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Charla de resumen
Charla de resumen
 

p El libro que acaban de leer, queridos lectores, les ha dado a conocer únicamente las tesis principales, de arranque, del materialismo dialéctico. Pero, como es natural, su estudio de la teoría materialista dialéctica no debe terminar ahí. ¿Cómo organizar mejor el trabajo para asimilar más a fondo el materialismo dialéctico? El mejor medio es estudiar las obras de los clásicos del marxismo-leninismo. ¿Cuáles? No es fácil contestar a esta pregunta.

p Y no es fácil porque no hay ni una sola obra de Marx, Engles y Lenin en la que no se toquen, en grado mayor o menor, las cuestiones generales de la concepción del mundo. Prueba convincente de ello son los libros de Carlos Marx Se sabe, por ejemplo, que El Capital e^s una gran obra político-económica. Mas ¡qué riqueza de pensamientos filosóficos hay en ella! Es un modelo de aplicación del método dialéctico, creado por Marx, al análisis de los problemas concretos de la ciencia económica y ’de la práctica revolucionaria. No hay una sola categoría de la dialéctica materialista que no haya sido desarrollada en esla obra. Precisamente en ella formula Marx la idea de que "en él (en Hegel.-O. Yajot), la dialéctica aparece invertida, vuelta del revés. No hay más que darle la vuelta, mejor dicho, enderezarla y en seguida se descubre bajo la corteza mística la semilla racional"  [237•1 . Marx revela en esta obra la oposición diametral que representa el método de la dialéctica materialista con relación a la dialéctica idealista de Hegel. Lenin pudo decir con toda razón que si bien Marx no dejó una "Lógica" (con mayúscula), dejó, en cambio, la lógica de El Capital.

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Entre las obras de los clásicos del marxismo-leninismo hay varias que tienen una importancia" especial para el estudio de la filosofía marxísta. Digamos unas palabras sobre ellas.

“Anti-Dühring”

p El libro de Engels Anti-Dühring es una obra combativa, polémica. Está dirigida contra el ideólogo pequeñoburgués alemán E. Dühring, que se proclamó “materialista” y “socialista”, pero que, en la práctica, vulgarizó lo uno y lo otro. Mas la importancia del libro de Engels rebasó en mucho los límites de la polémica directa, entrando en la historia como una obra en la que se analizan a fondo y en todos sus aspectos las tres partes principales del marxismo: la filosofía, la economía política y el comunismo científico. Marx participó activamente en la creación de este libro: leyó el manuscrito de Engels, hizo observaciones, lo redactó e incluso escribió él mismo un capítulo.

p La obra de Engels consta de tres partes: filosofía, economía política y socialismo. En la primera se hace una profunda exposición de los problemas fundamentales del materialismo dialéctico.

p Al estudiar esta parte, profundizarán sus conocimientos en una importantísima cuestión: el mundo tiene existencia objetiva y el hombre refleja los procesos que se producen en él. Toda ciencia, dice Engels, refleja la realidad. Y tomando como ejemplo las matemáticas para demostrar esta tesis, escribe: "Los conceptos de número y figura ¿de dónde están tomados sino del mundo real?... Las matemáticas, ni más ni menos que las demás ciencias, brotaron de las necesidades de los hombres; de la necesidad de medir tierras y volúmenes, del cálculo del tiempo y de la mecánica..."  [238•1 .

p En esta obra encontrarán asimismo la importantísima tesis de Engels de que "la unidad real del mundo consiste en su materialidad, que... tiene su prueba precisamente... en el largo y penoso desarrollo de la filosofía y las ciencias naturales"  [238•2 . Esta indicación de Engels tiene un sentido inmenso. Toda la historia de la ciencia y de la filosofía 239 corrobora que existe un solo mundo, el mundo material, “terrenal”, con lo que se asesta un golpe demoledor al idealismo y a la religión.

p Engels analiza circunstanciadamente en su libro la importantísima cuestión de la unidad, del nexo indisoluble de la materia y el movimiento. Precisamente en esta obra formula una de las proposiciones fundamentales del materialismo dialéctico: la de que "jamás ni en parte alguna ha existido ni puede existir materia sin movimiento"  [239•1 . Esta tesis tiene un profundo sentido ateísta: si el movimiento es una cualidad eterna de la materia, no puede ni hablarse del "primer impulso divino".

