Qué son la esencia y el fenómeno
p La ciencia, la práctica, nos convence de que las cosas y los procesos que se producen en el mundo tienen dos aspectos: el interno, oculto de nosotros, y el externo, que podemos percibir. Cuando conocemos las cosas con ayuda de los órganos de los sentidos, al principio percibimos únicamente algunos fenómenos aislados de las cosas en cuestión, sólo la relación externa que existe entre ellas. Así, conocemos lo que se encuentra en la superficie de los fenómenos, lo que más salta a la vista: únicamente su nexo externo. Dicho con otras palabras: al principio aparece ante nosotros el mundo de los fenómenos.
198p Pero ni la ciencia ni la práctica humana en su conjunto pueden limitarse a la simple percepción y descripción de los distintos fenómenos, hechos y acontecimientos. Su misión es descubrir las leyes esenciales, estables, de los fenómenos, su dependencia causal, su nexo interno. Las leyes de la naturaleza y de la sociedad no se perciben directamente, no coinciden con los fenómenos. Descubrir el desarrollo, sujeto a leyes, de los procesos significa conocer su naturaleza interna, es decir, penetrar en lo que funde en un todo único los distintos fenómenos, en lo que constituye lo fundamental, lo principal, en ellos.
p Los siguientes ejemplos les ayudarán a aclarar esta cuestión.
p En el mundo existe multitud de organismos vivos, desde los protozoos hasta el hombre. Todos son diferentes. Pero tienen una base común, algo que los une. Engels definió esta esencia diciendo que todos ellos son formas distintas de existencia de los cuerpos albuminosos.
p Tras la variedad de los fenómenos se descubre su esencia, es decir, su nexo interno, su base, las leyes que rigen su desarrollo. Por eso señalaba Lenin, que "ley y esencia son conceptos análogos (del mismo orden) o, más exactamente, del mismo grado, que expresan el ahondamiento de) conocimiento de los fenómenos, del mundo, etc., por el hombre" [198•1 .
p La expresión "profundizar en la esencia" significa precisamente la necesidad de comprender la base de los objetos, las leyes de los procesos, el nexo orgánico interno entre los fenómenos, calar hondo en lo que hay de común, en lo que es más peculiar de toda una clase de fenómenos, en las leyes de su desarrollo.
Como ven, la esencia es la expresión del nexo interno del mundo objetivo, es la base de la variedad de los fenómenos. El fenómeno es la revelación de la esencia, la forma externa en que ésta se manifiesta. De ahí que la esencia no sea algo que existe antes que los fenómenos e independientemente de ellos. La esencia y el fenómeno reflejan aspectos distintos de una misma realidad: la esencia, los aspectos internos y fundamentales; el fenómeno, los aspectos externos e inmediatos.
199Nexo y contradicción entre la esencia y el fenómeno
p ¿Qué relación existe entre la esencia y el fenómeno? Advirtamos, ante lodo, que represenlan una unidad irrompihle. "La esencia se manifiesta. El fenómeno es esencia”, indica Lenin [199•1 . No hay, por ejemplo, una línea divisoria infranqueable entre el contenido interno del individuo y su manifestación externa en el comportamiento, en las acciones. Por eso se dice: "Al hombre se le juzga por sus actos”. En ellos precisamente se manifiesta el contenido interno, la esencia. Lo mismo puede decirse de los actos de unos u otros grupos sociales clases y partidos.
p En cada fenómeno se descubre la esencia, pero no por completo, sino, como decía Lenin, "en una determinación suya, en uno de sus aspectos, en uno de sus momentos" [199•2 . La gran atención que dedica el Partido Comunista a las condiciones de vida y la salud de los trabajadores no agota toda la esencia del régimen socialista, sino que la caracteriza en un aspecto: el de la solicitud del ’Partido Comunista por el hombre
p La unidad de la esencia y del fenómeno no debe ser comprendida como si coincidieran. directamente. "Toda ciencia estaría de más —indicaba Marx— si la forma de manifestarse las cosas y la esencia de éstas coincidiesen directamente" [199•3 . En esc caso, todo estaría en la superficie de los fenómenos y,-podrían descubrirse de golpe y directamente las leyes que rigen el desarrollo de la naturaleza y de la sociedad. Mas no es así: para descubrir la esencia es imprescindible una grande y compleja labor de los científicos, ingenieros, agrónomos y millones de trabajadores. El descubrimiento de la esencia requiere un análisis científico sobre la base de la práctica. Su experiencia personal puede convencerles de ello. Es muy frecuente que el fenómeno, el aspecto externo de los acontecimientos, lejos de coincidir con la esencia, incluso la tergiversen.
p Nos parece, por ejemplo, que el Sol gira alrededor de la Tierra inmóvil. Mas esta apariencia está en contradicción 200 con la esencia, descubierta por el famoso científico polaco Nicolás Copérnico.
p En la vida social, las fuerzas caducas, reaccionarias, adulteran y encubren intencionadamente la esencia a cada paso. "Sed dóciles como la paloma y venenosos como la serpiente”, enseñan a los creyentes los predicadores de las sectas religiosas. Y al oírles, se sienten deseos de decir: "¡No crean en el aspecto externo, aparente, de los sermones de las sectas; penetren en su esencia si no quieren verse engañados!"
