181
CAMBIOS EN LAS CONCEPCIONES IDEOLÓGICAS
DE LA INTELECTUALIDAD CIENTÍFICA
 

p A la vez que prestaban atención a reducar en el espíritu socialista a los intelectuales de la vieja época, el Partido Comunista y el Estado soviético se preocupaban constantemente de formar intelectuales entre los obreros y campesinos.

p En el período de restablecimiento de la economía continuó el proceso de promoción de los obreros mejor preparados, de comunistas, para desempeñar cargos administrativos y técnicos. Sin embargo, con ellos no se podía cubrir la enorme falta de 182 personal cualificado. De ordinario ocupaban los puestos de contramaestres o directores de empresas, teniendo como suplentes o consultores a especialistas burgueses. Los "directores rojos”, aunque aplicaban con acierto la línea del partido en la esfera de las relaciones de producción, eran poco competentes a veces en las cuestiones científico-técnicas, por lo que las resolvían apoyándose por entero en los consejos de los especialistas, reaccionarios con frecuencia. El país necesitaba como el aire especialistas surgidos de entre los trabajadores.

p La escuela superior seguía siendo la fuente principal de formación de intelectuales. El Partido Comunista se ocupó mucho de dar una nueva orientación a la escuela superior. En la resolución de la I Conferencia del partido sobre cuestiones de la instrucción pública, convocada por el CC del PC (b) de Rusia a finales de diciembre de 1920, se planteaba la tarea de conquistar políticamente la escuela superior, es decir, de "en primer lugar, asegurar la orientación revolucionaria de su labor; en segundo lugar, educar políticamente a todos los estudiantes que pasan por la escuela, y en tercer lugar, aprovechar la escuela superior para formar el mayor número posible de especialistas procedentes del proletariado y, en particular, miembros del partido".

p La proletarización del estudiantado se llevaba a efecto dando ingreso en los centro’s docentes superiores a los egresados de las Facultades Obreras y observando el principio clasista al admitir a los jóvenes en la escuela superior. La red de Facultades Obreras fue extendiéndose sin cesar. En tanto que en 1919 sólo había en el país 14 Facultades Obreras, en 1923 su número subía ya a 106, pasándose de 2.149 a 38.394 alumnos de ellas. Aumentó el porcentaje de estudiantes obreros y miembros del partido y del Komsomol. El X Congreso de los Soviets de toda Rusia (diciembre de 1922) registró con satisfacción los éxitos alcanzados en el acceso de obreros y campesinos a los centros docentes superiores. El Congreso propuso al Comisariado del Pueblo de Instrucción y a otras instituciones soviéticas que "dediquen singular atención al estudiantado proletario, a sus aspiraciones espirituales y a sus condiciones de existencia y adopten todas las medidas para que estas nuevas fuerzas, afluidas a la escuela superior, crezcan y se fortifiquen".

p A partir de 1923 millares de egresados de las Facultades Obreras se unieron a los estudiantes de la escuela superior. Por ejemplo, en 1925 constituían dos tercios del total de los estudiantes admitidos en los centros docentes superiores técnicos industriales, y la mitad de los ingresados en las escuelas superiores socioeconómicas.

183

p El principio de selección de los estudiantes ofrecía la posibilidad de dar ingreso en la escuela superior a las personas pertenecientes a otras clases y capas sociales, además de los obreros y campesinos. En los centros docentes superiores se admitía a jóvenes procedentes incluso de la burguesía y, ni que decir tiene, de la intelectualidad trabajadora. Mas, por supuesto, gozaban de preferencia los que provenían de la clase obrera y del campesinado trabajador.

p En los primeros años del período de restablecimiento de la economía fue muy compleja la situación en los medios estudiantiles. Entre los alumnos de los centros docentes superiores abundaban los que eran hostiles al Poder soviético y habían participado en la guerra civil junto a los guardias blancos y los intervencionistas. Oponíanse obstinadamente a las medidas del Estado soviético tendentes a democratizar la escuela superior y perseguían a los estudiantes que habían pasado a ella desde las Facultades Obreras. La mayoría de los estudiantes era apática y no mostraba el menor interés por todo lo que rebasaba los límites de la ciencia que querían aprender como profesión.

