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DISCURSO PRONUNCIADO
EN LA REUNIÓN CONJUNTA

DEL COMITÉ EJECUTIVO
CENTRAL DE TODA RUSIA,

DEL SOVIET DE MOSCÚ,
DE LOS COMITÉS FABRILES
Y DE LOS SINDICATOS DE MOSCÚ
EL 29 DE JULIO DE 1918’
 

p (Aplausos que se transforman en ovación.) Camaradas: Hemos tenido que señalar varias veces en la prensa del partido, en las instituciones soviéticas y en la propaganda para las masas que el período precedente a la nueva cosecha es el más difícil, duro y crítico para la revolución socialista comenzada en Rusia. Creo que ahora debemos decir que esa situación crítica ha alcanzado su punto culminante. Eso ha ocurrido porque hoy los partidarios del mundo imperialista, de los países imperialistas, por una parte, y los partidarios de la República Socialista Soviética, por otra, se han definido plena y terminantemente. Ante todo hay que decir que, en el aspecto militar, es ahora cuando la situación de la República Soviética se ha precisado definitivamente. Muchos creían al principio de la sublevación del cuerpo de ejército checoslovaco^^2^^ que ésta era uno de tantos motines contrarrevolucionarios. Subestimamos un tanto las noticias de la prensa acerca de la participación del capital anglo-francés, de los imperialistas anglo-franceses, en dicha sublevación. Ahora debemos recordar cómo sucedieron las cosas en Murmansk, entre las tropas de Siberia, y en el Kubán: debemos recordar que los anglo-franceses, aliados al cuerpo de ejército checoslovaco y con la participación más directa de la burguesía inglesa, trataron de derrocar los Soviets. Todos estos hechos muestran ahora que el movimiento checoslovaco fue uno de los eslabones forjados hace tiempo para estrangular a la Rusia Soviética, mediante la política aplicada constantemente por los imperialistas anglo-franceses para arrastrar de nuevo a Rusia al ruedo de las guerras imperialistas. Ahora esta crisis debe ser superada por las vastas masas fie la Rusia Soviética, ya que hoy se nos presenta como lucha por salvar a la República Socialista Soviética no sólo del cuerpo de ejército checoslovaco, como atentado de la contrarrevolución, no sólo de los alentados contrarrevolucionarios en general, sino como lucha contra el embate de todo el mundo imperialista.

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p Quisiera recordar primero que hace ya tiempo se logró dejar sentado que el imperialismo anglo-francés participa de modo directo e inmediato en la sublevación de los checoslovacos; mencionaré el artículo que se publicó el 28 de junio en el órgano central del Partido Comunista de Checoslovaquia Prúkopník Svobody y fue reproducido en nuestra prensa^^3^^.

p “El 7 de marzo, la Filial del Consejo Nacional recibió la primera aportación del cónsul francés: tres millones de rublos.

p “Ese dinero lúe entregado a cierto Sr. Sip, empleado de la Filial del Consejo Nacional.

p “El 9 de marzo, a ese mismo Sr. Sip se hizo entrega de otros dos millones; el 25 del mismo mes, el Sr. Sip recibió un millón, y el 26 de marzo, el vicepresidente del Consejo Nacional, Sr. Bobumil Cermak, obtuvo un millón más; otro millón se entregó al Sr. Sip el 3 de abril.

p “En total, el cónsul francés desembolsó a la Filial del Consejo Nacional, entre el 7 de marzo y el 4 de abril, ocho millones de rublos.

p “Sin registrar fecha, se entregó; al Sr. Sip, un millón; al Sr. Bohumil Cermak, un millón, y de nuevo al Sr. Sip, otro millón.

p “Además se entregaron a una persona no especificada 188.000 rublos. Total: 3.188.000 rublos que, añadidos a los ocho millones antes mencionados, suman la cantidad de 11.188.000 rublos abonados por el gobierno francés a la Filial del Consejo Nacional.

p “La Filial recibió del cónsul inglés 80.000 libras esterlinas. Así pues, desde el 7 de marzo hasta el día del levantamiento, los jefes del Consejo Nacional checo recibieron de los gobiernos francés e inglés unos quince millones, precio por el que se vendió el ejército checoslovaco a los imperialistas franceses e ingleses."

p Claro que la mayoría de vosotros leeríais entonces esta noticia en los periódicos; claro que no dudamos nunca de que los imperialistas y los financieros ingleses y franceses harían cuanto pudieran y aun lo imposible para derrocar el Poder soviético, para crearle dificultades de todo género. Pero entonces todavía no se había desenvuelto todo el curso de los acontecimientos, que muestran que nos hallamos ante una cruzada contrarrevolucionaria militar y financiera, hostil a la República Soviética, cruzada regular, incesante, concebida por lo visto hace mucho y gestada durante meses y meses por todos los representantes del imperialismo anglo-francés. Ahora, cuando tomamos los acontecimientos en conjunto, contraponemos el movimiento contrarrevolucionario checoslovaco al desembarco hecho en Murmansk; sabemos que los ingleses han desembarcado allí más de 10.000 soldados y que, so pretexto de defender a Murmansk, lo que han hecho es avanzar, han ocupado Kem y Soroki, han rebasado este último punto hacia el Este y han empezado a fusilar a nuestros activistas de los Soviets; leemos en los periódicos que muchos miles de ferroviarios y otros obreros del Extremo Norte huyen de esos salvadores v liberadores, es decir, hablando en plata, de esos nuevos 25 verdugos imperialistas que desgarran a Rusia por el extremo opuesto; sí, cuando comparamos todos estos hechos vemos clara la conexión general de los acontecimientos. Por otra parte, en los últimos tiempos se han llegado a conocer nuevos hechos que confirman el carácter de la ofensiva anglo-francesa contra Rusia.

