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Capítulo XII
TRANSFORMACIÓN DE LA CONCEPCIÓN
DE LA CORRESPONDENCIA
DE LA VERDAD
 
[introduction.]
 

p Tú no eres blanco porque nosotros te consideramos con razón blanco, sino, al contrario, al ser tú blanco, nosotros; tenemos razón cuando afirmamos esto.
Aristóteles.

p La verdad en ideal ilusorio.
Austin

p Como ya hemos señalado, en la gnoseología moderna a la concepción de la coherencia de la verdad como coordinación interna se contrapone la concepción de la correspondencia de la verdad, según la cual la veracidad de las formas cognoscitivas se determina por una u otra conformidad al referente externo. Esta contraposición tiene un sentido plenamente determinado, pero, como veremos más adelante, no es absoluta ni interexcluyente.

p La clásica definición de la verdad, que constituye el núcleo de la concepción de la correspondencia, dice: la verdad es la correspondencia entre las cosas y los pensamientos: adaequatio reí et intellectus. En la literatura del positivismo moderno, especialmente en el análisis lingüístico, el juicio (o convicción del sujeto cognoscente) se reconoce como verdadero si en la realidad se tiene un hecho a que corresponda y, por el contrario, se considerará falso si no existe tal hecho. En todas estas definiciones y otras análogas las condiciones 287 imprescindibles de la veracidad son dos momentos: 1) reconocimiento de la presencia del referente (el hecho) con el que se confronta el juicio, y, 2) esta confrontación se manifiesta como la necesaria correspondencia entre el juicio y el referente.

p Las raíces históricas de la concepción de la correspondencia se adentran en la definición clásica de la veracidad de las tesis enunciadas, ofrecida por Aristóteles. Esta definición se asienta en el reconocimiento de la correspondencia entre las formas del pensamiento y la realidad objetiva; por ello, constituyó la base para la comprensión científica de la verdad, desarrollada por la filosofía material isla, recibiendo en el materialismo dialéctico significación de teoría científica de la verdad.

p En el avance de las concepciones idealistas del siglo XX, la evolución de la teoría de la verdad como correspondencia tomó otras direcciones. Aquí pueden destacarse dos líneas principales: 1) la evolución de la comprensión clásica de la verdad en dirección a su interpretación teológica, lo que toma su origen por lo menos en Tomás de Aquino, y, 2) su desarrollo por la vía de la formalización y la logización, que parten de Kant y de su interpretación de la definición aristotélica como nominal.

p La primera tendencia conduce a las diversas concepciones teológicas de la verdad, donde la comprensión de la correspondencia tiene un carácter muy particular con un significado que se subordina a oirás ideas de dichas concepciones. La segunda línea de la citada evolución se relaciona con diferentes interpretaciones de la verdad expuestas por las escuelas positivistas contemporáneas, demostrando el proceso de transformación de la comprensión clásica, tradicional do la verdad como la adecuación a las cosas reales, en la concepción moderna de la correspondencia, con todo su contenido complejo y contradictorio.

p La concepción de la correspondencia en todas sus formas y expresiones concretas, hasta incluso las más formales y abstractas (como ocurre en las variantes del análisis lingüístico moderno), está siempre vinculada a determinados aspectos del proceso real del conocimiento, 288 con sus lácelas y relaciones mulliformes que evidencian, a su vez, el complejo y contradiclorio carácter del reflejo, en el conocimiento de los objetos, sus propiedades y conexiones. En las formas variadas del reflejo surgen y se enlrelazan sus diferenles relaciones, donde aparecen, desde distintos lados, las correspondencias de sus elementos, tanto entre sí como con respecto a los objetos y sus cualidades. Esta variedad de adecuaciones y de relaciones halla su expresión lógica en las diforenles formas de la concepción de la correspondencia. Al mismo tiempo, la absolutización o hipóstasis, propias de tales concepciones, de alguno de estos elementos de relaciones conduce a olvidar toda la complejidad del proceso del conocimiento de la verdad, determinando la unilateralidad y, por tanto, la insolvencia de las concepciones basadas en tal hipóstasis.

Veamos las más importantes etapas de la transformación de la concepción de la correspondencia de la verdad, dedicando especial atención a las formas adoptadas en las concepciones gnoseológicas modernas.

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Notes