p Tienen excepcional importancia las secciones del libro que revelan el carácter de las leyes fundamentales de la dialéctica materialista  [239•2 . Todas ellas son definidas tomando como base los datos de las ciencias naturales: la física, la química, la biología y las matemáticas.

p En el libro se analiza también detenida y profundamente el problema de la verdad objetiva, relativa y absoluta. En este sentido tiene importancia de principio la crítica que hace Engels de las llamadas verdades eternas en última instancia, de Dühring  [239•3 . Se trata de una excelente crítica del dogmatismo en general. Reflexionen ustedes sobre el significado actual de esta crítica para la lucha contra el dogmatismo moderno, que intenta convertir en “dogmas”, “eternos” e “inmutables”, independientes de las condiciones históricas, unas u otras tesis de la teoría marxista.

Engels examina en la tercera parte de su libro el problema de la libertad. Allí formula su famosa tesis de que, en el comunismo, "la humanidad salta del mundo de la necesidad al mundo de la libertad"  [239•4 . Este salto es el que está dando ahora el pueblo soviético constructor del comunismo.

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"Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana"

p Es una de las obras clásicas, en la que Engels expone brevemente la esencia de la filosofía marxista. Lenin decía que "Ludwig Feuerbach y Anti-Dühring... al igual que el Manifiesto Comunista, son libros que no deben faltar en las manos de ningún obrero consciente"  [240•1 .

p Al estudiar el primer capítulo de esta obra de Engels, presten atención al examen crítico de la filosofía de Hegel, sobre todo al análisis de la contradicción —que conocen ya por la charla segunda— entre el método dialéctico de Hegel y el contenido idealista de su sistema filosófico.

p El segundo capítulo contiene una fórmula clásica del problema supremo de la filosofía —la relación entre el pensar y el ser, entre el espíritu y la naturaleza  [240•2 —, que tiene gran importancia para comprender la esencia de cualquier sistema filosófico. Esta fórmula permite reconocer y desenmascarar toda corriente filosófica idealista, por mucho que se encubra. Engels formula también aquí la tesis de que el punto de vista materialista significa concebir el mundo tal y como es y enfocarlo obligatoriamente sin ficciones idealistas preconcebidas  [240•3 .

p En este libro encontrarán igualmente la fórmula del segundo aspecto del problema fundamental de la filosofía: ¿puede la inteligencia humana conocer el mundo circundante? Respondiendo a esta pregunta,’Engels critica el agnosticismo y subraya el papel decisivo de la práctica social en su refutación. Precisamente en esta obra, desarrollando las ideas expuestas por Marx en las Tesis sobre Feuerbach, destaca la práctica como base de la teoría del conocimiento y criterio de la verdad. Engels argumenta la idea de que la práctica es la única demostración de la cognoscibilidad del mundo que nos rodea.

El estudio del cuarto capítulo les dará a conocer In definición general de Engels de la esencia de la teoría materialista dialéctica. Critica a Feuerbach por haber rechazado 241 íntegramente la filosofía de Hegel, en tanto que la tarea consistía en destruir su aspecto reaccionario, pero conservando y aprovechando la "semilla racional”, es decir, la dialéctica. Eso es precisamente lo que hicieron los fundadores del marxismo: reelaboraron a fondo el materialismo de Feuerbach y la dialéctica de Hegel y crearon una filosofía verdaderamente científica, el materialismo dialéctico.

"Materialismo y empiriocriticismo”

p Esta obra de Vladímir Ilich Lenin hace época en el desarrollo de la filosofía marxista. Vio la luz en mayo de 1909, durante el período de reacción que siguió a la derrota de la primera revolución democrático-burguesa en Rusia (1905-1907). Esta circunstancia tiene gran importancia para comprender la significación histórica de la obra de Lenin Materialismo y empiriocriticismo.

p La reacción se hallaba a la ofensiva en todos los frentes: el económico, el político y el ideológico. En tales condiciones, el intento de efectuar una revisión filosófica del marxismo representaba un peligro especial. El grupo de socialdemócratas rusos que emprendió ese-intento (Bogdánov, Bazárov, Yushkévich, Valentínov y otros) publicó una serie de libros y artículos dirigidos contra las bases del materialismo dialéctico e histórico.

