revolucionarias de masas (es decir, contra las huelgas en las que se combinan la lucha económica y política y la agitación revolucionaria), contra los mítines revolucionarios y las demostraciones callejeras. Entre esos ataques intolerables al trabajo revolucionario del partido que dirige las huelgas y demostraciones, se encuentra, por ejemplo, la condenación, en la prensa legal, al "frenesí huelguístico" de los obreros o a las "formas superiores de lucha" (—seudónimo legal de demostraciones).
p Se declara que la revista Nasha Zaríá y el periódico Nasha Rabóchaia Gazeta han incurrido en las desviaciones indicadas de la línea socialdemócrata y caído bajo la "influencia burguesa”.
p 2. Se declara que es pasible de censura y que no puede ser miembro del partido ilegal quien en la forma que fuere ( particularmente en la prensa legal) califique de impropias o de poco adecuadas para la agitación entre las masas las consignas de república’ democrática y de confiscación de las tierras de los terratenientes, consignas que figuran en el programa de nuestro partido y que tienen singular actualidad en la Rusia actual donde la monarquía zarista ha convertido en una burla al pueblo el reconocimiento formal de la Constitución por el zar.
33p Se declara que, vista la masiva difusión que la prensa liberal hace entre las masas de las ideas del reformismo, de la idea de la conciliación de la libertad política con la monarquía del zar, y de que^^1^^ el derrocamiento revolucionario del zarismo es innecesario, perjudicial y pecaminoso; en vista de esto, la agitación por una reforma constitucional como la libertad de asociación, debe realizarse, y realizarse en gran escala, con la clara conciencia de que la clase obrera es hostil a la propaganda de los reformistas liberales; y esta agitación debe estar combinada estrechamente con la explicación y difusión de la consigna de la república, como consigna de la presión revolucionaria de las masas contra la monarquía zarista.
p 3. Se declara que es absolutamente inadmisible e incompatible con la pertenencia al partido, el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, formar un bloque o alianza con otro partido.
p Se declara que el bloque del Bund y los liquidadores con el "PSP liewicza", partido no socialdemócrata, formado contra la voluntad y sin el consentimiento de la socialdemocracia polaca y sin una resolución del congreso del POSDR, entra en la categoría de los bloques prohibidos.
p El diputado Jagiello, como miembro de un partido no socialdemócrata, sólo puede adherir al grupo de nuestro partido en la Duma, pero no como miembro de este grupo.
p 4. Se declara que en cada ciudad y en cada localidad debe existir sólo una organización socialdemócrata unida, que agrupe a los obreros de todas las nacionalidades y realice su actividad en todos los idiomas del proletariado local.
p Se condena el separatismo nacional judío del Bund, que, contrariamente a la resolución del Congreso de Estocolmo del POSDR de 1906, confirmada por la Conferencia de diciembre de 1908, se niega hasta ahora a llevar a la- práctica el principio de la unidad internacional de los obreros socialdemócratas en cada lugar, principio que tan brillantemente ha sido probado en el Cáucaso desde 1898 [33•* .
34p 5. Se declara que la reivindicación de la "autonomía cultural nacional", que divide a los obreros por nacionalidades y predica un sutil nacionalismo, rechazada por resolución formal del II Congreso del POSDR (1903), contradice el programa del partido (lo mismo que el seudónimo de autonomía cultural nacional que se enuncia como "creación de instituciones que garanticen el libre desarrollo nacional").
p Todas las resoluciones de las organizaciones locales, nacionales o especiales de nuestro partido (incluido el grupo de la Duina) que admitan el principio de la autonomía cultural nacional son anuladas y su renovación, si no media resolución del congreso del POSDR, se declara incompatible con la pertenencia al partido.