p Pero la revolución había dado vida a una juventud de nuevo tipo, crecida en el tenso ambiente de la lucha revolucionaria. Gran número de muchachos y muchachas de familias obreras y campesinas que hasta poco antes habían trabajado en las fábricas o en el campo entraron en los centros docentes superiores directamente desde las Facultades Obreras. Por eso, los primeros cursos de la escuela superior ofrecían en aquellos años un cuadro muy distinto. "Aquí—testimonia N. Mescheriakov— el estado de ánimo era mucho más vivo. La mayoría de estos jóvenes habían hecho suya la revolución. Muchos de ellos habían luchado por la revolución en el frente, con riesgo de su vida, y habían aguantado sus penalidades. La revolución había hecho de ellos demócratas. Un porcentaje considerable de esta parte de la juventud era comunista".

p Las organizaciones del partido de los centros docentes superiores realizaron un gran trabajo para reformar la escuela superior y cambiar la composición clasista del estudiantado. Controlaban directamente el ingreso de los aspirantes y hacían una amplia labor educativa con los estudiantes y los profesores. Al terminar el período de restablecimiento de la economía, las céludas del partido en los centros docentes superiores se habían convertido ya en grandes agrupaciones con centenas de comunistas. Por ejemplo, en 1925, la célula del partido de la Academia Agrícola de Moscú contaba con 757 miembros, o el 20% de la totalidad de estudiantes; la del Instituto Tecnológico de Jarkov, con 403, o el 20%; la del Instituto de Economía 184 Nacional de Moscú, con 1.050, o el 27%; la de la Primera Universidad de Moscú, con unos 1.800, o el 18%, respectivamente.

p En enero de 1925, por una disposición del Buró de Organización del CC del PC (b) de Rusia se restructuró el sistema de los órganos del partido en los centros docentes superiores. En vez de células del partido de estudiantes, de científicos y profesores y de empleados administrativos, independientes y poco ligadas entre sí, se formaron células únicas de todo el centro docente superior, lo cual permitió llevar a efecto más exitosamente el trabajo de cohesión de las colectividades de los centros de enseñanza. Se dedicó especial atención a intensificar la actividad de las organizaciones del Komsomol y de los sindicatos de las escuelas superiores y a mejorar su dirección por las células del partido.

p La proletarización de la escuela superior fue realizada en medio de la lucha contra el conservadurismo y, a veces, contra el sabotaje directo por cierta parte del profesorado. Esto se expresó más crudamente en la esfera organizativa, al revisar los estatutos, los programas de los centros docentes superiores, etc. Los profesores trataban por todos los medios de crear una muralla entre la escuela superior y el Estado, de aislarla de la "política" y de impedir su democratización.

p Los comunistas comprendían perfectamente que de pronto no se podía mudar el pellejo a los profesores burgueses y preparar nuevos pedagogos. De ahí que el Partido Comunista considerase que, a la par con la incoporación del mayor número posible de profesores comunistas a los centros docentes superiores, era preciso mostrar solicitud y tacto con los profesores de la época zarista. El partido se preocupaba constantemente de mejorar los métodos de dirección de la escuela superior y de establecer relaciones normales entre los órganos del partido, de los Soviets y sociales, por una parte, y el profesorado, por la otra. Al mismo tiempo, combatió firmemente la "autonomía”, que significaba, en realidad, el mantenimiento del espíritu de casta en la escuela superior y el aislamiento entre ésta y las masas populares. El partido luchó con empeño por lograr una situación en la que los métodos de dirección de la escuela superior por los órganos del partido y de los Soviets estuvieran en consonancia con el estado de ánimo específico y las tradiciones del profesorado y por que las medidas del nuevo poder no repelieran a este grupo de la intelectualidad, sino que, al revés, agruparan a su mejor parte en torno del Poder soviético.

p Sin embargo, en una serie de centros docentes superiores el 185 profesorado se dejó arrastrar en 1921 a conflictos con los órganos del poder. Uno de los motivos serios que acarrearon estos conflictos fue la errónea política de los dirigentes de algunas instituciones, entre otras la Dirección General de Instrucción Profesional, con respecto a los catedráticos y profesores, política que consistía en "apretarles las tuercas" y abusar del poder.