p “Argumentaban” su revisión de la filosofía marxista con la necesidad de “mejorarla”, de “renovarla”, por cuanto, según ellos, el materialismo dialéctico había quedado “anticuado” y "no correspondía" al nuevo nivel de la ciencia. Trataron de sustituir la filosofía del marxismo con la corriente idealista, entonces de moda en Occidente, denominada “empiriocriticismo”, lo que significa filosofía de la "experiencia crítica”. Con este término seudocientífico encubrían la esencia idealista subjetiva de su doctrina. Lenin denomina con frecuencia a esta filosofía “machismo”, según el nombre de su fundador: el físico y filósofo austríaco Ernesto Mach.

p Debe tenerse en cuenta otra circunstancia importam:. A fines del siglo XIX y comienzos del XX se hicieron en el terreno de la física una serie de descubrimientos que plantearon al orden del día nuevos problemas filosóficos. Hemos hablado ya de ellos en la charla tercera, pero merece la pena destacar aquí que los machistas utilizaban dichos descubrimientos para “refutar” el materialismo y 242 presentaban su propia filosofía como "filosofía de las ciencias naturales del siglo XX".

p Los machistas rusos repetían esta misma mentira al declarar que el materialismo dialéctico había quedado “anticuado”. Esta es la razón de que Lenin analizara a fondo en su libro los nuevos datos de las ciencias naturales, sobre todo de la física, los generalizas2 y demostrase que el machismo falseaba el espíritu y la esencia de la revolución operada en la física en las postrimerías del siglo XIX y en los albores del XX.

p ¿A qué conclusiones debe prestarse atención especial en esta obra de Lenin?

p Ustedes saben ya que toda la historia de la filosofía es la lucha entre el materialismo y el idealismo. Los machistas, en cambio, intentaban demostrar que se habían “elevado” por encima del materialismo y el idealismo, creando una filosofía “neutral”. Lenin muestra detalladamente en la introducción que los machistas no crearon ninguna filosofía “nueva”, “neutral”. Su filosofía era una simple resurrección del idealismo subjetivo de Berkeley. Por eso, la introducción al libro lleva por título Cómo refutaban el materialismo ciertos “marxistas” en 1908 y cómo lo refutaban ciertos idealistas en 1710. Comparando los planteamientos de los machistas rusos con los de Berkeley, que había vivido 200 años antes que ellos, Lenin muestra la completa coincidencia de los puntos de vista de los primeros con los del segundo.

p En los tres primeros capítulos, Lenin refuta los "argumentos" del machismo sobre uno de los problemas fundamentales —la teoría del conocimiento— y demuestra la firmeza de los principios del materialismo dialéctico. Al estudiar estos capítulos tropezarán con algunas dificultades, debidas a que los propios machistas exponían sus opiniones de una manera confusa en extremo.

p Lenin pone al descubierto con gran maestría el verdadero sentido de las ideas machistas. Veámoslo con el ejemplo de la crítica que hace de las doctrinas de Mach sobre "los elementos del mundo" y de Avenarius (uno de los machistas) acerca de la llamada coordinación de principio  [242•1 .

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p Lenin critica los "elementos del mundo" de Mach al analizar el problema de las sensaciones y formula con toda precisión dos líneas: la materialista y la idealista. "¿Hay que ir de las cosas a la sensación y al pensamiento? ¿O bien del pensamiento y de la sensación a las cosas? Engels se mantiene en la primera línea, es decir, en la materialista. La segunda, es decir, la idealista, es la que sigue Mach"  [243•1 .

p La doctrina de Mach acerca de los "elementos del mundo" contiene cabalmente la solución idealista del problema de las sensaciones. Mach denomina "elementos del mundo" a las sensaciones. El mundo, declara, no está compuesto de cosas objetivas, sino sólo de sensaciones, de "elementos del mundo”. Las cosas son "complejos de sensaciones”. Por eso, deduce, hay que estudiar las sensaciones, y no las cosas. Es una concepción idealista’ subjetiva. Para embrollar al lector, Mach recurre a sofismas, pero Lenin pone al desnudo la sofistería de la doctrina machista de los "elementos del mundo".

p Para comprender esto, presten atención a lo siguiente. Mach afirma que existen dos series de elementos: 1) no dependientes del hombre (la llamada serie física de elementos) y 2) dependientes del ’hombre (la llamada serie síquica de elementos). ¿Dónde está aquí el error, en qué consiste el sofisma? En que, según Mach, estas dos series —la física y la síquica— se encuentran siempre juntas. Y esto significa que el mundo real, la "serie física”, no existe objetivamente, sino en dependencia de la "serie síquica”. Mas en eso consiste precisamente la esencia del idealismo subjetivo, para el cual las cosas sólo existen cuando las percibe el sujeto, el hombre.