p 6. Todas las organizaciones del partido, todas sus publicaciones, en todos los idiomas, deben llamar urgentemente a todos los obreros socialdemócratas de todos los matices a realizar inmediatamente la unidad por abajo, es decir, a formar células, organizaciones y grupos socialdemócratas ilegales en todos los lugares o a ingresar en esas organizaciones allí donde ya existen. Atento a ello se rechaza de plano el principio de federación o de igualdad de derechos de todas las “tendencias”, y sólo se reconoce el principio de la leal subordinación de la minoría a la mayoría. El número de aportes en dinero de los grupos obreros para los periódicos de las diferentes orientaciones será tomado en la prensa legal, a partir de 1913, como el índice más exacto, aunque aproximado, de la correlación de fuerzas de las diferentes tendencias del movimiento obrero. Por esta razón dicha cifra se dará a conocer en todas las publicaciones del partido, todas las cuales recomendarán a todos los socialdemócratas de todas las localidades que se guíen siempre por esos datos en su labor práctica, hasta la realización de un nuevo congreso del POSDR.
p Con respecto a determinar quién es miembro del partido, se declara que sólo puede ser considerado como tal el que forma parte de una célula, grupo u otra organización ilegal ( organización local, de fábrica, distrital o del grupo socialdemócrata en las asociaciones legales, es lo mismo) y realiza un trabajo ilegal para organizar reuniones, discutir las resoluciones del partido y distribuir las publicaciones ilegales.
p Todos los grupos y “tendencias” están obligados a lanzar en seguida llamamientos ilegales, claros y definidos al respecto.
p 7. La existencia en una misma ciudad o localidad de dos 35 periódicos rivales, es reconocida como absolutamente inadmisible. La minoría tiene derecho a debatir ante todo el partido las discrepancias en cuanto al programa,- la táctica y la organización en una revista de discusión, especialmente publicada a tal efecto, pero no a escribir en un periódico rival, desorganizando las acciones y las resoluciones de la mayoría.
p Dado que el periódico liquidacionista de San Petersburgo, que se sostiene principalmente con dinero burgués, y no proletario, se publica contra la voluntad conocida e indudable [35•* de la mayoría de los obreros socialdemócratas con conciencia de clase de San Petersburgo y que con su prédica de desconocimiento de la voluntad de la mayoría introduce una extrema desorganización, declara necesario clausurar inmediatamente dicho periódico, a la vez que se crea la revista de discusión.
p 8. Se confirma totalmente y sin reservas la resolución del II Congreso (1903), así como la del Congreso de Londres de 1907, sobre el carácter democraticoburgués de la tendencia de los populistas en general, incluido el partido de los socialistas revolucionarios.
p Todo bloque, alianza o acuerdo provisional entre una parte de los socialdemócratas y los socialistas revolucionarios (o los populistas en general) contra otra parte de los socialdemócratas, están absolutamente prohibidos.
p Se condena francamente y sin reservas a los liquidadores de San Petersburgo, quienes ni siquiera en su propia "conferencia de agosto" proclamaron ninguna línea nueva de la socialdernocracia hacia los socialistas revolucionarios, establecieron y establecen, contra la inmensa mayoría de los obreros socialdemócratas de San Petersburgo, bloques y acuerdos con los socialistas revolucionarios para las elecciones a los organismos de seguro social.
36p Se declara inadmisible el bloque de escritores de los más destacados liquidadores y los destacados socialdemócratas de los grupitos que defienden el liquidacionismo (Plejánov, Trotski y otros) con log socialistas revolucionarios, quienes en la revista Sovremiénftík de San Petersburgo sostienen que "en todo caso los viejos agrupamientos han sido liquidados" y que "no es posible establecer dónde termina el marxismo y dónde empieza el populismo" (Sovremiénnik, núm. 7, pág. 76).
p Los escritores que deseen ser miembros del partido socialdemócrata pero que colaboran en esa publicación no sólo por la necesidad de buscar un salario en publicaciones burguesas, son invitados a retirar su colaboración de esa revista y a anunciarlo así públicamente.
p 9. En vista de la grave desorganización introducida en el movimiento obrero de Rusia por la labor de los grupitos separados y aislados en el extranjero, que actúan sin mandato de ninguna organización del partido de Rusia y sin acuerdo alguno con esta organización, se declara necesario plantear y disponer que todos los grupos en el extranjero, sin excepción alguna, sólo podrán comunicarse con las organizaciones que actúan en Rusia a través del CC del partido.
p Los grupos del extranjero que no se subordinen al organismo central ruso de actividad socialdemócrata, o sea, al Comité Central, y que causan desorganización comunicándose con Rusia por encima del CC, no podrán usar el nombre del POSDR.