p Por ejemplo, a comienzos de 1921, el rector de la Universidad de Moscú, el catedrático comunista D. Bogolépov, que no había acertado a anudar relaciones correctas con los profesores, empezó a despedir a muchos de ellos simplemente porque eran “viejos”. Esta conducta suya fue respaldada por los jefes de la Dirección General de Instrucción Profesional y también por la célula comunista de la Universidad, integrada en su mayoría por jóvenes estudiantes y alumnos de las Facultades Obreras. Como es lógico, sobre el Gobierno llovieron las quejas y reclamaciones. Al enterarse del modo de proceder de D. Bogolépov, V. I. Lenin se opuso enérgicamente a la práctica de censura global, con frecuencia completamente infundada, del profesorado. En mayo de 1921, D. Bogolépov fue sustituido en el cargo de rector de la Universidad por el comunista V. Volguin, que supo calmar los ánimos entre el profesorado y efectuó un gran trabajo de cohesión de la colectividad universitaria.

p Un conflicto más espinoso surgió en abril de 1921 en la Escuela Técnica Superior de Moscú, con motivo del nombramiento de la directiva de este centro docente por la Dirección General de Instrucción Profesional, sin incluir en ella al candidato del profesorado. La asamblea de catedráticos y profesores, después de discutir este acto de la Dirección General, lo declaró ilegal y acordó, en señal de protesta, suspender las lecciones.

p A propuesta de V. I. Lenin, los hechos ocurridos en esta escuela fueron presentados a examen del Buró Político del CC, y aunque éste propuso hacer una amonestación a todo el profesorado por considerar inadmisibles semejantes formas de protesta, a la vez anuló el nombramiento de la directiva.

p En la declaración del Comisariado del Pueblo de Instrucción en que se explicaba la decisión del Buró Político del CC se reconocía que el jefe de la sección de centros docentes superiores de la Dirección General de Instrucción Profesional no era apto para desempeñar la función que se le había confiado, por lo cual fue destituido.

p Así quedó zanjado por esta vez el incidente con la Escuela Técnica Superior de Moscú.

186

p El 2 de septiembre de 1921 se promulgó, firmado por V. I. Lenin. el reglamento de ¡os centros docentes superiores de la RSFSR, en el que se definían claramente las tareas clasistas de la escuela superior, a la que correspondía la misión de preparar especialistas cualificados en las diversas ramas del saber, formar trabajadores científicos y difundir los conocimientos entre las amplias masas proletarias y campesinas, "cuyos intereses debían ocupar el primer lugar”. Al mismo tiempo, el reglamento asestó un fuerte golpe a la famosa autonomía de la escuela superior.

p La parte reaccionaria del profesorado, empecinada en conservar sus privilegios y tradiciones, rechazó hostilmente el reglamento de los centros docentes superiores. Le indignaron sobre todo los artículos de la disposición del Gobierno en los que se decía que las directivas de las Facultades serían designadas por la Dirección General de Instrucción Profesional, y las de los centros docentes superiores, por el Comisariado del Pueblo de Instrucción, a base de los candidatos propuestos por las colectividades de profesores y de estudiantes. Esto, a juicio del profesorado de la época zarista, significaba por parte del Estado "una agresión a las sagradas tradiciones de los derechos de la escuela superior".

p El descontento por la sensible restricción de la autonomía de los centros docentes superiores, los nombramientos no siempre acertados, las dificultades económicas a causa de la mala cosecha y los retrasos en el pago de los sueldos determinaron que en el invierno y la primavera de 1922 estallara la huelga de catedráticos y profesores de la Escuela Técnica Superior de Moscú, de la Universidad de Moscú y de algunos otros centros docentes superiores del país.

p La situación en la escuela superior fue examinada reiteradamente por el Buró Político del CC del partido. A fin de llegar a un arreglo rápido y pacífico de los conflictos, el Buró Político del CC acordó el 2 de febrero de 1922 formar una comisión mixta para estudiar los problemas económicos de la escuela superior, liquidar los atrasos en el pago de sueldos, proveer de instalaciones, etc. Sin embargo, la Dirección General de Enseñanza Profesional continuó insistiendo en la adopción de medidas represivas (incluido el arresto) contra los participantes en las huelgas, obteniendo el apoyo de las células comunistas de algunos centros docentes superiores. El Buró Político del CC del PC (b) de Rusia explicó al Comisariado del Pueblo de Instrucción que el acuerdo del CC del 2 de febrero "perseguía el objetivo de solucionar pacíficamente y con la mayor rapidez la huelga de los profesores, sin adoptar medidas represivas”, y el 9 187 de febrero impuso una amonestación a E. Preobrazhenski, A. Lunacharski y M. Pokrovski por incumplimiento del acuerdo del Buró Político del CC. Preobrazhenski presentó la dimisión del cargo de jefe de la Dirección General de Instrucción Profesional, que fue aceptada. El 13 de febrero, el Buró Político del CC aprobó las propuestas de la comisión constituida especialmente para dictaminar sobre el mejoramiento de la situación material del profesorado. Gracias a todas las medidas tomadas, el conflicto fue liquidado y en todos los centros docentes superiores se reanudaron las clases. Recordando la "huelga de los profesores" A. Lunacharski dijo que había sido el conflicto más tenso con la intelectualidad en todos los años del Poder soviético.

