p Ahora conocemos; ya la nueva ley en todos sus detalles. Resta �nicamente analizar qu� importancia tiene para los obreros y para el movimiento obrero de Rusia.
p La importancia de la nueva ley de f�bricas consiste en que, 293 por un lado, es una concesi�n obligada del gobierno, ha sido arrancada al gobierno polic�aco por los obreros concientes y unidos. Su promulgaci�n muestra el �xito del movimiento obrero en Rusia, muestra cu�nta fuerza encierra la reivindicaci�n conciente y firme de las masas obreras. De nada le valieron al gobierno las persecuciones de todo g�nero, ni las detenciones y deportaciones en, masa, ni los importantes procesos pol�ticos, ni los malos tratos a los obreros. Puso en juego todos sus medios y energ�as. Se lanz� sobre los obreros de Petersburgo con todo el peso del enorme poder de que dispone. Los persigui� y acos� sin proceso con crueldad inaudita, trat� a toda costa de extirpar en ellos el esp�ritu de protesta y de lucha, de aplastar su incipiente movimiento socialista contra los fabricantes y el gobierno. Todo fue in�til, y tuvo que convencerse de que ninguna persecuci�n a obreros aislados desarraigar�a el movimiento obrero, de que era preciso hacer concesiones. El gobierno absoluto que se considera omnipotente e independiente del pueblo, tuvo que conceder reivindicaciones a unas cuantas decenas de miles de obreros de Petersburgo. Hemos visto hasta qu� extremo son insignificantes y ambiguas esas concesiones, pero no es m�s que el primer paso. �l movimiento obrero ha rebasado hace mucho los l�mites de dicha ciudad; se desarrolla con creciente amplitud, abarca cada vez m�s profundamente a las masas de obreros industriales en todo el pa�s. Y cuando todas esas masas, dirigidas s�lo por el partido de los socialistas, presenten juntas sus reivindicaciones, ¡el gobierno no podr� ya salir del paso con una concesi�n tan insignificante!
Por otro lado, la importancia de la nueva ley consiste en que, necesaria e inevitablemente, da un nuevo impulso al movimiento obrero ruso. Hemos visto que, en todas partes, permite escapatorias a los fabricantes y se esfuerza por exponer vagamente las cuestiones m�s importantes. La lucha entre los fabricantes y los obreros por la aplicaci�n de la nueva ley surgir� por doquier y abarcar� una zona mucho m�s amplia ya que la ley debe aplicarse en toda Rusia. Y los obreros sabr�n entablar dicha lucha de modo conciente y firme, sabr�n insistir en sus reivindicaciones, soslayar las trampas que les tienden nuestras leyes polic�acas. La implantaci�n del nuevo sistema fabril, la modificaci�n de la jornada habitual, ordinaria, en la inmensa mayor�a de las f�bricas de toda Rusia reportar� un inmenso provecho: pondr� en movimiento a los sectores m�s atrasados de los obreros, despertar� en todas partes el m�s vivo 294 inter�s por los problemas de la vida de la f�brica y las disposiciones que la rigen; ser� un motivo magn�fico, c�modo, legal, para que los obreros presenten sus reivindicaciones, defiendan su interpretaci�n de la ley, defiendan las viejas costumbres cuando les son beneficiosas (por ejemplo, los feriados ordinarios, la costumbre de terminar los s�bados, la jornada de trabajo no 11/2 horas antes, sino dos horas e inclusive m�s), traten de conseguir condiciones m�s favorables en los nuevos acuerdos sobre las horas extras y logren salarios m�s elevados, a fin de que la reducci�n de la jornada signifique un provecho efectivo sin menoscabo para ellos.
Notes