p Se comprende que la propia geografía determine que las formas de esta ofensiva del imperialismo contra Rusia no puedan ser las mismas que en Alemania. No tienen con Rusia frontera común, como Alemania; tampoco tienen tantas tropas. El carácter eminentemente colonial y naval de la fuerza militar de Inglaterra hace ya mucho—decenios y decenios—que obliga a los ingleses a proceder en sus campañas de rapiña de modo distinto, tratando, principalmente, de cortar al país al que atacan de sus fuentes de abastecimiento; los obliga a preferir el método de estrangulación, so pretexto de ayuda, al método de la violencia armada directa, inmediata, brutal. Noticias llegadas en los últimos tiempos descubren que Alexéiev, viejo conocido de los soldados y obreros rusos, que ha ocupado hace poco el poblado cosaco de Tijorétskaya, contaba, sin duda alguna, con la ayuda del imperialismo anglo-francés. Allí la sublevación ha tomado formas más determinadas, y ello se debe también, evidentemente, a que media la mano del imperialismo anglo-francés.

p Por último, ayer se recibieron noticias de que el imperialismo anglo-francés ha logrado hacer una jugada muy espectacular en Bakú. Ha conseguido la mayoría—unos 30 votos—en el Soviet de esta ciudad contra nuestro partido, contra los bolcheviques y los eseristas de izquierda—desgraciadamente muy pocos—, que no han seguido el ejemplo de la vil aventura y de la baja traición de los eseristas de izquierda de Moscú^^4^^ y se han mantenido al lado del Poder soviético, contra el imperialismo y la guerra. Sí, contra ese núcleo, fiel al Poder soviético, que era hasta la fecha mayoría en el Soviet de Bakú, el imperialismo anglo-francés ha obtenido esta vez una ventaja de 30 votos debido a que se ha pasado a su bando, contra nosotros, una gran parte del Dashnaktsutiún^^5^^, el partido de los armenios semisocialistas. (Da lectura al telegrama siguiente.)

p “Por orden del Comisario del Pueblo Korgánov, el destacamento de Adzhikabul se replegó el 26 de julio de Adzhikabul a posiciones próximas a Aliat. Después del repliegue del destacamento de Shemajá de este punto y de Maraza, el enemigo desplegó una ofensiva por el valle del Pirsagat. En las cercanías de la aldea de Kubalá tuvo el primer c’hoque con la vanguardia.

p “Al mismo tiempo, por la parte del Kurá, desde el Sur, un numeroso destacamento de caballería avanzó en dirección a la estación de Pirsagat. En tal S’tuación, para mantener la estación de Adzhikabul, se habría tenido que desplegar 26 todas las fuerzas disponibles en (res elircee iones: al oeste de Adzhikabul \ al 1101 te y .[1 sur fiel valle de Navagui-Pirsagat. tu frente tan extenso nos hubiera privado de reservas \, dada la falta de c aballería, nos hubiera privado de la posibilidad de asestar un golpe al enemigo e incluso hubiera puesto en difídl situación a la agrupación de Adzhikabul en (aso de rotura del frente por el Norte o por el Sur. Debido a esa situación, v también con el fin de conservar las fuer/as de las tropas, se dio la orden de que el destacamento de Adz.hikabul se replegase a posiciones próximas a Aliat. El repliegue se ha efectuado en pleno orden. Se han volado los objetivos importantes del ferrocarril v di^^1^^ la estación de Adzhikabul, así «uno las (isteruas de queroseno v petróleo. Debido a la ofensiva general, el enemigo se muestra activo en el Daguestán. El 24 de julio atacó eu grandes masas en cuatro direcciones. Después de veinticuatro horas de combate, ocupamos las trincheras del enemigo, que se dispersó por el bosque. l,a noche hi/c> imposible la persecuc ion. F.l 24 de julio nos comunicaron de Shnrá que había habido combates favorables para nosotros. El teatro de^^1^^ operac iones militares son los suburbios. El enemigo se bate con tesón, organizado v al mando de ex oficiales daguestanos. Los campesinos de Daguestán participan activamente en los combates de las inmediaciones de Shurá.

p “En Bakú, los partidos derechistas se han levantado y han desplegado una enérgica agitación en pro de que se llame a los ingleses. Apoyan con energía la agitación los mandos del ejército y la propagan a las unidades del frente. La propaganda anglofila ha desorganizado el ejército. En los últimos tiempos, la orientación pro inglesa ha tenido gran éxito entre las masas, desesperadas v abatidas por los sufrimientos.

p “Bajo la influencia de la falsa y provocadora actividad de los partidos derechistas, la Elotilla del Caspio ha adoptado varias resoluc iones contradictorias sobre los ingleses. Engañada por los mercenarios de los ingleses y los agentes voluntarios, c i cía ciegamente basta el último tiempo en la sinceridad del apoyo inglés.