p La flexible política leninista del Partido Comunista con la intelectualidad burguesa reportó buenos frutos. En la primavera de 1921, un grupo de profesores de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Petrogrado intentó unir a su alrededor a los catedráticos y profesores al objeto de obtener su concurso a la reforma de la escuela superior y acercarlos al Poder soviético. El grupo de los "profesores rojos”, como se llamó a sí mismo, hizo pública una declaración en la que se decía que el proletariado era el aliado natural de la ciencia y su verdadero defensor, ya que "el desarrollo de la ciencia servía para él de garantía del triunfo de sus objetivos finales”, y que la dictadura del proletariado "crea por primera vez en la historia condiciones para el libre desarrollo de la ciencia y la amplia utilización de sus realizaciones en beneficio de toda la sociedad”. La declaración señalaba también la clamorosa contradicción entre el estado de la escuela superior y las tareas depositadas en ella por el Estado soviético. El grupo exhortaba a los pedagogos a organizar la enseñanza de las disciplinas sociales en base al materialismo histórico y subordinar la enseñanza de las ciencias aplicadas a la obra de cooperación al desarrollo armónico de las fuerzas productivas del país. El grupo se trazaba como finalidad de su actividad luchar contra el corporativismo y el espíritu de casta en la escuela superior y coadyuvar a la estrecha colaboración entre los profesores rojos y los estudiantes.

p El grupo petrogradense del "profesorado rojo" se limitó principalmente a propagar sus objetivos y tareas. Sus representantes intervenían en controversias públicas, asambleas estudiantiles y reuniones de catedráticos y profesores. Sin embargo, no podía ser portavoz del estado de ánimo de grupos del profesorado más o menos amplios. El obstáculo para ello era su heterogeneidad política y. también, su actitud sectaria en 188 diversos problemas. Por ejemplo, el rector de la Universidad de Retrogrado, catedrático N. Derzhavin, escribió que los miembros del grupo se habían deslindado demasiado marcadamente de las masas de trabajadores científicos de la escuela superior, quedando aislados por completo... No avanzaban adentrándose entre sus enemigos, sino marchando al margen de ellos. Por tanto, era evidente su error táctico.

p Más eficaz fue la acción del grupo del "profesorado de izquierda”, constituido en Petrogrado a finales de 1921. En él figuraban principalmente representantes de las ciencias humanitarias. En septiembre de 1922 componían el grupo 80 miembros; a fines de noviembre, 116, y en marzo de 1923 unos 150, entre ellos 42 comunistas.

p En su primera asamblea urbana, celebrada el 14 de mayo de 1922, el grupo aprobó unos estatutos en los que se fijaba el objetivo de "sostener una lucha organizada por la reforma y el desarrollo de la escuela superior, a base de su renovación ideológica, en consonancia con las nuevas vías de la ciencia y de la instrucción de las grandes masas populares trazadas ante la escuela superior por la Revolución de Octubre”. Como miembros del grupo se admitía a catedráticos, profesores y científicos.

p La autonomía de la escuela superior era una de las principales cuestiones que suscitaba animados debates, en los que se comprobaba la actitud del profesorado ante el Poder soviético. La línea política de los catedráticos y profesores reaccionarios se expresaba en el afán de independizar del Estado a la escuela superior, de sacarla del control del Poder soviético. Es natural que el grupo de pedagogos avanzados de la escuela superior no pudiera dejar de definir su actitud sobre este problema. Rechazó decididamente la consigna de autonomía porque propiciaba la ruptura entre la escuela superior y el pueblo e impedía la aplicación de las medidas del Poder soviético para renovarla. "En la nueva Rusia —se decía en el llamamiento A todos los científicos y profesores de la escuela superior, lanzado en septiembre de 1922 por el grupo del profesorado izquierdista— no se puede poner la escuela superior a la completa disposición de personas que conocen magníficamente una u otra ciencia, pero que a veces están huérfanas del don de gobernar y de la capacidad de ver y apreciar correctamente los imperativos del tiempo. El saber, por profundo que sea, no puede hoy conferir el derecho exclusivo a dirigir la escuela superior. En la Rusia Soviética, cuya divisa es la negación de las ventajas clasistas, no hay sitio 189 para la casta privilegiada de científicos. A los científicos se les puede reconocer tan sólo el derecho a ser respetados y merecer gratitud por sus servicios científicos, pero no el privilegio de dirigir la escuela superior. Gobernarla, lo mismo que gobernar a Rusia, corresponde hacerlo a los trabajadores, personificados por sus representantes de las organizaciones interesadas en la prosperidad de la escuela superior".

