QUE SE APLICA A LOS OBREROS
EN LAS F�BRICAS^^7^^
_p Escrito en el oto�o de 1895. Publicado como folleto, en 1895, en Petersburgo.
Se publica de acuerdo con la edici�n de 1895, cotejada con la de 1897.
24 25 OB-LJICHEHIE 3AEOHA O $Arb, BSHMAEMHX’B Cb vnfawa. Ha tatfjHicm v XEPCOH’b. TamrpafU K. H. Cy66oiHaa, Enaiepioc. ya. j. KajHwuci. 1895,Tapa del folleto de V. I. Lenin, Explicaci�n de la ley de multas que se aplica a los obreros en las f�bricas. 1895.
26 27p Si se pregunta a un obrero si sabe qu� son las multas, se sorprender�, sin duda. ¿C�mo no va a saber si tiene que pagarlas a cada paso? La pregunta parece superflua.
p Pero esto es s�lo apariencia pues en realidad, la mayor parte de los obreros no tiene una idea exacta de qu� son las multas.
p En general, piensan que la multa es una indemnizaci�n al patrono por alg�n perjuicio que los obreros le han causado. Eso es falso. La multa y la indemnizaci�n por da�os son cosas distintas. Si un obrero causa alg�n perjuicio a otro, este �ltimo puede reclamar una indemnizaci�n (por una tela estropeada, por ejemplo), pero no multarlo. De la misma manera, si un fabricante causa da�os a otro (por ejemplo, si no le suministra a tiempo las mercanc�as convenidas), el perjudicado puede exigirle una indemnizaci�n, pero en modo alguno imponerle una multa. Se exige indemnizaci�n por da�os a un igual, pero s�lo se puede multar a un subordinado. Por eso, la indemnizaci�n se reclama por v�a judicial mientras que la multa la impone el patrono sin intervenci�n de los tribunales. Se multa a veces en casos en que el patrono no ha sufrido da�o alguno: por ejemplo, por fumar. La multa es un castigo, y no la indemnizaci�n por da�os. Si el obrero, al fumar, ha dejado caer el cigarrillo y quemado una tela del patrono, �ste, adem�s de multarlo por haber fumado, le descontar� del salario el valor de la tela quemada. Este ejemplo muestra con claridad la diferencia existente entre multas e indemnizaci�n por da�os.
p Las multas no tienen por objeto compensar da�os, sino imponer una disciplina, es decir, someter los obreros al patrono, obligarlos a cumplir sus �rdenes, a obedecerle durante el trabajo. 28 As� lo dice la ley de Multas: la multa es "una sanci�n pecuniaria impuesta por los directores de las f�bricas en ejercicio de su propia autoridad a fin de mantener el orden”. Y por ello el monto de la multa no depende de la magnitud del da�o causado, sino del grado de negligencia del obrero: es tanto m�s elevada cuanto mayor es la negligencia, cuanto mayor es la desobediencia al patrono, la negativa a cumplir sus exigencias. Se entiende que quien va a trabajar para un patrono pierde su libertad: debe obedecerle, y �ste puede castigarlo. Los campesinos siervos trabajaban para los terratenientes y �stos los castigaban. Los obreros trabajan para los capitalistas y �stos los castigan. La diferencia consiste �nicamente en que antes el esclavo era castigado a latigazos, mientras que ahora se lo castiga sac�ndole rublos.
p A esto se podr�a objetar quiz�, que el trabajo en com�n de gran cantidad de obreros en una f�brica es imposible sin disciplina, que en el trabajo debe haber orden, que es preciso mantener ese orden y castigar a los contraventores. Por esta raz�n, se dir� que las multas se imponen no porque el obrero ha perdido su libertad, sino porque el trabajo en com�n requiere orden.
p Semejante objeci�n es falsa en absoluto, aunque a primera vista pueda inducir en error. La invocan s�lo quienes desean ocultar a los obreros su estado de dependencia. El orden es necesario, en efecto, en todo trabajo en com�n. ¿Pero acaso es necesario que los trabajadores est�n sometidos a la arbitrariedad de los fabricantes, es decir, de los que no trabajan y son fuertes �nicamente porque se han apoderado de todas las m�quinas, herramientas y materiales? El trabajo en com�n es imposible sin cierto orden, sin que todos se sometan a ese orden; pero tambi�n es posible realizarlo sin que los obreros est�n sometidos a los fabricantes. Requiere, es cierto, el mantenimiento del orden; pero no exige en modo alguno que el derecho de vigilar a los dem�s pertenezca siempre a quienes no trabajan y viven del trabajo ajeno. Ello muestra que las multas existen, no porque los hombres trabajen en com�n, sino porque en el r�gimen capitalista actual los obreros no poseen propiedad alguna; las m�quinas, herramientas y materias primas, la tierra y el cereal, pertenecen a los ricos y los obreros deben venderse para no morir de hambre. Y una vez vendidos, como es natural, se ven obligados a someterse a los ricos y a soportar las sanciones que les inflijan.
Esto debe estar claro para todo obrero que desee comprender lo que son las multas. Hay que saberlo para refutar el 29 argument� habitual (y muy falso) de que sin las multas el trabajo en com�n es imposible. Hay que saberlo para poder explicar a cada obrero en qu� se diferencia la multa de la indemnizaci�n por da�os y por qu� las multas significan la esclavitud de los obreros y su subordinaci�n a los capitalistas.
Notes
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II
-- ¿C�MO SE IMPON�AN ANTES LAS MULTAS? ¿QU� HA MOTIVADO
LAS NUEVAS LEYES DE MULTAS? |
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