p “Las últimas noticias dan a conocer el avance de los ingleses en Persia y la toma de Resht ((lailán). En Resht, los ingleses se batieron cuatro días contra Kuchuk-Khan v contra las bandas germano-turcas unidas a él, encabezadas por los musavatistas evadidos de Bakú. Después de los combates de Resht, los ingleses nos pidieron ayuda, pero nuestros representantes en Persia se la negaron. Los ingleses han vencido en Resht. Pero en Persia apenas si tienen tuer/as. Se ha puesto en claro que en Enzelí disponen en total cíe^^1^^ 50 hombres. Necesitan gasolina y nos ofrecen automóviles a cambio de ella. Sin gasolina no pueden avan/ar.

p “El 25 de julio se celebre’) una segunda reunión del Soviet de diputados para tratar cié la situación política y militar, y los partidos de la derecha plantearon el problema de los ingleses. El camarada Shaumián, Comisario extraordinario del Cáucaso, declare’), basándose en la resolución del V Congreso de los Soviets y en el telegrama de Stalin en nombre del Consejo Central de Comisarios del Pueblo, que es inadmisible invitar a los ingleses y exigió que se retirase la propuesta de discutir si llamarlos o no. Por una mavoría insignificante fue rechazada la exigencia del camarada Shaumián, quien, como representante del poder central, presente’) acto seguido una protesta categórica. Se escuchó el informe de los delegados que habían visitado el frente. Por una mavoría de 259 votos de los eseristas de derecha, los dashnakes de derecha y los mencheviques contra 236 de los bolcheviques, los eseristas de izquierda v los dashnakes de i/quierda se aprobé’) la resolución de invitar a los ingleses y formar un gobierne) de todos los partidos soviéticos que reconocían el poder efel Consejo de Comisarios del Pueblo. La resolución fue condenada duramente por el sector de iz.ejuierda. Shaumián declaró que consideraba que la resolucie’)u adoptada era una traicie’m infame^^1^^ v una negra ingratitud a los óbrelos y campesinos de Rusia y e|iie, como representante elel poder central, recusaba toda responsabilidad por la resolución adoptada. En nombre ele las minorías de los bolcheviques, los eseristas de izquierda y los dashnakes ele izquierda se^^1^^ eleclam no lot mar parte^^1^^ del gobierno de coalición v presentar la dimisie’m del Consejo 27 de Comisarios del Pueblo. El eamanda Shaumián declare’) en nombre de las tres minorías de i/.quierda que un poder qi e invitaba a los imperialistas ingleses rompía elehecho con el Poder soviético de^^1^^ Rusí; y no contaría con ningún apeno de la Rusia Soviética. Al invitar a los ingleses, el S >viet de diputados local había perdido, con su nolítica de traieie’)ii, el ajjoyo de Rusu v de los partidos adictos al Poder soviético.

p “La dec isión del Consejo de Comisarios del Pueblo de presentar l.t dimisión ha sumido a los partidos deree Instas en el mayor desconcierto. Al llegar las noticias de la situación creada, la moral ha cambiado mucho en los distritos y en el fíente. Los marinos han eomjjrendido ejue han sido de hecho engañados por traidores e|uc quieren romper con Rusia y destruir el Poder soviético. Cambia la actitud de las masas con los ingleses. Ayer, debido a la dimisión del Consejo de Comisarios del Pueblo, se celebró una reunión extraordinaria del Comité Ejecutivo. Se acorde’) ejue los comisarios del jjueblo siguieran en sus puestos y desplegaran la labor que venían realizando hasta que se resolviera la cuestión del poder en la reunión elel Soviet del 31 de julio. El “(omite^^1^^ Ejee utivo ha acordado tomar medidas urgentes para combatir la contrarrevolucion, que sazona. Los enemigos despliegan su labor escudados en los partidos anglo-franceses. Oficina de Prensa del Consejo de Comisarios del Pueblo de Bakú".

p Como podéis ver continuamente en nuestras minorías, que, aun llamándose socialistas, jamás han roto sus lazos con la burguesía, también allí se han pronunciado por invitar a las tropas inglesas para defender a Bakú’. Sabemos de sobra lo que significa invitar a las tropas imperialistas para defender la República Soviética. Sabemos lo que ha sido esa invitación hecha por la burguesía, parte de los eseristas y de los mencheviques. Sabemos lo que ha sido esa invitación hecha por los jefes de los mencheviques de Tiflís, en Georgia.

p Ahora podemos decir que el único partido que no ha invitado a los imperialistas ni ha concertado con ellos una alianza rapaz, que únicamente se ha replegado ante ellos cuando los verdugos avanzaban, ha sido el partido de los bolcheviques comunistas. (Aplausos.) Sabemos que en el Cáucaso la situación de nuestros camaradas comunistas ha sido particularmente difícil porque los han traicionado a cada paso los mencheviques, concertando alianzas directas con los imperialistas germanos so pretexto, claro está, de defender la independencia de Georgia.

p Todos sabéis muy bien que esa independencia de Georgia se ha convertido en puro engaño: en realidad, es la ocupación y la absoluta dominación de Georgia por los imperialistas germanos, la alianza de las bayonetas alemanas y del gobierno menchevique contra los obreros y campesinos bolcheviques, y por ello tienen mil veces razón nuestros camaradas de Bakú, que, sin menospreciar el peligro de la situación, se han dicho: jamás estaríamos contra la paz con una potencia imperialista, cediéndole parte de nuestro territorio, si ello "O nos asestara un golpe, si no aliara a nuestras tropas con las bayonetas de los verdugos y no nos privara de la posibilidad de continuar nuestra obra de transformación socialista.