p Este grupo participó activamente en la restructuración del trabajo de los centros docentes superiores, en la confección de planes y programas de enseñanza, en la indagación del estado de la base material de las escuelas superiores, en la selección y recomendación de candidatos para integrar directivas, claustos y otros órganos de los institutos superiores y las universidades, celebró asambleas muy concurridas, organizó controversias y polémicas, etc.

p El CC del PC (b) de Rusia respaldó la iniciativa de los profesores avanzados petrogradenses. El 24 de febrero de 1923, en la reunión del consejo de la sección de agitación y propaganda del CC del PC (b) de Rusia para tratar de la labor entre los estudiantes se tomó el siguiente acuerdo: " ... Considerar necesario organizar en los centros más importantes el bloque del profesorado de izquierda a semejanza de la organización de Petrogrado, encargando a la sección de agitación y propaganda de dar las correspondientes indicaciones a los diversos lugares”. Cumpliendo estas orientaciones del CC del PC (b) de Rusia, las organizaciones provinciales, territoriales y urbanas del partido emprendieron este trabajo de formación de grupos del profesorado de izquierda y de fracciones comunistas dentro de ellos. Además del existente en Petrogrado, se constituyeron grupos análogos en Moscú, Kazan, Rostov del Don y otras ciudades del país.

p Los grupos de profesores de izquierda jugaron un visible papel en la diferenciación del profesorado, sacando de su masa a los pedagogos más avanzados e incorporándolos al trabajo activo para restructurar la escuela superior en base a los nuevos principios y aislar a la parte reaccionaria del personal docente. Hacia el otoño de 1923, con motivo de haber intensificado su acción la sección de trabajadores científicos del Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza, que había sido constituida en 1921, fueron disueltos paulatinamente los grupos de profesores de izquierda, encargándose dicha sección de cumplir sus objetivos y tareas.

p El Partido Comunista dedicó considerables esfuerzos a sanear el clima ideológico en la escuela superior. Los centros 190 docentes del país se descargaron el fardo de los catedráticos y profesores reaccionarios. Por ejemplo, en la Universidad de Petrogrado fueron declarados cesantes los catedráticos N. Losski, N. Karsavin, P. Sorokin, S. Alkóldov, S. Frank y otros reaccionarios.

p Separar de las cátedras a los profesores más derechistas fue impuesto por todo el curso del desarrollo de la escuela superior soviética. En Pravda del 5 de enero de 1921 V. I. Lenin escribió que "el contenido de la enseñanza, cuando se trata de asignaturas de instrucción general (en particular, filosofía, ciencias sociales y educación comunista) deben determinarlo únicamente los comunistas"  [190•33 .

p El cumplimiento de esta tarea llevaba aparejadas inmensas dificultades, en primer término a causa de la gran insuficiencia de especialistas en ciencias económicas y sociales. En agosto de 1924, el CC del PC (b) de Rusia destinó para la labor de enseñanza en los centros docentes superiores a más de 60 funcionarios del partido muy destacados.

p Sin embargo, la necesidad de profesores era tan acuciante que no hubo más remedio que confiar la enseñanza de asignaturas sociopolíticas a personas inseguras ideológicamente. Eran especialistas bien preparados, pero con ellos había que tener “ojo” para que no convirtieran la cátedra del centro docente superior en una tribuna de concepciones antibolcheviques.

p Los órganos del partido y de los Soviets atribuían gran importancia a la organización del estudio de la teoría marxista entre la intelectualidad, empezando por sus eslabones más altos. A esta tarea dispensó gran atención V. I. Lenin. Consideraba que a todos los profesores de las escuelas superiores, en particular los que enseñaban asignaturas sociopolíticas, se les debía obligar a estudiar los fundamentos del marxismo.