p Lo mismo puede decirse de la "coordinación de principio" de Avenarius. Según éste, hay un nexo “(coordinación”) indisoluble entre el sujeto y el medio material, entre el FO y el no-YO, según su terminología. Dicho de otro modo: la naturaleza y el sujeto, el hombre, sólo pueden existir juntos. ¿Cómo refuta Lenin este punto de vista?

p Hace una pregunta muy simple y, a la vez, profundamente científica: "¿Existía la naturaleza antes que el hombre?" Hemos dicho ya en la charla cuarta que la respuesta 244 científica a esta pregunta es una excelente confirmación de la doctrina materialista sobre el carácter primario de la materia y el carácter secundario de- la conciencia. Mas, a la vez, es también una refutación convincente de la famosa "coordinación de principio".

p Si la naturaleza existía mucho antes de que apareciera el hombre, uno y otro no existen de ningún modo indisolublemente, juntos. Con otras palabras: la naturaleza es objetiva, se encuentra fuera e independientemente del hombre.

p Al criticar el machismo y rebatir sus “argumentos”, Lenin fundamenta en todos sus aspectos y desarrolla la teoría marxista del conocimiento. En esta parte precisamente muestra con singular minuciosidad que nuestros conocimientos son copias, reflejos de la realidad. A esta cuestión está dedicado casi lodo el capítulo segundo  [244•1 . En él encontrarán tres importantísimas conclusiones gnoseológicas’ sacadas por Lenin sobre la base de la crítica del agnosticismo: 1) las cosas existen independientemente de nuestra conciencia, de nuestra sensación, fuera de nosotros; 2) entre el fenómeno y la "cosa en sí" no hay ni puede haber en absoluto ninguna diferencia de principio; existe simplemente diferencia entre lo que es conocido y lo que aún no es conocido; 3) en la teoría del conocimiento, como en los demás dominios de la ciencia, hay que razonar dialécticamente, o sea, no suponer jamás que nuestro conocimiento es acabado e invariable, sino analizar de qué modo el conocimiento nace del desconocimiento, de qué modo el conocimiento incompleto llega a ser más completo y más exacto.

p Al estudiar los problemas del conocimiento presten atención a la crítica que hace Lenin de la llamada teoría de los símbolos, a la que se dedica un apartado especial en el capítulo IV  [244•2 . ¿Cuál es la esencia de la "teoría de los símbolos" o, como se la llama también, "teoría de los jeroglíficos"?

p Ustedes saben ya que nuestros conocimientos son imágenes, copias de la realidad. Pero los partidarios de dicha 245 teoría afirman que los conocimientos no son más que "jeroglíficos”, "símbolos”, y no copias, y que no se parecen a la realidad. La "teoría de los jeroglíficos”, como señala Lenin, es una teoría no científica, kantiana, pues niega la cognoscibilidad del mundo, afirmando que nuestros conocimientos no corresponden a la realidad.

p En la obra de Lenin ocupa un lugar importante el problema de la materia. En la charla tercera hemos reproducido la definición filosófica de la materia formulada por Lenin  [245•1 . Sin embargo, Lenin vuelve más de una vez a esta categoría, ocupándose de ella absolutamente en todos los capítulos del libro  [245•2 .

p Presten atención especial al capítulo quinto de la obra de Lenin, dedicado a los problemas filosóficos de las ciencias naturales. En él encontrarán respuesta a preguntas como las siguientes: ¿en qué consiste la esencia de la revolución en la física?, cuáles son los rasgos fundamentales de la crisis de la física y a qué se deben?, ¿cuál es el camino para salir de esta crisis?

p Lenin muestra que los nuevos descubrimientos que revolucionan la física (de ellos hemos hablado ya en la charla tercera) no provocan de por sí la crisis en cuestión. La crisis de la física hay que buscarla en las conclusiones idealistas que sacaron de esos descubrimientos los filósofos burgueses. El quid está en que los filósofos idealistas —los machistas, los empiriocríticos— intentaron aprovecharse de la revolución en las ciencias naturales. Lenin señala esta ligazón de la revolución en la física con el idealismo filosófico cuando escribe: "La esencia de la crisis de la física contemporaánea consiste en el desquiciamiento de las viejas leyes y de los principios fundamentales, en el repudio de la realidad objetiva existente fuera de la conciencia, es decir, en la sustitución del materialismo por el idealismo y el agnosticismo. "La materia ha desaparecido": con tales palabras se puede expresar la dificultad fundamental y típica, respecto a muchas cuestiones particulares, que dio origen a 246 esta crisis"  [246•1 . Precisamente sobre esta base surgió un fenómeno tan monstruoso como el idealismo "físico”, sometido por Lenin a una profunda crítica científica.

