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IV
¿CUAL PUEDE SER EL MONTO DE LAS MULTAS?
 

p Ahora conocemos ya todos los casos en que la ley permite aplicar multas a los obreros. Veamos qu� dice acerca del monto de las mismas. La ley no fija un monto determinado para todas las f�bricas. Establece �nicamente el tope por encima del cual no se pueden imponer multas. Ese l�mite est� indicado por separado para cada uno de los tres casos que son motivo de imposici�n 41 de multas (trabajo defectuoso, ausencia injustificada y alteraci�n del orden). El l�mite de las multas por ausencia injustificada es el siguiente: cuando el obrero trabaja a jornal, las multas no pueden sobrepasar el salario de seis d�as (sumando las de todo el mes); es decir, en un mes no se puede imponer multas superiores al salario de seis d�as  [41•* . Si el obrero trabaja a destajo, el l�mite de la multa por ausencia injustificada ser� de un rublo por d�a, pero no superior a tres rublos al mes. Adem�s, perder� el salario correspondiente al tiempo que falte al trabajo. Prosigamos. El tope de las multas por infracci�n del reglamento interno es de un rublo por cada trasgresi�n. Por �ltimo, la ley no se�ala topes en lo que se refiere a las multas por trabajo defectuoso. Se fija tambi�n un l�mite general para todas las multas en conjunto: por faltar al trabajo sin causa justificada, por alteraci�n del orden y por entregar trabajo defectuoso. Todas estas sanciones, tomadas en conjunto, “no deben ser superiores a una tercera parte del salario que corresponda verdaderamente al obrero en la fecha establecida para el pago”. Es decir, si debe recibir, por ejemplo, 15 rublos, la ley no permite que se le descuente m�s de 5 rublos en concepto de multas por todas las infracciones tomadas en conjunto. Si el total de las multas es superior, el fabricante debe reducirlas. Mas en ese caso la ley le confiere otro derecho: el de rescindir el contrato con el obrero multado  [41•** . Debemos decir que estas cl�usulas de la ley referentes al monto m�ximo de las multas son excesivamente severas para el obrero y s�lo defienden al fabricante en perjuicio de aqu�l. En primer lugar, la ley permite aplicar multas demasiado elevadas: hasta de una tercera parte del salario. Son multas escandalosamente abusivas. Comparemos este l�mite con los casos conocidos de multas particularmente elevadas. El se�or Mikulin, inspector de f�bricas de la provincia de Vlad�mir (autor de un libro sobre la nueva ley de 1886), recuerda cuan elevadas eran las multas que se impon�a en las f�bricas antes de promul- 42 garse dicha ley. Las m�s altas se registraban en la industria textil, pero la mayor de ellas representaba un 10 por ciento de los ingresos del obrero, es decir, una d�cima parte del salario. El se�or Pieskov, inspector de f�bricas de la misma provincia, cita en su informe  [42•*  casos de multas singularmente elevadas: la mayor de ellas ascend�a a 5,31 rubios, para un salario de 32,31 rublos. Esto representa el 16,4 por ciento (16 kopeks por rublo), es decir, menos de una sexta parte del salario. Esa multa es calificada de elevada, y no por un obrero, sino por un inspector. En cambio, nuestra ley permite poner multas el doble de elevadas, ¡que ascienden a una tercera parte del salario, es decir, a 33 1/3 kopeks por rublo! Es evidente que en las f�bricas m�s o menos respetables no se ha multado en el monto que autorizan nuestras leyes. Tomemos los datos relativos a las multas impuestas en la Manufactura de T. Mor�zov, en Nik�lskoie, antes de la huelga del 7 de enero de 1885. Seg�n afirman los testigos, las multas en esta f�brica eran m�s elevadas que en las de los alrededores. Eran tan tremendas que hicieron perder la paciencia a 11.000 personas. No nos equivocamos, sin duda, si tomamos esta f�brica como modelo en la imposici�n de multas abusivas. ¿Qu� monto alcanzaban? El capataz tejedor Shorin declar� en el juicio, como ya hemos visto, que las multas llegaban a la mitad del salario y que, en general, oscilaban entre el 30 y el 50 por ciento, entre 30 y 50 kopeks por rublo. Pero, primero, esta declaraci�n no fue corroborada con datos exactos y, segundo, se refiere exclusivamente a algunos casos o a un solo taller. En el juicio contra los huelguistas se dieron a conocer algunos datos referentes a las multas. Fueron mencionados los salarios (mensuales) y las multas correspondientes a 17 casos: el total de salarios ascend�a a 179,06 rublos; el de multas, a 29,65, lo que representa 16 kopeks de multa por cada rublo ganado. La multa m�s elevada de estos 17 casos fue de 3,85 rublos para un salario de 12,40, es decir, de 31 Va kopeks por rublo, menos, de todos modos, de lo permitido por nuestra ley. Pero ser� mejor tomar los datos relativos a toda la f�brica. Las multas impuestas en 1884 fueron superiores a las de los a�os 43 precedentes: Tejaron a 23 1/4 kopeks por rublo (se trata de la cifra más elevada, n�es las multas osciliban entre el 20 % y el 23 % por ciento). Por consiguiente, en esa f�brica, famosa por sus escandalosas multas abusivas, �stas eran, no obstante, jinferiores a las rme autori^a la lev rusa!... ¡Bonita macera tiene esta lev de defender a los obrero^! ... Los huel«mistas de Mor�zov reclarmbnn: ’las muHas r>o deben exceder del 5 por ciento de cada rrblo ganado: adem�s, es necesario advertir al obrero que su t’-abaio es de nHa calidad v no debe ser amonestado mas de dos VPO<=S al mes”. Las muHis autorizadas por nuestras leves s�lo pueden com^a’^se con los interesas nue cobran los usuremos. Fs POCO Tvr>r>aV>1e "lie algnn fabricante se decida a imponer milita tan elevdas- la ley, claro est�, lo autoriza, pero los oJvfvos no lo permitir�n  [43•* .