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p Ahora bien, si la cuestión está planteada de modo que, al invitar a los ingleses para que “defiendan” a Bakú, se invita a una potencia que se ha tragado ahora a toda Persia y hace tiempo que prepara sus fuerzas armadas para ocupar el sur del Cáucaso, es decir, si se trata de entregarse al imperialismo anglo-francés, en ese caso no podemos dudar un instante de que, por difícil que sea su situación, nuestros camaradas de Bakú, al negarse a concertar esa paz, han dado el único paso digno de socialistas de verdad, y no de palabra. La negativa resuelta a todo acuerdo con los imperialistas anglo-franceses es el único paso atinado que podían dar los camaradas de Bakú, ya que no se puede invitar a aquéllos sin convertir el poder socialista independiente, aunque sea en un territorio separado del resto del país, en esclavo de la guerra imperialista.

p Por ello no tenemos ninguna duda de lo que significa en el curso general de los acontecimientos lo ocurrido en Bakú. Ayer se recibió la noticia de que en parte de las ciudades de Asia Central ha estallado una sublevación contrarrevolucionaria con participación manifiesta de los ingleses, que se han hecho fuertes en la India y, después de haber sometido por completo al Afganistán, hace mucho que han creado un punto de apoyo tanto para ampliar sus dominios coloniales, para estrangular las naciones, como para atacar a la Rusia Soviética. Y ahora, cuando vemos claro todos esos eslabones, se ha definido plenamente la actual situación militar y estratégica general de nuestra república. Murmansk en el Norte, el frente checoslovaco en el Este, Turquestán, Bakú y Astracán en el Sudeste. Como vemos, están engarzados casi todos los eslabones de la cadena forjada por el imperialismo anglo-francés.

p Ahora vemos perfectamente que los terratenientes, los capitalistas y los kulaks, que, claro está, odian todos, por causas para ellos bastante lógicas, el Poder soviético, también han obrado hoy aquí en formas muy poco distintas de las que tuvo la actuación de los terratenientes, los capitalistas y los kulaks en Ucrania y otros lugares cortados de Rusia. Como lacayos del imperialismo anglo-francés, se mostraron dispuestos a hacer, costara lo que costase, todo lo posible contra el Poder soviético. No podían hacerlo con fuerzas de la propia Rusia y resolvieron actuar con los procedimientos de lucha más enérgicos, con operaciones militares, y no con palabras, no con llamamientos al estilo de los lanzados por los Mártov. Es sobre esta circunstancia sobre la que hay que llamar principalmente vuestra atención, en la que debemos centrar toda nuestra agitación, toda la propaganda y, de acuerdo con ello, desplazar el centro de gravedad de toda la labor de nuestros Soviets.

p El hecho fundamental es ése, que ahora están en juego fuerzas imperialistas de otra coalición, no de la germana, sino de la 29 anglo-francesa, coalición que ha ocupado parte del territorio y se basa en él. Si hasta el momento la situación geográfica le impedía agredir directamente a Rusia, ahora, dando un rodeo, el imperialismo anglo-francés, que lleva ya cuatro años anegando en sangre el mundo por asegurarse la dominación en él, ha llegado a las puertas de Rusia para estrangular a la República Soviética y llevar el país a la guerra imperialista. Sabéis perfectamente, camaradas, que desde el comienzo de la Revolución de Octubre nos planteamos como principal objetivo poner fin a la guerra imperialista; pero jamás nos hemos hecho la ilusión de que con las fuerzas del proletariado y de las masas revolucionarias de un solo país—por más heroicas que sean, por más grandes que sean su organización y disciplina—, de que con las fuerzas del proletariado de un solo país, se pueda derrocar el imperialismo internacional: eso únicamente puede hacerse con el esfuerzo conjunto de los proletarios de todos los países.

p Pero hemos logrado que se rompan en un país todos los lazos con los capitalistas del mundo entero. No hay ningún hilo que vincule al gobierno de nuestro país con ningún imperialista, y jamás lo habrá, sea cual fuere el camino que siga nuestra revolución. Hemos logrado que el movimiento revolucionario contra el imperialismo diese en los ocho meses de existencia de nuestro poder un enorme paso adelante y que en Alemania, uno de los principales centros del imperialismo, las cosas llegaran en enero de f918 a choques armados y a la represión sangrienta de ese movimiento. Hemos impulsado nuestra obra revolucionaria como en ningún otro país lo hubiera podido hacer ningún gobierno revolucionario a escala internacional, a escala mundial, pero sin forjarnos la ilusión de que eso pueda lograrse con las fuerzas de un solo país. Sabíamos que nuestros esfuerzos llevan inevitablemente a la revolución mundial y que con los esfuerzos de los gobiernos imperialistas no se puede poner fin a la guerra empezada por ellos. Con la guerra únicamente pueden acabar los esfuerzos de todo el proletariado, y nuestra tarea, al subir al poder como Partido Comunista proletario, cuando en los otros países ha quedado en pie la dominación burguesa, capitalista, nuestra tarea inmediata era, lo repito, mantener ese poder, esa antorcha del socialismo para que continuara echando todas las chispas posibles al creciente incendio de la revolución socialista.

