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El materialismo de los siglos XVII y XVIII y su lucha contra la religión y el idealismo
 

p La sociedad esclavista fue remplazada por el feudalismo, que trajo consigo la dominación de los señores feudales y de la Iglesia. En aquel período, la filosofía se convirtió en una sirvienta de la teología. Se dio al olvido o fueron tergiversadas las doctrinas materialistas de los pensadores de la antigüedad. Pasó a ser dominante la concepción idealista religiosa del mundo. Mas a pesar de la prepotencia de la Iglesia, el pensamiento filosófico siguió desarrollándose también en aquel período, aunque con lentitud. Precisamente entonces fueron creadas diversas teorías materialistas en China, la India y los países árabes. En la segunda mitad del siglo XV, la filosofía empezó a progresar en estrecha vinculación con las ciencias naturales.

Esto se refiere especialmente a los siglos XVII y XVIII, en los que adquirió gran difusión el materialismo metafísico. Como señala Engels, el materialismo metafísico fue resultado de los avances de las ciencias naturales. De ahí que para comprender la esencia del materialismo meta- " físico de los siglos XVII y XVIII deban ustedes prestar atención al rasgo peculiar de las ciencias naturales de aquel período: estimaban que su tarea principal consistía en la investigación experimental de las cosas y fenómenos aislados. Esto representaba un considerable paso adelante en comparación con la antigüedad, en la que la ciencia no se ocupaba aún de estudiar los detalles, los objetos y fenómenos aislados. Mas eso tenía también sus consecuencias negativas. Semejante estudio hizo nacef en los naturalistas la costumbre de dar de lado los nexos que existen entre los objetos. Empezó a considerarse el mundo no como un todo único en desarrollo, sino como una suma 25 de cosas y fenómenos desperdigados y aislados. Pero, como hemos dicho ya, ese es precisamente el rasgo característico del método metafísico. La ciencia que mayor desenvolvimiento alcanzó en aquellos tiempos fue la mecánica. De ahí que los materialistas trataran de explicar todos los fenómenos exclusivamente con ayuda de la mecánica. De esta forma, el curso mismo del desarrollo de las ciencias naturales llevó a afirmar en ellas el enfoque metafísico de los fenómenos de la naturaleza. Este método, como indicaba Engels, pasó de las ciencias naturales a la filosofía.

El materialismo del siglo XVII

p El primer representante del materialismo de los siglos XVII y XVIII fue el filósofo inglés Francisco Ba- con (1561–1626). Condenó duramente la filosofía medieval porque estaba al servicio de la religión y trataba de justificarla. Esta filosofía, decía Bacon, es tan estéril como la virgen que se consagra a Dios. La verdadera filosofía debe estudiar la naturaleza y basar sus deducciones en el análisis de los fenómenos que se producen en ella. Según la expresión de Marx, en la concepción de Bacon la materia sonríe al hombre con su brillo poético y sensorial.

p Bacon concedía extraordinaria importancia a la experiencia. Al criticar a los filósofos de la Edad Media, que rechazaban el estudio experimental de la naturaleza, los comparaba con las arañas, diciendo que tejían de sí mismos consideraciones abstractas, desvinculadas de la vida. Equiparaba al verdadero filósofo con una abeja, que absorbe el dulce néctar de las flores y lo transforma en miel con su propia actividad. Bacon expuso una idea simple, pero genial para aquel entonces: sólo se pueden hacer deducciones sobre la base de los hechos reunidos y estudiados. Para ello es preciso estudiar los fenómenos de la naturaleza por medio de la observación y los experimentos. Elaboró un método empírico (es decir, experimental) de estudio de la realidad, que tuvo magna importancia para todo el desarrollo ulterior del pensamiento científico y filosófico.

p El filósofo inglés Tomás Hobbes (1588–1679) fue un eminente representante del materialismo del siglo XVII. Marx lo denominó sistematizador del materialismo de Bacon. La filosofía de Hobbes contiene los rasgos 26 peculiares de todo el materialismo mecanicista. Por ejemplo, comparaba todos los cuerpos de la naturaleza, incluido el hombre, con un mecanismo y admitía únicamente el movimiento mecánico, con ayuda del cual explicaba las sensaciones, percepciones, etc. Oímos, decía, el tañido de una campana porque su movimiento suscita oscilaciones del aire y éstas, a su vez. excitan el movimiento en el oído y después en los nervios. Todo se realiza mediante una transnii.sión consecutiva de los movimientos, igual que en los mecanismos. Incluso se imaginaba el Estado como una máquina monstruosa, como un mecanismo, al que dio el nombre de Leuiatán por analogía con el monstruo marino de que habla la Biblia. Hoy sabemos que no todo, ni mucho menos, puede ser explicado únicamente con la mecánica; pero, en aquellos tiempos, estas concepciones eran progresistas.

p El inmenso mérito de Hobbes consiste en que extrajo deducciones ateístas de sus concepciones materialistas. Demostró que el mundo, cuyo desarrollo obedece a causas materiales, no necesita de ninguna fuerza sobrenatural. Esto representaba un paso adelante en comparación con la filosofía de Bacon.

