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Charla quinta
LEYES FUNDAMENTALES DE LA DIALÉCTICA. LA LEY DE LA TRANSFORMACIÓN DE LOS CAMBIOS CUANTITATIVOS EN CUALITATIVOS
 

Qué es ley

p Para comprender qué es lo que denominamos habitualmente ley, pensemos en el ejemplo más sencillo. Si arrojamos una piedra, caerá obligatoriamente a tierra. Lo mismo ocurrirá si lanzamos una flecha con un arco.

¿Qué clase de fenómenos son estos? ¿Cuál es su origen? Adviertan, ante todo, que en este caso no se trata de fenómenos que se producen o, no se producen, sino de fenómenos que se producen obligatoriamente y no pueden dejar de producirse. El objeto arrojado retorna sin falta a la tierra bajo la acción de la gravitación universal. Y ello significa que en este caso existe un orden riguroso, una sucesión, un sistema. Cuando en nuestra actividad práctica nos encontramos ante fenómenos de tal carácter, decimos: en este caso existe una relación lógica, esencial, entre los fenómenos.

La ley como relación esencial entre los fenómenos

p Con frecuencia existe relación o nexo entre los objetos allí donde no lo sospechamos. Por ejemplo, ¿qué relación puede existir entre una mina de carbón y la luz eléctrica que utilizamos? Para obtener luz eléctrica hace falta poner en movimiento un generador de corriente alterna. Esto puede hacerse con ayuda de una turbina de vapor, accionada por el carbón extraído de la mina o por otro combustible. Por tanto, la relación es evidente.

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p Otro ejemplo. La agricultura proporciona materias primas a la industria, y ésta, a su vez, produce para aquellas máquinas, abonos y fluido eléctrico. Mas esto no es todo. El desarrollo de la agricultura y de la industria plantea también determinadas tareas prácticas a la ciencia. En el proceso de su cumplimiento, la ciencia se enriquece con nuevos datos tomados de la práctica. Por su parte, la ciencia influye sobre el desenvolvimiento de la industria y de la agricultura. De esta manera se desarrollan, en relación orgánica entre sí, las ramas más importantes de la economía nacional.

p Estos ejemplos, unidos a lo que señalamos al comienzo de nuestras charlas, les muestran que los fenómenos de la naturaleza y de la sociedad no existen aislados los unos de los otros, entre ellos hay una relación mutua o concatenación. Una cosa depende de otra, ésta, a su vez, de una tercera, etc. Semejantes nexos, dependencia o, como suele decirse también, relaciones no tienen fin. Por eso decía Engels que cuando estudiamos la naturaleza o la historia humana surge ante nosotros un entrelazamiento infinito de los nexos e interacciones que se establecen entre los objetos y los fenómenos del mundo real. Mas no todas las relaciones tienen la misma importancia. Hay relaciones casuales, cambiables, y hay relaciones constantes, profun-i das, esenciales o, como suele decirse, sujetas a leyes.

p La ley expresa precisamente estas relaciones constantes, profundas. Lcnin señalaba que la ley es lo esencial en los fenómenos. "La ley —escribía—• es una relación esencial"  [88•1 . Dicho de otro modo, la ley es la relación entre las cosas y los fenómenos, una relación no originada por circunstancias casuales, externas, transitorias, sino por la naturaleza interna de los fenómenos concatenados. La ley no refleja todos los nexos o relaciones, sino sólo los fundamentales, los decisivos.

Mas la definición de la ley no termina aquí.

La ley como relación universal y objetiva

Ustedes conocen, sin duda, la expresión "La ley no hace excepciones . Es una manifestación del sentido de la ley: quiere decir que la ley no actúa solamente en algunos fenómenos de una clase determinada,

89 sino en todos ellos. La ley de Arquímedcs, por ejemplo nos dice qué es lo que existe dé común entre todos los cuerpos sumergidos en cualquier liquido. Con otras palabras, la relación expresada en la ley de Arquímedes (entre el volumen del cuerpo y la fuerza desplazadora) tiene carácter general. Exactamente igual ocurre con cualquier ley: expresa lo general de los fenómenos. "La leí/ es la forma de la universalidad en la naturaleza”, dice Engels  [89•1 . Por tanto, la ley nos proporciona conocimientos acerca de lo más profundo y universal.

p Además de la relación universal, la ley refleja el nexo necesario. Como han visto por los ejemplos anteriores, lo que expresa la ley debe manifestarse, surgir de manera necesaria e ineluctable.