p Esta tarea era en todas las partes de extraordinaria dificultad, y nosotros la cumplimos gracias a que (-1 proletariado defendía precisamente las conquistas de la república socialista. Esa tarea condujo a una situación dura y critica en particular, ya que la revolución socialista, en el sentido directo de la palabra, aún no ha empezado en ningún país, aunque los países como Italia y Austria se 30 hallan incomparablemente más cerca de ella. Pero, como aún no ha empezado, asistimos a un nuevo éxito del imperialismo anglo-francés y, por ende, mundial. Si en Occidente el imperialismo alemán continúa alzándose como una fuerza imperialista militar de rapiña, al noreste \ al sur de Rusia el imperialismo anglo-írancés ha obtenido la posibilidad de hacerse fuerte y nos hace ver con toda evidencia que esa fuerza está dispuesta a arrastrar de nuevo a Rusia a la guerra imperialista, dispuesta a aplastar a Rusia, Estado socialista independiente, que continúa su labor y su propaganda socialistas en proporciones hasta ahora nunca vistas en el mundo. El imperialismo anglo-francés ha logrado un gran éxito contra esto y, tras de cercarnos, ha orientado todos sus esfuerzos a aplastar a la Rusia Soviética. Sabemos perfectamente que ese éxito del imperialismo anglo-francés se halla indisolublemente vinculado a la lucha de las clases.

p Siempre hemos dicho, y las revoluciones lo confirman, que cuando corren peligro los cimientos del poder económico, del poder de los explotadores, su propiedad, que pone a su disposición el trabajo de decenas de millones de obreros y campesinos y da a los terratenientes y capitalistas la posibilidad de lucrarse, cuando corre peligro, repito, la propiedad privada de los capitalistas y los terratenientes, éstos olvidan todas sus frases de amor a la patria y a la independencia. Sabemos perfectamente que los democonstitucionalistas^^8^^, los eseristas de derecha y los mencheviques han batido la marca en cuanto a alianzas con las potencias imperialistas, la lirma de tratados onerosos y la venta de la patria al imperialismo anglofrancés. Ucrania v Tiflís son un ejemplo. La alianza de los mencheviques y los eseristas de derecha con el cuerpo de ejército checoslovaco es bastante elocuente a este respecto. Y la sublevación de los eseristas de izquierda, que han querido arrastrar a la República de Rusia a la guerra en provecho de los guardias blancos de Yaroslavl^^9^^, muestra con bastante claridad que, cuando se trata de los beneficios de su clase, la burguesía vende la patria y trapichea con cualesquiera extranjeros en contra de su pueblo. La historia de la revolución rusa nos ha evidenciado una y otra vez esa verdad después de habernos enseñado la historia de la revolución en el transcurso de más de un siglo que ésa es la ley de los intereses de clase, de la política de clase de la burguesía en todos los tiempos y en todos los países. Por ello no tiene nada de extraño que las agravaciones, hoy observadas, de la situación internacional de la República Soviética estén relacionadas con la agudización de la lucha de las clases en el interior del país.

p Hemos repetido muchas veces, en lo que se refiere a la agravación di- la crisis de subsistencias en el período precedente a la nueva 31 cosecha es el más duro en este sentido. Sobre Rusia se ha abatido el azote del hambre, agí avada de modo inaudito, ya que el plan de las fieras imperialistas consiste precisamente en aislar a Rusia de todas las zonas trigueras. En este aspecto, sus intenciones son bien lógicas y consisten en hallar una base social de clase precisamente en las regiones trigueras periféricas, en hallar zonas con predominio de kulaks, de campesinos ricos que han hecho su agosto con la guerra y viven del trabajo ajeno, del trabajo de los pobres. Sabéis que esos elementos han acumulado decenas y centenares de miles de rublos y que poseen enormes reservas de cereales. Sabéis que esa gente que se ha lucrado con las escaseces del pueblo, esa gente que hallaba mayor base para robar y lucrarse cuanto más horrenda era el hambre del pueblo en la capital, que esos kulaks constituyen el puntal principal y más serio del movimiento contrarrevolucionario de Rusia. En este terreno la lucha entre las clases ha llegado hasta el extremo. No ha quedado ni una sola aldea donde no se haya desplegado la lucha de clase de los pobres del campo y parte de los campesinos medios sin excedentes de grano—se lo han comido hace tiempo—y que no han participado en la especulación, de esta inmensa mayoría de los trabajadores contra un puñado insignificante de kulaks; esa lucha entre las clases ha penetrado en cada aldea.

p Cuando determinamos nuestros planes políticos y publicamos nuestros decretos—que, como es natural, conocéis la inmensa mayoría de los aquí presentes—; cuando, repito, escribimos y aplicamos los decretos relativos a la organización de los pobres del campo”’, vimos claramente que nos acercábamos al problema decisivo y cardinal de toda la revolución, al problema del poder, al problema de si sostendrá el proletariado el poder en sus manos, de si atraerá a todos los pobres del campo, con los que no tiene divergencia alguna, de si sabrá atraerse a los campesinos, de los que no le separa ninguna discrepancia, y agrupar a toda esta masa, dispersa, desunida, diseminada por las aldeas—en este aspecto está por debajo del obrero urbano—, de si los unirá contra el otro campo, el campo de los terratenientes, los imperialistas y los kulaks.