p O tomemos la explotación de la clase obrera en el capitalismo. Está también oculta, encubierta. En la superficie de los fenómenos, las relaciones entre el obrero y el capitalista aparecen como relaciones de poseedores de mercancías libres e iguales en derechos. Puede creerse incluso que entre el obrero y el capitalista se efectúa una simple operación de compra y venta, consistente en que el obrero trabaja y el capitalista le paga íntegramente su trabaj.’».
p Sólo el genio de Marx descubrió la esencia de la explotación, la base de las relaciones entre el proletario y el burgués. El Capital de Marx es un ejemplo magnífico de penetración en la esencia más profunda del modo capilíü’KUi de producción. Marx decía con frase gráfica: "Por eso ahora hemos de abandonar esta ruidosa escena, situada en la superficie y a la vista de todos, para trasladarnos, siguiendo los pasos del poseedor del dinero y de la fuerza de trabajo, al taller oculto de la producción, en cuya puerta hay un cartel que dice: "No admittance excepl onbusiness”. Aquí, en este taller, veremos no sólo cómo produce el capital, sino también cómo se produce él mismo, el capital. Y se nos revelará definitivamente el secreto de la producción de la plusvalía” [200•1 .
p Marx demostró que el capitalista no paga todo el trabajo del obrero asalariado, sino sólo una parte de él. La parte de trabajo no pagada constituye la plusvalía, que se apropia el capitalista. El burgués explota al obrero. Por eso, en la sociedad capitalista se concentran en un polo la miseria de las masas populares, el hambre y el paro forzoso, y en el otro, la riqueza y el lujo de los parásitos capitalistas.
201p Como ven, en el proceso de la investigación científica penetramos en lo interno, en la esencia, a través de lo externo, a través del fenómeno. Así resuelve la filosofía marxista el problema de la concatenación de la esencia y el fenómeno. A esta solución se opone la concepción idealista.
p Los idealistas separan la esencia y el fenómeno. Ejemplo típico de ello es la filosofía de Kant, quien divide la realidad en el mundo "de los fenómenos" y el mundo "de las esencias”. El mundo de las esencias —o, como él lo llama, "la cosa en sí"— es inaccessible para nosotros: se encuentra al otro lado de los fenómenos.
p Hegel resuelve de manera un tantp distinta el problema de la relación entre esencia y fenómeno. Critica a Kant porque separa ambos con un abismo insuperable. Hegel ve el nexo existente entre la esencia y el fenómeno. Mas para él, la esencia no es el contenido interno del inundo objetivo, sino la "idea absoluta”, manifestada en él. A través del fenómeno no se revela la esencia de la cosa sino la idea absoluta.
p Los representantes actuales de la filosofía religioso idealista denominada neotomismo enfocan las categorías de esencia y fenómeno en consonancia con los dogmas de la religión, la cual considera que todo lo existente tiene por base una esencia divina eterna e inmutable. Para ellos, cualquier ley, cualquier esencia revelada es la voluntad de Dios en acción, y las cosas singulares son el reflejo de la esencia divina.
Semejante enfoque idealista-religioso del problema de esencia y fenómeno deforma los verdaderos nexos exis lentes en el mundo, priva a los hombres de la posibilidad de penetrar en la esencia de los acontecimientos y los hace impotentes ante ellos.
Importancia de las categorías de esencia y fenómeno
p La doctrina materialista dialéctica de la esencia y el fenómeno tiene de la esencia y fenómeno tiene gran importancia teórica y practica. Sólo quien sabe penetrar en la esencia de los fenómenos y acontecimientos que se producen puede estar a la altura de las tareas que tiene planteadas. Esta capacidad nos es imprescindible en todo: en lo grande y en lo pequeño.
p Hoy, cuando existe el sistema socialista mundial y los pueblos de las colonias se han alzado contra el 202 imperialismo, sólo descubriendo a fondo la esencia, el carácter de nuestra época, se puede comprender la marcha ulterior, la perspectiva del desarrollo. Al carácter de nuestra época están íntimamente ligadas la estrategia y la táctica de lucha de los comunistas por la paz, la democracia y el socialismo. De esta forma, el conocimiento de la esencia del proceso histórico se convierte en guía para la actividad práctica.
p Al penetrar en la esencia de los fenómenos hay que tomar siempre en consideración las condiciones históricas concretas en que se manifiesta. Por ejemplo, la esencia del imperialismo, como indicara Lenin, está vinculada indisolublemente a las guerras, a la lucha por nuevos repartos del mundo, por el sojuzgamiento de los pueblos. Esta esencia no ha cambiado. Sin embargo, en las condiciones actuales, los imperialistas ven considerablemente restringidas sus posibilidades de desencadenar una nueva guerra mundial, pues la correlación de fuerzas es favorable a la paz y la democracia. Y el Partido Comunista y el Gobierno de la Unión Soviética tienen en cuenta este hecho al aplicar la política de coexistencia pacífica de los dos sistemas. Por eso es imposible limitarse, como hacen los dogmáticos, a repetir fórmulas generales acerca de "la esencia del imperialismo" sin tomar en consideración las condiciones concretas en que se manifiesta dicha esencia. El dogmatismo causa un gran daño también en este terreno. Separa la esencia de las condiciones concretas en que se manifiesta, enfocándola de una manera abstracta, desvinculada de la realidad.
Hemos estudiado las leyes y categorías fundamentales de la dialéctica materialista. Surge ahora la cuestión de cómo conoce la ciencia estos nexos, relaciones y leyes. Mas de ello hablaremos en la charla siguiente.
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