Nuestras leves cnie regulan el monto de las nviltas se di’ tinguen, no solo r>or ser escandalosamente abusivas, sino tambi�n por su indignante insistir�a. Si la multa es excesivamente elevada (másde un tercio del salario), el fabricante tiene derecho a rescindir el contrato: pero el obrero no tiene ese derecho, es decir, no puede abandonar la fibrina si las multas m�e se le imponen son superiores a un tercio del salario. Es evidente que la ley protege s�lo al fabricante, como si siempre fueran los obreros ouienes tuvieran la culpa de las multas. Pero todos saben que, en realidad, aqu�llos imponen a menudo las multas sin aue �stos tengan la menor culpa; por eiemplo, cuando quieren obligarlos a trabaiar con mavor intensidad. La ley protege s�lo al fabricante por negligencia del obrero, pero no protege a �ste de los fabricantes exce- 44 sivamente rapaces. Por tanto, en ese caso los obreros no tienen a nadie que los defienda. Deben defenderse a s� mismos y pensar c�mo luchar contra los fabricantes.

* * *
 

Notes

[41•*]   No se indica el l�mite de la multa por faltar al trabajo un d�a, cuando se trata de jornaleros. Se dice �nicamente: “en consonancia con el salario del obrero”. El monto de las multas se indica con exactitud en el cuadro de sanciones de cada f�brica, como veremos m�s adelante.

[41•**]   El obrero que considere injusta esta rescisi�n del contrato puede apelar ante la justicia, pero el plazo establecido para esta clase de recursos es muy corto: un mes (a partir, naturalmente, del d�a en que el obrero ha sido despedido).

[42•*]   Primer informe, correspondiente a 1885. S�lo aparecieron los primeros informes de los inspectores de f�bricas. El gobierno interrumpi� en seguida su publicaci�n. ¡Bueno ser�a, por lo visto, el r�gimen existente en las f�bricas, cuando tem�an publicar su descripci�n!

[43•*]   Hay que se�alar, a este respecto, que el se�or Mijailovski, ex inspector general de f�bricas del distrito de Petersburgo, considera justo calificar esta ley de “reforma verdaderamente humanitaria, que hace un gran honor a la preocupaci�n del gobierno imperial ruso por las clases obreras”. (Esta opini�n figura en el libro sobre la industria fabril rusa, editado por el gobierno ruso para la Exposici�n Mundial de Chicago de 1893.) I ¡¡En eso consiste la preocupaci�n del gobierno ruso!!! Antes de piomulgarse la ley y sin ninguna ley, hab�a entre los fabricantes bandoleros que descontaban al obrero 23 kopeks por rublo ganado. Y la ley, preocup�ndose de los obreros, dispone: [no descontar m�s de 331/3 (treinta y tres y un tercio) kopeks por rublo! Pero ahora, de acuerdo con la ley, pueden descontarse treinta y tres kopeks, sin el tercio. ¡En efecto, se trata de una “reforma verdaderamente humanitaria"!