El estudio de este libro de Lenin tiene gran importancia para combatir a los machistas contemporáneos, a los anticomunistas y revisionistas de toda laya.

"Cuadernos filosóficos"

p Este libro de Lenin es una verdadera enciclopedia de conocimientos filosóficos. El amplio conjunto de temas tratados en él está determinado por el carácter de la propia obra. Al estudiar la filosofía en distintas ocasiones, Lenin hizo amplios extractos de diferentes trabajos filosóficos. Tienen un valor excepcional sus profundas observaciones críticas, sus apuntes, conclusiones y generalizaciones. Lenin estudió los problemas filosóficos con intensidad especial en 1914-1916, y no hay uno solo de importancia que no esté reflejado en la obra que glosamos.

p En todo el libro ocupan el lugar central las cuestiones de la dialéctica materialista, que recibieron en él un nuevo desarrollo. Tiene una importancia de principio la definición que da Lenin del contenido objetivo de la dialéctica: "la dialéctica de las cosas crea la dialéctica de las ideas, y no al revés"  [246•2 . Esto significa: que en los conceptos filosóficos, en las categorías, se refleja la dialéctica de la propia naturaleza y de la sociedad. Lenin concretó así la conocida’ idea de Engels de que la dialéctica de las ideas o, como él la denomina, la dialéctica subjetiva, es el reflejo de la dialéctica de las cosas, o sea, de la llamada dialéctica objetiva, de la propia realidad material.

p Lenin revela más adelante la unidad indestructible de la dialéctica y el materialismo, destacando que en la filosofía marxista se trata precisamente de la dialéctica materialista. Al criticar a Hegel por el carácter idealista de su dialéctica, Lenin escribe: "Partidario de la dialéctica, Hegel no supo comprender la transición dialéctica d e la materia al movimiento, d e la materia a la conciencia, sobre todo lo segundo. Marx corrigió el error (¿o la debilidad?) del místico"  [246•3 .

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p Al examinar el problema de las dos concepciones del desarrollo, Lenin muestra con gran profundidad la oposición de la dialéctica a la metafísica, como podrán ver en el fragmento titulado En torno a la cuestión de la dialéctica  [247•1 . Lenin analiza allí la fuente interna del desarrollo de los fenómenos de la naturaleza, señalando que precisamente la manera de entender esta cuestión es lo que más divide la dialéctica y la metafísica.

p Lenin dedica gran atención a las leyes de la dialéctica materialista, ocupándose de ellas a lo largo de todo el libro, Señalaremos únicamente las cuestiones principales, las cuestiones claves. Ocupa el lugar central la ley de la unidad y la lucha de los contrarios. Lenin se basa en datos de diferentes ciencias para revelar el carácter universal de esta ley, mostrando que todos los fenómenos del mundo son contradictorios internamente, constan de aspectos y tendencias opuestos  [247•2 . Allí precisamente saca la importantísima conclusión de que "la bifurcación del todo y el conocimiento de sus partes contradictorias.. . es la esencia" de la dialéctica.

p Al leer este apartado de la obra, podrán estudiar también más a fondo el carácter relativo de la “unidad” y el carácter absoluto de la “lucha” de los contrarios  [247•3 , así como las contradicciones como fuente del desarrollo  [247•4 .

p En el citado fragmento de En torno a la cuestión de la dialéctica, Lenin expone la esencia de la ley de la transformación de los cambios cuantitativos en cualitativos y la oposición que existe entre las concepciones dialéctica y metafísica de dicha ley. La metafísica, dice Lenin, considera "el desarrollo en el sentido de disminución y aumento, como repetición"  [247•5 . No ve la fuente del desarrollo.