p En los centros de enseñanza superior se organizaban círculos, sociedades científicas de marxistas, cursillos, seminarios y simposios. Por ejemplo, en 1924, muchos catedráticos y profesores de la Facultad de Física y Matemáticas de la Universidad de Moscú asistían al círculo de estudio del marxismo. Cuando en la Universidad de los Urales se formó un círculo de estudio del materialismo histórico para los profesores, el interés mostrado por las clases fue muy superior a lo que 191 se esperaba. En la Universidad de Petrogrado, la sociedad científica de marxistas adjunta a ella realizó una intensa labor.

p A la par con esto se tomaron medidas para preparar científicos y profesores marxistas cualificados entre los jóvenes obreros y campesinos, entre los comunistas. En 1921 se fundó el primer instituto dedicado a la preparación de especialistas en disciplinas socioeconómicas: el Instituto del Profesorado Rojo, en el que se graduaron centenas de historiadores, economistas y filósofos muy competentes. La formación de especialistas en ciencias sociales se hacía también en los institutos de investigación en ciencias sociales de la Asociación de Rusia y en las Facultades de ciencias sociales de las Universidades.

p Escabroso y complicado fue el camino que hubieron de andar los profesores burgueses en el trabajo conjunto con el Poder soviético. Pero, de otro lado, esto era un proceso lógico e inevitable dimanante de todo el curso del desarrollo social. En el período que examinamos este proceso no finalizó aún, mas precisamente entonces el partido y el Estado lograron que se produjeran cambios decisivos en el ánimo y las concepciones ideológicas de la mayoría de los catedráticos y profesores de la escuela superior. Ya a mediados de 1925, el Consejo de Comisarios del Pueblo de la RSFSR pudo señalar en una disposición que se había operado una evolución considerable en la fisonomía ideológica y en el estado de espíritu del profesorado y que se observaba en él un viraje hacia el nuevo régimen. El Consejo de Comisarios del Pueblo de la RSFSR subrayó que concedía extraordinaria importancia a este fenómeno, como también al cambio simultáneo que en el mismo sentido se verificaba en general entre los científicos de la república.

p Los órganos centrales del partido y de los Soviets adoptaron medidas para impulsar los trabajos de investigación científica y rodear de las condiciones necesarias a los hombres de ciencia. En conmemoración del cincuentenario de la actividad científica del catedrático N. Zhukovski y de sus inmensos méritos como padre de la aviación rusa, el Consejo de Comisarios del Pueblo de la RSFSR, por disposición especial que llevaba la firma de V. I. Lenin, instituyó el premio anual N. Zhukovski para los mejores trabajos de matemáticas y mecánica y decidió asimismo conceder diversos beneficios personales al propio Zhukovski. Aprobó también una disposición por la que se mejoraban las condiciones de trabajo para I. Pávlov, K. Tsiolkovski y algunos otros científicos.

p Cuando I. Gubkin obtuvo los primeros grandes éxitos en sus trabajos de investigación V. I. Lenin presentó al Presidium del Consejo Supremo de la Economía Nacional la propuesta de 192 asegurar con medios económicos la continuación de estos trabajos y premiar a un grupo de investigadores concediéndoles condecoraciones y una gran recompensa en dinero.

p Testimonio de la solicitud por los hombres de ciencia fue la constitución de la Comisión Central para el mejoramiento de las condiciones de vida de los científicos, que acordó formar el Gobierno soviético en 1921 a iniciativa de V. I. Lenin y con la participación más directa de Máximo Gorki. Para atender las primeras necesidades se asignaron a esta comisión 2.900.000 rublos oro. La comisión se encargaba de distribuir las llamadas "raciones académicas"  [192•34  y subsidios en dinero, defendía los derechos de vivienda de los científicos, etc. En el Cáucaso y en los alrededores de Moscú se inauguraron sanatorios especiales para los científicos y pensiones balneológicas para los científicos ancianos y sus familias. En Moscú se fundó la Casa de los Científicos.

p Debe advertirse que el acuerdo del Gobierno sobre la formación de la Comisión Central para el mejoramiento de las condiciones de vida de los científicos y otras disposiciones encaminadas a mejorar la situación de la intelectualidad se aprobaron en un período dificilísimo para el Estado soviético, en los momentos en que un hambre pavorosa causaba estragos en todas las provincias centrales de Rusia, los obreros se veían obligados a trabajar recibiendo raciones de hambre y los campesinos se alimentaban de hierba y cortezas de los arboles. Esto demuestra que el Poder soviético no reparó en hacer duros sacrificios cuando se trataba de cuidar de los hombres de la ciencia y de la cultura.

