p A primera vista puede parecer extra�o que hagamos esta pregunta. La ley reduce la jornada de trabajo e instituye el descanso obligatorio los domingos y d�as de fiesta: ¿eso no significa, acaso, mejorar la situaci�n de los obreros? Pero hemos mostrado ya con todo detalle cuan vagos y poco precisos son los art�culos de la nueva ley, con qu� frecuencia una disposici�n introducida por la ley para mejorar la situaci�n de los obreros, es inoperante porque �sta deja subsistir la arbitrariedad del patrono o porque limita los feriados obligatorios a un n�mero mucho menor que el de fiestas ordinarias.
p Intentemos hacer el c�lculo, la aplicaci�n de la nueva ley reducir� la jornada de trabajo si el n�mero de d�as de descanso no excede al fijado por la misma, es decir, si no se le concede a los obreros nada m�s que los d�as feriados obligatorios, fijados por la ley, y si para los otros d�as feriados ordinarios los fabricantes llegan a obligar a los obreros a trabajar. El hecho de que lo consigan o no, es naturalmente, otro problema. Eso depender� de la resistencia de los obreros. Pero no cabe la menor duda de que los fabricantes procurar�n resarcirse de la reducci�n de la jornada de trabajo mediante la disminuci�n del n�mero de d�as feriados. Y 290 tampoco cabe la menor duda de que la ley contribuye con todas sus fuerzas a convertir en realidad esta noble aspiraci�n de los capitalistas, de oprimir a los obreros. Veamos, pues, lo que ocurrir�a en ese caso. Para comparar la jornada de trabajo bajo el viejo sistema y bajo el nuevo (es decir, seg�n la ley del 2 de junio de 1897) hay que tomar la cantidad de horas de trabajo por a�o: s�lo as� se podr�n calcular todos los feriados y la reducci�n de la jornada en v�speras de fiesta. ¿Cu�ntas horas de trabajo anuales tiene corrientemente un obrero fabril de Rusia, ahora, es decir, antes de que entre en vigor la ley del 2 de junio de 1897? Como se comprender�, no existen datos absolutamente exactos sobre el particular, ya que es imposible contar la cantidad de horas de trabajo de rada obrero. Hay que recurrir a los datos reunidos en algunas f�bricas, suponiendo que en las dem�s sea aproximadamente igual al de las investigadas. Tomemos los datos relativos a la provincia de Mosc�. Se ha calculado con toda exactitud el n�mero de d�as de trabajo en 45 grandes f�bricas, resultando, tomadas en conjunto, 12.010 d�as por a�o, es decir, un promedio de 267 por cada f�brica [290•* . El promedio de horas de trabajo por semana (seg�n datos de varios centenares de f�bricas) es de 74, es decir, 12 1/3 horas diarias. Por lo tanto, el total de horas de trabajo por a�o asciende a 267 X 12 1/3—3.293, �, en cifras redondas, a 3.300. En la ciudad de Odesa hemos tomado los datos de 54 grandes f�bricas, de las que conocemos la cantidad de d�as de trabajo anuales y el de horas, resultando un promedio total de 3.139 horas de trabajo por a�o, es decir, bastante menos que en la provincia de Mosc�. En Odesa, la jornada de trabajo es m�s corta: la m�s corriente es de 10 1/2 horas, y el promedio de las¡ 54 f�bricas, de 10,7 horas. Por eso es inferior la cantidad de horas de trabajo al a�o, a pesar de ser menor el de feriados. Veamos cu�ntas horas de trabajo resultan de acuerdo ic�n lai nueva ley. Ante todo, determinemos la cantidad de d�as de trabajo por a�o. Para ello, de los 365 d�as hay que restar, en primer lugar, 66 fiestas; luego, medio d�a de Nochebuena y por �ltimo, el tiempo libre que le queda al obrero cuando termina el 291 trabajo 1 1/2 horas antes, en v�spera de fiesta. Las v�speras de fiestas ser�n 60 (y no66, ya que 6 van seguidas de otros feriados). As� pues, como consecuencia de la reducci�n del horario las v�speras de fiestas, resulta 60 X 11/2 = 90 horas u 8 d�as de trabajo. En total deberemos restar 74 1/2 d�as feriados (66 -f 1/2 + 8 = 741/2) de los 365 que tiene el a�o. Obtendremos 2901/2 d�as de trabajo, o sea, 2901/2 X U 1/2 = 3.340 horas de trabajo. Por lo tanto, si la cantidad de feriados se reduce al de fiestas obligatorias que se�ala la ley, la situaci�n de los obreros al aplicarse la nueva ley, lejos de mejorar, empeorar�: ¡en conjunto, su tiempo de trabajo anual seguir� siendo el mismo, o inclusive aumentar�] Como es