p Y he ahí a los pobres del campo que han empezado a agruparse con extraordinaria rapidez ante nuestros ojos. Se dice que la revolución enseña. La lucha de las clases enseña de hecho, en la práctica, que toda falsedad en las posiciones de un partido lleva a éste inmediatamente al lugar que se merece. Hemos visto palmariamente la política del partido de los eseristas de izquierda, que, en virtud de su falta de médula y de cabeza, vacilaron en el momento en que la crisis de subsistencias se planteó con tanta agudeza, y el partido eserista de izquierda desapareció como tal, convirtiéndose en un peón en manos de los guardias blancos de Yaroslavl. (Aplausos.)

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p Camaradas, este enconamiento de la lucha de las clases relacionado con la crisis de subsistencias, precisamente cuando se ha podido averiguar que la nueva cosecha es abundante, pero que no se podrá recoger, y cuando los kulaks y los elementos de la burguesía, que dicen, haciendo los esfuerzos más desesperados: ahora o nunca, y empujan a los habitantes hambrientos de Petrogrado y Moscú, es lo que permite comprender la oleada de sublevaciones que se extiende por Rusia. Se ha producido el levantamiento de Yaroslavl. Y vemos la influencia de los anglo-franceses; vemos los planes de los terratenientes y la burguesía contrarrevolucionarios. Allí donde se plantease el problema de los cereales, ellos impedían la aplicación del monopolio del trigo, y sin él no puede haber socialismo. Precisamente en esto debía agruparse la burguesía, en esto la burguesía tiene un puntal más hondo que el mujik del campo. El combate decisivo entre las fuerzas del socialismo y la sociedad burguesa se reñirá en todo caso, de tal o cual modo, hoy o mañana, por esta o la otra razón. Vacilaciones de todo tipo pueden tener sólo los socialistas entre comillas, como nuestros eseristas de izquierda, por ejemplo. Cuando en esta cuestión, en este problema cardinal, hay vacilaciones entre los socialistas, quiere decir que son socialistas entre comillas y que no valen un comino. La revolución hace que tales socialistas se conviertan de hecho en simples peones con los que juegan los generales franceses, peones cuyo papel lo ha evidenciado el ex Comité Central del ex partido eserista de izquierda.

p Camaradas, de este esfuerzo mancomunado del imperialismo anglo-francés y la burguesía rusa contrarrevolucionaria ha resultado que ahora nos encontramos con la guerra civil que se nos echa encima por donde no todos la esperaban ni la concebían claramente, y esa guerra civil se ha fundido con la guerra exterior en un todo indisoluble. La sublevación de los kulaks, el motín del cuerpo de ejército checoslovaco y el movimiento de Murmansk son episodios de una misma guerra que avanza sobre Rusia. Hemos salido de la guerra por nuestra parte, sufriendo enormes daños; al concertar una paz increíblemente dura ”, sabíamos que era onerosa, pero decíamos que podríamos continuar nuestra propaganda y nuestra construcción y que con ello minaríamos el mundo imperialista. Eso supimos hacerlo. Alemania negocia hoy cuántos miles de millones sacar a Rusia por el Tratado de Paz de Brest, pero ha reconocido todas las nacionalizaciones que nosotros realizamos en virtud del decreto del 28 de junio^^12^^. No ha planteado la cuestión de la propiedad privada de la tierra en la república. Esto hay que subrayarlo en contraposición a las inauditas falsedades que difundían Spiridónova y otros líderes eseristas de izquierda como ella, falsedades que han beneficiado a los terratenientes y son repetidas ahora por los 33 elementos de las centurias negras más ignorantes y atrasados. Esas falsedades deben ser refutadas y desenmascaradas.

p En efecto, nosotros, pese a lo dura que nos es la paz, hemos conquistado la libre construcción socialista en el interior y hemos dado en este terreno pasos que ahora empieza a conocer Europa Occidental y que son elementos de propaganda inconmensurablemente más poderosos que antes.

p Ahora bien, las cosas se han puesto de manera que, al salir de la guerra por nuestra parte contra una coalición, ahora sufrimos el embate del imperialismo por su parte. El imperialismo es un fenómeno universal, es la lucha por el reparto de todo el mundo, de toda la tierra, y por el sometimiento a uno u otro puñado de fieras. Ahora se lanza sobre nosotros otro grupo de fieras, el grupo anglo-francés, y nos dice: os arrastraremos de nuevo a la guerra. Su guerra y la guerra civil se funden en un tocio único, y ésa es la verdadera causa de las dificultades del momento presente, en el que de nuevo entra en escena la cuestión de la guerra, de los acontecimientos bélicos, como cuestión principal, cardinal, de la revolución. Y en ello reside toda la dificultad, pues el pueblo está cansado de la guerra, atormentado como nunca por la guerra. Este estado de extremo agobio y sufrimiento del pueblo ruso a causa de la guerra puede compararse con el del hombre al que han apaleado hasta dejarlo más muerto que vivo y del que no se puede exigir que dé pruebas de energía ni de capacidad de trabajo. Del mismo modo, es natural que la guerra de casi cuatro años que se abatió sobre el país, al que saquearon, torturaron y mancillaron el zarismo, la autocracia, la burguesía y Kerenski, despertara por muchas razones la repulsión en el pueblo ruso y sea la causa principal de las enormes dificultades que pasamos.