p La dialéctica, en cambio, al destacar la lucha de los contrarios como fuente del desarrollo, "brinda la clave de los ".saltos”, de las "soluciones de continuidad”, de la 248 "transformación en contrario”, de la destrucción de lo viejo y del surgimiento de lo nuevo"  [248•1 . Como ven, Lenin descubre profundamente el nexo, la unidad interna de estas dos importantísimas leyes de la dialéctica materialista.

p En esta obra encontrarán asimismo profundas ideas acerca del salto como momento de transición de la vieja calidad a la nueva. Presten atención a la advertencia de Lenin de que "la marcha gradual no explica nada sin sal- tos"  [248•2 . En ligazón con esto puede entenderse precisamente la pregunta formulada por Lenin y la respuesta que da él mismo: "¿Qué diferencia la transición dialéctica de la no dialéctica? El salto. La contradicción. La solución de continuidad"  [248•3 .

p Este trabajo de Lenin es de la mayor importancia para estudiar las categorías de la dialéctica materialista. En él encontrarán hondos pensamientos acerca de la esencia y la significación de la categoría de la dialéctica materialista, que Lenin denomina peldaños en el proceso cognoscitivo del mundo objetivo.

p ¿Cómo se formaron las categorías en el proceso del conocimiento humano y cómo se desarrollaron en la historia de la ciencia? ¿Tienen un contenido objetivo? ¿Que relación existe entre ellas? Estudiando la obra de Lenin encontrarán respuesta exhaustiva a todas estas preguntas. "La actividad práctica del hombre —escribe Lenin— debía conducir miles de millones de veces la conciencia del hombre a la repetición de distintas figuras lógicas a fin de que estas figuras pudieran recibir el significado de axiomas"  [248•4 . Esto les muestra que las categorías son el resultado, el balance, la conclusión de la historia del conocimiento del mundo, de toda la actividad práctica humana. Por consiguiente, tienen un contenido objetivo; el hombre no las ha sacado de su conciencia, de su pensamiento, no las ha inventado por comodidad. En relación con ello, Lenin critica la concepción idealista de las categorías  [248•5 .

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p La obra de Lenin les ayudará a estudiar profundamente la esencia de las distintas categorías. Al estudiar las categorías de causa y efecto, deben prestar atención a las manifestaciones de Lenin de que "la causalidad, comprendida habitualmente por nosotros, no es más que una pequeña partícula de la relación universal, pero (adición materialista) es una partícula no de la relación subjetiva, sino de la relación objetivamente real"  [249•1 .

p ¿Cómo entender esta tesis de Lenin? La relación causal es muy importante, es universal y tiene en el mundo una significación inmensa. Pero no puede ser considerada como la única forma de relación. Por eso dice Lenin que la relación universal de los fenómenos en la naturaleza y en la sociedad es mucho más amplia y rica que la relación causal, que esta última no es más que "una pequeña partícula" de la relación universal.

p Cuando analiza las categorías de necesidad y libertad, Lenin dedica especial atención al problema de la actividad libre y eficaz de los hombres  [249•2 . Este análisis les ayudará a comprender que los objetivos de los hombres están determinados por leyes, por la necesidad, aunque a veces "/e parezca al hombre que sus objetivos han sido tomados fuera del mundo, son independientes del mundo “(libertad”)  [249•3 . Tiene gran importancia el estudio que hace Lenin de la libertad como fenómeno político-social, en particular la crítica de las opiniones burguesas sobre la “libre” sociedad capitalista  [249•4 .

p Lenin revela con profundidad el nexo dialéctico, la unidad de la forma y el contenido. Dice: "La forma tiene esencia. La esencia tiene forma. De una manera o de otra, en dependencia también de la esencia..."  [249•5 . Esto significa que, al revelar la unidad de la forma y el contenido, penetramos en la profundidad de la esencia de los fenómenos.

p Al estudiar las categorías de esencia y fenómeno importa comprender la crítica de Lenin al idealismo y la metafísica en esta cuestión  [249•6 . Tiene también gran 250 importancia el análisis que hace Lenin de la unidad de la esencia y el fenómeno, su tesis de que la ”ley y esencia son conceptos análogos (del mismo orden) o, más exactamente, del mismo grado, que expresan el ahondamiento del conocimiento de los fenómenos, del mundo, etc. por el hombre..."  [250•1 . Esto significa que la ley es la expresión de algún aspecto de la esencia. La esencia de los fenómenos se expresa en las distintas leyes descubiertas por la ciencia. La categoría de ley concreta la esencia.

p En este libro de Lenin encontrarán asimismo las categorías de esencia y apariencia. La propia denominación muestra que la apariencia es la manifestación de algunos aspectos de la realidad, de la esencia, directamente en las percepciones sensoriales de los hombres. Por eso, la apariencia contiene un aspecto subjetivo. Pero, como subraya Lenin, también ella "es el reflejo de la esencia en sí (ella) misma"  [250•2 .