p Una revista socialdemócrata de discusión debe crearse en el extranjero con fondos allí recaudados, para discutir sin trabas y sin censura los problemas relativos al programa, la táctica y la organización.
p Es preciso confirmar y llevar a la práctica sin restricción alguna la resolución de los estatutos del partido (§ 3) que dice que sólo "la organización convalidada por el partido tiene derecho a editar publicaciones del partido”.
p 10. La resolución aprobada por unanimidad por el CC en Londres (a comienzos de enero de 1908), es considerada absolutamente obligatoria para todos los socialdemócratas, y dice:
p “La más intensa actividad de los socialdemócratas en el movimiento sindical es impuesta por la actual situación y debe ser realizada de acuerdo con el espíritu de las resoluciones de 37 Londres [37•* y de Stuttgart [37•** , es decir, nunca en el espíritu de reconocer que los sindicatos son neutrales o apartidistas, sino, por el contrario, en el espíritu del esfuerzo tenaz para establecer la más estrecha vinculación entre los sindicatos y el partido socialdemócrata.
p Se declara que los intentos de realizar agitación en los sindicatos contra el POSDR ilegal son incompatibles con la pertenencia al partido.
p Los liquidadores se comprometen a abstenerse de llamar a la insubordinación a las direcciones sindicales, a someterse lealmente a la mayoría marxista de los sindicatos y a no organizar en ningún caso sindicatos separatistas paralelos.
p Lo mismo se aplicará a las actividades en las asociaciones obreras de cualquier tipo, clubes, etc.
p Todos los socialdemócratas están obligados a formar parte de las células socialdemócratas ilegales dentro de cada sindicato, asociación cultural, etc. Las resoluciones del partido ilegal son obligatorias para estas células.
p Se declara que todos los socialdemócratas están obligados a luchar contra la separación de los sindicatos por nacionalidad.
p 11. Son inadmisibles las manifestaciones en la prensa contra la representación en las instituciones de seguros elegida por los obreros de San Petersburgo (Consejo de seguro social de toda Rusia, Delegación de la capital, etc.) y las exhortaciones a no someterse a sus resoluciones, etc. Se declara obligatorio el programa de seguro social aprobado por esta representación obrera.
p La revista Strajovanie Rabóchij [37•*** , que rivaliza con el órgano oficial de la representación obrera en las instituciones de seguros (Voprosi Strajovania), será clausurada.
p 12. Los socialdemócratas del Cáucaso deben reconocer inadmisible la agitación en favor de la autonomía cultural nacional, rechazada por el programa del POSDR.
p Los socialdemócratas del Cáucaso deben comprometerse a no violar el principio de la organización internacional unida en cada 38 ciudad, y a no adoptar el principio, en ningún caso, ni en la organización política ni en la sindical, de dividir a los obreros por nacionalidades.
p 13. Los seis diputados de la Duma del Estado (grupo de Chjeídze), así como el diputado Buriánov, deben reconocer todas las condiciones antes expuestas.
p El grupo de Chjeídze debe declarar, desde la tribuna de la Duma, que, de conformidad con el programa de los socialdemócratas de Rusia, retira su apoyo a la "autonomía cultural nacional" (y su seudónimo de “instituciones”, etc.).
p El grupo de Chjeídze debe reconocer la dirección del Comité Central del partido, elegido en la Conferencia de enero de 1912, la obligatoriedad de atenerse a todas las resoluciones del partido y también el derecho de veto del Comité Central.
__-_-_-__p Tales son las condiciones de acuerdo con las cuales el CC de nuestro partido considera posible realizar la unidad y toma a su cargo el comienzo de la campaña en favor de la unidad. Consideramos absolutamente imposible tener ninguna relación o contacto con el grupo de liquidadores que publican Nasha Zaríá y Nasha Rabóchaia Gazeta, mientras persistan en su actual táctica. Consideramos como ficciones a todos los demás grupos, tendencias, fracciones y organismos que defienden a los liquidadores o que preconizan la unidad o el compromiso con ellos, desde el punto de vista de su existencia política real en el movimiento de los obreros de Rusia.
p Declaramos que alimentar a la clase obrera de Rusia con afirmaciones verbales y promesas de que la unidad con el grupo de liquidadores es posible y fácil significa prestar un pésimo servicio a la causa y hacer pasar las frases como realidad.