p Por otra parte, el giro que han tomado los acontecimientos lo ha reducido todo a una determinada guerra. De nuevo hemos ido a parar a la guerra, nos encontramos en guerra, y esta guerra no sólo es civil, contra los kulaks, terratenientes y capitalistas, que ahora se han unido contra nosotros; en el presente tenemos ya enfrente al imperialismo anglo-francés; éste todavía no está en condiciones de lanzar sus hordas sobre Rusia, se lo impiden las condiciones geográficas; pero todo lo que puede, todos sus millones, relaciones diplomáticas y energías los dedica a ayudar a nuestros enemigos. Nos hallamos en estado de guerra, y de esta guerra podemos salir vencedores; pero tenemos que luchar contra uno de los enemigos más difíciles de vencer: hay que combatir el cansancio producido por la guerra, el odio y la aversión a la guerra; debemos superar ese estado de ánimo, pues, de lo contrario, no podremos resolver un problema que no depende de nuestra voluntad: el problema de la 34 guerra. Nuestro país de nuevo está en guerra, y el desenlace de la revolución depende ahora por entero de quién venza en esta guerra, cuyo principal vehículo es el cuerpo de ejército checoslovaco, pero de hecho sus dirigentes, promotores e impulsores son los imperialistas anglo-franceses. Todo el problema de la existencia de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia, todo el problema de la revolución socialista en Rusia ha quedado reducido al de la guerra. En ello reside el origen de la enorme dificultad, dado el estado de ánimo con que el pueblo ha salido de la guerra imperialista. Para nosotros está bien clara nuestra tarea. Toda mentira sería un perjuicio enorme; consideramos un crimen ocultar a los obreros y campesinos esta dura verdad. Todo lo contrario: que cada uno la conozca con la mayor claridad y detalle.

p Sí, conocemos ejemplos en los que nuestras tropas mostraron una debilidad criminal, por ejemplo, cuando el cuerpo de ejército checoslovaco tomó Siinbirsk y los nuestros retrocedieron; sabemos que las tropas están cansadas de la guerra, que sienten aversión por ella, pero también es natural e inevitable que mientras el imperialismo no haya sido derrotado a escala mundial, intente arrastrar a Rusia a la guerra imperialista, se esfuerce por hacer de ella un matadero. Querámoslo o no, el problema está planteado así: nos hallamos en guerra, y la suerte de la revolución la decidirá el desenlace de esa guerra. Esta debe ser la primera y la última palabra de nuestra agitación, de toda nuestra actividad política, revolucionaria y transformadora. Hemos hecho mucho en muy poco tiempo, pero tenemos que llevarlo todo hasta sus últimas consecuencias. Toda nuestra actividad debe subordinarse por completo al problema del que ahora dependen la suerte de la revolución y su desenlace, la suerte de la revolución rusa e internacional. Naturalmente, el imperialismo de todo el mundo no saldrá de la presente guerra sin una serie de revoluciones; esta guerra no terminará sino con la victoria final del socialismo. Pero nuestra tarea es hoy día apoyar, defender y conservar esta fuerza del socialismo, esta antorcha socialista, este manantial de socialismo cuya poderosa acción abarca el mundo entero; dado el actual giro de los acontecimientos, esa tarea es una tarea militar.

p Hemos pasado varias veces por tal situación, y muchos decían que por cara que nos hubiese costado la paz, por muchos sacrificios que se nos exigiera, por mucho que se esforzara el enemigo por arrancarnos nuevos y nuevos pedazos de territorio, Rusia, pese a todo, continuaba gozando de la paz y podía consolidar sus conquistas socialistas. Por este camino hemos ido incluso más lejos de lo que muchos de nosotros nos imaginábamos. Nuestro control obrero, por ejemplo, ha ido mucho más allá de las formas que tomara al 35 principio, y hoy nos hallamos ante los umbrales de la transformación socialista de la administración del Estado. Hemos progresado mucho en nuestro trabajo práctico. En el país, los obreros administran ya toda la producción, pero las circunstancias nos han impedido proseguir en paz este trabajo; de nuevo se nos ha llevado al estado de guerra, y debemos poner en tensión todas nuestras fuerzas y llamar a todos a las armas. Sería una vergüenza si entre los comunistas viésemos vacilaciones a este respecto.

p Eas vacilaciones entre los campesinos no nos extrañan. La masa campesina no ha pasado por una escuela de vida como la del proletariado, que está acostumbrado durante decenios a ver en el capitalista a su enemigo de clase y que ha sabido agí upar sus fuerzas para la lucha contra él. Sabemos que los campesinos no han pasado por tal universidad. Durante un tiempo marcharon con el proletariado, y ahora se asiste a un período de vacilaciones entre ellos, en el que la masa campesina se escinde. Conocemos infinidad de casos en los que los kulaks venden a los campesinos grano a precios inferiores a los de tasa para aparentar que defienden sus intereses. Nada de eso nos extraña; pero el obrero comunista no vacilará, la masa obrera es firme como una roca, y si la masa campesina comparte el estado de ánimo del kulak, eso se explica fácilmente. Allí donde no hay bolcheviques y mandan las autoridades del cuerpo de ejército checoslovaco, hemos observado el siguiente fenómeno: al principio se recibe a los checoslovacos casi como a liberadores suyos; pero al cabo de unas semanas de dominio de esta burguesía se advierte un viraje inmenso contra los checoslovacos y a favor del Poder soviético, pues los campesinos empiezan a comprender que todas las frases acerca de la libertad de comercio y la Asamblea Constituyente significan una sola cosa: el poder de los terratenientes y los capitalistas.

