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DESCUBRIMIENTO
DEL PARANÁ Y EL
PARAGUAY
 

EXPEDICIÓN DE SEBASTIAN CABOT
AL LA PLATA

p El italiano Sebastián Cabot era hijo de Juan Cabot, quien estuvo en 1497 y 1498 al servicio de unos mercaderes ingleses y descubrió por segunda vez, después de los normandos, la costa ñororiental de América. No se sabe si Sebastián participó en las dos navegaciones de su padre o sólo en la segunda. Es dudoso que los navios ingleses penetrasen a la sazón, doblando la península de Florida, en el golfo de México. El único fundamento de que se dispone es el mapa de Juan de la Cosa, levantado cerca de 1500. Ahora bien, el mapa lleva la inscripción: "Mar descubierto por los ingleses”, pero las banderas de esta nación no están colocadas al norte de Cuba, ni al noroeste de La Española, sino al noreste de ambas islas, es decir, que en modo alguno pueden referirse al litoral del golfo de México.

p Entre 1512 y 1516 Sebastián Cabot estuvo al servicio de España, luego se reintegró al de Inglaterra, y al cabo de varios años tornó a España. En abril de 1526 zarpó con cuatro carabelas, tras de haber recibido el encargo de cruzar el estrecho de Magallanes hacia las Molucas; pero, en vez de hacerlo, dedicóse a explorar el "río de Solís”, o el río La Plata, por el que se adentró en febrero de 1527. Dejó allí dos naves grandes, luego de haber construido un fuerte en la costa, y con las otras dos carabelas, más pequeñas, remontó el Paraná al norte, deteniéndose varias veces para elegir derrotero, ya que el curso bajo de este inmenso río se ramifica en múltiples brazos. Pasada la desembocadura del Carcaraña, construyó otro fuerte. Más arriba, el Paraná es aún más ancho que en el curso bajo, pero también se ramifica.

Cabot no llegó hasta marzo de 1528 a la desembocadura del Paraguay, que desagua en el Paraná por la derecha y su corriente es turbulenta. Intentó explorar ambos ríos. Remontó el Paraná (él o sus hombres) hacia el este en un trecho de 150 km, desde la desembocadura del Paraguay hasta el rápido que dificulta la navegación más allá de la isla de Apipé. Tampoco pudo ascender gran trecho hacia el norte por el Paraguay: detúvose, 203 probablemente, cerca de la desembocadura del río Bermejo (27° de lat. S.), donde los españoles tuvieron un combate con indios agricultores, relativamente bien organizados y pertrechados. Tras de perder 25 hombres muertos, Cabot procuró entablar relaciones pacíficas con los indios y lo consiguió. Vio que poseían objetos de plata y se los trocó (posteriormente se averiguó que los indios los habían logrado durante una campaña a las zonas montañosas ñoroccidentales de la cuenca del Paraguay). Por eso, cuando Cabot regresó a España (1530), el gran río recién descubierto comenzó a ser llamado río de La Plata, denominación que se ha mantenido sólo para la desembocadura común del Paraná y el Uruguay.

DESCUBRIMIENTO DEL PARAGUAY
SUPERIOR Y DEL GRAN CHACO

p Claro que la organización de una gran expedición española en los años siguientes se explica únicamente por la esperanza de descubrir en la cuenca del La Plata minas de este mineral.

p En 1535 entró en este río una flotilla con un nutrido destacamento mandado por Pedro de Mendoza. Los fuertes construidos por Cabot en las orillas del La Plata y en el curso bajo del Paraná habían sido destruidos, y sus exiguas guarniciones exterminadas por los indios. Entonces Mendoza fundó en la margen izquierda del La Plata, al sur del delta del Paraná, la ciudad de Buenos Aires (Ciudad de la Santísima Trinidad y puerto de Buenos Aires). Luego una parte de la flotilla remontó el Paraná. A los 32° de latitud sur Mendoza enfermó de gravedad. Envió en busca del "monte de la plata”, del que le habían hablado los indios platenses, Paraná y Paraguay arriba, a su lugarteniente Juan de Ayolas, y en 1537 regresó a España, donde falleció poco después.

p Ayolas, secundado por Domingo Martínez de Irala, condujo el destacamento contra la corriente del Paraguay más allá de los 25° de latitud sur hasta la desembocadura del Pilcomayo. Según una versión, Ayolas fundó allí en 1536, en la orilla relativamente alta del Paraguay, la ciudad de Asunción (Nuestra Señora de la Asunción).

p Desde allí Ayolas siguió remontando el río, aproximadamente hasta los 21° de latitud sur, explorando así por primera vez, muy al norte, la corriente de este caudaloso río. El Paraguay superior fluía por un terreno pantanoso, donde no tenía sentido buscar minas de plata.

p Ayolas dejó el río y se dirigió al oeste, ofreciéndosele la 204 llanura arenoso-arcillosa del Gran Chaco y su parte septentrional, el Chaco Boreal, que es la zona más tórrida de América del Sur. El destacamento de Ayolas llegó, según se supone, a través de esas "selvas claras" (árido y ralo bosque) y cardales de terreno semidesértico y casi despoblado, a la falda de la Cordillera Oriental de los Andes Centrales, sufrió muchas pérdidas por la escasez de provisiones y dio la vuelta. Cerca del Paraguay pereció con casi todos sus hombres en un combate contra los indios, y la tradición versa que la causa del descalabro fue la deserción de Irala.