natural, estos c�lculos son s�lo aproximados, pues es imposible efectuarlos con toda exactitud. Pero se basan en datos muy �tiles y nos muestra con claridad el astuto subterfugio a que ha recurrido el gobierno para oprimir a los obreros, reduciendo el n�mero de feriados obligatorios en comparaci�n con el de los ordinarios. Muestra claramente que si los obreros no se defienden con firmeza mutuamente y no oponen una resistencia conjunta a los fabricantes, su situaci�n puede empeorar al aplicarse la nueva ley. Y obs�rvese, adem�s, que todo este c�lculo se refiere s�lo al trabajo diurno, al trabajo ordinario. ¿Y el que se realiza en horas extras? La ley no se�ala restricciones en ese sentido, y no se sabe si las incluir�n los se�ores ministros en las reglamentaciones que se les “encomend�” redactar. Esta falta de restricciones relativas a laa horas extras es la causa principal que hace dudar de que la nueva ley mejore la situaci�n de los obreros. Si al reducirse la jornada normal (ordinaria) el salario de la mayor�a de los obreros rusos sigue siendo tan escandalosamente bajo como ahora, el obrero se ver� forzado por la necesidad a tener que hacer horas extras, y su situaci�n no mejorar�. Lo que necesita el obrero es no trabajar m�s de 8 horas por d�a, para tener tiempo de descansar, de superarse y ejercer sus derechos como hombre, padre de familia y ciudadano. Lo que necesita es recibir, no un salario miserable, sino una remuneraci�n suficiente para vivir en condiciones humanas; aprovechar para s� los perfeccionamientos aportados a su trabajo, en lugar de devolver todas las ganancias a sus explotadores. ¿Es que no es lo mismo que su excesivo trabajo se denomine normal o extra, si tiene que seguir trabajando, por el mismo salario, id�ntica cantidad de horas? La ley que reduce la jornada ser� entonces letra muerta, una simple hoja de papel escrito. No afectar� lo m�s 292 m�nimo a los fabricantes, no los obligar� a hacer ninguna concesi�n. Y los funcionarios! del ministerio de Finanzas, que quieren congraciarse con los capitalistas, insin�an ya, por lo visto, esta posibilidad. En el mismo art�culo de Vi�stnik Fin�nsov dicen para tranquilizar a los se�ores fabricantes: “Al ckcunscribir la libertad del contrato a los trabajos normales, la nueva ley no priva al fabricante de la posibilidad de que en su establecimiento se trabaje en cualquier hora del di a o de la noche, en caso de necesidad [¡S�! ¡S�! ¡Est�n frecuente que nuestros pobres y oprimidos fabricantes sientan a menudo la “necesidad” de hacer trabajar gratis a los obreros rusos!. ..], aun los d�as feriados, concluyendo con este fin acuerdos ’ especiales [relativos a las horas extras] con los obreros".
p ¡Vean c�mo se desviven estos lacayos de la bolsa de oro! “No se inquieten demasiado se�ores fabricantes—tratan de decir—. En sus establecimientos, ’se puede trabajar en cualquier hora del d�a o de la¡ noche’; el �nico requisito que deben llenar es el de denominar etc�ra al trabajo anteriormente considerado normal. ¡Es suficiente con que cambien la denominaci�n y nada m�s!"
Lo que m�s sorprende en esta declaraci�n es su insolencia; est�n seguros de antemano de que no habr� limitaci�n en las horas extras (¡si se limita las horas extras, el fabricante no podr� hacer que en su establecimiento se trabaje a cualquier hora del d�a o de la noche!). ¡Est�n seguros de antemano de que no llegar�n a conocimiento de los obreros sus c�nicos y francos consejos a los fabricantes para que no se anden con ceremonias! ¡En esto se han distinguido tambi�n, al parecer, los funcionarios del,ministerio de Finanzas. A los obreros les resultar� muy instructivo saber c�mo conversan los funcionarios con los fabricantes y qu� les aconsejan. Y cuando loi sepan, comprender�n que, al amparo de la nueva ley, act�an contra ellos los viejos enemigos, con sus viejas aspiraciones de esclavizar al obrero con una "base legal".
Notes
[290•*] Si el n�mero de d�as de trabajo por a�o es de 267, los no laborables o feriados ser�n 98. Hemos se�alado ya que los feriados son 89, pero al decir eso tomamos, en primer lugar, s�lo las f�bricas mecanizadas y en segundo lugar, no el promedio de feriados de todas las f�bricas, sino las fiestas m�s frecuentes.