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DESCUBRIMIENTO
DE LOS ANDES CENTRALES
Y CHILE
 

CAMPAÑA DE ALMAGRO Y DESCUBRIMIENTO
DE CHILE MEDIO Y CHILE SEPTENTRIONAL

p De España se recibió la disposición de deslindar las nuevas posesiones. Francisco Pizarro obtuvo el título de marqués y le fue adjudicado el territorio conquistado del Perú. Almagro fue designado Gobernador del país meridional de Chile, que los españoles aún tenían que conquistar. Los incas sometieron a las tribus araucanas del norte que habitaban el Valle Chileno ( Longitudinal).

p Almagro aceptó por el momento esa injusta decisión, pues dio crédito a los rumores de que en el Valle Chileno había grandes riquezas de oro. A comienzos de julio de 1535 partió de Cuzco hacia el sudeste y cruzó la cordillera (Puna de la Cordillera Central). Recorrió la orilla occidental del lago Titicaca (el mayor de Sudamérica, 6.900 km2), y luego fue desde el lago P o o p ó, a través de altas mesetas, hacia el confín meridional del Estado de los incas. Tras de haber recorrido 1.000 kilómetros, dio a sus hombres dos semanas de descanso. En esta zona los españoles interceptaron un cargamento de oro que las tribus chilenas sojuzgadas enviaban a los incas. El reparto del botín no hizo sino despertar en ellos la codicia. Luego se internaron en una región montañosa habitada por tribus aún no sometidas a los incas y hubieron de abrirse paso a viva fuerza.

p Las batidas de descubierta anunciaron a Almagro que al país de Chile llevaban dos caminos igual de intrincados: uno al oeste, a través de las montañas, hacia la orilla del océano, y luego al sur, cruzando un árido desierto; el otro iba derecho al sur, a través de altas regiones, donde era difícil proveerse de carne y maíz. Almagro eligió el segundo camino, pues era más corto. El destacamento atravesó, combatiendo, la desértica meseta hacia el valle de Chicoana, situado en las fuentes del Río Salado  [196•7 , donde logró hacerse con bestias de carga (llamas) y algunas provisiones. Mas, al cruzar un turbulento torrente montañoso, perdió la mayor parte de los animales y de las provisiones. Fue un 197 rudo golpe para la expedición, ya que en adelante daban de tarde en tarde, en los valles entre las montañas, con aldehuelas pequeñas y pobres. Los conquistadores allanaban las viviendas y se llevaban a todos los hombres para sustituir con ellos la falta de bestias de carga. Pero a las bestias se les daba de comer, en tanto que a los indios apenas si los alimentaban, y se morían por centenares.

p Los conquistadores siguieron avanzando al sur a lo largo de la ladera oriental de los Andes, mas no tardaron en doblar al oeste, donde se elevaban montañas cubiertas de nieves perpetuas (los Andes Argentino-Chilenos). Caminaron luego a lo largo de la falda de estas montañas, cruzando salobrales y buscando pasos en las montañas que llevasen a los valles de Chile. El propio Almagro iba en cabeza con un reducido destacamento montado, asumiendo así la exploración del camino, la búsqueda de pasos y el aprovisionamiento de víveres y forraje para el grueso de la partida. Al fin encontraron un paso a la altura de más de 4.000 metros. Era el invierno, la nieve deslumbraba, y el aire enrarecido, los fuertes vientos y el frío dificultaban el avance. Las más duras eran las noches, pues no podían encender hogueras por falta de combustibles ni protegerse del viento. Los españoles pasaban tanta hambre que se repartían con avidez la carne de los caballos caídos, y los indios se comían los cadáveres de sus compañeros que morían. En lo que duró la marcha, perecieron de extenuación, frío y trabajos sobrehumanos unos 10.000 cargueros indios. Los españoles perdieron más de 100 hombres y numerosos caballos.

p Por último, se les ofreció el valle del Copiapó (27° de lat. S.), donde el diezmado destacamento se detuvo a descansar. Luego siguió descendiendo al sur, costeando, hacia Coquimbo (30° de lat. S.). Allí Almagro encontró inesperadamente a un desertor, que había huido del Perú para no cumplir una condena: el solitario español había recorrido sin novedad más de 2.000 km y confirmó la noticia de los batidores de que incluso por el árido desierto (de Atacama) los incas habían tendido un camino al sur y fundado numerosos puestos con agua, donde él se había detenido a pernoctar y descansar y había recibido incluso alimentos. En su ruta había cruzado dos valles montañosos poblados por indios sedentarios, que podían ser familias sueltas, decenas y a veces incluso centenares de familias, según la cantidad de agua de que dispusieran.

