p Si se compara superficialmente la carta de Marx a Bracke del 5 ele mayo de 1875 ton la de Engels a Bebel del 28 de mar/o de 1875, examinada antes, podrá parecer que Marx es mucho más "partidario del Estado" que Engels y que entre las concepciones de ambos escritores acerca del Estado media una diferencia muy considerable.
p Engels aconseja a Bebel abandonar toda la charlatanería acerca del Estado y borrar por completo del programa la palabra Estado, sustituyéndola por la de “Comunidad”. Engels llega incluso a declarar que la Comuna no era ya un Estado en el verdadero sentido de la palabra. En cambio, Marx habla incluso del "Estado futuro cicla sociedad comunista”, es decir, reconoce, al parecer, la necesidad del Estado incluso en el comunismo.
p Pero semejante opinión sería profundamente errónea. Examinándola con mayor detenimiento, vemos que las concepciones de Marx y de Engels sobre el Estado y su extinción coinciden en absoluto, y que la citada expresión de Marx se refiere precisamente al Estado en extinción.
p Está claro que no puede hablarse siquiera de determinar el momento de la "extinción" futura, tanto más que se trata a ciencia cierta de un proceso largo. La aparente disparidad entre Marx y Engels se explica por la diferencia de los temas que abordaban y de los objetivos que perseguían. Engels se propuso mostrar a Bebel de un modo palmario y tajante, a grandes rasgos, todo lo absurdo de los prejuicios en boga (compartidos en grado considerable por Lassalle) 357 acerca del Estado. Marx sólo toca de pasada esta cuestión interesándose por otro tema: el desarrollo de la sociedad comunista.
p Toda la teoría de Marx es la aplicación de la teoría del desarrollo —en su forma más consecuente, más completa, más meditada y más rica de contenido—al capitalismo moderno. Es natural, por lauto, que surgiese ante Marx el problema de aplicar esta teoría a la inminente bancarrota del capitalismo v al desarrollo futuro del comunismo futuro.
p Ahora bien, ;eii virtud de qué datos se puede plantear la cuestión del desarrollo futuro del comunismo futuro?
p En virtud de que el comunismo procede del capitalismo, se desarrolla históricamente del capitalismo, es resultado de la acción de una fuer/a social engendrada por el capitalismo. Marx no intenta, ni por lo más remoto, fabricar utopías, hacer conjeturas vanas acerca de cosas que es imposible conocer. Marx plantea la cuestión del comunismo como el naturalista plantearía, por ejemplo, la del desarrollo de una nueva especie biológica, sabiendo que ha surgido de tal o cual modo y se- modifica en tal o cual dirección concreta.
p Marx descarta, ante todo, la confusión que siembra el Programa de Ciotha en el problema de la correlación entre el Estado y la sociedad.
p “...La "sociedad actual"—escribe Marx—es la sociedad capitalista, que existe en Iodos los países civili/ados más o menos libre- de aditamentos medievales, más o menos modificada por las particularidades del desarrollo histórico decáela país, más o menos desarrollada. Por el contrario, el "Estado actual" cambia con las fronteras de cada país. En el Imperio prusiano-alemán es otro que en Sui/a; en Inglaterra, otro que en los Estados Unidos. El "Estado actual" es, por tanto, una ficción.
p “Sin embargo, los distintos Estados de los distintos países civili/.ados, pese a la abigarrada diversidad de sus formas, tienen de común que todos ellos se asientan sobre las bases cicla moderna sociedad burguesa, aunque ésta se halle en unos sitios más desarrollada que en oíros en el sentido capitalista. Tienen también, por tanto, ciertos caracteres esenciales comunes. En este sentido, puede hablarse del "Estado actual”, por oposición al futuro, en el que su actual raí/., la sociedad burguesa, se habrá extinguido.
p “Cabe, entonces, preguntarse: /^qué transformación sufrirá el Estado en la sociedad comunista? O, en otros términos: ;c|ué funciones sociales, análogas a las actuales funciones del Estado, subsistirán entonces? Esta pregunta sólo puede 358 contestarse c ientílic ámente, y por más que acoplemos de mil maneras la palabra “pueblo” y la palabra “Estado”, no nos acercaremos ni un ápice a la solución del problema...” ”’
p Al poner así en ridículo toda la charlatanería sobre "el Estado del pueblo”, Marx plantea el problema y parece advertirnos que para resolverlo de una manera científica sólo se puede operar con datos científicos firmemente establecidos.
Lo primero que ha establecido con absoluta precisión toda la teoría del desarrollo y toda la ciencia en general—y cute olvidaron los utopistas y olvidan los oportunistas de hoy, que temen a la revolución socialista—es la circunstancia de que, históricamente, debe haber, sin duda, una fase especial o una etapa especial de transición del capitalismo al comunismo.
Notes