p En aquel período creó en Francia su doctrina filosófica el famoso filósofo y matemático Renato Descartes (15961650). Descartes era dualista (del latín dúo, dos; dualis, doble). Afirmaba que el mundo se basa en dos principios independientes el uno del otro: la materia y la conciencia. Cuando Descartes explicaba los fenómenos de la naturaleza, era materialista. El filósofo sabía que la naturaleza no precisa de una fuerza externa no material. "Dentro de su física —escribía Marx—,.. .el fundamento único del ser y del conocimiento es la materia"  [26•1 . Todo lo que ocurre en la naturaleza tiene por base el movimiento de la materia, que Descartes comprendía como un simple desplazamiento de los cuerpos en el espacio. Como ustedes saben, ése es el punto de vista del materialismo mecanicista. Mas cuando Descartes explicaba la conciencia, los sentimientos y otros fenómenos espirituales, era idealista. En este terreno concedía importanc’ia decisiva a la razón des- vinculada de la naturaleza.

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p Descartes es el fundador del racionalismo (del latín raiionalis, racional). Estimaba que la razón es la única fuente de nuestros conocimientos. Debemos señalar que se trataba de una concepción unilateral, pero en aquel entonces tenía una significación progresista, ya que ensalzaba la inteligencia humana como contrapeso a la religión, la cual predica la subordinación irreflexiva a la Iglesia. En un período en que la ciencia conquistaba su lugar en lucha a muerte contra la religión, semejante concepción tenía extraordinaria importancia.

p Entre los pensadores avanzados del siglo XVII ocupa un lugar de importancia la filosofía materialista del eminente pensador holandés Baruc Espinosa (1632–1677). Superó el dualismo de Descartes y enseñó que cuanto existe en el mundo tiene un fundamento único o, utilizando la terminología de Espinosa, una sustancia única —la naturaleza—, que es eterna e infinita y no ha sido creada por nadie.

p La naturaleza no precisa de ninguna fuerza sobrenatural, pues se desarrolla de acuerdo con las leyes internas que le son inherentes. El filósofo expresó esta idea en una conocida sentencia: el mundo es causa de sí mismo.

Cuanto queda dicho prueba que Espinosa era no sólo materialista, sino también eminente ateo, pues demostró que la propia naturaleza está dotada de la fuerza creadora que, a juicio de los eclesiásticos, sólo puede poseer Dios. Ño en vano,en el siglo XVII se identificaba el concepto de “espinosista” con el de “ateo”. Ello suscitó un odio feroz de los clericales a la filosofía de Espinosa, el cual fue acosado y perseguido. Pese a ello, defendió valientemente su materialismo y su ateísmo.

El materialismo francés del siglo XVIII

p Una importantísima etapa en el desarrollo del materialismo durante el período que examinamos fue el materialismo francés del siglo XVIII, representado por Dionisio Diderot (17131784), Pablo Enrique Holbach (1723–1789) y Claudio Ariano Helvetius (1715–1771-). Esta filosofía sirvió, en vísperas de la revolución burguesa francesa de 1789, de arma teórica de la burguesía revolucionaria en la lucha contra el feudalismo y contra su ideología idealista religiosa. Engels deíía que la revolución filosófica en 28 Francia fue como el prólogo de la revolución política, que los materialistas franceses dieron a la joven burguesía revolucionaria un símbolo de fe y una bandera teórica en la lucha contra el absolutismo y la Iglesia. Según la expresión de Lenin, se trata de una labor publicística animosa, viva, ingeniosa y de talento, que atacaba abiertamente a la clerigalla dominante  [28•1 . Lenin veía en las obras de los materialistas franceses un arsenal de medios de lucha contra el opio religioso.

p La filosofía materialista de Diderot, Holbach y Helvetius representó un considerable paso adelante en comparación con el materialismo del siglo XVII. Exprésase ello, ante todo, en la concepción de la naturaleza por los materialistas franceses como un sistema único que se desarrolla por vía natural de acuerdo con sus propias leyes. No es casual que Holbach diera a su obra principal el título de Sistema de la Naturaleza. "La naturaleza —dice en ella— es la causa de todo; existe por sí misma; existirá siempre y actuará siempre; es su propia causa; su movimiento es una consecuencia necesaria de su existencia necesaria".

La concepción de la unidad de la materia y del movimiento es una importante conquista del materialismo francés. Sin embargo, como los materialistas franceses comprendían el movimiento sólo como el desplazamiento mecánico en el espacio y consideraban eternas e inmutables las leyes de la naturaleza, seguían sustentando las posiciones del materialismo metafísico.