p Por supuesto, la ayuda material prestada por el Estado soviético a los científicos fue uno de los factores que hicieron cambiar la actitud de éstos hacia la dictadura del proletariado. Mas lo principal consistía en que de ese modo se revelaba la preocupación del Estado por el desarrollo de la ciencia y por la incorporación de los científicos a la viva obra creadora de la construcción de la nueva economía y de la nueva cultura. Los científicos empezaron a comprender cada vez mejor que precisamente en las condiciones del socialismo en construcción la ciencia obtenía el más ancho campo para su expansión multifacética y el científico podía llevar a la práctica sus deducciones y propuestas.

p Toda la actividad del Estado soviético era prueba evidente 193 de que las palabras sobre el valor de la ciencia para la construcción de la nueva sociedad no eran pomposa fraseología y que la ciencia era un elemento consustancial de esta construcción. Convencidos de ello por sus propios ojos, los científicos, aun sin estar de acuerdo en todo con el Poder soviético, aceptaron la colaboración práctica y creadora con él.

p Un gran acontecimiento que marcó este viraje tan visible en el ánimo de parte considerable de los científicos, catedráticos y profesores de centros docentes superiores fue la I Conferencia de trabajadores científicos de Petrogrado, celebrada los días 5 y 6 de noviembre de 1923. Muchos científicos manifestaron en esta conferencia su sincero deseo de trabajar en pleno contacto con el Gobierno soviético. Conferencias análogas tuvieron lugar en otras ciudades del país.

p Los años de restablecimiento de la economía del país constituyeron un período de importantes realizaciones en el desarrollo de la ciencia, tanto en el ámbito de la teoría como en el terreno de su aplicación concreta a la práctica de la construcción socialista. Surgió un fenómeno fundamentalmente nuevo en la historia de la ciencia soviética y mundial: la planificación del desarrollo de la ciencia en consonancia con las tareas de la economía nacional. La idea de introducir en la ciencia el principio de la planificación les pareció irreal a muchos científicos, que vieron en ella "una fantasía bolchevique”. Algunos temieron que la planificación de la ciencia coartase la obra creadora individual y que el intento de establecer una interdependencia entre las investigaciones científicas y la economía nacional llevara a la declinación de la ciencia.

p Sin embargo, ya entonces había en el mundo científico personas conscientes de que en la calma de los despachos no se podía alcanzar un rápido progreso científico y técnico y que en la ciencia y las indagaciones científicas era inadmisible el “anarquismo”. Estos hombres de ciencia veían que sus "planes personales" debían estar dedicados a problemas científicos de gran alcance para el adelanto de la economía y de la cultura del pueblo.

p Considerables fuerzas científicas fueron incorporadas a la labor del Comité Estatal de Planificación de la URSS. Destacados hombres de ciencia trabajaron como consultores en los Comisariados del Pueblo y desempeñaron también importantes cargos de dirección en los organismos económicos.

p En junio de 1925, después del fallecimiento de V. I. Lenin el Gobierno soviético aprobó la disposición "Acerca de la institución de los premios V. I. Lenin para obras científicas." 194 Este acto significaba que el Estado soviético se proponía estimular la actividad de los científicos que trabajaban en la dirección más afín a las ideas de V. I. Lenin, es decir, orientados a establecer un estrecho nexo entre la ciencia y la vida.

La realidad soviética confirmaba diariamente la opinión de Lenin sobre que el especialista llegaría a comprender las ideas socialistas a través de los elementos de juicio de su ciencia. Para el profesorado y los trabajadores científicos la primera mitad de los años 20 constituyó un período de deslinde ideológico, de grandes cambios en la ideología y de importante paso hacia la participación activa en la construcción del socialismo.

* * *
 

Notes

[190•33]   V. I. Lenin. Directrices del CC a ios comunistas que trabajan en el Coinisariado del Pueblo de Instrucción. O. C., t. 42, pág. 320.

[192•34]   Subsidio mensual en especie que se facilitó a los trabajadores de la ciencia, la técnica, la literatura y el arte en los años más penosos en el aspecto económico (1918-1923).