p Nuestra tarea consiste en cerrar todavía más las filas proletarias y organizar las cosas de manera que en las próximas semanas todo se dedique ya a resolver el problema de la guerra. Ahora combatimos contra el imperialismo anglo-francés y contra todo lo que hay de burgués, de capitalista en Rusia, contra lo que se esfuerza por frustrar la causa de la revolución socialista y arrastrarnos a la guerra. La cuestión se plantea de manera que se ponen en juego todas las conquistas de los obreros y los campesinos. Debemos estar seguros de que encontraremos en el proletariado amplia simpatía y apoyo, de que el peligro será plenamente rechazado y de que nuevas filas del proletariado se alzarán en defensa de su clase para salvar la revolución socialista. I,a cuestión se plantea hoy de manera que la lucha se desarrolla por dos puntos principales, y todas las diferencias esenciales entre los partidos se han atenuado en el fuego de la 36 revolución. El eserista de izquierda que recalca con insistencia que es de izquierda y se encubre con frases revolucionarias, sublevándose de hecho contra el Poder soviético, es también un mercenario de los guardias blancos de Yaroslavl. ¡Eso es ante la historia y la lucha revolucionaria! Hoy se enfrentan en la palestra tan sólo dos clases: se despliega la lucha de clase del proletariado, defensor de los intereses de los trabajadores, contra quienes defienden los intereses de los terratenientes y los capitalistas. Todas las frases en torno a la Asamblea Constituyente, el Estado independiente, etc., con que se trata de engañar a las masas inconscientes, han sido desenmascaradas por la experiencia del movimiento del cuerpo de ejército checoslovaco y por la del movimiento de los mencheviques caucasianos. Tras todas esas frases se hallan las mismas fuerzas: los terratenientes y los capitalistas; y la sublevación del cuerpo de ejército checoslovaco va seguida, lo mismo que la ocupación alemana, del poder de aquéllos. ¡Por eso se hace la guerra!

p Camaradas: Los proletarios deben cerrar todavía más sus filas y ofrecer en esta lucha un ejemplo de organización y disciplina. Rusia continúa siendo el único país que ha roto todo lazo con los imperialistas. Verdad es que nos desangramos por nuestras graves heridas. Nos hemos replegado ante la fiera imperialista para ganar tiempo, asestándole, ya aquí ya allá, golpes parciales, pero hemos seguido siendo independientes como República Soviética Socialista. Al realizar nuestra labor socialista, hemos ido contra el imperialismo del mundo entero, y esta lucha es cada día más comprensible para los obreros del globo, y su indignación, en aumento, acerca cada vez más la futura revolución. Precisamente por eso se lucha, porque nuestra república es el único país del mundo que no ha marchado codo con codo al lado del imperialismo, que no ha dejado que se matase a millones de hombres en aras de la dominación francesa o alemana en el mundo. Nuestra república es el único país que ha salido por vía violenta y revolucionaria de la guerra imperialista mundial, que ha enarbolado la bandera de la revolución socialista, pero la arrastran de nuevo a la guerra imperialista, quieren llevarla de nuevo al frente. Que los checoslovacos combatan contra los alemanes, que la burguesía rusa elija, que Miliukov decida, quizás hasta de acuerdo con Spiridónova y Kamkov, con qué imperialistas quieren ir. Pero nosotros declaramos que, para impedir que decidan esta cuestión, debemos estar prestos a entregar la vida, ya que se trata de salvar toda la revolución socialista. (Aplausos.) Sé que entre los campesinos de las provincias de Sarátov, Samara y Simbirsk, donde se venía observando el mayor cansancio y la mayor incapacidad de participar en acciones bélicas, se perfila un cambio. Después de haber conocido la invasión de los cosacos y los checoslovacos, después 37 de haber conocido prácticamente lo que es la Asamblea Constituyente o lo que significan los gritos de "¡Abajo la paz de Brest!”, han comprendido eme todo eso conduce al retorno del terrateniente, a la entronización del capitalista, y ahora se van convirtiendo en fervorosos defensores del Poder de los Soviets. No me cabe la menor duda de que las masas proletarias de Petrogrado y de Moscú, que marchan a la vanguardia de la revolución, comprenderán las circunstancias, comprenderán cuan críticos son los instantes que vivimos, darán pruebas de una mayor decisión, y el proletariado, en beneficio de la revolución socialista, arrollará la ofensiva anglofrancesa y la checoslovaca. (Aplausos.)

p Publicado en 1918 en el folleto "Reunión conjunta del Comité Ejecutivo Central de toda Rusia, del Soviet de Moscú, de los representantes de los comités fabriles, de los sindicatos de Moscú y del Congreso Nacional de los presidentes de los Soviets, celebrada el 29 de julio de 1918".

T. 37, págs. 1-19.

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