p Por eso hacemos la siguiente proposición práctica.
p Desde hace un año está planteada en nuestro partido la convocatoria del congreso del partido. Así se lo anunció en las resoluciones de la Conferencia del verano de 1913, convocada por el CC del POSDR. Ahora, el plan de convocar él congreso está ya próximo a realizarse. Es probable que en un futuro cercano, en seguida después del Congreso de Viena o inclusive coincidiendo con él, se celebre el congreso de nuestro partido. Pedimos a los 39 camaradas que, como es lógico, no se anuncie ni se hable de ello. Si los arrestos son muy numerosos, es posible que se celebre una conferencia en vez del congreso.
p Ahora bien, aun negándonos a dar algún paso que nos acerque al grupo de liquidadores o a sus defensores, hasta tanto no hayan sido aceptadas las condiciones señaladas, proponemos a todos los grupos tendencias y fracciones que—a diferencia de nosotros—consideran posible la unidad, la paz o el compromiso con el actual grupo de liquidadores, con su táctica presente tal cual es, les proponemos que se aproveche el Congreso de Viena para organizar la discusión formal, en común, de nuestras condiciones.
p Que quienes preconizan la paz o el compromiso con los liquidadores no se limiten a esa prédica, que demuestren con hechos que la unidad es posible con los actuales liquidadores.
p Nosotros, por nuestra parte, nos sentiríamos muy satisfechos si pudiéramos informar a los representantes de los 4/5 de los obreros de Rusia, en un congreso o conferencia de nuestro partido, de los resultados de una reunión del grupo de los liquidadores con todos los grupos que los defienden.
p 14. Para terminar, debo referirme a otro punto que, si bien es muy desagradable, es imposible eludir en un intercambio leal y sincero de opiniones sobre la unidad de los socialdemócratas en Rusia.
p Se trata de lo siguiente.
p En su prensa, nuestros adversarios, los liquidadores, realizan una encarnizada campaña personal contra varios miembros de nuestro partido, a quienes acusan públicamente y ante las masas de un cúmulo de acciones deshonestas, cobardes y criminales, o se hacen eco en su periódico de “rumores” sobre acciones de este tipo. La prensa de nuestro partido responde a esos ataques tildando, franca y abiertamente, de calumniadores a los liquidadores —y en particular a dos de sus dirigentes, Dan y Mártov—, en nombre del CC de nuestro partido.
p No es difícil imaginar el grado de desorganización y desmoralización que los liquidadores están sembrando entre las masas con semejante “campaña”, a la que nosotros hemos respondido y responderemos siempre según el principio: á corsaire, corsaire et demi [39•* . Señalaremos brevemente cuatro ejemplos:
40p 1. En 1911 L. Mártov publicó en París el folleto: ¿Salvadores o destructores?, dedicado principalmente a acusar a Lenin de acciones deshonestas y de delitos comunes. Mártov envió la traducción alemana de este folleto a Kautsky, quien entonces estaba actuando como arbitro en un problema en discusión en la socialdemocracia rusa. En una carta a Lunacharski (del grupo “ Vperiod”), Kautsky calificó este folleto de Mártov de “repugnante”, calificativo al que Plejánov dio estado público en la prensa socialdemócrata rusa. En la actualidad el periódico de los liquidadores ha comenzado a dar a conocer gradualmente, en forma de alusiones, el contenido de dicho folleto entre los lectores rusos.