p Como los objetos y los fenómenos existen objetivamente, los nexos entre ellos, es decir, las leyes que rigen su desarrollo, tienen también existencia objetiva. Por eso, el rasgo más importante de la ley consiste en que tiene carácter objetivo. Esto significa que las leyes a que está sujeto el desarrollo de la naturaleza y de la sociedad no dependen de la voluntad ni la conciencia de los hombres. Así lo demuestra toda la experiencia de la humanidad. Por ejemplo, las leyes de la naturaleza actuaban ya mucho antes de que surgiera la sociedad humana. El hombre apareció sobre la Tierra hace relativamente poco. Pero las leyes que rigen el movimiento de nuestro planeta son tan antiguas como el planeta mismo. Igual puede decirse de las demás leyes de la naturaleza.

p También las leyes del desarrollo social tienen carácter objetivo. Los hombres no pueden ni crear, ni destruir ni “transformar” las leyes a su capricho.

p Pero los filósofos idealistas sustentan otro criterio. Niegan el carácter objetivo de las leyes. El filósofo alemán Kant afirmaba ya que la propia naturaleza no conoce ninguna ley. En ella todo se encuentra en un estado de caos. Y sólo el raciocinio pone orden en la naturaleza, introduce las leyes en ella. Si no existiera el hombre, no habría leyes. Esta idea es repetida también hoy por los filósofos burgueses.

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p ¿En qué se basan los argumentos de los idealistas? Kant dice que cuando empezamos a estudiar un fenómeno, buscamos ya las leyes. O sea, el propio concepto de la ley se encuentra erf nuestra cabeza antes incluso de que nos enfrentemos con la realidad. La ley es inherente a nuestro raciocinio, pero no existe en la realidad verdadera. Por eso, afirma Kant, la categoría de ley tiene carácter apriorístico, ya que nuestro raciocinio la ha sacado de la experiencia. Pero estos argumentos no resisten la menor crítica científica. En efecto, el hecho de que los hombres busquen ahora las leyes del desarrollo del mundo no puede servir de base para deducir que siempre han procedido así. Hoy buscamos microbios para hacerlos inofensivos, pero cuando el hombre desconocía la existencia de esos microbios, no los buscaba.

p El hombre primitivo no tenía ni idea de que existieran leyes en el mundo. Y no las buscaba. Por tanto no eran “innatas” en él. Sólo más tarde, cuando los hombres conocieron, a través de la vida práctica, la existencia de nexos sujetos a leyes entre los fenómenos, empezaron a buscar y encontrar esos nexos en la realidad. Resulta, pues, que las afirmaciones acerca del apriorismo de la categoría de ley son anticientíficas, están en contradicción con la práctica, la cual demuestra el carácter objetivo de las leyes de la naturaleza y de la sociedad.

p Por consiguiente, la ley expresa la relación universal, necesaria, objetiva y relativamente constante entre los fenómenos y objetos del mundo existente.

p ¿Qué clase de leyes existen?

p Si las leyes establecen las relaciones esenciales que caracterizan un fenómeno en cualquer parte de la naturaleza o de una sociedad concreta, se llaman particulares. Tales son, por ejemplo, las leyes que estudian la biología, la física y otras ciencias. Si las leyes establecen las relaciones esenciales que caracterizan todos los fenómenos de la naturaleza, o todos los fenómenos sociales, o todos los fenómenos del pensamiento, se llaman generales. Tal es, por ejemplo, la ley de la gravitación universal, a la que se subordinan todos los fenómenos de la naturaleza. La ley del papel determinante de la producción actúa a lo largo de toda la historia de la sociedad humana. Es 91 tambien una ley general. Pero si las leyes establecen las relaciones esenciales que caracterizan, todos los fenómenos —de la naturaleza, de la sociedad y del pensamiento— se llaman universales. La filosofía marxista estudia precisamente estas leyes, que son las siguientes:

p a) ley de la transformación de los cambios cuantitativos en cualitativos;

p b) ley de la unidad y la lucha de los contrarios;

c) ley de la negación de la negación.

* * *
 

Notes

[88•1]   V. Lenin, Obras, 4a ed. en ruso, t. 38, pág. 142.

[89•1]   F. Engels, Dialéctica de la Naturaleza, Moscú, 1955, pág. 186, ed. en ruso.