Sin embargo, no se puede afirmar que esa grave acusación tenga fundamento en este caso. Según otra versión (que posiblemente parta del propio Irala), éste no participó en 1536 en la frustrada campaña de Ayolas a través del Chaco Boreal y ni siquiera se remontó con él más allá de la desembocadura del Pilcomayo. Por el contrario, esperó en vano junto a esta desembocadura el regreso de Ayolas durante varios meses, y sólo en 1537 se puso en marcha en busca del destacamento “desaparecido”. Ahora bien, Irala no buscó a Ayolas por la ruta que él había seguido, sino que se alejó mucho, curso arriba del Pilcomayo. Cuando se enteró de que Ayolas había perecido, volvió a la desembocadura de este río. Según esta versión, más favorable para él, fue precisamente entonces, en 1537, y precisamente él (y no Ayolas en 1536) quien fundó la ciudad de Asunción.

MARCHA DE CABEZA DE VACA AL PARAGUAY
A TRAVÉS DEL PARANÁ MEDIO

p Ahora Irala, conquistador de origen plebeyo, parecía tener pleno fundamento para que lo nombraran Gobernador en lugar de Pedro de Mendoza. Pero el cargo fue conferido a otro conquistador, Alvaro Núñez Cabeza de Vaca, que había cobrado fama por sus andanzas durante siete años entre los indios de América del Norte (1529–1536) y fue el primero en llevar a España, después de regresar de México (1537), la maravillosa nueva del rico país indio de las "Siete ciudades”.

p En 1541 Cabeza desembarcó con 400 hombres en la pequeña isla de Santa Catarina, junto a la costa del Sur del Brasil (27°30’ de lat. S.), donde poco antes habíanse establecido colonos españoles. En la isla se enteró de que los españoles, debido a las incursiones de los indios, habían abandonado Buenos Aires y, antes de emprender la retirada, habían incendiado la ciudad, de que el centro de la colonia de La Plata había sido trasladado a 205 Ásunción, de que Ayolas había perecido y de que los españoles de esta ciudad "estaban en un aprieto”. Como también sabía, aunque sólo fuera por los relatos de Cabot y Mendoza, cuan largo y escabroso era el camino a Asunción, remontando el La Plata, el Paraná y el Paraguay, Cabeza de Vaca optó por otra ruta.

.....CabotS. 1527–28
——-Ayolas 1536–40
... Caben de Vaca A. 1541–42
ítala (dos variarles de —itinerario) 1547–48

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Descubrimiento del Paraná y
Paraguay

p Cabeza envió su flotilla al La Plata con dos misiones: reconstruir los fuertes destruidos por los indios (o construir otros en lugares mejor protegidos), ayudar a los españoles en caso de que se vieran forzados a abandonar Asunción y descender por el La Plata. El propio Cabeza pasó con su destacamento desde Santa Catarina a tierra firme y subió a Serra do Mar, extremo sudoriental de la Meseta del Brasil.

p La travesía por tierra comenzó el 2 de noviembre de 1541. Los españoles cruzaron las montañas y, abriéndose paso a golpes de hacha en la selva, avanzaron diecinueve días a pie y a caballo por tierras despobladas hasta que dieron con los primeros habitantes.

p Cabeza, muy ducho, entabló buenas relaciones con los indios brasileños, y éstos abastecieron el destacamento de producios y lo guiaron al río Iguazú, que nace en la parte septentrional de Serra do Mar.

p Por el valle del Iguazú, abundante en reciales (el río tiene unos 1.300 km de longitud), el destacamento de Cabeza llegó al Paraná. Pasados 25 km más arriba de la desembocadura del Iguazú, se descubrió una de las cataratas mayores del mundo.