p 2. Desde 1913 hasta el presente, el periódico de los liquidadores ha estado acusando constantemente a Danski, miembro de nuestro partido, funcionario de las instituciones de seguro social, de deshonestidad. El pretexto para esta acusación es que Danski presta servicios en una organización patronal, empresaria, que sirve a la burguesía. Nuestro partido, representado por varios organismos (Redacción de Pravda y de la revista Prosvesctyenie, Grupo obrero socialdemócrata ruso de la Duma del Estado, algunos sindicatos, etc.), examinó estas acusaciones y puso en claro que paulatinamente Danski había ido dejando de trabajar al servicio de los patronos, y estaba al servicio del movimiento obrero, en un principio como colaborador anónimo de Pravda. Cuando Danski ingresó definitivamente en nuestro partido, se le propuso, en cumplimiento de resoluciones partidarias, que se alejara totalmente de la organización patronal, cosa que cumplió, dejando el empleo. En nombre del CC repito que nuestro partido lo ’ considera un camarada honesto y no permitirá que nadie manche impunemente su honor. Nuestra prensa, al acusar a los liquidadores de calumniar a Danski, señaló que, en este caso, los liquidadores eran particularmente deshonestos, porque el propio Mártov escribe permanentemente para un periódico burgués con diferentes seudónimos (aquí diré todo: Egórov en Kíevskaia Misl), y entre los colaboradores más cercanos del periódico liquidacionista, Ezhov ha prestado servicios en un sindicato empresario y Ermanski los ha prestado o sigue prestando.
p 3. Un miembro de la Duma, Malinovski, de pronto dejó la Duma y renunció sin dar ninguna explicación. Nuestros obreros reunieron los organismos dirigentes locales y centrales y lo expulsaron del partido, considerando su renuncia sin consultar en $1 41 cuerpo colegiado como una actitud desorganizadora, como una deserción de su puesto de lucha. El periódico de los liquidadores comenzó entonces a publicar rumores anónimos acerca de que Malinovski era un agente provocador y exigió una investigación conjunta de todos los diferentes grupos. Nuestro CC declaró que respondía por Malinovski, que había investigado los rumores y estaba convencido de que eran una calumnia infame de Dan y Mártov. El CC rechazó la propuesta de formar una comisión común con los liquidadores y, siguiendo la opinión expresada por los representantes de 10 sindicatos de Moscú, denunció como calumniadores a los que se atrevían a publicar en la prensa “ rumores” anónimos sobre agentes provocadores en vez de hacerlos llegar por vías orgánicas, ya a nuestro CC, ya al suyo (“CO”), al Bund o a los grupos colectivos que confían en los liquidadores, a fin de someter los rumores al examen de los cuerpos colegiados y organismos responsables. Búrtsiev manifestó que no creía en los rumores. La comisión investigadora de nuestro CC declaró que publicaría los hechos sobre quienes hacían circular esos rumores. Yo sólo puedo añadir que esos rumores eran propagados por los liquidadores.
p 4. Hace unos días, el periódico liquidacionista publicó una carta abierta de Alexinski, que fue diputado de la II Duma, acusando de traidor al camarada Antónov, miembro de nuestro partido que había cumplido, una condena a presidio. Pero la conducta del camarada Antónov fue reconocida como intachable, tanto por la comisión especial de compañeros de prisión como por resolución del CC del partido, adoptada en 1907-1908, en Finlandia, cuando los mencheviques (es decir, los liquidadores actuales) y todas las "organizaciones nacionales" estaban representadas en el Comité Central. La respuesta de nuestra prensa fue otra vez la de acusar a Dan y Mártov de propagar calumnias.
p Siguiendo instrucciones del CC debo someter al Comité Ejecutivo del Buró Socialista Internacional una propuesta práctica al respecto. Nosotros vemos en los métodos de los liquidadores un peculiar método de lucha política al que recurren los hombres que han sido excluidos del partido. Por lo tanto, no confiamos en - que las cosas puedan “corregirse” con sentencias morales. Sin embargo, como los organismos que encubren a los liquidadores (el “CO” y el Bund, por ejemplo, y también Trotski), así como los numerosos grupos en el extranjero (entre ellos Plejánov), nos 42 hablan de "unidad" ce i esos liquidadores, nosotros, ante el Comité Ejecutivo del Buró Socialista Internacional, proponemos lo siguiente:
p que declaren abierta y públicamente, sin rodeos, si aprueban o no la “campaña” de los liquidadores sobre los cuatro puntos enumerados (a los cuales, estamos seguros, los liquidadores agregarán otros 44).
p Si no la aprueban, que lo sepan los obreros de Rusia.
p Si la aprueban, que todos los grupos que nos proponen la “unidad” o el compromiso con los liquidadores elijan una comisión conjunta y redacten una acusación fundada, concreta y abierta de acciones deshonestas contra ciertos miembros de nuestro partido. Nosotros presentaremos esta acusación al congreso de nuestro partido, invitaremos a los representantes de la comisión de todos los grupos que defienden a los liquidadores a que acudan a nuestro congreso y presenten allí sus pruebas.