p Almagro envió de exploración desde Coquimbo, más al sur, un destacamento mandado por Gómez Alvarado, quien recorrió las orillas del océano, según sus palabras, "casi hasta el fin del 198 mundo”, hasta un país selvático de continuas lluvias poblado por gentes que se cubrían con pieles de focas. El propio Almagro siguió con el grueso del destacamento a los exploradores, pero no más allá del río Maule (35° de lat. S.), o sea, que exploró sólo Chile Medio. Los españoles no hallaron tesoros en ningún sitio y tornaron al Perú.

p Para volver al norte, Almagro optó por la ruta costera a través del desierto de Atacama. Dividió a sus hombres en pequeñas partidas, y él caminó a retaguardia. El desertor español no había mentido. Y aunque, hacia el norte, el país iba siendo más y más árido, y, cruzado el río Copiapó, se convirtió en un desierto completo, la gente vivía allí en los valles de las montañas, donde aún no se habían secado los cortos riachuelos. Una hilera de pequeños oasis se prolongaba 1.000 km desde el Copiapó hasta el lugar del norte en que la costa, antes extendida en dirección meridional, torcía al noroeste (en la latitud del lago Poopó) y, además, unos 300 km hasta Arequipa (16°25’ de lat. S.). Y en cada oasis había fuentes de agua suficientes para saciar la sed de los pequeños destacamentos. Pero para las caballerías no alcanzaba; debido a la falta de agua y forraje, Almagro perdió varias decenas más de caballos, pero ningún soldado (a los indios no los tomaba en cuenta). Desde Arequipa, Almagro se elevó a la meseta y llegó a Cuzco en 1537, luego de haber recorrido entre la ida y la vuelta más de 5.000 kilómetros.

p Habíase terminado la travesía más difícil que los conquistadores realizaran en Sudamérica. Además, fue la de mayores resultados geográficos. Habíanse descubierto la extensa meseta de los Andes Centrales con los grandes lagos Titicaca y Poopó, las altisimas cordilleras de los Andes Argentino-Chilenos y los fértiles valles de los ríos que desembocan en el Océano Pacífico; la costa del continente, poco más o menos desde los 17° hasta los 35° de latitud sur. Pero los españoles no hallaron en su camino ni metales preciosos, ni densa población, ni ciudades. Desde su punto de vista, el viaje había sido infructuoso, y en este aspecto Chile no podía ni compararse con el Perú. Almagro había sufrido un amargo desengaño y estaba enojado con Francisco Pizarro por haberle propuesto reparto tan desigual.

p El destacamento de Almagro tornó al Perú cuando parte del país estaba sublevado por Manco Cápac. Los indios tuvieron medio año asediado a Cuzco, donde se habían hecho fuertes, con un pequeño destacamento, Hernando y Gonzalo Pizarro (Juan, el tercer hermano de Francisco Pizarro, había perecido en una escaramuza). Almagro derrotó a los sublevados y liberó el 199 destacamentó español, pero detuvo y puso guardia a los hermanos Pizarro. Gonzalo se evadió y Hernando fue puesto en libertad después de que Francisco juró ceder a Almagro la ciudad de Cuzco. Tan pronto como Hernando recibió la libertad, los hermanos empuñaron las armas, infligieron una derrota completa a Almagro y lo hicieron ejecutar en julio de 1538.

Los partidarios de Almagro que sobrevivieron pasaron tres años de apuros. Se confabularon, irrumpieron en junio de 1541 en la casa de Francisco Pizarro en Lima y le dieron muerte a él y a varios adeptos suyos. Fue proclamado gobernador Diego Almagro, hijo del malogrado conquistador. Su gobernación duró poco. El Gobernador nombrado por Carlos I apresó a Almagro hijo con la ayuda de Belalcázar y otros “pizarristas”. Luego fue procesado y condenado a muerte (septiembre de 1542).

VALDIVIA Y EL DESCUBRIMIENTO
DEL SUR DE CHILE

p Pedro de Valdivia participó en la campaña chilena de Almagro, luego se pasó al bando de Pizarro y fue enviado a conquistar Chile. A comienzos de 1540 salió del Perú con un destacamento de 150 hombres y, combatiendo contra los indios araucanos, avanzó al sur a lo largo de las Cordilleras de la Costa por la ruta que los españoles habían explorado ya hasta los 33,5° de latitud sur, luego subió al valle del río Maipo, en cuyo curso medio fundó la ciudad de Santiago (1541). Entre 1544 y 1545 exploró el litoral chileno más al sur y llegó al río Bío-Bío (37° de lat. S.), pero el Gobernador del Perú lo llamó para sofocar una rebelión de conquistadores capitaneada por Gonzalo Pizarro.

