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1. LA POLÉMICA DE PLEJÁNOV CON LOS ANARQUISTAS
 

p Plejánov consagre’) a la actitud del anarquismo frente al socialismo un folleto, titulado Anarquismo y socialismo, que se publicó en alemán en 1894.

p Plejánov se las ingenió para tratar este tema eludiendo en absoluto lo más actual, lo más candente y lo más esencial desde el punto de vista político en la lucha contra el anarquismo: ¡ precisamente la actitud de la revolución ante el Estado y el problema del Estado en general! En su folleto se distinguen dos partes. Una, histórico-literaria, con valiosos materiales referentes a la historia de las ideas de Stirner, Proudhon, etc. Otra, filistea, con torpes consideraciones en torno al tema de que es imposible distinguir a un anarquista de un bandido.

p La combinación de estos temas es curiosa y peculiar en extremo de toda la actuación de Plejánov en vísperas de la revolución y durante el período revolucionario en Rusia. En efecto, en los años de 1905 a 1917, Plejánov se revele’) como un semidoctrinario y un semifilisteo que en política marchaba a la y.aga de la burguesía.

p Hemos visto que Marx y Engels, al polemi/.ar con los anarquistas, aclaraban muy escrupulosamente sus opiniones respecto a la actitud de la revolución ante el Estado. Al editar en 1891 la obra de Marx (Crítica del Programa de (*otha, Engels escribió: "Nosotros (es decir, Engels y Marx) nos encontrábamos entonces en pleno apogeo de la lucha contra Bakunin y sus anarquistas: desde el Congreso de La Haya de la (Primera) Internacional M0 apenas habían transcurrido dos años".

p Los anarquistas intentaban reivindicar como “suya”, por decirlo así, precisamente la Comuna de París y hacer creer que confirmaba su doctrina, sin comprender en absoluto las enseñan/as de la 373 Comuna near>álisis de estas enseñan/as hecho por Marx. El anarquismo no na aportado nada que se parezca, ni siquiera aproximadamente, a la verdad en punto a estas cuestiones políticas concretas: ¿Hay que destruir la vieja máquina del Estado? ¿Y conque sustituirla.’

Pero hablar de "anarquismo y socialismo" eludiendo todo el problema d e’ Estado, no advirtiendo todo el desarrollo del marxismo antes y después (e ’a Comuna, significaba caer de manera inevitable en el oportunismo. Porque lo que más necesita precisamente el oportunismo es (l uc lu) sc planteen en modo alguno las dos cuestiones (l ue acabamos de señalar. Eso es ya una victoria del oportunismo.

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Notes