p Consideramos nuestro deber declarar que si esto no se hace, se robustecerá la opinión ya imperante en las filas de nuestro partido, de que todos los grupos que defienden la “unidad” con los liquidadores apoyan tácitamente a los calumniadores.
p En nombre de la mayoría de los obreros con conciencia de clase de Rusia defenderemos la organización de nuestro partido de los desorganizadores, y no reconoceremos otra defensa que la que hemos empleado, y que hemos enumerado antes. (Sin mencionar los tribunales burgueses, a los cuales recurriremos en la primera oportunidad.)
p He terminado el informe que se me había encomendado presentar en nombre del CC del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia. Me permitiré resumirlo en dos breves tesis:
p En su aspecto formal la situación es la que sigue. Nuestro partido, reconstituido en la Conferencia de enero de 1912 a pesar de la resistencia del grupo de los liquidadores, excluyó a estos de sus filas. Después de esto, después de dos años y medio del movimiento, la inmensa mayoría de los obreros con conciencia de clase de Rusia ha aprobado la línea de nuestro partido. Tenemos, pues, todas las razones para estar convencidos, más firmemente que antes, que nuestra línea es correcta y no nos apartaremos de ella. Si los liquidadores y los grupos que los defienden desean que anulemos la resolución por la cual se excluye a aquellos del partido, nuestro CC está dispuesto a llevar al congreso de nuestro partido 43 la proposición pertinente y a defenderla sólo en base a las condiciones que he enumerado.
p En el aspecto material, es decir, en lo referente al fondo del problema, la situación es esta. Rusia atraviesa un período de revoluciones burguesas, durante las cuales grupitos inestables de intelectuales se inclinan a veces a considerarse socialdemócratas o a apoyar la tendencia oportunista dentro de la socialdemocracia, contra la que nuestro partido viene combatiendo desde hace veinte años (“economismo” de 1895 a 1902; “menchevismo” de 1903 a 1908 y “liquidacionismo” de 1908 a 1914).
La experiencia del Bloque de agosto (1912) de los liquidadores y su desintegración han probado que los liquidadores y sus defensores son absolutamente incapaces de formar ningún partido u organización. Sólo en la lucha contra esos grupos se forma y puede formarse un verdadero partido socialdemócrata obrero en Rusia, partido que ya ahora, a pesar de las tremendas dificultades, ha unido a 8/10 partes de los obreros con conciencia de clase ( contando sólo a los socialdemócratas) o a 7/10 partes (contando a socialdemócratas y socialistas revolucionarios).
Notes
[33•*] Las organizaciones socialdemócratas bolcheviques del Cáucaso fueron creadas sobre la base de los principios del internacionalismo, y agrupaban a los proletarios de vanguardia de diversas nacionalidades. Lenin tenía un elevado concepto sobre la actividad de esas organizaciones y muchas veces las destacó como ejemplo de unidad de los obreros de todas las nacionalidades. (Ed.)
[35•*] En su periódico (NasJia Rabócliaia Gazeta, núm. 34, del 13- VI1914), los liquidadores estiman la relativa proporción de pravdistas eri un 72 por ciento y en un 28 por ciento la de liquidadores, en San Petersburgo. Este peregrino cálculo está basado, no en el número de grupos obreros, sino en los rublos aportados tanto por los obreros como por la burguesía, de manera que 10.000 obreros que entreguen a razón de 10 kopeks son equiparados a un burgués que entregó 1.000 rublos. En la realidad, del 1 de enero al 13 de mayo de 1914, el número de aportes de los grupos de obreros ha sido en San Petersburgo de 2.024 entre los pravdistas y 308 entre los liquidadores, o sea, el 86 y el 14 por ciento.
[37•*] Es decir, del Congreso de Londres del POSDR, de 1907.
[37•**] Es decir, del Congreso Socialista Internacional de Stuttgart, de 1907.
[37•***] Strajovanie Rabóchij ("El seguro social para los obreros"): revista de los mencheviques liquidadores; se publicó en Petersburgo desde 1912 hasta 1918. (Ed.)
[39•*] En francés en el original. (Ed.)
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