29
III
 

p Paso ahora a la tercera parte de mi informe. Habiendo examinado la experiencia del movimiento obrero de masas en Rusia, que ha venido a confirmar nuestra línea, quiero analizar la experiencia de nuestros adversarios.

p Nuestros adversarios, tanto los liquidadores y los grupitos en el extranjero como el de Plejánov, gustan injuriarnos diciendo que somos “usurpadores”. Ellos repitieron esas calumnias en las páginas de Vorwarts en marzo de 1912. ¡¡Pero Vorwarts no nos dio una oportunidad para responder!! Veamos qué sentido político pueden tener estas acusaciones de que somos “usurpadores”.

p He dicho ya que la Conferencia de 1912 fue convocada por la "Comisión de Organización de Rusia", formada por los comités del partido en Rusia después que los liquidadores destruyeron el viejo CC. Consideramos un mérito nuestro ese restablecimiento del partido ilegal, y la mayoría de los obreros de Rusia así lo han reconocido.

p Pero admitamos por un instante que nuestros numerosos adversarios (numerosos en opinión de los grupitos de intelectuales y del extranjero) tienen razón. Supongamos que somos “ usurpadores”, “divisionistas”, etc. En este caso, ¿no era natural esperar que nuestros adversarios probaran, no sólo con palabras sino con la experiencia de su actividad y de su unidad, que estamos equivocados?

p Si no teníamos razón al afirmar que la única manera de organizar el partido era luchar contra los liquidadores, ¿no era de esperar que los grupos y organizaciones que discrepaban con nosotros demostraran con la experiencia de su actividad que la unidad con los liquidadores era posible?

p Pero la experiencia de nuestros adversarios muestra esto. En enero de 1912, nuestro partido ilegal quedó reconstituido por 30 nuestra Conferencia, en la que estuvo representada la mayoría de las organizaciones de Rusia.

p En marzo de 1912 se unían en las páginas de Vorwarts, para insultarnos:

p los liquidadores,
el Bund,
los letones,
los polacos,
los “trotskistas”
y los de “Vperiod”.

p Parecen muchas “tendencias” y “grupos”, ¿verdad? ¡¡Qué fácil hubiera sido para ellos dar con su unidad un buen ejemplo a los obreros de Rusia!!

p Pero cuando empezaron los preparativos para la conferencia "de agosto" de los liquidadores, resultó que nuestros adversarios no lograban ponerse de acuerdo.

p Los polacos y Plejánov llegaron a negarse a participar en la conferencia "de agosto" de los liquidadores.

p ¿Por qué?

p ¡¡¡Porque no podían ponerse de acuerdo ni siquiera sobre el concepto de miembro del partido!!!

p Por eso cuando el grupo de Plejánov o Rosa Luxemburgo o cualquier otro asegure para sí mismo y para los demás que es posible unirse a los liquidadores, nuestra respuesta será: queridos camaradas, intenten ustedes mismos “unirse” con’ los liquidadores en la definición de miembro del partido, no de palabra, sino en la práctica.

p Prosigamos. Los de “Vperiod” acudieron a la Conferencia de agosto, pero se retiraron de ella con una expresión de protesta y denunciándola como una ficción.

p Entonces, en febrero de 1914, un año y medio después de la "Conferencia de agosto" de los liquidadores, se reunió el Congreso del partido letón. Los letones apoyaron siempre la “unidad”. Los obreros letones querían trabajar con los liquidadores, y así lo demostraron, no con palabras, sino con hechos, con su experiencia.

p Y al cabo de un año y medio de experiencia, los letones, sin abandonar su estricta neutralidad, declaraban en su Congreso que abandonaban el bloque de agosto, pues 

31

p  como dice la resolución del congreso letón: 

p “El intento de los conciliadores de unirse a cualquier precio con los liquidadores [conferencia de agosto de 1912] ha sido inútil, y los propios unificadores han caído bajo la dependencia política e ideológica de los liquidadores.”

p Si alguien más desea hacer la "experiencia de unirse a los liquidadores", que lo haga. Nosotros, por nuestra parte, declaramos que mientras los liquidadores no abandonen decididamente su línea liquidácionista, toda unión con ellos es absolutamente imposible.

p Para terminar, también el grupo de Trotski y el de los caucasianos dirigidos por An y varios otros liquidadores (por ejemplo, “Eme-Ele”) se han desprendido virtualmente del Bloque de agosto y han fundado una revista propia, Bórbá. Ésta no tiene ningún vínculo con los obreros, pero con su existencia misma, con su crítica del oportunismo de los liquidadores y su separación de estos, la revista del grupo de ex liquidadores demuestra con hechos, con la experiencia, que la unidad con los liquidadores es imposible.

p La unidad sólo es posible si los liquidadores están dispuestos a romper decididamente con toda su táctica y a dejar de ser liquidadores.

Paso ahora a exponer las condiciones precisas, formales para tal “unidad”.

* * *
 

Notes