Hemos examinado únicamente algunas cuestiones de los Cuadernos filosóficos de Lenin. Y habrán podido convencerse de la inmensa importancia que tienen para el estudio profundo de la filosofía marxista-leninista.

"Sobre el significado del materialismo militante”

p Lenin escribió este último trabajo filosófico en 1922, en forma de carta a la Redacción de la revista Pod Známienem Marxismo “(Bajo la bandera del marxismo”), fundada entonces. Es considerado con razón, como el testamento filosófico de Lenin.

p El propio título de la carta muestra que ésta es un brillante modelo precisamente de materialismo militante, de. auténtico partidismo leninista. En todo el trabajo destaca, como hilo de engarce, la exigencia de Lenin de desenmascarar implacablemente a los "lacayos diplomados de la clerigalla”, cualquiera que sea su disfraz. Este combativo programa de lucha contra la filosofía burguesa reaccionaria tiene inmensa importancia para refutar las corrientes filosóficas reaccionarias hoy de moda en Occidente.

p Lenin señaló a la revista la tarea de ser órgano del materialismo militante, de realizar una infatigable labor de 251 propaganda y de lucha ateístas  [251•1 . En esta obra precisamente formula Lenin la conocida tesis de que hay que abordar a los creyentes "de una y otra manera a fin de interesarlos, de sacudirlos en todos los aspectos, a fin de despertarlos del letargo religioso, empleando para ello los más distintos procedimientos, etc."  [251•2 .

p En este trabajo se hace una excelente crítica de la “libertad” y la “democracia” burguesas, que, según palabras de Lenin, "no representa en sí otra cosa que la libertad de predicar lo que convenga a la burguesía, y a ésta le conviene predicar las ideas más reaccionarias, la religión, el oscurantismo, la defensa de los explotadores, etc."  [251•3 .

p Lenin señala la tarea de crear una alianza de combate de los filósofos y los naturalistas. "El naturalista —escribe— debe ser un materialista moderno, un partidario consciente del materialismo representado por Marx, es decir, debe ser un materialista dialéctico"  [251•4 . Esta exigencia de Lenin tiene magna significación para la generalización filosófica de los datos que proporcionan las ciencias naturales de nuestros días. Lenin destaca una vez más, a este respecto, la idea —conocida ya por ustedes— de que "precisamente del brusco viraje por el que en la actualidad pasan las ciencias naturales modernas surgen a cada paso las escuelas y escuelillas, las tendencias y subtendencias filosóficas reaccionarias"  [251•5 . Y para luchar contra estas “escuelas” filosóficas idealistas es necesaria la alianza de los filósofos marxistas y los naturalistas. Porque, como indica Lenin, "sin una sólida fundamentación filosófica, ninguna ciencia natura], ningún materialismo podrían soportar la lucha contra el empuje de las ideas burguesas y la restauración burguesa"  [251•6 .

El Partido Comunista de la Unión Soviética se ha guiado por las indicaciones de Lenin al señalar en su Programa la tarea actual de estudiar los problemas filosóficos de las 252 ciencias naturales. La vida ha confirmado plenamente toda la justedad de las ideas de Lenin, que son estrella polar en la lucha ideológica de nuestros días.

* * *

p Nuestras charlas, querido lector, han llegado a su fin. Hemos analizado problemas importantes, a veces complicados, pero siemp.re interesantes. Su estudio amplía sus horizontes, enriquece su memoria con las conquistas del pensamiento humano. Y, sin embargo, el sentido del estudio de la filosofía marxista no consiste sólo en eso.

p Han visto ya que la filosofía marxista está profundamente enraizada en la vida, en la realidad, en la práctica. Es una brújula probada, una guía en la vida y la actividad cotidianas.

El luminoso optimismo de los trabajadores, su fe inquebrantable en que llegará una vida feliz para todos los seres del globo terráqueo, está vinculado al estudio de la filosofía marxista, a la asimilación de la concepción científica del mundo. Y esa fe no es inconsciente, pasiva. Al contrario, es una seguridad nacida del profundo conocimiento de las leyes universales del desarrollo de la sociedad, descubiertas por Marx, Engels y Lenin.