p En 1547 Valdivia tornó a Chile y prosiguió la tenaz guerra contra lús indómitos araucanos, que ofrecieron a los españoles mayor resistencia que cualquier otra tribu de América. Para hacerse fuerte en esta zona, fundó en 1550, junto a la desembocadura del Bío-Bío, la ciudad de Concepción. Los araucanos le atacaron, pero fueron derrotados, perdiendo 400 prisioneros, a los que Valdivia mandó cortar la mano derecha y arrancar las aletas de la nariz. Entonces se sublevaron todos los araucanos. Durante la guerra que él les hizo, fundó varias ciudades más, entre las que merece ser mencionada la Valdivia, más al sur, cerca de los 40° de latitud sur (1552).

p Agobiado, probablemente, por la dependencia en que se encontraba de las autoridades del Perú, que mantenían 200 Emacs-File-stamp: "/home/ysverdlov/leninist.biz/es/0000/HDELA395/20070806/299.tx" comunicación con España a través de Panamá, Valdivia se esforzó en hacer practicable la ruta del estrecho de Magallanes. Creyó erróneamente que la salida más septentrional de este estrecho se encontraba a los 42° de latitud sur. Para explorar la costa del sur de Chile hasta la ficticia salida del estrecho de Magallanes, Valdivia utilizó la flotilla que le habían enviado del Perú al mando de Juan Bautista Pastene, quien halló realmente cerca de la mencionada latitud el angosto canal de Chacao y entró en él. Tras este brevísimo canal se le ofrecieron, al sur, una superficie de agua relativamente extensa y tachonada de islotes: los golfos de Ancud y Carcovado, y, pasado este último al oeste, a los 44° de latitud sur, el golfo de Guafo, que condujo a Pastene de nuevo al Océano Pacífico. Resultó que estos golfos y el canal de Chacao separaban del continente la isla grande de C h i 1 o é (8.400 km2); así se puso comienzo al descubrimiento del Archipiélago de Chile, que incluye al norte la isla de Chiloé, descubierta y circunnavegada por Pastene.

p Obteniendo “victorias” sobre los araucanos, Valdivia les fue enseñando, sin querer, el arte militar, y resultaron ser unos alumnos muy aplicados. El araucano Lautaro, haciéndose pasar por tránsfuga, permaneció un año en el destacamento español, y luego, tras de volver al lado de su tribu sublevada, se hizo su jefe militar. En 1553 los araucanos derrotaron, uno tras otro, a varios destacamentos españoles, hicieron prisionero al propio Valdivia y lo pasaron por las armas  [200•8 .

p En 1558, por disposición de las autoridades peruanas, Juan Ladrillero hizo la primera descripción, si bien muy incompleta e inexacta, de la "costa occidental de Patagonia’" es decir, del litoral del sur de Chile. Descubrió al paso varias islas, mas no es posible especificar cuáles fueron: tanto su configuración como sus nombres cambiaban continuamente en los mapas levantados posteriormente por los marinos de distintas naciones. En todo caso, Ladrillero puso indudablemente comienzo al descubrimiento del Archipiélago de los Chonos y de las penínsulas de Taitao y Tres Montes, así como del golfo de Penas y de la parte meridional del archipiélago de Chile.

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Por lo visto, Ladrillero buscaba un estrecho al norte del de Magallanes, pero, como es natural, no lo halló: como se demostró más tarde, no hay sino ramales noroccidentales del estrecho de Magallanes que, por lo demás, son mucho menos cómodos para la navegación. Ladrillero cruzó por primera vez en la historia de la navegación el estrecho desde el oeste al este y se convenció de que allí no hay ninguna corriente atlántica permanente, como afirmaran los compañeros de Magallanes y Loaysa que sobrevivieron. Investigadores posteriores dieron el nombre de Ladrillero al canal que separa las islas meridionales del archipiélago de Chile y a la montaña, que, posiblemente, él vio (1.665 m), de la isla de Riesco, en la parte occidental del estrecho de Magallanes.

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Notes

 [196•7]   El Río Salado es un afluente derecho del Paraná. Por tanto, el destacamento de Almagro fue a salir a la ladera oriental de los Andes.

 [200•8]   La guerra contra los colonizadores se prolongó más de cien años, y el triunfo fue de los araucanos: en 1665 se concertó con ellos una paz duradera, y cuando en el siglo XVIII los españoles volvieron a intentar sojuzgarlos, ellos se defendieron con tanta porfía que en 1773 España reconoció formalmente la independencia de Araucania. En el siglo XIX los araucanos se sublevaron varias veces, hasta los años 80, contra la República de Chile, que había incorporado el territorio de ellos a sus posesiones.