La filosofía materialista rusa del siglo XVIII

p El nacimiento y desarrollo de la filosofía materialista rusa van vinculados a los nombres de Mijaíl Lomonósov (1711–1765) y Alejandro Radíschev (1749–1802). El primero es famoso, además, como eminente hombre de ciencia: físico, químico, geólogo y poeta. El segundo, como revolucionario y escritor. Ambos hicieron una aportación colosal al avance del pensamiento filosófico. Lomonósov fundamentaba sus concepciones materialistas en los datos que proporcionaban las ciencias a que se dedicaba como sabio enciclopedista. Tuvo una importancia especial la ley, descubierta por él, de 29 la conservación de la sustancia. Esta ley sirvió de base científica para argumentar el materialismo, pues de ella se deducía que la materia no surge de la nada ni desaparece sin dejar huella  [29•1 . Lomonósov elaboró la doctrina de la estructura átomo-molecular de la sustancia. Revistió gran importancia para la ciencia y la filosofía la afirmación de Lomonósov de que es preciso estudiar las leyes objetivas del movimiento de la materia y de las causas de los acontecimientos que se producen en el mundo.

p Lomonósov, fundador de las tradiciones materialistas en la filosofía rusa, fue también un hombre público avanzado de su época. Salido del pueblo, condenó el régimen de la servidumbre  [29•2  y exigió que la ciencia fuese puesta al servicio de la instrucción y la liberación del pueblo ruso.

Radíschev, relevante pensador materialista y revolucionario, consagró su obra creadora a la lucha contra la servidumbre, la autocracia zarista y el despotismo. Después de Lomonósov, continuó y desarrolló la tradición materialista en Rusia. En sus obras filosóficas resolvió desde el punto de vista materialista el problema fundamental de la filosofía y rechazó la existencia del alma, lo que tuvo gran importancia para luchar contra el misticismo, contra la ideología religiosa. Lenin valoró altamente los méritos de Radíschev como pensador y revolucionario.

La lucha contra el idealismo de Berkeley y Hume

p A comienzos del siglo XVIII adquirieron considerable difusión en Inglatcrra las teorías idealistas subjetivas, cuyos fundadores fueron Jorge Berkeley (1684–1753) y David Hume (1711–1776). El obispo inglés Berkeley negaba de hecho el mundo exterior, considerando que sólo el hombre, el sujeto, su conciencia, tiene existencia real. Las cosas, afirmaba, existen sólo cuando el hombre las percibe, las siente directamente a través de la vista, el oído y el tacto. Y si no las percibe, es que no existen. A su juicio, el mundo existe en la 30 conciencia, en las sensaciones del sujeto. "Existir —decía— significa ser percibido. Las cosas son combinaciones de sensaciones”. Semejante declaración equivale a afirmar que el sujeto, el hombre, crea el mundo. Ahora estará claro para ustedes por qué se dio la denominación de idealismo subjetivo a este tipo de idealismo. Su aplicación consecuente conduce forzosamente al solipsismo, es decir, al reconocimiento de que en el mundo existe sólo un hombre, un sujeto, y todo el mundo es sólo fruto suyo.

p Berkeley fue enemigo irreconciliable del materialismo .y el ateísmo. No es casual, por ello, que los materialistas lucharan activamente contra él y sometieran su doctrina a una crítica demoledora. En particular, Diderot dijo acerca de la filosofía de Berkeley: "Ha habido un momento de delirio en que el clavicordio sensible ha pensado que es el único clavicordio que existe en el mundo y que toda la armonía del Universo está en él".

p Las afirmaciones del idealismo subjetivo de que el mundo existe nada más que en nuestra conciencia son refutadas por la vida, por la actividad práctica de los hombres. La práctica, la labor productiva, nos convence cada día de que lo que tiene existencia real no es sólo un hombre dotado de capacidad cognoscitiva, el sujeto, sino lodo el mundo, con sus cosas, fenómenos y personas. El idealismo subjetivo es impotente ante la práctica social.

p Otro filósofo inglés, David Hume, partía de que la mente del hombre tiene relación únicamente con sensaciones, pero no con cosas reales. Según Hume, el hombre sólo conoce sus sensaciones y no puede responder a la pregunta de si existe realmente el mundo exterior y cómo es. En tanto que Berkeley negaba el ser de los objetos reales, Hume ponía en duda su existencia. Por consiguiente, Hume sustentaba las posiciones del escepticismo, es decir, de la corriente filosófica que pone en duda la existencia del mundo y la posibilidad de estudiarlo y conocerlo.

p La filosofía idealista subjetiva de Berkeley y Hume fue objeto de una crítica demoledora en la obra de Lenin Materialismo y empiriocriticismo.

Nos hemos convencido, pues, de que el materialismo de los siglos XVII y XVIII dio un considerable paso 31 adelante con relación al de la antigüedad. Se amplió el conjunto de problemas filosóficos a los íjue daba solución y se hicieron más estrechos sus vínculos con la ciencia. En aquel período se asestó un sensible golpe al idealismo y a la religión.

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Notes

 [26•1]   C. Marx y F. Kngels, Obras, t. 2, pág. 140, ed.

 [28•1]   Véase V. Lenin, Obras, t. 33, pág. 204.

 [29•1]   Del significado filosófico de esta ley hablaremos en la charla tercera.

 [29•2]   Régimen de la servidumbre: refrendación jurídica de la dependencia personal de los productores directos, los campesinos, respecto de los señores feudales, efectuada por el poder del Estado feudal en provecho de la clase dominante.