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Notes

[237•1]   C. Marx, El Capital, ed. en ruso, t. 1, pág. 19

[238•1]   F. Engels, Anti-Dühring, ed. en ruso, pág. 37.

[238•2]   Ibid., pág. 42.

[239•1]   F. Engels, Anti-Dühring, ed. en ruso, pág. 57.

[239•2]   Acerca de la unidad y la lucha de los contrarios, véanse las págs. 104-123; sobre la ley de la transformación de los cambios cuantitativos en cualitativos, las págs. 91-103, y sobre la ley de la negación de la negación, las págs. 124-139.

[239•3]   F. Engels, Anti-Dühring, ed. en ruso, págs. 80, 82.

[239•4]   F. Engels, Anti-Dühring, ed. en ruso, pág. 267.

[240•1]   V. Lenin, Materialismo g empiriocriticismo, ed. en español, Moscú, 1948, pág. 30.

[240•2]   Véase C. Marx y F. Engels, Obras escogidas en dos tomos, cd. en español, Moscú 1955, págs. 388, 389.

[240•3]   Ibíd., pág. 407.

[242•1]   Véase V. Lenin, Materialismo y empiriocriticismo, ed. en español, Moscú, 1948, págs. 44-71.

[243•1]   Véase V. Lenin, Materialismo y empiriocriticismo, ed. en español Moscú, 1948, pág. 30.

[244•1]   Véase V. Lenin, Materialismo y empiriocriticismo, ed. en español. Moscú, 1948, págs. 104-105.

[244•2]   Véase V. Lenin, Materialismo y empiriocriticismo, ed. en español, Moscú, 1948, págs. 264-272.

[245•1]   Véase el presente libro, pág. 45.

[245•2]   Véase V. Lenin, Materialismo y empiriocriticismo, ed. en español, Moscú, 1948, págs. 12-16, 35-37, 56, 71, 85, 93-94, 158, 314-318. 320-324, 342-344, 355, 361.

[246•1]   V. Lenin, Materialismo y empiriocriticismo, ed. en español, Moscú, 1948, pág. 294.

[246•2]   V. Lenin, Obras, t. 38, pág. 188.

[246•3]   Ibíd., pág. 279.

[247•1]   V. Lenin, Obras, t. 38, págs. 357-361. Véase la recopilaciónV. Lenin, Marx, Engels, Marxismo, ed. en español, Moscú, 1947.

[247•2]   V. Lenin, Obras, t. 38, pág. 357.

[247•3]   V. Lenin, Obras, t. 38, págs. 97-98, 358.

[247•4]   Ibid., pág. 358.

[247•5]   V. Lenin, Obras, t. 38, pág. 358. Véase la recopilación: V. Lenin. Marx, Engels, Marxismo, ed. en español, Moscú, 1947, pág. 303.

[248•1]   V. Lenin, Obras, t. 38, pág. 358. Véase la recopilación. V. Lenin. Marx, Engels; Marxismo, ed. en español, Moscú 1947, pág. 303.

[248•2]   Ibíd., pág. 111.

[248•3]   Ibíd., pág. 279.

[248•4]   V. Lenin, Obras, t. 38, págs. 181, 182.

[248•5]   Ibíd., págs. 169, 198, 200.

[249•1]   V. Lenin, Obras, t. 38, págs. 149-150.

[249•2]   Ibíd., págs. 178, 179, 180.

[249•3]   Ibíd., pág. 180.

[249•4]   Véase V. Lenin, Obras, t. 38, pág. 23.

[249•5]   Ibíd., pág. 133.

[249•6]   Ibíd., pág. 80, 122.

[250•1]   Véase V. Lenin, Obras, t. 38, pág. 141.

[250•2]   Ibíd., pág. 121.

[251•1]   Véase V. Lenin Marx, Engels, Marxismo, eil. en español, Moscú, 1947, pág. 498.

[251•2]   Ibid., pág. 449.

[251•3]   Ibíd, pág. 501.

[251•4]   Ibíd., pág. 502.

[251•5]   Ibíd., pág. 501.

[251•6]   Véase V. Lenin, Marx, Engels; Marxismo, ed. en español Moscú 1947, pág. 502.