p Desde el Paraná, el Gobernador envió a Asunción la orden de que las naves zarpasen al encuentro del destacamento, pues había hombres enfermos. Pero cuando llegó al lugar convenido, no encontró las naves: o bien los mensajeros no llegaron a Asunción, o bien Irala no quiso cumplir la orden. Cabeza envió a los enfermos en balsas Paraná abajo, y con los hombres sanos que le 206 quedaban cruzó el río el 11 de marzo de 1542, llegando a Asunción. En este largo y duradero camino a través de las regiones interiores de Sudamérica, donde ningún europeo había puesto aún el pie, los españoles, merced a las diestras acciones de su capitán, casi no sufrieron pérdidas. En el mes de abril, los enfermos llegaron a Asunción.

p Las verdaderas dificultades para Cabeza comenzaron sólo en Asunción. Bien es verdad que Irala no se atrevía por el momento a oponérsele abiertamente, pues la superioridad numérica estaba del lado de Cabeza. Pero Irala veía la desilusión de los que habían llegado con el nuevo Gobernador, ya que durante la marcha no encontraron síntoma alguno de las riquezas que, a comienzos de los años 40, habían dado ya fama al país. Cabeza tenía que actuar e Irala aguardaba, cifrando probablemente sus esperanzas en las imprudencias, que no tardaron en cometerse. Experto explorador e insustituible jefe de expedición para "hacer descubrimientos”, Cabeza era poco afortunado como Gobernador de la remota colonia y no supo sostener el poder en sus manos. En lugar de mantener la superioridad numérica sobre los adictos de Irala, diseminó sus fuerzas, enviando a parte de los soldados al La Plata para restablecer con prontitud Buenos Aires.

Cuando Cabeza iba al Paraguay, entablaba con los indios relaciones pacíficas; pero una vez en Asunción, enviaba expediciones punitivas contra ellos... El mismo remontó el Paraguay, que era, al parecer de Irala, "la mejor ruta al interior del país”, aproximadamente hasta los 18° de latitud sur. En esta zona habitaban, según comunica Cabeza, agricultores, "pero siembran poco, pues tienen poca tierra cultivable, ya que la mayoría está inundada o cubierta de arena árida. Son pobres y se alimentan principalmente de la pesca en los lagos próximos a sus aldeas”.

VIAJE AL POTOSÍ, O "MONTE DE LA PLATA"

p Cabeza buscaba una vía cómoda al "monte de la plata" en dos direcciones. Al oeste, hacia los Andes, los españoles intentaron cruzar de nuevo el Chaco Boreal, pero volvieron a retroceder con numerosas pérdidas. Al norte, ascendiendo por el Paraguay, fueron enviados de exploración hombres que, al retornar, contaron que habían caminado "por parajes tan poblados de bosque y arbustos que se habían tenido que abrir paso a golpes de hacha... Antes de ir allá, se debe aguardar que baje el agua”. Las provisiones traídas de Asunción iban acabándose, entre los indios no se podían abastecer, y Cabeza emprendió el regreso. En 207 Asunción empezaron las discordias entre sus adeptos. Entonces Irala se animó, puso de su lado a los soldados descontentos, apresó al Gobernador (1543), lo tuvo encerrado más de un año y luego lo expulsó a España (1545).

p Irala comprendía que no le perdonarían o difícilmente le perdonarían la represalia hecha sobre el Gobernador legítimo, pero sabía también que "a los vencedores no se les juzga”; confiaba no sólo en conservar la cabeza, sino, además, su poder en la nueva colonia si encontraba plata. Después de la detención de Cabeza, repitió por su cuenta y riesgo las búsquedas del "monte de la plata" por ambas rutas, Paraguay arriba, a través del Chaco Boreal, y remontando el Pilcomayo.

p Irala se salió al fin con la suya: según una versión, subió a la Puna por la parte del Paraguay superior, siguiendo al oeste aproximadamente hasta el paralelo 17; según otra versión, se remontó por el Pilcomayo. Como quiera que fuese, a comienzos de 1548 Irala llegó a la zona de las fuentes del Pilcomayo, al sudeste del lago Poopó. Pero hizo tarde. Poco antes que él, en 1547, los conquistadores peruanos habían fundado en ese lugar la ciudad de Potosí para explotar el yacimiento de plata que descubriera un indio en 1545. Resultó ser el mayor del mundo y dio durante más de dos siglos cerca de la mitad de la plata mundial.

p Irala regresó con las manos vacías a Asunción y gobernó a su libre albedrío la colonia hasta 1555, cuando, por último, fue reconocido por el Gobierno español. Falleció dos años después (1557).

Mediado el siglo XVI, los españoles conocían ya casi todo el Paraguay, todo el Paraná inferior y parte de su curso medio desde el Iguazú. Además, la expedición de Cabeza de Vaca demostró con el ejemplo del Iguazú, que nace en Serra do Mar, que, al menos algunos afluentes izquierdos del Paraná, brotan al sur del Brasil, cerca del Océano Atlántico, en las vertientes occidentales de las bajas sierras costaneras.

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Notes